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Home Health Library Enfermedades y Condiciones Chronic lymphocytic leukemia

Leucemia linfocítica crónica

Infórmese más sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de este tipo de leucemia.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

La leucemia linfocítica crónica es un tipo de leucemia. La leucemia es un tipo de cáncer que afecta la sangre y la médula ósea. La médula ósea es el tejido esponjoso en el interior de los huesos donde se producen las células sanguíneas.

El término “crónica” en la leucemia linfocítica crónica hace referencia a la progresión lenta que caracteriza a este tipo de cáncer. La leucemia linfocítica crónica progresa a un ritmo más lento que otros tipos de leucemia. El término “linfocítica” hace referencia a las células que se ven afectadas por esta enfermedad. Estas células se llaman “linfocitos”, que son un grupo de glóbulos blancos. Los linfocitos ayudan al organismo a combatir las infecciones.

Entre los tratamientos para tratar la leucemia linfocítica crónica se encuentran la espera vigilante, la terapia dirigida, la quimioterapia, la inmunoterapia y el trasplante de médula ósea, también conocido como trasplante de células madre. Otras opciones de tratamiento pueden incluir la terapia con células T con receptor de antígenos quiméricos, radioterapia y ensayos clínicos.

Síntomas

Es posible que los síntomas de la leucemia linfocítica crónica no aparezcan de inmediato. Los síntomas podrían presentarse a medida que el cáncer evoluciona. Cuando se presentan síntomas, estos pueden incluir los siguientes:

  • Ganglios linfáticos inflamados, que pueden percibirse como un bulto bajo la piel. Ocurren más a menudo en el cuello, las axilas y la ingle.
  • Fiebre.
  • Sudores nocturnos intensos.
  • Fatiga.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Pérdida del apetito.
  • Dolor en la parte superior izquierda del abdomen, que puede deberse al agrandamiento del bazo.
  • Infecciones frecuentes.

Cuándo consultar a un médico

Pida una cita con un profesional de atención médica si tiene algún síntoma que le preocupa.

Causas

No está claro qué causa la leucemia linfocítica crónica. El cáncer se manifiesta cuando las células desarrollan cambios en su ADN. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican lo que debe hacer. En las células sanas, el ADN da instrucciones para que crezcan y se multipliquen a una velocidad específica. Las instrucciones indican a las células que deben morir en un momento determinado. En las células cancerosas, los cambios en el ADN dan instrucciones diferentes. Los cambios indican a las células cancerosas que produzcan más células rápidamente. Las células cancerosas pueden seguir viviendo más de lo que vivirían las células sanas. Esto causa un exceso de células, En la leucemia linfocítica crónica, las células cancerosas pueden acumularse en la sangre, la médula ósea, los ganglios linfáticos y otras partes del cuerpo.

Factores de riesgo

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de leucemia linfocítica crónica son los siguientes:

  • La edad. La leucemia linfocítica crónica se desarrolla a menudo en adultos mayores de 55 años.
  • La raza. Las personas de piel blanca tienen más probabilidades de desarrollar leucemia linfocítica crónica que las personas de otras razas.
  • Antecedentes familiares de cáncer de la sangre y de la médula ósea. Los antecedentes familiares de leucemia linfocítica crónica u otros tipos de cáncer de la sangre y la médula ósea pueden aumentar el riesgo.
  • Exposición a sustancias químicas. Ciertos herbicidas e insecticidas, como el Agente Naranja que se utilizó durante la guerra de Vietnam, se han relacionado con un riesgo más alto para la leucemia linfocítica crónica.
  • Una afección que causa exceso de linfocitos. La linfocitosis monoclonal de células B causa un aumento en la cantidad de un tipo de linfocitos, que también se conocen como linfocitos B, en la sangre. En un reducido número de personas con linfocitosis monoclonal de células B, la afección puede desarrollar leucemia linfocítica crónica. Si tiene linfocitosis monoclonal de células B y también tiene antecedentes familiares de leucemia linfocítica crónica, es posible que corra más riesgo de desarrollar cáncer.

Complicaciones

La leucemia linfocítica crónica puede causar complicaciones como las siguientes:

  • Infecciones frecuentes. Si tiene leucemia linfocítica crónica, quizás tenga infecciones más frecuentes, que pueden ser graves. Algunas veces, las infecciones se producen porque la sangre no tiene suficientes anticuerpos para combatir los gérmenes, llamados inmunoglobulinas. Es posible que su profesional de atención médica le recomiende recibir infusiones periódicas de inmunoglobulina.
  • Un cambio a un tipo de cáncer más agresivo. Algunas personas con leucemia linfocítica crónica pueden desarrollar un tipo de cáncer más agresivo llamado diffuse large B-cell lymphoma. Esto se suele conocer como síndrome de Richter.
  • Aumento del riesgo para otros tipos de cáncer. Las personas con leucemia linfocítica crónica tienen un riesgo más alto para otros tipos de cáncer, como cáncer de piel, cáncer de pulmón y cáncer del aparato digestivo.
  • Ataques del sistema inmunitario. Algunas personas con leucemia linfocítica crónica pueden desarrollar una reacción del sistema inmunitario que hace que las células que combaten enfermedades del sistema inmunitario ataquen por error a los glóbulos rojos. Esto se conoce como anemia hemolítica autoinmune. El sistema inmunitario también puede atacar las células sanguíneas que ayudan a la coagulación de la sangre, llamadas plaquetas. Esta afección se denomina trombocitopenia autoinmune.

Diagnóstico

Pruebas y diagnóstico

El diagnóstico de la leucemia linfocítica crónica suele comenzar con un examen físico. Mediante el examen se verifica si hay ganglios linfáticos inflamados en el cuello, las axilas y la ingle, así como un agrandamiento del bazo. También se realizan otras pruebas y procedimientos, como análisis de sangre, estudios por imágenes y una muestra de tejido para su análisis en el laboratorio.

Análisis de sangre

Las pruebas y los procedimientos que se usan para diagnosticar la leucemia linfocítica crónica incluyen análisis de sangre para lo siguiente:

  • Contar la cantidad de células en una muestra de sangre. Para contar la cantidad de linfocitos en una muestra de sangre, se hace un hemograma completo. Una cantidad elevada de células B, que son un tipo de linfocitos, puede indicar leucemia linfocítica crónica.
  • Mostrar el tamaño, la forma y el aspecto de las células. Se puede utilizar un frotis de sangre periférica para observar el aspecto de las células sanguíneas. En la leucemia linfocítica crónica, el frotis puede mostrar una gran cantidad de linfocitos pequeños y redondos, que a veces se denominan células difuminadas.
  • Identificar proteínas en la superficie de las células cancerosas. Las células de la leucemia linfocítica crónica tienen ciertas proteínas en la superficie que ayudan a identificarlas. Estas proteínas se conocen como marcadores. Los marcadores también pueden ayudar a predecir el grado de agresividad de las células.
  • Detectar cambios en el ADN de las células cancerosas. El cáncer aparece cuando el ADN de las células cambia. Los análisis de laboratorio pueden mostrar qué cambios en el ADN están presentes en las células de la leucemia.

Otras pruebas

El equipo de atención médica puede recomendar otras pruebas para ayudar a confirmar el diagnóstico, como las siguientes:

  • Aspiración y biopsia de médula ósea. La aspiración y la biopsia de médula ósea son procedimientos que consisten en recolectar células de la médula ósea. Las células se envían a un laboratorio para su análisis.

    Un profesional de atención médica puede recomendar esta prueba si en los recuentos sanguíneos se muestran valores bajos y no se identifica un motivo evidente para ello.

  • Estudios por imágenes. Los estudios por imágenes consisten en tomar imágenes del cuerpo. Un profesional de atención médica puede recomendar estudios por imágenes para la leucemia linfocítica crónica si existen zonas del cuerpo que generan preocupación o para orientar el tratamiento. Estas pruebas pueden incluir las siguientes: CT y positron emission tomography (PET) scans.

Etapas de la leucemia linfocítica crónica

Si le diagnostican leucemia linfocítica crónica, el siguiente paso consiste en determinar la etapa del cáncer, es decir, su extensión. Se pueden utilizar estudios por imágenes y análisis de sangre para determinar la etapa de la leucemia linfocítica crónica. El equipo de atención médica se basa en la etapa del cáncer para elaborar el plan de tratamiento.

Las etapas de la leucemia linfocítica crónica pueden usar letras o números. En general, las etapas más tempranas del cáncer pueden no producir síntomas y no necesitan tratamiento de inmediato. Las personas con cáncer en etapas más avanzadas pueden tener síntomas y necesitar tratamiento de inmediato. Las siguientes son las etapas con numeración:

  • Leucemia linfocítica crónica en etapa 0. En la etapa 0, el número de linfocitos en la sangre es superior a lo normal. Esta es una afección conocida como linfocitosis.
  • Leucemia linfocítica crónica en etapa 1. La etapa 1 se caracteriza por linfocitosis con ganglios linfáticos agrandados.
  • Leucemia linfocítica crónica en etapa 2. La etapa 2 se caracteriza por linfocitosis con un agrandamiento del bazo o del hígado. Los ganglios linfáticos también pueden estar agrandados.
  • Leucemia linfocítica crónica en etapa 3. La etapa 3 se caracteriza por linfocitosis y anemia, que es una afección que se produce por la falta de glóbulos rojos sanos. También puede presentarse con un agrandamiento del bazo o del hígado y ganglios linfáticos agrandados.
  • Leucemia linfocítica crónica en etapa 4. La etapa 4 se caracteriza por linfocitosis y trombocitopenia, que es una afección que consiste en un recuento bajo de plaquetas. También puede presentarse con un agrandamiento del bazo o del hígado, ganglios linfáticos agrandados y anemia.

Las siguientes son las etapas con letras:

  • La etapa A se caracteriza por linfocitosis con menos de tres regiones de ganglios linfáticos afectadas.
  • La etapa B se caracteriza por linfocitosis tres o más regiones de ganglios linfáticos afectadas.
  • La etapa C se caracteriza por linfocitosis con anemia o trombocitopenia. Puede presentarse con un agrandamiento de los ganglios linfáticos y el bazo, aunque no siempre es así.

Tratamiento

Entre los tratamientos para tratar la leucemia linfocítica crónica se encuentran la espera vigilante, la terapia dirigida, la quimioterapia, la inmunoterapia y el trasplante de médula ósea, también conocido como trasplante de células madre. Otras opciones de tratamiento pueden incluir la terapia con células T con receptor de antígenos quiméricos, radioterapia y ensayos clínicos. El tratamiento adecuado para usted depende de la presencia de síntomas y la etapa del cáncer, que es el grado de diseminación. El equipo de atención médica también tiene en cuenta la rapidez con la que se desarrolla el cáncer, su estado general de salud y sus preferencias.

Espera vigilante

Si la leucemia linfocítica crónica no causa síntomas, podría no necesitar un tratamiento inmediato. En su lugar, puede hacerse controles cada pocos meses. Los controles ayudan al equipo de atención médica a revisar su afección para ver si el cáncer está evolucionando.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento contra el cáncer que usa medicamentos que atacan proteínas específicas dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estas proteínas, los tratamientos dirigidos pueden destruir las células cancerosas.

A menudo, este es el primer tratamiento para la leucemia linfocítica crónica. Es posible que tenga que tomar una combinación de medicamentos de terapia dirigida. La terapia dirigida también puede usarse cuando otros tratamientos no funcionaron, lo que se conoce como leucemia linfocítica crónica refractaria. Asimismo, se puede usar para tratar el cáncer que regresa después del tratamiento, lo que se conoce como leucemia linfocítica crónica en recaída.

Algunos efectos secundarios de la terapia dirigida son diarrea, problemas hepáticos, presión arterial alta y problemas con la coagulación de la sangre y la cicatrización de las heridas. Otros efectos secundarios pueden ser fatiga, llagas en la boca y cambios en las uñas. La mayoría de los efectos secundarios desaparece cuando termina el tratamiento.

Quimioterapia

La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos potentes. Existen muchos medicamentos de quimioterapia. La mayoría se administra por vía intravenosa. Algunos vienen en forma de pastilla.

La quimioterapia puede usarse como tratamiento para la leucemia linfocítica crónica. Es posible que tenga que tomar distintos medicamentos de quimioterapia al mismo tiempo. Este tratamiento se puede combinar con la inmunoterapia. La quimioterapia puede ser el tratamiento inicial para adultos mayores u otras personas que no pueden tolerar la terapia dirigida. También se puede usar la quimioterapia para tratar la leucemia linfocítica crónica que se ha transformado en un tipo de cáncer más agresivo.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de los medicamentos que esté tomando. Algunos de los efectos secundarios comunes son náuseas y caída del pelo. Se pueden producir graves complicaciones a largo plazo, como enfermedades cardíacas, daño pulmonar infertility y otros tipos de cáncer secundarios.

Inmunoterapia

La inmunoterapia contra el cáncer es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario a destruir las células cancerosas. El sistema inmunitario combate las enfermedades al atacar los gérmenes y otras células que no deberían estar en el cuerpo. Las células cancerosas sobreviven porque se esconden del sistema inmunitario. La inmunoterapia ayuda a las células del sistema inmunitario a detectar y destruir las células cancerosas.

La inmunoterapia se puede combinar con la quimioterapia para tratar la leucemia linfocítica crónica. La inmunoterapia también puede usarse para tratar la leucemia linfocítica crónica en recaída o refractaria.

Los efectos secundarios de la inmunoterapia son fiebre, escalofríos, debilidad, mareos, dolores, malestar estomacal y vómitos. En casos poco frecuentes, algunos tratamientos de inmunoterapia pueden causar una reacción alérgica.

Trasplante de médula ósea

Un bone marrow transplant, también llamado trasplante de célula madre de médula ósea, consiste en introducir células madre sanas de médula ósea en el cuerpo. Estas células sustituyen a las células dañadas por la quimioterapia y otros tratamientos. Se puede hacer un trasplante autólogo, que es cuando las células madre proceden de su propio cuerpo. O un trasplante alogénico, que es cuando las células madre proceden de un donante.

Dado que se desarrollaron tratamientos más eficaces, el trasplante de médula ósea ya no es tan frecuente para el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica. Sin embargo, un trasplante alogénico de médula ósea puede ser una opción de tratamiento para algunas personas con leucemia linfocítica crónica en recaída o refractaria.

Los efectos secundarios a corto plazo de un trasplante de médula ósea son malestar estomacal, vómitos y falta de apetito. Otros efectos secundarios pueden ser fatiga, llagas en la boca, caída del pelo y reacciones en la piel. Los efectos secundarios a largo plazo pueden ser infertility, otros tipos de cáncer, daño en los órganos, debilidad en los huesos o en los músculos y cataracts.

Terapia de células T con receptor de antígeno quimérico

Chimeric antigen receptor (CAR)-T cell therapy les enseña a las células del sistema inmunitario a luchar contra la leucemia. Este tratamiento comienza con la extracción de algunos glóbulos blancos, como las células T, de la sangre.

Las células se envían a un laboratorio. En el laboratorio, las células se tratan para que fabriquen receptores especiales. Los receptores ayudan a las células a reconocer un marcador en la superficie de las células de la leucemia. Luego, las células se vuelven a introducir al cuerpo. Estas células encuentran y destruyen las células de la leucemia.

La terapia de células T con receptor de antígeno quimérico puede ser una opción para algunas personas con leucemia linfocítica crónica refractaria o en recaída. La terapia de células T con receptor de antígeno quimérico solo se puede usar después de que se hayan probado al menos dos tratamientos.

Los efectos secundarios de la terapia de células T con receptor de antígeno quimérico pueden ser fiebre, malestar estomacal, dolor de cabeza y confusión. Otros efectos secundarios pueden ser mareos, sarpullido, taquicardia, problemas para respirar y presión arterial baja.

Radiación

Radiation therapy trata el cáncer con haces de energía de gran potencia. La energía puede provenir de rayos X, de protones o de otras fuentes. Durante la radioterapia, se recuesta sobre una camilla mientras una máquina se mueve a su alrededor. Esta máquina dirige la radiación a puntos específicos del cuerpo.

Para la leucemia linfocítica crónica, la radioterapia solo se puede utilizar para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Los efectos secundarios de la radioterapia incluyen fatiga e irritación de la piel en el lugar donde se dirigió la radiación. Otros efectos secundarios dependen del lugar al que se dirija la radiación. La radiación en el cuello puede causar sequedad en la boca y daño en la tiroides. La radiación en el pecho puede dañar el corazón y los pulmones.

Ensayo clínico

Los ensayos clínicos son estudios de tratamientos nuevos. Estos estudios presentan una oportunidad para probar los tratamientos más recientes. Es posible que no se conozca el riesgo de efectos secundarios. Pregunte al equipo de atención médica si puede participar en un ensayo clínico.

Control después del tratamiento

Después de completar el tratamiento, es posible que tenga citas de seguimiento frecuentes para ver si el cáncer regresó, lo que se conoce como recaída. Es posible que le realicen análisis de sangre y estudios por imágenes nuevamente para saber si hay una recaída.

Complicaciones del tratamiento

Los tratamientos para la leucemia linfocítica crónica pueden tener complicaciones, entre ellas, las siguientes:

  • Depresión de la médula ósea. Cuando hay depresión de la médula ósea, esta no puede producir suficientes células sanguíneas, como los glóbulos blancos. Los glóbulos blancos ayudan a combatir infecciones. Con una menor cantidad de glóbulos blancos, tiene más riesgo de contraer infecciones.
  • Neutropenia febril. La neutropenia febril es una afección grave que puede presentarse en personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Febril significa tener fiebre. Neutropenia significa tener un nivel bajo de neutrófilos, que son un tipo de glóbulos blancos que ayudan a combatir infecciones. En la neutropenia febril, el cuerpo intenta combatir una infección, pero no tiene suficientes neutrófilos.
  • Toxicidad de los medicamentos. Algunos medicamentos que se usan para tratar el cáncer pueden ser perjudiciales para el cuerpo. Pueden causar daños en los órganos y otros problemas. La toxicidad de un medicamento depende del tipo y de la cantidad que reciba. Hay muchas opciones diferentes de medicamentos. El equipo de atención médica puede trabajar con usted para encontrar los medicamentos más adecuados.
  • Reactivación de virus. Si ha tenido una infección viral en el pasado, como hepatitis B o hepatitis C, algunos tratamientos pueden hacer que el virus se active otra vez. Esto puede derivar en inflamación del hígado, daño hepático y otras complicaciones.
  • Síndrome de lisis tumoral. El síndrome de lisis tumoral es una afección grave que puede producirse cuando las células cancerosas se descomponen rápidamente después del tratamiento o de forma espontánea. Cuando estas células mueren, liberan sustancias en el torrente sanguíneo que pueden sobrecargar el organismo. Esto puede derivar en problemas en los riñones y otros órganos. Puede tomar medicamentos para tratar o prevenir los efectos secundarios perjudiciales.

Tasas de supervivencia a la leucemia linfocítica crónica

Las tasas de supervivencia varían de una persona con leucemia linfocítica crónica a otra. Los profesionales de atención médica utilizan lo que se conoce como puntuación pronóstica para determinar las posibilidades de supervivencia ante determinados tipos de cáncer. Las puntuaciones pronósticas para la leucemia linfocítica crónica van de 0 a 10. Cuanto más alta sea su puntuación, menores serán sus probabilidades de sobrevivir. Su puntuación se determina según lo siguiente:

  • Su edad.
  • Si hay ciertos cambios genéticos en su tipo de cáncer.
  • Qué cantidad de una proteína concreta hay en su sangre.
  • La etapa de su cáncer.

Por ejemplo, la leucemia linfocítica crónica tiene una tasa de supervivencia a cinco años de alrededor del 90 % con una puntuación de 0 a 1. La tasa de supervivencia a diez años es de alrededor del 86 % para una puntuación de 0 a 1. A medida que la puntuación aumenta, la tasa de supervivencia disminuye. En el caso de la leucemia linfocítica crónica con una puntuación de entre 7 y 10, la probabilidad de sobrevivir al menos cinco años es de aproximadamente el 23 %. La tasa de supervivencia a 10 años para una puntuación de 7 a 10 es del 0 %.

Tenga en cuenta que recopilar las estadísticas de supervivencia tarda entre 5 y 10 años. Las tasas de supervivencia más recientes incluyen a personas que recibieron tratamiento para la leucemia linfocítica crónica hace más de cinco años. Es posible que estas personas no hayan tenido acceso a los tratamientos más recientes. En las últimas décadas, las tasas de mortalidad asociada a la leucemia linfocítica crónica han disminuido y las tasas de supervivencia han aumentado.

Medicina alternativa

No se ha demostrado que ningún tratamiento alternativo cure la leucemia linfocítica crónica.

Tratamientos alternativos para lidiar con la fatiga

Algunas terapias de medicina alternativa pueden ayudarle a lidiar con la fatiga. Muchas personas que tienen leucemia linfocítica crónica tienen fatigas. El equipo de atención médica puede tratar la fatiga al controlar las causas subyacentes, pero a menudo los medicamentos por sí solos no son suficientes. Puede encontrar alivio a través de terapias alternativas, tales como las siguientes:

  • Acupuntura.
  • Ejercicio.
  • Masajes.
  • Yoga.

Hable con el profesional de atención médica sobre sus opciones. Juntos pueden idear un plan para ayudar a afrontar la fatiga.

Afrontamiento y apoyo

Con el tiempo, probablemente encuentre la manera de hacer frente a la incertidumbre y la preocupación que causa un diagnóstico de cáncer. Hasta ese momento, hacer lo siguiente puede ayudar:

Obtenga suficiente información sobre la leucemia linfocítica crónica para tomar decisiones sobre su atención médica.

Pregunte a su equipo de atención médica sobre su cáncer, como los resultados de las pruebas, las opciones de tratamiento y, si lo desea, su pronóstico. Mientras más se informe sobre la leucemia linfocítica crónica, más confianza tendrá para tomar decisiones acerca del tratamiento.

Mantenga la compañía de sus familiares y amigos

Mantenerse cerca de las personas con las que tiene una relación estrecha lo ayudará a enfrentar la leucemia linfocítica crónica. Los familiares y amigos pueden brindar el apoyo práctico que quizás necesite, como ayudarle a cuidar su casa si está en el hospital. Pueden convertirse en un apoyo emocional cuando se sienta abrumado por tener cáncer.

Busque a alguien con quien hablar

Busque a una persona que esté dispuesta a escucharlo hablar sobre sus esperanzas y preocupaciones. Puede ser un familiar o un amigo. También podrían resultar útiles el interés y la comprensión de un terapeuta, trabajador social médico, miembro de la iglesia o grupo de apoyo para personas con cáncer.

Consulte al equipo de atención médica si en su área hay grupos de apoyo. Otras fuentes de información son el Instituto Nacional del Cáncer, la Sociedad Americana contra el Cáncer, Blood Cancer United (Unidos contra el Cáncer de la Sangre) y la Lymphoma Research Foundation (Fundación para la Investigación del Linfoma). Encuentre apoyo en línea a través de Mayo Clinic Connect, que es una comunidad donde puede conectarse con otras personas para recibir apoyo, información práctica y respuestas a preguntas cotidianas.

Preparación para la cita médica

Pida una cita con un profesional de atención médica si tiene algún síntoma que le preocupa.

Si el profesional de atención médica piensa que es posible que tenga una leucemia linfocítica crónica, podría remitirle a un médico especialista en enfermedades de la sangre y la médula ósea, llamado hematólogo.

Como las citas médicas pueden ser breves, se recomienda ir preparado. A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse.

Lo que puede hacer

  • Tenga en cuenta todo lo que necesita hacer antes de la cita. Cuando programe la cita, pregunte si hay algo que deba hacer con anticipación, por ejemplo, restringir la dieta.
  • Anote los síntomas que tiene, entre ellos, los que no parezcan tener relación con el motivo de la cita médica.
  • Anote la información personal importante, como situaciones de mucho estrés o cambios recientes en su vida.
  • Haga una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tome, junto con las dosis.
  • Pida a un familiar o a un amigo que le acompañe. Puede ser difícil recordar toda la información que recibe durante una cita médica. La persona que le haga compañía puede recordar algún detalle que usted haya olvidado o pasado por alto.
  • Anote preguntas para hacer al equipo de atención médica.

En el caso de la leucemia linfocítica crónica, estas son algunas preguntas básicas para hacer al médico:

  • ¿Tengo leucemia linfocítica crónica?
  • ¿En qué etapa está la leucemia linfocítica crónica que tengo?
  • ¿Tendré que someterme a más pruebas?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Cuánto aumenta cada tratamiento las probabilidades de curarme o de vivir más tiempo?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿De qué forma cada tratamiento afectará mi vida diaria?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Qué le recomendaría a un amigo o a un familiar en mi situación?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Qué determina si debo programar una cita de seguimiento?

No dude en hacer otras preguntas.

Lo que puede esperar del médico

Prepárese para responder preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Los síntomas están presentes todo el tiempo o solo de vez en cuando?
  • ¿Cuál es la intensidad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
  • ¿Ha tenido fiebre, sudoraciones nocturnas o pérdida de peso?
  • ¿Ha notado algún bulto, hinchazón o dolor en alguna parte del cuerpo?
  • ¿Qué es lo que más le preocupa de su diagnóstico o tratamiento?
Last Updated: September 15th, 2026