Book
Appointment
Pay Bill
Set My Location
be_ixf;ym_202610 d_23; ct_50

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Esta enfermedad pulmonar permanente limita el flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Esto se traduce en dificultad para respirar, tos con mucosidad y sibilancias.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una afección pulmonar de larga duración, cuya causa es el daño a los pulmones. Dicho daño causa hinchazón e irritación, también conocida como inflamación, en el interior de las vías respiratorias, lo que limita el flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Este flujo de aire limitado se conoce como obstrucción. Entre los síntomas, se incluyen problemas para respirar, tos diaria con mucosidad y sibilancia, que es un sonido opresivo y silbante en los pulmones.

La causa de la EPOC suele ser una exposición prolongada a humo, gases, polvo o sustancias químicas irritantes. La causa más frecuente es el humo del cigarrillo.

El enfisema y la bronquitis crónica son los dos tipos más comunes de EPOC. Estas dos afecciones suelen presentarse juntas y la gravedad puede variar entre las personas con EPOC.

La bronquitis crónica es la inflamación del revestimiento de los conductos que transportan aire hacia los pulmones. Estos conductos se llaman bronquios. La inflamación impide que el flujo de aire que entra y sale de los pulmones sea suficiente y produce más mucosidad. En el enfisema, se dañan los alvéolos, que son los sacos de aire pequeños que se encuentran en los pulmones. Los alvéolos dañados no pueden transportar una cantidad suficiente de oxígeno al torrente sanguíneo.

Aunque es una afección que empeora con el tiempo, la EPOC se puede tratar. Si se maneja de manera adecuada, la mayoría de las personas con EPOC pueden controlar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Además, se puede reducir el riesgo de padecer otras afecciones relacionadas con la EPOC, como una enfermedad cardíaca o cáncer de pulmón.

Síntomas

Los síntomas de la EPOC con frecuencia no se presentan hasta que hay mucho daño en los pulmones. Los síntomas suelen empeorar con el tiempo sobre todo si sigue fumando o exponiéndose otros tipos de irritantes.

Los síntomas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica pueden incluir los siguientes:

  • Problemas para respirar, sobre todo durante la actividad física.
  • Sibilancia o silbidos al respirar.
  • Tos continua que despide mucha mucosidad. La mucosidad puede ser transparente, blanca, amarilla o verdosa.
  • Opresión del pecho o pesadez.
  • Falta de energía o mucho cansancio.
  • Infecciones frecuentes en los pulmones.
  • Pérdida de peso sin intención, lo cual puede suceder a medida que la afección empeora.
  • Hinchazón en tobillos, pies o piernas.

Las personas con EPOC también son propensas a pasar por períodos en los que los síntomas empeoran más que la variación diaria. Este período se llama exacerbación. Las exacerbaciones pueden durar de varios días a semanas. Las posibles causas pueden ser desencadenantes como olores, aire frío, contaminación atmosférica, resfriados o infecciones. Algunos de los síntomas son los siguientes:

  • Hacer un mayor esfuerzo que lo normal para respirar o tener problemas para respirar.
  • Opresión del pecho.
  • Tos con más frecuencia.
  • Cambios en el color, el grosor o la cantidad de mucosidad.
  • Fiebre.

Cuándo consultar a un médico

Hable con su médico u otro profesional de atención médica si sus síntomas no mejoran con el tratamiento o si empeoran. También hable con el profesional de atención médica si nota síntomas de una infección, como fiebre o un cambio en la mucosidad que expulsa al toser.

En los Estados Unidos, llame al 911 o al número local de urgencia para pedir ayuda, o acuda de inmediato al Departamento de Emergencias de un hospital si no puede respirar, tiene los labios o las uñas azulados, tiene latidos cardíacos rápidos o se siente confundido y tiene problemas para concentrarse.

Causas

La principal causa de la EPOC en los países desarrollados es el tabaquismo. En el mundo en desarrollo, la EPOC ocurre, en general, en personas expuestas a los gases de la quema de combustible para cocinar y calentar en casas mal ventiladas. La exposición prolongada a gases, vapores y polvos químicos en el lugar de trabajo es otra causa de la EPOC.

No todas las personas que fuman hace mucho tiempo presentan síntomas de EPOC, pero aún así pueden tener los pulmones dañados, por lo que ya no funcionan tan bien como antes. Algunas personas que fuman padecen afecciones pulmonares menos frecuentes que pueden diagnosticarse como EPOC hasta que se haga un examen más completo que demuestre otro diagnóstico.

Cómo se ven afectados los pulmones

El aire viaja por la tráquea y llega a los pulmones a través de dos grandes conductos, que son los bronquios. Dentro de los pulmones, estos conductos se dividen muchas veces como las ramas de un árbol. Los bronquiolos, que son conductos más pequeños, terminan en grupos de pequeños sacos de aire llamados alvéolos.

Los alvéolos tienen paredes muy delgadas llenas de vasos sanguíneos pequeños. El oxígeno en el aire que usted inhala pasa a estos vasos sanguíneos e ingresa al torrente sanguíneo. Al mismo tiempo, el dióxido de carbono, un gas que es un desecho del cuerpo, pasa a los alvéolos y se exhala.

Al exhalar, gracias a la capacidad de estiramiento natural de los alvéolos, se expulsa el aire viejo y se permite la entrada de aire nuevo. Esta capacidad de estiramiento también se llama elasticidad.

Causas de la obstrucción de las vías respiratorias

Enfisema
En el enfisema, las paredes internas de los alvéolos, que son los sacos de aire de los pulmones, se dañan, lo que hace que finalmente se rompan. Esto crea un espacio de aire más grande en lugar de pequeños sacos y reduce la superficie de las zonas disponibles para el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.
Bronquitis
La bronquitis es una inflamación del revestimiento de los bronquios. Los bronquios son los encargados de conducir el aire hacia adentro y fuera de los pulmones. Las personas que tienen bronquitis suelen expulsar una mucosidad espesa al toser, que puede cambiar de color.

La exposición prolongada a irritantes, como el humo del tabaco, daña los pulmones. Este daño evita que el aire entre y salga de los pulmones con libertad, lo que limita la capacidad de proveer oxígeno al torrente sanguíneo y eliminar el dióxido de carbono. Las dos afecciones más frecuentes que evitan que el flujo de aire en los pulmones sea eficaz son las siguientes:

  • Enfisema. Esta afección pulmonar destruye las frágiles paredes y fibras elásticas de los alvéolos. Las paredes interiores dañadas de los alvéolos pueden estar destruidas, lo que crea un espacio de aire grande que es difícil de vaciar en comparación con las pequeñas cavidades saludables. Ahora, el alvéolo tiene menor superficie para intercambiar oxígeno y dióxido de carbono. Además, el aire anterior queda atrapado en el alvéolo grande, por lo que no hay suficiente espacio para que entre aire nuevo.
  • Bronquitis crónica. En esta afección, los bronquios se inflaman y reducen. Como resultado, se vuelven más gruesos y el aire tiene menos espacio para pasar. La mucosidad adicional que la irritación ocasiona obstruye aún más los conductos reducidos. Una tos continua aparece en un intento de eliminar la mucosidad de las vías respiratorias.

El humo del cigarrillo y otras sustancias irritantes

En la gran mayoría de las personas con EPOC en los Estados Unidos, el daño pulmonar que deriva en la enfermedad es consecuencia de haber fumado cigarrillos durante mucho tiempo. Pero es probable que haya otros factores que influyan en el desarrollo de la EPOC, ya que no todos los fumadores la padecen. Uno de estos factores podría ser una alteración genética que hace que algunas personas sean más propensas a desarrollar la afección.

Otras sustancias irritantes pueden causar EPOC, como el humo del puro, el humo de segunda mano, el humo de la pipa, la contaminación ambiental y la exposición en el lugar de trabajo a polvo, humo o gases tóxicos.

Deficiencia de alfa-1 antitripsina

En alrededor del 1 % de las personas con EPOC, esta se debe a una alteración genética trasmitida de una generación a otra. Este es un tipo genético de enfisema. Este gen disminuye los niveles de una proteína denominada alfa-1 antitripsina en el cuerpo. La proteína alfa-1 antitripsina se produce en el hígado y se libera en el torrente sanguíneo para ayudar a proteger los pulmones del daño que causan el humo, los gases y el polvo.

Los niveles bajos de esta proteína, una afección que también se conoce como deficiencia de alfa-1 antitripsina, pueden causar daños hepáticos, afecciones pulmonares como la EPOC, o ambos. Con la deficiencia de alfa-1 antitripsina, suele haber antecedentes familiares de EPOC y los síntomas comienzan a una edad más temprana.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica incluyen lo siguiente:

  • Humo de tabaco. El principal factor de riesgo para la EPOC es fumar cigarrillos durante mucho tiempo. Mientras más años y más paquetes fume, mayor es el riesgo. Fumar pipas, puros y marihuana también puede aumentar el riesgo. Las personas que respiran grandes cantidades de humo de segunda mano también corren riesgo de padecer la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Asma. El asma es una afección en la que las vías respiratorias se estrechan e hinchan, lo que puede producir mayor mucosidad. El asma puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de EPOC. La mezcla de asma y hábito de fumar aumenta aún más el riesgo para enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Exposición en el lugar de trabajo. La exposición prolongada a gases, humo, vapores y polvos químicos en el lugar de trabajo puede irritar y causar hinchazón en los pulmones. Esto puede aumentar el riesgo para enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Gases de la quema de combustible. En el mundo en desarrollo, las personas expuestas a los gases de la quema de combustible para cocinar y calentar en casas mal ventiladas tienen más riesgo para enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Genética. La deficiencia de alfa-1 antitripsina como resultado de un cambio genético heredado de una generación a otra es la causa de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en algunas personas. Este tipo genético de enfisema no es común. Otros factores genéticos pueden hacer que ciertas personas que fuman tengan más probabilidades de padecer la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Complicaciones

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica puede causar muchas complicaciones, como las siguientes:

  • Infecciones respiratorias. Las personas con EPOC son más propensas a resfriarse, a la gripe y a la neumonía. Cualquier infección respiratoria puede dificultar mucho más la respiración y podría causar más daño al tejido pulmonar.
  • Problemas cardíacos. Por razones que no se comprenden del todo, la EPOC puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, como el ataque cardíaco.
  • Cáncer de pulmón. Las personas con EPOC tienen un riesgo más alto para desarrollar cáncer de pulmón.
  • Presión arterial alta en las arterias pulmonares. La EPOC puede causar presión arterial alta en las arterias que llevan la sangre a los pulmones. Esta afección se conoce como hipertensión pulmonar.
  • Ansiedad y depresión. La dificultad para respirar puede impedirle hacer las actividades que le gustan. Y tener una afección grave como la EPOC, en ocasiones, puede causar ansiedad y depresión.

Prevención

A diferencia de otras afecciones médicas, la causa y la manera de evitar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC suelen ser evidentes. La mayor parte del tiempo, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica está relacionada directamente con el hábito de fumar. La mejor manera de prevenir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es no fumar nunca. Si fuma y tiene enfermedad pulmonar obstructiva crónica, dejar de hacerlo ahora mismo puede disminuir la velocidad con la que empeora la afección.

Si fumó durante mucho tiempo, puede ser difícil dejarlo, sobre todo si ya intentó hacerlo una, dos o más veces. Aun así, siga intentándolo. Es esencial encontrar un programa para dejar de fumar que pueda ayudarle a abandonar el hábito para siempre. Es su mejor oportunidad para reducir el daño a sus pulmones. Analice con el profesional de atención médica qué opciones podrían ser adecuadas para usted.

La exposición en el lugar de trabajo a gases, vapores y polvos químicos es otro factor de riesgo para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Si trabaja con este tipo de irritantes pulmonares, hable con su supervisor sobre las mejores formas de protegerse. Esto puede incluir usar equipos que ayuden a evitar inhalar dichas sustancias.

A continuación, le damos algunas medidas que puede tomar para prevenir las complicaciones vinculadas con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica:

  • Dejar de fumar para contribuir a reducir el riesgo de tener enfermedades cardíacas y cáncer de pulmón.
  • Recibir la vacuna contra la gripe todos los años y la vacuna contra la neumonía neumocócica regularmente para reducir el riesgo de algunas infecciones o prevenirlas. Además, hable con su médico u otro profesional de atención médica sobre el momento en que debe recibir la vacuna contra la COVID-19 y contra el virus respiratorio sincicial.
  • Si siente tristeza o desesperanza, o cree que podría tener depresión, consulte con un profesional de atención médica o un profesional de la salud mental.

Diagnóstico

La EPOC puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas se pueden parecer a los de otras afecciones pulmonares. Es posible que muchas personas que tienen EPOC no obtengan un diagnóstico hasta que la enfermedad esté avanzada.

Para diagnosticar su afección, el profesional de atención médica revisará sus síntomas, y le preguntará sobre sus antecedentes médicos y familiares, así como sobre cualquier exposición que haya tenido a irritantes pulmonares, especialmente al humo del cigarrillo. El profesional de atención médica hace un examen físico que incluye escuchar los pulmones. Es posible que para diagnosticar su afección también se hagan algunas de estas pruebas: prueba de la función pulmonar, análisis de laboratorio y obtención de imágenes.

Pruebas de la función pulmonar

Persona usando un espirómetro
Un espirómetro es un dispositivo de diagnóstico que mide la cantidad de aire que puede inhalar y exhalar, y cuánto le lleva expulsar el aire por completo después de inhalar profundamente.

Las pruebas de la función pulmonar se hacen para determinar el funcionamiento de los pulmones. Las pruebas pueden incluir lo siguiente:

  • Espirometría. En esta prueba, usted espira rápida y enérgicamente a través de una sonda conectada a una máquina. La máquina mide la cantidad de aire que pueden contener los pulmones y la rapidez con que el aire entra y sale de los pulmones. Con la espirometría se diagnostica la EPOC y se puede conocer el grado de limitación del flujo de aire.
  • Prueba del volumen pulmonar. Esta prueba mide la cantidad de aire que retienen los pulmones en diferentes momentos al inspirar y espirar.
  • Prueba de la difusión pulmonar. Esta prueba muestra lo bien que el cuerpo mueve el oxígeno y el dióxido de carbono entre los pulmones y la sangre.
  • Oximetría de pulso. Esta sencilla prueba utiliza un pequeño dispositivo que se coloca en uno de los dedos de la mano para medir la cantidad de oxígeno que hay en la sangre. El porcentaje de oxígeno en la sangre se denomina saturación de oxígeno. Es posible que también le hagan una prueba que consiste en caminar seis minutos mientras se verifica la saturación de oxígeno.
  • Prueba de esfuerzo con ejercicio. Para vigilar la función cardíaca y la pulmonar durante la actividad, puede someterse una prueba de esfuerzo con ejercicio en una caminadora o en una bicicleta estática.

Estudios por imágenes

  • Radiografía de tórax. Con una radiografía de tórax se pueden observar algunos cambios en los pulmones a causa de la EPOC. Con una radiografía también se pueden descartar otros problemas pulmonares o una insuficiencia cardíaca.
  • Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada combina imágenes de radiografías tomadas desde ángulos diferentes para crear imágenes de las estructuras internas del cuerpo. Una tomografía computarizada aporta muchos más detalles sobre los cambios pulmonares que la radiografía de tórax. Con una tomografía computarizada de los pulmones se puede detectar un enfisema o una bronquitis crónica. También puede ayudar a determinar si una cirugía podría ser beneficiosa para la EPOC. Las tomografías computarizadas pueden usarse para saber si tiene cáncer de pulmón.

También pueden utilizarse estudios por imágenes y pruebas de la función pulmonar para revisar su afección a lo largo del tiempo y ver cómo están funcionando los tratamientos.

Análisis de laboratorio

  • Análisis de gas de la sangre arterial. Este análisis de sangre mide lo bien que los pulmones llevan el oxígeno a la sangre y eliminan el dióxido de carbono.
  • Pruebas de deficiencia de AAT. Con los análisis de sangre se puede detectar si tiene la afección genética denominada deficiencia de alfa-1-antitripsina.
  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre no se usan para diagnosticar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, pero pueden usarse para determinar la causa de sus síntomas o descartar otras afecciones.

Tratamiento

El tratamiento varía según la gravedad de los síntomas y si tiene crisis frecuentes en las que los síntomas empeoran. Dichas crisis se llaman exacerbaciones. Un tratamiento eficaz puede controlar los síntomas, disminuir la velocidad con la que empeora la afección, disminuir el riesgo de complicaciones y mejorar su capacidad de llevar una vida activa.

Dejar de fumar

El paso más esencial en cualquier plan de tratamiento para la EPOC es dejar de fumar. Esto puede evitar que la EPOC empeore y le dificulte respirar. Pero dejar de fumar no es fácil, sobre todo si ya lo intentó y no tuvo éxito.

Hable con el profesional de atención médica sobre programas para dejar de fumar, productos para reemplazo de la nicotina y medicamentos que podrían ser de utilidad. También hable sobre cómo manejar las recaídas. El profesional de atención médica puede recomendar un grupo de apoyo para las personas que desean dejar de fumar. Además, es importante evitar el humo de segunda mano en la medida de lo posible.

Medicamentos

Se utilizan varios tipos de medicamentos para tratar los síntomas y las complicaciones de la EPOC. Puede tomar algunos medicamentos de forma regular y otros según sea necesario.

La mayoría de los medicamentos para la EPOC se administran mediante un inhalador. Este dispositivo pequeño y portátil administra el medicamento directamente en los pulmones cuando inhala el polvo o aerosol fino. Hable con el profesional de atención médica para conocer la manera correcta de usar el inhalador recetado.

Los medicamentos también se pueden administrar con un nebulizador. Esta pequeña máquina tiene una mascarilla o una boquilla y una manguera unida a un recipiente redondo en el que se colocan los medicamentos líquidos. El nebulizador convierte los medicamentos líquidos en una niebla que se puede inhalar y llega a los pulmones. Los nebulizadores también ayudan a aflojar la mucosidad. Es posible que tenga uno de los siguientes tipos de nebulizadores:

  • Los compresores o nebulizadores jet hacen pasar aire a presión a través de los medicamentos para crear niebla.
  • Los nebulizadores ultrasónicos usan vibraciones de alta frecuencia para crear niebla.
  • Los nebulizadores de malla o membrana pasan los medicamentos a través de una tapa con malla que tiene orificios pequeños para crear niebla.

Broncodilatadores

Los broncodilatadores son medicamentos que suelen venir en inhaladores. Los broncodilatadores relajan los músculos alrededor de las vías respiratorias. Esto puede ayudar a aliviar la tos y facilitar la respiración. Según la gravedad de la EPOC, es posible que necesite un broncodilatador de acción corta antes de las actividades, un broncodilatador de acción prolongada que utilice todos los días o ambos.

Entre los ejemplos de broncodilatadores de acción corta se incluyen los siguientes:

  • Albuterol (ProAir, Ventolin, Proventil).
  • Ipratropio (Atrovent).
  • Levalbuterol (Xopenex).

Un ejemplo de un inhalador combinado de broncodilatadores de acción corta es el bromuro de ipratropio y albuterol (Combivent Respimat).

Esteroides inhalables

Los corticoesteroides inhalables, que suelen denominarse solo esteroides, pueden disminuir la inflamación de las vías respiratorias y ayudar a prevenir crisis cuando los síntomas de la EPOC empeoran. Sus efectos secundarios pueden incluir moretones, infecciones en la boca y ronquera. Estos medicamentos son útiles si suele tener períodos en los que los síntomas de la EPOC empeoran.

Inhaladores combinados

Algunos inhaladores combinados incluyen más de un tipo de broncodilatador. Entre los ejemplos de estos, se incluyen los siguientes:
  • Bromuro de aclidinio y formoterol fumarato (Duaklir Pressair).
  • Glicopirronio y formoterol fumarato (Bevespi Aerosphere).
  • Bromuro de tiotropio y olodaterol (Stiolto Respimat).
  • Umeclidinio y vilanterol (Anoro Ellipta).

Otros inhaladores combinan broncodilatadores y esteroides inhalables. Entre los ejemplos, se incluyen los siguientes:

  • Budesónida, glicopirronio y formoterol fumarato (Breztri Aerosphere).
  • Fluticasona y vilanterol (Breo Ellipta).
  • Furoato de fluticasona, umeclidinio y vilanterol (Trelegy Ellipta).
  • Budesónida y formoterol (Breyna, Symbicort).
  • Propionato de fluticasona y salmeterol (Advair, AirDuo RespiClick, Wixela Inhub).

Esteroides orales.

Para aquellos momentos en los que los síntomas de la EPOC empeoran, los tratamientos de corta duración con corticoides orales, por ejemplo, de 3 a 5 días, pueden evitar que la EPOC siga empeorando. Los corticoides orales son medicamentos que se administran por vía oral. El consumo a largo plazo de estos medicamentos puede tener efectos secundarios graves, como aumento de peso, diabetes, osteoporosis, cataratas y un riesgo más alto para infección.

Inhibidores de la fosfodiesterasa

Los inhibidores de la fosfodiesterasa son medicamentos que ayudan al cuerpo a relajar los vasos sanguíneos y las vías respiratorias para mejorar el flujo sanguíneo y la respiración. Tienen el efecto de bloquear ciertas enzimas en el cuerpo.
  • La ensifentrina (Ohtuvayre) es un inhibidor de PDE3 y PDE4. Es un tratamiento de mantenimiento para adultos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Usted lo inhala mediante un nebulizador. Se usa para ayudar a relajar los músculos alrededor de las vías respiratorias para reducir la falta de aire y la tos. También se usa para reducir la inflamación de las vías respiratorias, lo que puede llevar a menos exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • El roflumilast (Daliresp) es un inhibidor de PDE4 aprobado para adultos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica grave. Es una píldora. Se usa para prevenir y disminuir la cantidad de exacerbaciones o para impedir el empeoramiento de los síntomas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Ambos medicamentos son solo para adultos. No deben usarse para problemas respiratorios repentinos. Pregunte al médico sobre los efectos secundarios comunes y graves de cada medicamento.

Teofilina

Cuando otros tratamientos no han sido eficaces o si el costo es un factor importante, la teofilina (Elixofilina, Theo-24, Theochron), un medicamento menos costoso, puede ayudar a mejorar la respiración y prevenir crisis de empeoramiento de los síntomas. Los efectos secundarios dependen de la dosis, y pueden incluir náuseas y problemas para dormir. Se suelen hacer análisis de sangre para controlar los niveles de teofilina en sangre. La presencia de latidos cardíacos irregulares y convulsiones es posible si el nivel en sangre es demasiado alto.

Medicamentos biológicos

Los medicamentos biológicos son fármacos especiales creados para actuar como proteínas naturales del cuerpo. Están diseñados para detectar y bloquear las señales que causan inflamación o enfermedad, lo que ayuda a tratar el problema desde su origen. Algunas personas con EPOC tienen exacerbaciones frecuentes debido a inflamación eosinofílica, un tipo especial de inflamación de las vías respiratorias. Los medicamentos biológicos dupilumab (Dupixent) y mepolizumab (Nucala), pueden ser útiles en adultos cuya EPOC no está bien controlada con los tratamientos estándar y que tienen niveles altos de glóbulos blancos llamados eosinófilos. Estos medicamentos con receta médica se administran mediante inyecciones bajo la piel y se utilizan junto con los tratamientos habituales para la EPOC para reducir las exacerbaciones y mejorar la respiración. Como todos los medicamentos, pueden causar efectos secundarios, incluidos algunos que pueden ser graves. Hable con su equipo de atención médica para conocer los riesgos y los efectos secundarios más frecuentes antes de comenzar el tratamiento.

Antibióticos

Las infecciones respiratorias, como la bronquitis aguda, la neumonía y la gripe, pueden agravar los síntomas de la EPOC. Los antibióticos pueden ayudar a tratar las crisis de empeoramiento de los síntomas de la EPOC, pero generalmente no se recomiendan para prevenir infecciones. Algunos estudios demuestran que determinados antibióticos, como azitromicina (Zithromax), ayudan a prevenir las exacerbaciones de la EPOC. Pero los efectos secundarios y la resistencia a los antibióticos pueden limitar su uso.

Terapias

La oxigenoterapia, un programa de rehabilitación pulmonar y la terapia de ventilación mecánica no invasiva domiciliaria pueden ayudar a tratar la EPOC.

Oxigenoterapia

Si no hay suficiente oxígeno en la sangre, puede necesitar administración de oxígeno. Este oxígeno adicional puede llegar a los pulmones a través de una mascarilla o de tubos de plástico con puntas que se introducen en la nariz. Estas piezas están unidas al tanque de oxígeno. Las unidades portátiles y livianas que puede llevar consigo pueden ayudarle a moverse con más facilidad.

Algunas personas con EPOC usan el oxígeno solo cuando hacen actividades o mientras duermen. Otras personas usan el oxígeno todo el tiempo. La oxigenoterapia puede prolongar la vida y mejorar su calidad. Hable con el profesional de atención médica sobre sus necesidades y opciones de terapia con oxígeno.

Programa de rehabilitación pulmonar

En general, estos programas combinan educación sobre salud, entrenamiento con ejercicios, técnicas de respiración, consejos nutricionales y asesoramiento. Trabajará con una variedad de especialistas, que pueden adaptar su programa de rehabilitación a sus necesidades.

La rehabilitación pulmonar después de las crisis de empeoramiento de los síntomas puede disminuir la probabilidad de que tenga que volver al hospital. También le permite participar más activamente en las actividades diarias y mejora la calidad de vida. Hable con el profesional de atención médica sobre la posibilidad de asistir a un programa.

Terapia de ventilación mecánica no invasiva en el hogar

Esta terapia podría evitar las crisis de empeoramiento de los síntomas en algunas personas con EPOC grave. Se sigue investigando para determinar cuáles son las mejores formas de usar esta terapia en casa.

Según los datos disponibles, se avala el uso en el hospital de algunos dispositivos de respiración asistida, como el sistema de presión positiva de dos niveles sobre las vías respiratorias. El sistema de presión positiva de dos niveles sobre las vías respiratorias podría ayudar a determinadas personas con EPOC si se utiliza en casa durante la noche. Se trata de una máquina de terapia de ventilación mecánica no invasiva que se acopla a una mascarilla que se coloca sobre la boca y la nariz. El sistema de presión positiva de dos niveles sobre las vías respiratorias facilita la respiración y puede disminuir la probabilidad de tener que volver al hospital. También reduce la cantidad de dióxido de carbono que queda en los pulmones al exhalar. Un exceso de dióxido de carbono puede derivar en una insuficiencia respiratoria aguda y la necesidad de hospitalización.

Manejar las crisis de empeoramiento de los síntomas

Incluso con un tratamiento continuo, puede haber momentos en los que los síntomas empeoran durante días o semanas. Estos momentos se conocen como exacerbaciones y pueden derivar en insuficiencia pulmonar si no recibe tratamiento de inmediato.

Las exacerbaciones pueden deberse a una infección respiratoria, a la contaminación del aire o a otros desencadenantes de un empeoramiento de la irritación y la inflamación de los pulmones. Independientemente de la causa, es importante obtener ayuda médica de inmediato si nota que la tos es peor que lo normal, si hay un cambio en la mucosidad que expulsa al toser o si le cuesta respirar.

Cuando se producen exacerbaciones, puede que necesite medicamentos como antibióticos, esteroides o ambos, así como administración de oxígeno o tratamiento en el hospital. Cuando los síntomas mejoren, el profesional de atención médica puede hablarle sobre las formas de prevenir las crisis de empeoramiento de los síntomas en un futuro. Es posible que deba dejar de fumar; tomar esteroides inhalables, broncodilatadores de acción prolongada u otros medicamentos; recibir la vacuna anual contra la gripe; y evitar la contaminación del aire cuando sea posible.

Cirugía

La cirugía es una opción para algunas personas con tipos de enfisema grave que necesitan ayuda adicional aparte de los medicamentos que toman. Las opciones quirúrgicas son, entre otras, las siguientes:

  • Cirugía de reducción del volumen pulmonar. En esta cirugía, el cirujano extrae pequeñas cuñas de tejido pulmonar dañado de la parte superior de los pulmones. Esto crea un espacio adicional en el tórax para que el tejido pulmonar sano que queda pueda expandirse y el diafragma, el músculo que asiste en la respiración, pueda trabajar mejor. En algunas personas, esta cirugía puede mejorar la calidad de vida y ayudarles a vivir más tiempo.
  • Reducción endoscópica del volumen pulmonar. Este es un procedimiento de invasión mínima para tratar a las personas con EPOC, que también se conoce como cirugía de válvula endobronquial. Se coloca una pequeña válvula endobronquial unidireccional en el pulmón. El aire puede salir de la parte dañada del pulmón a través de la válvula, pero no ingresa aire nuevo. Esto permite que el lóbulo más dañado se contraiga, de modo que la parte más sana del pulmón tenga más espacio para expandirse y funcionar de manera adecuada.
  • Trasplante de pulmón. El trasplante de pulmón puede ser una opción para aquellas personas que reúnen determinados criterios. El reemplazo de un pulmón puede mejorar la respiración y permitir tener un estilo de vida más activo. No obstante, es una cirugía importante que tiene riesgos graves, como el rechazo de órganos. Un trasplante de pulmón requiere tomar de por vida medicamentos que debilitan el sistema inmunitario.
  • Bullectomía. En los pulmones, se forman grandes espacios de aire llamados bullas cuando se destruyen las paredes internas de los alvéolos. Esto deja un solo saco de aire grande en lugar de un conjunto de muchos sacos más pequeños. Las bullas pulmonares se pueden volver muy grandes y causar problemas respiratorios porque el aire viejo queda atrapado y no deja suficiente espacio para el aire nuevo. En una bullectomía, el cirujano extirpa las bullas de los pulmones para mejorar el flujo de aire.

Deficiencia de alfa-1 antitripsina

En el caso de los adultos con EPOC relacionada a la deficiencia de alfa-1 antitripsina, las opciones de tratamiento son las mismas que se utilizan para las personas con tipos más comunes de EPOC. Además, algunas personas pueden recibir tratamiento mediante el reemplazo de la proteína alfa-1 antitripsina faltante. Esto puede prevenir un mayor daño a los pulmones.

Autocuidado

Si tiene enfermedad pulmonar obstructiva crónica, puede tomar medidas para sentirse mejor y disminuir el daño a sus pulmones:

  • Controle su respiración. Hable con el profesional de atención médica o con un terapeuta respiratorio sobre las técnicas para respirar más eficientemente durante el día. Además, hable sobre las posiciones que facilitan la respiración, las formas de ahorrar energía, como sentarse para realizar tareas cuando sea posible, y las maneras de relajarse cuando le cueste respirar.
  • Despeje sus vías respiratorias. Con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el moco tiende a acumularse en las vías respiratorias y puede ser difícil de eliminar. Eliminar el moco y controlar la tos, beber mucha agua y usar un humidificador pueden ayudar.
  • Realice actividad física de manera regular. La actividad física puede parecer complicada cuando se tiene dificultad para respirar. Sin embargo, la actividad física y el ejercicio pueden mejorar la fuerza y la resistencia generales, así como fortalecer los músculos que usa para respirar. Converse con su profesional de atención médica sobre qué actividades son las más adecuadas para usted.
  • Coma alimentos saludables. Comer alimentos saludables puede ayudarle a mantener la fuerza. Si tiene un peso inferior al normal, el profesional de atención médica puede recomendarle suplementos nutricionales. Si tiene sobrepeso, bajar de peso puede ayudar mucho a su respiración, en especial durante la actividad física.
  • Evite fumar y el aire de mala calidad. Además de dejar de fumar, es importante evitar los lugares donde otros fuman. El humo de segunda mano puede dañar aún más los pulmones. La contaminación del aire también puede irritar los pulmones, así que compruebe las previsiones diarias de la calidad del aire antes de salir. Identifique qué factores podrían desencadenar los episodios de empeoramiento de los síntomas para evitarlos tanto como pueda.
  • Visite al profesional de atención médica con regularidad. Siga su cronograma de citas, aunque se sienta bien. Es importante controlar regularmente la función pulmonar. Y asegúrese de recibir la vacuna contra la gripe todos los años en otoño para ayudar a prevenir infecciones que pueden empeorar su enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC. Pregunte al profesional de atención médica cuándo recibir las vacunas contra el neumococo, la COVID-19 y el virus respiratorio sincicial. Llame al profesional de atención médica si los síntomas empeoran o si observa síntomas de infección.

Afrontamiento y apoyo

Vivir con EPOC puede ser un desafío, en especial cuando se vuelve grave y es más difícil recuperar el aliento. Es posible que tenga que renunciar a algunas actividades que solía disfrutar. También es posible que sus familiares y amigos necesiten adaptarse a algunos de estos cambios.

Puede ser útil compartir cómo se siente con su familia, sus amigos, un profesional de atención médica o un profesional de la salud mental. Puede beneficiarse de asesoramiento o de medicamentos si se siente deprimido o abrumado. Considere unirse a un grupo de apoyo para personas con EPOC.

Preparación para la cita médica

Si su profesional de atención primaria cree que puede tener enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC, probablemente lo remitirá a un médico especializado en afecciones pulmonares llamado neumólogo.

Lo que puede hacer

Puede pedir a un familiar o a un amigo que le acompañe a la cita médica para que le ayude a recordar la información.

Antes de la cita médica, prepare una lista con lo siguiente:

  • Los síntomas que tiene y cuándo comenzaron. Incluya todo aquello que empeore o mejore sus síntomas.
  • Todos los medicamentos, las vitaminas, las plantas medicinales y los suplementos que tome. Incluya las dosis.
  • Los antecedentes familiares, por ejemplo, si alguien en su familia tiene enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Tratamiento que ha tenido para la EPOC, si lo hubiera. Indique qué tratamiento era y si resultó de ayuda.
  • Cualquier otra afección médica que haya tenido y su tratamiento.
  • Si fuma o fumó alguna vez.
  • Preguntas para hacer al profesional de atención médica.

Estas son algunas preguntas que puede hacer:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas deben hacerme?
  • ¿Qué tratamiento recomienda?
  • Tengo otras afecciones de salud. ¿Cómo las afectará la EPOC?
  • ¿Hay restricciones que deba respetar?

No dude en hacer otras preguntas que tenga durante la cita médica.

Lo que puede esperar del médico

El profesional de atención médica le puede hacer preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuánto hace que tiene tos?
  • ¿Le cuesta recuperar el aliento, aunque haga poca actividad, o no haga ninguna?
  • ¿Ha notado algún silbido del pecho al respirar?
  • ¿Fuma en la actualidad o alguna vez ha fumado cigarrillos? Si fuma, ¿le gustaría recibir ayuda para dejarlo?

Prepárese para responder las preguntas, de modo que tenga más tiempo para hablar sobre los temas que le resulten más importantes.

Last Updated: September 15th, 2026