Espasmo hemifacial
Infórmate sobre el diagnóstico y el tratamiento de esta afección del sistema nervioso que hace que los músculos se contraigan en un lado de la cara.
Perspectiva general
El espasmo hemifacial es una afección del sistema nervioso que causa contracciones o espasmos en los músculos de un lado de la cara. Los espasmos hemifaciales no se pueden controlar. Por lo general, comienzan alrededor de un ojo y pueden extenderse por ese lado de la cara. La causa más común es un vaso sanguíneo que presiona el nervio facial. Algunas veces no hay una causa conocida. Aunque los espasmos hemifaciales no son mortales, pueden ser molestos y afectar la interacción social.
Síntomas
Los espasmos hemifaciales también se denominan movimientos o contracciones musculares. Estos espasmos suelen comenzar en un párpado. Pueden extenderse a la mejilla y la boca del mismo lado de la cara. Al principio, los espasmos hemifaciales aparecen y desaparecen. Pero, con el paso de los meses o años, se producen casi constantemente. La rapidez con la que se extienden y la frecuencia con la que se producen pueden variar de una persona a otra.
Los síntomas comunes del espasmo hemifacial suelen ser indoloros, pero pueden incluir movimientos musculares con las siguientes características:
- Se producen en un lado de la cara.
- No se pueden controlar.
- Se extienden de la zona de los ojos a otras zonas del mismo lado de la cara.
- Ocurren con mayor frecuencia con el paso del tiempo.
- Ocurren mientras duermes.
En ocasiones, los espasmos hemifaciales pueden producirse en ambos lados de la cara. Sin embargo, no suelen aparecer en ambos lados de la cara al mismo tiempo.
Hay ciertos factores que pueden aumentar los síntomas del espasmo hemifacial, por ejemplo:
- Mover los músculos de la cara.
- Ansiedad.
- Estrés.
- Cansancio.
Causas
La causa más común de los espasmos hemifaciales es el contacto de un vaso sanguíneo con un nervio facial. También pueden ser causados por una lesión en un nervio facial o un tumor que lo presiona. A veces, se desconoce la causa.
Factores de riesgo
Algunos estudios muestran que estos factores pueden aumentar el riesgo de espasmo hemifacial:
- Presión arterial alta, también llamada hipertensión.
- Ser mayor de 40 años.
- Personas asignadas al sexo femenino al nacer.
- Ciertos genes que dan instrucciones a las proteínas que ayudan a transportar el colesterol y otras grasas a través del torrente sanguíneo, como el APOE e4.
- Lesiones o tumores cerebrales, o afecciones como la esclerosis múltiple.
- Antecedentes médicos de lesión del nervio facial o parálisis de Bell.
Prevención
No se conoce ninguna forma de prevenir el espasmo hemifacial. Sin embargo, controlar el estrés, la fatiga y la ansiedad puede ayudar a disminuir los síntomas.
Diagnóstico
El diagnóstico del espasmo hemifacial suele comenzar con una conversación sobre tus antecedentes médicos. El profesional de atención médica te preguntará sobre tus síntomas, incluido desde cuándo los tienes. El profesional de atención médica también podría realizarte exámenes físicos y neurológicos para comprobar el movimiento muscular y buscar otros problemas nerviosos.
Es posible que te realicen estudios por imágenes, como una resonancia magnética. En la resonancia magnética, se usa un campo magnético y ondas de radio para generar imágenes detalladas de la cabeza. Esto puede ayudar a mostrar los vasos sanguíneos que presionan el nervio facial. También puede mostrar tumores o afecciones cerebrales.
En algunos casos, es posible que te realicen una angiografía por resonancia magnética. En este estudio, se inyecta un tinte en el vaso sanguíneo para que se vea si está tocando el nervio facial.
El profesional de atención médica podría realizarte una electromiografía, aunque no suele ser necesaria. Una electromiografía mide la actividad eléctrica de los músculos faciales. Esta prueba le hace saber al equipo de atención médica si los nervios y los músculos envían y reciben señales como deberían.
El diagnóstico del espasmo hemifacial no siempre requiere estudios por imágenes. Es más probable que se realicen si los síntomas no son típicos o si el equipo de atención médica planea realizar una cirugía.
Tratamiento
El tratamiento para el espasmo hemifacial puede incluir lo siguiente:
- Medicamentos orales. Algunos medicamentos, como los anticonvulsivos y los relajantes musculares, pueden aliviar el espasmo hemifacial en algunas personas. Estos medicamentos se utilizan principalmente en los casos de espasmo hemifacial leve o en fase inicial.
- Inyecciones de onabotulinumtoxinA. Una inyección de onabotulinumtoxinA (bótox) en los músculos afectados hace que estos no se muevan. Este tratamiento debe repetirse cada pocos meses para controlar los espasmos. Es el tratamiento más común y controla los síntomas en la mayoría de las personas.
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Cirugía. Existen diferentes tipos de cirugía para ayudar a aliviar el espasmo hemifacial. En los estudios se ha comprobado que la cirugía de descompresión microvascular es el tratamiento más eficaz y duradero. En esta cirugía, el cirujano realiza una incisión detrás de la oreja para llegar al cerebro. Luego, coloca un pequeño trozo de material esponjoso entre el vaso sanguíneo y el nervio facial para aliviar la presión.
Investigaciones recientes han descubierto que la asistencia endoscópica puede aumentar las probabilidades de éxito de la cirugía.
Otros tratamientos quirúrgicos pueden incluir masajes en los nervios, calor o pulsos eléctricos de alta frecuencia para disminuir la sensibilidad en los nervios afectados. Otra opción puede ser cortar o extirpar todo el nervio o parte de él. La termocoagulación por radiofrecuencia es otro procedimiento que destruye partes del nervio facial con calor y ondas de radio.
- Acupuntura. Algunos estudios han informado que la acupuntura puede tratar los síntomas del espasmo hemifacial. Se necesita más investigación para conocer la eficacia de esta medicina alternativa.
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