Síndrome del intestino corto
Infórmate sobre la posible falta de nutrientes cuando el intestino delgado es corto debido a una cirugía o afección presente al nacer.
Perspectiva general
El síndrome del intestino corto es una afección en la que el intestino delgado no puede absorber suficientes nutrientes de los alimentos porque es más corto que un intestino delgado normal o porque su capacidad para absorber nutrientes ha disminuido.
Una de las funciones del intestino delgado es absorber nutrientes y líquidos de los alimentos. Luego, los nutrientes circulan por el torrente sanguíneo. Es posible que el intestino delgado no sea capaz de absorber los nutrientes suficientes que el cuerpo necesita.
El síndrome de intestino corto puede ocurrir cuando sucede lo siguiente:
- Una parte del intestino delgado se extrae durante la cirugía para tratar otra afección.
- El intestino delgado es más corto de lo normal en el momento de nacer o tiene otra forma anormal.
El tratamiento del síndrome del intestino corto generalmente consiste en obtener la nutrición suficiente a través de una sonda insertada en una vena o a través de una sonda de alimentación conectada al estómago. La afección también se puede controlar con una dieta especial y suplementos nutricionales. En algunos casos, se necesita cirugía
para tratar el síndrome del intestino corto.
Síntomas
Los signos y síntomas comunes del síndrome del intestino corto pueden incluir los siguientes:
- Diarrea.
- Heces grasosas y malolientes.
- Cansancio extremo.
- Pérdida de peso.
- Nutrición insuficiente de los alimentos, también llamada malnutrición.
- Crecimiento y desarrollo más lentos de lo esperado en bebés y niños.
El síndrome del intestino corto también puede causar niveles bajos de líquido, lo que se llama deshidratación. Los síntomas de deshidratación incluyen los siguientes:
- Orina de color oscuro.
- Sed extrema o sequedad de boca.
- Cansancio, aturdimiento o desmayos.
- Ojos o mejillas hundidos.
- Pañal seco por tres horas o más.
- Llanto sin lágrimas en niños.
Causas
Varias afecciones del intestino delgado se tratan mediante cirugía para extirpar tejidos dañados o afectados por la enfermedad. Algunas de las afecciones se mencionan a continuación:
- Enterocolitis necrotizante, una afección que afecta a los recién nacidos y que causa la inflamación y la muerte de los tejidos intestinales.
- Vólvulo, una afección en la que el intestino delgado se retuerce sobre sí mismo.
- Enfermedad de Crohn, una afección a largo plazo de los intestinos que daña los tejidos del intestino delgado y afecta su funcionamiento.
- Cáncer del intestino delgado o tratamiento con radiación contra el cáncer.
- Isquemia mesentérica, una afección que interrumpe o limita el suministro de sangre al intestino delgado.
- Lesión por traumatismo en el abdomen.
Un intestino delgado acortado tras una cirugía podría no ser capaz de absorber suficientes nutrientes y líquidos. El tipo y la cantidad de la pérdida de nutrición dependen de qué cantidad y sección del intestino delgado se extrajo.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo para el síndrome del intestino corto incluyen los siguientes:
- La cirugía para extraer una parte del intestino delgado con el fin de tratar otra afección médica aumenta el riesgo de síndrome del intestino corto.
- El nacimiento prematuro y un peso muy bajo al nacer aumentan el riesgo de que el intestino delgado no se desarrolle por completo o tenga una afección que requiera cirugía para extraer una parte del intestino.
Complicaciones
La falta de vitaminas y minerales esenciales puede causar diversas complicaciones:
- Cantidades reducidas de glóbulos rojos con oxígeno.
- Enfermedades óseas o huesos débiles y frágiles.
- Retraso en el crecimiento y el desarrollo de los niños.
- Otras afecciones causadas por las deficiencias de vitaminas.
Algunas de las complicaciones a largo plazo son las siguientes:
- Diarrea frecuente.
- Deshidratación.
- Alergias e intolerancias alimentarias en niños.
- Sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
- Enfermedad hepática.
- Cálculos biliares.
- Cálculos renales y una función renal reducida.
- Úlceras en el estómago y el esófago, que es el conducto que va de la boca al estómago.
- Desnutrición.
- Reducción del crecimiento y el desarrollo en bebés o niños.
- Complicaciones relacionadas con las vías intravenosas y las sondas de alimentación para la nutrición.
Diagnóstico
Tu profesional de atención médica te hará un examen físico y te preguntará acerca de tus síntomas, dieta y antecedentes médicos. Esto incluye cualquier cirugía para extraer una parte del intestino delgado.
Existen diversas pruebas que permiten diagnosticar el síndrome del intestino corto o descartar otras causas para los síntomas. Por ejemplo:
- Análisis de sangre para medir los niveles de vitaminas y minerales.
- Análisis de sangre para detectar signos de infección y actividad irregular del sistema inmunitario
- Análisis de heces para medir los niveles de nutrientes en las heces y determinar la eficacia de la absorción de nutrientes.
- Estudios por imágenes para detectar obstrucciones y otras afecciones que podrían estar causando los síntomas.
Tratamiento
Las opciones de tratamiento varían según la sección del intestino delgado que se extrajo o que no funciona bien. En general, los objetivos del tratamiento son asegurarse de que recibas la nutrición que tu cuerpo necesita y manejar las complicaciones.
Se espera que el intestino delgado se adapte lo más posible y absorba la nutrición que necesitas.
- La nutrición parenteral es un método para obtener todos los nutrientes y líquidos que necesitas a través de una sonda insertada en una vena, llamada vía intravenosa. Generalmente, esto es necesario al inicio del tratamiento.
- La nutrición enteral es el uso de una sonda de alimentación. Esta sonda puede pasar por la nariz o la boca y descender por el esófago hacia el estómago. También es posible instalar otras sondas quirúrgicamente a través de la pared del abdomen hacia el interior del estómago o el intestino delgado. Esto se puede iniciar mientras recibes nutrientes por vía intravenosa.
- Se puede iniciar una dieta cuidadosamente planificada cuando el intestino delgado se adapte a absorber nutrientes. La alimentación se puede retomar progresivamente mientras recibes nutrición enteral para garantizar que recibas los nutrientes suficientes.
En los adultos, toma alrededor de dos años para que el intestino delgado se adapte. En los niños, toma más tiempo.
El progreso de cada persona con el tratamiento varía. Algunas personas pueden necesitar una sonda de alimentación para todas o algunas de sus necesidades nutricionales. Algunas personas podrán llevar una dieta cuidadosamente planificada para asegurarse de recibir suficientes vitaminas, minerales y líquidos.
Medicamentos
Estos son algunos medicamentos para tratar el síndrome del intestino corto:
- Los antidiarreicos son medicamentos que pueden hacer más lento el movimiento de los alimentos y los desechos a través de los intestinos y tratar la diarrea. Estos incluyen la loperamida (Imodium), que se puede comprar con o sin receta médica, y el difenoxilato (Lomotil).
- Los inhibidores de la bomba de protones reducen la producción de ácido en el estómago. Reducir los ácidos del estómago puede mejorar la función del intestino delgado. Estos medicamentos están disponibles con y sin receta médica. Entre los inhibidores de la bomba de protones que se venden sin receta médica se incluyen el lansoprazol (Prevacid 24HR), el omeprazol (Prilosec OTC) y el esopremazol (Nexium 24HR).
- Los bloqueadores de los receptores H2, que también reducen la producción de ácido, están disponibles con o sin receta médica. Entre los bloqueadores de los receptores H2 que puedes comprar sin receta médica se incluyen la cimetidina (Tagamet HB), la famotidina (Pepcid AC) y la nizatidina (Axid AR).
- El péptido similar al glucagón tipo 2 es una hormona del crecimiento que puede mejorar la capacidad del intestino delgado para absorber nutrientes. Este tratamiento puede ayudar a las personas a pasar de recibir nutrición por una vía intravenosa a usar una sonda de alimentación. El péptido similar al glucagón tipo 2 se administra mediante una inyección.
- Es posible que se necesite apoyo nutricional para asegurarse de que recibas suficientes calorías, vitaminas, minerales y micronutrientes. Este tratamiento se puede tomar como píldoras suplementarias. Se puede administrar apoyo nutricional adicional mediante inyecciones o agregarlo a tus sondas de alimentación.
Cirugía
Es posible que se requiera cirugía para las personas que dependan de obtener nutrición a través de una vía intravenosa. Algunos de los procedimientos son:
- Alargamiento intestinal. En este procedimiento, se extrae un segmento del intestino delgado y se divide por la mitad a lo largo. Luego, cada mitad se cierra a lo largo para crear dos conductos más delgados. Finalmente, estos segmentos se vuelven a unir al resto del intestino.
- Procedimiento de enteroplastia transversa seriada. Este procedimiento remodela un segmento del intestino delgado para crear un patrón de zigzag. Esto hace más lento el movimiento de los alimentos y permite que el intestino delgado absorba más nutrientes.
- Trasplante de intestino delgado. La cirugía para trasplantar un intestino delgado de un donante de órganos generalmente se considera cuando una persona depende de una vía intravenosa para obtener nutrientes y sufre complicaciones graves debido al síndrome del intestino corto, como enfermedad hepática.
Preparación antes de la cita
Si tú o tu hijo se han sometido a una cirugía para extraer una parte del intestino delgado, la atención médica continua consiste en estar atentos a complicaciones, incluido el síndrome del intestino corto. Es probable que el equipo de atención médica incluya un gastroenterólogo, que es un especialista en enfermedades digestivas, un equipo quirúrgico y un especialista en nutrición.
Para los niños que tienen síntomas del síndrome del intestino corto, pero no se han sometido a una cirugía, es probable que el primer paso sea una cita médica con un pediatra o profesional de atención médica familiar.
Los siguientes consejos pueden ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo con el equipo de atención médica.
Qué puedes hacer
Antes de la cita, prepara una lista de lo siguiente:
- Síntomas, incluso aquellos que no parecen estar relacionados con el motivo de la cita.
- Información personal crucial, incluidos momentos de gran estrés, cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares.
- Antecedentes médicos y quirúrgicos detallados, incluidos detalles que indiquen qué cantidad del intestino delgado se extrajo.
- Todos los medicamentos, las vitaminas u otros suplementos que tú o tu hijo tomen, sus dosis y el motivo por el que toman cada uno.
Si es posible, pídele a un amigo o familiar que te acompañe para tomar notas durante las citas médicas. Si recibes un diagnóstico de síndrome del intestino corto, pregunta si hay algún folleto o sitio web que proporcione información útil.
Qué esperar del médico
Las preguntas del profesional de atención médica pueden ser las siguientes:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Los síntomas aparecen y desaparecen, o son constantes?
- ¿Has perdido peso sin que te lo propongas?
- ¿Qué alimentos consumes normalmente?
- ¿Te han diagnosticado alguna afección del aparato digestivo?
- Si es así, ¿qué tratamientos has recibido?
- ¿A qué cirugías del intestino te has sometido?
Las preguntas sobre tu hijo pueden incluir las siguientes:
- ¿Cuándo fue la cita de bienestar más reciente de tu hijo?
- ¿Amamantas a tu hijo o le das leche de fórmula?
- ¿Está tu hijo comiendo alimentos sólidos?
- ¿Con qué frecuencia moja el pañal?
- ¿Tu hijo llora sin lágrimas?
- ¿Tu hijo parece estar inusualmente irritable?
- ¿A tu hijo le han diagnosticado alguna enfermedad de largo plazo?
- ¿Qué cirugías de intestino tuvo tu hijo?
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