Bursitis
Colocarse hielo puede aliviar los síntomas de esta afección dolorosa. Afecta los pequeños sacos llenos de líquido que proporcionan amortiguación a los huesos, tendones y músculos alrededor de las articulaciones.
Perspectiva general
Las bursas son sacos pequeños llenos de líquido, que se muestran en azul. Alivian la fricción entre las partes móviles de las articulaciones del cuerpo. La bursitis de hombro es la inflamación, que es la hinchazón e irritación, de una bursa del hombro.
Las bursas son sacos pequeños llenos de líquido. Alivian la fricción entre las partes móviles de las articulaciones del cuerpo. La bursitis de codo es la inflamación, que es la hinchazón e irritación, de la bursa del codo, que se muestra en azul.
Las bursas son sacos pequeños llenos de líquido, que se muestran en azul. Alivian la fricción entre las partes móviles de las articulaciones del cuerpo. La bursitis de cadera es la inflamación, que es la hinchazón e irritación, de una o más de las bursas del costado de la zona de las caderas.
Las bursas son sacos pequeños llenos de líquido, que se muestran en azul. Alivian la fricción entre las partes móviles de las articulaciones del cuerpo. La bursitis de rodilla es la inflamación, que es la hinchazón e irritación, de una o más de las bursas en la parte frontal de la rodilla.
La bursitis es una afección con dolor que afecta los pequeños sacos llenos de líquido que proporcionan amortiguación a los huesos, tendones y músculos alrededor de las articulaciones. Estos sacos se conocen como bursas. La bursitis se presenta cuando las bursas se hinchan e irritan.
Los lugares más comunes donde se presenta la bursitis son el hombro, la rodilla, el codo y el talón. Sin embargo, la bursitis también puede afectar la cadera y la base del dedo gordo del pie. La bursitis suele presentarse cerca de las articulaciones que realizan muchos movimientos repetitivos.
A menudo, el tratamiento implica el reposo de la articulación afectada y protegerla de daños adicionales. Con tratamiento, el dolor causado por la bursitis suele desaparecer en unas semanas. Sin embargo, la bursitis a menudo vuelve a manifestarse.
Síntomas
Los síntomas de la bursitis pueden causar lo siguiente en la articulación afectada:
- Sensación de dolor o rigidez.
- Más dolor al moverla o cuando alguien la presiona.
- Aspecto hinchado y enrojecido. El enrojecimiento puede ser más difícil de ver en pieles negras o morenas.
Cuándo debes consultar a un médico
Habla con el profesional de atención médica si tienes los siguientes síntomas:
- Dolor en las articulaciones que interfiere en las actividades diarias.
- Una articulación que no se mueve correctamente.
- Hinchazón excesiva, enrojecimiento, moretones o erupción en la zona afectada. El enrojecimiento puede ser más difícil de ver en pieles negras o morenas.
- Dolor agudo o punzante cuando haces ejercicio o exiges la articulación.
- Fiebre.
Causas
Una causa común de bursitis son los movimientos repetitivos que ejercen presión sobre las bursas alrededor de una articulación. Algunos de los movimientos son los siguientes:
- Lanzar una pelota de béisbol o levantar algo por encima de la cabeza una y otra vez.
- Apoyarse sobre los codos por períodos largos.
- Arrodillarse mucho para hacer tareas como alfombrar o fregar los pisos.
Otras causas pueden ser lesiones en la zona afectada, osteoartritis, gota, infecciones y artritis inflamatorias, como la artritis reumatoide.
Factores de riesgo
Los factores que pueden aumentar el riesgo de bursitis incluyen los siguientes:
- Edad. La bursitis se vuelve más común con la edad.
- Trabajos, pasatiempos o deportes. Las actividades que implican realizar movimientos repetitivos o ejercer presión en determinadas bursas aumentan el riesgo de padecer bursitis. Algunos ejemplos son poner alfombras, instalar baldosas o azulejos, hacer tareas de jardinería, pintar y practicar fútbol o voleibol.
- Otras afecciones médicas. Determinadas afecciones pueden aumentar el riesgo de padecer bursitis. Estas afecciones incluyen la osteoartritis, la artritis reumatoide y la gota. El sobrepeso puede aumentar el riesgo de padecer bursitis de cadera y rodilla.
Prevención
No puedes prevenir todos los tipos de bursitis. Sin embargo, puedes disminuir el riesgo y aliviar la manifestación de los síntomas mediante la implementación de cambios en determinadas actividades. Por ejemplo:
- Utilizar rodilleras. Utiliza algún tipo de almohadilla para disminuir la presión en las rodillas si tu trabajo o pasatiempo requiere que te arrodilles mucho.
- Descansar regularmente. Alterna las tareas repetitivas con un descanso u otras actividades.
- Tener un peso saludable. Tener sobrepeso aumenta la presión sobre las articulaciones.
- Hacer ejercicio. Fortalecer los músculos ayuda a proteger la articulación afectada.
- Entrar en calor y estirar antes de actividades intensas para evitar que las articulaciones sufran lesiones.
Diagnóstico
Generalmente, los profesionales de atención médica pueden diagnosticar bursitis de acuerdo con los antecedentes médicos y un examen físico. Las pruebas, si son necesarias, podrían incluir las siguientes:
- Estudios por imágenes. Las imágenes de radiografía pueden ser útiles para descartar otras causas del dolor. Un profesional de atención médica puede ayudar a diagnosticar la bursitis con una ecografía o resonancia magnética.
- Análisis de laboratorio. Estas pruebas pueden incluir análisis de sangre o un estudio del líquido de una bursa inflamada. Estas pruebas pueden ayudar a mostrar la causa de los síntomas.
Tratamiento
Administrar un medicamento esteroide mediante inyección en la bursa puede aliviar los síntomas de la bursitis. El profesional de atención médica puede usar la ecografía para guiar la jeringa hasta la bursa afectada. Durante el procedimiento, un dispositivo electrónico portátil llamado transductor muestra la zona afectada en una pantalla.
La bursitis a menudo mejora por sí sola. Las medidas como hacer reposo, aplicar hielo y tomar un analgésico pueden aliviar el dolor. Si estas medidas no funcionan, un profesional de atención médica podría recomendar lo siguiente:
- Medicamentos. Si una infección ocasiona hinchazón e irritación en la bursa, un profesional de atención médica puede recetar un antibiótico.
- Terapia. La fisioterapia o los ejercicios pueden fortalecer los músculos de la zona afectada para aliviar el dolor y prevenir que la bursitis se vuelva a presentar.
- Inyecciones de esteroides. Un medicamento corticoide colocado en la bursa puede aliviar el dolor, la hinchazón y la irritación del hombro o la cadera. A menudo, este tratamiento funciona rápidamente. Puede disminuir el dolor y facilitar la fisioterapia.
- Dispositivo de asistencia. El uso temporal de un bastón u otro dispositivo puede ayudar a aliviar la presión en la zona afectada. El uso de dispositivos, como protectores, almohadillas y aparatos ortopédicos también pueden ayudar a proteger la articulación.
- Cirugía. A veces, un cirujano drena una bursa inflamada. Sin embargo, la extracción quirúrgica de la bursa afectada es poco frecuente.
Estilo de vida y remedios caseros
Prueba lo siguiente para aliviar el dolor causado por la bursitis:
- Reposar la zona afectada.
- Usar hielo para disminuir la hinchazón durante las primeras 48 horas desde que comienzan los síntomas.
- Toma analgésicos que se venden sin receta médica. Estos incluyen ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y naproxeno sódico (Aleve). Algunos analgésicos vienen en presentaciones para aplicar sobre la piel, como cremas y geles.
Preparación antes de la cita
Comienza por consultar a tu profesional de atención médica de cabecera, quien podría remitirte a un reumatólogo u ortopedista, que son especialistas en afecciones articulares.
Qué puedes hacer
Haz una lista que contenga lo siguiente:
- Descripciones detalladas de tus síntomas y cuándo comenzaron.
- Información sobre tus antecedentes médicos y los de tu familia
- Todos los medicamentos, las vitaminas y suplementos alimentarios que tomes, incluidas las dosis.
- Preguntas para hacerle al profesional de atención médica.
En caso de tener bursitis, las preguntas para hacerle al profesional de atención médica pueden ser las siguientes:
- ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
- ¿Cuáles son otras causas posibles?
- ¿Qué pruebas deberán hacerme?
- ¿Qué tratamiento me recomienda?
- Tengo otras afecciones. ¿Cuál es la mejor manera de controlar mis afecciones de manera conjunta?
- ¿Será necesario que limite mis actividades?
- ¿Tiene folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me sugiere?
Qué esperar del médico
Durante el examen físico, el profesional de atención médica puede presionar puntos alrededor de la articulación afectada para intentar identificar si el dolor lo está causando una determinada bursa.
También es posible que el profesional de atención médica te haga preguntas como las siguientes:
- ¿Apareció el dolor de repente o poco a poco?
- ¿Qué clase de trabajo tienes?
- ¿Qué pasatiempos o actividades haces?
- ¿Aparece o empeora el dolor durante determinadas actividades, como arrodillarte o subir escaleras?
- ¿Te has caído recientemente o has tenido otra lesión?
- ¿Qué tratamientos has probado hasta ahora?
- ¿Hay algo que mejore o que empeore los síntomas?
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