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Fiebre tifoidea

Infórmese más sobre los síntomas, la causa y el tratamiento de esta infección bacteriana grave.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

La fiebre tifoidea es una infección que pone en riesgo la vida y afecta a millones de personas cada año. La causa es una cepa particular de la bacteria salmonela. La fiebre tifoidea es poco frecuente en lugares donde hay pocas personas portadoras de esta bacteria. Tampoco es frecuente en lugares donde se trata el agua para matar los gérmenes y se controlan los desechos humanos de manera adecuada. Por ese motivo, la fiebre tifoidea es poco frecuente en los Estados Unidos.

La mayoría de las personas en los Estados Unidos que contraen fiebre tifoidea se contagian cuando viaja a otros países. África y Asia del Sur tienen el número más alto de infecciones de fiebre tifoidea.

Se puede tratar esta afección con antibióticos, pero algunos ya no tienen efecto contra la bacteria de la fiebre tifoidea. Esto se conoce como resistencia a los antibióticos. Sin tratamiento, existe una pequeña posibilidad de morir a causa de las complicaciones por la fiebre tifoidea. Las vacunas que brindan protección contra la fiebre tifoidea ayudan a reducir el riesgo de contraer la afección.

Síntomas

Es probable que los síntomas comiencen lentamente y a menudo aparezcan de 1 y 3 semanas después del contacto con la bacteria.

Enfermedad temprana

Los primeros síntomas pueden ser los siguientes:

  • Fiebre que dura, que empieza siendo baja y sube durante el día. La fiebre puede alcanzar los 104 grados Fahrenheit (40 grados Celsius).
  • Dolor estomacal.
  • Escalofríos.
  • Dolor de cabeza.
  • Debilidad y cansancio.
  • Dolores musculares.
  • Estreñimiento, que son problemas para defecar, o diarrea, que son heces acuosas.
  • Erupción.

Las personas también pueden tener tos y no tener ganas de comer.

Enfermedad tardía

Algunas semanas después del comienzo de los síntomas, la enfermedad puede causar complicaciones en los intestinos. Entre los síntomas, se pueden encontrar los siguientes:

  • Dolor estomacal.
  • Abdomen hinchado.

En algunos casos, los síntomas pueden volver a aparecer hasta algunas semanas después de que la fiebre haya desaparecido.

Cuándo consultar a un médico

Consulte a un profesional de atención médica de inmediato si cree que puede tener fiebre tifoidea. Antes de viajar a otro país, averigüe dónde llamar para obtener una lista de profesionales de atención médica. En algunos lugares, puede tratarse de la embajada o el consulado más cercanos.

Causas

Una cepa de bacteria, que se conoce como salmonela entérica serotipo typhi, causa la fiebre tifoidea. Las personas que tienen fiebre tifoidea o la bacteria en el cuerpo pueden excretarla por las heces.

La salmonela entérica serotipo typhi puede diseminarse en el agua que no esté tratada para matar los gérmenes y en los alimentos que no estén cocidos, como frutas crudas sin cáscara. Entre las bebidas que pueden contener la bacteria, se encuentran el agua, el hielo hecho con agua que no esté tratada, la leche y el jugo que no estén tratados para matar los gérmenes. Las bebidas tratadas para matar los gérmenes se conocen como pasteurizadas.

Las personas pueden tragar la bacteria si entra en los alimentos y el agua. Si no se lavan las manos después de defecar, también pueden diseminar la bacteria.

Portadores de tifoidea

Aún después del tratamiento con antibióticos, las personas que se recuperan de la fiebre tifoidea pueden tener la bacteria en su organismo durante más de un año. Se llaman portadores crónicos y ya no presentan síntomas de la afección, pero pueden diseminarla a otras personas.

Es posible que los portadores crónicos necesiten tratamiento con antibióticos para prevenir la diseminación de la fiebre tifoidea.

Factores de riesgo

La fiebre tifoidea es una amenaza mundial grave, en especial, para los niños. África y Asia del Sur tienen el número más alto de infecciones, así como brotes frecuentes. Sin embargo, la fiebre tifoidea existe en todo el mundo y suelen contagiarla quienes viajan desde y hacia zonas de alto riesgo.

Si vive en un país donde la fiebre tifoidea es poco frecuente, tiene un riesgo más alto de contraerla en los siguientes casos:

  • Trabaja en zonas donde la fiebre tifoidea es frecuente o viaja a esas zonas.
  • Trabaja en un laboratorio que manipula la bacteria salmonela entérica serotipo typhi o almacena muestras de la bacteria.
  • Tiene contacto cercano con una persona infectada o que tuvo fiebre tifoidea recientemente.

Complicaciones

Las complicaciones de la fiebre tifoidea pueden ser las siguientes:

  • Septicemia, una infección causada por una bacteria intestinal que se disemina por todo el cuerpo.
  • Sangrado en el intestino. Este proviene de agujeros, que también se conocen como perforaciones, en el intestino.
  • Cambios en el pensamiento, la conciencia y la manera en la que percibe lo que está a su alrededor.
  • Aneurisma micótico, que es debilidad en una arteria causada por una infección.

Estas complicaciones ponen en riesgo la vida y necesitan atención médica de inmediato.

Prevención

Las vacunas pueden brindar protección contra la fiebre tifoidea. Puede recibir la vacuna si vive en una zona donde la fiebre tifoidea es frecuente. O bien, puede recibir la vacuna si tiene pensado viajar a un lugar donde el riesgo es alto.

Vacunas.

En Estados Unidos, hay dos vacunas. Vienen en las siguientes formas:

  • Inyección de una dosis única al menos una semana antes del viaje. Las personas de 2 años o más pueden recibir esta vacuna. Dura dos años.
  • Cuatro cápsulas que se toman por vía oral cada dos días. Las personas de 6 años o más pueden tomar esta forma. Dura hasta 5 años.

La protección contra la fiebre tifoidea de la vacuna no es total. Por ese motivo, debe seguir las siguientes pautas cuando se encuentre en zonas de alto riesgo:

  • Lávese las manos bien y con frecuencia. Use agua caliente y jabonosa. Lávese las manos antes de comer o de preparar los alimentos y después de ir al baño o cambiar un pañal. Lleve consigo un desinfectante de manos a base de alcohol para cuando no disponga de agua y jabón.
  • No use agua que no sea potable. En los lugares donde es frecuente la fiebre tifoidea, el agua suele contener la bacteria que la ocasiona. Por eso, beba solo agua embotellada o gaseosas, vino y cerveza en lata o en botella. Pida bebidas sin hielo. Use agua embotellada para cepillarse los dientes e intente no tragar agua en la ducha.
  • No coma frutas ni verduras crudas. Debido a que las frutas y verduras crudas pueden haberse lavado con agua contaminada, no coma las que no pueda pelar, en especial, la lechuga. Para mayor seguridad, no coma ningún alimento crudo.
  • Elija alimentos calientes. No coma alimentos almacenados o que se sirven a temperatura ambiente. Los alimentos cocidos y bien calientes pueden ser menos peligrosos que otros.

No infecte a otras personas.

Si se está recuperando de la fiebre tifoidea, puede ayudar a mantener seguras a otras personas. Además de lavarse las manos bien y con frecuencia, haga lo siguiente:

  • Tome los antibióticos. Tómelos según las indicaciones del profesional de atención médica. Tome todas las pastillas que figuren en la receta médica.
  • No manipule alimentos. No prepare comida para otras personas hasta que el profesional de atención médica diga que es seguro. Si trabaja en el sector gastronómico o sanitario, es posible que deba someterse a una prueba para demostrar que dejó de excretar la bacteria tifoidea antes de volver a trabajar.

Diagnóstico

Es posible que el profesional de atención médica sospeche de la presencia de fiebre tifoidea según sus síntomas, sus antecedentes médicos o su historial de viajes. Las pruebas de laboratorio pueden confirmar el diagnóstico.

Pruebas

Un profesional de atención médica analiza una muestra de sangre, heces u orina para detectar la bacteria. El laboratorio usa la muestra para intentar desarrollar la bacteria. Si la bacteria se desarrolla, el laboratorio controla la proliferación, que se conoce como cultivo, bajo un microscopio para detectar la bacteria de la fiebre tifoidea. En ocasiones, un profesional de atención médica analiza una muestra de médula ósea.

Existen otras pruebas para diagnosticar la fiebre tifoidea. Una prueba detecta las proteínas que produce el organismo para combatir las bacterias en la sangre, que se llaman anticuerpos. Otra prueba busca el ADN de la bacteria de la fiebre tifoidea en la sangre.

Tratamiento

Los medicamentos antibióticos son el único tratamiento para la fiebre tifoidea. Los medicamentos pueden ayudar a que se sienta mejor y reducir el riesgo de complicaciones. Sin tratamiento, puede tener fiebre durante semanas o meses.

Antibióticos que se recetan con frecuencia

Los medicamentos que reciba para tratar la fiebre tifoidea pueden depender de la gravedad de la enfermedad y del lugar donde haya contraído la bacteria. A veces, uno o más antibióticos no funcionan para la bacteria. Estas bacteria, que se conocen como resistentes a los antibióticos, dificultan aún más el tratamiento de la fiebre tifoidea.

Los antibióticos que sirven para tratar la fiebre tifoidea son los siguientes:

  • Fluoroquinolonas. Estos antibióticos, incluida la ciprofloxacina (Cipro), pueden ser una primera opción. Impiden que las bacterias se multipliquen.
  • Cefalosporinas. Este grupo de antibióticos impide que las bacterias construyan paredes celulares. Un tipo de antibiótico, la ceftriaxona, se usa si hay resistencia bacteriana.
  • Macrólidos. Este grupo de antibióticos impide que las bacterias produzcan proteínas. Un tipo, la azitromicina (Zithromax), se puede usar si hay resistencia a los antibióticos.
  • Carbapenémicos. Estos antibióticos también impiden que las bacterias construyan paredes celulares. Los antibióticos que forman parte de este grupo pueden tratar la fiebre tifoidea grave que otros antibióticos no pueden tratar.

Otros tratamientos

Entre los otros tratamientos, se encuentra la cirugía. Si presenta daño en los intestinos o los vasos sanguíneos, es posible que necesite una cirugía para repararlos.

Preparación para la cita médica

Llame al profesional de atención médica si tiene síntomas de fiebre tifoidea. Esto es muy importante si usted o una persona con la que mantiene contacto estrecho viajó recientemente a un lugar donde el riesgo de fiebre tifoidea es alto. Si los síntomas son graves, diríjase a una sala de emergencias o llame al 911 o a su número local de emergencias.

La siguiente información le ayudará a prepararse para la cita médica.

Qué puede hacer

Cuando programe una cita, pregunte si debe hacer algo específico antes de ir. Es posible que haya maneras de reducir el riesgo de contagiar la bacteria a otras personas.

Prepare una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas que tiene y cuándo comenzaron.
  • Maneras en las que podría haber estado en contacto con la bacteria. Tome nota de los viajes al extranjero e incluya qué países visitó y cuándo.
  • Información médica crucial. Enumere otras afecciones que esté tratando, así como todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tome y las dosis. También enumere las vacunas que recibió.
  • Preguntas para hacer al profesional de atención médica.

En relación con la fiebre tifoidea, puede hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál puede ser la causa de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito?
  • ¿Existen tratamientos?
  • Tengo otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Cuánto tiempo cree que llevará que me recupere por completo?
  • ¿Cuándo puedo volver al trabajo o continuar con mis estudios?
  • ¿Hay riesgos de que la fiebre tifoidea tenga complicaciones a largo plazo?

No dude en hacer todas las preguntas que tenga.

Qué esperar del médico

Es probable que el profesional de atención médica le haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Hay algo que mejore o que empeore los síntomas?
  • ¿Mejoraron los síntomas por un tiempo y luego volvieron a aparecer?
  • ¿Se puso al día con las vacunas antes de viajar?
Last Updated: August 28th, 2026