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Rodilla hinchada

Esta afección puede deberse a un traumatismo, por lesiones por sobrecarga o por una enfermedad o afección subyacente. Para el diagnóstico, puede ser necesaria una muestra de líquido de la rodilla.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

Una rodilla se hincha cuando se acumula exceso de líquido en la articulación de la rodilla o a su alrededor. Los profesionales de atención médica podrían referirse a esta afección como un derrame en la articulación de la rodilla.

La hinchazón puede deberse a un traumatismo, a lesiones por sobrecarga o a una enfermedad o afección subyacentes. Para encontrar la causa de la hinchazón, es posible que el equipo de atención médica necesite analizar una muestra del líquido o sangre de una lesión para detectar infecciones o enfermedades.

La extracción de parte del líquido puede ayudar a reducir el dolor y la rigidez relacionados con la hinchazón. Una vez que se conoce la causa subyacente, se puede comenzar un tratamiento.

Síntomas

Los signos y los síntomas generalmente incluyen los siguientes:

  • Hinchazón. La piel alrededor de la rótula puede inflamarse de manera notable, en especial, cuando compara la rodilla afectada con la otra.
  • Rigidez. Cuando la articulación de la rodilla contiene exceso de líquido, quizá no pueda doblar o estirar la pierna completamente.
  • Dolor. Según la causa de la acumulación de líquido, la rodilla puede doler mucho, hasta el punto de que sea imposible soportar el peso del cuerpo sobre ella.

Cuándo consultar a un médico

Consulte con el profesional de atención médica si los síntomas no mejoran con las medidas de autocuidado, como aplicar hielo y descansar. Busque atención médica de inmediato si una rodilla presenta un cambio en el color de la piel y se siente más caliente al tacto en comparación con la otra rodilla. Esto puede ser un signo de infección en la articulación.

Causas

Hay muchas causas posibles de una rodilla inflamada. Estas incluyen desde lesiones traumáticas a enfermedades u otras afecciones.

Lesiones

Ligamento cruzado anterior
El ligamento cruzado anterior es uno de los ligamentos clave que ayuda a estabilizar la articulación de la rodilla. El ligamento cruzado anterior conecta el hueso del muslo con el de la pantorrilla. El hueso del muslo también se denomina fémur. El hueso de la pantorrilla también se denomina tibia. Es más común que el ligamento cruzado anterior se desgarre al practicar deportes que consisten en hacer movimientos bruscos y cambios de dirección, como baloncesto, fútbol, tenis y vóleibol.
Menisco desgarrado
El menisco es un cartílago gomoso y duro en forma de C que actúa como amortiguador de golpes, y que está ubicado entre la tibia y el fémur. Si gira la rodilla de manera repentina mientras carga peso sobre ella, puede desgarrarse el menisco.

El daño a cualquier parte de la rodilla puede generar que el líquido excedente de las articulaciones se acumule. Las lesiones que pueden causar una acumulación de líquido dentro y alrededor de la articulación de la rodilla son:

  • Desgarro de ligamentos, en particular del ligamento cruzado anterior.
  • Desgarro en el cartílago del menisco.
  • Irritación por uso excesivo.
  • Fractura de huesos.

Enfermedades y afecciones

Las enfermedades y afecciones subyacentes que pueden causar una acumulación de líquido dentro y alrededor de la articulación de la rodilla son las siguientes:

  • Osteoartritis.
  • Artritis reumatoide.
  • Infección.
  • Gota.
  • Seudogota.
  • Bursitis.
  • Quistes.
  • Tumores.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de tener la rodilla hinchada incluyen lo siguiente:

  • Edad. La probabilidad de desarrollar una rodilla hinchada relacionada con la artritis aumenta con la edad.
  • Deportes. Las personas que participan en deportes que consisten en rotar la rodilla, como el básquetbol, tienen más probabilidad de experimentar los tipos de lesiones de rodillas que causan la hinchazón.
  • Obesidad. El sobrepeso ejerce presión adicional en la articulación de la rodilla, lo que contribuye a la sobrecarga del tejido y de la articulación y a la degeneración de la rodilla; lo que puede derivar en una rodilla hinchada.

Complicaciones

Las complicaciones de una rodilla hinchada pueden incluir las siguientes:

  • Disminución de la masa muscular. La presencia de líquido en la rodilla puede afectar el funcionamiento de los músculos y debilitar los músculos del muslo.
  • Saco lleno de líquido (quiste de Baker). La acumulación de líquido en la rodilla puede derivar en la formación de un quiste de Baker en la parte posterior de la rodilla. Un quiste de Baker hinchado puede ser doloroso, pero, por lo general, mejora si se aplica hielo y se hacen compresiones. Si la hinchazón es grave, es posible que tengan que extraer el líquido con una aguja.

Prevención

Por lo general, una rodilla hinchada es el resultado de una lesión o de una afección de salud crónica. Para controlar la salud general y prevenir lesiones:

  • Fortalezca los músculos que se encuentran alrededor de la rodilla. Los músculos fuertes alrededor de una articulación pueden ayudar a aliviar la presión sobre esta.
  • Elija un ejercicio de bajo impacto. Ciertas actividades, como el aquaeróbic y la natación, no imponen estrés continuo para soportar el peso en las articulaciones de las rodillas.
  • Mantenga un peso saludable. El exceso de peso contribuye al daño por desgaste, lo que puede derivar en una rodilla hinchada.

Diagnóstico

Es probable que el equipo de atención médica comience con una revisión detallada de sus antecedentes médicos y un examen físico. Después, es posible que se le hagan pruebas para determinar la causa de la inflamación de la rodilla.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes sirven para mostrar dónde se encuentra el problema. Estas son algunas opciones:

  • Radiografía. Las radiografías pueden descartar huesos fracturados o dislocados, y determinar si tiene artritis.
  • Ecografía. Esta prueba usa ondas de sonido para detectar trastornos que afectan a los tendones o los ligamentos.
  • Imágenes por resonancia magnética. Mediante las ondas de radio y un campo magnético fuerte, las imágenes por resonancia magnética pueden detectar lesiones en los tendones, los ligamentos y los tejidos blandos que no son visibles en una radiografía.

Aspiración articular (artrocentesis)

Se usa una aguja para extraer el líquido del interior de la rodilla. Luego, se comprueba si este líquido presenta lo siguiente:

  • Sangre, que puede provenir de lesiones o trastornos de sangrado.
  • Bacterias, que pueden estar causando una infección.
  • Cristales frecuentes en la enfermedad de la gota o la seudogota.

Tratamiento

El tratamiento varía según la causa de la rodilla hinchada, su gravedad y sus antecedentes médicos.

Terapia

Los ejercicios de fisioterapia pueden mejorar la función y la fuerza de la rodilla. En algunas situaciones, puede ser útil usar una rodillera.

Cirugías y otros procedimientos

Tratar la causa subyacente de una rodilla hinchada puede requerir lo siguiente:

  • Artrocentesis. Extraer líquido de la rodilla puede aliviar la presión en la articulación. Después de extraer parte del líquido articular, el profesional de atención médica podría inyectar un corticoide en la articulación para tratar la inflamación.
  • Artroscopia. Se inserta una sonda iluminada, denominado artroscopio, a través de una pequeña incisión que se hace en la articulación de la rodilla. Las herramientas que están sujetas al artroscopio pueden extraer el tejido suelto o reparar el daño en la rodilla.

Autocuidado

Cuando tiene una rodilla hinchada, las medidas de cuidado personal incluyen las siguientes:

  • Reposo. Evite las actividades que impliquen cargar mucho peso en la mayor medida posible.
  • Hielo y elevación de la pierna. Para controlar el dolor y la hinchazón, aplique hielo en la rodilla entre 15 y 20 minutos cada 2 o 4 horas. Cuando se coloque el hielo, asegúrese de levantar la rodilla a una altura más elevada que el nivel del corazón. Para ello, use almohadas debajo de las rodillas a fin de lograr una mayor comodidad.
  • Compresión. Envuelva la rodilla con un vendaje elástico; esto puede ayudar a controlar la hinchazón.
  • Analgésicos. Los medicamentos de venta libre, como el acetaminofén (Tylenol y otros) o el ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), pueden ayudar a reducir el dolor de rodilla.

Preparación para la cita médica

Puede que lo remitan a un profesional de atención médica especializado en problemas musculoesqueléticos y articulares.

Lo que puede hacer

  • Anote sus síntomas y cuándo comenzaron.
  • Anote la información médica crucial, como otras afecciones que tenga.
  • Anote su información personal crucial e incluya cualquier cambio considerable o situación estresante en su vida.
  • Haga una lista de todos sus medicamentos, vitaminas y suplementos.
  • Averigüe si algún miembro de su familia tuvo una enfermedad autoinmunitaria.
  • Pida a un amigo o a un familiar que le acompañe para ayudarle a recordar lo que diga el equipo de atención médica.
  • Anote las preguntas que desee hacer al profesional de atención médica.

Preguntas para hacer al médico

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • Tengo otras afecciones de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlas conjuntamente?

Lo que puede esperar del médico

Es probable que el equipo de atención médica le haga varias preguntas. Haberse preparado para responderlas le permitirá reservar tiempo para revisar los puntos sobre los que quiera hablar en profundidad. Es posible que le pregunten lo siguiente:

  • ¿Se lesionó la rodilla recientemente? Si es así, describa la lesión en detalle.
  • ¿Se le “traba” la rodilla o la siente inestable?
  • ¿Ha sentido calor o ha notado un cambio de color en la rodilla? ¿Tiene fiebre?
  • ¿Practica deportes? Si es así, ¿cuáles?
  • ¿Tiene algún tipo de artritis?
  • ¿Tiene antecedentes familiares de enfermedad autoinmunitaria?
Last Updated: September 16th, 2026