Apraxia del habla infantil
Por el personal de Mayo Clinic
Descripción general
La apraxia del habla infantil es un trastorno del habla poco frecuente. Los niños con este trastorno tienen problemas para controlar los labios, la mandíbula y la lengua al hablar.
En la apraxia del habla infantil, el cerebro no puede coordinar los labios, la mandíbula y la lengua para producir los sonidos del habla de forma clara ni al ritmo adecuado. Los músculos del habla no son débiles, pero no pueden formar las palabras correctamente.
La apraxia del habla infantil se trata con terapia del habla. Durante la terapia del habla, un patólogo del habla y del lenguaje enseña al niño a practicar la forma correcta de decir palabras, sílabas y frases.
Síntomas
Los niños con apraxia del habla infantil pueden presentar diversos síntomas del habla. Los síntomas varían en función de la edad del niño y de la gravedad de los problemas del habla.
Por lo general, entre los 2 y los 4 años, los niños comienzan a hablar más. Entre los signos que pueden indicar apraxia del habla infantil se incluyen los siguientes:
- Vocales y consonantes poco claras.
- Pausas entre sílabas o palabras.
- Errores de pronunciación, por ejemplo la palabra “pata” suena como la palabra “bata”.
Los síntomas propios del habla de los niños con apraxia del habla infantil ayudan a determinar el diagnóstico. Algunas características, llamadas marcadores, ayudan a distinguir la apraxia del habla infantil de otros tipos de trastornos del habla. Entre los tipos de marcadores se pueden incluir los siguientes:
- Dificultad para pasar con fluidez de un sonido, sílaba o palabra a otro.
- Movimientos imprecisos de la mandíbula, los labios o la lengua al intentar hacer los movimientos correctos de los sonidos del habla. Esto se denomina búsqueda articulatoria.
- Pronunciación incorrecta de los sonidos vocálicos.
- Uso del acento equivocado en una palabra, por ejemplo, pronunciar la palabra “plátano” como pla-TA-no en vez de PLA-ta-no.
- Pronunciación con énfasis uniforme en todas las sílabas, como decir PLA-TA-NO.
- Inserción de una pausa o espacio entre las sílabas.
- Pronunciación diferente de una misma palabra al repetirla.
- Dificultades para imitar palabras sencillas.
- Errores de pronunciación, como decir la palabra “gubí” en vez de la palabra “rubí”.
Sin embargo, algunos síntomas de la apraxia del habla infantil también son síntomas de otros trastornos del habla o del lenguaje. La apraxia del habla infantil puede ser difícil de diagnosticar cuando un niño tiene síntomas propios de la apraxia del habla infantil y de otros trastornos.
Muchos niños con apraxia del habla infantil también tienen trastornos del lenguaje, como vocabulario reducido o problemas con el orden de las palabras.
La apraxia del habla infantil puede causar lo siguiente:
- Balbucear menos o emitir menos sonidos vocales de lo habitual entre los 7 y los 12 meses de edad.
- Pronunciar de forma tardía las primeras palabras, normalmente entre los 12 y los 18 meses de edad.
- Usar un número limitado de consonantes y vocales.
- Omitir sonidos al hablar.
- Hablar de una forma que es difícil de entender.
Estos síntomas suelen observarse entre los 18 meses y los 2 años de edad. Los síntomas a esta edad pueden indicar la sospecha de una afección denominada apraxia del habla infantil. La sospecha de apraxia del habla infantil significa que un niño puede desarrollar este trastorno. Se deben realizar exámenes periódicos a los niños, además de brindarles terapia del habla.
Otros trastornos del habla que a veces se confunden con la apraxia del habla infantil
Otros trastornos de los sonidos del habla suelen confundirse con la apraxia del habla infantil porque algunos síntomas son similares, como los errores de pronunciación y la omisión de determinados sonidos. Estos otros trastornos de los sonidos del habla incluyen trastornos de articulación, trastornos fonológicos y disartria.
Un niño con un trastorno articulatorio o fonológico tiene problemas para aprender a emitir y usar determinados sonidos. A diferencia de la apraxia del habla infantil, el niño no tiene problemas para planificar o coordinar los movimientos para hablar. Los trastornos de articulación y fonológicos son más frecuentes que la apraxia del habla infantil.
Entre los síntomas de los trastornos de articulación o fonológicos del habla se pueden incluir los siguientes:
- Sustitución de sonidos. El niño podría decir “fa” en lugar de “va”, “lalo” en lugar de “regalo” o “tapa” en lugar de “capa”.
- Omisión de las consonantes finales. Un niño con apraxia del habla infantil podría decir “pa” en lugar de “paz”, o “sa” en lugar de “san”.
- Detención del flujo de aire. El niño puede decir “tol” en lugar de “sol”, o “durdo” en lugar de “zurdo”.
- Simplificación de las combinaciones de sonidos. Por ejemplo, el niño podría decir “tineo” en lugar de “trineo” o “futa” en lugar de “fruta”.
La disartria es un trastorno del habla que se puede confundir con la apraxia del habla infantil. Se produce porque los músculos del habla son débiles. Emitir sonidos del habla es difícil porque los músculos del habla no pueden moverse con la amplitud, la velocidad o la fuerza necesarias para hablar con claridad. Las personas con disartria también pueden tener una voz ronca, suave o tensa. O pueden hablar arrastrando las palabras o con lentitud.
La disartria es a menudo más fácil de identificar que la apraxia del habla infantil. Sin embargo, cuando la disartria es causada por daños en áreas del cerebro que afectan la coordinación, puede ser difícil determinar las diferencias entre la apraxia del habla infantil y la disartria.
Causas
La apraxia del habla infantil tiene muchas causas posibles. Pero a menudo no se puede determinar una causa. Por lo general, no hay un cambio evidente en el cerebro de un niño con apraxia del habla infantil. No obstante, la apraxia del habla infantil puede ser el resultado de afecciones o lesiones cerebrales, como un accidente cerebrovascular, infecciones o una lesión cerebral por traumatismo.
La apraxia del habla infantil también puede ser un síntoma de una afección genética, un síndrome o una afección metabólica.
La apraxia del habla infantil a veces se conoce como apraxia del desarrollo. Pero los niños con apraxia del habla infantil no cometen errores de sonido típicos del desarrollo. La apraxia del habla infantil tampoco desaparece cuando el niño se hace mayor. Esto difiere de lo que ocurre con los niños con retraso en el habla o afecciones del desarrollo, que suelen seguir patrones en el desarrollo del habla y los sonidos, pero a un ritmo más lento.
Factores de riesgo
La apraxia del habla infantil está relacionada con variaciones genéticas en aproximadamente un tercio de los niños que la padecen. A veces es consecuencia de un cambio en un solo gen. Por ejemplo, el riesgo puede aumentar debido a una mutación en el gen FOXP2. Este gen ayuda al cerebro a controlar los músculos necesarios para hablar, especialmente a la hora de planificar cómo mover la boca.
En otras ocasiones, la apraxia del habla infantil está relacionada con alteraciones cromosómicas más importantes, como la ausencia o la duplicación de segmentos. Estos cambios pueden afectar muchos genes. Por ejemplo, la deleción de una parte del cromosoma 22q11.2 puede aumentar el riesgo de trastornos del habla, como la apraxia del habla infantil.
La apraxia del habla infantil también puede formar parte de determinados síndromes genéticos que afectan a todo el organismo. Un ejemplo es la galactosemia, una afección que afecta a la forma en que el organismo descompone ciertos azúcares de la sangre. Los niños con galactosemia tienen más probabilidades de padecer apraxia del habla infantil.
Complicaciones
Muchos niños con apraxia del habla infantil tienen otras afecciones de su capacidad para comunicarse. Estas afecciones no están ocasionadas por la apraxia del habla infantil, pero se pueden observar junto con esta afección.
Entre los síntomas que a menudo acompañan a la apraxia del habla infantil se encuentran los siguientes:
- Retraso del lenguaje. Esto puede incluir problemas para comprender el habla, vocabulario reducido o no usar la gramática correcta al juntar las palabras en una frase u oración.
- Retrasos en el desarrollo intelectual y motor, así como problemas con la lectura, la ortografía y la escritura.
- Dificultades en la motricidad o en la coordinación.
- Dificultad para comunicarse en las interacciones sociales.
Prevención
No es posible prevenir la apraxia del habla infantil. Pero el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a reducir el riesgo de tener complicaciones a largo plazo. Si su hijo tiene problemas con el habla, pida a un especialista o patólogo del habla y del lenguaje que lo evalúe en cuanto detecte algún problema.
Diagnóstico
Para evaluar el estado de su hijo, un especialista denominado patólogo del habla y del lenguaje analiza sus síntomas y sus antecedentes médicos. El patólogo del habla y del lenguaje también examina los músculos que se utilizan para hablar y observa cómo produce su hijo los sonidos, las palabras y las frases.
El patólogo del habla y del lenguaje también puede evaluar las habilidades lingüísticas de su hijo, como el vocabulario, la estructura de las frases y la capacidad para comprender el habla.
El diagnóstico de apraxia del habla infantil no se basa en una única prueba u observación. Un diagnóstico se realiza en función del patrón de síntomas. Las pruebas concretas a las que se someterá su hijo durante la evaluación dependen de su edad, de su capacidad para cooperar y de la gravedad de los problemas del habla.
A veces puede resultar difícil diagnosticar la apraxia del habla infantil, sobre todo cuando el niño habla muy poco o tiene problemas para interactuar con el patólogo del habla y del lenguaje durante el examen.
Aun así, es importante identificar si su hijo presenta síntomas de la afección porque esta se trata de forma diferente a otros trastornos del habla. Es posible que el patólogo del habla y del lenguaje de su hijo pueda determinar cuál es el mejor enfoque terapéutico para él aunque el diagnóstico no sea seguro al principio.
Las pruebas pueden incluir lo siguiente:
- Pruebas de audición
- El profesional de atención médica de su hijo puede ordenar pruebas para determinar si los problemas de audición podrían estar contribuyendo a los problemas del habla de su hijo.
- Evaluación de la motricidad orofacial
- El patólogo del habla y del lenguaje examina los labios, la lengua, la mandíbula y el paladar de su hijo para detectar cambios estructurales, como frenillo lingual corto o paladar hendido. El patólogo del habla y del lenguaje también busca otros síntomas, como un tono muscular bajo. El tono muscular bajo, por lo general, no está asociado con la apraxia del habla infantil, pero puede ser un signo de otras afecciones.
- El patólogo del habla y del lenguaje de su hijo observará cómo mueve los labios, la lengua y la mandíbula en actividades como soplar, sonreír y besar.
- Examen del habla
- Se observará la capacidad de su hijo de producir sonidos, palabras y oraciones durante el juego u otras actividades.
- Es posible que su hijo tenga que nombrar imágenes. De este modo, el patólogo del habla y del lenguaje puede comprobar si su hijo tiene problemas para emitir determinados sonidos o pronunciar ciertas palabras o sílabas.
- El patólogo del habla y del lenguaje de su hijo también puede evaluar la coordinación y la fluidez de movimiento en el habla. Es posible que se le pida a su hijo que repita sílabas como “pa-ta-ka” o que diga palabras como “bomboncito”.
- Si su hijo puede hablar con oraciones, el patólogo del habla y del lenguaje observará la melodía y el ritmo del habla de su hijo. La melodía y el ritmo se perciben en la forma en que el niño acentúa las sílabas y las palabras.
- El patólogo del habla y del lenguaje de su hijo puede ayudarle a que sea más preciso dándole algunas pistas, como decir la palabra o el sonido más despacio u ofrecer señales táctiles en la cara.
Una terapia del habla para observar cómo responde su hijo al tratamiento de la apraxia del habla infantil puede ayudar al patólogo del habla y del lenguaje a confirmar el diagnóstico de apraxia.
Tratamiento
Los niños no superan la apraxia del habla infantil, pero la terapia del habla puede ayudarles a progresar al máximo. Los patólogos del habla y del lenguaje pueden tratar la apraxia del habla infantil con muchas terapias.
Terapia del habla
Esta terapia se centra en la práctica de sílabas, palabras y frases.
Dependiendo de la gravedad del trastorno del habla, su hijo puede necesitar terapia del habla de 3 a 5 veces por semana. A medida que su hijo mejore, pueden reducirse las sesiones semanales de esta terapia.
Por lo general, los niños con apraxia del habla infantil se benefician de la terapia individual. Esta terapia permite a su hijo tener más tiempo para practicar el habla durante la sesión.
Como los niños con apraxia del habla infantil tienen problemas para planificar los movimientos del habla, la terapia del habla suele centrar la atención del niño en el sonido y la sensación de los movimientos del habla.
Es importante que los niños con apraxia del habla infantil practiquen mucho decir las palabras y frases durante cada sesión de terapia del habla. Se necesita tiempo y práctica para aprender a decir palabras y frases de la manera correcta.
Los patólogos del habla y del lenguaje pueden usar diferentes tipos de indicaciones en la terapia del habla. Por ejemplo, es posible que el patólogo del habla y del lenguaje pida a su hijo que escuche con atención. También es posible que se le pida a su hijo que observe cómo el patólogo del habla y del lenguaje forma la palabra o frase con la boca.
Es posible que el patólogo del habla y del lenguaje toque la cara de su hijo mientras produce determinados sonidos o sílabas. Por ejemplo, un patólogo del habla y del lenguaje puede ayudar a su hijo a redondear los labios para decir “oo”.
No se ha demostrado que un solo tipo de terapia del habla sea el más eficaz para tratar la apraxia del habla infantil. Sin embargo, estos son algunos principios importantes de la terapia del habla para la apraxia del habla infantil:
- Ejercicios del habla. El patólogo del habla y del lenguaje de su hijo puede pedirle que diga palabras o frases muchas veces durante una sesión de terapia.
- Ejercicios de sonido y movimiento. Es posible que le pidan a su hijo que escuche al patólogo del habla y del lenguaje y que observe la boca de este mientras pronuncia una palabra o frase. Al hacerlo, su hijo también ve los movimientos que acompañan los sonidos.
- Práctica del habla. Es probable que su hijo practique sílabas, palabras o frases en lugar de sonidos aislados. Los niños con apraxia del habla infantil necesitan practicar los movimientos para pasar de un sonido a otro.
- Práctica de vocales. Los niños con apraxia del habla infantil tienden a distorsionar los sonidos vocálicos. El patólogo del habla y del lenguaje puede elegir palabras para que su hijo practique que contengan vocales en distintos tipos de sílabas. Por ejemplo, puede pedirle que diga las palabras “hola”, “cosa” y “oso”. O puede pedirle que diga las palabras “fuera”, “hueco” y “hueso”.
- Aprendizaje pautado. Según la gravedad del trastorno del habla que tiene su hijo, el patólogo del habla y del lenguaje puede usar un pequeño conjunto de palabras de práctica para comenzar. El número de palabras para practicar puede aumentar lentamente a medida que su hijo mejore.
- Enfoque en el movimiento correcto, los patrones de acentuación y la fluidez. Mientras que los niños con otros trastornos de los sonidos del habla pueden necesitar centrarse solo en producir los sonidos de manera correcta, los niños con apraxia del habla infantil también deben prestar atención a dónde colocan el acento en las palabras y a la fluidez de sus movimientos al producir los sonidos.
Práctica del habla en casa
La práctica del habla es muy importante. La práctica en casa, además de las sesiones de terapia del habla, pueden contribuir al progreso de su hijo. Es posible que el patólogo del habla y del lenguaje de su hijo lo anime a usted y a su familia a participar en la práctica del habla de su hijo en casa.
El patólogo del habla y del lenguaje puede darle palabras y frases para que practique con su hijo en casa. Las sesiones de práctica en casa pueden ser cortas. Por ejemplo, puede practicar con su hijo durante cinco minutos dos veces al día.
Los niños también necesitan practicar palabras y frases en situaciones de la vida real. Cree situaciones para que su hijo diga una palabra o frase. Por ejemplo, pida que diga “Hola, mamá” cada vez que su mamá entre a una habitación. De este modo, a su hijo le resultará más fácil pronunciar automáticamente las palabras de práctica.
Otros métodos de comunicación
Si su hijo no puede comunicarse eficazmente a través del habla, pueden ser útiles otros métodos de comunicación.
Estos pueden comprender el lenguaje de señas o gestos naturales, como señalar o fingir que se come o se bebe. Por ejemplo, su hijo podría utilizar señas para pedir una galleta dulce. A veces, los dispositivos electrónicos, como las tabletas, pueden ser útiles en la comunicación.
Si desea usar estos otros métodos de comunicación, es recomendable comenzar a usarlos de forma temprana. Dichos métodos pueden ayudar a que su hijo se sienta menos frustrado al intentar comunicarse. Además, pueden ayudar a que su hijo desarrolle habilidades del lenguaje, como vocabulario y la capacidad de unir palabras para armar oraciones.
Terapias para problemas coexistentes
Muchos niños con apraxia del habla infantil también tienen retrasos en el desarrollo del lenguaje. Es probable que necesiten terapia para abordar los problemas del lenguaje.
Los niños con apraxia del habla infantil que tienen dificultades con los movimientos de la motricidad gruesa y fina en los brazos o las piernas pueden necesitar fisioterapia o terapia ocupacional.
Si un niño con apraxia del habla infantil tiene otra enfermedad, tratar dicha afección puede ser importante para mejorar el habla del niño.
Tenga en cuenta que su hijo debe tener momentos de descanso de la terapia. Si su hijo recibe fisioterapia o terapia ocupacional y terapia del habla, programe las sesiones de modo que no se canse demasiado.
Tratamientos que no son útiles para la apraxia del habla infantil
Algunos tratamientos no son útiles para mejorar el habla de los niños con apraxia del habla infantil. Por ejemplo, no hay pruebas de que los ejercicios para fortalecer los músculos del habla ayuden a mejorar el habla en niños con apraxia del habla infantil.
Afrontamiento y apoyo
A veces, puede resultar difícil cuando su hijo tiene problemas para comunicarse. Hay varios grupos de apoyo disponibles para padres y madres de niños con apraxia del habla infantil. Los grupos de apoyo pueden ofrecerle un lugar donde encontrar personas que entiendan por lo que está pasando y que puedan compartir experiencias similares.
Visite el sitio web de Apraxia Kids para informarse más sobre los grupos de apoyo en su área.
Tener apraxia del habla infantil también puede ser difícil para su hijo. Anime y apoye a su hijo cuando esté practicando las habilidades del habla y del lenguaje. Es probable que su hijo se sienta bien por haber mejorado en el habla con su apoyo.
Preparación para la cita médica
Es probable que su hijo empiece por acudir a un médico capacitado en el cuidado y tratamiento general de los niños, también llamado pediatra. O bien, su hijo puede acudir a un médico capacitado en el tratamiento de niños con afecciones neurológicas, conocido como neurólogo pediátrico, o a un médico especializado en los trastornos del desarrollo en los niños, que también se conoce como pediatra del desarrollo. Es probable que remitan a su hijo a un especialista en afecciones del habla y del lenguaje, conocido como patólogo del habla y del lenguaje.
Como las citas médicas tienen un tiempo limitado y hay mucho de lo que hablar, es recomendable preparase bien para la cita de su hijo. A continuación, encontrará información que los ayudará a usted y a su hijo a prepararse y a saber qué esperar de la cita.
Lo que puede hacer
- Anote cualquier síntoma que tenga su hijo, aunque no parezcan relacionados con el motivo de la cita. Lleve esta lista a la cita de su hijo.
- Lleve una lista de todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que su hijo toma.
- Anote todas las preguntas que quiera hacer al equipo de atención médica y al patólogo del habla y del lenguaje de su hijo.
- Lleve una copia de un informe de progreso reciente. Si su hijo ya ha sido atendido por un patólogo del habla y del lenguaje, lleve el plan de educación individual de su hijo, si lo tiene.
Prepare una lista de preguntas con antelación para aprovechar al máximo el tiempo juntos. En el caso de la apraxia del habla infantil, estas son algunas preguntas básicas que se le pueden hacer al patólogo del habla y del lenguaje:
- ¿Tiene mi hijo apraxia del habla infantil, o algún otro trastorno del habla o del lenguaje?
- ¿En qué se diferencia la apraxia del habla infantil de otros trastornos del habla?
- ¿Va a mejorar la afección de mi hijo?
- ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
- ¿Qué puedo hacer en casa para ayudar a mi hijo?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme a casa? ¿Qué sitios web me recomienda?
Además de las preguntas que hayas preparado, no dude en hacer preguntas cuando no entienda algo durante la cita médica.
Lo que puede esperar del médico
Es probable que el patólogo del habla y del lenguaje le haga varias preguntas. Estar listo para responderlas puede darle más tiempo para hablar sobre el diagnóstico y el tratamiento de su hijo. El patólogo del habla y del lenguaje de su hijo puede preguntarte lo siguiente:
- ¿Cuándo empezó a preocuparle el desarrollo del habla de su hijo?
- ¿Su hijo balbucea? Por ejemplo, ¿su hijo produce sonidos de arrullo y luego sílabas, como “ba-ba-ba” o “da-da-da”? Si es así, ¿cuándo empezó?
- ¿A qué edad pronunció su hijo la primera palabra?
- ¿A qué edad el vocabulario de su hijo incluía cinco palabras de uso frecuente?
- ¿Cuántas palabras utiliza ahora su hijo que la mayoría de la gente entendería?
- ¿De qué otras formas se comunica su hijo? Por ejemplo, ¿señala con el dedo, hace gestos, señas o representa cosas?
- ¿Alguien de su familia ha tenido trastornos del habla o del lenguaje?
- ¿Tuvo su hijo infecciones de oído? ¿Cuántas infecciones de oído tuvo aproximadamente?
- ¿Le han hecho pruebas de audición a su hijo? ¿Cuándo se evaluó la audición de su hijo? ¿Se detectó alguna pérdida auditiva?
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