Book
Appointment
Pay Bill
Set My Location
be_ixf;ym_202610 d_23; ct_50

Síndrome del bebé sacudido

Comprenda por qué sacudir a un bebé puede causarle daño cerebral y por qué la atención médica inmediata puede salvarle la vida o prevenir problemas graves de salud.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

El síndrome del bebé sacudido es una lesión cerebral grave que se produce como consecuencia de sacudir con fuerza a un bebé o a un niño pequeño de uno a dos años. También se lo conoce como traumatismo craneal por maltrato, traumatismo craneal infligido, síndrome de impacto por sacudida o síndrome del bebé sacudido con latigazo cervical.

El síndrome del bebé sacudido puede dañar o destruir las neuronas cerebrales del niño. Este tipo de maltrato infantil puede causar un daño cerebral irreparable o la muerte.

El síndrome del bebé sacudido puede prevenirse. Los padres y las madres que corren el riesgo de dañar a un hijo pueden recibir ayuda. Los padres y las madres también pueden enseñar a las personas encargadas del cuidado del niño sobre los peligros del síndrome del bebé sacudido.

Síntomas

Entre los síntomas del síndrome del bebé sacudido, se encuentran los siguientes:

  • Agitación o irritabilidad extremas.
  • Dificultad para permanecer despierto.
  • Problemas respiratorios.
  • Alimentación deficiente.
  • Vómitos.
  • Piel pálida o descolorida.
  • Convulsiones.
  • Parálisis.
  • Estado de coma.

Si bien a veces un niño puede tener moretones en la cara, es posible que no se vean signos de lesiones físicas en el cuerpo del bebé. Algunas lesiones que podrían no verse de inmediato son las siguientes:

  • Sangrado en el cerebro y los ojos.
  • Daños en la médula espinal.
  • Fracturas de las costillas, el cráneo, las piernas y otros huesos.

Los niños con síndrome del bebé sacudido suelen mostrar síntomas de abuso infantil anterior.

En los casos leves de síndrome del bebé sacudido, los niños pueden verse normal después de ser sacudidos. Sin embargo, con el tiempo pueden desarrollar problemas de salud o de conducta.

Cuándo consultar a un médico

Busque ayuda de inmediato si sospecha que su hijo sufrió una lesión debido a una sacudida violenta. Llame al 911 o al número local de emergencias, o lleve a su hijo a la sala de emergencias más cercana. Recibir atención médica inmediata puede salvar la vida de su hijo o prevenir problemas graves de salud.

Los profesionales de atención médica están legalmente obligados a informar a las autoridades estatales sobre todos los casos sospechados de maltrato infantil.

Causas

Los bebés tienen músculos débiles en el cuello y no pueden brindar apoyo suficiente al peso de la cabeza. Si un bebé sufre sacudidas violentas, su cerebro se mueve hacia adelante y hacia atrás dentro del cráneo. Esto causa hematomas, hinchazón y sangrado.

El síndrome del bebé sacudido ocurre generalmente cuando el padre, la madre o la persona encargada del cuidado sacude intensamente a un bebé o un niño pequeño por frustración o ira. A menudo, esto sucede porque el niño no deja de llorar.

El síndrome del bebé sacudido no ocurre por hacer saltar al niño sobre la rodilla o por sufrir caídas leves.

Factores de riesgo

Estos factores pueden aumentar el riesgo de que los padres, las madres o los cuidadores sacudan con fuerza a un bebé y causen el síndrome del bebé sacudido:

  • Tener expectativas poco realistas sobre los bebés.
  • Tener un bebé que llora desconsoladamente.
  • Tener un bebé prematuro o con necesidades médicas.
  • Ser padre o madre joven o soltero.
  • Estrés.
  • Violencia doméstica.
  • Abuso de alcohol y de sustancias adictivas.
  • Situaciones familiares inestables.
  • Depresión.
  • Antecedentes de haber sufrido maltrato durante la infancia.

Además, los hombres tienen mayor probabilidad que las mujeres de sacudir a un bebé con la fuerza suficiente para causar el síndrome del bebé sacudido.

Complicaciones

Sacudir a un bebé, aunque sea por un momento breve, puede causar daño cerebral que no se puede revertir. Muchos niños afectados por el síndrome del bebé sacudido mueren.

Los niños que sobreviven al síndrome del bebé sacudido podrían requerir atención médica de por vida para afecciones como las siguientes:

  • Pérdida parcial o total de la visión.
  • Retraso en el desarrollo.
  • Problemas con el aprendizaje y el comportamiento.
  • Convulsiones o epilepsia.
  • Parálisis cerebral, un trastorno que afecta el movimiento y la coordinación muscular.

Prevención

Las clases de capacitación para nuevos padres y madres pueden ser útiles para comprender mejor los peligros de las sacudidas violentas. Además, pueden proporcionar consejos sobre cómo calmar el llanto de un bebé y controlar el estrés.

Cuando no se logra calmar a un bebé que llora, se puede sentir la tentación de detener las lágrimas como sea, pero es importante que siempre se trate a los hijos con suavidad. Nada justifica sacudir a un niño.

Si tiene problemas para controlar sus emociones o el estrés de la paternidad, pida ayuda. El profesional de atención médica de su hijo puede remitirle a un asesor u otro profesional de la salud mental.

Si hay otras personas que lo ayudan a cuidar a su hijo, asegúrese de que conozcan los peligros del síndrome del bebé sacudido. Estas personas podrían ser una persona encargada del cuidado, un hermano o un abuelo.

Diagnóstico

Es posible que a un niño que ha sufrido sacudidas violentas lo tengan que examinar diferentes médicos especialistas, así como un experto en maltrato infantil.

El profesional de atención médica examinará al niño y hará preguntas sobre sus antecedentes médicos. Es posible que se necesiten diversas pruebas para detectar lesiones, como las siguientes:

  • Examen óseo. Pueden realizarse varias radiografías óseas para determinar si las fracturas son accidentales o intencionadas. Pueden ser de los brazos, las manos, las piernas, los pies, la columna vertebral, las costillas y el cráneo. Estas pruebas también pueden ayudar a detectar fracturas previas.
  • Examen ocular. Un examen ocular puede revelar sangrado y otras lesiones en los ojos.
  • Análisis de sangre. Algunas afecciones genéticas y metabólicas, así como afecciones de sangrado o de coagulación, pueden causar síntomas similares a los del síndrome del bebé sacudido. Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar algunas de estas afecciones.
  • Resonancia magnética. En la resonancia magnética se usa un poderoso campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas del cerebro y la columna vertebral del niño. Se pueden detectar moretones, sangrado y signos de disminución de los niveles de oxígeno en el cerebro. Debido a la dificultad para realizar una resonancia magnética en un niño que no está estable, generalmente se hace 2 o 3 días después de la lesión.
  • Tomografía computarizada. En una tomografía computarizada, se usan imágenes de rayos X para obtener imágenes transversales del cuerpo. Una tomografía cerebral puede ayudar a detectar lesiones que necesiten un tratamiento urgente. También, se puede realizar una tomografía computarizada del abdomen para determinar si hay otras lesiones.

Según el grado de las lesiones, es posible que se necesite controlar al bebé en la unidad de cuidados intensivos pediátricos.

Tratamiento

El tratamiento de urgencia para un niño que ha sido sacudido puede consistir en asistencia respiratoria y cirugía para detener el sangrado en el cerebro. Algunos niños pueden necesitar medicamentos para reducir la hinchazón cerebral y prevenir convulsiones.

Last Updated: June 29th, 2026