Síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico y COVID-19
Infórmate sobre los síntomas de esta afección grave vinculada a la enfermedad por coronavirus 2019. Busca ayuda rápidamente si tu hijo presenta algún signo.
Perspectiva general
El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es una enfermedad poco frecuente pero grave relacionada con la enfermedad por coronavirus 2019.
La mayoría de los niños con COVID-19 solo tienen una enfermedad leve. Pero con el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, el sistema inmunitario del cuerpo reacciona con demasiada fuerza. Esto causa daños al cuerpo.
El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es poco frecuente. Por lo general, ocurre dentro de los dos meses posteriores a que un niño tenga COVID-19 o haya estado cerca de alguien que tuvo la enfermedad.
La mayoría de los niños con el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico se recupera con el tiempo. Pero algunos niños empeoran rápidamente. El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico puede ser una enfermedad potencialmente mortal y, a veces, causar la muerte.
Síntomas
El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico causa síntomas graves que se suelen tratar en el hospital. No todos los niños tienen los mismos síntomas.
Si ningún otro diagnóstico es apropiado, los profesionales de atención médica pueden diagnosticar el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico si el niño presenta lo siguiente:
- Haber tenido COVID-19 o haber estado en contacto estrecho con alguien que lo tuvo recientemente.
- Fiebre, que puede durar de 4 a 6 días.
- Un análisis de sangre que muestra un nivel elevado de inflamación en el cuerpo.
- Síntomas de problemas de salud en otros dos sistemas de órganos.
Los ejemplos de síntomas en otros sistemas de órganos incluyen los siguientes:
- Problemas con la forma en que el corazón bombea sangre o daño en las arterias cardíacas.
- Sarpullido, ojos rojos y enrojecimiento o hinchazón de los labios o la lengua. Los niños también pueden tener las manos o los pies hinchados.
- Dolor abdominal, vómitos o diarrea.
- Resultados de los análisis de sangre fuera de los valores de referencia. Por ejemplo, demasiadas células inmunitarias o muy pocas plaquetas, que son células sanguíneas.
- Estado de choque, que es una respuesta en todo el cuerpo al sistema inmunitario que afecta los vasos sanguíneos y el corazón.
Signos de advertencia de emergencia del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico
Llama al 911 o al número de emergencia local de inmediato para recibir ayuda si tu hijo tiene:
- Dolor abdominal intenso.
- Dolor o sensación de opresión en el pecho.
- Dificultad para respirar.
- Piel, labios o lechos de las uñas de color gris o azul.
- Confusión reciente.
- Dificultad para despertarse o mantenerse despierto.
Cuándo consultar al médico
Busca atención médica de inmediato si tu hijo tiene dolor abdominal intenso, dolor u opresión en el pecho, problemas para respirar, confusión reciente, o problemas para despertarse y mantenerse despierto. Lleva a tu hijo a la sala de emergencias más cercana, o llama al 911 o al número local de emergencias.
Si tu hijo no está gravemente enfermo, pero tiene síntomas de síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, comunícate de inmediato con su profesional de atención médica para que te asesore.
Causas
No se conoce la causa exacta del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico. Muchos niños con este síndrome se han infectado recientemente con el virus de la COVID-19. Algunos pueden tener una infección activa por el virus.
Factores de riesgo
El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico afecta con mayor frecuencia a niños de 5 a 12 años. Los niños mayores y menores también pueden contraer este síndrome, pero es poco frecuente.
Complicaciones
El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es una posible complicación de la COVID-19. Sin un diagnóstico y tratamiento rápidos, este síndrome puede causar síntomas graves en órganos vitales, como el corazón. En casos poco frecuentes, puede causar problemas de salud duraderos o la muerte.
Prevención
Recibir la vacuna contra la COVID-19 puede ayudar a prevenir el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico. Las vacunas contra la COVID-19 para 2026-2027 disponibles en los Estados Unidos incluyen las de Moderna, Pfizer-BioNTech y Novavax. Cada vacuna está aprobada para niños según su edad y su salud.
Fórmulas de la vacuna de Moderna contra la COVID-19 para 2026-2027
- Spikevax. Esta vacuna está aprobada para niños de 6 meses o más que tienen riesgo de presentar una enfermedad grave por la COVID-19.
- Mnexspike. Esta vacuna está aprobada para niños de 12 años o más que tienen riesgo de presentar una enfermedad grave por la COVID-19.
Fórmula de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 para 2026-2027
- Comirnaty. Esta vacuna está aprobada para niños de 5 años o más que tienen riesgo de presentar una enfermedad grave por la COVID-19.
Fórmula de la vacuna de Novavax contra la COVID-19 para 2026-2027
- Nuvaxovid. Esta vacuna está aprobada para niños de 12 años o más que tienen riesgo de presentar una enfermedad grave por la COVID-19.
La vacuna protege contra una enfermedad grave, la necesidad de atención médica en el hospital debido a la COVID-19 y el riesgo de morir por la COVID-19. Los efectos secundarios graves de la vacuna contra la COVID-19 son muy poco frecuentes. Por eso, incluso las personas sanas se benefician de la vacuna contra la COVID-19, la cual reduce el riesgo de presentar una enfermedad grave a una tasa similar a la de la vacuna contra la gripe.
Los niños de 6 a 23 meses que se vacunan por primera vez están al día después de recibir dos dosis de Spikevax, con un intervalo de al menos cuatro semanas. La mayoría de las personas de 2 años o más estarán al día después de recibir una dosis de la vacuna contra la COVID-19 para 2026-2027.
La vacuna contra la COVID-19 se puede administrar a los niños el mismo día que otras vacunas si el momento es el adecuado.
Controlar la diseminación del virus
Si muchas personas en tu zona tienen COVID-19, usa una mascarilla bien ajustada en interiores en lugares públicos. No le pongas una mascarilla a un niño menor de 2 años ni a un niño con una discapacidad que no pueda usarla de forma segura.
Abre las ventanas o las puertas, o usa ventiladores para mantener el aire en movimiento. Los filtros también pueden ayudar a limpiar el aire. Mantente alejado de cualquier persona que esté enferma o que tenga síntomas. En espacios cerrados concurridos, mantén la distancia si puedes, especialmente en lugares con poca circulación de aire. Mantén siempre las manos limpias, y limpia y desinfecta tu casa con regularidad.
Diagnóstico
El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico (MIS-C) se diagnostica según los síntomas del niño y después de descartar otros problemas de salud.
Este síndrome puede parecerse a otras enfermedades, como las siguientes:
- Enfermedad de Kawasaki.
- Síndrome de choque tóxico.
- Apendicitis.
- Síndrome de activación macrofágica.
- COVID-19 grave.
Para hacer la prueba de la COVID-19, el equipo de atención médica puede usar un análisis de sangre o un hisopado de la nariz o de la parte posterior de la garganta. O bien, es posible que te pregunten sobre las infecciones por COVID-19 entre los contactos estrechos del niño. La mayoría de los niños que contraen el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico han tenido contacto con el virus que causa la COVID-19 en los dos meses anteriores a enfermarse.
Para diagnosticar el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, el equipo de atención médica puede usar pruebas de laboratorio, como análisis de sangre y de orina. Los niños también pueden necesitar estudios por imágenes, como una radiografía de tórax, un ecocardiograma, una ecografía abdominal o una tomografía computarizada.
Tratamiento
Los niños con síndrome inflamatorio multisistémico reciben tratamiento en un hospital. Algunos pueden necesitar atención médica especial, por ejemplo, en una unidad de cuidados intensivos pediátricos. El tratamiento depende de lo enfermo que esté el niño y de qué órganos estén afectados.
Los medicamentos que se usan para tratar el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico pueden incluir:
- Antibióticos.
- Esteroides.
- Inmunoglobulina intravenosa, un componente sanguíneo compuesto por anticuerpos.
- Medicamentos para reducir las citocinas, que son proteínas que causan inflamación.
- Medicamentos para la presión arterial para tratar la presión arterial baja relacionada con el choque o para ayudar con el funcionamiento del corazón.
- Medicamentos que reducen el riesgo de coágulos sanguíneos, como la aspirina o la heparina.
La atención médica de apoyo puede incluir:
- Oxígeno para facilitar la respiración.
- Un respirador para ayudar a un niño a respirar.
- Oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Con la ECMO, una máquina hace el trabajo del corazón y de los pulmones.
El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico no es contagioso. Pero existe la posibilidad de que tu hijo tenga COVID-19 u otro tipo de infección contagiosa. Por eso, el equipo de atención médica usa medidas de control de infecciones mientras cuida a tu hijo.
Estrategias de afrontamiento, y apoyo
Si tu hijo tiene el síndrome inflamatorio multisistémico, es posible que sientas miedo y ansiedad. Como este síndrome es poco frecuente, es posible que no conozcas a nadie que lo haya tenido. Habla con amigos o familiares sobre cómo te sientes. Si necesitas más apoyo, pide ayuda a un profesional de salud mental. Esta persona te puede ayudar a controlar tus sentimientos.
Preparación antes de la cita
Si tu hijo tiene signos de advertencia de emergencia del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico o está gravemente enfermo, llévalo a la sala de emergencias más cercana. O llama al 911 o al número de emergencias local. Recuerda usar una mascarilla para protegerte y proteger a los demás. Si los síntomas de tu hijo no son graves, comunícate con su profesional de atención médica.
Qué puede hacer
Cuando programes la cita médica, pregunta si hay algo que debas hacer con antelación. Prepara una lista de lo siguiente:
- Los síntomas de tu hijo, incluido cuándo comenzaron.
- Información personal clave, como momentos de gran estrés, cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares.
- Todos los medicamentos, las vitaminas y otros suplementos que tome tu hijo, incluidas las dosis.
- Cualquier actividad grupal en la que tu hijo haya participado recientemente, incluidas las fechas.
- Preguntas para hacerle al profesional de atención médica.
Qué puedes esperar del médico
Es probable que tu profesional de atención médica les haga varias preguntas a ti y a tu hijo, según su edad, como por ejemplo:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
- ¿Le han hecho a tu hijo la prueba de COVID-19?
- ¿Ha estado tu hijo expuesto a alguien que haya dado positivo al virus de la COVID-19?
- ¿Tu hijo va a clase?
- ¿Ha participado tu hijo en actividades grupales recientes, como deportes?
- ¿Con quién ha tenido tu hijo contacto estrecho recientemente?
Prepararte para la cita médica te asegura que tendrás tiempo para obtener respuestas a todas tus preguntas. Te ayuda a saber cuáles son los próximos pasos y por qué son importantes.
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