Neuralgia del trigémino
Obtén más información sobre esta afección nerviosa que puede afectar zonas de la cara con un dolor parecido al de una descarga eléctrica.
Perspectiva general
La neuralgia del trigémino es una afección que causa dolor intenso similar a una descarga eléctrica en un costado de la cara. Afecta al nervio trigémino, que transporta señales de la cara al cerebro. Este nervio tiene tres ramas y proporciona sensibilidad a la mejilla, la mandíbula, los dientes, las encías, los labios, los ojos y la frente. Incluso un ligero roce al cepillarse los dientes o maquillarse puede desencadenar una descarga de dolor. La neuralgia del trigémino puede ser duradera. Se conoce como una afección de dolor crónico.
Al principio, las personas con neuralgia del trigémino pueden tener crisis de dolor breves y leves. Sin embargo, la afección puede empeorar y causar períodos más largos de dolor que aparecen con más frecuencia. Es más común en las mujeres y en personas de más de 50 años.
No obstante, la neuralgia del trigémino, también conocida como tic doloroso, no significa tener que vivir una vida con dolor. El tratamiento suele ayudar a controlar la afección.
Síntomas
La neuralgia del trigémino provoca dolor en una zona de la cara donde se encuentra una o más de las tres ramas del nervio trigémino.
El dolor de la neuralgia del trigémino afecta ciertas áreas de la cara. Se desencadena con actividades comunes y se describe de manera similar. Estos patrones incluyen
- Episodios de dolor intenso, fulgurante o punzante que puede percibirse como una descarga eléctrica.
- Dolor en zonas inervadas por el nervio trigémino. Estas zonas son las mejillas, la mandíbula, los dientes, las encías o los labios. Con menor frecuencia, se pueden ver afectados los ojos y la frente.
- Episodios repentinos de dolor o dolor desencadenado al tocarse la cara, masticar, hablar o cepillarse los dientes.
- Dolor en un solo lado del rostro a la vez.
- Dolor focalizado en un punto o dolor que se propaga con un patrón más amplio.
El dolor puede aparecer en determinados momentos o durar un tiempo determinado. Estos patrones pueden incluir:
- Episodios de dolor que duran de unos pocos segundos a varios minutos.
- Dolor que se presenta con espasmos faciales.
- Episodios de dolor que duran días, semanas, meses o más. Algunas personas tienen períodos sin dolor.
- Dolor que rara vez se presenta al dormir.
- Episodios de dolor que se hacen más frecuentes e intensos con el tiempo.
Cuándo debes consultar a un médico
Consulta a tu equipo de atención médica si sientes punzadas intensas de dolor en la cara, especialmente si son prolongadas o si reaparecen después de haber desaparecido. También busca atención médica si tienes un dolor persistente que no desaparece con analgésicos de venta sin receta.
Causas
En la neuralgia del trigémino, el nervio trigémino no funciona como debería. Esto puede suceder por diferentes razones. Existen tres tipos diferentes de neuralgia del trigémino: clásica, secundaria e idiopática. Para cada tipo, puede haber una causa diferente del dolor.
En la neuralgia del trigémino clásica, un vaso sanguíneo en la base del cerebro ejerce presión sobre el nervio trigémino. La presión interrumpe la función del nervio y causa dolor. El vaso sanguíneo puede ser una arteria o una vena. Este es el tipo más común de neuralgia del trigémino.
La causa de la neuralgia del trigémino secundaria puede ser una afección o problema de salud subyacente. Por ejemplo, afecciones como la esclerosis múltiple dañan la vaina de mielina, que es la capa protectora de ciertos nervios. Cuando la vaina de mielina se daña, se puede sentir dolor. Además, una lesión en el nervio durante una cirugía o un tumor que presiona el nervio trigémino pueden causar esta afección. O algunas personas pueden presentar neuralgia del trigémino después de un accidente cerebrovascular o un traumatismo facial.
La neuralgia del trigémino idiopática puede diagnosticarse cuando no hay una causa clara del dolor. Este es el tipo menos común de neuralgia del trigémino.
Desencadenantes
Diversos desencadenantes pueden ocasionar el dolor de la neuralgia del trigémino e incluyen lo siguiente:
- Afeitarse
- Tocarse la cara
- Comer
- Beber
- Cepillarse los dientes
- Hablar
- Maquillarse
- Recibir el soplo de una brisa ligera en la cara
- Sonreír
- Lavarse la cara
Diagnóstico
El profesional de atención médica puede diagnosticar la neuralgia del trigémino basándose principalmente en cómo describes tu dolor. Es posible que te haga preguntas sobre tu dolor, por ejemplo, si:
- Tipo. El dolor causado por la neuralgia del trigémino es repentino, intenso y breve. Puede sentirse como una descarga eléctrica. El dolor puede durar menos de un segundo o hasta dos minutos.
- Ubicación. El lugar donde sientes dolor en la cara puede indicar al equipo médico si el nervio trigémino está afectado.
- Desencadenantes. Comer, hablar, un contacto ligero o incluso una brisa fresca en la cara pueden producir dolor.
El equipo de atención médica puede realizar pruebas para ayudar a diagnosticar o determinar la causa de la neuralgia del trigémino. Las pruebas pueden incluir lo siguiente:
- Examen neurológico. Tocar y revisar ciertas partes de tu rostro puede ayudar al equipo de atención médica a identificar dónde se presenta el dolor y qué rama del nervio trigémino podría estar afectada. Las pruebas de reflejos pueden ayudar a determinar si la causa de los síntomas es una presión sobre el nervio u otra afección.
- Resonancia magnética. Es posible que deban hacerte una resonancia magnética para identificar las posibles causas de la neuralgia del trigémino. Una resonancia magnética puede mostrar signos de esclerosis múltiple o un tumor. A veces se inyecta un tinte en un vaso sanguíneo para visualizar el flujo sanguíneo a través de las arterias y las venas.
La causa del dolor facial pueden ser varias afecciones diferentes, por lo que es importante recibir un diagnóstico correcto. Para descartar otras afecciones, el equipo de atención médica podría solicitar otras pruebas.
Tratamiento
La elección de los tratamientos adecuados para la neuralgia del trigémino depende de la causa del dolor y de muchos otros factores. Entre ellos se incluyen los antecedentes médicos, los efectos secundarios, los riesgos, la rapidez con la que los tratamientos alivian el dolor y la duración de ese alivio. Las opciones de tratamiento para los tres tipos diferentes de neuralgia del trigémino pueden superponerse. Pero no todas las opciones son adecuadas para todas las personas.
Las opciones de tratamiento pueden incluir medicamentos, cirugía, inyecciones u otros procedimientos. Si la causa de la neuralgia del trigémino es otra afección médica, como la esclerosis múltiple, es posible que se requiera tratamiento para la afección subyacente.
Medicamentos
A menudo, se recomiendan los medicamentos como tratamiento inicial para la neuralgia del trigémino. En ocasiones, no se necesita otro tratamiento. Los siguientes tipos de medicamentos son opciones comunes para disminuir o bloquear las señales de dolor que se envían al cerebro.
Medicamentos anticonvulsivos. Por lo general, para tratar la neuralgia del trigémino se receta carbamazepina (Tegretol, Carbatrol, otros) u oxcarbazepina (Trileptal, Oxtellar XR). Se ha demostrado que estos medicamentos son eficaces para detener o reducir el dolor. Se pueden recomendar pruebas genéticas antes de comenzar a tomar carbamazepina. Se sabe que puede desencadenar una reacción grave en algunas personas, principalmente en aquellas de ascendencia asiática.
Si estos medicamentos no funcionan en tu caso, otras opciones pueden incluir la gabapentina (Neurontin, Gralise, Horizant) o la pregabalina (Lyrica). También se pueden recetar lamotrigina (Lamictal), fenitoína (Dilantin, Phenytek, Cerebyx) o topiramato (Qudexy XR, Topamax, otros).
El equipo de atención médica podría aumentar la dosis o cambiar a otro tipo si estos medicamentos pierden eficacia con el tiempo. Los efectos secundarios de los medicamentos anticonvulsivos pueden incluir mareos, desorientación, somnolencia y náuseas.
- Relajantes musculares. Los medicamentos relajantes musculares, como el baclofeno (Gablofen, Fleqsuvy, otros), pueden usarse solos o en combinación con la carbamazepina. Los efectos secundarios pueden incluir desorientación, náuseas y somnolencia.
- Inyecciones de bótox. Estudios a pequeña escala demostraron que las inyecciones de toxina botulínica tipo A (bótox) pueden reducir el dolor que causa la neuralgia del trigémino en las personas que ya no sienten alivio con medicamentos. Sin embargo, deben hacerse más investigaciones antes de usar ampliamente este tratamiento para esta afección.
- Analgésicos. Durante las crisis de dolor, la lidocaína puede usarse sola o junto con otros medicamentos para aliviar el dolor. Los resultados suelen ser mejores cuando la lidocaína se usa junto con otro tratamiento. La lidocaína está disponible en forma de espray que se puede aplicar en la nariz o la boca. Además, se puede inyectar directamente en la zona donde se siente el dolor. O bien se puede administrar por vía intravenosa. Esto significa que se inyecta en el torrente sanguíneo. Los tratamientos con lidocaína a menudo deben repetirse.
Cirugía
Si los medicamentos no funcionan y la causa del dolor es un vaso sanguíneo que oprime el nervio trigémino, es posible que se recomiende una cirugía. La cirugía para la neuralgia del trigémino se llama descompresión microvascular. Se ha demostrado que la descompresión microvascular es la opción más eficaz para el alivio del dolor a largo plazo, aunque puede conllevar riesgos graves.
Durante la descompresión microvascular, el cirujano reubica o extirpa los vasos sanguíneos que tocan el nervio trigémino para evitar que se produzca el dolor. Se realiza un corte o incisión detrás de la oreja en el lado donde sientes el dolor. Luego, el cirujano hace una pequeña perforación en el cráneo. Este procedimiento se conoce como craneotomía. A través de esta perforación, el cirujano mueve las arterias que están en contacto con el nervio trigémino. Por último, se coloca una almohadilla blanda entre el nervio y las arterias.
Si hay una vena que oprime el nervio, el cirujano puede extirparla. Se puede cortar parte del nervio trigémino si las arterias no presionan el nervio. A esto se lo conoce como neurectomía.
La descompresión microvascular puede detener el dolor o reducirlo durante varios años. El alivio del dolor a largo plazo depende del lugar donde se sienta el dolor, el tipo de dolor y la edad de la persona. Solo en una pequeña cantidad de personas puede reaparecer el dolor entre 3 y 5 años después de la cirugía.
Los riesgos de la descompresión microvascular incluyen pérdida auditiva, accidente cerebrovascular, debilidad facial, entumecimiento u otras complicaciones. La mayoría de las personas que se someten a este procedimiento no padecen entumecimiento facial posteriormente.
Medicina alternativa
Los tratamientos nuevos y alternativos de la neuralgia del trigémino no se han estudiado tanto como los medicamentos o los procedimientos quirúrgicos. A menudo, se necesita más investigación para respaldar su uso.
Sin embargo, algunas personas han notado mejoras con tratamientos como el ultrasonido pulsado de baja intensidad, la acupuntura, la biorretroalimentación, la quiropráctica, el láser y la terapia nutricional médica o con vitaminas. Pero estos tratamientos son nuevos o experimentales, y los resultados todavía se están estudiando. Asegúrate de consultar con el equipo de atención médica antes de probar una terapia alternativa, ya que podría interactuar con tus otros tratamientos.
Además, el equipo de atención médica podría recomendarte otros métodos de autocuidado para ayudar a sobrellevar el dolor de la neuralgia del trigémino. Aunque es posible que estas técnicas no traten el nervio directamente, pueden ofrecerte cierto alivio. Estos métodos pueden incluir entrenamiento en relajación, técnicas de atención plena y meditación, música y terapia cognitiva.
Estrategias de afrontamiento, y apoyo
Vivir con neuralgia del trigémino puede ser difícil. Puede afectar tu relación con amigos y familiares, tu productividad en el trabajo y la calidad de vida en general.
Puedes encontrar motivación y comprensión en un grupo de apoyo. Los miembros del grupo casi siempre conocen los tratamientos más recientes y suelen compartir sus propias experiencias. Si te interesa, es probable que el equipo de atención médica pueda recomendarte uno en tu área.
Preparación antes de la cita
Programa una cita con un miembro de tu equipo de atención médica si tienes síntomas de neuralgia del trigémino. Luego de la primera visita, puedes consultar a un neurólogo, que es un médico capacitado en afecciones del cerebro y el sistema nervioso.
Qué puedes hacer para prepararte
- Haz un seguimiento de los síntomas. Anota los síntomas que has tenido y por cuánto tiempo los has tenido.
- Presta atención a tus desencadenantes. Toma nota de cualquier desencadenante que cause el dolor facial.
- Enumera tus antecedentes médicos. Haz una lista de tu información médica más importante. Incluye cualquier otra afección por la que estés recibiendo tratamiento. Incluye también los nombres de los medicamentos, vitaminas o suplementos que estés tomando, así como las dosis.
- Pide apoyo. Si es posible, pídele a un familiar o amigo que te acompañe. Es posible que la persona que te acompañe recuerde información que tú pasaste por alto u olvidaste.
- Anota tus preguntas con anticipación. Esto puede ayudar a aprovechar al máximo tu tiempo con el profesional de atención médica.
En el caso de una posible neuralgia del trigémino, algunas preguntas básicas para hacer son las siguientes:
- ¿Cuál es la causa más probable de mi dolor?
- ¿Deben realizarme pruebas de diagnóstico?
- ¿Qué enfoque de tratamiento recomienda?
- Si recomienda medicamentos, ¿cuáles son los posibles efectos secundarios?
- ¿Necesitaré tratamiento durante el resto de mi vida?
- ¿En qué medida cree que pueden mejorar mis síntomas con el tratamiento?
- ¿Es posible realizar una cirugía?
Además de las preguntas que preparaste, no dudes en hacer cualquier otra pregunta que surja durante la cita médica. También haz preguntas si no entiendes algo.
Qué esperar del médico
Seguramente te realizarán un par de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos que deseas analizar en mayor profundidad. El profesional de atención médica puede preguntar lo siguiente:
- ¿Qué síntomas tienes y dónde se encuentran?
- ¿Cuándo comenzaste a tener estos síntomas?
- ¿Empeoraron con el tiempo?
- ¿Con qué frecuencia tienes períodos de dolor facial? ¿Has notado si hay algo que parece desencadenar el dolor facial?
- Por lo general, ¿cuánto dura el dolor facial?
- ¿En qué medida estos síntomas afectan tu calidad de vida?
- ¿Te sometiste alguna vez a una cirugía dental o a alguna cirugía en el rostro, o cerca de este, como una cirugía de los senos paranasales?
- ¿Tuviste algún traumatismo en el rostro, como una lesión o un accidente que haya afectado la cara?
- ¿Has probado algún tratamiento para el dolor facial hasta ahora? ¿Ha dado alguno buenos resultados?
- ¿Qué efectos secundarios tuviste con el tratamiento?
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