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Nódulos tiroideos

Infórmese sobre qué puede causar bultos en la glándula tiroides y cómo se puede tratar.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

Glándula tiroides, se ven la laringe y la tráquea
La glándula tiroides se encuentra en la base del cuello, justo debajo de la nuez de Adán.

Los nódulos tiroideos son bultos sólidos o llenos de líquido que se forman dentro de la tiroides. La tiroides es una glándula pequeña que se encuentra en la base del cuello, justo encima del esternón.

La mayoría de los nódulos tiroideos no son graves ni causan síntomas. Solo un pequeño número de nódulos tiroideos son cancerosos.

La mayoría de las personas no saben que tienen un nódulo tiroideo hasta que un profesional de atención médica lo detecta durante un examen médico de rutina. O un nódulo tiroideo puede aparecer en una exploración hecha por otro motivo de salud.

Pero algunos nódulos tiroideos pueden crecer lo suficiente como para ser visibles. También pueden dificultar la deglución o la respiración, o causar cambios en la voz.

Síntomas

La mayoría de los nódulos tiroideos no causan síntomas. Sin embargo, algunos nódulos pueden llegar a ser tan grandes que lo siguiente es posible:

  • Palparse.
  • Verlos, a menudo como una hinchazón en la base del cuello.
  • Presionar sobre la tráquea. Esto puede causar falta de aire.
  • Presionar el conducto que conecta la garganta con el estómago, llamado esófago. Esto puede hacer que resulte difícil tragar.

Algunos nódulos tiroideos pueden producir demasiada cantidad de una hormona llamada tiroxina. El exceso de tiroxina puede causar una afección llamada hipertiroidismo. Esta causa síntomas como los siguientes:

  • Pérdida de peso sin causa aparente.
  • Aumento de la sudoración.
  • Temblores.
  • Sentirse nervioso.
  • Latidos cardíacos rápidos o irregulares.

Cuándo consultar a un médico

La mayoría de los nódulos tiroideos no son cancerosos y no causan problemas. Pero si nota hinchazón en el cuello, especialmente si afecta la respiración o la deglución, consulte a un profesional de atención médica de inmediato. Esto es para asegurarse de que la hinchazón no esté relacionada con un cáncer.

También consulte a un profesional de atención médica si tiene síntomas de hipertiroidismo.

Causas

Nódulos tiroideos
El agrandamiento de la tiroides puede causar un aumento en el tamaño de la glándula mucho mayor que el de su tamaño habitual y causar una protuberancia notable en el cuello. Esto puede causarse por uno o varios nódulos (bultos) en la tiroides o por un proceso autoinmunitario.

Varias afecciones pueden causar nódulos en la glándula tiroides, entre ellas, las siguientes:

  • Crecimiento excesivo del tejido tiroideo. Esto a veces se denomina adenoma tiroideo. No está claro por qué ocurre, pero no es cáncer. Tampoco se considera grave a menos que su tamaño cause síntomas molestos. Algunos adenomas tiroideos pueden derivar en hipertiroidismo.
  • Quiste tiroideo. Los espacios llenos de líquido en la tiroides, llamados quistes, provienen con mayor frecuencia de adenomas tiroideos que se descomponen. A menudo, los quistes tiroideos contienen partes sólidas mezcladas con líquido. Los quistes generalmente no son cancerosos. Pero en ocasiones pueden tener partes sólidas que sí lo son.
  • Bocio multinodular. El bocio es una glándula tiroides agrandada. La falta de yodo en la dieta o un problema tiroideo pueden causar bocio. El bocio multinodular presenta más de un nódulo en la glándula agrandada. Su causa no está clara.
  • Cáncer de tiroides. La probabilidad de que un nódulo sea canceroso es baja. Sin embargo, consulte a un profesional de atención médica si el nódulo es grande, duro o causa dolor o molestias.

    Factores que aumentan el riesgo de cáncer de tiroides incluyen antecedentes familiares de cáncer de tiroides u otros tipos de cáncer endocrino. Los antecedentes de exposición a radiación, ya sea por tratamientos médicos o por lluvia radiactiva, también elevan el riesgo.

  • Deficiencia de yodo. La deficiencia de yodo en la dieta puede ocasionar nódulos tiroideos. Pero esta afección no es común en los Estados Unidos. Esto se debe a que el yodo se agrega a la sal de mesa y a otros alimentos.

Factores de riesgo

Entre los factores que aumentan el riesgo de presentar nódulos tiroideos se encuentran los siguientes:

  • Ser de sexo femenino. Las mujeres tienen más probabilidad de presentar nódulos tiroideos que los hombres. Sin embargo, los hombres tienen más probabilidad de que los nódulos sean cancerosos.
  • Edad avanzada. Los nódulos tiroideos son más comunes con la edad.
  • No consumir suficiente yodo en la dieta. Esto no es común en los Estados Unidos y en otros países donde se agrega yodo a la sal de mesa.
  • El contacto con radiación durante la infancia. Puede provenir de tratamientos de radioterapia en la cabeza y el cuello o de lluvia radiactiva.

Complicaciones

Las complicaciones de algunos nódulos tiroideos incluyen lo siguiente:

  • Dificultad para tragar o respirar. Los nódulos grandes o un bocio multinodular pueden causar molestias en el cuello y dificultar la deglución o la respiración.
  • Hipertiroidismo. Cuando un nódulo o el bocio producen hormonas tiroideas pueden ocasionar problemas. Esto deriva en el exceso de la hormona en el cuerpo. El hipertiroidismo puede causar pérdida de peso, debilidad muscular, intolerancia al calor y sentirse ansioso o irritable. Las complicaciones del hipertiroidismo incluyen latidos cardíacos irregulares y afinamiento de los huesos.

  • Problemas relacionados con la cirugía de nódulos tiroideos. Si se somete a una cirugía para extirpar un nódulo, es posible que necesite recibir una terapia de reemplazo hormonal tiroidea por el resto de su vida.

Diagnóstico

El profesional de atención médica revisa el bulto o nódulo en su cuello para descartar cáncer y confirmar que la tiroides funciona correctamente. Estos podrían ser algunos de los estudios:

  • Pruebas de la función de la tiroides. Estas pruebas miden los niveles sanguíneos de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y de las hormonas que produce la glándula tiroides. Estas pruebas pueden mostrar si tiene demasiada o muy poca hormona tiroidea.

  • Ecografía. Esta prueba usa ondas sonoras para crear imágenes de su glándula tiroides. Una ecografía tiroidea muestra la forma y estructura de los nódulos.
  • Biopsia por aspiración con aguja fina. Una biopsia de los nódulos puede confirmar que no hay cáncer. Durante el procedimiento, un profesional de atención médica introduce una aguja muy delgada en el nódulo y extrae una muestra de células. La aguja puede guiarse con imágenes de ecografía.

    La biopsia se hace con mayor frecuencia en el consultorio del profesional de atención médica. Dura aproximadamente 20 minutos. Los riesgos son pocos. Las muestras se envían a un laboratorio para su estudio bajo un microscopio.

  • Gammagrafía tiroidea. Una gammagrafía tiroidea ofrece más información sobre los nódulos tiroideos. Durante esta prueba, se administra yodo radioactivo en una vena del brazo. Luego, usted se recuesta en una camilla mientras una cámara especial proyecta la imagen de su tiroides en una pantalla de computadora.

    Los nódulos que producen demasiada hormona tiroidea, llamados nódulos hiperfuncionales, se observan en la gammagrafía. Absorben más yodo que el tejido tiroideo normal. Los nódulos hiperfuncionales rara vez son cancerosos.

    Algunos nódulos absorben menos yodo. Se llaman nódulos fríos. Pueden ser cancerosos. Pero una gammagrafía tiroidea no puede determinar cuáles nódulos fríos son cancerosos y cuáles no.

Tratamiento

El tratamiento depende del tipo de nódulo tiroideo que tenga.

Tratamiento de nódulos tiroideos que no son cancerosos

Estas son algunas opciones de tratamiento:

  • Espera vigilante. Esto consiste simplemente en controlar la afección. Por lo general, esto implica someterse a exámenes físicos y pruebas de función tiroidea con regularidad. También puede incluir una ecografía. Es probable que se haga otra biopsia si el nódulo crece. Si el nódulo tiroideo no cambia, es posible que no necesite tratamiento.

  • Cirugía. Un nódulo no canceroso puede requerir cirugía si es lo suficientemente grande como para dificultar la respiración o la deglución. Las personas con bocios multinodulares grandes pueden necesitar cirugía. Esto es así sobre todo si bloquean las vías respiratorias, el esófago o los vasos sanguíneos.

    Si los resultados de la biopsia no permiten determinar si un nódulo es canceroso, puede ser necesario extirparlo. Luego se lo puede estudiar en mayor profundidad para detectar signos de cáncer.

Tratamiento de nódulos que causan hipertiroidismo

Si un nódulo tiroideo produce demasiada hormona tiroidea, puede necesitar tratamiento para el hipertiroidismo. Es posible que esto incluya lo siguiente:

  • Yodo radioactivo. Se administra yodo radioactivo en cápsulas o en forma líquida. La glándula tiroides absorbe el yodo radioactivo, lo que hace que los nódulos se encojan. Los síntomas del hipertiroidismo suelen desaparecer en dos o tres meses.
  • Medicamentos antitiroideos. A veces, un medicamento antitiroideo como el metimazol puede aliviar los síntomas. El tratamiento suele ser a largo plazo. En ocasiones poco frecuentes, puede causar efectos secundarios graves en el hígado. Hable con el profesional de atención médica sobre los riesgos y beneficios.
  • Cirugía. Si no puede usar yodo radioactivo ni medicamentos antitiroideos, la cirugía para extirpar el nódulo tiroideo podría ser una opción. Hable con el profesional de atención médica sobre los riesgos y beneficios.

Tratamiento de nódulos cancerosos

El tratamiento de un nódulo canceroso suele incluir una cirugía.

  • Control. Los tipos de cáncer muy pequeños tienen bajo riesgo de crecer, por lo que el profesional de atención médica podría controlarlos durante un tiempo. Un especialista en tiroides puede ayudarle a tomar esta decisión. El control incluye ecografías y análisis de sangre.
  • Cirugía. La extirpación quirúrgica de nódulos cancerosos es el tratamiento común. En el pasado, era habitual extirpar la mayor parte del tejido tiroideo. Esto se denomina tiroidectomía casi total.

    Actualmente, puede ser una opción extirpar solo la mitad de la tiroides. Esto se llama tiroidectomía parcial o lobectomía. Su aplicación depende de la extensión del cáncer.

    Los riesgos de la cirugía tiroidea incluyen daño al nervio que controla las cuerdas vocales y daño a cuatro glándulas pequeñas ubicadas en la parte posterior de la tiroides. Estas glándulas se llaman glándulas paratiroides. Estas glándulas ayudan a controlar los niveles de minerales en el cuerpo, como el calcio.

    Después de una cirugía tiroidea, necesitará tratamiento de por vida con un medicamento llamado levotiroxina. Este medicamento proporciona al cuerpo la hormona tiroidea. El especialista en tiroides trabajará con usted para encontrar la dosis adecuada.

  • Ablación por alcohol. Esta es otra opción para tratar ciertos nódulos pequeños que son cancerosos. Este procedimiento consiste en inyectar una pequeña cantidad de alcohol en el nódulo tiroideo para destruirlo. A menudo se requieren varias sesiones. También se pueden realizar otros tipos de ablación.

Preparación para la cita médica

Con frecuencia, los nódulos tiroideos se detectan durante exámenes médicos de rutina. Pero si usted ve o siente un nódulo tiroideo en el centro de la parte baja del cuello, justo arriba del esternón, pida al profesional de atención primaria que lo revise.

Si tiene un nódulo tiroideo, probablemente lo remitan a un especialista en trastornos de las glándulas que producen hormonas. Ese especialista se llama endocrinólogo. Aquí tiene maneras de aprovechar al máximo la cita médica:

  • Tenga en cuenta las restricciones previas a la cita médica. Cuando programe la cita, pregunte si necesita hacer algo antes para prepararse para las pruebas.
  • Anote los síntomas que presenta y cuándo comenzaron.
  • Prepare una lista con información médica importante. Incluya las cirugías recientes y otras afecciones que haya tenido. Haga una lista de todos los medicamentos y suplementos que tome, y sus dosis.
  • Tome nota de sus antecedentes médicos personales y familiares. Incluya si ha tenido trastornos de la tiroides o cáncer de tiroides. Anote cualquier exposición a radiación que haya tenido en cualquier momento de su vida.
  • Escriba las preguntas que quiera hacer al profesional de atención médica. Por ejemplo, si sus nódulos no causan problemas, ¿necesita tratamiento? ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
Last Updated: September 16th, 2026