Astrocitoma
Infórmate acerca de este tipo de cáncer que puede ocurrir en el cerebro o en la médula espinal.
Perspectiva general
El astrocitoma es un tipo de cáncer que puede ocurrir en el cerebro o en la médula espinal. Comienza en las células llamadas astrocitos que brindan sostén a las células nerviosas. Algunos astrocitomas crecen muy lentamente y otros pueden ser cánceres agresivos que crecen rápidamente.
El astrocitoma es un tipo de tumor cerebral o tumor de la médula espinal. Se origina en unas células llamadas astrocitos. Estas células con forma de estrella ayudan a que las células nerviosas se mantengan sanas y funcionen correctamente.
Los síntomas del astrocitoma dependen de la ubicación del tumor. Un astrocitoma cerebral puede causar dolores de cabeza, convulsiones, náuseas o cambios en el estado de ánimo o el comportamiento. Un astrocitoma de la médula espinal puede causar debilidad o dificultad para mover los brazos o las piernas.
Los astrocitomas pueden comportarse de diferentes maneras. Algunos crecen más lentamente y se consideran menos agresivos, mientras que otros crecen y se diseminan más rápidamente. Los médicos suelen analizar los genes o las características moleculares del tumor para ayudar a elegir el mejor tratamiento.
El astrocitoma forma parte de un grupo más amplio de tumores cerebrales denominados gliomas. Estos tumores se originan en células que dan apoyo a las células nerviosas. Los astrocitomas se clasifican en grados del 1 al 4 según su velocidad de crecimiento. El astrocitoma de grado 4, también denominado glioblastoma, es el que crece más rápido y el más agresivo. Los astrocitomas de grado inferior, del 1 al 3, suelen crecer más lentamente. A menudo tienen un mejor pronóstico que el glioblastoma. El tratamiento y el pronóstico dependen del grado, el tamaño, la ubicación y las características moleculares del tumor.
Síntomas
Los síntomas del astrocitoma suelen ser leves al principio. Los síntomas dependen de si el tumor se encuentra en el cerebro o en la médula espinal. Estos síntomas del tumor cerebral pueden cambiar a medida que el tumor crece. Los primeros síntomas se deben a la irritación local del tejido cerebral cercano. Los síntomas posteriores se producen a medida que el tumor cerebral crece y aumenta la presión en el cerebro o el canal espinal.
Los astrocitomas de grado bajo pueden crecer antes de causar síntomas, mientras que los tumores cerebrales de grado alto tienden a causar síntomas antes.
Síntomas tempranos del astrocitoma
- Nuevos episodios de convulsiones, que suelen ser el primer signo de tumores de crecimiento lento.
- Cambios sutiles en el pensamiento, el estado de ánimo o la memoria.
- Dolores de cabeza leves.
- Dificultad para encontrar las palabras adecuadas.
- Cambios en la vista.
- Torpeza en los movimientos que se da en un lado del cuerpo.
- Dolor en el cuello o la espalda que comienza lentamente.
- Hormigueo o entumecimiento que se extiende a un brazo o una pierna.
Síntomas tardíos del astrocitoma a medida que el tumor crece
- Dolores de cabeza que empeoran, especialmente por la mañana o al toser o hacer mucho esfuerzo.
- Náuseas y vómitos, que pueden producirse como resultado del aumento de la presión.
- Aumento de la debilidad.
- Problemas del habla o de la visión.
- Deterioro cognitivo, que implica cambios en la memoria, el pensamiento o la concentración.
- Pérdida de equilibrio.
- Cambios en el funcionamiento del intestino o la vejiga.
Parte posterior e inferior del cerebro
- Problemas de equilibrio y coordinación, como tropiezos o movimientos temblorosos.
- Dolor de cabeza, náuseas y vómitos por la presión en el cerebro.
Tronco cerebral
- Visión doble u otros problemas de movimiento ocular.
- Debilidad facial o falta de sensibilidad en la cara.
- Dificultad para hablar o tragar.
- Dificultad para caminar y mantener el equilibrio.
- Debilidad.
Médula espinal
- Dolor de espalda o cuello que empeora lentamente.
- Dolor que se extiende a un brazo o una pierna.
- Entumecimiento y hormigueo.
- Debilidad.
- Falta de equilibrio, caídas e inestabilidad al caminar.
- Cambios en el funcionamiento del intestino o la vejiga que pueden aparecer más adelante.
Estos síntomas no son necesariamente específicos del astrocitoma, sino que pueden presentarse con muchos tipos de tumores cerebrales. Es importante que un profesional de atención médica revise cualquier síntoma nuevo o que empeore. Estos síntomas incluyen un primer episodio de convulsiones, cambios en la visión, problemas del habla, debilidad en un lado del cuerpo o dolores de cabeza que empeoran por la mañana.
¿Puede el edema, es decir, la hinchazón alrededor del tumor, empeorar los síntomas?
Sí. El edema peritumoral es la hinchazón del tejido cerebral alrededor del tumor. Puede empeorar los síntomas o causar la aparición de nuevos síntomas. Estos síntomas pueden incluir dolores de cabeza, debilidad, problemas del habla o cambios en la visión. La hinchazón aumenta la presión dentro del cráneo y puede estirar o irritar las vías cerebrales cercanas. Esto puede empeorar los síntomas comunes. Se pueden utilizar tratamientos cortos con medicamentos esteroides para reducir la hinchazón y aliviar los síntomas.
El edema es más común en los astrocitomas de grado alto y contribuye a los síntomas incluso cuando el tumor en sí no es muy grande.
¿En qué se diferencian los síntomas del astrocitoma pilocítico en los niños de los síntomas en los adultos?
Los astrocitomas pilocíticos son un tipo de astrocitoma más común en niños y adolescentes. Los adultos también pueden padecer estos tumores, pero es poco frecuente. Debido a que los astrocitomas pilocíticos crecen de forma lenta, los síntomas suelen aparecer progresivamente a lo largo de semanas o meses.
Los niños pueden presentar lo siguiente:
- Dolores de cabeza, especialmente por la mañana.
- Problemas de equilibrio o torpeza si el tumor se encuentra en el cerebelo.
- Náuseas, vómitos o irritabilidad debido a la presión en el cerebro.
- Problemas de visión si el tumor afecta la vía óptica.
En niños muy pequeños, el padre o la madre pueden notar cambios en la coordinación, el rendimiento en los estudios o el comportamiento.
En los adultos, los astrocitomas son más propensos a presentarse en una parte diferente del cerebro. Pueden causar nuevos episodios de convulsiones, problemas del habla o cambios en el pensamiento o la personalidad como síntomas tempranos.
Sistema de clasificación de los astrocitomas
Los astrocitomas se clasifican en grados según el aspecto y el comportamiento de las células que se observan con un microscopio. La Organización Mundial de la Salud (OMS) creó este sistema de clasificación para ayudar a predecir la rapidez con la que el tumor podría crecer o diseminarse, y para orientar las decisiones de tratamiento.
| Grado | Nombre | Cómo se comporta | Notas |
|---|---|---|---|
| 1 | Astrocitoma pilocítico | Es el menos agresivo. Tiene un crecimiento lento y, por lo general, bordes bien definidos. | A menudo, la cirugía es suficiente para tratarlo con éxito. Se considera no maligno, o sea, benigno. La mayoría de las personas se curan con cirugía y tienen una expectativa de vida normal. |
| 2 | Astrocitoma difuso | De crecimiento lento, pero a menudo se extiende al tejido cerebral cercano, lo que puede dificultar su extirpación completa. | Las células solo se diferencian ligeramente de las típicas cuando se observan bajo un microscopio. El tratamiento suele consistir en una cirugía para extirpar la mayor parte posible del tumor de forma segura, seguida de radioterapia o quimioterapia, o ambas. En promedio, la supervivencia es de entre 7 y 8 años. |
| 3 | Astrocitoma anaplásico | De grado alto. Crece más rápido que el de grado 2 y es más grave. | Requiere un tratamiento más agresivo. El tratamiento suele consistir en una cirugía para extirpar la mayor parte posible del tumor de forma segura, seguida de radioterapia y quimioterapia. En promedio, la supervivencia global es de unos 5 años o más, según el tipo de tumor. |
| 4 | Glioblastoma | El más agresivo. Puede originarse a partir de un tumor de grado inferior o aparecer repentinamente como una enfermedad de grado alto. | Es más común en adultos. El tratamiento suele consistir en cirugía seguida de radioterapia y quimioterapia. En promedio, la supervivencia es de unos 15 meses. |
Tumores circunscritos frente a tumores difusos
Algunos astrocitomas se denominan circunscritos y otros se conocen como difusos. Circunscrito significa que el tumor está bien definido y localizado. Los astrocitomas difusos se diseminan al tejido cerebral cercano. "Circunscrito" define el patrón de crecimiento y la categoría del tumor, pero no el grado. El xantoastrocitoma pleomórfico y el pilocítico son tumores circunscritos. Estos se agrupan por separado de los astrocitomas difusos.
Tumores e IDH
El IDH es un gen que se encuentra en las células. Hay dos: IDH1 e IDH2. Cuando un tumor presenta un IDH natural, significa que el gen IDH parece sano y que no hay alteraciones en el gen IDH de las células tumorales. El glioblastoma es un tumor con IDH natural.
Cuando un tumor tiene un IDH mutante, hay una alteración en el gen IDH1 o IDH2. En el sistema actual de la OMS, si las pruebas de laboratorio muestran un cambio en el gen IDH, el tumor se denomina astrocitoma con mutación del IDH. Después de determinar el tipo, se le asigna un grado (2, 3 o 4) en función de la rapidez con la que es probable que crezca. Las pruebas del gen IDH ayudan al equipo de atención médica a clasificar el tumor y predecir cómo puede comportarse.
Cuándo debes consultar a un médico
Si tienes síntomas continuos que te preocupan, haz una cita con un profesional de atención médica.
Causas
A menudo se desconoce la causa exacta del astrocitoma, que es un tipo de tumor cerebral o de la médula espinal. Se origina cuando los astrocitos, que son células del cerebro y de la médula espinal, comienzan a multiplicarse y dividirse de manera inusual e incontrolada. Los astrocitos suelen sostener y proteger las células del cerebro y la médula espinal.
Un astrocitoma ocurre cuando los astrocitos presentan cambios en el ADN. El ADN de una célula tiene las instrucciones que le indican a una célula qué hacer. En las células sanas, el ADN da instrucciones para que crezcan y se multipliquen a una velocidad específica. Las instrucciones les indican a las células que deben morir en un momento determinado.
En las células tumorales, los cambios en el ADN dan instrucciones diferentes. Estos cambios genéticos se denominan mutaciones. Probablemente causan el astrocitoma al afectar la forma en la que las células controlan su multiplicación y reparan el daño. Los genes mutados hacen que las células se dividan cuando no deberían y vivan más tiempo del que deberían. Esto hace que se agrupen demasiadas células y formen un tumor.
A medida que el tumor crece, puede presionar las áreas cercanas del cerebro o la médula espinal. A veces, los cambios en el ADN ocasionan que las células tumorales se conviertan en células cancerosas. Las células cancerosas pueden invadir y destruir los tejidos sanos del cuerpo.
Los científicos han descubierto que ciertos cambios genéticos dentro del tumor causan esta multiplicación anómala de las células del astrocitoma:
- Los cambios en los genes IDH1 e IDH2 afectan la forma en que las células tumorales producen y utilizan la energía. Son comunes en muchos astrocitomas de grado bajo.
- Los cambios en los genes TP53 y ATRX afectan la forma en que las células reparan el ADN y controlan la proliferación celular.
- El silenciamiento del gen MGMT afecta la forma en que las células tumorales reparan el daño en el ADN y puede influir en la eficacia del tratamiento.
- En los niños, a menudo se observan cambios en el gen BRAF en astrocitomas pilocíticos, que son tumores cerebrales de crecimiento lento. Estos cambios genéticos se presentan dentro del tumor y no suelen ser hereditarios.
Los tumores astrocitomas pilocíticos se producen cuando una señal de proliferación en la célula queda "activada" de forma permanente. Esto causa que las células se multipliquen lentamente en un solo lugar. Los astrocitomas de grado alto se presentan cuando se acumulan muchos cambios perjudiciales en el ADN. Esto hace que las células se multipliquen rápidamente y se diseminen al tejido cerebral cercano.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo para astrocitoma se incluyen los siguientes:
- Antecedentes de radioterapia con dosis altas de radiación ionizante en la cabeza o el cuello. Si te sometiste a radiación con dosis altas para tratar otro tipo de cáncer, tu riesgo puede ser mayor. Esto aplica especialmente si la radiación se administró cerca de la cabeza o el cuello, sobre todo, durante la infancia.
- Edad. Los astrocitomas pueden aparecer tanto en niños como en adultos. Los niños suelen presentar tumores de grado bajo, que tienden a crecer lentamente. Los adultos suelen presentar tumores de grado alto, que crecen más rápidamente y son más agresivos. La mayoría de los astrocitomas de grado alto se diagnostican después de los 40 años.
- Afecciones hereditarias. Ciertas afecciones poco frecuentes de carácter hereditario, como la neurofibromatosis tipo 1, el síndrome de Lynch, el síndrome de Turcot y la esclerosis tuberosa, pueden aumentar el riesgo.
¿El estilo de vida o el entorno pueden causar astrocitomas?
No existe una relación probada entre factores relacionados con el estilo de vida, como la dieta, el ejercicio o el hábito de fumar, y el astrocitoma. No se ha demostrado que otros posibles riesgos ambientales, como la exposición a sustancias químicas o el uso de teléfonos celulares, causen astrocitomas. La mayoría de los casos aparecen por azar, sin un desencadenante externo claro.
No se conoce ninguna forma de prevenir el astrocitoma.
Complicaciones
Los astrocitomas pueden causar complicaciones a medida que el tumor crece o como resultado del tratamiento. Entre las posibles complicaciones del astrocitoma se incluyen las siguientes:
- Problemas neurológicos. El tumor puede presionar partes del cerebro o la médula espinal. Esto puede derivar en dolores de cabeza, convulsiones, problemas para hablar, debilidad o dificultad para caminar.
- Recurrencia del tumor. Incluso después del tratamiento, los astrocitomas pueden reaparecer, especialmente si son de grado alto o si no se pudieron extirpar por completo.
- Riesgos y efectos secundarios del tratamiento. La cirugía, la radiación y la quimioterapia, a veces, pueden causar efectos secundarios como problemas de memoria o para pensar, convulsiones, dolores de cabeza, náuseas o fatiga. En algunos casos, el tratamiento puede dañar el tejido cerebral sano.
El equipo de atención médica trabajará contigo para ayudarte a manejar estos problemas y mejorar tu calidad de vida.
Diagnóstico
El astrocitoma se diagnostica mediante varias pruebas y procedimientos. Entre ellos, se incluyen exámenes neurológicos, obtenciones de imágenes y biopsias. Estos ayudan al equipo de atención médica a confirmar el tipo, el grado y las características genéticas del tumor.
Examen neurológico
Durante este examen, el equipo de atención médica te preguntará sobre los síntomas. Es posible que te hagan pruebas para revisar tu visión, audición, equilibrio, coordinación, fuerza y reflejos. Los problemas en una o más de estas áreas pueden ayudar a determinar la parte del cerebro afectada por un tumor cerebral.
Extracción de una muestra de tejido para análisis
Una biopsia es un procedimiento para tomar una muestra de tejido del tumor para analizarla. Cuando las pruebas por imágenes muestran un posible tumor, es necesario realizar una biopsia para confirmar el diagnóstico y obtener más información sobre las características moleculares del tumor. La muestra se suele tomar durante la cirugía para extirpar el astrocitoma.
Si el astrocitoma está en un lugar de difícil acceso con instrumentos quirúrgicos, se puede utilizar una aguja para obtener la muestra. El tejido se envía a un laboratorio para su análisis con un microscopio. Las pruebas pueden determinar los tipos de células y la velocidad con la que crecen. Esto se denomina prueba molecular. Durante esta prueba, los médicos también estudian los genes y las moléculas del tumor. Entre los tipos de pruebas moleculares se incluyen las siguientes:
- Prueba de IDH (isocitrato deshidrogenasa). Esta prueba analiza si hay una alteración en el gen IDH1 o IDH2. Los tumores con esta alteración suelen crecer más lentamente y responden mejor al tratamiento.
- Metilación del promotor de MGMT (O-6-metilguanina-ADN metiltransferasa). Esta prueba analiza si este gen de reparación del ADN está "desactivado". Si lo está, es posible que el tumor responda mejor a la quimioterapia con el medicamento temozolomida.
- Codeleción 1p/19q. Esta prueba determina si faltan partes de los cromosomas 1 y 19. Esto ayuda a confirmar si el tumor es un oligodendroglioma. Este tipo de tumor suele responder bien a la radioterapia y la quimioterapia.
Una biopsia es la única forma de confirmar el diagnóstico de astrocitoma y determinar su tipo y grado. Las pruebas que se realizan en la muestra de la biopsia pueden ayudar a predecir cómo crecerá y se comportará el tumor, y qué tratamientos tienen más probabilidad de ser eficaces.
En conjunto, estas pruebas ayudan al equipo de atención médica a confirmar el tipo exacto de tumor y predecir cómo se comportará, y a elegir el plan de tratamiento más eficaz.
¿Pueden las punciones lumbares o los análisis de sangre detectar un astrocitoma?
No, las punciones lumbares y los análisis de sangre normalmente no pueden detectar un astrocitoma. Los astrocitomas se forman dentro del cerebro o la médula espinal. Los análisis de sangre o de líquido cefalorraquídeo de rutina no muestran signos claros de estos tumores.
En casos excepcionales, un profesional de atención médica puede realizar una punción lumbar para buscar células tumorales en el líquido cefalorraquídeo. Esto se puede hacer si existe la preocupación de que el tumor se haya diseminado dentro del cerebro o el canal espinal. Sin embargo, esta prueba solo se utiliza en situaciones especiales, cuando las imágenes sugieren que el tumor se ha diseminado.
Los análisis de sangre se utilizan principalmente para comprobar el estado general de salud y ver cómo está respondiendo el cuerpo al tratamiento, no para detectar el tumor en sí.
Estudios por imágenes
Para ver el tumor con mayor claridad, el equipo de atención médica puede realizar estudios por imágenes. A menudo se utiliza una resonancia magnética cerebral para diagnosticar tumores cerebrales. En ocasiones, se utilizan tipos especiales de resonancia magnética, como la resonancia magnética funcional, la resonancia magnética de perfusión o la espectroscopia por resonancia magnética. Otros estudios por imágenes pueden ser tomografías computarizadas y PET.
¿Qué exploraciones son las más adecuadas para diagnosticar los astrocitomas?
La resonancia magnética con contraste es el principal estudio por imágenes para detectar y estudiar un astrocitoma, ya que muestra el tejido cerebral y de la médula espinal con mucho más detalle. La tomografía computarizada se utiliza principalmente cuando no es posible realizar una resonancia magnética o en casos de urgencia. La resonancia magnética con contraste ayuda a los médicos a ver con claridad tanto los tumores pequeños y de crecimiento lento como los agresivos.
¿El astrocitoma pilocítico se ve diferente en una resonancia magnética?
En la resonancia magnética, un astrocitoma pilocítico tiene un aspecto más liso y organizado. Los tumores de grado más alto tienen un aspecto más rugoso y destructivo en el tejido circundante. Un astrocitoma pilocítico de grado 1 suele tener un aspecto diferente al de los astrocitomas de grado más alto, ya que crece lentamente. También tiende a mantenerse bien definido, en lugar de mezclarse con el tejido cerebral cercano.
Los astrocitomas pilocíticos suelen asemejarse a un quiste. Son masas redondas u ovaladas con una cavidad llena de líquido. La parte sólida del tumor se ve claramente en el estudio por imágenes después de administrar el contraste. Los astrocitomas pilocíticos tienen bordes bien definidos y menos hinchazón a su alrededor.
Los astrocitomas de grado más alto, como los de tipo difuso, anaplásico o glioblastoma, suelen tener un aspecto más irregular y se diseminan al tejido cerebral cercano. Por lo general, después de administrar el contraste, presentan bordes difusos, hinchazón alrededor del tumor y áreas brillantes irregulares. Estas manchas brillantes se deben a que algunas partes del tumor pueden tener células muertas. O bien, pueden tener vasos sanguíneos nuevos y de aspecto inusual.
Existen pruebas especiales que proporcionan información detallada sobre las células tumorales. Las pruebas pueden buscar cambios en el ADN, que es el material genético de las células tumorales. La información ayuda al equipo de atención médica a comprender qué esperar y decidir cuál es el mejor tratamiento en tu caso.
Tratamiento
El tratamiento del astrocitoma depende del grado, el tamaño y la ubicación del tumor. Los tratamientos comunes son cirugía, radioterapia y quimioterapia. En algunos casos, el tratamiento puede incluir terapia dirigida o ensayos clínicos.
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Cirugía para extirpar el astrocitoma. Un neurocirujano, que es un cirujano especializado en el cerebro, se encarga de extirpar la mayor parte posible del astrocitoma. El objetivo es extirpar todo el tumor. Si el tumor se encuentra en un lugar de difícil acceso, puede ser demasiado arriesgado extirparlo por completo. Aun así, extirpar parte del astrocitoma puede ayudar a aliviar los síntomas.
Para algunas personas, la cirugía puede ser el único tratamiento necesario. En otros casos, se pueden recomendar otros tratamientos para acabar con las células tumorales que puedan haber quedado y reducir el riesgo de reaparición del tumor.
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Radioterapia. En la radioterapia, se utilizan potentes haces de energía para destruir las células tumorales. La energía puede provenir de rayos X, protones y otras fuentes. Durante la radioterapia, permaneces acostado sobre una mesa mientras una máquina se mueve a tu alrededor. La máquina envía haces a puntos precisos del cerebro. El tratamiento solo requiere unos minutos.
Es posible que se recomiende radioterapia después de la cirugía. Se puede usar si el cáncer no se extirpó completamente o si hay un alto riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer. La radiación también puede utilizarse junto con la quimioterapia para los tipos de cáncer que crecen rápidamente. En el caso de las personas que no pueden someterse a una cirugía, la radioterapia y quimioterapia pueden utilizarse como tratamientos principales.
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Quimioterapia. En la quimioterapia, se utilizan medicamentos fuertes para destruir las células tumorales. Los medicamentos de la quimioterapia se pueden tomar como pastillas o administrarse por vía intravenosa. A veces, se puede colocar una oblea circular con el medicamento de quimioterapia en el cerebro durante la cirugía. Esto permite disolver y liberar el medicamento lentamente.
La quimioterapia se usa generalmente después de una cirugía para eliminar las células tumorales que puedan haber quedado. También se puede utilizar con radioterapia en el caso de los tumores que crecen rápidamente.
- Atención médica de apoyo. La atención médica de apoyo, a veces denominada cuidados paliativos, ayuda a controlar el dolor y otros síntomas de una enfermedad grave. Un equipo de especialistas trabaja contigo, tu familia y los miembros de tu equipo de atención médica para brindarte apoyo adicional. La atención médica de apoyo se puede proporcionar junto con tratamientos como cirugía, quimioterapia o radiación. A menudo comienza cuando se inicia el tratamiento. Es posible que no sea necesario esperar a que aparezcan complicaciones para recibir atención médica de apoyo.
La cirugía suele ser el primer paso en el tratamiento del astrocitoma. El objetivo es extirpar la mayor parte posible del tumor de forma segura. Lo que suceda a continuación depende del grado del tumor, que se basa en el aspecto y el comportamiento de las células observados bajo un microscopio.
- Grado 1. La cirugía suele ser el único tratamiento necesario. Estos tumores crecen lentamente y suelen estar bien definidos, por lo que, a menudo, se pueden extirpar por completo. Si se extirpa todo el tumor, las personas no suelen necesitar tratamiento adicional.
- Grado 2. Por lo general, el tratamiento incluye cirugía, a menudo seguida de radioterapia, quimioterapia o ambas. Aunque estos tumores crecen lentamente, tienden a diseminarse al tejido cerebral cercano, lo que dificulta su extirpación completa. La radioterapia y la quimioterapia ayudan a destruir las células tumorales que quedan y reducen la probabilidad de que el tumor vuelva a aparecer.
- Grados 3 y 4. El tratamiento suele combinar cirugía, radioterapia y el medicamento de quimioterapia temozolomida. Debido a que estos tumores crecen y se diseminan más rápidamente, los profesionales de atención médica utilizan un enfoque más agresivo. En algunos casos, también se pueden considerar terapias dirigidas, como los inhibidores de IDH o ensayos clínicos.
El equipo de atención médica creará un plan de tratamiento que se adapte a tus necesidades.
Tratamiento del astrocitoma: Espera vigilante
La espera vigilante para el astrocitoma de grado bajo, también llamada vigilancia activa, puede ser segura para algunos tumores pequeños y de crecimiento lento cuando los riesgos de la cirugía superan los beneficios. Sin embargo, es esencial realizar un control minucioso y el tratamiento debe comenzar ante el primer signo de cambio.
En determinados casos de astrocitomas de grado bajo, se puede considerar la espera vigilante, pero esto depende de varios factores clave:
- El tumor es pequeño y no causa síntomas. Si el tumor se detectó por azar y no afecta la función cerebral, es posible que el equipo de atención médica te controle de cerca con resonancias magnéticas en lugar de tratar el tumor de inmediato.
- La cirugía causaría un alto riesgo. Si el tumor se encuentra en una zona profunda o esencial del cerebro donde la cirugía podría dañar funciones importantes, a veces, la espera vigilante puede ser más segura hasta que haya un crecimiento o un cambio evidente.
- El diagnóstico es incierto. Cuando las imágenes sugieren un tumor de grado bajo, pero realizar una biopsia sería arriesgado, la espera vigilante puede ayudar a realizar un seguimiento del crecimiento del tumor a lo largo del tiempo.
Ensayos clínicos y tratamientos emergentes para el astrocitoma
Los investigadores están probando nuevos tratamientos para el astrocitoma mediante ensayos clínicos, entre los que se incluyen la terapia dirigida, la inmunoterapia y los campos para tratamiento de tumores. Muchos de estos tratamientos aún se encuentran en fase de ensayos clínicos, en los que los expertos prueban nuevos medicamentos y tecnologías para comprobar su seguridad y eficacia. Los ensayos clínicos prueban nuevos tratamientos, como vacunas, terapias de células T con receptor de antígeno quimérico y terapias virales que atacan directamente a las células tumorales.
Un ensayo clínico puede ser una opción para algunas personas, especialmente si el tumor reaparece o deja de responder a los tratamientos estándar. Algunos ensayos estudian la terapia dirigida, en la que se utilizan medicamentos diseñados para actuar sobre determinadas proteínas o genes de las células tumorales. Otros ensayos se centran en la inmunoterapia, que ayuda al sistema de defensa del organismo a combatir el tumor. En los ensayos también se están explorando mejores formas de combinar la cirugía, la radiación y la quimioterapia.
Los tratamientos en estudio incluyen lo siguiente:
- Temozolomida. La temozolomida es un medicamento de quimioterapia que ya se utiliza junto con la radioterapia para tratar los astrocitomas de grado más alto. Los investigadores están estudiando formas de mejorar su eficacia, como cambiar la forma de administración o combinarla con nuevos tratamientos para mejorar los resultados y reducir los efectos secundarios.
- Inhibidores de IDH. Algunos astrocitomas presentan alteraciones en un gen llamado IDH. Se están probando medicamentos conocidos como inhibidores de IDH en personas con esta alteración genética. Los estudios sugieren que estos tratamientos podrían ayudar a hacer más lento el crecimiento del tumor, y se está investigando más al respecto.
- Campos para tratamiento de tumores. Con los campos para tratamiento de tumores, se utilizan campos eléctricos de baja intensidad para interrumpir la proliferación y división de las células cancerosas. Este tratamiento ya está aprobado para el glioblastoma, que es un astrocitoma de grado alto. Los estudios demuestran que los campos para tratamiento de tumores pueden ayudar a las personas a vivir más tiempo cuando se utilizan junto con tratamientos estándar, como la radioterapia. Los investigadores continúan estudiando la mejor manera de combinar los campos para tratamiento de tumores con otras terapias.
Participar en un ensayo clínico puede darte acceso a estas opciones antes de que estén disponibles para el público en general. Dado que estos tratamientos aún se encuentran en fase de estudio, es posible que aún no se conozcan todos los riesgos y beneficios. El equipo de atención médica puede ayudarte a decidir si un ensayo clínico es adecuado para ti.
En qué se diferencia el tratamiento de los astrocitomas de la médula espinal o del tronco cerebral
El tratamiento del astrocitoma de la médula espinal y del astrocitoma del tronco cerebral difiere porque la cirugía en estas áreas puede afectar a nervios y funciones vitales.
| Ubicación | Tratamiento inicial típico | Otros tratamientos | Por qué es diferente |
|---|---|---|---|
| Médula espinal | Cirugía para extirpar la mayor parte posible del tumor de forma segura. | Radioterapia o quimioterapia si el tumor no se puede extirpar por completo o si es de grado alto. | El tumor crece dentro de la médula espinal. Los cirujanos deben proteger las vías nerviosas que controlan la sensibilidad y el movimiento. |
| Tronco cerebral | A menudo, solo se realiza una biopsia o una cirugía muy limitada, si es segura. | La radiación es el tratamiento principal. Se puede añadir quimioterapia, especialmente en niños. | El tronco cerebral controla la respiración, la frecuencia cardíaca y la deglución, por lo que la cirugía suele ser demasiado arriesgada. |
Preparación antes de la cita
Si tienes síntomas que te preocupan, consulta con un profesional de atención médica. Si el profesional de atención médica cree que podrías tener astrocitoma, es posible que te remita a un especialista. Podría tratarse de un oncólogo, que es un médico especialista en cáncer. Puede que también debas visitar a un neurocirujano, que es un cirujano que se especializa en operaciones del cerebro
Dado que las citas pueden ser rápidas, es conveniente acudir preparado. A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte.
Qué puedes hacer
Cuando programes la cita médica, pregunta si debes hacer algo para prepararte, como no comer antes de una prueba determinada. Prepara una lista de lo siguiente:
- Tus síntomas, incluso aquellos que no parecen estar relacionados.
- Información personal crucial, incluidos momentos de gran estrés, cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares.
- Todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomas, incluidas las dosis.
- Preguntas que quisieras hacer.
Si es posible, pídeles a un familiar o un amigo de confianza que te acompañen para que te ayuden a recordar la información que recibas.
En el caso del astrocitoma, algunas de las preguntas básicas para hacerle al profesional de atención médica son las siguientes:
- ¿Tengo cáncer?
- Si el tumor no es canceroso, ¿igualmente hay que extirparlo?
- ¿Tienen que hacerme más pruebas?
- ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
- ¿Cuáles son los posibles riesgos o efectos secundarios de estas opciones de tratamiento?
- ¿Curará alguno de estos tratamientos el cáncer que tengo?
- ¿Puedo llevarme una copia del informe de patología?
- ¿Cuánto tiempo puedo tomarme para considerar las opciones de tratamiento?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
- ¿Qué pasaría si decido no someterme a un tratamiento?
No dudes en hacer otras preguntas que tengas.
Qué esperar del médico
Es probable que el profesional de atención médica te haga varias preguntas, como las siguientes:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Los síntomas aparecen y desaparecen, o son constantes?
- ¿Cuál es la intensidad de los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorarlos?
¿Cuál es la tasa de supervivencia para los diferentes grados de los astrocitomas?
- El grado 1, también llamado pilocítico, suele curarse con cirugía. La tasa de supervivencia a cinco años es de alrededor del 96 %.
- Las personas con astrocitomas de grado 2, también denominados difusos, en promedio tienen una supervivencia de entre 7 y 8 años.
- Las personas con astrocitomas de grado 3, también llamados anaplásicos, en promedio tienen una supervivencia de unos cinco años.
- Las personas con astrocitomas de grado 4, que también se conocen como glioblastomas, en promedio tienen una supervivencia de entre 14 y 15 meses.
¿Cómo afecta la mutación del IDH la expectativa de vida?
- Una mutación del IDH se relaciona con una mayor supervivencia y una mejor respuesta al tratamiento en comparación con los tumores con IDH natural.
- En el caso de la enfermedad de grado 2, una alteración del gen IDH1 se relaciona específicamente con una mayor supervivencia y tiene un mejor pronóstico que el de IDH natural.
¿Cuál es el pronóstico del astrocitoma pilocítico en los niños?
El astrocitoma pilocítico (grado 1) en niños crece lentamente y, a menudo, se cura con cirugía. La tasa de supervivencia a cinco años es de aproximadamente el 96 %.
Astrocitoma anaplásico (grado 3): factores relacionados con una mayor supervivencia
Algunas personas con astrocitoma anaplásico, también llamado de grado 3, viven mucho más tiempo que la supervivencia promedio de cinco años. En general, las personas con tumores con mutación del IDH que son más jóvenes, se recuperan bien de la cirugía y reciben tanto quimioterapia como radioterapia son las que tienen más probabilidades de sobrevivir a largo plazo.
Hay varios factores que pueden ayudar a mejorar los resultados, como los siguientes:
- Extirpación más completa del tumor. Cuando los cirujanos pueden extirpar de forma segura la mayor parte o la totalidad del tumor, los pacientes suelen vivir más tiempo. La cantidad exacta que se extirpa suele marcar una gran diferencia.
- Tratamientos combinados. La cirugía seguida de radioterapia y quimioterapia proporciona las mejores tasas de supervivencia para los tumores de grado alto.
- Genética tumoral favorable. Los tumores con ciertos cambios genéticos, como un cambio en los genes IDH o MGMT, tienden a crecer más lentamente y responden mejor al tratamiento.
- Menos edad y buen estado general de salud. Las personas más jóvenes y aquellas con menos síntomas neurológicos en el momento del diagnóstico suelen evolucionar mejor.
El tratamiento del astrocitoma es personalizado. Por lo general, primero se realiza una cirugía seguida de radioterapia o quimioterapia, o ambas, según el grado y los genes del tumor. Algunas personas también pueden recibir terapia dirigida. La atención médica de apoyo, también llamada cuidados paliativos, puede iniciarse temprano para controlar los síntomas y proteger la calidad de vida. Se están probando nuevas opciones, como los medicamentos dirigidos a genes y la inmunoterapia, en ensayos clínicos, y es posible que con el tiempo se amplíen las opciones.
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