Fibromas uterinos
Por el personal de Mayo Clinic
Descripción general
Los fibromas uterinos son tumores frecuentes del útero. Suelen aparecer durante los años en que generalmente se puede producir un embarazo y dar a luz. Los fibromas uterinos no son un cáncer, y casi nunca se convierten en cáncer. Tampoco están vinculados con riesgo más alto para otros tipos de cáncer en el útero. También se conocen como leiomiomas o miomas.
Los fibromas varían en cantidad y tamaño. Puede tener un solo fibroma o más de uno. Algunos de estos tumores son demasiado pequeños para apreciarlos a simple vista. Otros pueden crecer hasta tener el tamaño de una toronja (pomelo) o ser más grandes. Un fibroma que crece mucho puede afectar la parte interior y exterior del útero. En casos extremos, algunos fibromas crecen tanto como para llenar la pelvis o la zona del estómago. Pueden hacer que la persona parezca embarazada.
Muchas personas tienen fibromas uterinos en algún momento de su vida. Sin embargo, es posible que no sepa que los tiene porque a menudo no causan síntomas. Es posible que el profesional de atención médica descubra fibromas durante un examen pélvico o una ecografía para el embarazo.
Síntomas
Muchas personas que tienen fibromas uterinos no presentan ningún síntoma. En las personas que sí tienen, los síntomas pueden verse influenciados por la ubicación, el tamaño y el número de fibromas.
Los síntomas más frecuentes de los fibromas uterinos son los siguientes:
- Sangrado menstrual abundante o períodos menstruales dolorosos.
- Períodos menstruales más largos o frecuentes.
- Presión o dolor pélvico.
- Micción frecuente o problemas para orinar.
- Crecimiento de la zona del estómago.
- Estreñimiento.
- Dolor en la zona del estómago o en la parte baja de la espalda, o dolor durante las relaciones sexuales.
En pocas ocasiones, los fibromas pueden causar un dolor repentino e intenso cuando superan su riego sanguíneo y comienzan a morir.
Los fibromas suelen agruparse por su ubicación. Los fibromas intramurales crecen dentro de la pared muscular del útero. Los fibromas submucosos sobresalen dentro de la cavidad uterina. Los fibromas subserosos se forman por fuera del útero.
Cuándo consultar a un médico
Consulte al médico si tiene lo siguiente:
- Dolor pélvico que no desaparece.
- Períodos menstruales abundantes o dolorosos que limitan lo que puede hacer.
- Manchas o sangrado entre períodos menstruales.
- Problemas para vaciar la vejiga.
- Cansancio y debilidad continuos, que pueden ser síntomas de anemia, es decir, un nivel bajo de glóbulos rojos.
Busque de inmediato atención médica si tiene sangrado vaginal intenso o dolor pélvico agudo que aparece rápidamente.
Causas
No se sabe cuál es la causa exacta del fibroma uterino, pero estos pueden ser algunos factores:
- Cambios genéticos. Muchos fibromas contienen cambios en los genes que difieren de los de las células típicas del músculo uterino.
-
Hormonas. Dos hormonas llamadas estrógeno y progesterona hacen que el tejido que recubre el interior del útero se engrose durante cada ciclo menstrual para prepararse para el embarazo. Estas hormonas también parecen contribuir al crecimiento de los fibromas.
Los fibromas contienen más células a las que se unen el estrógeno y la progesterona que las células musculares típicas del útero. Los fibromas suelen reducirse después de la menopausia debido a un descenso de los niveles hormonales.
- Otros factores de crecimiento. Las sustancias que ayudan al cuerpo a mantener los tejidos, como el factor de crecimiento similar a la insulina, pueden afectar el desarrollo de los fibromas.
- Matriz extracelular. Es el material que hace que las células se peguen, como el cemento entre los ladrillos. La matriz extracelular aumenta en los fibromas y los hace fibrosos. La matriz extracelular también almacena los factores de crecimiento y causa cambios biológicos en las propias células.
Los médicos creen que los fibromas uterinos pueden desarrollarse a partir de una célula madre en el tejido muscular liso del útero. Una sola célula se divide una y otra vez. Con el tiempo se convierte en una masa firme y gomosa distinta del tejido cercano.
Los patrones de crecimiento de los fibromas uterinos varían: pueden crecer lenta o rápidamente, o pueden permanecer del mismo tamaño. Algunos fibromas pasan por períodos de crecimiento acelerado y otros se encogen por sí solos.
Los fibromas que se forman durante el embarazo pueden reducirse o desaparecer después del embarazo, a medida que el útero vuelve a su tamaño habitual.
Factores de riesgo
Existen pocos factores de riesgo conocidos de tener fibromas uterinos, aparte de ser una persona en edad reproductiva. Entre estos se encuentran los siguientes:
- Raza. Todas las personas en edad reproductiva que han nacido mujeres pueden desarrollar fibromas. Las personas de piel negra son más propensas a tener fibromas que las personas de otros grupos raciales. Las personas de piel negra tienen fibromas a edades más tempranas que las de piel blanca. También es probable que tengan más fibromas o que estos sean más grandes, además de presentar síntomas más intensos, que las personas de piel blanca.
- Antecedentes familiares. Si su madre o su hermana tuvieron fibromas, corre más riesgo de presentarlos.
- Otros factores. El inicio de la menstruación antes de los 10 años; la obesidad; un nivel bajo de vitamina D; una dieta rica en carnes rojas y baja en verduras, frutas y lácteos; y el consumo de alcohol, como la cerveza, parecen aumentar el riesgo de presentar fibromas.
Complicaciones
A menudo, los fibromas uterinos no son peligrosos. Pero pueden causar dolor y derivar en complicaciones. Estas consisten en una disminución de los glóbulos rojos que se denomina anemia. Esta afección puede causar fatiga por una gran pérdida de sangre. Si sangra mucho durante la menstruación, el médico puede indicar que tome un suplemento de hierro para evitar o ayudar a controlar la anemia. A veces, una persona con anemia necesita recibir sangre de un donante, lo que se conoce como transfusión, debido a la pérdida de sangre.
Embarazo y fibromas
Por lo general, los fibromas no interfieren en el proceso de lograr un embarazo. Sin embargo, algunos fibromas, especialmente los de tipo submucoso, podrían causar infertilidad o pérdida del embarazo.
Los fibromas también pueden aumentar el riesgo de ciertas complicaciones del embarazo. Entre ellas, están las siguientes:
- Desprendimiento de placenta, que ocurre cuando la placenta, que es el órgano que aporta oxígeno y nutrientes al bebé, se separa de la pared interna del útero.
- Restricción del crecimiento fetal, que ocurre cuando el feto no crece según lo esperado.
- Parto prematuro, que es cuando el bebé nace antes de tiempo, antes de la semana 37 de embarazo.
Prevención
Los investigadores siguen estudiando las causas de los fibromas. Sin embargo, se necesita más investigación sobre cómo prevenirlos. Puede que no sea posible prevenir los fibromas uterinos. Pero solo un pequeño porcentaje de estos tumores necesita tratamiento.
Podría reducir el riesgo de tener fibromas con cambios saludables en su estilo de vida. Intente mantener un peso saludable. Haga ejercicio regularmente. Y siga una alimentación equilibrada con mucha fruta y verdura.
Algunas investigaciones indican que las píldoras anticonceptivas o los anticonceptivos gestagénicos de acción prolongada pueden reducir el riesgo de fibromas. Pero el uso de píldoras anticonceptivas antes de los 16 años puede estar relacionado con un riesgo más alto.
Diagnóstico
Los fibromas uterinos suelen encontrarse por azar durante un examen pélvico de rutina. El médico puede sentir cambios irregulares en la forma del útero, lo cual sugiere la presencia de fibromas.
Si tiene síntomas de fibromas uterinos, es posible que necesite estas pruebas:
-
Ecografía. En esta prueba, se usan ondas sonoras para obtener una imagen del útero. Puede confirmar que tiene fibromas y mapearlos y medirlos.
Un médico o técnico mueve el dispositivo ecográfico, llamado transductor, sobre la zona del estómago. Esto se llama ecografía transabdominal. También puede colocar el dispositivo dentro de la vagina para obtener imágenes del útero. Esto se denomina ecografía transvaginal.
- Pruebas de laboratorio. Si tiene sangrados menstruales irregulares, es posible que necesite análisis de sangre para buscar sus posibles causas. Entre estos análisis, se puede incluir un hemograma completo para verificar si hay anemia causada por la pérdida continua de sangre. Otros análisis de sangre pueden servir para buscar trastornos de sangrado o problemas de la tiroides.
Otros estudios por imágenes.
Si una ecografía no proporciona suficiente información, es posible que necesite otros estudios por imágenes, como los siguientes:
- Resonancia magnética. Esta prueba puede mostrar con más detalle el tamaño y la ubicación de los fibromas. También puede identificar distintos tipos de tumores y ayudar a determinar las opciones de tratamiento. En la mayoría de los casos, las resonancias magnéticas se usan en personas con un útero más grande o en aquellas que se acercan a la menopausia, que también se conoce como perimenopausia.
- Histerosonografía. En la histerosonografía, se usa solución salina estéril para expandir el espacio dentro del útero, llamado cavidad uterina. Esto facilita la obtención de imágenes de los fibromas submucosos y del revestimiento del útero si está intentando lograr un embarazo o si tiene sangrado menstrual abundante. Otro nombre con el que se conoce la histerosonografía es sonograma de infusión salina.
- Histerosalpingografía. En la histerosalpingografía, se usa un tinte para resaltar la cavidad uterina y las trompas de Falopio en las imágenes de rayos X. El médico puede recomendarla si la infertilidad es motivo de preocupación. Esta prueba puede ayudar a saber si las trompas de Falopio están abiertas o bloqueadas, y puede mostrar algunos fibromas submucosos.
- Histeroscopia. Para este examen, el médico inserta un pequeño telescopio iluminado, llamado histeroscopio, a través del cuello del útero hasta llegar al útero. Luego, inyecta solución salina en el útero. Esto hace que se expanda la cavidad uterina y permite al médico revisar las paredes del útero y las aberturas de las trompas de Falopio.
Tratamiento
No existe un único tratamiento que sea el mejor para los fibromas uterinos. Hay muchas opciones de tratamiento. Si tiene síntomas, consulte con su equipo de atención médica cómo puede aliviarlos.
Espera vigilante
Muchas personas que tienen fibromas uterinos no presentan síntomas. O bien, tienen síntomas levemente molestos con los que pueden vivir. Si ese es su caso, la espera vigilante podría ser la mejor opción.
Los fibromas no son cáncer. Casi nunca interfieren con un embarazo. A menudo, crecen lentamente o no crecen, y tienden a encogerse después de la menopausia, cuando los niveles de hormonas reproductivas disminuyen.
Medicamentos
Los medicamentos para fibromas uterinos actúan sobre las hormonas que controlan el ciclo menstrual. Tratan síntomas como sangrado menstrual abundante y presión pélvica. No eliminan los fibromas, pero pueden encogerlos. Estos medicamentos incluyen los siguientes:
-
Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH). Para tratar los fibromas, impiden que el cuerpo genere las hormonas estrógeno y progesterona. Esto produce un estado temporal similar a la menopausia. Como resultado, el período menstrual se detiene, los fibromas se encogen y la anemia a menudo mejora.
Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas incluyen leuprolida (Lupron Depot, Eligard y otros), goserelina (Zoladex) y triptorelina (Trelstar, Triptodur Kit).
Muchas personas tienen sofocos mientras toman agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas. En general, estos medicamentos se usan no más de seis meses. Esto es así porque los síntomas reaparecen cuando se deja de tomar el medicamento y su consumo a largo plazo puede causar pérdida ósea. Algunas veces, los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas se toman con dosis bajas de estrógeno y progestina. Esto se conoce como terapia de restitución con dosis bajas de hormonas. Puede disminuir los efectos secundarios y podría permitirle tomar agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas hasta 12 meses.
El médico puede prescribir un agonista de la hormona liberadora de gonadotropinas para reducir el tamaño de los fibromas antes de una cirugía planificada. O podría prescribirle este medicamento para ayudarle con la transición a la menopausia.
-
Antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH). Estos medicamentos pueden tratar el sangrado menstrual intenso en personas que tienen fibromas uterinos que no pasaron por la menopausia. Pero no encogen los fibromas. Los antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas pueden usarse dos años como máximo. Si los toma junto con la terapia complementaria pueden disminuir efectos secundarios, como sofocos y pérdida de la masa ósea. En algunos casos, estos medicamentos ya incluyen dosis bajas de estrógeno y progestina.
Los antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas incluyen elagolix (Oriahnn) y relugolix (Myfembree).
- Dispositivo intrauterino (DIU) liberador de progestina. Un DIU liberador de progestina puede aliviar el sangrado intenso causado por los fibromas. Sin embargo, solo alivia los síntomas. No encoge los fibromas ni los hace desaparecer. También previene el embarazo.
- Ácido tranexámico (Lysteda, Cyklokapron). Este medicamento no hormonal puede aliviar los períodos menstruales intensos. Se toma solo en días de sangrado intenso.
-
Otros medicamentos. El médico podría recomendar otros medicamentos. Por ejemplo, dosis bajas de píldoras anticonceptivas pueden ayudar a controlar el sangrado menstrual. Pero no reducen el tamaño del fibroma.
Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) pueden ser eficaces para aliviar el dolor relacionado con los fibromas, pero no reducen el sangrado causado por estos. Los AINE no son medicamentos hormonales. Entre los ejemplos, se incluyen el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y el naproxeno sódico (Aleve). El médico también puede sugerirle que tome vitaminas y hierro si tiene sangrado menstrual abundante y anemia.
Procedimiento no invasivo
Un tratamiento no invasivo no implica cortes quirúrgicos llamados incisiones. Además, no incluye la colocación de instrumentos en el cuerpo. Con los fibromas uterinos, la cirugía con ecografía focalizada y guiada por resonancia magnética es:
- Una opción de tratamiento no invasiva que conserva el útero. Se hace en forma ambulatoria, lo que significa que no es necesario pasar la noche en el hospital.
- Se realiza mientras está dentro de una máquina de resonancia magnética equipada con un dispositivo de ultrasonido de alta energía para el tratamiento. Las imágenes le muestran al médico la ubicación precisa de los fibromas uterinos. Una vez determinada la ubicación del fibroma, el dispositivo de ecografía enfoca las ondas de sonido en el fibroma para calentar y destruir pequeñas áreas de tejido fibroso.
- Tecnología más novedosa, por lo que los investigadores están aprendiendo más acerca de la seguridad y eficacia a largo plazo. Sin embargo, hasta ahora los datos recolectados muestran que la cirugía con ecografía focalizada para los fibromas uterinos es segura y eficaz. Aun así, es posible que no mejore síntomas tanto como un procedimiento un poco más invasivo que se llama embolización arterial uterina.
Procedimientos de invasión mínima
En estos procedimientos, no se usan cortes o se usan cortes pequeños. El tiempo de recuperación es más rápido y las complicaciones son menos en comparación con la cirugía abierta tradicional. Los tratamientos de invasión mínima para los fibromas uterinos incluyen los siguientes:
-
Embolización arterial uterina. Se inyectan unas partículas pequeñas, llamadas sustancias embólicas, en las arterias que suministran sangre al útero. Las partículas cortan el flujo sanguíneo a los fibromas, lo que hace que se encojan y mueran.
Esta técnica puede ayudar a reducir el tamaño de los fibromas y aliviar los síntomas que causan. Puede haber complicaciones si el suministro de sangre a los ovarios u otros órganos disminuye. Sin embargo, las investigaciones muestran que las complicaciones son similares a las de los tratamientos quirúrgicos para los fibromas. Además, el riesgo de necesitar una transfusión de sangre es menor.
-
Ablación por radiofrecuencia. En este procedimiento, el calor de la energía de radiofrecuencia destruye los fibromas uterinos y achica los vasos sanguíneos que los alimentan. Esto se puede hacer a través de pequeños cortes en la zona del estómago, un tipo de cirugía que se conoce como laparoscopia. También se puede hacer por la vagina, llamado procedimiento transvaginal, o por el cuello del útero, llamado procedimiento transcervical.
Con la ablación por radiofrecuencia laparoscópica, el médico hace dos pequeños cortes en el abdomen. Se inserta en los cortes una herramienta de visión delgada, también llamada laparoscopio, con una cámara en la punta. Con la cámara y una herramienta de ecografía, el médico encuentra los fibromas que debe tratar.
Una vez que encuentra un fibroma, usa un dispositivo para enviar agujas pequeñas a su interior. Las agujas calientan el tejido del fibroma y lo destruyen. El fibroma destruido cambia inmediatamente. Por ejemplo, pasa de ser duro como una pelota de golf a ser suave como un malvavisco. Durante los siguientes 3 a 12 meses, el fibroma continúa encogiéndose y los síntomas mejoran.
La ablación por radiofrecuencia laparoscópica también se conoce como procedimiento Acessa. Debido a que no se corta el tejido uterino, los médicos consideran que este tratamiento es menos invasivo que cirugías como la histerectomía y la miomectomía. La mayoría de las personas que se someten al procedimiento reanudan sus actividades regulares en pocos días.
El método transcervical, o a través del cuello del útero, de la ablación por radiofrecuencia se llama sistema Sonata. También usa la guía por ecografía para localizar los fibromas.
-
Miomectomía robótica o laparoscópica. En una miomectomía, el cirujano extirpa los fibromas y deja el útero en su lugar.
Si los fibromas son pocos, usted y el médico pueden optar por un procedimiento laparoscópico. Se usan instrumentos delgados insertados a través de pequeños cortes en el abdomen para extirpar los fibromas del útero.
A veces, se usa un sistema robótico para el procedimiento laparoscópico. El médico mira el área del estómago en un monitor gracias a una pequeña cámara conectada a uno de los instrumentos. La miomectomía robótica le da al cirujano una vista amplificada en 3D del útero. Esto hace que el procedimiento sea más preciso que otras técnicas.
Los fibromas grandes se pueden extirpar a través de cortes pequeños si se rompen en pedazos con un dispositivo que corta el tejido. Esto se conoce como morcelación. Puede hacerse dentro de una bolsa quirúrgica para reducir el riesgo de diseminar células cancerosas que los médicos no esperaban encontrar. O bien, se puede prolongar una de las incisiones para extirpar los fibromas sin morcelación.
- Miomectomía histeroscópica. Este procedimiento puede ser una opción si los fibromas están dentro del útero, lo que se conoce como fibromas submucosos. Los fibromas se extirpan con herramientas que se colocan en la vagina y el cuello del útero.
-
Ablación endometrial. Este procedimiento puede disminuir la abundancia del flujo menstrual. Se inserta un dispositivo en el útero que irradia calor, energía de microondas, agua caliente, temperatura fría o corriente eléctrica. Esto destruye el tejido que recubre el interior del útero.
Es poco probable que tenga un embarazo después de una ablación endometrial. Sin embargo, es una buena idea tomar anticonceptivos para evitar que un óvulo fecundado se forme en las trompas de Falopio, llamado embarazo ectópico. Sin tratamiento, el aumento de tejido podría causar un sangrado que ponga en riesgo la vida.
Con cualquier procedimiento que no extirpe el útero, existe el riesgo de que nuevos fibromas puedan aparecer y causar síntomas.
Procedimientos quirúrgicos tradicionales
Estas son algunas opciones para las cirugías abiertas tradicionales que en las que se usa una incisión más grande:
-
Miomectomía abdominal. En este tipo de cirugía, se extirpan los fibromas mediante un corte más grande en el abdomen, que es la zona del estómago. Su médico puede recomendarla si tiene más de un fibroma, fibromas muy grandes o fibromas muy profundos.
Muchas personas a las que se les dice que la histerectomía es su única opción pueden someterse a una miomectomía abdominal en su lugar. La formación de cicatrices después de la cirugía puede reducir las posibilidades de un embarazo en el futuro.
-
Histerectomía. En esta cirugía, se extirpa el útero. Sigue siendo la única solución permanente comprobada para los fibromas uterinos.
La histerectomía hace que no se pueda tener hijos. Si también elige que le extirpen los ovarios, la cirugía genera la menopausia. Entonces elegirá si quiere tomar terapia de reemplazo hormonal, es decir, un medicamento que puede aliviar los efectos secundarios de la menopausia, como los sofocos. La mayoría de las personas que tienen fibromas uterinos pueden elegir conservar los ovarios.
Morcelación durante la extirpación de fibromas
La morcelación es un proceso de dividir los fibromas en partes más pequeñas. Puede aumentar el riesgo de extender el cáncer si un tumor canceroso que no se encontró anteriormente se divide con la morcelación durante un procedimiento de miomectomía. El riesgo puede disminuir en los siguientes casos:
- El equipo de cirugía analiza los factores de riesgo de una persona antes de la cirugía.
- El fibroma se divide en una bolsa quirúrgica durante la morcelación.
- La incisión se expande para eliminar un fibroma grande sin morcelación.
Todas las miomectomías tienen el riesgo de entrar en cáncer que no se había encontrado. Sin embargo, las personas más jóvenes que no llegaron a la menopausia tienen, en general, menos riesgo de cáncer no diagnosticado que las personas de más de 50 años de edad.
Además, las complicaciones durante la cirugía abierta son más frecuentes que la posibilidad de diseminar un cáncer desconocido a un fibroma durante un procedimiento de invasión mínima. Si el médico está planeando la morcelación, pídale que le explique los riesgos antes del tratamiento.
En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) desaconseja el uso de un morcelador en la mayoría de las personas a quienes se les extirpan fibromas mediante miomectomía o histerectomía. La FDA recomienda que las personas que se están acercando a la menopausia o que ya la tienen eviten la morcelación eléctrica. Las personas mayores que pasan por la menopausia o están entrando en ella pueden correr más riesgo de padecer cáncer. Las personas que ya no quieren lograr un embarazo tienen otras opciones de tratamiento para los fibromas.
Si está tratando de lograr un embarazo o quiere tener hijos
Con la histerectomía o la ablación endometrial, no podrá tener un embarazo en el futuro. Además, la embolización de la arteria uterina y la ablación por radiofrecuencia pueden no ser las mejores opciones si quiere conservar el mayor grado posible de fertilidad.
Hable con su médico sobre los riesgos y beneficios de estos procedimientos si quiere conservar la capacidad de embarazarse. Y si está intentando activamente un embarazo, pida que le hagan una evaluación completa de la fertilidad antes de decidirse por un plan de tratamiento para los fibromas.
Si se necesita un tratamiento para los fibromas y quiere conservar su fertilidad, la miomectomía suele ser el tratamiento preferido. Sin embargo, todos los tratamientos tienen riesgos y beneficios. Hable de esto con su médico.
Riesgo para nuevos fibromas
En todos los procedimientos, excepto la histerectomía, pueden crecer plántulas (tumores diminutos que el médico no detecta durante la cirugía) y causar síntomas que requieran tratamiento. A menudo, esto se llama tasa de recurrencia. También pueden formarse nuevos fibromas que requieren tratamiento.
Además, algunos procedimientos solo pueden tratar algunos de los fibromas presentes en el momento del tratamiento. Entre ellos se incluyen la miomectomía laparoscópica o robótica, la ablación por radiofrecuencia y la cirugía con ecografía focalizada guiada por resonancia magnética.
Medicina alternativa
Algunos sitios web y libros sobre salud promueven tratamientos alternativos para los fibromas uterinos. Entre ellos se encuentran recomendaciones dietéticas específicas, magnetoterapia, cimicifuga racemosa, preparados de hierbas u homeopatía. De momento, no hay pruebas científicas que demuestren que alguna de estas técnicas ayude.
Pequeños estudios sugieren que la acupuntura puede ayudar cuando se utiliza junto con el tratamiento principal de los fibromas uterinos. Mediante esta técnica, el profesional de la salud coloca agujas muy finas en determinados puntos del cuerpo.
Preparación para la cita médica
Es probable que la primera cita sea con el médico de cabecera o con un ginecólogo. Las citas médicas pueden ser breves, por lo que se recomienda prepararse para la consulta.
Lo que puede hacer
- Haga una lista de todos los síntomas que tiene. Mencione todos los síntomas, aunque crea que no están relacionados con el motivo de la cita médica.
- Anote todos los medicamentos, las plantas medicinales y los suplementos vitamínicos que toma. Anote la dosis, es decir, la cantidad que toma, y la frecuencia.
- Si es posible, pídale a un familiar o un amigo cercano que te acompañe. Tal vez reciba mucha información durante la consulta, y recordar todo puede ser complicado.
- Lleve con usted una libreta o un dispositivo electrónico. Úselos para anotar la información crucial durante la consulta.
- Prepare una lista de preguntas para hacer. Anote primero las preguntas más importantes para asegurarse de abordar esos temas.
Para los fibromas uterinos, algunas preguntas básicas que se deben hacer son las siguientes:
- ¿Cuántos fibromas tengo? ¿De qué tamaño son y dónde están ubicados?
- ¿Qué medicamentos están disponibles para tratar los fibromas uterinos o los síntomas?
- ¿Qué efectos secundarios puede tener los medicamentos?
- ¿En qué circunstancias se recomienda la cirugía?
- ¿Necesitaré tomar medicamentos antes o después de la cirugía?
- ¿Afectarán los fibromas uterinos mi capacidad para quedar embarazada?
- ¿Puede mejorar mi fertilidad el tratamiento de los fibromas uterinos?
Asegúrese de comprender todo lo que le dice el médico. No dude en pedirle que repita la información o en hacer preguntas de seguimiento.
¿Qué puede esperar del médico?
Algunas de las preguntas que su médico podría hacerle incluyen:
- ¿Con qué frecuencia tiene estos síntomas?
- ¿Cuánto tiempo hace que los tiene?
- ¿Cuánto dolor le causan los síntomas?
- ¿Parecen estar relacionados con el ciclo menstrual los síntomas?
- ¿Hay algo que mejore los síntomas?
- ¿Hay algo que los empeore?
- ¿Tiene antecedentes familiares de fibromas uterinos?
© 1998-2026 Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médicas (MFMER, por sus siglas en inglés). Todos los derechos reservados.
Terms of Use