Book
Appointment
Pay Bill
Set My Location
be_ixf;ym_202610 d_23; ct_50

Disartria

Esta afección afecta los músculos que intervienen en el habla. El habla puede mejorar con terapia del habla y tratamiento de la causa subyacente.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

La disartria se produce cuando los músculos del habla están debilitados o son difíciles de controlar. Las personas con disartria suelen tener dificultad para hablar o hablan a un ritmo lento, que es difícil de comprender.

Algunas de las causas más comunes de la disartria son enfermedades que afectan el sistema nervioso o causan parálisis facial. Estas afecciones pueden causar debilidad muscular en la lengua o la garganta. Determinados medicamentos también pueden causar disartria.

Al tratar la causa subyacente de la disartria, es posible mejorar el habla. También es posible que deba hacer terapia del habla. Para tratar la disartria causada por los medicamentos recetados, cambiar o suspender los medicamentos puede ayudar.

Síntomas

Los síntomas de la disartria dependen de la causa subyacente y el tipo de disartria.

Algunos síntomas son los siguientes:

  • Habla arrastrada.
  • Ritmo lento al hablar.
  • Incapacidad de hablar más fuerte que un susurro o hablar demasiado fuerte.
  • Ritmo rápido al hablar que es difícil de comprender.
  • Voz nasal, áspera o forzada.
  • Ritmo irregular del habla.
  • Volumen irregular del habla.
  • Ritmo monótono del habla.
  • Dificultad para mover la lengua o los músculos faciales.

Cuándo consultar a un médico

La disartria puede ser un signo de una afección grave. Si su capacidad para hablar cambia repentinamente o sin causa aparente, consulte de inmediato con un profesional de atención médica.

Causas

La disartria se puede deber a afecciones que dificultan el movimiento de los músculos de la boca, la cara o el tracto respiratorio superior. Estos músculos controlan el habla.

Entre las afecciones que pueden derivar en disartria se encuentran las siguientes:

  • Esclerosis lateral amiotrófica, también conocida como ELA o enfermedad de Lou Gehrig.
  • Lesión cerebral.
  • Tumor cerebral.
  • Parálisis cerebral.
  • Síndrome de Guillain-Barré.
  • Una lesión en la cabeza.
  • Enfermedad de Huntington.
  • Enfermedad de Lyme.
  • Esclerosis múltiple.
  • Distrofia muscular.
  • Miastenia gravis.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Enfermedad de Wilson.

Algunos medicamentos también pueden causar disartria. Entre ellos, se encuentran determinados sedantes y medicamentos anticonvulsivos.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de la disartria incluyen presentar una afección neurológica que repercuta en los músculos que controlan el habla.

Complicaciones

Las complicaciones de la disartria pueden derivarse de tener problemas con la comunicación. Entre las complicaciones, se encuentran las siguientes:

  • Dificultad para socializar. Los problemas de comunicación pueden afectar las relaciones con familiares y amigos. Estos problemas también pueden hacer que determinadas situaciones sociales sean desafiantes.
  • Depresión. En algunos casos, la disartria puede llevar al aislamiento social y la depresión.

Diagnóstico

Para el diagnóstico de la disartria, un patólogo del lenguaje podría hacerle una evaluación del habla para ayudar a descubrir el tipo de disartria que tiene. Esto puede ser útil para el neurólogo, que buscará la causa subyacente.

Durante la evaluación del habla, el patólogo del lenguaje escucha atentamente su habla e identifica las características de la disartria. Se le puede pedir que lea en voz alta y repita palabras y frases. El patólogo del lenguaje también evalúa su capacidad para mover y controlar los músculos de la cara, lengua y garganta.

El profesional de atención médica también puede indicar que le hagan pruebas para detectar afecciones subyacentes, por ejemplo las siguientes:

  • Estudios por imágenes. Los estudios por imágenes crean imágenes del cuerpo. En el caso de la disartria, pueden utilizarse estudios como una resonancia magnética o una tomografía computarizada para obtener imágenes detalladas del cerebro, la cabeza y el cuello. Estas imágenes pueden ayudar a encontrar la causa de su problema del habla.
  • Estudios del cerebro y los nervios. Los estudios del cerebro y los nervios pueden ayudar a precisar el origen de sus síntomas. Un electroencefalograma registra la actividad eléctrica del cerebro. Una electromiografía evalúa la actividad eléctrica de los nervios mientras transmiten mensajes a los músculos. Los estudios de la conducción nerviosa miden la fuerza y velocidad de las señales eléctricas transmitidas por los nervios a los músculos.
  • Análisis de sangre y de orina. Los análisis de sangre y orina pueden ayudar a determinar si una enfermedad infecciosa o inflamatoria es la causa de los síntomas.
  • Punción lumbar. La punción lumbar se utiliza para recoger una pequeña muestra de líquido cefalorraquídeo para analizarla en un laboratorio. Durante este procedimiento, un profesional de atención médica introduce una aguja en la parte baja de la espalda para extraer la muestra. Una punción lumbar puede ayudar a diagnosticar infecciones graves, trastornos del sistema nervioso central y cáncer de cerebro o de médula espinal.
  • Biopsia cerebral. Si se sospecha la presencia de un tumor cerebral, el profesional de atención médica puede extraer una pequeña muestra de tejido cerebral para analizarlo en un laboratorio.
  • Pruebas neuropsicológicas. Las pruebas neuropsicológicas miden sus habilidades de pensamiento y su capacidad para comprender el habla, la lectura y la escritura. La disartria no afecta a estas habilidades, pero sí puede hacerlo una afección subyacente.

Tratamiento

El tratamiento para la disartria depende de la causa y de la gravedad de los síntomas. El tratamiento también depende del tipo de disartria que tenga.

De ser posible, se trata la causa subyacente de la disartria. Esto puede ayudar a mejorar el habla. Si la disartria es producto de los medicamentos recetados, hable con el profesional de atención médica sobre la posibilidad de cambiar o suspender estos medicamentos.

Terapia del habla y del lenguaje

Es posible que reciba terapia del habla y el lenguaje para recuperar el habla y mejorar la comunicación. Algunos de los objetivos de la terapia del habla son ajustar la velocidad del habla, fortalecer los músculos, mejorar el uso de la respiración al hablar, mejorar la articulación de los sonidos y ayudar a los miembros de la familia para que se comuniquen con usted.

El patólogo del habla y el lenguaje puede recomendar que pruebe otros métodos de comunicación si la terapia del habla y el lenguaje no es eficaz. Algunos de estos métodos de comunicación podrían ser el uso de señas visuales, gestos, un tablero alfabético o tecnología basada en computadora.

Afrontamiento y apoyo

Si la disartria hace que su habla sea difícil de entender, estas recomendaciones pueden ayudarle a comunicarse de forma más eficaz:

  • Capte la atención del interlocutor. Llame al interlocutor por su nombre o capte su atención antes de hablar. Es útil que el interlocutor y usted puedan verse cara a cara antes de empezar a hablar.
  • Hable lento. Sus interlocutores quizás le entiendan mejor si tienen más tiempo para pensar en lo que oyen.
  • Comience de a poco. Presente el tema con una palabra o frase corta antes de pronunciar oraciones largas.
  • Evalúe si le entienden. Pida a los interlocutores que confirmen si comprenden lo que dice.
  • Si está cansado, use oraciones cortas. La fatiga puede hacer que lo que diga sea difícil de entender.
  • Tenga algo que le ayude. Escribir mensajes puede resultar útil. Escriba mensajes en un teléfono móvil o dispositivo portátil. Considere la posibilidad de llevar consigo un lápiz y un pequeño bloc de papel.
  • Use un método rápido. Cree dibujos y diagramas o use fotos durante las conversaciones. De esta forma, no tiene que decir todo. Hacer gestos o señalar un objeto también puede ayudarle a transmitir el mensaje.

Familiares y amigos

Si tiene un familiar o amigo que tiene disartria, las siguientes sugerencias quizás le ayuden a comunicarse mejor con esa persona:

  • Reduzca los ruidos del ambiente que distraigan.
  • Dele tiempo a la persona para que hable.
  • Mire a la persona cuando le esté hablando.
  • No termine sus oraciones ni le corrija errores.
  • Si no entiende completamente lo que le dijeron, evite preguntar “¿Qué?”. En cambio, repita las palabras que escuchó y entendió para que solo tengan que repetir las partes poco claras del mensaje.
  • Haga preguntas que puedan responderse con sí o no.
  • Tenga a mano papel y lápices o bolígrafos.
  • Ayude a la persona con disartria a elaborar un libro con palabras, imágenes y fotografías para facilitar las conversaciones.
  • Haga que la persona con disartria participe en conversaciones lo máximo posible.
  • Tengan charlas frecuentes. Muchas personas con disartria entienden a otras. No es necesario ir más lento ni elevar la voz cuando habla.

Preparación para la cita médica

La disartria requiere atención médica inmediata. Consulte de inmediato a un médico o a otro profesional de atención médica si su capacidad para hablar cambia súbitamente o sin causa aparente.

Si los cambios son sutiles, es probable que primero consulte a su médico de cabecera. Si el médico sospecha que los síntomas se deben a una afección médica, probablemente lo remita a un neurólogo, que es un especialista en el sistema nervioso, para que haga más exámenes.

Lo que puede hacer para prepararse

  • Tenga en cuenta las restricciones previas a la cita médica. Pregunte si hay algo que deba hacer con antelación, como restringir la alimentación para los análisis de sangre.
  • Anote los síntomas que tenga, y también aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
  • Escriba información personal importante, como situaciones de gran estrés o cambios recientes en su vida.
  • Haga una lista de los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tome.
  • Pida a un familiar o a un amigo que le acompañe. A veces, puede ser difícil asimilar toda la información que recibe durante una cita médica. La persona que le acompañe puede recordar algún detalle que usted haya pasado por alto u olvidado.
  • Escriba las preguntas para hacer al profesional de atención médica.

Preguntas para hacer al médico

El tiempo con el profesional de atención médica es breve. Prepare una lista de preguntas con antelación para que pueda aprovechar al máximo la cita médica. Organice las preguntas por orden de importancia por si se queda sin tiempo. En el caso de la disartria, algunas preguntas básicas que puede hacer son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesitan hacerme?
  • ¿Será necesario consultar a un especialista?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dude en hacer también otras preguntas que tenga.

Lo que puede esperar del médico

Prepárese para responder algunas preguntas sobre sus síntomas y su salud, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzó a tener síntomas?
  • ¿Han sido los síntomas constantes u ocasionales?
  • ¿Cuál es la intensidad de los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
Last Updated: September 16th, 2026