Esguince de tobillo
Un esguince de tobillo se suele tratar con cuidados en casa y ejercicios para que vuelvas a caminar con normalidad.
Perspectiva general
Un esguince de tobillo ocurre cuando tuerces, doblas o giras el tobillo de una forma extraña. Esto puede estirar o desgarrar las fuertes bandas de tejido que ayudan a sostener los huesos del tobillo. Estas bandas duras de tejido son los ligamentos.
Los ligamentos estabilizan las articulaciones y evitan movimientos perjudiciales. Un esguince de tobillo se puede producir cuando los ligamentos se desgarran o se estiran mucho. La mayoría de los esguinces de tobillo afectan los tres ligamentos del lado externo del tobillo.
El tratamiento adecuado depende de la gravedad del esguince. Puedes tratar muchos esguinces en casa con autocuidado y analgésicos de venta libre. Sin embargo, es apropiado que un profesional de atención médica, en especial uno que se especialice en medicina del deporte, ortopedia o medicina física y rehabilitación, evalúe la lesión. Puede que considere que necesitas tratamiento, como fisioterapia, o un yeso o una férula.
Después de un esguince de tobillo, es importante hacer ejercicios que fortalezcan los músculos del tobillo y mejoren el equilibrio. Estos ejercicios ayudan con la recuperación y pueden evitar futuros esguinces. Un fisioterapeuta puede enseñarte a hacer los ejercicios correctos para tu lesión.
Síntomas
Los síntomas de un esguince de tobillo dependen de la gravedad de la lesión. Por ejemplo:
- Dolor, en especial cuando cargas peso sobre el pie afectado.
- Sensibilidad al tocar el tobillo.
- Hinchazón.
- Moretones.
- Movimiento limitado del tobillo.
- Sensación de inestabilidad o de que el tobillo podría ceder.
- Sensación o sonido de chasquido en el momento de la lesión.
Cuándo debes consultar a un médico
Si tienes dolor e hinchazón en el tobillo y crees que podrías tener un esguince, comunícate con el profesional de atención médica. Si bien el autocuidado puede ser lo único que necesitas, lo mejor es verificar si necesitas un examen médico. Según tus síntomas, puede que tengas un ligamento desgarrado o un hueso roto en el tobillo o la parte inferior de la pierna.
Causas
Un esguince de tobillo es la distensión o el desgarro de los ligamentos del tobillo, que conectan los huesos entre sí y, así, brindan sostén a las articulaciones.
Un esguince se produce cuando se fuerza el tobillo fuera de su posición típica, lo que hace que uno o más de los ligamentos se estiren, se desgarren parcialmente o se desgarren por completo.
Las causas comunes para un esguince de tobillo incluyen las siguientes:
- Torcerse el tobillo durante una caída, en especial al doblarlo hacia adentro
- Caer mal después de saltar o girar
- Caminar o hacer ejercicio sobre una superficie irregular
- Que alguien te pise el pie, con más frecuencia al practicar deportes
Factores de riesgo
Ciertos factores pueden aumentar la probabilidad de un esguince de tobillo, entre ellos:
- Practicar deportes. Los deportes que implican saltar, cambios repentinos de dirección o movimientos giratorios pueden tener un riesgo más alto para esguinces de tobillo. Los ejemplos incluyen baloncesto, fútbol, fútbol americano, tenis, pickleball y carrera de montaña.
- Superficies irregulares. Caminar o correr en superficies irregulares o practicar en terrenos en malas condiciones aumentan el riesgo para esguinces de tobillo.
- Lesiones previas en el tobillo. Si tuviste anteriormente un esguince de tobillo u otras lesiones en esta zona, tienes más probabilidad de volver a tener una lesión en el tobillo.
- Tobillos débiles. Tener poca fuerza o flexibilidad en el tobillo puede aumentar el riesgo para un esguince, en especial durante la actividad física.
- Calzado incorrecto. Usar tacones altos, zapatos que no calzan bien o usar calzado que no sea el adecuado para una actividad puede hacer que los tobillos sean menos estables y aumentar el riesgo para una lesión.
Complicaciones
No tratar un esguince de tobillo correctamente, volver a las actividades antes de tiempo o tener esguince de tobillo constantemente pueden derivar en lo siguiente:
- Esguinces constantes
- Dolor constante en el tobillo
- Debilidad o inestabilidad en los tobillos que ceden con facilidad
- Artritis en la articulación del tobillo
Prevención
Con el fin de reducir el riesgo para un esguince de tobillo u otra lesión en el tobillo, sigue estas pautas:
- Practica ejercicios de equilibrio para mejorar la estabilidad y la fuerza del tobillo.
- Realiza un precalentamiento antes de hacer ejercicio o practicar deportes.
- Ten cuidado al caminar, correr o trabajar sobre superficies irregulares.
- Usa una tobillera o un esparadrapo si el tobillo está débil o tuvo una lesión previamente.
- Usa calzado que calce adecuadamente y que esté hecho para tu actividad.
- Limita el uso de tacos altos para reducir el esguince.
- Solo practica deportes o haz actividades para los que tu cuerpo esté preparado.
- Mantén los músculos fuertes y flexibles durante los ejercicios regulares.
Diagnóstico
Diagnosticar un esguince de tobillo suele implicar un examen físico de la zona lesionada. El profesional de atención médica examina el tobillo, el pie y la parte inferior de la pierna de la siguiente forma:
- Ejerce presión sobre la piel alrededor de la lesión para encontrar zonas sensibles.
- Mueve el pie para evaluar la amplitud de movimiento y ver qué posiciones causan dolor.
Pruebas
Si la lesión es grave, puede que necesites estudios por imágenes para saber si hay huesos rotos o daño en los ligamentos. Estas son algunas de esas pruebas:
- Radiografías. Durante una radiografía, una cantidad pequeña de radiación atraviesa el cuerpo para generar imágenes de los huesos del tobillo. Esta prueba sirve para descartar fracturas de los huesos.
- Resonancia magnética. En la resonancia magnética, se usan ondas de radio y un campo magnético poderoso para producir imágenes transversales o tridimensionales detalladas de las estructuras internas blandas del tobillo, incluidos los ligamentos.
- Tomografía computarizada. Las tomografías computarizadas pueden revelar más detalles sobre los huesos de la articulación. Las tomografías computarizadas toman radiografías desde varios ángulos diferentes y las combinan para generar imágenes transversales o tridimensionales.
- Ecografía. Una ecografía usa ondas de radio para crear imágenes en tiempo real. Estas imágenes pueden ayudar al profesional de atención médica a evaluar el estado de un ligamento o tendón cuando el pie está en diferentes posiciones.
Tratamiento
El tratamiento adecuado depende de la gravedad del esguince. Los principales objetivos son reducir el dolor y la hinchazón, ayudar a que el ligamento se recupere y restaurar el movimiento, la fuerza y la estabilidad del tobillo.
En caso de lesiones graves, el profesional de atención médica puede remitirte a un especialista en lesiones musculoesqueléticas, como un cirujano ortopédico o un médico especializado en medicina física y rehabilitación.
Medicamentos
Para la mayoría de las personas, los analgésicos de venta libre son suficientes para controlar el dolor de un esguince de tobillo. Puedes tomar con ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), naproxeno sódico (Aleve) o acetaminofén (Tylenol y otros) para controlar el dolor.
Dispositivos
Caminar con un esguince de tobillo puede doler. Puede que necesites muletas hasta que el dolor se alivie. Según la gravedad del esguince, el profesional de atención médica puede recomendarte usar una venda elástica, una cinta deportiva o una tobillera para estabilizar el tobillo. En el caso de un esguince grave, podría ser necesario un yeso o una bota para inmovilizar el tobillo mientras sana.
Terapia
Una vez que el dolor y la hinchazón mejoren, el profesional de atención médica recomienda ejercicios para ayudar a restaurar el movimiento, la fuerza, la flexibilidad y la estabilidad del tobillo. El profesional de atención médica o un fisioterapeuta te indicará cómo aumentar gradualmente la dificultad de estos ejercicios de forma segura.
Fortalecer los músculos del tobillo es clave para sostener la articulación y evitar futuros esguinces. Los ejercicios de equilibrio, como pararse equilibrado sobre un pie, ayudan a reentrenar los músculos para que trabajen juntos y mejorar la estabilidad.
Si el esguince de tobillo se produjo mientras practicabas deportes o hacías ejercicio, habla con el profesional de atención médica antes de volver a la actividad. Puede que el profesional de atención médica o un fisioterapeuta te indique hacer movimientos específicos para asegurarse de que el tobillo esté lo suficientemente fuerte y estable como para volver a practicar deportes.
Cirugía
En casos poco frecuentes, se necesita una cirugía cuando la lesión no se cura o el tobillo sigue inestable después de un largo período de fisioterapia y ejercicios de rehabilitación. La cirugía se puede realizar para lo siguiente:
- Reparar un ligamento que no se curará
- Reconstruir un ligamento con tejido de un ligamento o tendón cercano
Cuidado personal
Para el autocuidado de un esguince de tobillo, usa el método de reposo, hielo, compresión y elevación durante los primeros dos o tres días:
- Reposo. Evita las actividades que te causen dolor, hinchazón o molestia.
- Hielo. Usa una compresa de hielo o sumerge la zona afectada en agua helada durante 15 a 20 minutos y repite el proceso cada 2 o 3 horas mientras estés despierto. Coloca siempre una toalla fina entre la bolsa de hielo y la piel. Si tienes una enfermedad vascular, diabetes o disminución de la sensibilidad en la piel, habla con el profesional de atención médica antes de aplicar hielo.
- Compresión. Para ayudar a detener la hinchazón, comprime el tobillo con una venda elástica hasta que la hinchazón se detenga. No ajustes demasiado la venda para no obstruir la circulación. Comienza a vendar desde el extremo más alejado del corazón.
- Elevación. Para reducir la hinchazón, levanta el tobillo por encima del nivel del corazón, especialmente por la noche. La gravedad ayuda a reducir la hinchazón, ya que drena el exceso de líquido.
Preparación antes de la cita
Programa una cita con un profesional de atención médica o busca atención médica de emergencia si el esguince de tobillo no mejora con el autocuidado o sigue causando dolor o inestabilidad. Si el esguince es grave, es posible que te remitan a un médico especializado en medicina del deporte o cirugía ortopédica.
Qué puedes hacer
Te recomendamos que hagas una lista que incluya lo siguiente:
- Descripciones detalladas de tus síntomas
- Información sobre problemas de salud que hayas tenido, sobre todo las lesiones anteriores en el tobillo
- Todos los medicamentos y suplementos alimenticios que tomas
- Preguntas que desees hacerle al profesional de atención médica
Qué esperar del médico
El profesional de atención médica podría hacerte las siguientes preguntas:
- ¿Cómo ocurrió la lesión?
- ¿En qué dirección giraste el pie cuando te lesionaste?
- ¿Puedes soportar peso con ese pie?
- ¿Qué tratamientos de autocuidado probaste?
- ¿Qué efecto tuvieron los tratamientos?
- ¿Te has lesionado antes el tobillo?
- ¿Cómo se trató esa lesión?
© 1998-2026 Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médicas (MFMER, por sus siglas en inglés). Todos los derechos reservados.
Terms of Use