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Ataques de pánico y trastorno de pánico

Infórmese sobre los tratamientos eficaces para tratar las crisis repentinas de miedo intenso que desencadenan reacciones físicas graves cuando no hay un peligro real ni una causa evidente.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

Un ataque de pánico es una crisis repentina de miedo intenso que desencadena reacciones físicas graves cuando no existe un peligro real ni una causa aparente. Los ataques de pánico pueden ser muy aterradores. Cuando sufre un ataque de pánico, puede pensar que está perdiendo el control, que está teniendo un ataque cardíaco o incluso que se está muriendo.

Muchas personas tienen solo uno o dos ataques de pánico en su vida y el problema desaparece, probablemente después de que finaliza la situación de estrés. Sin embargo, si ha tenido ataques de pánico recurrentes e inesperados, y ha pasado largos períodos con miedo constante de sufrir otro ataque, es posible que tenga una afección llamada trastorno de pánico.

Aunque los ataques de pánico en sí mismos no son mortales, pueden ser aterradores y afectar significativamente su calidad de vida. Sin embargo, el tratamiento puede ser muy eficaz.

Síntomas

Los ataques de pánico suelen comenzar de repente, sin previo aviso. Pueden aparecer en cualquier momento, como cuando conduce un automóvil, se encuentra en un centro comercial, está profundamente dormido o se encuentra en medio de una reunión de negocios. Es posible que tenga ataques de pánico de forma ocasional, o bien es posible que ocurran con frecuencia.

Los ataques de pánico presentan muchas variaciones, pero los síntomas suelen alcanzar su punto máximo en unos minutos. Es posible que se sienta fatigado después de que disminuye el ataque de pánico.

Los ataques de pánico suelen incluir algunos de los siguientes signos o síntomas:

  • Sensación de final o peligro inminentes
  • Temor a la pérdida del control o la muerte
  • Frecuencia cardíaca rápida y palpitante.
  • Sudoración
  • Estremecimiento o temblores
  • Falta de aire u opresión en la garganta
  • Escalofríos
  • Sofocos
  • Náuseas
  • Calambres abdominales
  • Dolor en el pecho
  • Dolor de cabeza
  • mareos, aturdimiento o desmayos
  • Entumecimiento o sensación de hormigueo
  • Sentimientos de irrealidad o distanciamiento

Uno de los peores aspectos de los ataques de pánico es el temor intenso de tener otro ataque. Es posible que sienta tal temor de tener un ataque de pánico que evite ciertas situaciones en las que podrían ocurrir.

Cuándo consultar a un médico

Si tiene síntomas de ataque de pánico, busque ayuda médica lo más rápido posible. Si bien los ataques de pánico son sumamente incómodos, no son peligrosos. Sin embargo, son difíciles de controlar por cuenta propia y pueden empeorar si no se tratan.

Los síntomas de los ataques de pánico pueden ser similares a los de otros problemas de salud graves, como un ataque cardíaco, por lo que es importante que su profesional principal de atención médica lo evalúe si no está seguro de qué está causando los síntomas.

Causas

Se desconoce la causa de los ataques de pánico o el trastorno de pánico, pero es posible que influyan los siguientes factores:

  • Genética.
  • Eventos de estrés importantes.
  • Un temperamento que es más sensible al estrés o con tendencia a las emociones negativas.
  • Ciertos cambios en la forma en la que funcionan algunas partes del cerebro.

Los ataques de pánico pueden aparecer de repente y sin previo aviso al principio, sin embargo, con el tiempo, suelen desencadenarse por ciertas situaciones.

En algunas investigaciones se sugiere que la reacción de lucha o fuga natural del cuerpo ante el peligro tiene una implicación en los ataques de pánico. Por ejemplo, si un oso pardo viniera hacia usted, su cuerpo reaccionaría instintivamente. Su ritmo cardíaco y su respiración se acelerarían, debido a que el cuerpo se prepara para una situación que podría poner en riesgo la vida. Muchas de estas mismas reacciones se presentan durante un ataque de pánico. Sin embargo, se desconoce por qué un ataque de pánico ocurre cuando no existe un peligro evidente.

Factores de riesgo

Los síntomas del trastorno de pánico suelen comenzar al final de la adolescencia o al principio de la edad adulta, y afectan más a las mujeres que a los hombres.

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir ataques de pánico o trastorno de pánico se incluyen los siguientes:

  • Antecedentes familiares de ataques de pánico o trastorno de pánico.
  • Eventos de estrés importantes, como la muerte o la enfermedad grave de un ser querido.
  • Un evento traumático, como una agresión sexual o un accidente grave.
  • Cambios importantes en su vida, como un divorcio o la llegada de un bebé.
  • Fumar o el consumo excesivo de cafeína.
  • Antecedentes de abuso físico o sexual en la infancia.

Complicaciones

Si no se tratan, los ataques y el trastorno de pánico pueden afectar casi todas las áreas de su vida. Es posible que tenga tanto miedo de tener más ataques de pánico que viva en un estado constante de miedo, lo que arruina su calidad de vida.

Los ataques de pánico pueden causar las siguientes complicaciones o estar relacionados con ellas:

  • Manifestación de fobias específicas, como miedo a conducir o salir de casa.
  • Atención médica frecuente por preocupaciones de salud y otras afecciones médicas.
  • Evasión de situaciones sociales.
  • Problemas en el trabajo o en los estudios.
  • Depresión, trastorno de ansiedad y otros trastornos psiquiátricos.
  • Más riesgo de suicidio o pensamientos suicidas.
  • Abuso de alcohol u otras sustancias adictivas.
  • Problemas económicos.

Para algunas personas, el trastorno de pánico puede comprender la agorafobia, que consiste en evitar los lugares o las situaciones que ocasionan ansiedad por miedo a no ser capaz de escapar u obtener ayuda si sufren un ataque de pánico. O bien, podría volverse dependiente de otras personas para que lo acompañen cuando sale de casa.

Prevención

No existe una manera definitiva de prevenir los ataques de pánico o el trastorno de pánico. Sin embargo, estas recomendaciones pueden ayudar.

  • Obtenga tratamiento para los ataques de pánico lo antes posible para evitar que empeoren o se vuelvan más frecuentes.
  • Cumpla con el plan de tratamiento para evitar las recaídas o el agravamiento de los síntomas de los ataques de pánico.
  • Realice actividad física de manera regular, ya que puede ayudar a proteger contra la ansiedad.

Diagnóstico

Su profesional principal de atención médica determinará si sufre de ataques de pánico, trastorno de pánico u otra afección, como problemas cardíacos o de la tiroides, con síntomas similares a los de los ataques de pánico.

Para precisar un diagnóstico, es posible que le realicen lo siguiente:

  • Un examen físico completo.
  • Análisis de sangre para revisar la tiroides y otras posibles afecciones, y análisis cardíacos como un electrocardiograma.
  • Una evaluación psicológica para hablar de sus síntomas, sus temores o sus preocupaciones, situaciones estresantes, problemas en sus relaciones, situaciones que pueda estar evitando y antecedentes familiares.

Es posible que complete una autoevaluación psicológica o un cuestionario. El médico podría preguntarle sobre su consumo de alcohol u otras sustancias adictivas.

Criterios para el diagnóstico del trastorno de pánico

No todas las personas que sufren ataques de pánico tienen un trastorno de pánico. Para el diagnóstico del trastorno de pánico, el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5) (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría), enumera los siguientes puntos:

  • Tiene ataques de pánico frecuentes e inesperados.
  • Después de al menos uno de los ataques, hubo un período de un mes o más de preocupación continua por la posibilidad de sufrir otro ataque; sintió miedo constante de las consecuencias de un ataque, como perder el control, padecer un ataque cardíaco o "volverse loco"; o cambió su comportamiento de manera significativa, por ejemplo, evitar situaciones que cree que puedan desencadenar un ataque de pánico.
  • Sus ataques de pánico no son causados por el consumo de drogas u otras sustancias adictivas, una afección médica u otra afección de salud mental, como una fobia social o un trastorno obsesivo compulsivo.

Si sufre de ataques de pánico, pero no le han diagnosticado trastorno de pánico, todavía puede beneficiarse del tratamiento. Si los ataques de pánico no se tratan, pueden empeorar y convertirse en un trastorno de pánico o en fobias.

Tratamiento

El tratamiento puede ayudar a reducir la intensidad y frecuencia de los ataques de pánico, y a mejorar cómo se desenvuelve diariamente. Entre las opciones de tratamiento, se incluyen los medicamentos y la psicoterapia. Se podría recomendar uno o ambos tipos de tratamiento según su preferencia, sus antecedentes médicos, la gravedad del trastorno de pánico y si tiene acceso a terapeutas con capacitación especial en el tratamiento de los trastornos de pánico.

Psicoterapia

La psicoterapia, también llamada terapia conversacional, se considera una primera opción de tratamiento eficaz para los ataques de pánico y el trastorno de pánico. La psicoterapia puede ayudarlo a comprender los ataques de pánico y el trastorno de pánico, y puede servir para que aprenda a lidiar con ellos.

La terapia cognitivo conductual es una forma de psicoterapia que puede ayudarlo a comprender, a través de su propia experiencia, que los síntomas de pánico no son peligrosos. El terapeuta lo ayudará a recrear progresivamente los síntomas de un ataque de pánico de una manera repetitiva y segura. Una vez que las sensaciones físicas de pánico ya no se perciben como amenazantes, los ataques comienzan a resolverse. Un tratamiento exitoso también puede ayudarlo a superar los miedos a situaciones que ha evitado debido a los ataques de pánico.

Notar los resultados del tratamiento puede llevar tiempo y esfuerzo. Puede que empiece a ver que los síntomas de los ataques de pánico disminuyen al cabo de algunas semanas, y los síntomas, en general, se reducen de manera notable o desaparecen tras varios meses. Puede programar consultas de mantenimiento ocasionales a fin de garantizar que los ataques de pánico sigan controlados, o para tratar su recurrencia.

Medicamentos

Los medicamentos pueden ayudar a disminuir los síntomas relacionados con los ataques de pánico, así como los de la depresión, si es un problema para usted. Varios tipos de medicamentos han demostrado ser eficaces para el control de los síntomas de los ataques de pánico, como los siguientes:

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, que generalmente son seguros y conllevan un bajo riesgo de efectos secundarios graves, se suelen recomendar como la primera opción de medicamentos para tratar los ataques de pánico. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para el tratamiento del trastorno de pánico incluyen la fluoxetina (Prozac), la paroxetina (Paxil, Pexeva) y la sertralina (Zoloft).
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina. Estos medicamentos son otra clase de antidepresivos. El inhibidor de la recaptación de serotonina y norepinefrina llamado venlafaxina (Effexor XR) cuenta con la aprobación de la FDA para el tratamiento del trastorno de pánico.
  • Benzodiazepinas. Estos sedantes son depresores del sistema nervioso central. Las benzodiazepinas aprobadas por la FDA para el tratamiento del trastorno de pánico incluyen el alprazolam (Xanax) y el clonazepam (Klonopin). Las benzodiazepinas se utilizan, por lo general, únicamente a corto plazo, dado que pueden crear adicción y causar dependencia física o mental. Estos medicamentos no son una buena opción si ha tenido problemas con el consumo de alcohol o de drogas. Además, pueden interactuar con otros medicamentos y causar efectos secundarios peligrosos.

Si un medicamento no funciona bien para usted, es posible que el médico recomiende cambiar a otro medicamento o combinar algunos medicamentos para aumentar la eficacia. Tenga en cuenta que es posible que la mejoría en los síntomas se note recién después de varias semanas de haber iniciado el tratamiento con medicamentos.

Todos los medicamentos conllevan un riesgo de efectos secundarios, y algunos pueden no ser recomendables en algunas situaciones, como durante el embarazo. Consulte con un médico acerca de los efectos secundarios y riesgos posibles.

Autocuidado

Si bien los ataques de pánico y el trastorno de pánico mejoran con un tratamiento profesional, estas medidas de cuidado personal pueden ayudarlo a controlar los síntomas:

  • Cumpla con el plan de tratamiento. Enfrentar los miedos puede ser difícil, pero el tratamiento puede ayudarlo a sentir que no es un rehén en su propia casa.
  • Únase a un grupo de apoyo. Unirse a un grupo de personas que tienen ataques de pánico o trastornos de ansiedad puede conectarlo con personas que enfrentan los mismos problemas.
  • Evite la cafeína, el alcohol, el hábito de fumar y las drogas recreativas. Todas estas sustancias pueden desencadenar o empeorar los ataques de pánico.
  • Practicar técnicas de relajación y manejo del estrés. Por ejemplo, el yoga, la respiración profunda y la relajación muscular progresiva (que consiste en tensionar un músculo a la vez y, luego, liberar completamente la tensión hasta que todos los músculos del cuerpo estén relajados) también pueden ser muy útiles.
  • Hacer actividad física. La actividad aeróbica puede tener un efecto relajante sobre su estado de ánimo.
  • Duerma lo suficiente. Duerma lo suficiente para evitar sentirse somnoliento durante el día.

Medicina alternativa

Se han estudiado varios suplementos alimentarios para el tratamiento del trastorno de pánico, pero se necesitan más investigaciones para comprender los riesgos y los beneficios. Los productos herbarios y los suplementos alimentarios no están controlados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de la misma manera que los medicamentos. No siempre podrá saber con certeza lo que toma y si es seguro.

Antes de probar plantas medicinales o suplementos alimentarios, hable con un médico. Algunos de estos productos pueden interferir en los medicamentos con receta u ocasionar interacciones peligrosas.

Preparación para la cita médica

Si ha tenido signos o síntomas de un ataque de pánico, programe una cita con su profesional principal de atención médica. Luego de una evaluación inicial, es posible que lo remita a un profesional de la salud mental para que le indique un tratamiento.

Qué puede hacer

Antes de la cita, prepare una lista de lo siguiente:

  • Sus síntomas, además de cuándo aparecieron por primera vez y su frecuencia.
  • Información personal crucial, incluidos eventos traumáticos en el pasado o cualquier factor estresante importante que se haya producido antes del primer ataque de pánico.
  • Información médica, incluidas otras afecciones de salud física o mental que tenga.
  • Medicamentos, vitaminas, productos herbarios y suplementos de otro tipo, así como las dosis.
  • Preguntas para hacerle al médico.

Pídale a un familiar o a un amigo de confianza que lo acompañe a la cita, si es posible, para que le brinde su apoyo y lo ayude a recordar información.

Preguntas para el profesional principal de atención médica en la primera cita

  • ¿Cuál cree que sea la causa de los síntomas?
  • ¿Es posible que exista un problema médico subyacente que esté causando los síntomas?
  • ¿Deben realizarme pruebas de diagnóstico?
  • ¿Debo consultar con un profesional de la salud mental?
  • ¿Hay algo que pueda hacer ahora para controlar los síntomas?

Preguntas para cuando lo remitan a un profesional de la salud mental

  • ¿Tengo ataques de pánico o trastorno de pánico?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento recomienda?
  • Si me recomienda terapia, ¿con qué frecuencia la necesitaré y durante cuánto tiempo?
  • ¿La terapia grupal sería útil en mi caso?
  • Si me recomienda medicamentos, ¿cuáles son los posibles efectos secundarios?
  • ¿Durante cuánto tiempo tendré que tomar medicamentos?
  • ¿Cómo controlará si el tratamiento funciona?
  • ¿Qué puedo hacer ahora para reducir el riesgo de que los ataques de pánico sean recurrentes?
  • ¿Hay alguna medida de cuidado personal que pueda tomar para controlar la afección?
  • ¿Tiene algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme?
  • ¿Qué sitios web me recomienda?

No dude en hacer cualquier otra pregunta.

Qué esperar del médico

Es posible que el profesional principal de atención médica o el profesional de la salud mental pregunten lo siguiente:

  • ¿Cuáles son sus síntomas y cuándo aparecieron por primera vez?
  • ¿Con cuánta frecuencia suceden estos ataques y cuánto tiempo duran?
  • ¿Hay algo en particular que parezca desencadenar un ataque?
  • ¿Con qué frecuencia siente temor de tener otro ataque?
  • ¿Evita lugares o experiencias que parecen desencadenar un ataque?
  • ¿De qué manera los síntomas afectan su vida, como los estudios, el trabajo y las relaciones personales?
  • ¿Tuvo estrés importante o un evento traumático poco antes de su primer ataque de pánico?
  • ¿Alguna vez experimentó un trauma grave, como abuso físico o sexual, o una batalla militar?
  • ¿Cómo describiría su infancia, por ejemplo, la relación con su padre y su madre?
  • ¿Le han diagnosticado a usted o a alguno de sus familiares cercanos un problema de salud mental, incluidos ataques de pánico o trastorno de pánico?
  • ¿Le han diagnosticado alguna afección médica?
  • ¿Consume cafeína, alcohol o drogas recreativas? ¿Con qué frecuencia?
  • ¿Hace ejercicio u otros tipos de actividad física de forma regular?

El profesional principal de atención médica o el profesional de la salud mental le harán preguntas adicionales según sus respuestas, síntomas y necesidades. Preparar y anticipar las preguntas lo ayudará a aprovechar la cita al máximo.

Last Updated: September 5th, 2026