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Home Health Library Diseases and Conditions Hilar cholangiocarcinoma

Colangiocarcinoma hiliar

Infórmate sobre cómo se diagnostica y se trata este tipo de cáncer del conducto biliar.

Perspectiva general

Lugares donde aparece el cáncer de los conductos biliares o colangiocarcinoma.

El colangiocarcinoma, o cáncer de los conductos biliares, aparece en los tubos por donde se transporta la bilis del hígado al intestino delgado. La bilis es un líquido que el cuerpo usa para la digestión. Los conductos se llaman conductos biliares. Cuando el cáncer de los conductos biliares se forma en los conductos dentro del hígado, se llama colangiocarcinoma intrahepático. El colangiocarcinoma hiliar, colangiocarcinoma perihiliar o tumor de Klatskin es el cáncer de los conductos biliares que se forma donde los conductos biliares derecho e izquierdo se unen para formar el conducto hepático común. El colangiocarcinoma distal es el cáncer de los conductos biliares que se forma cerca del intestino delgado.

El colangiocarcinoma hiliar, también llamado colangiocarcinoma perihiliar o tumor de Klatskin, es un tipo de cáncer que empieza con una multiplicación de células anormales en los conductos biliares. Los conductos biliares son unas vías delgadas que transportan la bilis, que es el líquido digestivo, del hígado al intestino delgado.

El término médico para referirse al cáncer de los conductos biliares es colangiocarcinoma, y se clasifica en tres tipos según su ubicación. El colangiocarcinoma hiliar aparece en el lugar donde los conductos biliares derecho e izquierdo, que salen del hígado, se unen para formar el conducto hepático común.

Otros tipos de cáncer de los conductos biliares son el colangiocarcinoma intrahepático, que se forma dentro del hígado, y el colangiocarcinoma distal, que se forma en la parte inferior del conducto biliar, cerca del páncreas. El colangiocarcinoma hiliar es el tipo más común de cáncer de los conductos biliares, pero sigue siendo un tipo raro de cáncer en general. Los síntomas comunes incluyen coloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos, pérdida de peso, dolor abdominal y picazón.

El tratamiento para el colangiocarcinoma hiliar puede incluir cirugía para extirpar el cáncer o un plan de tratamiento combinado que incluye radioterapia seguida de un trasplante de hígado. La cirugía suele ser compleja y puede requerir la extirpación de parte del hígado junto con los conductos biliares afectados. Otros tratamientos pueden incluir quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y terapia dirigida.

Síntomas

Es posible que, al principio, el colangiocarcinoma hiliar no cause síntomas. Los síntomas suelen aparecer cuando el cáncer crece y obstruye los conductos biliares, impidiendo que la bilis drene del hígado al intestino. Los signos y síntomas del colangiocarcinoma hiliar pueden incluir los siguientes:

  • Ictericia, que es el color amarillento de la piel y la parte blanca de los ojos.
  • Picazón.
  • Orina oscura.
  • Heces de color arcilla.
  • Dolor estomacal.
  • Fatiga.
  • Pérdida de peso.

Cuándo debes consultar a un médico

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa.

Causas

Vesícula biliar y conducto biliar

La vesícula biliar contiene bilis, un líquido de color verde amarillento. La bilis se produce en el hígado, desde donde fluye a la vesícula biliar. Permanece en la vesícula biliar hasta que es necesaria para ayudar a digerir los alimentos. Cuando comes, la vesícula biliar libera bilis hacia el conducto biliar. El conducto trasporta la bilis hasta el duodeno, que es la parte superior del intestino delgado, para ayudar a descomponer la grasa de la comida.

No está claro qué causa la mayoría de los colangiocarcinomas hiliares, pero el cáncer suele relacionarse con la inflamación o lesión prolongada de los conductos biliares. Este cáncer empieza en los conductos biliares que conectan el hígado con el intestino delgado. Afecciones como la colangitis esclerosante primaria, los quistes o los cálculos de los conductos biliares, la fascioliasis, que es una infección del hígado causada por duelas, o una enfermedad hepática de larga duración aumentan el riesgo de tener este tipo de cáncer.

El colangiocarcinoma hiliar, también llamado colangiocarcinoma perihiliar o tumor de Klatskin, aparece cuando cambia el ADN de las células en un conducto biliar. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican a la célula cómo crecer y cuándo morir. En las células sanas, estas instrucciones controlan la multiplicación. En las células cancerosas, los cambios en el ADN dan instrucciones incorrectas que les indican a las células que deben multiplicarse muy rápido y que deben seguir vivas cuando las células normales morirían.

La acumulación de estas células puede formar un tumor en los conductos biliares. La inflamación prolongada o el daño en los conductos biliares, que pueden ser consecuencia de la colangitis esclerosante primaria o de quistes de los conductos biliares, pueden aumentar la posibilidad de que se produzcan estos cambios en el ADN de las células.

Las células cancerosas forman una masa que se conoce como tumor. El tumor puede aumentar de tamaño hasta invadir y destruir el tejido corporal sano. Con el tiempo, las células cancerosas pueden desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina, se llama cáncer metastásico.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de colangiocarcinoma hiliar incluyen los siguientes:

  • Colangitis esclerosante primaria. La colangitis esclerosante primaria causa inflamación, endurecimiento y formación de cicatrices en los conductos biliares que pueden derivar en cáncer.
  • Edad avanzada. El colangiocarcinoma hiliar es más común en adultos mayores de 50 años. Sin embargo, puede aparecer en personas más jóvenes que tienen colangitis esclerosante primaria.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal. Las personas que tienen inflamación continua del aparato digestivo tienen más riesgo de presentar colangiocarcinoma hiliar.
  • Cirrosis de hígado. La cirrosis de hígado hace que se formen cicatrices en el hígado, lo que aumenta el riesgo de colangiocarcinoma hiliar.
  • Quistes de los conductos biliares. Los quistes de los conductos biliares provocan cambios en dichos conductos y hacen que se agranden. La enfermedad de Caroli, o tener quistes de los conductos biliares, aumenta el riesgo para el colangiocarcinoma hiliar.
  • Afecciones de la vesícula biliar. La colecistitis, que es la inflamación continua de la vesícula biliar, aumenta el riesgo de colangiocarcinoma hiliar. Las personas que presentan cálculos biliares también tienen más riesgo.
  • Parásitos en el hígado. En zonas del sudeste asiático, el colangiocarcinoma hiliar está relacionado con duelas del hígado. Son parásitos que pueden infectar a los seres humanos. La infección del hígado causada por duelas puede ocurrir por comer pescado crudo o poco cocido.

Complicaciones

El colangiocarcinoma hiliar puede causar varias complicaciones, principalmente porque el tumor obstruye el flujo de bilis desde el hígado. Esta obstrucción puede causar infecciones, daño hepático y otros problemas que afectan la digestión y la salud en general, entre ellos:

  • Colangitis, o infección de los conductos biliares. Cuando la bilis no drena correctamente, las bacterias pueden multiplicarse dentro de los conductos, lo que causa infección, fiebre y escalofríos.
  • Daño hepático e insuficiencia hepática. La obstrucción biliar a largo plazo puede causar cicatrices y daño en el hígado, impidiendo que funcione correctamente.
  • Malnutrición y deficiencia de vitaminas. Dado que la bilis ayuda a digerir las grasas, una obstrucción puede causar una mala absorción de nutrientes y vitaminas, lo que lleva a la pérdida de peso y debilidad.
  • Hipertensión portal. El crecimiento o la cicatrización del tumor puede aumentar la presión en las venas del hígado, lo que puede causar la hinchazón del abdomen o la dilatación de las venas en el esófago.
  • Metástasis, la diseminación del cáncer. El hígado y los ganglios linfáticos cercanos son lugares donde comúnmente se forman metástasis para el colangiocarcinoma hiliar. No es común la diseminación a lugares distantes, como los pulmones, el cerebro y los huesos.

Diagnóstico

El diagnóstico del colangiocarcinoma hiliar, también llamado colangiocarcinoma perihiliar o tumor de Klatskin, a menudo comienza con un examen físico. Es probable que el profesional de atención médica también te haga preguntas sobre tu historial médico. Es posible que deban hacerte estudios por imágenes y análisis de sangre. Se puede tomar una muestra de tejido para analizarla en un laboratorio.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes permiten ver el interior del cuerpo. Ayudan al equipo de atención médica a ver la ubicación, el tamaño y la diseminación de un colangiocarcinoma hiliar.

  • Una ecografía suele ser el primer estudio. Puede mostrar si los conductos biliares están obstruidos o agrandados.
  • En las tomografías computarizadas se obtienen imágenes detalladas del hígado y los conductos biliares, en especial de los vasos sanguíneos que se dirigen al hígado. Ayudan a mostrar si el cáncer se ha diseminado o si se puede extirpar mediante cirugía.
  • En una resonancia magnética se obtienen imágenes aún más detalladas del hígado y los conductos biliares.
  • La colangiopancreatografía por resonancia magnética es un tipo especial de resonancia magnética que genera imágenes claras de los conductos biliares, el hígado, la vesícula biliar y el páncreas para ayudar a encontrar la ubicación exacta de la obstrucción o el tumor.
  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica y colangiografía transhepática percutánea. Muchas personas con colangiocarcinoma hiliar presentan ictericia porque el tumor obstruye los conductos biliares. Cuando una técnica de obtención de imágenes muestra una obstrucción, se pueden hacer procedimientos como la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica o la colangiografía transhepática percutánea para observar los conductos biliares, obtener muestras de tejido y determinar la extensión del tumor. Estos procedimientos también pueden ayudar a reducir la obstrucción mediante el uso de sondas o drenajes para permitir que la bilis fluya, lo cual suele mejorar los síntomas y ayuda a prevenir infecciones.

Análisis de la función hepática

Los análisis de sangre para medir la función hepática pueden brindarle a tu equipo de atención médica pistas sobre qué está causando tus síntomas.

Pruebas de marcadores tumorales

Una prueba de marcadores tumorales busca sustancias llamadas marcadores tumorales. Las células cancerosas o las células sanas suelen producir estos marcadores en respuesta al cáncer. Revisar el nivel de marcadores tumorales en la sangre puede brindarle al equipo de atención médica más pistas sobre tu diagnóstico.

Los marcadores tumorales del colangiocarcinoma hiliar incluyen el CA 19-9, o antígeno carbohidrato 19-9, y el CEA, o antígeno carcinoembrionario. Se trata de proteínas que las células del colangiocarcinoma producen en exceso. Por ende, los niveles de estos marcadores tumorales son muy elevados, lo que podría indicar un cáncer más avanzado.

Tener niveles altos de CA 19-9 y CEA en la sangre no siempre significa que tengas colangiocarcinoma hiliar. Esto también puede ocurrir con otras afecciones de los conductos biliares, como la inflamación y la obstrucción de estos conductos.

Biopsia

Una biopsia es un procedimiento que consiste en extraer una muestra de tejido para analizarla en un laboratorio. Para obtener una muestra de tejido de un colangiocarcinoma hiliar, un profesional de atención médica podría hacer una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Durante este procedimiento, un profesional de atención médica introduce una sonda delgada con una cámara a través de la garganta. La sonda, llamada endoscopio, pasa por el estómago e ingresa al intestino delgado para llegar al conducto biliar. El endoscopio se usa para inyectar un medio de contraste en el conducto biliar, de modo que se pueda ver más claramente en las radiografías. Las imágenes de rayos X ayudan a guiar el endoscopio hasta el lugar correcto. Se puede extender un cepillo desde el endoscopio para recolectar células del cáncer.

Tratamiento

El tratamiento del colangiocarcinoma hiliar depende de la ubicación y la extensión del cáncer. La cirugía es el tratamiento principal y ofrece la única posibilidad de curar la enfermedad si se puede extirpar todo el cáncer. Para algunas personas, un trasplante de hígado también puede ser una opción.

Si no es posible hacer una cirugía ni un trasplante, se usan otros tratamientos para controlar el cáncer y aliviar los síntomas. Estos pueden incluir radioterapia, ablación por radiofrecuencia y medicamentos. Los medicamentos utilizados para tratar el colangiocarcinoma hiliar incluyen quimioterapia, terapia dirigida e inmunoterapia.

El equipo de atención médica tiene en cuenta muchos factores cuando elabora un plan de tratamiento. Estos pueden incluir tu salud general, el tipo de cáncer y su etapa, y tus preferencias.

Cirugía

El objetivo de la cirugía para el colangiocarcinoma hiliar es extirpar todo el cáncer. Pero la cirugía no es adecuada para todas las personas. Este cáncer crece cerca de muchas estructuras importantes, lo que puede dificultar la cirugía. Cuando se les diagnostica por primera vez, se puede hacer cirugía a menos de la mitad de las personas, porque muchas ya tienen un cáncer que se ha diseminado demasiado.

Cuando es posible hacer la cirugía, las opciones pueden incluir las siguientes:

  • Cirugía para extirpar el cáncer. Extirpar el cáncer a menudo incluye extraer y reconstruir parte del conducto biliar y las estructuras cercanas, como los conductos circundantes y partes del hígado y la vesícula biliar.
  • Extirpar ganglios linfáticos cercanos. Es posible que se extirpen los ganglios linfáticos para analizarlos y detectar cáncer. Extirpar los ganglios linfáticos cancerosos puede ayudar a prevenir la diseminación del cáncer.
  • Trasplante de hígado. A veces, no es posible extirpar solo el cáncer mediante cirugía. Si el cáncer no se puede extirpar con cirugía, pero no se ha diseminado fuera del hígado, se puede combinar la radioterapia con un trasplante de hígado. Después de la radioterapia, un cirujano extirpa el cáncer y todo el hígado. Luego, coloca en el cuerpo un hígado sano donado.
  • Drenaje biliar. El drenaje biliar usa un procedimiento para restaurar el flujo de bilis si el cáncer obstruye un conducto biliar. Este procedimiento podría implicar la colocación de una sonda delgada en el conducto biliar para drenar la bilis. A veces, un cirujano hace una cirugía de bypass para desviar el conducto biliar alrededor del cáncer. Otro tipo de procedimiento podría implicar la colocación de estents para mantener abierto un conducto biliar colapsado por el cáncer. El drenaje biliar ayuda a aliviar los síntomas del colangiocarcinoma hiliar.

Radioterapia

La radioterapia trata el cáncer con haces potentes de energía. La energía puede provenir de rayos X, protones u otras fuentes. Durante la radioterapia, permaneces acostado sobre una camilla mientras una máquina se mueve a tu alrededor. Esta máquina dirige la radiación a puntos específicos de tu cuerpo.

En el caso del colangiocarcinoma hiliar, a veces se combina la radioterapia con quimioterapia para eliminar las células cancerosas que quedan después de la cirugía. La radioterapia también puede combinarse con quimioterapia para tratar el cáncer que se ha diseminado a los ganglios linfáticos.

A veces, el equipo de atención médica recurre a otros procedimientos para colocar la radiación cerca del cáncer. Una forma de hacerlo es con un procedimiento llamado radioembolización. Se trata de introducir pequeñas perlas que contienen radiación en un vaso sanguíneo que lleva al cáncer. Las perlas viajan a través del vaso sanguíneo y bloquean el suministro de sangre al cáncer. Las perlas emiten radiación directamente al cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos fuertes. Existen muchos medicamentos de quimioterapia. La mayoría de los medicamentos de quimioterapia se administran por vía intravenosa. Otros vienen en comprimidos.

En el colangiocarcinoma hiliar, también se puede usar quimioterapia después de la cirugía para eliminar todas las células cancerosas que puedan haber quedado. Para aquellos con cáncer avanzado que no se puede extirpar con cirugía, la quimioterapia puede ser una opción para hacer más lenta la extensión del cáncer.

En ocasiones, la quimioterapia se combina con la radioterapia después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que haya quedado. La quimioterapia también puede combinarse con radiación para tratar el cáncer que se ha diseminado a los ganglios linfáticos.

Terapia dirigida

La terapia dirigida contra el cáncer es un tratamiento en el que se utilizan medicamentos que atacan sustancias químicas específicas dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los tratamientos dirigidos pueden eliminar las células cancerosas. Para aquellos con colangiocarcinoma hiliar avanzado que no se puede extirpar con cirugía, la terapia dirigida puede ser una opción. Se podrían analizar algunas células cancerosas para ver si es probable que la terapia dirigida funcione contra el cáncer.

Inmunoterapia

La inmunoterapia contra el cáncer es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a eliminar las células cancerosas. El sistema inmunitario combate las enfermedades atacando gérmenes y otras células, como las cancerosas, que no deberían estar en el cuerpo. Las células cancerosas sobreviven porque se esconden del sistema inmunitario. La inmunoterapia ayuda a las células del sistema inmunitario a encontrar y eliminar las células cancerosas. Para aquellos con colangiocarcinoma hiliar avanzado que no se puede extirpar con cirugía, la inmunoterapia puede ser una opción.

Cuidados paliativos

Los cuidados paliativos son un tipo especial de atención médica que ayuda a que te sientas mejor cuando tienes una enfermedad grave. Si tienes cáncer, los cuidados paliativos pueden ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas. Un equipo de atención médica, que puede incluir médicos, personal de enfermería y otros profesionales de atención médica especialmente capacitados, brinda estos cuidados paliativos. El propósito de este equipo es mejorar tu calidad de vida y la de tu familia.

Los especialistas en cuidados paliativos trabajan contigo, con tu familia y con el equipo de atención médica. Todos ellos brindan apoyo adicional mientras recibes tratamiento contra el cáncer. Puedes recibir cuidados paliativos al mismo tiempo que te administran tratamientos intensivos contra el cáncer, como cirugía, quimioterapia, inmunoterapia, terapia dirigida o radioterapia.

Recurrir a estos cuidados paliativos junto con otros tratamientos puede ayudar a las personas con cáncer a sentirse mejor y a vivir más tiempo.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Con el tiempo, encontrarás maneras de afrontar los sentimientos que surgen después de un diagnóstico de cáncer. Hasta entonces, aquí hay algunas ideas para afrontar el colangiocarcinoma hiliar.

Infórmate lo suficiente sobre el cáncer para tomar decisiones sobre tus cuidados médicos.

Pregunta a tu equipo de atención médica sobre tu cáncer, incluidos los resultados de las pruebas, las opciones de tratamiento y, si lo deseas, tu pronóstico. Mientras más te informes acerca del colangiocarcinoma hiliar, más confianza tendrás para tomar decisiones con respecto al tratamiento.

Mantente cerca de tus familiares y amigos

Mantener sólidas relaciones cercanas puede ayudarte a lidiar con el colangiocarcinoma hiliar. Los familiares y amigos pueden brindarte el apoyo práctico que podrías necesitar, como ayudarte con las tareas de tu casa si estás en el hospital. Pueden convertirse en un apoyo emocional cuando te sientas abrumado por tener cáncer.

Busca a alguien con quien hablar

Busca a una persona que esté dispuesta a escucharte hablar sobre tus esperanzas y preocupaciones. Esta persona puede ser un familiar o un amigo. También podrían resultar útiles el interés y la comprensión de un terapeuta, trabajador social médico, miembro de la iglesia o grupo de apoyo para personas con cáncer.

Consulta al equipo de atención médica si en tu área hay grupos de apoyo. El Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. y la Sociedad Americana contra el Cáncer son otras fuentes de información.

Preparación antes de la cita

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa.

Si tu profesional de atención médica cree que podrías tener colangiocarcinoma hiliar, es posible que te remita a un gastroenterólogo, que es un médico especializado en enfermedades del sistema digestivo. Si tienes cáncer, también es posible que te remitan a un oncólogo, que es un médico especializado en tratar esta enfermedad.

Debido a que las citas médicas pueden ser breves, es aconsejable ir preparado. A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta todo lo que debes hacer con anticipación. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si debes hacer algo con anticipación, por ejemplo, restringir tu alimentación.
  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo por el que programaste la cita.
  • Anota información personal crucial, incluidas las situaciones de gran estrés o los cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas, junto con las dosis.
  • Pídeles a un familiar o un amigo que te acompañen. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que tú hayas pasado por alto u olvidado.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al equipo de atención médica.

Tu tiempo con el equipo de atención médica es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas puede ser útil para aprovecharlo al máximo. Clasifica las preguntas de más importantes a menos importantes, en caso de que se acabe el tiempo. En el caso del colangiocarcinoma hiliar, algunas preguntas básicas que se deben hacer incluyen las siguientes:

  • ¿Tengo colangiocarcinoma hiliar?
  • ¿Cuál es la etapa del colangiocarcinoma hiliar que tengo?
  • ¿Se ha diseminado el colangiocarcinoma hiliar a otras partes de mi cuerpo?
  • ¿Deberán hacerme más pruebas?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Cuánto aumenta cada tratamiento las probabilidades de curarme o prolongar la vida?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿De qué forma afectará mi vida diaria cada tratamiento?
  • ¿Qué opción de tratamiento consideran que es la más adecuada?
  • ¿Qué le recomendarían a un amigo o familiar en mi situación?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Tienen folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendan?
  • ¿Qué determinará si debo programar una cita de seguimiento?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Prepárate para responder preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Están los síntomas presentes todo el tiempo o aparecen y desaparecen?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorarlos?

Cómo funciona la clasificación de la etapa

En el caso del colangiocarcinoma hiliar, los profesionales de atención médica suelen usar dos sistemas diferentes para obtener información sobre el cáncer. Juntos, estos sistemas ayudan a guiar el tratamiento y a predecir los resultados:

  • Clasificación de Bismuth-Corlette. Este sistema describe la ubicación del cáncer en los conductos biliares.
  • Clasificación de la etapa TNM. Este sistema describe cuánto se ha diseminado el cáncer.

Clasificación de Bismuth-Corlette

El sistema Bismuth-Corlette divide el colangiocarcinoma hiliar en cuatro etapas principales según cuánto se ha diseminado el cáncer en los conductos biliares:

  • Etapa 1. En la etapa 1, el cáncer se encuentra por debajo de la unión del conducto hepático derecho con el izquierdo.
  • Etapa 2. En la etapa 2, el cáncer alcanza la unión, pero no se extiende al conducto derecho ni izquierdo.
  • Etapa 3a. En la etapa 3a, el cáncer se extiende por el conducto hepático derecho.
  • Etapa 3b. En la etapa 3b, el cáncer se extiende por el conducto hepático izquierdo.
  • Etapa 4. En la etapa 4, el cáncer se encuentra en el conducto hepático derecho e izquierdo.

Este sistema ayuda a los cirujanos a determinar la parte del conducto biliar y del hígado que deben extirpar.

Clasificación de la etapa con el sistema TNM

El sistema de estadificación TNM es el estándar para describir las etapas del cáncer. El sistema contempla tres características principales:

  • T. El tamaño del tumor primario.
  • N. Si el cáncer se ha diseminado hacia los ganglios linfáticos cercanos.
  • M. Si existe metástasis del cáncer, es decir, si se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Los profesionales de atención médica usan estas características para asignar una etapa del 1 al 4.

Etapas del colangiocarcinoma hiliar

Etapa 1

En la etapa 1, el cáncer se ha extendido más profundamente en la pared del conducto biliar, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos ni a otros órganos.

Se considera localizado, lo que significa que el cáncer está confinado a la zona del conducto biliar y, por lo general, se puede tratar con cirugía para extirpar la parte afectada del conducto biliar y el tejido cercano.

Etapa 2

En la etapa 2 del colangiocarcinoma hiliar, el cáncer se ha extendido más allá de la pared del conducto biliar hacia el tejido graso o hepático cercano, pero aún no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a los órganos distantes.

Se puede hacer una cirugía para extirpar los conductos biliares y parte del hígado junto con la extracción de los ganglios linfáticos cercanos para saber si hay alguna diseminación oculta.

Etapa 3

La etapa 3 significa que el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos o a los vasos principales que llevan sangre al hígado. El cáncer también puede causar atrofia en un lado del hígado, que es cuando parte de este órgano se encoge. Debido a esto, la cirugía se vuelve más compleja y puede requerir una resección importante del hígado.

Se pueden usar tratamientos adicionales como la quimioterapia o la radioterapia antes o después de la cirugía para ayudar a controlar la enfermedad.

Etapa 4

En la etapa 4, el cáncer se ha diseminado a otros órganos, como el hígado, los pulmones, los ganglios linfáticos distantes o el peritoneo, que es el revestimiento del abdomen. Esta etapa también se conoce como enfermedad metastásica.

Por lo general, no es posible hacer una cirugía. El tratamiento se centra en la terapia sistémica, como la quimioterapia, la terapia dirigida o la inmunoterapia, para hacer más lenta la extensión del cáncer y aliviar los síntomas.

Después de la cirugía

La resección R0, una cirugía que extirpa todo el cáncer, es el único tratamiento que ofrece la posibilidad de supervivencia a largo plazo. Cuando las células cancerosas se encuentran en los bordes del tejido extirpado, lo que se llama resección R1 o R2, la tasa de supervivencia es menor. La tasa de supervivencia también es menor cuando el cáncer se disemina a los ganglios linfáticos o a los vasos sanguíneos.

Si no es posible extirpar el cáncer

Si la cirugía no es posible, el tratamiento se centra en aliviar los síntomas y hacer más lenta la extensión del cáncer. No se espera que estos tratamientos curen el cáncer, pero pueden ayudar a mejorar la calidad de vida y prolongar la supervivencia.

Los tratamientos suelen incluir la quimioterapia y la inmunoterapia. La quimioterapia suele ser el primer tratamiento que se ofrece, y la inmunoterapia se puede considerar según las características genéticas del tumor. La mayoría de las personas en esta situación viven entre seis y 12 meses, incluso con tratamiento.

Después del trasplante de hígado

A algunas personas con tumores pequeños y localizados, que no se pueden extirpar, les pueden ofrecer un trasplante de hígado en centros especializados. En estas personas, el cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a órganos distantes, y han respondido bien a la quimiorradiación previa al trasplante. Para algunas personas, los resultados después del trasplante pueden ser mejores que aquellos después de la cirugía, como en el caso de personas que también tienen colangitis esclerosante primaria.

Last Updated: January 20th, 2026