Accidente cerebrovascular embólico (embolia cerebral)
Un accidente cerebrovascular embólico ocurre cuando un coágulo se desplaza hasta el cerebro y bloquea el flujo de sangre. Obtén información clara acerca de los síntomas, las opciones de tratamiento, la prevención y la recuperación.
Perspectiva general
Un accidente cerebrovascular embólico es un tipo de accidente cerebrovascular isquémico, que es un accidente cerebrovascular que ocurre cuando se obstruye el flujo de sangre hacia parte del cerebro. En un accidente cerebrovascular embólico, la obstrucción la causa una sustancia que se forma en otra parte del cuerpo, que se desplaza hacia el torrente sanguíneo y, luego, obstruye una arteria en el cerebro. Esta sustancia que se desplaza es un émbolo. Una embolia cerebral o embolia de cerebro se refiere a este tipo de obstrucción.
Un accidente cerebrovascular embólico es diferente de un accidente cerebrovascular trombótico. En un accidente cerebrovascular embólico, un coágulo u otra sustancia se forma en otra parte, no en la arteria cerebral obstruida; luego, se desplaza hacia allí. En un accidente cerebrovascular trombótico, se forma un coágulo en el vaso sanguíneo en el lugar de la obstrucción. No se desplaza.
Los profesionales de atención médica también pueden usar el término accidente cerebrovascular cardioembólico. Esto significa que el émbolo vino del corazón. Los orígenes comunes relacionados con el corazón incluyen la fibrilación auricular y coágulos sanguíneos en el corazón.
Algunos accidentes cerebrovasculares isquémicos se conocen como accidentes cerebrovasculares criptogénicos porque la causa no se determina después de la evaluación habitual. Un término relacionado es el accidente cerebrovascular embólico de origen indeterminado. Significa que el patrón del accidente cerebrovascular sugiere una causa embólica, pero las pruebas iniciales no muestran una arteria principal estrechada ni un origen cardíaco claro de alto riesgo.
El accidente cerebrovascular embólico es grave. Puede causar discapacidad y puede ser mortal. El reconocimiento temprano de los síntomas de un accidente cerebrovascular y el tratamiento rápido mejoran las posibilidades de sobrevivir y pueden reducir las complicaciones.
Síntomas
Si tú o alguien cercano pueden tener un accidente cerebrovascular embólico, presta atención al momento en que empezaron los síntomas o a la última vez que se supo que la persona estaba bien. Algunos tratamientos funcionan mejor cuando se administran lo antes posible después del inicio de los síntomas del accidente cerebrovascular.
Los síntomas de un accidente cerebrovascular embólico son similares a los de otros tipos de accidentes cerebrovasculares. Los síntomas pueden empezar de repente. Pueden incluir lo siguiente:
- Dificultad para hablar y entender lo que otros dicen. Una persona que tiene un accidente cerebrovascular puede sentir confusión, arrastrar las palabras al hablar o no entender el habla.
- Entumecimiento, debilidad o parálisis de la cara, del brazo o de la pierna. A menudo, esto afecta solo un lado del cuerpo. La persona puede intentar levantar los brazos por sobre la cabeza. Si un brazo comienza a caer, puede ser un signo de accidente cerebrovascular. Además, un lado de la boca puede caerse cuando trate de sonreír.
- Problemas para ver en uno o ambos ojos. La persona puede tener visión borrosa o ensombrecida repentina en uno o ambos ojos. O bien puede ver doble.
- Dolor de cabeza. Un dolor de cabeza repentino e intenso puede ser síntoma de un accidente cerebrovascular. Con el dolor de cabeza puede tener vómitos, mareos o un cambio en el estado de consciencia.
- Problemas para caminar. Una persona que tiene un accidente cerebrovascular puede tropezar o perder el equilibro o la coordinación.
¿Se puede detectar a tiempo una embolia cerebral?
Por lo general, los accidentes cerebrovasculares embólicos suceden rápidamente. Esporádicamente, los síntomas pueden aparecer en cuestión de horas. A veces, los síntomas similares a los de un accidente cerebrovascular duran poco tiempo y, luego, desaparecen. Puede ser un accidente isquémico transitorio o isquemia cerebral transitoria. El accidente isquémico transitorio es una obstrucción breve del flujo sanguíneo al cerebro.
Tanto el accidente cerebrovascular embólico como el accidente isquémico transitorio son emergencias médicas. Un accidente isquémico transitorio puede ser una señal de advertencia de un accidente cerebrovascular. Una evaluación rápida puede ayudar a disminuir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Además, si tienes un accidente cerebrovascular, recibir el tratamiento de forma rápida puede ayudar a prevenir daños en el cerebro y otras complicaciones.
Cuándo buscar atención médica de emergencia
Busca ayuda de emergencia de inmediato si notas posibles síntomas de un accidente cerebrovascular, incluso si desaparecen.
Piensa en el método "FAST" y verifica lo siguiente:
- Frente: pídele a la persona que sonría. ¿Se cae un lado de la cara?
- Alzar los brazos: pídele a la persona que levante ambos brazos. ¿Un brazo tiende a caer? ¿O no puede levantar un brazo?
- Simple: pídele a la persona que repita una frase simple. ¿El habla es confusa o diferente de lo normal?
- Tiempo: llama al 911 o a la atención médica de emergencia de inmediato si notas algunos de estos signos.
Causas
Un accidente cerebrovascular embólico ocurre cuando un coágulo sanguíneo u otra sustancia forma un émbolo que se desplaza por el torrente sanguíneo y obstruye una arteria en el cerebro. Los coágulos suelen originarse en el corazón. Esto se conoce como accidente cerebrovascular cardioembólico. Los coágulos también pueden originarse en la aorta u otro vaso sanguíneo. Los tipos menos comunes de embolias incluyen la grasa y la gaseosa.
Coágulos sanguíneos
Las afecciones que causan coágulos sanguíneos pueden derivar en un accidente cerebrovascular embólico. Estos son algunos ejemplos:
- Fibrilación auricular. Este ritmo cardíaco irregular es una causa común del accidente cerebrovascular cardioembólico, en el que el coágulo se desplaza del corazón al cerebro.
- Otras afecciones cardíacas. La causa de un accidente cerebrovascular cardioembólico también pueden ser otras afecciones cardíacas que causan coágulos. Incluyen un ataque cardíaco reciente, endocarditis causada por una infección, enfermedad de las válvulas, coágulos en el corazón, válvulas cardíacas mecánicas y algunos tumores cardíacos.
- Ateroesclerosis, una acumulación de placas en las paredes arteriales. Las placas compuestas por grasas, colesterol y otras sustancias pueden acumularse en las arterias grandes. Estas placas también pueden hacer que se forme un coágulo. O bien, se puede desprender una sustancia de las placas, la cual se puede desplazar hacia el cerebro.
- Afecciones relacionadas con la coagulación sanguínea. Incluyen afecciones como el síndrome antifosfolipídico, el factor V de Leiden y la hiperhomocisteinemia.
- Anatomía. Cuando los bebés nacen, tienen una pequeña abertura en el corazón que se suele cerrar después del parto. Esa abertura es el agujero oval persistente. En algunas personas, el agujero oval persistente no se cierra correctamente. Cuando esto ocurre, posibilita que un coágulo en una vena pase del lado derecho al lado izquierdo del corazón. Desde allí, el coágulo puede ingresar a una arteria que envía sangre al cerebro. Cuando esta es la causa, la embolia es una embolia paradójica.
- Infecciones. A veces, las infecciones pueden causar coágulos sanguíneos. Los ejemplos incluyen la COVID-19 y la septicemia.
Otros tipos de embolia
Aunque es menos común, otras sustancias también pueden causar un accidente cerebrovascular embólico. Como las que se indican a continuación:
- Embolia grasa. Ocurre cuando ingresan gotas de grasa al torrente sanguíneo y se desplazan hacia el cerebro. Puede ocurrir con algunas fracturas óseas, procedimientos ortopédicos o cuando hay un traumatismo grave en depósitos grandes de grasa.
- Embolia gaseosa. Ocurre cuando ingresa aire al torrente sanguíneo y se desplaza hacia el cerebro. Suele ser una complicación de un procedimiento médico, como un baipás cardiopulmonar, el retiro de un catéter venoso central o el cateterismo cardíaco.
Cuando no se puede determinar la causa
Puede que hayas escuchado determinados términos si parece que la causa del accidente cerebrovascular fue una embolia, pero su origen no se pudo determinar. Dichos términos incluyen los siguientes:
- Accidente cerebrovascular criptogénico. Es un término amplio para cualquier accidente cerebrovascular isquémico cuya causa se desconoce incluso después de las pruebas habituales.
- Accidente cerebrovascular embólico de origen indeterminado. Es un tipo de accidente cerebrovascular criptogénico. Significa que se sospecha que una embolia es la causa, pero la causa de la embolia no se puede identificar después de las pruebas estándar. A veces se conoce como embolia criptogénica o émbolo criptogénico.
Factores de riesgo
Muchos factores pueden aumentar el riesgo para un accidente cerebrovascular embólico. Los factores de riesgo potencialmente tratables para un accidente cerebrovascular incluyen los siguientes:
Factores de riesgo relacionados con el estilo de vida
- Sobrepeso u obesidad
- Inactividad física
- Fumar cigarrillos o la exposición al humo de segunda mano
- Beber en exceso o darse atracones de bebida
- Consumo de drogas ilícitas, como cocaína
Factores de riesgo médicos
- Fibrilación auricular y otras afecciones cardíacas que pueden causar coágulos. Los ejemplos incluyen insuficiencia cardíaca, un ataque cardíaco reciente, endocarditis causada por una infección, enfermedad de las válvulas, válvulas cardíacas protésicas y algunos tumores cardíacos.
- Colesterol alto y ateroesclerosis.
- Diabetes.
- Presión arterial alta.
- Apnea del sueño.
- Antecedentes médicos de accidente cerebrovascular o accidente isquémico transitorio.
- Infección por COVID-19.
También existen algunos factores de riesgo para un accidente cerebrovascular que no puedes cambiar. Por ejemplo, la edad es otro factor de riesgo. Las personas mayores tienen un riesgo más alto para un accidente cerebrovascular que las personas más jóvenes.
Complicaciones
Las complicaciones de un accidente cerebrovascular embólico pueden ser temporales o permanentes. Dependen de cuánto tiempo quede el cerebro sin flujo sanguíneo y qué partes del cerebro se vean afectadas.
Las posibles complicaciones incluyen lo siguiente:
- Parálisis o pérdida de movimiento muscular. Puede que pierdas movimiento o control muscular en un lado del cuerpo o en parte de la cara, el brazo o la pierna.
- Problemas para hablar o tragar. Un accidente cerebrovascular puede afectar a los músculos de la boca y la garganta. Esto puede traer dificultades para hablar claro, tragar o comer. También puedes tener dificultades con el lenguaje, lo que incluye hablar o entender el habla, leer o escribir.
- Problemas de memoria y razonamiento. Algunas personas tienen problemas de memoria, razonamiento, capacidad de criterio o comprensión.
- Cambios emocionales o del estado de ánimo. Un accidente cerebrovascular puede dificultar el control de las emociones. La depresión también puede aparecer después de un accidente cerebrovascular.
- Neumonía y otras inquietudes médicas durante la recuperación. La dificultad para tragar puede aumentar el riesgo de inhalar alimentos o líquido en los pulmones. Esto se llama aspiración y puede derivar en una neumonía. Otras complicaciones durante la recuperación pueden incluir problemas para respirar. Puede deberse a la aspiración o cuando el accidente cerebrovascular afecta directamente las partes del cerebro que controlan la respiración. El deterioro de la piel y las llagas por presión también pueden aparecer si el accidente cerebrovascular afecta la capacidad de desplazarse y moverse.
- Otro accidente cerebrovascular. Puede ocurrir otro accidente cerebrovascular después de un accidente cerebrovascular embólico.
Algunas personas se recuperan plenamente después de un accidente cerebrovascular. Otras personas quedan con una discapacidad permanente o requieren ayuda con las actividades cotidianas.
Prevención
No puedes prevenir cada accidente cerebrovascular embólico, pero puedes disminuir el riesgo si se controlan o tratan las causas comunes de la embolia. Si ya tuviste un accidente cerebrovascular embólico o un accidente isquémico transitorio, estas medidas también se podrían recomendar para ayudar a prevenir otro accidente cerebrovascular.
Controla las afecciones que aumentan el riesgo
- Presión arterial alta. Disminuir la presión arterial es una de las formas más importantes de reducir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Con frecuencia, para tratar la presión arterial alta, se utilizan medicamentos, así como cambios saludables en el estilo de vida.
- Diabetes. La alimentación, el ejercicio y mantener un peso saludable pueden ayudarte a mantener el nivel de glucosa en la sangre dentro de un rango saludable. Esto contribuye a disminuir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Si los factores del estilo de vida no son suficientes para controlar la glucosa en la sangre, puede que te receten medicamentos para la diabetes.
- Colesterol alto y ateroesclerosis. Los cambios en el estilo de vida y los medicamentos, como las estatinas, pueden ayudar a controlar el colesterol. También pueden ayudar a reducir la ateroesclerosis, que es la acumulación de placas en las arterias. A veces, la ateroesclerosis puede requerir un tratamiento con cirugía u otros procedimientos en el corazón o los vasos sanguíneos.
- Apnea obstructiva del sueño. La apnea obstructiva del sueño es un trastorno del sueño que hace que dejes de respirar por períodos cortos varias veces mientras duermes. Es posible que el profesional de atención médica te recomiende un estudio del sueño si tienes síntomas de apnea obstructiva del sueño. El tratamiento incluye un dispositivo que administra presión positiva en las vías respiratorias a través de una mascarilla para mantenerlas abiertas mientras duermes.
Mantén un estilo de vida saludable
- Reduce la cantidad de colesterol y grasas saturadas en tu alimentación. Comer menos colesterol y grasas, especialmente grasas saturadas y grasas trans, puede reducir la acumulación en las arterias. Si no puedes controlar el colesterol solo a través de cambios en la alimentación, es probable que necesites un medicamento para bajarlo.
- Deja el consumo de tabaco. Fumar y el humo de segunda mano aumentan el riesgo para un accidente cerebrovascular. Dejar de fumar reduce el riesgo de accidente cerebrovascular.
- Haz ejercicio con regularidad. El ejercicio aeróbico puede ayudar a disminuir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Puede reducir la presión arterial, aumentar los niveles de colesterol bueno y mejorar la salud general de los vasos sanguíneos y el corazón. Además, te ayuda a bajar de peso, controlar la diabetes y reducir el estrés. Realiza al menos 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana, o todos los días, y aumenta la cantidad de tiempo progresivamente. La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) recomienda hacer 150 minutos de actividad aeróbica de moderada a intensa o 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana. Las actividades de intensidad moderada pueden ser caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta.
- Mantén un peso saludable. Tener sobrepeso aumenta el riesgo para un accidente cerebrovascular y puede empeorar otros factores de riesgo, como la presión arterial alta, la enfermedad cardiovascular y la diabetes.
- Sigue una dieta con abundantes frutas y verduras. Comer cinco o más porciones de frutas o verduras todos los días puede reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. La dieta mediterránea, que hace hincapié en el aceite de oliva, las frutas, los frutos secos, las verduras y los cereales integrales, puede ser útil.
- Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Beber grandes cantidades de alcohol aumenta el riesgo para presión arterial alta y accidentes cerebrovasculares isquémicos. El alcohol también puede interactuar con otros medicamentos. Sin embargo, cantidades pequeñas a moderadas de alcohol pueden ayudar a prevenir accidentes cerebrovasculares isquémicos y disminuir la tendencia a la coagulación sanguínea. Una cantidad pequeña a moderada equivale a una copa por día aproximadamente. Habla con tu profesional de atención médica acerca de lo que es adecuado para ti.
- No consumas drogas ilícitas. Ciertas drogas ilícitas, como la cocaína, constituyen factores de riesgo para un accidente isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular.
Medicamentos que pueden ayudar a prevenir un accidente cerebrovascular
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Medicamentos antiplaquetarios. Las plaquetas son células en la sangre que forman coágulos. Los medicamentos antiplaquetarios hacen que estas células sean menos pegajosas y menos propensas a coagularse. La aspirina es un medicamento antiplaquetario comúnmente usado. Tu profesional de atención médica puede recomendarte la dosis de aspirina adecuada para ti.
Si tuviste un accidente isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular leve, puedes tomar aspirina o un medicamento antiplaquetario, como clopidogrel (Plavix). Estos medicamentos se pueden recetar durante un período para reducir el riesgo de sufrir otro accidente cerebrovascular. Si no puedes tomar aspirina, es posible que te receten solo clopidogrel. El ticagrelor (Brilinta) es otro medicamento antiplaquetario que puede usarse para prevenir los accidentes cerebrovasculares.
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Anticoagulantes, que son medicamentos que inhiben la coagulación sanguínea. Estos medicamentos reducen la coagulación de la sangre. Se suelen usar para ayudar a prevenir un primer accidente cerebrovascular u otro accidente cerebrovascular cuando existe un riesgo de coagulación relacionado con el corazón, como con la fibrilación auricular.
La warfarina (Jantoven), de acción más lenta, se puede usar por más tiempo, por ejemplo, para reducir el riesgo para coágulos en una válvula cardíaca mecánica. La warfarina es un medicamento anticoagulante poderoso, por lo que debes tomarla exactamente como se indica y estar atento a sus efectos secundarios. También deben hacerte análisis de sangre regulares para vigilar los efectos de la warfarina. Debido al riesgo más alto para sangrado y la necesidad de vigilancia, muchas personas eligen medicamentos anticoagulantes más nuevos.
Existen varios anticoagulantes más nuevos para prevenir los accidentes cerebrovasculares en personas que tienen un riesgo alto. Estos medicamentos incluyen dabigatrán (Pradaxa), rivaroxabán (Xarelto), apixabán (Eliquis) y edoxabán (Savaysa). Actúan más rápido que la warfarina y, por lo general, no requieren exámenes de sangre regulares ni vigilancia por parte de un profesional de atención médica. Estos medicamentos también se asocian con un riesgo más bajo para complicaciones de sangrado en comparación con la warfarina.
Diagnóstico
Si los profesionales de atención médica creen que puede que tengas un accidente cerebrovascular en el momento, todo se pone en marcha rápidamente una vez que llegues al hospital. El primer objetivo es determinar qué tipo de accidente cerebrovascular tienes. Los profesionales de atención médica también necesitan descartar otras causas posibles de tus síntomas, como un tumor cerebral o una reacción a un medicamento.
Las pruebas que se usan para diagnosticar un accidente cerebrovascular embólico pueden incluir las siguientes:
- Un examen físico y análisis de sangre. Un profesional de atención médica te pregunta cuándo comenzaron los síntomas y hará varios estudios. Pueden incluir escuchar el corazón y revisar la presión arterial. El examen neurológico sirve para ver cómo un posible accidente cerebrovascular puede estar afectando el sistema nervioso. También es probable que deban hacerte análisis para comprobar el tiempo de coagulación sanguínea y si los niveles de glucosa en la sangre son altos o bajos. Pueden realizarte este tipo de pruebas para comprobar si tienes una infección.
- Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada usa una serie de radiografías para crear una imagen detallada del cerebro. Una tomografía computarizada puede mostrar sangrado en el cerebro, un accidente cerebrovascular isquémico, un tumor u otras afecciones. Es probable que te inyecten una sustancia de contraste en el torrente sanguíneo para observar los vasos sanguíneos del cuello y el cerebro con más detalle. A este tipo de prueba se la denomina angiografía por tomografía computarizada. Una exploración pulmonar de perfusión por tomografía computarizada es una prueba que mide el flujo sanguíneo en el cerebro.
- Resonancia magnética. Una resonancia magnética usa potentes ondas de radio y un campo magnético para crear una vista detallada del cerebro. La prueba puede detectar tejido cerebral dañado por un accidente cerebrovascular isquémico. En algunos casos, se inyecta una sustancia de contraste en un vaso sanguíneo para visualizar las arterias y las venas, y para resaltar el flujo sanguíneo. A esta prueba se la denomina angiografía por resonancia magnética o venografía por resonancia magnética. Una resonancia magnética con perfusión es una prueba mide el flujo sanguíneo en el cerebro.
- Ecografía de la carótida. En esta prueba, las ondas sonoras crean imágenes detalladas del interior de las arterias carótidas en el cuello. La ecografía de la carótida muestra la acumulación de depósitos de grasa, denominados placas, y el flujo sanguíneo en las arterias carótidas.
- Angiografía cerebral. Esta prueba es poco común, pero proporciona una visión detallada de las arterias del cerebro y del cuello. Se introduce un catéter, que es una sonda fina y flexible, mediante una pequeña incisión que se suele hacer en la ingle. El catéter se introduce a través de las arterias principales hasta llegar a la carótida o arteria vertebral en el cuello. Luego, se inyecta una sustancia de contraste en los vasos sanguíneos para ver las arterias mediante imágenes por rayos X.
- Ecocardiograma. Un ecocardiograma utiliza ondas sonoras para crear imágenes detalladas del corazón. Mediante esta prueba, es posible encontrar una fuente de coágulos en el corazón que puede haberse desplazado hasta el cerebro y haber ocasionado un accidente cerebrovascular.
- Vigilancia del ritmo cardíaco. Un electrocardiograma (o electrocardiografía) puede ayudar a encontrar la fibrilación auricular u otra afección del ritmo cardíaco que pueda haber causado un émbolo. Algunas personas pueden requerir una vigilancia más prolongada del ritmo cardíaco después de la primera evaluación, por ejemplo, si el accidente cerebrovascular parece ser embólico, pero la causa no es clara. Puede incluir usar un monitor Holter, un monitor cardíaco externo u otro dispositivo. O bien, se puede implantar un dispositivo, como un registrador implantable de bucle, debajo de la piel durante un procedimiento quirúrgico menor.
Accidente cerebrovascular embólico de origen indeterminado
A veces, las pruebas sugieren que la causa de un accidente cerebrovascular fue un émbolo, pero el origen no es claro. Puede que escuches un diagnóstico de accidente cerebrovascular embólico de origen indeterminado.
Para que un accidente cerebrovascular se identifique como un accidente cerebrovascular embólico de origen indeterminado, los profesionales de atención médica deben usar imágenes del cerebro y de los vasos sanguíneos, además de pruebas del corazón, para lo siguiente:
- Descartar un tipo pequeño y profundo de accidente cerebrovascular relacionado con los vasos sanguíneos pequeños en el cerebro
- Descartar afecciones cardíacas importantes que puedan causar embolia
- Determinar que la arteria que irriga la zona cerebral afectada no se haya estrechado en un 50 % o más
También puede que escuches el término accidente cerebrovascular criptogénico. Es un término amplio para cualquier accidente cerebrovascular isquémico cuya causa se desconoce incluso después de las pruebas habituales.
Tratamiento
El tratamiento para un accidente cerebrovascular embólico se debe administrar de inmediato para reducir la posibilidad de daño cerebral y otras complicaciones. El primer objetivo es restaurar el flujo sanguíneo al cerebro lo antes posible. Esto se puede hacer con lo siguiente:
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Medicamento intravenoso de emergencia para disolver coágulos. Un medicamento intravenoso que pueda disolver un coágulo se debe inyectar dentro de las 4 horas y media desde el momento en que aparecieron los síntomas o desde la última vez que se supo que la persona estaba bien. Cuanto antes se administre el medicamento, mejor. El tratamiento rápido mejora las posibilidades de supervivencia y puede reducir las complicaciones.
Una inyección intravenosa del activador del plasminógeno tisular recombinante es el tratamiento de referencia para un accidente cerebrovascular isquémico. Por lo general, se aplica una inyección del activador del plasminógeno tisular en una vena del brazo dentro de las primeras 4 horas y media después del inicio de los síntomas del accidente cerebrovascular.
Este medicamento restablece el flujo de sangre mediante la disolución del coágulo sanguíneo que causó el accidente cerebrovascular. Eliminar rápidamente la causa del accidente cerebrovascular puede ayudar a que las personas logren una recuperación más completa. El profesional de atención médica considerará ciertos riesgos, como la posibilidad de sangrado cerebral, a fin de determinar si el activador del plasminógeno tisular debe formar parte de tu plan de tratamiento.
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Trombectomía mecánica, que es quitar el coágulo con un dispositivo de recuperación de coágulos. Un dispositivo conectado a un catéter puede extraer directamente el coágulo del vaso sanguíneo obstruido del cerebro. Este procedimiento es particularmente útil para las personas con coágulos grandes que no se pueden disolver por completo con el activador del plasminógeno tisular. A menudo, se realiza en combinación con la inyección del activador del plasminógeno tisular. Este procedimiento puede ayudar a mejorar los resultados y a reducir la discapacidad a largo plazo. Debe hacerse lo antes posible. En algunas personas, se puede aplicar hasta 24 horas después de la última vez que se supo que la persona estaba bien.
El margen de tiempo en el que se pueden usar estos procedimientos se ha ido ampliando debido a la nueva tecnología de diagnóstico por imágenes. Los estudios por imágenes con perfusión realizados con una tomografía computarizada o una resonancia magnética ayudan a determinar si una persona se beneficiaría con una trombectomía. En algunas personas, se puede aplicar hasta 24 horas después de la última vez que se supo que la persona estaba bien.
Otros tratamientos
Los profesionales de atención médica pueden sugerir otros tratamientos en función de la causa del accidente cerebrovascular embólico. Estos tratamientos pueden ayudar a disminuir el riesgo para otro accidente cerebrovascular.
- Endarterectomía carotídea. Las arterias carótidas son los vasos sanguíneos que corren a cada lado del cuello y que suministran sangre al cerebro. Esta cirugía quita la placa que obstruye una arteria carótida y puede reducir el riesgo para otro accidente cerebrovascular. Una endarterectomía carotídea también implica riesgos, en especial, para las personas con enfermedades cardíacas u otras afecciones médicas.
- Angioplastia y estents. En una angioplastia, el cirujano introduce un catéter en las arterias carótidas a través de una arteria en la ingle. Luego, se infla un globo para expandir la arteria estrechada. A continuación, puede insertarse un estent para mantener la arteria abierta.
- Medicamentos y cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a prevenir un accidente cerebrovascular. Después de una fase de emergencia, se pueden recomendar medicamentos y cambios en el estilo de vida para prevenir otro accidente cerebrovascular. Pueden diferir según la causa del accidente cerebrovascular embólico. Algunas personas necesitan medicamentos antiplaquetarios o anticoagulantes y cambios en el estilo de vida que ayuden a reducir el riesgo para coágulos. Otras personas pueden necesitar medicamentos y cambios en el estilo de vida para controlar afecciones, como presión arterial alta, que aumentan el riesgo para un accidente cerebrovascular.
- Cierre del apéndice auricular izquierdo. Este procedimiento puede ser una opción para algunas personas con fibrilación auricular que no pueden tomar anticoagulantes debido a riesgos para sangrado. El procedimiento cierra un saco pequeño en la cavidad superior izquierda del corazón. Este saco o apéndice es el lugar en el que se forman la mayoría de los coágulos relacionados con la fibrilación auricular. Durante el procedimiento, el médico introduce con cuidado un dispositivo de cierre a través de un catéter hasta el saco. Una vez que el dispositivo está en su lugar, se retira el catéter. El dispositivo permanece colocado de manera permanente.
- Cierre del agujero oval persistente. Si tienes un agujero oval persistente, que es una abertura en el corazón, y tuviste un accidente cerebrovascular que se cree que su causa fue dicho agujero, puede que necesites un procedimiento para cerrarlo. El procedimiento se puede hacer mediante la inserción de un dispositivo de cierre en el agujero a través de una sonda delgada y flexible que se inserta en la ingle y se guía hasta el corazón. O bien, se puede cerrar con suturas durante una cirugía que se hace a través de una incisión pequeña, a veces mediante técnicas robóticas. Los agujeros ovales persistentes son comunes. Por lo tanto, en la mayoría de las personas con un agujero oval persistente y un accidente cerebrovascular, se detecta otra causa del accidente cerebrovascular. Dichas personas no requieren el cierre del agujero oval persistente.
En el caso de la embolia grasa, el tratamiento se hace principalmente para reducir los síntomas y ofrecer atención médica de apoyo, como controlar la presión arterial o usar un respirador para poder respirar.
En el caso de la embolia gaseosa, el tratamiento suele incluir oxigenoterapia hiperbárica y de alto flujo a corto plazo. Estos tratamientos pueden mejorar los resultados si se administran poco después de la embolia gaseosa.
Recuperación y rehabilitación tras un accidente cerebrovascular
Después del tratamiento de emergencia, te vigilarán de cerca durante al menos un día. Después, la atención médica del accidente cerebrovascular se enfoca en ayudarte a recuperar la mayor cantidad de funciones posibles y volver a la vida independiente. El impacto del accidente cerebrovascular depende de la zona del cerebro afectada y de la cantidad de tejido dañado.
Si dañó el lado derecho del cerebro, es posible que se vean afectados el movimiento y la sensibilidad del lado izquierdo del cuerpo. Si dañó el lado izquierdo del cerebro, es posible que se vean afectados el movimiento y la sensibilidad del lado derecho del cuerpo. El daño en el lado izquierdo del cerebro también puede causar trastornos del habla y del lenguaje.
La mayoría de las personas que tuvieron un accidente cerebrovascular y tienen síntomas que permanecen acuden a programas de rehabilitación. Tu profesional de atención médica puede recomendarte un programa de tratamiento adecuado para ti. El programa se recomienda según tu edad, tu estado de salud en general y el grado de discapacidad por el accidente cerebrovascular. Se tienen en cuenta tu estilo de vida, tus intereses, tus prioridades y si te pueden ayudar tus familiares o cuidadores.
Es posible que la rehabilitación comience antes de que te den el alta hospitalaria. Después del alta, puedes continuar el programa en una unidad de rehabilitación del mismo hospital, ir a otra unidad de rehabilitación o ir a un centro de enfermería especializada como paciente ambulatorio. También puedes hacer rehabilitación en casa.
La recuperación del accidente cerebrovascular es diferente para cada persona. Según tu afección, el equipo del tratamiento puede incluir un neurólogo, que es un médico capacitado en afecciones cerebrales; un fisiatra, que es un médico especializado en rehabilitación; un miembro del personal de enfermería de rehabilitación; un dietista; un fisioterapeuta; un terapeuta ocupacional; un terapeuta de recreación; un patólogo del habla; un trabajador social o administrador del caso; un psicólogo o psiquiatra, o un capellán.
El accidente cerebrovascular embólico es grave. Puede causar discapacidad y puede ser mortal. El tratamiento rápido mejora las posibilidades de supervivencia y puede reducir las complicaciones. Luego de un accidente cerebrovascular embólico, algunas personas se recuperan bien. Otras quedan con una discapacidad permanente o requieren ayuda para las actividades diarias. La recuperación depende de varios factores, que incluyen los siguientes:
- Cuánto del cerebro está afectado
- Qué parte del cerebro está afectada
- Con qué rapidez comienza el tratamiento
El daño cerebral causado por un accidente cerebrovascular embólico no siempre puede revertirse por completo. La recuperación es posible. Algunas personas recuperan una funcionalidad significativa, pero muchas no vuelven a ser completamente independientes. Aproximadamente la mitad de las personas que sobreviven más de seis meses luego de un accidente cerebrovascular necesitan ayuda con al menos una actividad de la vida diaria.
El riesgo de otro accidente cerebrovascular embólico es una parte relevante del pronóstico. Algunas causas de accidente cerebrovascular embólico implican un riesgo más alto para otro accidente cerebrovascular que otras. Por ejemplo, las principales fuentes de embolia relacionadas con el corazón están vinculadas con un riesgo más alto para recurrencia.
El cuidado continuo tras un accidente cerebrovascular embólico es importante porque el tratamiento y la reducción de riesgos pueden ser útiles para disminuir la probabilidad de otro accidente cerebrovascular y mejorar el pronóstico a largo plazo.
Estrategias de afrontamiento, y apoyo
Un accidente cerebrovascular embólico es un evento que cambia la vida y que puede afectar tu bienestar emocional tanto como tu funcionalidad física. Algunas personas pueden sentirse frustradas o deprimidas, o tener cambios en el estado de ánimo. Algunas personas pueden tener menos interés en tener relaciones sexuales luego de un accidente cerebrovascular embólico.
Mantener tu autoestima, tus conexiones con los demás y tu interés en el mundo son partes esenciales de tu recuperación. Varias estrategias pueden ayudarlos a ti y a tus cuidadores, entre ellas las siguientes:
- No te exijas demasiado. La recuperación física y emocional implica un esfuerzo enorme y lleva tiempo. Celebra tu progreso. Date tiempo para descansar.
- Únete a un grupo de apoyo. Reunirse con otras personas que se están recuperando de un accidente cerebrovascular te permite salir y compartir experiencias. También puedes intercambiar información y crear nuevos vínculos.
- Diles a tus amigos y familiares qué necesitas. Las personas pueden querer ayudarte, pero quizá no sepan qué hacer. Hazles saber cómo pueden ayudar. Por ejemplo, pídeles que compartan contigo una comida y una charla, o que te acompañen a eventos sociales o actividades religiosas.
Desafíos de comunicación
Si el accidente cerebrovascular embólico afectó el habla y el lenguaje, los siguientes consejos pueden ayudarlos a ti y tus cuidadores a sobrellevar la situación.
- Practica. Trata de tener una conversación al menos una vez al día. Esto te ayudará a saber qué funciona mejor para ti. También puede ayudarte a sentirte conectado y reconstruir tu confianza.
- Relájate y tómate tu tiempo. Hablar puede ser más fácil y agradable en una situación relajante cuando no se tiene prisa. Algunas personas que han sufrido un accidente cerebrovascular consideran que un buen momento para conversar es después de la cena.
- Dilo a tu manera. Cuando te estés recuperando de un accidente cerebrovascular, puede que necesites usar menos palabras. Usa gestos o tu timbre de voz para comunicarte.
- Usa accesorios y soportes para la comunicación. Tal vez te resulte útil usar fichas para comunicarte. Las fichas pueden incluir palabras de uso frecuente o fotos de amigos íntimos y familiares, un programa favorito de televisión, el cuarto de baño u otros deseos y necesidades.
Preparación antes de la cita
Por lo general, un accidente cerebrovascular en curso se diagnostica en un hospital. Si estás teniendo un accidente cerebrovascular, tu atención médica inmediata se enfoca en reducir el daño cerebral. Si no tuviste un accidente cerebrovascular, pero te preocupan los riesgos, habla con tu profesional de atención médica en la próxima cita.
Qué esperar del médico
En la sala de emergencias, puedes ver a un especialista en medicina de emergencia o a un neurólogo, que es un médico capacitado en afecciones cerebrales. Es probable que el personal de enfermería y los técnicos médicos participen en tu atención médica.
La principal prioridad del equipo de emergencia es estabilizar los síntomas y la enfermedad en general. Luego, el equipo determina si estás teniendo un accidente cerebrovascular. Los profesionales de atención médica tratarán de encontrar la causa del accidente cerebrovascular para elegir un plan de tratamiento adecuado.
Si buscas el consejo de un médico durante una cita programada, tu profesional de atención médica evaluará los factores de riesgo para un accidente cerebrovascular y enfermedades cardíacas. Además, el profesional de atención médica puede ofrecerte consejos para reducir los riesgos. Estos consejos pueden incluir aplicar estrategias en tu estilo de vida, dejar de fumar o no consumir drogas ilícitas. Tu profesional de atención médica también puede evaluar si necesitas medicamentos para controlar la presión arterial alta, el colesterol y otros factores de riesgo para accidentes cerebrovasculares.
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