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Acromegalia

Esta afección hormonal causa un crecimiento inusual de los huesos y los órganos en adultos. Infórmese sobre los síntomas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

Persona con acromegalia
Algunos síntomas de la acromegalia son el agrandamiento de la cara y las manos. Los cambios faciales pueden ser, entre otros, cejas y mandíbula más prominentes, así como nariz y labios más grandes.

La acromegalia es una afección hormonal poco frecuente en adultos que hace que algunos huesos, órganos y otros tejidos aumenten de tamaño. Una pequeña glándula del cerebro, la glándula pituitaria, desencadena estos cambios al producir demasiada hormona del crecimiento. Los niveles altos de la hormona del crecimiento aumentan otra hormona llamada factor de crecimiento tipo insulínico 1 (IGF-1). Esto suele ocurrir debido a un tumor no canceroso, también llamado tumor hipofisario benigno.

Cuando el cuerpo tiene demasiada hormona del crecimiento, los huesos se agrandan. En la niñez, esto lleva a una mayor estatura como parte de una afección denominada gigantismo. En adultos con acromegalia, no sucede un cambio en la estatura. En lugar de hacer eso, los huesos de las manos, los pies o los tobillos se agrandan. Otros cambios pueden incluir dolor en las articulaciones, piel engrosada y cambios faciales, como una mandíbula o nariz más grande.

Estos cambios suelen avanzar lentamente durante varios años. Por lo que es posible que las personas con acromegalia y sus seres queridos no noten los síntomas de inmediato. Puede tomar mucho tiempo ver los cambios. Y a los profesionales de atención médica les puede resultar difícil detectar y tratar la afección al principio.

La acromegalia es una afección hormonal poco frecuente. Menos de 15 personas de cada 100 000 viven con acromegalia. Cada año, alrededor de 3 a 5 personas de cada millón de personas reciben un diagnóstico de acromegalia. Debido a que esta afección se desarrolla lentamente y el diagnóstico por lo general se demora, la cantidad real de casos puede ser un poco más alta.

Sin ningún tratamiento, la acromegalia puede llevar a otras complicaciones graves y, a veces, a complicaciones que ponen en riesgo la vida. Pero los tratamientos como la cirugía, los medicamentos y la radiación, pueden reducir el riesgo de complicaciones y mejorar muchos síntomas de la acromegalia. Con el tratamiento, muchas personas con acromegalia pueden vivir una vida saludable con una expectativa de vida cercana a la de las personas que no tienen acromegalia.

Síntomas

Los síntomas de la acromegalia pueden cambiar la apariencia de algunas partes del cuerpo. Cambios visibles frecuentes:

  • Orejas y labios engrosados.
  • Nariz ancha.
  • Agrandamiento de manos y pies.
  • Cejas o mandíbula prominentes.
  • Espacios entre los dientes.
  • Una lengua agrandada.
  • Una caja torácica expandida puede hacer que el pecho adopte una forma redonda.

Los cambios en la piel en la acromegalia pueden incluir acné, acrocordones de la piel, piel grasosa o más gruesa, e hinchazón bajo la piel.

Por lo general, las personas con acromegalia no tienen todos los cambios posibles en el cuerpo. Y debido a que los cambios aparecen lentamente, pueden pasar años hasta que se los note.

¿Cómo afecta al organismo la acromegalia?

Más allá de los cambios visibles, demasiada hormona del crecimiento e IGF-1 afecta a varios órganos y sistemas. Efectos específicos:

  • Salud bucal. La acromegalia puede causar un aumento anormal del tamaño de la mandíbula y separación entre los dientes. Es posible que las personas noten que se forman huecos entre los dientes, cambios en la mordida o una alineación inadecuada de los dientes. La lengua también puede aumentar de tamaño y provocar dificultades para hablar y respirar. Las consultas dentales regulares son importantes para controlar estos cambios en la salud bucal.
  • Salud sexual y reproductiva. Un exceso de hormona del crecimiento puede afectar la salud reproductiva. En los hombres, la acromegalia puede derivar en disfunción eréctil, disminución de la libido y niveles bajos de testosterona. También puede haber un aumento del tamaño de los tejidos blandos, pero los problemas sexuales generalmente se deben a un desequilibrio hormonal y no al agrandamiento físico.
  • Cambios en la voz. El engrosamiento de los tejidos de las cuerdas vocales y la garganta puede hacer que la voz se vuelva más grave o áspera con el tiempo. Algunas personas también presentan ronquidos o cambios en la forma de hablar.

Los síntomas iniciales de la acromegalia pueden ser leves, como notar que ya no les quedan igual los anillos o los zapatos. Conforme la enfermedad progresa, pueden aparecer otros síntomas comunes, por ejemplo:

  • Problemas de visión, como la pérdida de la visión lateral.
  • Mayor sudoración y olor corporal que lo normal.
  • Cansancio y poca energía.
  • Dolores de cabeza.
  • Dolor articular.
  • Problemas del sueño, como apnea del sueño.

¿Cuál es la diferencia entre la acromegalia y otras afecciones?

La acromegalia es una enfermedad hormonal poco frecuente que afecta a los adultos y se produce cuando hay niveles excesivos de hormona del crecimiento y de factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1). Por lo general, la causa es un tumor benigno, es decir, no canceroso, que se desarrolla en la hipófisis. La acromegalia causa un aumento del tamaño de las manos, los pies y los rasgos faciales, dolor articular y complicaciones graves si no recibe tratamiento. Algunas otras afecciones pueden tener manifestaciones similares a las de la acromegalia, aunque las causas y los síntomas son distintos.

Diferencias entre la acromegalia y el gigantismo

  • El gigantismo se presenta cuando hay una producción excesiva de hormona del crecimiento antes de la pubertad, mientras los huesos aún están en crecimiento.
  • Los niños con gigantismo crecen hasta alcanzar una estatura anormalmente alta, con brazos y piernas muy largos.
  • La acromegalia aparece después de la pubertad, cuando las placas de crecimiento están cerradas. Causa cambios en las manos, los pies y los huesos faciales, pero no produce una estatura excesivamente alta.

Diferencias entre la acromegalia y la enfermedad de Cushing

  • La enfermedad de Cushing se debe a niveles excesivos de cortisol. El cortisol es otra hormona relacionada con la hipófisis. El exceso de cortisol modifica la forma en que se distribuye la grasa en el cuerpo.
  • Los síntomas pueden ser aumento de peso en la cara y el tronco, una acumulación de grasa en la parte posterior del cuello que produce una joroba, aparición fácil de moretones y diabetes.
  • La acromegalia se debe a niveles elevados de las hormonas del crecimiento y del IGF-1, que derivan en un crecimiento excesivo de los huesos y los tejidos, en lugar de una redistribución de la grasa.

Diferencias entre la acromegalia y el síndrome de Marfan

  • El síndrome de Marfan es una afección genética que afecta el tejido conectivo.
  • Las personas con este síndrome suelen ser altas y delgadas y tener brazos, piernas y dedos largos, además de afecciones cardíacas u oculares.
  • La acromegalia aparece en etapas posteriores de la vida y no produce la complexión alta y delgada propia del síndrome de Marfan.

Diferencias entre la acromegalia y la enfermedad de Paget

  • La enfermedad de Paget es una afección en la que los huesos se destruyen y se regeneran de una manera inusual, lo que puede hacer que se debiliten y se deformen.
  • Puede causar un aumento del tamaño del cráneo, piernas arqueadas o dolor en los huesos.
  • A diferencia de la enfermedad de Paget de los huesos, la acromegalia también provoca hinchazón de los tejidos blandos, aumento del tamaño de las manos y los pies y complicaciones metabólicas, como diabetes, presión arterial alta, niveles altos de colesterol y apnea del sueño.

Diferencias entre la acromegalia y la acondroplasia

  • La acondroplasia es la forma más frecuente de enanismo. Es causada por una alteración genética que afecta el crecimiento óseo.
  • Las personas con acondroplasia presentan baja estatura, brazos y piernas cortos y un tronco de tamaño promedio.
  • La acromegalia no produce baja estatura. Más bien causa el agrandamiento de ciertas partes del cuerpo después de que se completa el crecimiento habitual.

Diferencias entre la acromegalia y el síndrome de Weaver

  • El síndrome de Weaver es una afección poco frecuente que se presenta desde el nacimiento y causa un crecimiento acelerado, una edad ósea avanzada y retrasos en el desarrollo. Se debe a una alteración en un gen y puede heredarse del padre o de la madre.
  • Los bebés y niños que tienen síndrome de Weaver suelen ser más altos y grandes de lo esperado para su edad.
  • La acromegalia aparece en la edad adulta y no es causada por un cambio genético.

Cuándo consultar a un médico

Acuda a un chequeo médico si cree que tiene síntomas de acromegalia. Por lo general, la afección se desarrolla lentamente. Incluso a los miembros de la familia les puede tomar mucho tiempo ver los cambios. Pero es importante que un profesional de atención médica detecte la afección lo antes posible. El tratamiento puede ayudar a evitar enfermedades graves que pueden ocurrir con la acromegalia.

Causas

Glándula pituitaria y el hipotálamo
La glándula pituitaria y el hipotálamo se encuentran en el cerebro y controlan la producción de hormonas.

La causa más frecuente de la acromegalia es un tumor benigno de la glándula pituitaria o hipófisis denominado adenoma. El adenoma produce un exceso de hormona del crecimiento durante mucho tiempo.

Este exceso de hormona del crecimiento puede causar muchos síntomas de la acromegalia. Algunos de los síntomas, como los dolores de cabeza y los problemas de visión, se deben a la presión que ejerce el tumor en los tejidos cerebrales cercanos.

En casos poco frecuentes, los tumores en otras partes del cuerpo causan acromegalia. Esto incluye tumores en los pulmones o en el páncreas. A veces, estos tumores liberan la hormona del crecimiento. O bien, generan una hormona llamada hormona liberadora de la hormona del crecimiento. Esto le indica a la glándula pituitaria que debe generar más hormona del crecimiento.

La glándula pituitaria está ubicada en la base del cerebro, detrás del puente de la nariz. Genera la hormona del crecimiento y otras hormonas. La hormona del crecimiento juega un papel importante en el control del crecimiento físico.

La glándula pituitaria libera la hormona del crecimiento en el torrente sanguíneo. Esto hace que el hígado genere una hormona llamada factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1). El IGF-1 es lo que hace que los huesos y tejidos crezcan. Un exceso de la hormona del crecimiento lleva a demasiado IGF-1. Y puede causar síntomas y complicaciones de la acromegalia.

¿Qué relación existe entre los tumores hipofisarios y la acromegalia?

La acromegalia casi siempre es causada por un adenoma de la hipófisis, es decir, un tumor benigno que se desarrolla en esta glándula. Los adenomas hipofisarios son el tipo más frecuente de tumor hipofisario. Los adenomas hipofisarios y otros tumores pertenecen al grupo de los tumores de la base del cráneo.

La glándula pituitaria contiene diferentes tipos de células productoras de hormonas, como las células somatotropas. Estas células producen la hormona del crecimiento. Cuando un tumor se desarrolla a partir de las células somatotropas, puede liberar cantidades excesivas de hormona del crecimiento. El exceso de hormona del crecimiento hace que el hígado produzca una mayor cantidad de factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1). Esto deriva en los cambios físicos característicos de la acromegalia, como el aumento del tamaño de las manos, los pies y los rasgos faciales. Solo los adenomas somatotropos, también llamados en ocasiones adenomas secretores de hormona del crecimiento, causan acromegalia.

Otros tipos de adenomas de la hipófisis se desarrollan a partir de diferentes células que producen hormonas, pero no causan acromegalia:

  • Los adenomas lactotropos producen prolactina y pueden causar problemas como menstruaciones irregulares y dificultades para lograr un embarazo.
  • Los adenomas corticotropos producen la hormona adrenocorticotrópica (ACTH). Un exceso de ACTH hace que las glándulas suprarrenales liberen cantidades adicionales de cortisol, lo que puede llevar a la enfermedad de Cushing.
  • Los adenomas tirotropos producen la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y pueden derivar en hipertiroidismo.
  • Los adenomas gonadotropos generalmente no liberan cantidades excesivas de hormonas. Pero al crecer, los adenomas gonadotropos pueden presionar los tejidos que los rodean y causar síntomas como dolores de cabeza, alteraciones de la visión, falta de energía o cambios en la salud sexual y reproductiva.

Factores de riesgo

El principal factor de riesgo conocido de la acromegalia es una afección hereditaria poco frecuente llamada neoplasia endocrina múltiple de tipo 1 (MEN1, por sus siglas en inglés). En las personas con MEN1, pueden aparecer tumores en las glándulas paratiroides, el páncreas y la glándula pituitaria o hipófisis. Estos tumores liberan cantidades excesivas de hormonas. El exceso de hormona paratiroidea puede debilitar los huesos y causar cálculos renales. Un tumor pancreático puede liberar insulina y causar niveles bajos de glucosa en la sangre. Un tumor de la hipófisis que produce un exceso de hormona del crecimiento puede causar acromegalia.

En casos muy excepcionales, la acromegalia puede ser hereditaria. Esto puede suceder en afecciones como el adenoma hipofisario aislado familiar (FIPA, por sus siglas en inglés), que aumenta la probabilidad de que se formen tumores en la hipófisis.

Salvo en estos síndromes hereditarios poco frecuentes, la mayoría de las personas con acromegalia no presentan factores de riesgo conocidos.

Complicaciones

Sin tratamiento, la acromegalia puede derivar en complicaciones como las siguientes:

Complicaciones del corazón y de los vasos sanguíneos

  • Presión arterial alta, que también se conoce como hipertensión.
  • Arterias estrechadas, lo que aumenta el riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.
  • Enfermedad del músculo cardíaco, llamada miocardiopatía, que puede hacer que el corazón se vuelva rígido o aumente de tamaño. Con el tiempo, esto puede derivar en insuficiencia cardíaca.

Cáncer y afecciones que pueden derivar en cáncer

  • Riesgo más alto para algunos tipos de cáncer, como cáncer de próstata, mama, colon, tiroides y estómago.
  • Tumores llamados pólipos en el revestimiento del colon. Sin tratamiento, estos tumores pueden derivar en cáncer de colon.

Cuestiones relacionadas con la salud sexual, la salud reproductiva y el embarazo

  • Períodos menstruales irregulares o falta de menstruación.
  • Sangrado vaginal irregular.
  • Disfunción eréctil y menos deseo sexual.
  • Infertilidad.
  • Las personas embarazadas con acromegalia pueden necesitar un seguimiento especial debido a un mayor riesgo de problemas como la diabetes gestacional.

Problemas metabólicos

  • Resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.
  • Colesterol alto y otros cambios en las grasas presentes en la sangre.

Afecciones de los huesos, las articulaciones y los nervios

  • Artrosis, con dolor y rigidez articular.
  • Síndrome del túnel carpiano, que causa entumecimiento y hormigueo en las manos.
  • Fracturas o compresión de la médula espinal.

Otras complicaciones

  • Apnea del sueño, que es una afección en la que la respiración se detiene y se reanuda repetidas veces durante el sueño.
  • Cambios en la glándula tiroides, llamados bocio.
  • Cambios o pérdida de la visión si el tumor ejerce presión sobre los nervios ópticos.
  • Depresión o trastorno depresivo mayor, cansancio y menor calidad de vida.

El tratamiento temprano de la acromegalia puede evitar estas complicaciones o hacer que no empeoren. Sin tratamiento, la acromegalia y sus complicaciones pueden reducir la expectativa de vida.

Diagnóstico

El diagnóstico implica los pasos que sigue el profesional de atención médica para determinar si tiene acromegalia. El profesional de atención médica le preguntará sobre su historial médico y le hará un examen físico. También podría necesitar las siguientes pruebas:

  • Medición del IGF-1. La prueba de IGF-1 en sangre mide la cantidad del factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1) presente en la sangre. Un nivel alto de IGF-1 puede significar que el nivel de la hormona del crecimiento también está alto. El IGF-1 es una hormona que el hígado produce en respuesta a la hormona del crecimiento. Un nivel elevado de IGF-1 es un marcador importante en el diagnóstico de la acromegalia. Sin embargo, el IGF-1 también puede estar elevado debido a otras afecciones, como la diabetes, la enfermedad hepática o renal, o el embarazo.

    Debido a esto, los profesionales de atención médica generalmente confirman el diagnóstico mediante una segunda prueba, como una prueba oral de tolerancia a la glucosa y una resonancia magnética de la glándula pituitaria o hipófisis para revisar si hay un tumor.

    Estas pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico de acromegalia. La prueba oral de tolerancia a la glucosa mide el nivel de la hormona del crecimiento antes y después de beber una solución de glucosa, que es un tipo de agua azucarada. En personas que no tienen acromegalia, la preparación de glucosa normalmente causa que los niveles de la hormona del crecimiento disminuyan. Pero si tiene acromegalia, los niveles de la hormona del crecimiento tenderán a mantenerse altos.

    Resonancias magnéticas y otros estudios por imágenes. La resonancia magnética de la glándula pituitaria o hipófisis es la prueba por imágenes principal para la acromegalia. Permite observar la ubicación y el tamaño de un tumor hipofisario. Si no se detecta ningún tumor hipofisario, el profesional de atención médica puede solicitar otros estudios de diagnóstico por imágenes para buscar tumores en otras partes del cuerpo. También pueden utilizarse radiografías de las manos y los pies para revisar si hay cambios en el crecimiento óseo causados por un exceso de hormona del crecimiento.

Tratamiento

La acromegalia no siempre tiene cura, pero con el tratamiento, a menudo es posible controlar la enfermedad. El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y lograr que los niveles de la hormona del crecimiento y del factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1) regresen a niveles saludables. Controlar estos niveles hormonales puede mejorar la calidad de vida y reducir los riesgos para la salud a largo plazo.

Opciones de tratamiento de la acromegalia:

  • Cirugía para extirpar el tumor de la hipófisis que causa los síntomas. Este suele ser el primer tratamiento cuando la acromegalia se debe a un tumor de la hipófisis.
  • Medicamentos que disminuyen la hormona del crecimiento o bloquean sus efectos. Pueden usarse si la cirugía no logra llevar los niveles hormonales a un intervalo saludable.
  • Radioterapia para dirigir el tratamiento al tumor y reducir la producción de hormonas. Puede recomendarse cuando no es posible hacer una cirugía, cuando no se puede extirpar todo el tumor mediante cirugía o cuando los medicamentos no logran controlar la enfermedad lo suficiente.

Algunas personas necesitan una combinación de estos tratamientos. El plan de tratamiento se determina según factores como el tamaño y la ubicación del tumor, la gravedad de los síntomas, la edad y el estado general de salud.

El tratamiento puede mejorar algunas características físicas, como la hinchazón de los tejidos blandos o los cambios en la piel. Sin embargo, el crecimiento excesivo de los huesos por lo general no puede revertirse.

Si además tiene otras enfermedades debido a la acromegalia, como diabetes, apnea del sueño o enfermedades cardíacas, podría necesitar otros tratamientos para controlarlas.

Cirugía para extirpar el tumor de la hipófisis u otros procedimientos

Cirugía transesfenoidal transnasal
En la cirugía transesfenoidal transnasal endoscópica, se introduce un instrumento quirúrgico en la cavidad nasal a través de la fosa nasal y a lo largo del tabique nasal a fin de acceder al tumor hipofisario.

El principal tratamiento quirúrgico para la acromegalia es la cirugía transesfenoidal. En este procedimiento, el neurocirujano extirpa el tumor hipofisario a través de la nariz y de un espacio vacío ubicado detrás de las fosas nasales, que se llama seno esfenoidal. De esta manera, no es necesario abrir el cráneo y es la forma más habitual de tratar quirúrgicamente la acromegalia. Si el tumor que causa los síntomas no está en la glándula pituitaria o hipófisis, el cirujano recomendará otro tipo de cirugía para extirpar el tumor.

La cirugía hipofisaria para la acromegalia suele lograr que los niveles de la hormona del crecimiento vuelvan a estar dentro del intervalo adecuado, sobre todo cuando el tumor es pequeño. Si el tumor ejercía presión sobre los tejidos alrededor de la glándula pituitaria o hipófisis, extirparlo también puede aliviar los dolores de cabeza y los cambios en la visión.

En algunos casos, los cirujanos no pueden extirpar el tumor por completo, especialmente cuando ha crecido cerca de nervios o vasos sanguíneos importantes. En estos casos, los niveles de la hormona del crecimiento pueden permanecer demasiado altos después de la cirugía. Es posible que se necesite otro tratamiento, como una segunda cirugía, medicamentos o radioterapia.

Medicamentos

Los medicamentos para tratar la acromegalia pueden reducir los niveles de la hormona del crecimiento y del factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1). Algunos medicamentos pueden bloquear los efectos de estas hormonas. Es posible que el profesional de atención médica le recomiende uno o más de los siguientes:

  • Análogos de la somatostatina. La somatostatina es una hormona natural producida en el cerebro que limita la producción de la hormona del crecimiento. La octreotida (Mycapssa, Sandostatin) y la lanreotida (Somatuline Depot) disminuyen los niveles de hormona del crecimiento e IGF-1 y pueden reducir el tamaño del tumor. Al tomar uno de estos medicamentos, se le indica a la glándula pituitaria que produzca menos hormona del crecimiento. Mycapssa es una cápsula que se toma por vía oral dos veces al día. Los demás medicamentos se administran en forma de inyecciones mensuales. En septiembre de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó una nueva somatostatina llamada paltusotina (Palsonify) para el tratamiento de la acromegalia. Es una cápsula que se toma por vía oral una vez al día. A diferencia de la octreotida y la lanreotida, que son péptidos, la paltusotina no es un péptido. Esto quiere decir que no está compuesto de aminoácidos, como las proteínas. Se trata, en cambio, de una molécula pequeña diseñada para imitar la acción de la somatostatina, cuya estructura química facilita su absorción y permite que permanezca más tiempo en el torrente sanguíneo que los medicamentos peptídicos. Las somatostatinas son el tratamiento inicial para la acromegalia cuando la cirugía no consigue aliviar los síntomas.
  • Agonistas de la dopamina. La cabergolina y la bromocriptina (Cycloset, Parlodel) son medicamentos que se toman por vía oral y pueden ayudar a reducir los niveles de hormona del crecimiento e IGF-1, especialmente cuando estos niveles están apenas elevados. También pueden reducir el tamaño del tumor. Como suelen necesitarse dosis más altas, pueden aparecer efectos secundarios como náuseas, cansancio, mareos, dificultades para dormir o cambios en el estado de ánimo.
  • Antagonistas del receptor de la hormona del crecimiento. La pegvisomant (Somavert) impide que la hormona del crecimiento actúe sobre los tejidos del cuerpo, lo que disminuye los niveles de IGF-1. No reduce el tamaño de los tumores ni los niveles de hormona del crecimiento. La pegvisomant se administra en forma de inyección diaria y puede usarse cuando otros medicamentos no logran controlar la enfermedad de manera adecuada. Como la pegvisomant puede afectar el hígado, se necesitan análisis de sangre regulares para controlar la función hepática.

Terapias

La radioterapia para tratar la acromegalia generalmente se usa después de la cirugía para destruir las células tumorales que hayan quedado. También disminuye progresivamente los niveles de la hormona del crecimiento, pero pueden pasar meses o incluso años antes de que se observe una mejoría.

La radioterapia también puede disminuir los niveles de otras hormonas producidas por la hipófisis, no solo los de la hormona del crecimiento. Si recibe radioterapia, necesitará controles de por vida para mantener bajo observación los niveles hormonales y la función de la hipófisis.

Entre los métodos de radioterapia están los siguientes:

  • Radiocirugía estereotáctica. Este abordaje utiliza imágenes tridimensionales para dirigir una dosis elevada de radiación directamente al tumor y reducir al mínimo la exposición de los tejidos sanos. Por lo general, se administra una única dosis. Los niveles de la hormona del crecimiento pueden alcanzar nuevamente un intervalo saludable después de varios años. La técnica que se usa con mayor frecuencia se denomina bisturí de rayos gamma. Esta técnica de radiocirugía no requiere un bisturí quirúrgico.
  • Radiación con rayo de protones. Este tipo de radioterapia emplea pequeñas partículas llamadas protones que permiten dirigir el tratamiento al tumor. Puede causar menos daño en la glándula pituitaria o hipófisis y el tejido que la rodea que la radiocirugía convencional.
  • Radioterapia convencional. Este tipo de radiación implica recibir pequeñas dosis de radiación durante 4 a 6 semanas. El riesgo del daño en la glándula pituitaria es mayor que el de la radiación con rayo de protones y la radiocirugía estereotáctica. El tratamiento puede tardar 10 años o más en alcanzar su efecto completo.

Pronóstico y expectativa de vida en la acromegalia

¿Cuál es la expectativa de vida de las personas con acromegalia?

En el pasado, las personas con acromegalia que no recibían tratamiento solían tener una expectativa de vida menor debido a complicaciones como enfermedades cardíacas, diabetes, apnea del sueño y cáncer. En la actualidad, con un diagnóstico más temprano y tratamientos más eficaces, la expectativa de vida de las personas que reciben tratamiento para la acromegalia se acerca a la de quienes no tienen esta enfermedad. Muchas personas con acromegalia pueden vivir tantos años como se espera normalmente si el tratamiento logra reducir los niveles de hormona del crecimiento e IGF-1 y mantenerlos en niveles saludables.

¿Cuál es el pronóstico de la acromegalia?

El pronóstico depende de la rapidez con la que se diagnostique la afección y de la eficacia del tratamiento para controlar los niveles hormonales. La extirpación quirúrgica completa de los tumores pequeños de la hipófisis puede curar la acromegalia. Es más difícil extirpar completamente los tumores de mayor tamaño. Sin embargo, los medicamentos y la radioterapia pueden reducir los niveles de hormona del crecimiento e IGF-1 a niveles seguros.

Aunque se reciba tratamiento, algunos cambios físicos, como el crecimiento excesivo de los huesos de la mandíbula, las manos o los pies, pueden no ser completamente reversibles. De todas maneras, mantener los niveles hormonales bajo control alivia los síntomas y disminuye el riesgo de complicaciones graves. Los controles de seguimiento periódicos son importantes para mantener los niveles hormonales bajo control y vigilar la posible reaparición del tumor.

Preparación para la cita médica

Es probable que primero consulte al profesional de atención primaria. O es posible que lo remitan a un médico llamado endocrinólogo, que detecta y trata afecciones hormonales.

Se recomienda estar bien preparado para la cita. A continuación, incluimos información que le ayudará a prepararse y a saber qué puede esperar del profesional de atención médica.

Lo que puede hacer

  • Tenga en cuenta cualquier restricción que deba cumplir antes de la cita médica. Al momento de programar la cita médica, pregunte si hay algo que pueda hacer a fin de prepararse para las pruebas. Por ejemplo, es posible que le indiquen que deje de comer durante una cierta cantidad de horas antes de una prueba. Esto se llama ayuno.
  • Anote sus síntomas. Lleve un registro de cualquier cosa que le cause molestia o inquietudes. Esto puede incluir dolores de cabeza, cambios en la vista o molestias en las manos. Anote todos los síntomas, aunque parezcan no tener relación con el motivo por el cual programó la cita médica.
  • Anote información personal crucial, lo que incluye cualquier cambio en su vida sexual o ciclo menstrual.
  • Haga una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tome, junto con las dosis.
  • Lleve fotografías viejas para que el profesional de atención médica pueda utilizarlas y compararlas con su apariencia actual. Es probable que al profesional de atención médica le interesen fotografías de 10 años atrás hasta el presente.
  • Pida a un familiar o a un amigo que lo acompañe si puede. Quizás esta persona recuerde información que usted pase por alto u olvide.
  • Escriba las preguntas que quiera hacer al profesional de atención médica.

Hacer una lista de preguntas le ayuda a aprovechar al máximo el tiempo con el profesional de atención médica. En el caso de acromegalia, estas son algunas preguntas básicas que puede hacer:

  • ¿Cuál es la causa más probable de los síntomas que tengo? ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas deben hacerme? ¿Y debería consultar a un especialista?
  • ¿Qué tratamientos se encuentran disponibles para esta afección? ¿Qué enfoque recomienda?
  • ¿Durante cuánto tiempo necesito un tratamiento para que mis síntomas mejoren? ¿El tratamiento puede ayudarme a lucir y sentirme como antes de desarrollar los síntomas de la acromegalia?
  • ¿Tendré complicaciones a largo plazo por esta afección?
  • Tengo otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlarlas mejor de manera conjunta?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dude en hacer otras preguntas que tenga.

Qué esperar del médico

Es probable que el profesional de atención médica le haga algunas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuáles son los síntomas y cuándo comenzaron?
  • ¿Ha notado algún cambio en su apariencia?
  • ¿Cuánto diría que han cambiado sus rasgos en el tiempo? ¿Tiene fotografías viejas que pueda usar para comparar?
  • ¿Notó cambios en el sueño o su vida sexual? ¿Tiene dolores de cabeza o en las articulaciones, cambios en la visión o más sudoración de lo usual?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar o empeorar los síntomas?
  • ¿Todavía le quedan sus anillos o zapatos viejos? Si la respuesta es no, ¿cuánto ha cambiado su tamaño a lo largo del tiempo?
  • ¿Le han realizado un examen de detección del cáncer de colon?

Investigación

Los médicos e investigadores de Mayo Clinic estudian una variedad de temas de diagnóstico y tratamiento relacionados con la acromegalia. El equipo de investigación sobre hipófisis, gónadas y glándulas suprarrenales de la División de Endocrinología, Diabetes, Metabolismo y Nutrición se dedica a investigar las afecciones de la glándula pituitaria o hipófisis, las gónadas y las glándulas suprarrenales. La investigación básica del equipo comprende estudios de la estructura y función de los genes relacionados con la hormona del crecimiento, así como del control de la expresión génica de la hormona del crecimiento placentaria. En el ámbito de la investigación clínica, se estudian nuevos medicamentos para el tratamiento de la acromegalia, el hiperaldosteronismo y la deficiencia de la hormona del crecimiento.

Publicaciones

Consulte en PubMed una lista de publicaciones sobre la acromegalia escritas por los médicos de Mayo. PubMed es un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina).

Atención médica en Mayo Clinic para la acromegalia

El equipo de atención médica de Mayo Clinic

En Mayo Clinic, un equipo integrado de especialistas brinda atención médica a las personas con acromegalia y tumores de la hipófisis. Nuestros endocrinólogos, neurocirujanos, especialistas en oído, nariz y garganta y expertos en la hipófisis emplean la tecnología más moderna para diagnosticar con precisión y ofrecer tratamientos avanzados para la acromegalia, entre ellos, la cirugía endoscópica de la hipófisis, la radiocirugía y la terapia hormonal.

Los endocrinólogos de Mayo Clinic con experiencia en la enfermedad hipofisaria coordinan un equipo para evaluar de manera exhaustiva los tumores hipofisarios. Los endocrinólogos de Mayo Clinic también son líderes en el tratamiento de tumores hipofisarios que producen hormonas y en la terapia de reemplazo de hormonas hipofisarias. El equipo de atención médica puede incluir a especialistas en lo siguiente:

A las personas que tienen acromegalia que se debe a tumores hipofisarios y que reciben atención médica en el Programa de Mayo Clinic para tumores cerebrales las tratan médicos con prestigio internacional que se especializan en este tipo de tumor cerebral. Utilizan la tecnología y las técnicas más avanzadas para desarrollar un plan de tratamiento adaptado a cada caso.

El Departamento de Mayo Clinic para Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello también dispone de una Clínica Integral de la Base del Cráneo en el campus de Rochester, Minnesota. En la Clínica Integral para la Base del Cráneo, los especialistas utilizan la tecnología y las técnicas más avanzadas para tratar tumores y otras afecciones de la base del cráneo.

En el Programa de Mayo Clinic para Tumores Cerebrales, el Grupo especializado en tumores de la base del cráneo cuenta con expertos que son pioneros en nuevas opciones para diagnosticar y tratar tumores como los que pueden causar acromegalia. Estos cirujanos tienen experiencia en una amplia variedad de opciones de tratamiento para tumores hipofisarios, como las siguientes:

Diagnóstico y tratamiento avanzados

En Mayo Clinic, elGrupo especializado en glándulas pituitaria, gónadas y suprarrenales tiene experiencia en enfermedades que afectan estas glándulas y en los problemas relacionados con ellas, como la acromegalia. Se brindan consultas integrales a las personas con un diagnóstico de trastornos relacionados con la hipófisis, las gónadas y las glándulas suprarrenales o con sospecha de tenerlos.

El grupo trabaja como un equipo multidisciplinario junto con colegas de radiología, patología y medicina de laboratorio, cirugía endocrina, neurocirugía, genética médica y otras áreas de especialidad para proporcionar diagnósticos de vanguardia y atención especializada para el manejo de las afecciones. El Centro para Análisis de Endocrinología hace pruebas endocrinas especializadas de forma ambulatoria.

El Grupo de Mayo Clinic especializado en neurooftalmología hace pruebas oculares y neurológicas por imágenes de última generación. En el caso de personas con afecciones complejas, los especialistas participan cada mes en una conferencia de obtención de imágenes con colegas de neurorradiología para evaluar los casos de manera conjunta.

En las tres sedes de Mayo Clinic, los neurooftalmólogos trabajan en estrecha colaboración con los neurólogos y neurocirujanos de Mayo para tratar a las personas con cualquier problema relacionado con la vista o el movimiento ocular que surja del sistema nervioso. También colaboran con oncólogos médicos y radioncólogos y otros especialistas de oftalmología, como oncólogos oculares, especialistas en retina, oftalmólogos pediátricos, especialistas en córnea y cirujanos oculoplásticos.

El Laboratorio de Simulación e Innovación en Neurocirugía lleva a cabo investigaciones para promover los avances en cirugía neurológica. La instalación de investigación, que cuenta con tecnología de vanguardia, dispone de impresoras 3D, tecnologías con capacidad holográfica, sistemas de imágenes de realidad virtual y aumentada, y otras herramientas. Estas herramientas y tecnologías permiten diseñar nuevos procedimientos y simular cirugías completas antes de hacerlas.

El laboratorio utiliza avances tecnológicos, como la cirugía robótica y los sistemas de navegación estereotáctica.

En Mayo Clinic, especialistas de una amplia variedad de áreas trabajan en equipo para confirmar el diagnóstico de acromegalia, evaluar los síntomas y establecer un plan de tratamiento.

El centro de pruebas endocrinas de tecnología avanzada de los laboratorios de Mayo Clinic realiza pruebas complejas de estimulación y supresión hormonal con precisión y de manera segura. Estas pruebas permiten identificar los distintos tipos de tumores hipofisarios y evaluar el funcionamiento de la glándula pituitaria o hipófisis. Son esenciales para planificar la cirugía transesfenoidal y establecer un plan de tratamiento integral.

Mayo Clinic estuvo entre las primeras instituciones en realizar investigaciones exhaustivas sobre una técnica endoscópica para la extirpación quirúrgica de tumores a través de la nariz. Esta técnica también se denomina extirpación quirúrgica transnasal de tumores. Este método tiene mucho éxito, reduce la incomodidad y, por lo general, solo requiere la hospitalización por una noche.

Last Updated: September 15th, 2026