Dedo en gatillo
Por el personal de Mayo Clinic
Descripción general
El dedo en gatillo es una afección en la que el dedo queda atascado en una posición de flexión. Puede enderezarse de repente con un chasquido. Los dedos afectados con mayor frecuencia son el anular y el pulgar, pero la afección se puede presentar en cualquier dedo. Esta afección también se conoce como tenosinovitis estenosante.
El dedo en gatillo ocurre cuando el tendón que controla el dedo no puede deslizarse con facilidad a través de la vaina tendinosa que lo rodea. Esto puede ocurrir si parte de la vaina tendinosa se hincha o si se forma un bulto pequeño en el tendón.
Esta afección es más frecuente en mujeres mayores de 50 años. Puede presentar un riesgo más alto para tener dedo en gatillo si tiene diabetes, un nivel bajo de la función tiroidea o artritis reumatoide.
El tratamiento del dedo en gatillo puede incluir el uso de una férula, inyecciones con esteroides o cirugía.
Síntomas
Los síntomas del dedo en gatillo pueden progresar de leves a graves, y comprenden los siguientes:
- Rigidez en el dedo, especialmente por la mañana.
- Sensación de chasquido o crujido al mover el dedo.
- Sensibilidad o un bulto en la palma de la mano, en la base del dedo afectado.
- El dedo se queda atascado o trabado en la posición de flexión, y se estira con un chasquido de manera repentina.
- El dedo se traba en la posición de flexión.
El dedo en gatillo puede afectar cualquier dedo, por ejemplo, el pulgar. Es probable que tenga más de un dedo afectado al mismo tiempo, y que ambas manos se vean implicadas. Generalmente, el dedo en gatillo suele empeorar por la mañana.
Causas
Los tendones son cuerdas resistentes que unen los músculos a los huesos. Cada tendón está rodeado por una vaina protectora. El dedo en gatillo se produce cuando la vaina tendinosa del dedo afectado se irrita y se inflama. Esto dificulta el deslizamiento del tendón dentro de la vaina.
En la mayoría de los casos, no existe una explicación de la aparición de la irritación y la hinchazón.
El constante ida y vuelta de la irritación puede causar la formación de una pequeña protuberancia de tejido en el tendón. Este bulto se llama nódulo y puede dificultar aún más el deslizamiento suave del tendón.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo para el desarrollo del dedo en gatillo comprenden los siguientes:
- Agarre reiterado. Las ocupaciones y los pasatiempos que implican el uso repetitivo de las manos y la sujeción prolongada pueden aumentar el riesgo de tener dedo en gatillo.
- Determinadas afecciones de salud. Las personas que tienen diabetes o artritis reumatoide corren un riesgo más alto para desarrollar dedo en gatillo.
- El sexo. El dedo en gatillo es más frecuente en las mujeres.
Complicaciones
El dedo en gatillo puede hacer que tipear en una máquina, abotonar una camisa o insertar una moneda en una ranura sean tareas difíciles. También, puede afectar la capacidad de tomar el volante o sostener herramientas.
Diagnóstico
Para diagnosticar el dedo en gatillo, el profesional de atención médica hace una exploración física que consiste en pedirle que abra y cierre la mano, para comprobar si hay zonas de dolor, fluidez del movimiento y evidencias de bloqueo.
Tratamiento
El tratamiento del dedo en gatillo varía en función de la gravedad de los síntomas y su duración.
Medicamentos
Considere la posibilidad de tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroides de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) o naproxeno sódico (Aleve). Estos medicamentos pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. Algunos de estos medicamentos se pueden conseguir en forma de crema o parche dérmico para aplicar directamente en la zona afectada.
Terapia
Entre los tratamientos tradicionales se pueden incluir los siguientes:
- Descanso. Hasta que los síntomas mejoren, evite hacer actividades que requieran agarrar, sostener o usar de manera reiterada o prolongada máquinas manuales que vibren. Si no puede evitar por completo estas actividades, los guantes acolchados pueden ofrecer algo de protección.
- Uso de una férula. Usar una férula puede ayudar a que el tendón descanse.
- Ejercicios de estiramiento. Los ejercicios suaves de estiramiento pueden ayudar a mantener el movimiento del dedo.
Cirugía u otros procedimientos
Si los síntomas son graves o si los tratamientos tradicionales no le ayudaron, el profesional de atención médica podría recomendarle lo siguiente:
- Inyecciones con esteroides. Una inyección de un esteroide en la vaina tendinosa, o en una zona cercana, puede reducir la hinchazón y permitir que el tendón se vuelva a deslizar libremente. Una inyección suele ser eficaz durante más de un año, pero algunas personas necesitan más de una inyección.
- Procedimientos con agujas. Después de adormecer la palma de la mano, un miembro de su equipo de atención médica inserta una aguja gruesa en el tejido que rodea el tendón afectado. Mover la aguja y el dedo ayuda a separar el tejido que impide el movimiento fluido del tendón. Hacer una ecografía para guiar el procedimiento puede mejorar los resultados.
- Cirugía. A través de una pequeña incisión cerca de la base del dedo afectado, un cirujano abre con un corte la sección estrechada de la vaina tendinosa, lo que permite que el tendón vuelva a deslizarse libremente.
Preparación para la cita médica
Lo más probable es que empiece por consultar al profesional de atención primaria para que determine qué está causando los síntomas.
Lo que puede hacer
Asegúrese de llevar una lista de todos los medicamentos y los suplementos que toma regularmente. También, es conveniente anotar con antelación las preguntas que quiera hacer. Entre los ejemplos, se incluyen los siguientes:
- ¿Cuál es la causa de mis síntomas?
- ¿Es esta afección temporal o será duradera?
- ¿Cuáles son los tratamientos disponibles?
- ¿Hay alguna complicación relacionada con esta afección o con sus tratamientos?
Lo que puede esperar del médico
Es probable que el profesional de atención médica le haga varias preguntas. Prepararse para responderlas puede dar más tiempo para revisar otra información importante.
Entre las preguntas que le pueden hacer, se incluyen las siguientes:
- ¿Qué síntomas tiene?
- ¿Hace cuánto tiene estos síntomas?
- ¿Parece que los síntomas aparecen y desaparecen o los tiene siempre?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Hay algo que haga que los síntomas empeoren?
- ¿Empeoran sus síntomas en la mañana o en algún momento del día en particular?
- ¿Hace tareas repetitivas en el trabajo o como parte de algún pasatiempo?
- ¿Tuvo alguna lesión en la mano recientemente?
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