Book
Appointment
Pay Bill
Set My Location
be_ixf;ym_202610 d_23; ct_50

Fractura de pie

Esta lesión es dolorosa, pero rara vez requiere cirugía para repararla. La recuperación puede llevar de semanas a meses.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

Huesos del pie
Si se cae, se golpea o se le cae un objeto pesado sobre el pie, se pueden fracturar uno o más huesos de esta extremidad.

Una fractura o quebradura de pie es una lesión en uno o más huesos de esa extremidad. Un hueso puede quebrarse por una lesión deportiva, un accidente automovilístico, la caída de un objeto pesado sobre el pie, un traspié o una caída.

Las fracturas pueden ser desde pequeñas fisuras en los huesos hasta roturas en varios huesos y quebraduras que atraviesan la piel.

El tratamiento para la fractura de un hueso del pie depende del lugar donde se quiebre el hueso y de la gravedad de la fractura. Si la fractura del hueso del pie es grave, es posible que sea necesario intervenir quirúrgicamente para colocar placas, varillas o tornillos en las piezas óseas rotas a fin de mantenerlas en su sitio mientras se consolidan.

Síntomas

Una fractura de pie puede causar alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor inmediato y pulsátil.
  • Dolor que empeora con la actividad y mejora con el reposo.
  • Hinchazón.
  • Moretones.
  • Sensibilidad.
  • Cambios en la forma típica del pie, lo que se denomina deformidad.
  • Dificultad o dolor para caminar o cargar peso sobre el pie.
  • Hueso que sale a través de la piel, lo que se denomina fractura abierta.

Cuándo consultar a un médico

Consulte a un profesional de atención médica si hay una deformación en el pie, si el dolor y la hinchazón no mejoran con las medidas de autocuidado, o si el dolor y la hinchazón empeoran con el tiempo. Con algunas fracturas, es posible caminar así que no dé por sentado que no necesita atención médica si puede apoyar peso sobre el pie.

Causas

Las causas más frecuentes de una fractura de pie comprenden las siguientes:

  • Accidentes automovilísticos. Las lesiones por aplastamiento que pueden producirse en los accidentes automovilísticos podrían causar fracturas que requieren cirugía para repararse.
  • Caídas. Los tropezones y las caídas pueden ocasionar fracturas en los huesos de los pies. También lo puede hacer un aterrizaje sobre los pies después de saltar desde determinada altura.
  • Impacto de un objeto pesado. Dejar caer algo pesado en el pie es una causa frecuente de fracturas.
  • Traspiés. En algunos casos, un traspié puede derivar en una lesión por torsión que causa una fractura de hueso. Un dedo del pie se puede fracturar por un golpe con un mueble.
  • Sobrecarga. Las fracturas por estrés son frecuentes en los huesos que soportan peso de los pies. La fuerza constante o la sobrecarga con el tiempo, como correr largas distancias, suele ser la causa de estas fisuras diminutas. Pero también pueden producirse con el uso normal de un hueso que se vio debilitado por una afección, como la osteoporosis.

Factores de riesgo

Puede tener un mayor riesgo de fracturarse un pie o un tobillo en estos casos:

  • Practicar deportes de alto impacto. La sobrecarga, los golpes directos y las lesiones por torsión que ocurren en los deportes como el baloncesto, el fútbol americano, la gimnasia, el tenis y el fútbol pueden causar fracturas de los huesos del pie.
  • Usar técnicas o equipos deportivos que no son aptos. Las técnicas incorrectas de entrenamiento, como no hacer calentamiento previo, pueden incrementar el riesgo para fracturas del pie. Los equipos inadecuados, como el calzado demasiado gastado o que no se ajusta bien, pueden aumentar el riesgo para fractura por sobrecarga y caídas.
  • Aumentar repentinamente el nivel de actividad. Independientemente de si es un deportista entrenado o alguien que acaba de empezar a hacer actividad física, aumentar repentinamente la duración, exigencia o frecuencia del ejercicio puede incrementar el riesgo de una fractura por sobrecarga.
  • Trabajar en determinadas ocupaciones. Ciertos lugares de trabajo, como las obras de construcción, implican riesgo de caer desde altura o de dejar caer algo pesado sobre el pie.
  • Mantener la casa desordenada o con poca iluminación. Caminar en una casa con mucho desorden o que tiene muy poca luz puede llevar a caídas y lesiones en los pies.
  • Tener determinadas afecciones. Tener osteoporosis, es decir, menos densidad ósea, puede ponerle en riesgo de lesionarse los huesos del pie.
  • Fumar. El hábito de fumar cigarrillos puede aumentar el riesgo de osteoporosis. Los estudios también muestran que la recuperación después de una fractura puede tardar más tiempo en las personas que fuman.

Complicaciones

Si bien la fractura de un hueso del pie no suele suponer complicaciones, estas son algunas de las que podría haber:

  • Artritis. Las fracturas que se extienden a una articulación pueden causar artritis algunos años después. Si comienza a dolerle el pie mucho después de una fractura, consulte con el profesional de atención médica.
  • Infección ósea, que se conoce como osteomielitis. Si tiene una fractura abierta en la que un extremo del hueso sobresale a través de la piel, el hueso puede estar expuesto a bacterias que causan infección.
  • Daño en los nervios o en los vasos sanguíneos. El traumatismo en el pie puede lesionar o desgarrar los nervios y vasos sanguíneos. Busque de inmediato ayuda médica si observa entumecimiento o si siente que el pie no recibe suficiente sangre. La falta de flujo sanguíneo puede ocasionar necrosis avascular, que es la muerte del hueso.
  • Síndrome compartimental. Esta afección rara vez se produce como consecuencia de una fractura de pie. Causa dolor, hinchazón, entumecimiento y, a veces, incapacidad para usar los músculos afectados del pie.

Prevención

Estos consejos deportivos y de seguridad pueden ayudarle a prevenir la fractura de un hueso del pie:

  • Use un calzado adecuado. En terrenos irregulares, use un calzado de senderismo. Elija un calzado deportivo adecuado para el deporte que practique.
  • Reemplace el calzado deportivo cuando sea necesario. Deje de usar el calzado en cuanto la suela o el tacón se deterioren o si el desgaste que tiene no es uniforme. Si es corredor, reemplace el calzado cada 300 o 400 millas (480 o 640 km).
  • Comience poco a poco. Esto se aplica tanto a un nuevo programa de entrenamiento como a cada sesión de ejercicios que haga.
  • Tenga un programa de entrenamiento equilibrado. Un programa de entrenamiento equilibrado consiste en ejercicios aeróbicos para hacer trabajar el corazón, ejercicios de fortalecimiento muscular para desarrollar los músculos y movimientos de flexibilidad que desplazan a las articulaciones en toda su amplitud de movimiento.
  • Desarrolle resistencia ósea. Ingiera suficiente calcio y vitamina D. Algunos alimentos ricos en calcio son los lácteos, las hortalizas de hoja verde y el tofu. Pregúntele al profesional de atención médica si es necesario que tome suplementos de vitamina D.
  • Use luces nocturnas. Muchas fracturas en dedos de los pies son consecuencia de caminar en la oscuridad.
  • Elimine los obstáculos que haya en su casa. Mantener el piso despejado puede ayudarle a evitar que se tropiece y se caiga.

Diagnóstico

El profesional de atención médica examinará el tobillo, el pie y la parte inferior de la pierna y verificará si hay sensibilidad. Mover el pie puede mostrar la amplitud de movimiento. Es posible que el profesional de atención médica quiera ver cómo camina.

Estudios por imágenes

Para diagnosticar una fractura en el pie, el profesional de atención médica puede solicitar uno o varios de estos estudios por imágenes.

  • Radiografías. La mayoría de las fracturas de pie se puede ver en las radiografías. Con frecuencia, las fracturas por sobrecarga no se ven en las radiografías hasta que la rotura comienza a consolidar.
  • Gammagrafía ósea. Una gammagrafía ósea puede detectar fracturas que no aparecen en las radiografías. Un técnico inyecta una pequeña cantidad de material radioactivo en una vena. El material radiactivo hace que los huesos dañados, como las fracturas por sobrecarga, aparezcan como puntos brillantes en la imagen.
  • Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada usa técnicas radiográficas para crear imágenes detalladas de los huesos del cuerpo desde distintos ángulos. En comparación con las radiografías, las tomografías computarizadas pueden mostrar más detalles sobre el hueso lesionado y los tejidos blandos que lo rodean.
  • Resonancia magnética. Una imagen por resonancia magnética utiliza ondas de radio y un campo magnético potente para crear imágenes detalladas de los tejidos blandos del pie y del tobillo. Estas imágenes pueden mostrar roturas que no se ven en las radiografías.

Tratamiento

El tratamiento de una fractura de pie varía en función del hueso quebrado y de la gravedad de la lesión.

Medicamentos

El profesional de atención médica puede sugerir un analgésico disponible sin receta médica, como acetaminofén (Tylenol y otros).

Terapia

Después de la recuperación del hueso, es necesario recuperar el movimiento y la fuerza del pie y del tobillo. Un fisioterapeuta puede enseñarle ejercicios para recuperar el movimiento total y aumentar la fuerza.

Cirugías y otros procedimientos

  • Reducción. Si tiene una fractura desplazada, es decir, no hay alineación entre los dos extremos de la fractura, es posible que el profesional de atención médica tenga que volver a colocar los huesos en su lugar. Este proceso se conoce como reducción. Es posible que necesite medicamentos para relajar los músculos, calmar o adormecer la zona antes de este procedimiento.
  • Inmovilización. En la mayoría de los casos, hay que impedir que un hueso fracturado se mueva para que pueda recuperarse. A esto se le llama inmovilización. Lo más frecuente es utilizar un yeso para mantener el pie en su lugar.

    En el caso de fracturas menores del pie, posiblemente solo sea necesario un aparato ortopédico removible, o una bota o zapato con suela rígida. Un dedo fracturado puede pegarse con cinta adhesiva al dedo de al lado y con un trozo de gasa entre ambos para mantener quieto el dedo fracturado.

  • Cirugía. En algunos casos, un cirujano especializado en huesos y articulaciones, que se conoce como cirujano ortopédico, puede utilizar clavos, placas o tornillos para mantener el hueso en su lugar mientras se recupera. Estos materiales pueden extraerse una vez que la fractura haya sanado o si sobresalen de la piel o causan dolor.

Preparación para la cita médica

Es probable que busque tratamiento para una fractura de pie en una sala de emergencias o en una clínica de atención de urgencias. Si los fragmentos del hueso fracturado no están alineados para que el hueso se consolide, pueden remitirle a un médico que se especialice en cirugía ortopédica.

Lo que puede hacer

Le recomendamos que haga una lista que incluya lo siguiente:

  • Los síntomas y cómo comenzaron.
  • Otras afecciones médicas que tenga.
  • Todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tome y las dosis.
  • Preguntas para hacer al profesional de atención médica.

En caso de una fractura de pie, algunas preguntas básicas son las siguientes:

  • ¿Qué pruebas deben hacerme?
  • ¿Qué tratamientos existen? ¿Cuál me recomienda?
  • Si necesito un yeso, ¿cuánto tiempo tendré que usarlo?
  • ¿Necesitaré una cirugía?
  • ¿En qué medida tendré que limitar mis actividades?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • ¿Qué analgésicos me recomienda?

Asegúrese de hacer todas las preguntas que tenga.

Lo que puede esperar del médico

El profesional de atención médica puede hacerle preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cómo se lesionó?
  • ¿Aparecieron de repente los síntomas?
  • ¿Ya se había lesionado los pies antes?
  • ¿Comenzó recientemente un programa de ejercicios o empezó a hacer más ejercicio o con más intensidad?

Qué hacer mientras tanto

Si la lesión no es lo suficientemente grave como para acudir a la sala de emergencias, aquí hay algunas cosas que puede hacer en casa hasta que pueda consultar con el profesional de atención médica:

  • Aplique hielo de 15 a 20 minutos seguidos, cada 3 o 4 horas para disminuir la hinchazón.
  • Mantenga el pie y el tobillo elevados por encima del nivel del corazón para limitar la hinchazón.
  • No apoye peso sobre el pie lesionado.
  • Envuelva ligeramente la lesión con un vendaje suave que ejerza una ligera presión.
Last Updated: September 23rd, 2026