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Trastorno por consumo de alcohol

El consumo excesivo de alcohol oscila entre leve y grave, por ejemplo, el alcoholismo y el consumo compulsivo, lo que pone en riesgo la salud y la seguridad. Es importante hacer un tratamiento temprano.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

El trastorno por consumo de alcohol es un patrón de consumo de alcohol que implica tener problemas para controlar lo que bebe, estar preocupado por el alcohol o continuar consumiéndolo incluso cuando le cause problemas. Este trastorno también comprende la necesidad de tener que beber más para lograr el mismo efecto o la presencia de síntomas de abstinencia cuando disminuye o suspende rápidamente el consumo. El trastorno por consumo de alcohol comprende un nivel de consumo que suele llamarse alcoholismo.

El consumo no saludable de alcohol abarca todo consumo de alcohol que pone en riesgo su salud o su seguridad, o que causa otros problemas relacionados con la bebida. También comprende el consumo excesivo de alcohol, un patrón de consumo de alcohol por el cual un hombre toma cinco o más bebidas en dos horas, o, en el caso de una mujer, al menos, cuatro bebidas en dos horas. El consumo excesivo de alcohol ocasiona riesgos significativos para la salud y para la seguridad.

Si su patrón de consumo de alcohol le produce una gran aflicción y problemas reiterados para desenvolverse en la vida diaria, es probable que tenga un trastorno por consumo de alcohol. Puede oscilar entre leve y grave. Sin embargo, aunque un trastorno se leve puede intensificarse y llevar a problemas graves, por lo que el tratamiento temprano es importante.

Síntomas

El trastorno por consumo de alcohol puede ser leve, moderado o grave, según la cantidad de síntomas que manifieste. Entre los signos y síntomas, están los siguientes:

  • Ser incapaz de limitar la cantidad de alcohol que bebe
  • Tener la intención de reducir la cantidad que bebes o haberlo intentado sin éxito
  • Dedicar mucho tiempo a beber, conseguir alcohol o recuperarse del consumo de alcohol
  • Sentir antojos intensos o ansias de beber alcohol
  • Ser incapaz de cumplir obligaciones importantes en el trabajo, el lugar de estudios o la casa debido al consumo reiterado de alcohol
  • Continuar con el consumo de alcohol aunque sepa que le causa problemas físicos, sociales, laborales o interpersonales
  • Abandonar o limitar las actividades sociales y laborales y los pasatiempos para consumir alcohol
  • Consumir alcohol en situaciones poco seguras, como al manejar o nadar
  • Desarrollar tolerancia al alcohol, por lo que necesita tomar más para sentir el efecto o siente menos efecto con la misma cantidad
  • Tener síntomas de abstinencia, como náuseas, sudoración y temblores, cuando no bebe, o bien beber para evitar estos síntomas

El trastorno por consumo de alcohol puede consistir en períodos de ebriedad, conocido como alcoholismo agudo y síntomas de abstinencia.

  • La intoxicación alcohólica es consecuencia del aumento de la cantidad de alcohol en el torrente sanguíneo. Cuanto más elevada sea la concentración de alcohol en la sangre, mayor será la probabilidad de que tenga los efectos adversos. El alcoholismo agudo causa problemas de comportamiento y cambios mentales. Entre ellos, se pueden mencionar comportamiento inadecuado, estado de ánimo inestable, falta de juicio, dificultad para hablar, problemas de atención o de memoria y falta de coordinación. También puede tener períodos llamados “lagunas mentales”, en los que no recuerda los hechos. Los niveles muy elevados de alcohol en la sangre pueden derivar en un estado de coma, en un daño cerebral permanente o incluso en la muerte.
  • La abstinencia alcohólica puede darse cuando el consumo de alcohol ha sido intenso y prolongado y luego se suspende o reduce considerablemente. Puede ocurrir en un lapso de varias horas a 4 o 5 días más tarde. Los signos y síntomas consisten en sudoración, aceleración de los latidos del corazón, temblores en las manos, problemas para dormir, náuseas y vómitos, alucinaciones, inquietud y agitación, ansiedad y, a veces, convulsiones. Los síntomas pueden ser lo suficientemente graves como para afectar su desempeño en el trabajo o en situaciones sociales.

¿Qué se considera un trago?

El National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (Instituto Nacional contra el Abuso de Alcohol y el Alcoholismo) define un trago estándar como cualquiera de los siguientes:

  • 12 onzas (355 mililitros) de cerveza regular (aproximadamente 5 % de alcohol)
  • De 8 a 9 onzas (237 a 266 mililitros) de licor de malta (aproximadamente 7 % de alcohol)
  • 5 onzas (148 mililitros) de vino (aproximadamente 12 % de alcohol)
  • 1,5 onzas (44 mililitros) de licores fuertes o destilados (aproximadamente 40 % de alcohol)

Si su ser querido necesita ayuda

Muchas personas que tienen un trastorno por consumo de alcohol dudan en buscar tratamiento porque no reconocen que tienen un problema. La intervención de sus seres queridos puede ayudarlas a reconocer y aceptar que necesitan ayuda profesional. Si está preocupado por alguien que bebe demasiado, pida a un profesional con experiencia en el tratamiento del alcoholismo que lo asesore sobre cómo abordar a esa persona.

Cuándo consultar a un médico

Si cree que a veces bebe mucho alcohol, si beber le está causando problemas o si su familia está preocupada porque bebe, hable con el profesional de atención médica. Existen otras maneras de pedir ayuda, como hablar con un profesional de la salud mental o buscar asistencia en los grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos o grupos de autoayuda similares.

Como la negación del problema es común, es posible que crea que no tiene un problema con el alcohol. Tal vez no se dé cuenta de cuánto bebe o cuántos problemas en su vida están relacionados con el consumo de alcohol. Escuche a sus familiares, amigos o colegas cuando le digan que revise sus hábitos con el alcohol o que busque ayuda. Considere hablar con alguien que haya tenido este problema y se haya recuperado.

Causas

Los factores genéticos, psicológicos, sociales y ambientales pueden repercutir en la manera en la que este tipo de bebidas afectan el cuerpo y el comportamiento. Hay teorías que sugieren que, en algunas personas, el consumo de bebidas alcohólicas tiene una repercusión diferente y mayor que puede derivar en trastornos relacionados con el consumo de alcohol.

Con el paso del tiempo, consumir bebidas alcohólicas en exceso puede modificar el funcionamiento normal de algunas áreas del cerebro relacionadas con la experiencia de placer, el razonamiento y la capacidad de controlar el comportamiento. Esto podría dar lugar a un fuerte deseo de beber alcohol para intentar revivir las sensaciones positivas o aliviar las negativas.

Factores de riesgo

El consumo de alcohol puede comenzar en la adolescencia, pero el trastorno por consumo de alcohol se manifiesta, con mayor frecuencia, entre los 20 y los 30 años, aunque puede presentarse a cualquier edad.

Estos son algunos factores de riesgo del trastorno por consumo de alcohol:

  • Consumo constante en el tiempo. El consumo excesivo y regular durante un período prolongado o el consumo compulsivo y regular pueden derivar en problemas relacionados con el alcohol o en un trastorno por consumo de alcohol.
  • Comenzar a una edad temprana. Las personas que comienzan a beber a una edad temprana, especialmente de manera compulsiva, tienen riesgo más alto para trastornos por consumo de alcohol.
  • Antecedentes familiares. El riesgo de tener un trastorno por consumo de alcohol es mayor en las personas cuyo padre, madre u otro familiar cercano tiene problemas con el alcohol, ya que los factores genéticos pueden influir.
  • Depresión y otros problemas de salud mental. Es frecuente que las personas con trastornos de salud mental, como ansiedad, depresión, esquizofrenia o trastorno bipolar, tengan problemas con el alcohol o con otras sustancias adictivas.
  • Antecedentes de trauma. Las personas con antecedentes de traumas emocionales o con otro tipo de trauma tienen un riesgo más alto para trastornos por consumo de alcohol.
  • Cirugía bariátrica. Algunos estudios de investigación indican que someterse a una cirugía bariátrica puede aumentar el riesgo de tener un trastorno por consumo de alcohol o una recaída después de recuperarse de este trastorno.
  • Factores sociales y culturales. Tener amigos íntimos o una pareja que beben con regularidad podría aumentar el riesgo de tener un trastorno por consumo de alcohol. La manera atractiva en la que a veces el consumo de alcohol se presenta en los medios de comunicación también puede transmitir el mensaje de que beber mucho está bien. En el caso de las personas jóvenes, la influencia del padre y la madre, compañeros y otros modelos a seguir puede afectar el riesgo.

Complicaciones

El alcohol inhibe el sistema nervioso central. En algunas personas, la reacción inicial puede ser una sensación de aumento de energía. Pero a medida que continúa bebiendo, le genera somnolencia y pierde el control de sus acciones.

El alcohol en exceso afecta el habla, la coordinación muscular y los centros vitales del cerebro. Un consumo excesivo de alcohol puede, también, causar un estado de coma que ponga en riesgo la vida o la muerte. Esto es especialmente preocupante cuando toma determinados medicamentos que también inhiben la actividad cerebral.

Impacto en la seguridad

Consumir bebidas alcohólicas en exceso puede reducir las habilidades de razonamiento y disminuir las inhibiciones, lo que da lugar a decisiones erróneas y a situaciones o comportamientos peligrosos, como los siguientes:

  • Accidentes automovilísticos y otros tipos de lesiones accidentales, como ahogarse.
  • Problemas en las relaciones.
  • Un bajo rendimiento en el trabajo o en los estudios
  • Mayor probabilidad de cometer delitos violentos o de ser víctima de un delito.
  • Problemas legales, laborales o económicos.
  • Problemas con el consumo de otras sustancias.
  • Participación en relaciones sexuales riesgosas y sin protección, o ser víctima de abuso sexual o de violación.
  • Más riesgo de intentar suicidarse o de realmente hacerlo.

Efectos sobre la salud.

Beber demasiado alcohol en una sola ocasión o a lo largo del tiempo puede ocasionar problemas de salud, como los que se nombran a continuación:

  • Enfermedad hepática. El consumo excesivo de alcohol puede ocasionar esteatosis hepática, que es el aumento de grasa en el hígado, y producir hepatitis alcohólica, es decir, la inflamación del hígado. Además, con el tiempo, ocasiona la formación de cicatrices y la destrucción irreversible del tejido hepático (cirrosis).
  • Problemas digestivos. El consumo excesivo de alcohol puede causar gastritis, que es la inflamación de la pared que recubre al estómago, así como úlceras estomacales y esofágicas. También puede interferir en la capacidad del cuerpo de absorber vitaminas B y otros nutrientes. El consumo excesivo de alcohol puede dañar el páncreas o llevar a pancreatitis, que es la inflamación del páncreas.
  • Problemas cardíacos. El consumo excesivo de alcohol puede derivar en presión arterial alta y aumenta el riesgo de padecer un agrandamiento del corazón, insuficiencia cardíaca o un accidente cerebrovascular. Hasta un solo atracón de alcohol puede causar arritmia, es decir, latidos cardíacos irregulares, que se conoce como fibrilación auricular.
  • Complicaciones vinculadas con la diabetes. El alcohol afecta la liberación de glucosa del hígado y puede incrementar el riesgo de tener hipoglucemia, es decir, niveles bajos de glucosa en la sangre. Esto es peligroso si tiene diabetes y se inyecta insulina o toma algún otro medicamento para la diabetes para reducir el nivel de glucosa en la sangre.
  • Problemas con la función sexual y la menstruación. Los hombres que consumen mucho alcohol pueden tener dificultad para mantener una erección (disfunción eréctil). En las mujeres, el consumo excesivo de alcohol puede interrumpir la menstruación.
  • Problemas oculares. Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede causar nistagmo, un movimiento ocular involuntario y rápido, así como debilidad y parálisis de los músculos oculares, debido a una deficiencia de la vitamina B1 (tiamina). Si no se trata rápidamente, una deficiencia de tiamina puede causar otros cambios cerebrales, como la demencia irreversible.
  • Defectos de nacimiento. El consumo de alcohol durante el embarazo puede causar un aborto espontáneo. También puede causar trastornos del espectro de alcoholismo fetal. Los trastornos del espectro de alcoholismo fetal pueden ocasionar que un bebé nazca con problemas físicos y de desarrollo que padecerá durante toda su vida.
  • Daño en los huesos. El alcohol puede afectar la producción de hueso nuevo. La pérdida de masa ósea puede causar un adelgazamiento de los huesos (osteoporosis) y un mayor riesgo de sufrir fracturas. El alcohol también puede dañar la médula ósea, encargada de producir células sanguíneas. Es posible que esto cause un recuento de plaquetas bajo, lo que puede ocasionar hematomas y sangrado.
  • Complicaciones neurológicas. El consumo excesivo de alcohol puede afectar el sistema nervioso, lo que causa entumecimiento y dolor en las manos y en los pies, trastornos del pensamiento, demencia y pérdida de la memoria a corto plazo.
  • Sistema inmunitario debilitado. El consumo excesivo de alcohol puede dificultar la resistencia del cuerpo a las enfermedades, lo que incrementa el riesgo de sufrir diversas enfermedades, en especial, neumonía.
  • Mayor riesgo de padecer cáncer. El consumo excesivo y prolongado de alcohol se ha relacionado con un mayor riesgo de tener muchos tipos de cáncer, como cáncer de boca, garganta, hígado, esófago, colon y mama. El consumo moderado de alcohol también puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
  • Interacciones entre los medicamentos y el alcohol. Algunos medicamentos interactúan con el alcohol, lo que incrementa sus efectos tóxicos. Beber mientras toma estos medicamentos puede aumentar o disminuir su eficacia o hacerlos peligrosos.

Prevención

Una intervención temprana puede prevenir los problemas relacionados con el alcohol en adolescentes. Si tiene un hijo adolescente, manténgase alerta a los signos y síntomas que podrían indicar un problema con el alcohol:

  • Pérdida de interés en actividades y pasatiempos y en el aspecto físico personal
  • Ojos rojos, dificultad para hablar, problemas de coordinación y lagunas mentales
  • Dificultades o cambios en las relaciones con amigos; por ejemplo, unirse a un grupo nuevo
  • Calificaciones más bajas y problemas en la escuela
  • Cambios frecuentes en el estado de ánimo y conducta defensiva

Usted puede ayudar a evitar el consumo de alcohol de un adolescente:

  • Dé un buen ejemplo con su propio consumo del alcohol.
  • Hable abiertamente con su hijo, dedíquele tiempo y participe activamente en su vida.
  • Hágale saber qué comportamiento espera que tenga y cuáles serán las consecuencias si no cumple las reglas.

Diagnóstico

Es probable que primero consulte con el profesional principal de atención médica. Si el profesional de atención médica sospecha que puede tener un problema con el alcohol, es posible que lo remita a un profesional de la salud mental.

Para evaluar su problema con el alcohol, es probable que el profesional de atención médica:

  • Le haga algunas preguntas relacionadas con sus hábitos de bebida. El profesional de atención médica puede pedir permiso para hablar con familiares o amigos. Sin embargo, las leyes de confidencialidad impiden que el profesional de atención médica proporcione información sobre usted sin su consentimiento.
  • Haga un examen físico. El profesional de atención médica puede hacer un examen físico y preguntarle sobre su salud. Existen muchos signos físicos que indican complicaciones por el consumo de alcohol.
  • Recomiende análisis de laboratorio y estudios por imágenes. Si bien no existen análisis específicos para diagnosticar el trastorno por consumo de alcohol, ciertos patrones en los resultados de los análisis de laboratorio pueden indicarlo con firmeza. Y es posible que necesite algunos análisis para identificar problemas de salud que puedan estar relacionados con el consumo de alcohol. En los análisis, se puede ver el daño a los órganos.
  • Haga una evaluación psicológica. Esta evaluación incluye preguntas sobre sus síntomas, pensamientos, sentimientos y patrones de comportamiento. Es posible que le pida que complete un cuestionario para responder estas preguntas.

Tratamiento

El tratamiento del trastorno por consumo de alcohol puede variar en función de sus necesidades. El tratamiento puede consistir en una intervención breve, asesoramiento individual o grupal, un programa como paciente ambulatorio o una estancia con residencia como paciente internado. La meta principal del tratamiento es trabajar para suspender el consumo de alcohol a fin de mejorar la calidad de vida.

El tratamiento del trastorno por consumo de alcohol puede consistir en lo siguiente:

  • Desintoxicación y abstinencia. El tratamiento puede comenzar con un programa de desintoxicación, que es la abstinencia controlada por un médico, y suele durar de 2 a 7 días. Es posible que deba tomar sedantes para prevenir los síntomas de abstinencia. Por lo general, la desintoxicación se realiza en un centro de tratamiento para pacientes internados o en un hospital.
  • Aprendizaje de nuevas habilidades y elaboración de un plan de tratamiento. Por lo general, este proceso supone la participación de especialistas en el tratamiento contra el consumo de alcohol. Puede comprender el establecimiento de metas, técnicas para el cambio de comportamiento, el uso de manuales de autoayuda, asesoramiento y atención de seguimiento en un centro de tratamiento.
  • Asesoramiento psicológico. El asesoramiento y la terapia grupal e individual le ayudan a comprender mejor su problema con el alcohol y fomentan la recuperación desde los aspectos psicológicos del consumo de alcohol. La terapia familiar o de pareja puede resultarle beneficiosa; el apoyo familiar puede ser una parte importante del proceso de recuperación.
  • Medicamentos orales. Un medicamento llamado disulfiram puede ayudar a evitar que beba, pero no curará el trastorno por consumo de alcohol ni eliminará las ganas de beber. Si bebe alcohol mientras toma disulfiram, el medicamento produce una reacción física que puede consistir en enrojecimiento, náuseas, vómitos y dolor de cabeza.

    La naltrexona, un medicamento que bloquea el efecto placentero que causa el alcohol, puede prevenir el consumo excesivo y reducir las ganas de beber. El acamprosato puede ayudarle a combatir el deseo de consumir alcohol una vez que haya dejado de beber. A diferencia del disulfiram, la naltrexona y el acamprosato no le causan malestar después de beber.

  • Medicamentos inyectables. El vivitrol es una versión del medicamento naltrexona que un profesional de atención médica le inyecta una vez al mes. Aunque se puede tomar un medicamento similar en forma de píldora, la versión inyectable puede ser más fácil de usar de forma constante en el caso de las personas que se están recuperando del trastorno por consumo de alcohol.
  • Apoyo continuo. Los programas de postratamiento y los grupos de apoyo ayudan a las personas que se están recuperando del trastorno por consumo de alcohol a dejar de beber, controlar las recaídas y enfrentar los cambios necesarios en el estilo de vida. Esto puede comprender la atención médica o psicológica, o tener que asistir a un grupo de apoyo.
  • Tratamiento de problemas psicológicos. En general, el trastorno por consumo de alcohol se produce conjuntamente con otros trastornos de salud mental. Si tiene depresión, ansiedad u otra enfermedad de salud mental, es posible que necesite psicoterapia, medicamentos u otro tratamiento.
  • Tratamiento médico para enfermedades. Una vez que suspende el consumo, muchos problemas de salud relacionados con el alcohol mejoran significativamente. Sin embargo, algunas enfermedades pueden requerir tratamiento continuo y atención de seguimiento.
  • Práctica espiritual. Para las personas que participan en algún tipo de práctica espiritual regular, puede ser más sencillo continuar con la recuperación del trastorno por uso de alcohol o de otras adicciones. Tener una mayor comprensión del lado espiritual es un elemento clave en la recuperación de muchas personas.

Programas de tratamiento residencial

Si el trastorno por consumo de alcohol que padece es grave, es posible que deba internarse en un centro de tratamiento residencial. La mayoría de los programas de tratamiento residencial comprende terapia individual y en grupo, grupos de apoyo, conferencias educativas, participación familiar y terapia de actividad.

Por lo general, estos programas cuentan con asesores matriculados en asuntos relativos al alcohol y a las drogas, trabajadores sociales, personal de enfermería, médicos y otros profesionales con pericia y experiencia en el tratamiento del trastorno por consumo de alcohol.

Medicina alternativa

Evite reemplazar el tratamiento médico convencional o la psicoterapia con medicinas alternativas. Pero estas técnicas pueden ser útiles si se usan junto con el plan de tratamiento para recuperarse del trastorno por el consumo de alcohol:

  • Yoga Las series de posturas de yoga y los ejercicios de respiración controlada pueden ayudarlo a relajarse y a controlar el estrés.
  • Meditación Durante la meditación, concentra su atención y elimina el flujo de pensamientos confusos que pueden estar llenando su mente y ocasionando estrés.
  • Acupuntura. Con la acupuntura, se insertan agujas finas como cabellos debajo de la piel. La acupuntura puede ayudar a reducir la ansiedad y la depresión.

Autocuidado

Como parte de la recuperación, deberá concentrarse en cambiar sus hábitos y adoptar otro estilo de vida. Estas estrategias pueden ser útiles:

  • Analice su situación social. Aclare a sus amigos y familiares que no beberá alcohol. Desarrolle un sistema de apoyo de amigos y familiares que puedan ayudarle en su recuperación. Es probable que deba distanciarse de amigos y situaciones sociales que afecten su recuperación.
  • Desarrolle hábitos saludables. Por ejemplo, dormir bien, hacer actividad física con regularidad, controlar el estrés de manera más eficaz y alimentarse bien pueden facilitar que se recupere del trastorno por consumo de alcohol.
  • Haga actividades que no impliquen el consumo de alcohol. Es probable que note que muchas de sus actividades implican el consumo de alcohol. Reemplácelas por pasatiempos o actividades que no se centren en la bebida.

Afrontamiento y apoyo

Muchas personas con problemas de alcoholismo y sus familiares descubren que la participación en grupos de apoyo constituye una parte esencial para enfrentar la enfermedad, prevenir o tratar las recaídas y mantener la sobriedad. El profesional de atención médica o asesor puede sugerir un grupo de apoyo. Estos grupos a menudo aparecen en la web.

Se presentan algunos ejemplos:

  • Alcohólicos Anónimos. Alcohólicos Anónimos (AA) es un grupo de autoayuda para personas en recuperación del alcoholismo. AA ofrece un grupo de compañeros sobrios y se diseñó en torno a 12 pasos como modelo eficaz para lograr la abstinencia total.
  • Mujeres en favor de la sobriedad. Women for Sobriety (Mujeres en favor de la sobriedad) es una organización sin fines de lucro que ofrece un programa grupal de autoayuda para mujeres que desean superar el alcoholismo y otras adicciones. Se centra en desarrollar la capacidad de afrontar una situación difícil en relación con el crecimiento emocional y espiritual, la autoestima y un estilo de vida saludable.
  • Al-Anon y Alateen. Al-Anon está diseñado para aquellos se ven afectados por el alcoholismo de otra persona. Los grupos de Alateen están disponibles para los hijos adolescentes de personas con alcoholismo. Al compartir sus historias, los familiares comprenden mejor cómo la enfermedad afecta a toda la familia.
  • Celebrate Recovery. Celebrate Recovery (Celebrar la recuperación) es un programa de recuperación en 12 pasos centrado en Cristo para personas que luchan contra una adicción.
  • SMART Recovery. SMART Recovery (Recuperación inteligente) es un programa que ofrece reuniones de apoyo mutuo a personas que buscan recuperarse de una adicción mediante un tratamiento científico y de autoempoderamiento.

Preparación para la cita médica

A continuación, se presenta información para ayudarle a prepararse para la cita médica y para que sepa lo que puede esperar del profesional de atención médica o del profesional de atención para la salud mental.

Considere sus hábitos de consumo de alcohol. Observe con sinceridad cuánto bebe y con qué frecuencia. Prepárese para hablar de todos los problemas que puedan tener origen en el alcohol. Si es posible, pida a un familiar o amigo que vaya con usted.

Antes de la cita médica, prepare una lista con lo siguiente:

  • Todos los síntomas que ha tenido, aunque no parezcan estar relacionados con la bebida
  • Información personal crucial, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en su vida
  • Todos los medicamentos, vitaminas, plantas medicinales u otros suplementos que tome, y sus dosis
  • Preguntas para hacer al profesional de atención médica

Algunas preguntas son las siguientes:

  • ¿Cree que bebo demasiado o muestro signos de problemas con la bebida?
  • ¿Cree que tengo que reducir la cantidad que bebo o dejar de beber?
  • ¿Cree que el alcohol podría causar o empeorar mis otros problemas de salud?
  • ¿Cuál es el mejor plan de acción?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque que me indica?
  • ¿Deben hacerme pruebas médicas para problemas físicos subyacentes?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Sería útil reunirme con un profesional con experiencia en el tratamiento del alcoholismo?

No dude en hacer cualquier otra pregunta.

Lo que puede esperar del médico

Debe estar preparado para responder las preguntas del profesional de atención médica o del profesional de atención para la salud mental, que pueden ser las siguientes:

  • ¿Cuánto alcohol bebe y con qué frecuencia?
  • ¿Algún integrante de su familia tiene problemas con el alcohol?
  • ¿En ocasiones bebe más de lo que debería?
  • ¿Tiene familiares, amigos o colegas que alguna vez le hayan sugerido que beba menos o deje de beber?
  • ¿Cree que necesita beber más de lo que bebía antes para obtener el mismo efecto?
  • ¿Ha intentado dejar de beber? Si es así, ¿fue difícil? ¿Tuvo algún síntoma de abstinencia?
  • ¿Ha tenido algún problema en la escuela, en el trabajo o en sus relaciones que pueda estar relacionado con el consumo de alcohol?
  • ¿Ha tenido momentos en los que se haya comportado de manera peligrosa, dañina o violenta cuando estaba bebiendo?
  • ¿Tiene algún problema de salud física, como enfermedad hepática o diabetes?
  • ¿Tiene algún problema de salud mental, como depresión o ansiedad?
  • ¿Consume drogas ilícitas recreativas?

El profesional de atención médica o profesional de salud mental le hará otras preguntas según sus respuestas, síntomas y necesidades. Preparar y anticipar las preguntas lo ayudará a aprovechar al máximo la cita.

Last Updated: August 29th, 2026