Book
Appointment
Pay Bill
Set My Location
be_ixf;ym_202610 d_23; ct_50

Síndrome de las piernas inquietas

La necesidad urgente de mover las piernas puede interrumpir el sueño y, en consecuencia, dificultar el desempeño durante el día. Estas terapias calman la agitación y mejoran el sueño.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

El síndrome de las piernas inquietas es una afección que causa una fuerte necesidad de mover las piernas. La necesidad de moverse suele deberse a un dolor o a una sensación de incomodidad en las piernas. Suele ocurrir por la tarde o la noche cuando está sentado o recostado. El movimiento alivia la sensación de forma temporal.

El síndrome de las piernas inquietas puede empezar a cualquier edad y tiende a empeorar a medida que pasan los años. Puede hacer que sea difícil dormir, lo que afecta las actividades cotidianas. El síndrome de las piernas inquietas también se conoce como enfermedad de Willis-Ekbom.

Algunas medidas sencillas de cuidado personal y cambios en el estilo de vida pueden ayudar a aliviar los síntomas. Los medicamentos también ayudan a muchas personas con el síndrome de las piernas inquietas.

Síntomas

El principal síntoma del síndrome de las piernas inquietas es la necesidad urgente de mover las piernas. Es común presentar lo siguiente:

  • Molestias en las piernas que aparecen en reposo. Los síntomas del síndrome de las piernas inquietas suelen comenzar después de haber estado acostado o sentado. Pueden ocurrir mientras está sentado en el auto, en el avión o en el cine.
  • Alivio con el movimiento. El síndrome de las piernas inquietas disminuye con el movimiento. Estirarse, sacudir las piernas o caminar puede mejorar los síntomas.
  • Los síntomas empeoran por la tarde. Los síntomas aparecen principalmente de noche.
  • Movimientos involuntarios en las piernas por la noche. El síndrome de las piernas inquietas puede estar relacionado con otra afección más común que es el movimiento periódico de las piernas durante el sueño. Esta afección causa movimientos espasmódicos y de pataleo en las piernas durante el sueño, posiblemente a lo largo de toda la noche.

Los síntomas en las piernas inquietas generalmente se presentan en ambas piernas. Se describen como una sensación dentro de las piernas, en vez de en la piel. Es menos común que esta afección se presente en los brazos. Las sensaciones se describen de la siguiente manera:

  • Cosquilleo.
  • Hormigueo
  • Tirones
  • Sensación pulsátil
  • Dolor
  • Picazón
  • Sensación de electricidad

A veces, los síntomas del síndrome de las piernas inquietas son difíciles de explicar. Las personas con la afección no suelen describir los síntomas como un calambre o entumecimiento muscular. Sin embargo, describen un deseo intenso de mover las piernas.

Es común que los síntomas mejoren y empeoren. A veces, los síntomas desaparecen por períodos y, luego, vuelven a aparecer.

Cuándo consultar a un médico

Hable con el profesional de atención médica si presenta síntomas del síndrome de las piernas inquietas. El síndrome de las piernas inquietas puede interferir en el sueño, causar somnolencia durante el día y afectar la calidad de vida.

Causas

Por lo general, el síndrome de las piernas inquietas no tiene causa conocida. Los investigadores sospechan que la afección puede deberse a un desequilibrio de la dopamina, que es una sustancia química del cerebro. La dopamina envía mensajes para regular el movimiento muscular.

Herencia

A veces, el síndrome de las piernas inquietas es hereditario, especialmente si la afección comienza antes de los 40 años. Los investigadores identificaron sitios en los cromosomas en que pueden estar presentes los genes relacionados con el síndrome de las piernas inquietas.

Embarazo

El embarazo o los cambios hormonales pueden empeorar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Algunas personas contraen el síndrome de las piernas inquietas por primera vez durante el embarazo, especialmente durante el último trimestre. Sin embargo, en ese caso, los síntomas generalmente desaparecen después del parto.

Factores de riesgo

El síndrome de las piernas inquietas puede manifestarse a cualquier edad, incluso durante la niñez. La afección es más común a medida que las personas envejecen. También es más común en las mujeres que en los hombres.

Generalmente, el síndrome de las piernas inquietas no está relacionado con una afección médica grave. Sin embargo, a veces sucede junto con otras afecciones, como las siguientes:

  • Neuropatía periférica. En ocasiones, este daño a los nervios de las manos y los pies se debe a enfermedades crónicas, como la diabetes y el trastorno por consumo de alcohol.
  • La deficiencia de hierro es cuando el nivel de hierro en el cuerpo es muy bajo. Esto puede causar o empeorar el síndrome de las piernas inquietas. Una deficiencia de hierro puede deberse a períodos menstruales intensos, a donaciones de sangre muy seguidas o a sangrados del estómago o los intestinos.
  • Insuficiencia renal. Las personas con insuficiencia renal también pueden tener deficiencia de hierro. Cuando los riñones no funcionan correctamente, los niveles de hierro en la sangre pueden disminuir. Esto, junto con otros cambios en la química del cuerpo, puede causar o empeorar el síndrome de las piernas inquietas.
  • Afecciones de la médula espinal. Los daños o las lesiones en la médula espinal se relacionan con el síndrome de las piernas inquietas.
  • Enfermedad de Parkinson. Las personas con enfermedad de Parkinson podrían tener más riesgo de desarrollar el síndrome de las piernas inquietas.

Complicaciones

El síndrome de las piernas inquietas puede ser de leve a grave. A muchas personas que tienen esta afección les resulta difícil conciliar el sueño o permanecer dormidas, lo que puede afectar su calidad de vida. Esto puede causar depresión en algunas personas. La falta de sueño también puede llevar a una somnolencia excesiva durante el día. El síndrome de las piernas inquietas incluso puede interferir en las siestas.

Diagnóstico

Para diagnosticar el síndrome de las piernas inquietas, el profesional de atención médica toma sus antecedentes médicos y le pregunta sobre los síntomas. El diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas se fundamenta en los siguientes criterios del International Restless Legs Syndrome Study Group (Grupo Internacional de Estudio sobre el Síndrome de las Piernas Inquietas):

  • Tiene una necesidad urgente de mover las piernas que es difícil de resistir. Esto suele ocurrir con molestias en las piernas.
  • Los síntomas aparecen o empeoran cuando está en reposo, ya sea sentado o acostado.
  • Puede aliviar los síntomas realizando alguna actividad como caminar o estirarse.
  • Los síntomas empeoran por la noche.
  • No se puede explicar sus síntomas con otra afección.

El profesional de atención médica también puede hacerle un examen físico y otro neurológico. Los análisis de sangre, en especial del nivel de hierro, pueden detectar posibles causas de sus síntomas y orientar su tratamiento.

Además, puede que lo remitan a un especialista del sueño. Esto puede implicar quedarse a dormir una noche en una clínica del sueño para que le hagan un estudio, en caso de que se sospeche la presencia de otra afección, como la apnea del sueño. Sin embargo, el diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas no suele requerir un estudio del sueño.

Tratamiento

A veces, los síntomas del síndrome de las piernas inquietas desaparecen después de tratar una afección subyacente, como la deficiencia de hierro. Esto puede implicar recibir un suplemento de hierro por vía oral o a través de una vena del brazo. Solo debe tomar suplementos de hierro después de que el profesional de atención médica haya revisado su nivel de hierro en la sangre, el cual deberá vigilarse mientras use dichos suplementos.

Si la causa directa del síndrome de las piernas inquietas que padece no es otra afección, el tratamiento se enfoca en hacer cambios en el estilo de vida. Si estos no son eficaces, el profesional de atención médica podría recetarle medicamentos.

También hay un dispositivo que administra estimulación eléctrica al nervio que se encuentra en el costado de la rodilla, y podría ayudar con los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Este dispositivo requiere una receta médica de su profesional de atención médica. A menudo se usa con medicamentos.

Medicamentos

Hay varios medicamentos con receta médica disponibles para reducir la inquietud de las piernas. Muchos se crearon para tratar otras enfermedades, pero pueden ayudar con el síndrome de las piernas inquietas. Estos medicamentos incluyen lo siguiente:

  • Medicamentos que afectan los canales de calcio. Los medicamentos como la gabapentina (Neurontin, Gralise, Gabarone), la gabapentina enacarbil (Horizant) y la pregabalina (Lyrica) son el tratamiento inicial para la mayoría de las personas con síndrome de las piernas inquietas. Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios como mareos, problemas con el equilibrio, confusión mental y aumento de peso.
  • Medicamentos que aumentan el nivel de dopamina en el cerebro. Estos medicamentos afectan los niveles del neurotransmisor dopamina en el cerebro. La rotigotina (Neupro), el pramipexol (Mirapex ER) y el ropinirol son eficaces por un corto tiempo. No obstante, en muchas personas que toman estos medicamentos, el síndrome de las piernas inquietas empeorará con el tiempo. Los medicamentos pueden ocasionar que los síntomas vuelvan más temprano en el día. En algunas personas que toman estos medicamentos, los síntomas se diseminan a los brazos. Estos medicamentos también pueden causar problemas con el control de los impulsos, como el juego compulsivo. Debido a estos riesgos, puede que su profesional de atención médica no los recomiende. Solo se usan si los medicamentos que afectan los canales de calcio no son eficaces o si causan efectos secundarios.

    A las personas que presentan síntomas del síndrome de las piernas inquietas de forma ocasional se les puede recetar levodopa y carbidopa (Sinemet, Rytary u otros) para que tomen según sea necesario. Sin embargo, los profesionales de atención médica no recomiendan tomar estos medicamentos todos los días ni casi todos los días. El uso diario de este medicamento puede causar un empeoramiento de los síntomas.

  • Opioides. Estos medicamentos se usan en dosis bajas para tratar el síndrome de las piernas inquietas cuando otros medicamentos no fueron eficaces o causaron efectos secundarios. Por ejemplo, la oxicodona (Oxycontin, Roxicodone u otros), la hidrocodona (Hysingla ER) y la buprenorfina (Belbuca, Butrans). La mayoría de las personas que toman opioides no tienen efectos secundarios significativos, y estos medicamentos son eficaces para controlar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. En dosis bajas, el abuso es poco frecuente.

Es posible que sea necesario hacer algunas pruebas hasta encontrar el medicamento o la combinación de medicamentos que sea mejor en su caso.

Algunos medicamentos podrían empeorar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Estos incluyen algunos antidepresivos, algunos medicamentos antipsicóticos, algunos medicamentos contra las náuseas y algunos medicamentos contra el resfriado y la alergia. El profesional de atención médica podría recomendarle no tomarlos si es posible. Si los necesita, hable con su profesional de atención médica sobre los tratamientos que ayudan a controlar el síndrome de las piernas inquietas.

La mayoría de los medicamentos que se recetan para tratar el síndrome de las piernas inquietas no se recomiendan durante el embarazo. En su lugar, se suelen recomendar técnicas de autocuidado y suplementos de hierro para aliviar los síntomas. No obstante, si los síntomas son molestos durante el último trimestre, el profesional de atención médica podría recomendar determinados medicamentos para el síndrome de las piernas inquietas.

Autocuidado

Se puede aliviar el síndrome de las piernas inquietas con cambios sencillos en el estilo de vida, como los siguientes:

  • Pruebe con baños y masajes. Tomar un baño tibio y masajearse las piernas puede relajar los músculos.
  • Aplicar compresas tibias o frías. Usar frío o calor, o alternar entre ellos, puede disminuir las sensaciones incómodas en las piernas.
  • Establezca una buena higiene del sueño. La fatiga tiende a empeorar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas, pero una buena higiene del sueño puede ayudar a disminuir la fatiga. Cree un entorno tranquilo, silencioso y cómodo para dormir. Acuéstese y despiértese a la misma hora todos los días. Duerma al menos siete horas todas las noches.
  • Haga ejercicio. El ejercicio moderado y habitual puede aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. No obstante, excederse o hacer ejercicio demasiado tarde puede empeorar los síntomas.
  • Evite la cafeína. A veces, reducir la cantidad de cafeína puede ayudar con las piernas inquietas. Intente evitar productos que contengan cafeína durante unas semanas para ver si esto ayuda. Estos incluyen chocolate, café, té y gaseosas.
  • Considere la posibilidad de usar una envoltura para los pies o una almohadilla vibratoria. Una envoltura para los pies especialmente diseñada para personas con síndrome de las piernas inquietas ejerce presión bajo el pie y puede ayudar a aliviar los síntomas. También puede sentir alivio si usa una almohadilla que vibra en la parte posterior de las piernas.

Afrontamiento y apoyo

El síndrome de las piernas inquietas, por lo general, es una afección que dura toda la vida. Puede resultarle útil desarrollar estrategias de afrontamiento, como las siguientes:

  • Infórmeles a otras personas sobre su afección. Compartir información sobre el síndrome de las piernas inquietas ayuda a su familia, amigos y compañeros de trabajo a comprender mejor por lo que está pasando. Puede ayudar a explicar por qué camina por los pasillos o se queda de pie en el fondo del teatro. También puede ayudar a sus compañeros de trabajo a entender mejor si lo ven caminar hacia el dispensador de agua muchas veces durante el día.
  • No resista la necesidad de moverse. Si intenta ignorar la necesidad de moverse, es posible que sienta que sus síntomas empeoran.
  • Lleve un diario. Lleve un registro del sueño y de los medicamentos y las estrategias que alivian los síntomas. Anote también lo que los empeoran. Comparta esta información con su profesional de atención médica.
  • Haga estiramientos y masajes. Comience y termine el día con ejercicios de estiramientos o con un masaje suave.
  • Busque apoyo. Los grupos de apoyo reúnen a los miembros de la familia y a las personas con síndrome de las piernas inquietas. Si participa en un grupo, sus aportes no solo pueden servirle de ayuda a usted, sino que también podrían ayudar a alguien más.

Preparación para la cita médica

Si tiene síntomas del síndrome de las piernas inquietas, pida una cita con el profesional de atención médica. Es posible que lo remita a un neurólogo, que es un médico especializado en afecciones del sistema nervioso, o a un especialista del sueño.

A continuación, encontrará información que le servirá de ayuda a fin de prepararse para la cita médica.

Qué puede hacer

  • Anote sus síntomas, incluso cuándo comenzaron y cuándo suelen aparecer.
  • Anote la información médica más importante, incluso otras afecciones que tenga. Incluya los medicamentos que toma, tanto los recetados como los que obtiene sin receta médica, así como las vitaminas y los suplementos. También anote si tiene antecedentes médicos del síndrome de las piernas inquietas en su familia.
  • Pida a un familiar o un amigo que concurra con usted a la cita. Es probable que esa persona recuerde información que usted podría olvidar o pasar por alto.
  • Anote las preguntas que quiera hacer.

Algunas preguntas básicas sobre el síndrome de las piernas inquietas que puede hacer al profesional de atención médica son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de los síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas deben hacerme?
  • ¿Qué opciones de tratamiento están disponibles para esta afección?
  • Tengo otras afecciones de la salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlar estas enfermedades de manera conjunta?
  • ¿Qué medidas de cuidado personal podría tomar para mejorar mis síntomas?
  • ¿Hay algún material educativo que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Dónde puedo encontrar un grupo de apoyo para personas con síndrome de las piernas inquietas?

Qué esperar del médico

Es probable que el profesional de atención médica le haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Tiene una fuerte necesidad de mover las piernas?
  • ¿Qué palabras describen los síntomas?
  • ¿Comienzan sus síntomas cuando está sentado o acostado?
  • ¿Empeoran sus síntomas por la noche?
  • ¿Se siente mejor cuando hace el movimiento?
  • ¿Le han dicho que patea, sacude o hace algún otro movimiento con las piernas mientras duerme?
  • ¿Suele tener dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido?
  • ¿Está cansado durante el día?
  • ¿Hay alguien más en su familia que sufra de piernas inquietas?
  • ¿Cuánta cafeína consume diariamente?
  • ¿Cuál es su programa de ejercicios habitual?
  • ¿Corre riesgo de tener deficiencia de hierro debido a que limita el consumo de carne en su alimentación, dona sangre a menudo o perdió sangre en una cirugía reciente?
  • ¿Qué medicamentos usó para el síndrome de las piernas inquietas? ¿Fueron eficaces?

Qué puede hacer mientras tanto

Para aliviar sus síntomas, pruebe con lo siguiente:

  • Reduzca o elimine el consumo de cafeína, alcohol y tabaco.
  • Masajee las piernas mientras toma un baño tibio.
Last Updated: September 24th, 2026