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Enfermedad de Crohn

Infórmese sobre los síntomas y el tratamiento para esta afección digestiva debilitante, pero tratable.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

Colon y recto
El colon, también llamado intestino grueso, es un órgano largo en forma de cilindro en el abdomen. El colon transporta los desechos para eliminarlos del cuerpo. Se llama recto a los últimos centímetros del intestino grueso.

La enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal que causa hinchazón e irritación en los tejidos, que se conoce como inflamación, del tubo digestivo. Esto puede derivar en dolor abdominal, diarrea intensa, fatiga, pérdida de peso y malnutrición.

La inflamación que ocurre como resultado de la enfermedad de Crohn puede afectar distintas zonas del tubo digestivo según la persona. La enfermedad de Crohn suele afectar el final del intestino delgado y el comienzo del intestino grueso. La inflamación suele extenderse a las capas más profundas del intestino.

La enfermedad de Crohn puede ser dolorosa y debilitante. En algunos casos, puede llevar a complicaciones graves o mortales.

Aunque no hay una cura conocida para la enfermedad de Crohn, existen tratamientos que pueden reducir considerablemente los síntomas y que, además, pueden lograr una remisión a largo plazo y la recuperación de la inflamación. Si se tratan, muchas personas con enfermedad de Crohn pueden tener una vida normal.

Síntomas

Intestino delgado
La cápsula endoscópica se utiliza a menudo para ver el interior del intestino delgado. El intestino delgado tiene tres secciones: el duodeno, el yeyuno y el íleon. Va desde el estómago hasta el intestino grueso.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn suelen incluir los siguientes:

  • Diarrea.
  • Fiebre.
  • Fatiga.
  • Dolor abdominal y cólicos.
  • Sangre en las heces.
  • Llagas en la boca.
  • Disminución del apetito y pérdida de peso.
  • Dolor o supuración cerca o alrededor del ano debido a la inflamación de una fístula, que es un conducto en la piel.

La enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del intestino grueso o del intestino delgado. Puede afectar varios segmentos o ser continua. Suele afectar más la última parte del intestino delgado. En algunas personas, la enfermedad se encuentra solo en el colon o en el intestino grueso.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden variar de leves a graves. Suelen desarrollarse progresivamente, aunque a veces pueden manifestarse de repente, sin aviso. Las personas con enfermedad de Crohn también pueden tener períodos sin síntomas. Esto se conoce como remisión.

Otros síntomas

Las personas con enfermedad de Crohn grave también pueden presentar síntomas fuera del tracto intestinal, que incluyen los siguientes:

  • Inflamación de la piel, los ojos y las articulaciones.
  • Inflamación del hígado o de los conductos biliares.
  • Cálculos renales.
  • Anemia, que es la deficiencia de hierro.
  • Retraso en el crecimiento o en el desarrollo sexual, en el caso de los niños.

Cuándo consultar a un médico

Consulte al profesional de atención médica si tiene cambios persistentes en sus hábitos intestinales o si tiene alguno de los síntomas de la enfermedad de Crohn, como los siguientes:

  • Dolor abdominal.
  • Sangre en las heces.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea que persiste por más de dos semanas.
  • Pérdida de peso de forma involuntaria.
  • Fiebre en combinación con cualquiera de los síntomas anteriores.

Causas

Se desconoce la causa exacta de la enfermedad de Crohn. Anteriormente, se sospechaba que la dieta y el estrés eran la causa. Sin embargo, en la actualidad los profesionales de atención médica saben que estos factores pueden agravar los síntomas, pero no causan la enfermedad de Crohn. Varios factores probablemente influyan en su desarrollo.

  • Genes. Más de 200 genes se han relacionado con la enfermedad de Crohn. Sin embargo, los investigadores no están exactamente seguros de qué papel desempeñan en la afección. Tener uno o más de estos genes puede aumentar la probabilidad de que alguien contraiga la enfermedad de Crohn.
  • Sistema inmunitario. Es posible que bacterias, virus u otros factores ambientales puedan desencadenar la enfermedad de Crohn. Por ejemplo, se sospecha que ciertas bacterias del microbioma intestinal están relacionadas con la enfermedad de Crohn, pero se desconoce si estas bacterias causan la enfermedad de Crohn. Cuando el sistema inmunitario intenta combatir un microorganismo invasor o desencadenantes ambientales, se produce una respuesta inmunitaria anormal que hace que el sistema inmunitario también ataque las células del tubo digestivo.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo para la enfermedad de Crohn, se pueden incluir los siguientes:

  • Antecedentes familiares. Las personas con un familiar de primer grado, como el padre o la madre, un hermano o un hijo, con la enfermedad tienen un riesgo más alto para presentarla. Hasta 1 de cada 5 personas con enfermedad de Crohn tiene un familiar con la misma enfermedad.
  • Edad. La enfermedad de Crohn puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente desarrollarla de joven. La mayoría de las personas que desarrolla la enfermedad de Crohn son diagnosticadas antes de los 30 años de edad.
  • Origen étnico. Aunque la enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier grupo étnico, las personas de piel blanca tienen el mayor riesgo, especialmente las personas de ascendencia judía de Europa del este (askenazí). Sin embargo, la incidencia de la enfermedad de Crohn se encuentra en aumento entre las personas de piel negra que viven en América del Norte y el Reino Unido. La enfermedad de Crohn también se observa cada vez más en la población de Medio Oriente y en inmigrantes en los Estados Unidos.
  • Fumar cigarrillos. Fumar cigarrillos es el factor de riesgo controlable más importante para el desarrollo de la enfermedad de Crohn. Fumar también puede empeorar la enfermedad y aumentar el riesgo de necesitar una cirugía. Si fuma, es importante que deje de hacerlo.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides. Estos incluyen ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), naproxeno sódico (Aleve), diclofenaco sódico y otros. Aunque estos no causan la enfermedad de Crohn, pueden derivar en la inflamación del intestino, lo que empeora la enfermedad.

Complicaciones

La enfermedad de Crohn puede derivar en una o más de las siguientes complicaciones:

  • Obstrucción intestinal. La enfermedad de Crohn puede afectar todo el grosor de la pared intestinal. Con el transcurso del tiempo, algunas partes del intestino pueden estrecharse y formar cicatrices, lo que puede bloquear el flujo de los contenidos digestivos y se conoce como constricción. Es posible que sea necesaria una cirugía para que ensanchen la constricción o para que extirpen la parte del intestino afectada por la enfermedad.
  • Úlceras. La inflamación continua puede derivar en llagas abiertas o úlceras en cualquier parte del aparato digestivo, que puede comprender la boca, el ano y el área genital.
  • Fístulas. Algunas úlceras pueden atravesar la pared intestinal y crear una conexión entre diferentes partes del cuerpo que no debería existir. Esto se conoce como fístula. Las fístulas pueden desarrollarse entre el intestino y la piel, o bien, entre el intestino y otro órgano. Las fístulas en la zona del ano son las más frecuentes.

    Si las fístulas se forman en el interior del abdomen, podrían derivar en infecciones y abscesos, que son acumulaciones de pus. Si no se tratan a tiempo, podrían ser mortales. Las fístulas pueden formarse entre las curvas del intestino, en la vejiga o la vagina, o bien, atravesar la piel, lo que causa la secreción continua del contenido intestinal a la piel.

  • Fisura anal. Se trata de una pequeña rotura en el tejido que recubre el ano o en la piel que se encuentra alrededor del ano, lo que favorece la formación de infecciones. Se la relaciona con deposiciones dolorosas y es posible que derive en una fístula.
  • Malnutrición. La presencia de diarrea, dolor abdominal o cólicos puede dificultar la ingesta de alimentos o la absorción intestinal de los nutrientes necesarios. También es frecuente padecer anemia debido a los bajos niveles de hierro o vitamina B12 que causa la enfermedad.
  • Cáncer de colon. Padecer la enfermedad de Crohn, que afecta al colon, aumenta el riesgo de tener cáncer de colon. Las pautas generales para la detección del cáncer de colon en las personas que no tienen enfermedad de Crohn indican hacer una colonoscopia cada 10 años, como mínimo, a partir de los 45 años.

    En aquellos casos en los que la enfermedad de Crohn afecte gran parte del colon, se aconseja realizar una colonoscopia para detectar cáncer de colon pasados 8 años del inicio de la enfermedad y, por lo general, cada 1 o 2 años en adelante. Pregunte al profesional de atención médica si deben hacerle este examen antes y con mayor frecuencia.

  • Trastornos de la piel. Muchas personas con enfermedad de Crohn también pueden padecer una afección llamada hidradenitis supurativa. La hidradenitis supurativa es un trastorno cutáneo que causa abscesos, túneles y nódulos profundos en las axilas, la ingle, debajo de las mamas y en la zona genital o perianal. Algunos tratamientos para la enfermedad de Crohn también aumentan el riesgo de cáncer de piel, por lo que se recomienda hacer exámenes cutáneos de forma rutinaria.
  • Otros problemas de salud. La enfermedad de Crohn también puede causar problemas en otras partes del cuerpo. Entre ellos se encuentran la anemia, que es un nivel bajo de hierro; la osteoporosis; la artritis; los cálculos renales; los problemas oculares; y las enfermedades hepáticas o de la vesícula biliar.
  • Riesgos de los medicamentos. Algunos medicamentos que bloquean la función del sistema inmunitario y se usan para el tratamiento de la enfermedad de Crohn están relacionados con un riesgo bajo de presentar ciertos tipos de cáncer, como el linfoma y el cáncer de piel. También aumentan el riesgo de presentar infecciones.

    Los corticoides se relacionan con el riesgo de osteoporosis, fracturas de huesos, cataratas, glaucoma, diabetes y presión arterial alta, entre otras afecciones. Hable con el profesional de atención médica para determinar los riesgos y los beneficios de los medicamentos.

  • Coágulos sanguíneos. La enfermedad de Crohn aumenta el riesgo de formación de coágulos en las venas y las arterias.

Diagnóstico

Es probable que el profesional de atención médica le diagnostique la enfermedad de Crohn solamente después de descartar otras posibles causas de los síntomas. No existe un único examen para diagnosticar la enfermedad de Crohn.

Para confirmar el diagnóstico de enfermedad de Crohn, se debe realizar una combinación de pruebas, entre las que se encuentran las siguientes:

Análisis de laboratorio

  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre se pueden usar para saber si hay signos de infección o anemia, una afección que se caracteriza por una cantidad insuficiente de glóbulos rojos para llevar el oxígeno necesario a los tejidos.

    Estas pruebas también se pueden usar para revisar los niveles de inflamación, la funcionalidad del hígado o la presencia de infecciones inactivas, como la tuberculosis. También se puede analizar la sangre para ver si tiene inmunidad contra infecciones.

  • Estudios de heces. Se puede analizar una muestra de heces para ver si hay sangre u organismos, como bacterias que causan infecciones o, en raras ocasiones, parásitos en las heces, para buscar causas de la diarrea y los síntomas. En ocasiones, buscar marcadores de inflamación en las heces, como la calprotectina, puede ser útil.

Procedimientos

  • Colonoscopia. En una colonoscopia, se usa una cámara diminuta en el extremo de una sonda flexible para examinar visualmente todo el colon y el extremo del íleon. Durante el procedimiento, que se conoce como biopsia, se pueden tomar pequeñas muestras de tejido para su análisis en el laboratorio. Esto pude ser útil a la hora de hacer un diagnóstico. Los grupos de células inflamatorias llamadas granulomas pueden sugerir un diagnóstico de enfermedad de Crohn.
  • Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada es una técnica de rayos X especial que brinda información más detallada que la radiografía estándar. Mediante esta prueba, se observa todo el intestino y los tejidos del exterior que lo rodean.

    La enterografía por tomografía computarizada es una tomografía computarizada especial que consiste en tomar un medio de contraste por vía oral para obtener imágenes de contraste intravenoso de los intestinos. Esta prueba ofrece mejores imágenes del intestino delgado y ha reemplazado a las radiografías con bario en muchos centros médicos.

  • Imágenes por resonancia magnética. En una exploración por resonancia magnética, se utiliza un campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los órganos y los tejidos. La resonancia magnética con líquido de contraste, que se conoce como enterografía por resonancia magnética, es particularmente útil para evaluar una fístula alrededor del área anal o del intestino delgado.

    A veces, se puede realizar una enterografía por resonancia magnética para revisar el estado o el avance de la enfermedad. Esta prueba puede usarse en lugar de la enterografía por tomografía computarizada para reducir el riesgo de exposición a la radiación, especialmente en personas más jóvenes.

  • Cápsula endoscópica. Esta prueba consiste en tragar una cápsula que tiene una cámara en su interior. La cámara toma fotografías del intestino delgado y las envía a una grabadora que se usa en un cinturón. Luego, las imágenes se descargan a una computadora, se muestran en un monitor y se revisan en busca de signos de la enfermedad de Crohn. La cámara se desecha sin dolor a través de las heces.

    Quizás aún siga siendo necesario realizar una endoscopia con biopsia para confirmar el diagnóstico de enfermedad de Crohn. Las personas con enfermedad de Crohn del intestino delgado pueden tener más riesgo de que la cápsula se atasque en el intestino, especialmente si existen antecedentes de estrechamiento o cirugía del intestino delgado. La prueba con cápsula endoscópica no se debe realizar si hay sospechas de constricción u obstrucción, a los que se conoce como bloqueo, en el intestino.

Tratamiento

Actualmente no existe una cura para la enfermedad de Crohn y no existe un tratamiento único que funcione para todos. Sin embargo, existen varios medicamentos aprobados para el tratamiento de la enfermedad de Crohn. Uno de los objetivos del tratamiento médico es reducir la inflamación que desencadena los síntomas. Otro objetivo es mejorar el pronóstico a largo plazo limitando las complicaciones. En el mejor de los casos, esto puede llevar a no solo un alivio de los síntomas, sino también una remisión de la enfermedad a largo plazo.

Medicamentos antiinflamatorios

Por lo general, los medicamentos antiinflamatorios son el primer paso en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal. Entre ellos se incluyen los siguientes:

  • Corticoides. Los corticoides como la prednisona y la budesonida (Entocort EC) pueden ayudar a reducir la inflamación del cuerpo, pero no funcionan para todas las personas con la enfermedad de Crohn. A veces, se utilizan esteroides intravenosos en el ámbito hospitalario durante períodos cortos.

    Los corticoides pueden usarse a corto plazo (de 3 a 4 meses) para mejorar los síntomas y lograr la remisión. Los corticoides también se pueden utilizar en combinación con un supresor del sistema inmunitario para potenciar el beneficio de otros medicamentos. Luego, con el tiempo, se los reduce gradualmente.

  • 5-aminosalicilatos orales. Estos tratamientos se utilizan para la enfermedad de Crohn de leve a moderada. Entre ellos se incluyen la sulfasalazina (Azulfidine), que contiene sulfa, y la mesalamina (Delzicol, Pentasa, otros). Los 5-aminosalicilatos orales funcionan mejor para la enfermedad de Crohn en el colon, pero no funcionan igual de bien si la enfermedad está en el intestino delgado.

Supresores del sistema inmunitario

Estos medicamentos también reducen la inflamación, pero actúan sobre el sistema inmunitario, que produce las sustancias que causan la inflamación. Para algunas personas, una combinación de estos medicamentos funciona mejor que un medicamento solo.

Algunos supresores del sistema inmunitario son:

  • Azatioprina (Azasan, Imuran) y mercaptopurina (Purinethol, Purixan). Estos son los inmunosupresores más utilizados para el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal. Si los toma, se requiere un seguimiento minucioso por parte del profesional de atención médica y que le hagan periódicamente análisis de sangre. Esto se hace para identificar efectos secundarios, como por ejemplo, una disminución en la resistencia a infecciones o la inflamación del hígado. Estos medicamentos también pueden causar náuseas y vómitos.
  • Metotrexato (Trexall). Este medicamento se utiliza a veces en las personas con la enfermedad de Crohn que no responden bien a otros medicamentos. Deberá someterse a un seguimiento minucioso para verificar la presencia de efectos secundarios.

Biofármacos

Esta clase de terapias actúa sobre las proteínas producidas por el sistema inmunitario. Algunos de los tipos de biofármacos que se utilizan para tratar la enfermedad de Crohn son los siguientes:

  • Infliximab (Remicade), adalimumab (Humira) y certolizumab pegol (Cimzia). Estos fármacos, también conocidos como inhibidores del factor de necrosis tumoral, actúan neutralizando una proteína del sistema inmunitario conocida como factor de necrosis tumoral.
  • Ustekinumab (Stelara). Sirve para tratar la enfermedad de Crohn al interferir con la acción de una interleucina, que es una proteína implicada en la inflamación.
  • Vedolizumab (Entyvio). Es un tipo de medicamento conocido como anticuerpo monoclonal. Actúa evitando que determinadas moléculas celulares del sistema inmunitario, las integrinas, se unan a otras células del recubrimiento intestinal. Vedolizumab es un agente específico para el intestino y está indicado para la enfermedad de Crohn.
  • Risankizumab (Skyrizi). El risankizumab también es un anticuerpo monoclonal. Este medicamento actúa contra la molécula interleucina-23. El risankizumab fue aprobado recientemente para el tratamiento de la enfermedad de Crohn de moderada a grave.
  • Mirikizumab (Omvoh). El mirikizumab es un medicamento biológico que se aprobó recientemente para tratar la enfermedad de Crohn.
  • Guselkumab (Tremfya). Se trata del último tratamiento autorizado de la misma clase que el risankizumab y el mirikizumab.

Existen versiones sintéticas de biofármacos, denominadas medicamentos biosimilares, para tratar la enfermedad de Crohn. Estos medicamentos funcionan como las versiones originales de los biofármacos y pueden costar menos.

Inhibidores de las quinasas Janus

Este tipo de medicamentos son conocidos como medicamentos de moléculas pequeñas. Estos medicamentos nuevos ayudan a reducir la inflamación al actuar sobre las partes del sistema inmunitario que la causan en el intestino. Se toman por la boca. Los inhibidores de las quinasas Janus pueden recomendarse para la enfermedad de Crohn que no responde a otras terapias. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó el upadacitinib, un inhibidor de las quinasas Janus, para tratar la enfermedad de Crohn. Los inhibidores de las quinasas Janus no se recomiendan para su uso durante el embarazo.

Antibióticos

En las personas con enfermedad de Crohn, los antibióticos pueden reducir la cantidad de secreción de las fístulas y los abscesos y, en algunos casos, también los hacen sanar. Además, algunos investigadores creen que los antibióticos ayudan a reducir las bacterias nocivas que podrían causar la inflamación en el intestino. Los antibióticos que se suelen recetar comúnmente son la ciprofloxacina (Cipro) y el metronidazol (Flagyl).

Otros medicamentos

Además de controlar la inflamación, es posible que algunos medicamentos ayuden a aliviar los síntomas. Pero consulte al profesional de atención médica antes de tomar cualquier medicamento que pueda comprar sin receta médica. Según la gravedad de la enfermedad de Crohn, es posible que el profesional de atención médica le recomiende una o más de las siguientes opciones:

  • Antidiarreicos. Un suplemento de fibra, como la cáscara de psilio (Metamucil) o la metilcelulosa (Citrucel), puede ayudar a aliviar la diarrea leve a moderada, ya que incrementa el volumen de las heces. Para la diarrea aguda, la loperamida (Imodium A-D) puede ser eficaz.

    Estos medicamentos podrían ser ineficaces o también perjudiciales en algunas personas con constricción o determinadas infecciones. Consulte al profesional de atención médica antes de tomar estos medicamentos.

  • Analgésicos. Para dolores leves, es posible que el profesional de atención médica le recomiende que tome acetaminofén (Tylenol, otros), pero no otros analgésicos comunes como ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o naproxeno sódico (Aleve). Es probable que estos medicamentos empeoren los síntomas y también pueden agravar la enfermedad.
  • Vitaminas y suplementos. Si no está absorbiendo suficientes nutrientes, tal vez el profesional de atención médica le recomiende vitaminas y suplementos nutricionales.

Terapia nutricional

Un profesional de atención médica quizás recomiende una dieta especial administrada por la boca o por una sonda de alimentación, lo que se conoce como nutrición enteral. Los nutrientes también pueden administrarse por vía intravenosa, lo que se denomina nutrición parenteral. Esto puede mejorar la salud general y permitir que el intestino descanse. El hecho de que el intestino descanse puede reducir la inflamación a corto plazo.

El profesional de atención médica tal vez utilice la terapia nutricional a corto plazo y la combine con medicamentos, como los supresores del sistema inmunitario. La nutrición enteral y la parenteral se suelen utilizar para que las personas estén más sanas antes de una cirugía o cuando no se logra controlar los síntomas con otros medicamentos.

El profesional de atención médica probablemente también le recomiende una dieta baja en residuos o en fibra para reducir el riesgo de obstrucción intestinal si tiene un intestino estrecho, lo que se denomina constricción. Una dieta baja en residuos está diseñada para reducir tanto el tamaño como el número de sus heces.

Cirugía

Si los cambios en la dieta y el estilo de vida, los medicamentos u otros tratamientos no alivian los síntomas, el profesional de atención médica posiblemente recomiende una cirugía. Casi la mitad de las personas con la enfermedad de Crohn podrían necesitar al menos una intervención quirúrgica. Sin embargo, la cirugía no cura la enfermedad de Crohn.

Durante la intervención quirúrgica, el cirujano extirpa una parte dañada del tubo digestivo y vuelve a conectar las secciones sanas. También se puede utilizar la cirugía para cerrar fístulas y drenar abscesos.

Los beneficios de la cirugía para la enfermedad de Crohn suelen ser temporales. La enfermedad suele reaparecer, por lo general cerca del tejido reconectado. La mejor opción es el tratamiento con medicamentos después de la cirugía, a fin de reducir el riesgo de recurrencia.

Autocuidado

A veces puede sentirse impotente ante la enfermedad de Crohn. Sin embargo, los cambios en la alimentación y el estilo de vida pueden ayudar a controlar los síntomas y prolongar los períodos entre brotes.

Alimentación

Aunque no hay evidencia establecida que asegure que lo que uno come causa enfermedad inflamatoria intestinal, determinados alimentos y bebidas empeoran los síntomas, en especial, durante un brote.

Podría ser útil llevar un diario de comidas para hacer el seguimiento de lo que come y cómo se siente. Si descubre que algunos alimentos causan una exacerbación de los síntomas, puede tratar de eliminarlos.

Estas son algunas sugerencias generales sobre alimentación que pueden ayudar a controlar su afección:

  • Reduzca el consumo de productos lácteos. Muchas personas con enfermedad inflamatoria intestinal descubren que los problemas como la diarrea, el dolor abdominal y las flatulencias mejoran una vez que se limita o se elimina el consumo de productos lácteos. Es posible que sea intolerante a la lactosa, lo que significa que el cuerpo no puede digerir la lactosa, que es el azúcar de la leche, presente en los productos lácteos. Puede ser útil utilizar un preparado enzimático, como Lactaid.
  • Coma porciones pequeñas de comida. Consumir cinco o seis raciones pequeñas por día en lugar de dos o tres grandes podría hacer que se sienta mejor.
  • Beba mucho líquido. Procure beber mucho líquido todos los días. El agua es la mejor opción. El alcohol y las bebidas que contienen cafeína estimulan los intestinos y pueden empeorar la diarrea, mientras que las bebidas carbonatadas frecuentemente producen gases.
  • Considere tomar un suplemento multivitamínico. Como la enfermedad de Crohn puede afectar la capacidad de absorber nutrientes y dadas las limitaciones nutricionales, los suplementos multivitamínicos y de minerales suelen ser útiles. Consulte al profesional de atención médica antes de tomar cualquier vitamina o suplemento.
  • Consulte a un dietista. Si comienza a bajar de peso o su alimentación se vuelve demasiado limitada, hable con un dietista diplomado.

Hábito de fumar

Fumar aumenta el riesgo de padecer enfermedad de Crohn. Y, una vez que la padece, continuar con el hábito puede empeorarla. Los fumadores con enfermedad de Crohn tienen más probabilidades de tener recaídas y de necesitar medicamentos y nuevas cirugías. Dejar de fumar puede mejorar la salud general del tubo digestivo y puede brindar otros beneficios de salud.

Estrés

Si bien el estrés no es causante de la enfermedad de Crohn, puede hacer que los síntomas empeoren y desencadenar brotes. Aunque no siempre se puede evitar el estrés, es posible aprender a controlarlo, por ejemplo, de las siguientes maneras:

  • Hacer ejercicio. El ejercicio, aunque sea leve, puede ayudar a reducir el estrés, aliviar la depresión y regular la función intestinal. Hable con el profesional de atención médica sobre un plan de ejercicios que sea adecuado para usted.
  • Biorretroalimentación. Esta técnica para reducir el estrés puede ayudar a aflojar la tensión muscular y bajar la frecuencia cardíaca, con la ayuda de una máquina de biorretroalimentación. El objetivo es ayudar a que la persona entre en un estado de relajación para que le resulte más fácil lidiar con el estrés.
  • Ejercicios periódicos de relajación y respiración. Una manera de afrontar el estrés consiste en practicar regularmente las técnicas de relajación y de respiración lenta y profunda para calmarse. Existen muchos libros y videos en Internet que ayudan a relajarse y meditar.

Medicina alternativa

Muchas personas con enfermedad de Crohn han usado algún tipo de medicina complementaria y alternativa como tratamiento. Sin embargo, existen pocos estudios bien diseñados sobre la seguridad y la eficacia de estos tratamientos.

Afrontamiento y apoyo

La enfermedad de Crohn no solo lo afecta físicamente, sino que también le produce un daño emocional. Si los signos y los síntomas son graves, es posible que su vida gire en torno a una necesidad constante de ir al baño. Aunque sus síntomas sean leves, las flatulencias y el dolor abdominal pueden hacer que estar en público sea una tarea difícil. Todos estos factores pueden afectar su vida y derivar en depresión. A continuación, ofrecemos algunos consejos:

  • Manténgase informado. Una de las mejores maneras de tener un mejor control es obtener la mayor cantidad de información posible sobre la enfermedad de Crohn. Busque información proveniente de Crohn's & Colitis Foundation (Fundación para la Enfermedad de Crohn y la Colitis).
  • Únase a un grupo de apoyo. Si bien los grupos de apoyo no son para todas las personas, pueden brindar información valiosa sobre su afección, así como contención emocional. Por lo general, los integrantes del grupo conocen lo último en tratamientos médicos o terapias integrativas. También puede ser reconfortante estar con otras personas que sufren enfermedad de Crohn.
  • Hable con un terapeuta. A algunas personas les resulta útil consultar a un profesional de la salud mental que esté familiarizado con las enfermedades inflamatorias intestinales y con las dificultades emocionales que ocasionan.

Aunque vivir con la enfermedad de Crohn puede ser desalentador, existen investigaciones en curso y el panorama es alentador.

Preparación para la cita médica

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden llevarlo, en primera instancia, a consultar al profesional de atención primaria. Es posible que el profesional de atención médica le recomiende ver a un gastroenterólogo, que es un especialista que trata las enfermedades digestivas.

Dado que las citas médicas pueden ser breves y a menudo es necesario tratar muchos temas, es recomendable prepararse bien. A continuación, incluimos información que lo ayudará a prepararse y a saber qué puede esperar de la visita.

Lo que puede hacer

  • Tenga en cuenta cualquier restricción previa a la cita médica. Cuando programe la cita, asegúrese de preguntar si hay algo que deba hacer con anticipación, como restringir su dieta.
  • Anote los síntomas que tenga, como aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita médica.
  • Anote información personal crucial, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en su vida.
  • Haga una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que toma.
  • Pida a un familiar o amigo que le acompañe a la cita. En ocasiones, puede ser difícil asimilar toda la información que se proporciona en una cita. La persona que le acompañe puede recordar algún detalle que usted haya pasado por alto u olvidado.

La preparación de una lista de preguntas antes de la visita puede ayudarle a sacar provecho de la misma. Organice las preguntas por orden de importancia por si se queda sin tiempo. Estas son algunas preguntas básicas para hacer con respecto a la enfermedad de Crohn:

  • ¿Cuál es la causa de los síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles para mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas deben hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta afección es temporal o crónica?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
  • ¿Hay algún medicamento que deba evitar?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios suele ocasionar el tratamiento?
  • ¿Existe alguna alternativa al enfoque que usted sugiere?
  • Tengo otras afecciones de salud. ¿Cuál es la mejor forma de controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción en la dieta?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me receta?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • Si tengo la enfermedad de Crohn, ¿cuál es el riesgo de que mi hijo la desarrolle?
  • ¿Qué tipo de exámenes de seguimiento serán necesarios?

Además de las preguntas que haya preparado, no dude en hacer otras durante la cita.

Lo que puede esperar del médico

Es probable que le hagan algunas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzó a tener síntomas?
  • ¿Sus síntomas han sido constantes u ocasionales?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Afectan los síntomas su capacidad de trabajar o realizar otras actividades?
  • ¿Hay algo que parezca aliviar los síntomas?
  • ¿Hay algo que haya notado que empeore los síntomas?
  • ¿Fuma?
  • ¿Tomas medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) de venta libre o con receta médica, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), naproxeno sódico (Aleve) o diclofenaco sódico?
Last Updated: September 15th, 2026