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Rubéola

Infórmese más sobre los síntomas y la prevención de esta infección viral que se contagia fácilmente a otras personas.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

Sarpullido por rubéola
La rubéola genera un sarpullido tenue en la cara, el abdomen (como se muestra en la imagen), y en los brazos y las piernas. El sarpullido puede verse de color rosa o rojo en pieles blancas. Puede ser más difícil de detectar en personas de piel negra o morena.

La rubéola es una infección viral que se contagia o disemina con facilidad a los demás. Se distingue por el sarpullido que produce. También se llama sarampión de tres días.

Esta infección causa síntomas leves o ningún síntoma en la mayoría de las personas. Sin embargo, puede ocasionar problemas graves en los bebés en gestación de personas embarazadas que contraen rubéola.

La rubéola no es lo mismo que el sarampión. No obstante, ambas enfermedades comparten algunos síntomas, como el sarpullido. Los virus que causan la rubéola y el sarampión son diferentes. Además, el virus que causa la rubéola no es tan contagioso ni causa una enfermedad tan grave como el sarampión.

La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola es segura y eficaz para prevenir la rubéola. Además, brinda protección de por vida contra esta enfermedad.

En muchos países, la infección por rubéola es poco frecuente o no existe. Sin embargo, la vacuna no se usa en todos lados. Por eso, el virus sigue causando problemas graves en los bebés de personas embarazadas que contraen rubéola.

Síntomas

Algunas personas no presentan síntomas. No obstante, si los tienen, los síntomas de la rubéola suelen aparecer entre 2 y 3 semanas después de la exposición al virus. Los síntomas duran de 1 a 5 días, y pueden incluir lo siguiente:

  • Fiebre leve de 102 grados Fahrenheit (38,9 grados Celsius) o menos.
  • Dolor de cabeza.
  • Congestión nasal o goteo de la nariz.
  • Enrojecimiento y picazón en los ojos.
  • Ganglios linfáticos agrandados y sensibles en la base del cráneo, en la nuca y detrás de las orejas.
  • Un sarpullido leve que comienza en la cara. Puede verse de color rosa o rojo en la piel blanca. Puede ser más difícil de ver en la piel negra o morena. Se extiende rápidamente al abdomen, y luego, a los brazos y las piernas. Desaparece en el mismo orden.
  • Dolor en las articulaciones, sobre todo en personas asignadas al sexo femenino al nacer.

Cuándo consultar a un médico

Comuníquese con el profesional de atención médica si cree que usted o su hijo podrían haberse expuesto al virus que causa la rubéola o si nota síntomas de la rubéola.

Si está pensando en un futuro embarazo, revise su registro de vacunación para asegurarse de que haya recibido la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola. Si hay un embarazo y contrae rubéola, en especial durante el primer trimestre, el virus puede causar la muerte del feto en crecimiento o defectos graves de nacimiento.

La rubéola durante el embarazo es la causa más común de sordera congénita, es decir, presente al nacer. Es vital protegerse contra la rubéola antes del embarazo.

Si está cursando un embarazo, es probable que le hagan un examen para determinar si tiene inmunidad contra la rubéola. No obstante, si nunca recibió la vacuna y cree que puede haberse expuesto al virus que causa la rubéola, comuníquese de inmediato con el profesional de atención médica. Puede pedir que le hagan un análisis de sangre para determinar si usted es inmune.

Causas

La causa de la rubéola es un virus que se trasmite de una persona a otra. Puede contagiarse cuando una persona infectada tose o estornuda. También se puede contagiar por contacto directo con la mucosidad infectada de la nariz y la garganta. Además, puede trasmitirse de las personas embarazadas a sus bebés en gestación.

Una persona infectada con el virus que causa la rubéola es contagiosa durante una semana antes de que aparezca el sarpullido hasta aproximadamente una semana después de que desaparezca. Las personas infectadas pueden contagiar la enfermedad antes de que sepan que la tienen.

La rubéola es poco frecuente en muchos países, porque la mayoría de los niños reciben una vacuna contra la infección a una edad temprana. En algunas partes del mundo, el virus sigue activo. Tenga en cuenta esta información antes de viajar al exterior, en especial si está cursando un embarazo.

Una vez que haya tenido la enfermedad, es probable que sea inmune de por vida.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo para la rubéola se incluyen los siguientes:

  • No haber recibido la vacuna contra la rubéola.
  • Estar en contacto estrecho con alguien que tiene rubéola.

Complicaciones

La rubéola es una infección leve. Algunas personas asignadas al sexo femenino al nacer que tuvieron rubéola presentan artritis en los dedos, las muñecas y las rodillas. Esto suele durar aproximadamente un mes. Aunque es poco común, la rubéola puede causar hinchazón e irritación, llamada inflamación, del cerebro.

Si está cursando un embarazo y contrae rubéola, las consecuencias para el bebé en gestación pueden ser graves. Puede hacer que sufra un aborto espontáneo o producir la muerte fetal dentro del útero. El síndrome de rubéola congénita se presenta en hasta el 85 % de los bebés cuyas madres tuvieron rubéola durante las primeras 12 semanas de embarazo. Este síndrome puede dar lugar a uno o más problemas, como los siguientes:

  • Retrasos en el crecimiento.
  • Cataratas.
  • Sordera.
  • Defectos cardíacos congénitos, que son problemas en el desarrollo del corazón.
  • Problemas en la formación de otros órganos.
  • Problemas de aprendizaje.

El feto corre el riesgo más alto durante los primeros tres meses de embarazo. Sin embargo, la exposición en etapas posteriores del embarazo también es peligrosa.

Prevención

La vacuna contra la rubéola suele administrarse en una vacuna combinada contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Una vacuna también puede incluir la vacuna contra la varicela. Se conoce como vacuna contra sarampión, paperas, rubéola y varicela.

Los profesionales de atención médica recomiendan que los niños reciban la primera vacuna contra sarampión, paperas y rubéola entre los 12 y los 15 meses de edad. Recibirán la segunda vacuna entre los 4 y 6 años de edad, antes de que empiecen la escuela primaria.

La vacuna contra sarampión, paperas y rubéola previene la rubéola y brinda protección contra esta enfermedad de por vida. Recibir la vacuna puede evitar la rubéola durante futuros embarazos.

Los bebés nacidos de personas que recibieron la vacuna o que ya son inmunes suelen estar protegidos contra la rubéola por 6 a 8 meses después del nacimiento. Algunos niños podrían necesitar la vacuna antes de los 12 meses de edad para viajar a determinados países o por otros motivos. La edad mínima para recibir la vacuna es de 6 meses. Sin embargo, los niños vacunados de forma temprana igualmente deben recibir la vacuna al cumplir las edades recomendadas.

No existen pruebas de un vínculo entre la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola y el autismo

Algunas personas han planteado preocupaciones sobre un posible vínculo entre el autismo y la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola. Sin embargo, según estudios de la Academia Estadounidense de Pediatría, la Academia Nacional de Medicina y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, no existe una relación comprobada entre el autismo y la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola.

¿Necesito la vacuna contra sarampión, las paperas y la rubéola?

No necesita una vacuna en los siguientes casos:

  • Recibió dos dosis de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola después de los 12 meses de edad.
  • Le hicieron análisis de sangre que muestran que es inmune al sarampión, la rubéola y las paperas.
  • Nació antes de 1957. Las personas nacidas antes de 1957 tienen más posibilidades de haber tenido sarampión, rubéola y paperas durante la niñez, y por lo tanto, son inmunes. No obstante, si no tiene un análisis de sangre que demuestre que tiene inmunidad, hable con el profesional de atención médica sobre la vacunación contra sarampión, paperas y rubéola.

Debe vacunarse si no recibió dos dosis de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola luego de los 12 meses de vida. O bien, si no le hicieron un análisis de sangre que pruebe que es inmune al sarampión, las paperas y la rubéola.

Tener inmunidad confirmada es fundamental en los siguientes casos:

  • Está en edad fértil y podría producirse un embarazo.
  • Asiste a la universidad, la escuela de oficios o escuela de posgrado.
  • Trabaja en un hospital, centro médico, centro de cuidados infantiles o escuela.
  • Tiene pensado viajar al extranjero o vacacionar en un crucero.

La vacuna no se recomienda en los siguientes casos:

  • Personas embarazadas o que planean quedar embarazadas dentro de las siguientes cuatro semanas.
  • Personas que han tenido una reacción alérgica potencialmente mortal a la gelatina, el antibiótico neomicina o a una dosis previa de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola.

Si tiene cáncer, un trastorno sanguíneo u otra enfermedad, o si toma medicamentos que afectan el sistema inmunitario, hable con el profesional de atención médica antes de que le administren la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola.

Efectos secundarios de la vacuna

La mayoría de las personas no tienen efectos secundarios causados por la vacuna. En algunas personas, pueden aparecer efectos secundarios menores aproximadamente dos semanas después de la primera vacuna. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Dolor en el lugar del brazo donde se administró la inyección.
  • Fiebre.
  • Sarpullido leve en el lugar donde se administró la inyección.

Es menos probable que aparezcan síntomas después de la segunda vacuna.

Pocas personas presentan lo siguiente:

  • Dolor o rigidez articular de poca duración. Es más probable que suceda en adolescentes o personas adultas asignadas al sexo femenino al nacer que no tenían inmunidad contra la rubéola.
  • Hinchazón de las glándulas de las mejillas o el cuello.
  • Convulsiones que ocurren con fiebre.
  • Bajo nivel de plaquetas, que son las células de la sangre que contribuyen a la coagulación. Esto puede causar sangrado o moretones inusuales.
  • Sarpullido en todo el cuerpo.
  • Reacciones alérgicas graves. Suceden con muy poca frecuencia.

Prevención del contagio de rubéola a los demás

Si ha estado en contacto con el virus y contrae rubéola, puede informar a sus amigos, familiares y compañeros y mantener la distancia de ellos para ayudar a protegerlos. Si su hijo tiene rubéola, informe a la escuela o al prestador de servicios de guardería infantil.

Diagnóstico

El sarpullido de la rubéola tiene un aspecto similar a muchos otros sarpullidos virales. Por eso, los profesionales de atención médica suelen confirmar el diagnóstico de rubéola con la ayuda de análisis de laboratorio. Es posible que le hagan un cultivo de virus o un análisis de sangre.

Mediante estos análisis, se pueden detectar anticuerpos contra la rubéola en la sangre. Estos anticuerpos muestran si tuvo una infección reciente o en el pasado, o si recibió una vacuna contra la rubéola.

Tratamiento

No existen tratamientos que aceleren la recuperación de una infección por rubéola. Además, los síntomas suelen ser leves y no requieren tratamiento. Sin embargo, los profesionales de atención médica suelen recomendar mantenerse alejado de las demás personas mientras dure la infección. Es muy importante mantenerse alejado de las personas embarazadas.

Manténgase alejado de los demás tan pronto como sospeche que tiene rubéola. Mantenga la distancia hasta al menos siete días después de que haya desaparecido el sarpullido.

La asistencia a un bebé que nace con síndrome de rubéola congénita depende de la gravedad de su afección. Los niños que tienen más de una complicación pueden requerir un tratamiento temprano de parte de un equipo de especialistas.

Autocuidado

Una persona con rubéola necesita medidas de autocuidado simples. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Reposo en cama.
  • Acetaminofén (Tylenol, otros) para aliviar la fiebre y los dolores.

No se debe dar aspirina a los niños o adolescentes. La aspirina se ha relacionado con el síndrome de Reye, que es una afección poco frecuente y potencialmente mortal en niños o adolescentes con gripe o varicela.

Preparación para la cita médica

Antes de la cita médica, anote las preguntas que tenga. Es probable que el profesional de atención médica también le haga algunas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Lo han vacunado contra la rubéola?
  • ¿Hace cuánto tiempo que tiene síntomas, como sarpullido o dolor en las articulaciones?
  • ¿Estuvo en contacto con alguien que tenía rubéola?
  • ¿Ha viajado a otros países en las últimas semanas? ¿Cuáles?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que haga que los síntomas empeoren?

Cuando acuda a la cita médica, informe a las personas en el mostrador de recepción que sospecha que tiene una enfermedad infecciosa. Es posible que usted y su hijo deban usar una mascarilla o que los lleven de inmediato a una sala de exámenes.

Last Updated: August 28th, 2026