Tumor cerebral
Por el personal de Mayo Clinic
Descripción general
Un tumor cerebral es una masa de células en el cerebro o cerca de este. Los tumores cerebrales pueden formarse en el tejido cerebral o cerca de él. Las zonas cercanas en las que pueden desarrollarse los tumores cerebrales son los nervios, la glándula pituitaria, la glándula pineal y la membrana que recubre la superficie del cerebro.
Los tumores cerebrales pueden comenzar en el cerebro. Estos se denominan tumores cerebrales primarios. A veces, el cáncer se disemina al cerebro desde otra parte del cuerpo. Estos tumores son tumores cerebrales secundarios, y también se conocen como tumores cerebrales metastásicos.
Existen muchos tipos diferentes de tumores cerebrales primarios. Algunos tumores cerebrales no son cancerosos. Se denominan tumores cerebrales no cancerosos o benignos. Los tumores cerebrales no cancerosos pueden desarrollarse con el tiempo y presionar el tejido cerebral. Otros tumores cerebrales son tipos de cáncer cerebral, que también se conocen como tumores cerebrales malignos. Los tipos de cáncer cerebral pueden desarrollarse rápidamente. Las células cancerosas pueden invadir y destruir el tejido cerebral.
Los tumores cerebrales varían en tamaño, de muy pequeños a muy grandes. Algunos se encuentran cuando son muy pequeños porque causan síntomas que se notan de inmediato. Otros se desarrollan y llegan a ser muy grandes antes de que se los descubra. Algunas partes del cerebro son menos activas que otras. Si un tumor cerebral comienza en una parte del cerebro que es menos activa, podría no causar síntomas de inmediato. El tumor cerebral podría volverse bastante grande antes de que se lo detecte.
El cáncer de cerebro y los tumores cerebrales no se clasifican por etapa como otros tipos de cáncer. Los tumores cerebrales se clasifican del grado 1 al 4 en función del sistema de clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS, por sus siglas en inglés). Los tumores cerebrales de grado 1 son los menos agresivos y se desarrollan con lentitud. Los tumores cerebrales de grado 4 son los más agresivos y se desarrollan con rapidez. Los tumores de grado 4 suelen ser más difíciles de tratar y tienen tasas de supervivencia más bajas que los tumores de grado inferior.
Las opciones de tratamiento para un tumor cerebral dependen del tipo de tumor cerebral que tenga, así como de su tamaño y ubicación. Los tratamientos frecuentes incluyen cirugía y radioterapia.
Tipos
Hay muchos tipos de tumores cerebrales. El tipo de tumor cerebral se basa en la clase de células que forman el tumor. Los análisis especiales de laboratorio en las células tumorales pueden brindar información sobre las células. El equipo de atención médica utiliza esta información para averiguar el tipo de tumor cerebral.
Algunos tipos de tumores cerebrales, por lo general, no son cancerosos. Se denominan tumores cerebrales no cancerosos o benignos. Algunos tipos de tumores cerebrales, por lo general, son cancerosos. A estos tipos se les llama cáncer cerebral o tumores cerebrales malignos. Algunos tumores cerebrales pueden ser benignos o malignos.
Los tumores cerebrales benignos tienden a ser tumores cerebrales de desarrollo lento. Por otro lado, los tumores cerebrales malignos tienden a crecer rápidamente.
Los tipos de tumores cerebrales incluyen los siguientes:
Los tipos de tumores cerebrales incluyen los siguientes:
- Gliomas y tumores cerebrales relacionados. Gliomas son proliferaciones de células que comienzan en las células gliales. Las células gliales rodean y dan soporte a las células nerviosas del tejido cerebral. Los tipos de gliomas y los tumores cerebrales relacionados incluyen astrocytoma, glioblastoma, oligodendroglioma y ependymoma. Los gliomas pueden ser benignos, pero la mayoría son malignos. Los glioblastomas son el tipo más común de tumor cerebral maligno.
- Tumores del plexo coroideo. Los tumores del plexo coroideo comienzan en las células que producen el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Este líquido se llama líquido cefalorraquídeo. Los tumores del plexo coroideo se ubican en los ventrículos, que son las cavidades llenas de líquido del cerebro. Estos tumores pueden ser benignos o malignos. Choroid plexus carcinoma es el tipo maligno de este tipo de tumores. Es más frecuente en los niños.
- Tumores embrionarios. Embryonal tumors comienzan en células que quedan después del desarrollo fetal. Estas células, llamadas células embrionarias, se quedan en el cerebro después del nacimiento. Los tumores embrionarios son tumores cerebrales malignos que ocurren con mayor frecuencia en los bebés y niños pequeños. El tipo más frecuente de tumor embrionario es el medulloblastoma. Generalmente, estos tumores se ubican en el cerebelo, que es la parte inferior trasera del cerebro.
- Tumores de células germinativas. Germ cell tumors comienzan en las células reproductivas, llamadas células germinativas, que luego se convierten en espermatozoides y óvulos. Las células germinativas se encuentran principalmente en los ovarios y los testículos. Sin embargo, a veces se desarrollan en otras partes del cuerpo, como el cerebro. Cuando los tumores de células germinativas se desarrollan en el cerebro, a menudo se encuentran cerca de la glándula pineal, que se encuentra ubicada en el centro del cerebro, o de la glándula pituitaria, que se encuentra ubicada cerca de la base del cerebro. Los tumores de las células germinativas son en su mayoría benignos. Son más comunes en los niños.
- Tumores pineales. Los tumores pineales comienzan dentro y alrededor de la glándula pineal del cerebro. Esta glándula produce una hormona llamada melatonina que ayuda a dormir. Los tumores pueden ser benignos o malignos. Pineoblastoma es un tipo maligno de tumor pineal que es más frecuente en los niños.
- Meningiomas. Meningiomas son tumores cerebrales que comienzan en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Generalmente, son benignos, pero a veces pueden ser malignos. Los meningiomas son el tipo más común de tumor cerebral benigno.
- Tumores nerviosos. Los tumores nerviosos son masas que se forman en los nervios y alrededor de estos. El tipo más frecuente que se forma en la cabeza es el acoustic neuroma, también llamado schwannoma. Este tumor benigno se ubica en el nervio principal que conecta el oído interno con el cerebro.
- Tumores pituitarios. Los tumores cerebrales pueden comenzar en la glándula pituitaria y alrededor de esta. La mayoría de este tipo de tumores son benignos. Pituitary tumors se producen en la glándula pituitaria en sí. Craniopharyngioma es un tipo de tumor cerebral que se produce cerca de la glándula pituitaria.
- Otros tumores cerebrales. Muchos otros tipos de tumores poco frecuentes pueden ocurrir en el cerebro o alrededor de éste. Los tumores pueden comenzar en los músculos, los vasos sanguíneos o el tejido conectivo alrededor del cerebro. Los tumores pueden formarse en los huesos del cráneo. Los tumores cerebrales malignos pueden comenzar a partir de las células del sistema inmunitario del cerebro que combaten los microbios. Este tipo de cáncer cerebral se llama linfoma primario del sistema nervioso central.
Síntomas
Los signos y los síntomas de un tumor cerebral dependen del tamaño y la ubicación de este. Los síntomas también pueden depender de la rapidez con la que crece el tumor cerebral, que también se conoce como grado del tumor.
Entre los signos y los síntomas generales causados por los tumores cerebrales se encuentran los siguientes:
- Dolor de cabeza o presión en la cabeza que es peor durante la mañana.
- Dolores de cabeza que ocurren con mayor frecuencia y parecen más intensos.
- Dolores de cabeza que a veces se describen como dolores por tensión o migrañas.
- Náuseas o vómitos.
- Problemas oculares, como visión borrosa, ver doble o perder la vista en las zonas laterales de visión.
- Pérdida de la sensibilidad o del movimiento en un brazo o en una pierna.
- Problemas de equilibrio.
- Problemas del habla.
- Mucho cansancio.
- Confusión en asuntos diarios.
- Problemas de la memoria.
- Tener problemas para seguir órdenes sencillas.
- Cambios en la personalidad o el comportamiento.
- Convulsiones, especialmente si no tiene antecedentes médicos de estas.
- Problemas de audición.
- Mareos o vértigo, que es la sensación de que todo está girando.
- Tener mucha hambre y subir de peso.
Los tumores cerebrales que no son cancerosos tienden a causar síntomas que se desarrollan lentamente. Los tumores cerebrales no cancerosos también se conocen como tumores cerebrales benignos. Pueden ocasionar síntomas sutiles que no nota al principio. Los síntomas podrían empeorar con el paso de los meses o de los años.
Los tumores cerebrales cancerosos causan síntomas que empeoran rápidamente. Estos tumores también se denominan cáncer del cerebro o tumores cerebrales malignos. Causan síntomas que aparecen de manera repentina y empeoran en cuestión de días o de semanas.
Dolores de cabeza por tumores cerebrales
El síntoma más frecuente de los tumores cerebrales son los dolores de cabeza. Estos ocurren en aproximadamente la mitad de las personas con tumores de este tipo. Pueden presentarse si un tumor cerebral en proliferación presiona las células sanas que lo rodean. Un tumor cerebral también puede causar hinchazón en el cerebro, la cual aumenta la presión en la cabeza y deriva en dolor en esta parte del cuerpo.
El dolor de cabeza causado por tumores cerebrales a menudo empeora al despertarse por la mañana. Sin embargo, puede ocurrir en cualquier momento. Algunas personas tienen dolores de cabeza que las despiertan cuando duermen. Los dolores de cabeza por tumores cerebrales tienden a causar un dolor que empeora al toser o al hacer mucho esfuerzo. Las personas con tumores cerebrales informan con mayor frecuencia que el dolor de cabeza se siente como uno tensional. Otras dicen que se siente como una migraña.
Los tumores cerebrales en la parte posterior de la cabeza pueden causar dolor de cabeza acompañado de dolor en el cuello. Si el tumor cerebral está en la parte delantera de la cabeza, quizás el dolor de cabeza se sienta como dolor en los ojos o en los senos paranasales.
Síntomas de los tumores cerebrales según su ubicación
La parte principal del encéfalo se llama cerebro. Los tumores cerebrales en diferentes partes del cerebro pueden ocasionar síntomas distintos.
- Tumores cerebrales en la parte frontal del cerebro. Los lóbulos frontales están en la parte delantera del cerebro. Controlan el pensamiento y el movimiento. Los tumores cerebrales en el lóbulo frontal pueden causar problemas de equilibrio y dificultades para caminar. Puede haber cambios en la personalidad, como olvidos y falta de interés en las actividades usuales. A veces los familiares notan que la persona con el tumor cerebral parece diferente.
- Tumores cerebrales en el centro del cerebro. Los lóbulos parietales están en la parte central superior del cerebro. Ayudan a procesar información sobre el tacto, el gusto, el olfato, la visión y la audición. Los tumores cerebrales en el lóbulo parietal pueden ocasionar problemas relacionados con los sentidos. Algunos ejemplos son los problemas visuales y auditivos.
- Tumores cerebrales en la parte posterior del cerebro. Los lóbulos occipitales están en la parte posterior del cerebro. Estos lóbulos controlan la visión. Los tumores cerebrales del lóbulo occipital pueden ocasionar pérdida de la visión.
- Tumores cerebrales en la parte inferior del cerebro. Los lóbulos temporales están en los costados del cerebro. Procesan los recuerdos y los sentidos. Los tumores cerebrales del lóbulo temporal pueden ocasionar problemas con la memoria. Pueden hacer que alguien vea, saboree o huela algo que no existe. A veces, el sabor o el olor son desagradables o inusuales.
Cuándo consultar a un médico
Programe una cita con el profesional de atención médica si presenta signos y síntomas persistentes que le preocupan.
Causas
Tumores cerebrales que comienzan en el cerebro
Los tumores que surgen por el crecimiento de células en el cerebro se llaman tumores cerebrales primarios. Pueden originarse en el cerebro o en el tejido cercano. El tejido cercano incluye las membranas que cubren el cerebro, conocidas como meninges. Los tumores cerebrales también pueden producirse en los nervios, la glándula pituitaria y la glándula pineal.
Los tumores cerebrales se producen cuando se producen cambios en el ADN de las células del cerebro o de las que se encuentran cerca de él. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican lo que debe hacer. Los cambios le indican a la célula que crezca rápidamente y que continúe viviendo cuando las células sanas mueren como parte del ciclo de vida natural. Esto produce un exceso de células en el cerebro. Estas pueden formar un bulto denominado tumor. El tumor puede proliferarse e invadir y destruir el tejido sano.
No está claro cuál es la causa de los cambios en el ADN que derivan en tumores cerebrales. Muchas personas con tumores cerebrales nunca descubren la causa. A veces, los padres y madres trasmiten los cambios en el ADN a los hijos. Los cambios pueden aumentar el riesgo de desarrollar un tumor cerebral. Estos tumores cerebrales hereditarios son poco frecuentes. Si tiene antecedentes familiares de tumores cerebrales, informe al profesional de atención médica. Podría considerar reunirse con un profesional de atención médica capacitado en genética para saber si sus antecedentes familiares aumentan el riesgo de que tenga un tumor cerebral.
Cuando los niños tienen tumores cerebrales, suelen ser primarios. En el caso de los adultos, es más probable que los tumores cerebrales se originen por un cáncer que se desarrolló en otra parte y se diseminó al cerebro.
Cáncer que se disemina al cerebro
Los tumores cerebrales secundarios aparecen cuando el cáncer comienza en otra parte y se disemina al cerebro. Cuando el cáncer se disemina, se denomina cáncer metastásico.
Cualquier tipo de cáncer puede diseminarse al cerebro, sin embargo, los tipos más comunes son los siguientes:
- Cáncer de mama.
- Cáncer de colon.
- Cáncer de riñón.
- Cáncer de pulmón.
- Melanoma.
No está claro por qué algunos tipos de cáncer se diseminan al cerebro y otros tienen más probabilidades de diseminarse a otros lugares.
Los tumores cerebrales secundarios se manifiestan con mayor frecuencia en personas que tienen antecedentes de cáncer. En casos poco frecuentes, un tumor cerebral puede ser el primer signo de un cáncer que se inició en otra parte del cuerpo.
Factores de riesgo
En la mayoría de las personas con tumores cerebrales primarios, la causa no es clara. Sin embargo, existen algunos factores que pueden aumentar el riesgo.
Los factores de riesgo incluyen los siguientes:
- Edad. Los tumores cerebrales pueden ocurrir a cualquier edad, pero ocurren con mayor frecuencia en los adultos mayores. Algunos tumores cerebrales afectan principalmente a los adultos. Algunos se presentan con mayor frecuencia en niños.
- Raza. Cualquier persona puede desarrollar un tumor cerebral. Sin embargo, ciertos tipos de tumores cerebrales son más comunes en personas de ciertas razas. Por ejemplo, los gliomas son más frecuentes en las personas de piel blanca. Los meningiomas son más frecuentes en las personas de piel negra.
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Exposición a la radiación. Las personas que estuvieron expuestas a un tipo fuerte de radiación llamada “radiación ionizante” corren más riesgo de padecer un tumor cerebral. Esta radiación es lo suficientemente fuerte como para ocasionar cambios en el ADN de las células del cuerpo. Los cambios en el ADN pueden llevar a tumores y cáncer. Algunos ejemplos de radiación ionizante son la radioterapia usada para tratar el cáncer y la exposición a la radiación causada por las bombas atómicas.
La radiación de bajo nivel de los objetos de la vida diaria no está vinculada con los tumores cerebrales. Esto incluye la energía que proviene de los teléfonos celulares y las ondas de radio. No hay pruebas convincentes de que usar teléfonos celulares ocasione tumores cerebrales. Sin embargo, se están realizando más investigaciones para confirmar que no existe tal relación. - Síndromes hereditarios que aumentan el riesgo de tener un tumor cerebral. Algunos cambios en el ADN que aumentan el riesgo de tener un tumor cerebral son hereditarios. Los ejemplos incluyen los cambios en el ADN que causan neurofibromatosis 1 y 2, esclerosis tuberosa, síndrome de Lynch, síndrome de Li-Fraumeni, enfermedad de Von Hippel-Lindau, poliposis adenomatosa familiar, síndrome de Cowden y síndrome de Gorlin.
Prevención
No hay una manera de evitar los tumores cerebrales. Si desarrolla un tumor cerebral, no hizo nada para causarlo.
Las personas que corren más riesgo de tener un tumor cerebral podrían considerar solicitar exámenes de detección. Los exámenes de detección no previenen los tumores cerebrales. Sin embargo, podrían ayudar a detectarlos cuando son pequeños, y hay más probabilidades de que el tratamiento sea exitoso.
Si tiene antecedentes familiares de tumores cerebrales o síndromes hereditarios que aumenten el riesgo de tener un tumor cerebral, hable con el profesional de atención médica. Podría considerar reunirse con un consejero genético u otro profesional de atención médica capacitado en genética. Esta persona puede ayudarle a comprender el riesgo y las maneras de controlarlo. Por ejemplo, puede considerar solicitar que le realicen exámenes de detección de tumores cerebrales. Las pruebas podrían incluir una prueba por imágenes o un examen neurológico para evaluar la vista, la audición, el equilibrio, la coordinación y los reflejos.
Diagnóstico
Si el profesional de atención médica piensa que puede tener un tumor cerebral, tendrá que someterse a una serie de exámenes y procedimientos para obtener un diagnóstico. Estos pueden ser los siguientes:
- Un examen neurológico. En un examen neurológico se evalúan diferentes partes del cerebro para ver cómo funcionan. Este examen puede comprender un examen de la visión, la audición, el equilibrio, la coordinación, la fuerza y los reflejos. Si tiene dificultades en una o en más áreas, este es un indicio para el profesional de atención médica. Un examen neurológico no detecta un tumor cerebral. Sin embargo, ayuda al profesional de atención médica a comprender qué parte del cerebro podría estar ocasionando los síntomas.
- Tomografía computarizada de la cabeza. Una tomografía computarizada usa rayos X para crear imágenes. Es de fácil acceso y los resultados se obtienen rápidamente. Por lo tanto, la tomografía computarizada puede ser la primera prueba por imágenes que se lleve a cabo si tiene dolores de cabeza u otros síntomas con muchas causas posibles. Una tomografía computarizada puede detectar problemas en su cerebro y alrededor de este. Los resultados le brindan al profesional de atención médica indicios para decidir qué prueba hacer a continuación. Si el profesional de atención médica cree que la tomografía computarizada muestra un tumor cerebral, es posible que necesite imágenes por resonancia magnética del cerebro.
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Brain MRI. La resonancia magnética usa imanes potentes para crear imágenes del interior del cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética se usan a menudo para detectar tumores cerebrales porque muestran el cerebro con mayor claridad que otros estudios por imágenes.
A menudo se inyecta un tinte en una vena del brazo antes de las imágenes por resonancia magnética. El tinte hace que ciertos detalles sean más visibles y que sea más fácil ver algunos tumores. Puede ayudar al equipo de atención médica a notar la diferencia entre un tumor cerebral y el tejido sano.
A veces es necesario un tipo especial de imágenes por resonancia magnética para crear imágenes más detalladas. Un ejemplo es la resonancia magnética funcional. Estas imágenes por resonancia magnética especiales muestran qué partes del cerebro controlan el habla, el movimiento y otras tareas importantes. Esto ayuda al profesional de atención médica a planificar la cirugía y otros tratamientos.
Otro tipo especial de imágenes por resonancia magnética es la espectroscopia por resonancia magnética. En esta prueba se usan las imágenes por resonancia magnética para medir los niveles de determinadas sustancias químicas de las células tumorales. Tener demasiado o muy poco de estas sustancias químicas puede indicar al equipo de atención médica el tipo de tumor cerebral que tiene.
La perfusión por resonancia magnética es otro tipo especial de imágenes por resonancia magnética. Esta prueba utiliza las imágenes por resonancia magnética para medir la cantidad de sangre en diferentes partes del tumor cerebral. Las partes del tumor que tienen una mayor cantidad de sangre pueden ser las partes más activas del tumor. El equipo de atención médica usa esta información para planificar su tratamiento.
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Tomografía por emisión de positrones del cerebro. Una tomografía por emisión de positrones puede detectar algunos tumores cerebrales. En la tomografía por emisión de positrones se emplea un marcador radioactivo que se inyecta en una vena. El marcador se traslada por la sangre y se fija a las células del tumor cerebral. El marcador hace que las células del tumor se destaquen en las imágenes que se obtienen con la máquina de tomografía por emisión de positrones. Las células que se dividen y multiplican rápidamente absorben mayores cantidades del marcador.
Una tomografía por emisión de positrones puede ser más útil para detectar tumores cerebrales que se están proliferando rápidamente. Algunos ejemplos incluyen los glioblastomas y algunos oligodendrogliomas. Es posible que los tumores cerebrales que se desarrollan lentamente, como esos que no son cancerosos, no se detecten en una tomografía por emisión de positrones. No todas las personas que tienen un tumor cerebral necesitan una tomografía por emisión de positrones. Consulte con el profesional de atención médica si necesita una.
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Recolección de una muestra de tejido. Una biopsia del cerebro es un procedimiento para extraer una muestra del tejido de un tumor cerebral a fin de analizarla en un laboratorio. Con frecuencia, el cirujano obtiene la muestra durante una cirugía para extraer un tumor cerebral.
Si no es posible hacer una cirugía, puede que le extraigan una muestra con una aguja. La extracción de una muestra de tejido de un tumor cerebral con una aguja se hace mediante un procedimiento llamado biopsia estereotáctica con aguja.
Durante este procedimiento, se hace un pequeño agujero en el cráneo. Se inserta una aguja fina a través del agujero. La aguja se usa para extraer una muestra de tejido. Los estudios por imágenes, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética, se usan para planificar a dónde irá la aguja. No sentirá nada durante la biopsia porque se usan medicamentos para adormecer la zona. Por lo general, también recibirá un medicamento que le adormecerá para que no esté despierto durante el procedimiento.
Es posible que le hagan una biopsia con aguja en lugar de una cirugía si el equipo de atención médica considera que una operación podría dañar una parte importante del cerebro. Es posible que se necesite una aguja para extraer tejido de un tumor cerebral si está en un lugar difícil de alcanzar con una cirugía.
La biopsia del cerebro tiene riesgo de complicaciones. Los riesgos incluyen sangrado en el cerebro y daño en el tejido del mismo.
- Análisis de la muestra de tejido en el laboratorio. La muestra de la biopsia se envía a un laboratorio para analizarla. Los exámenes pueden mostrar si las células son cancerosas o no. La manera en que se ven las células en un microscopio puede indicarle al equipo de atención médica la rapidez con la que se están desarrollando. Esto se conoce como el grado del tumor cerebral. Otros exámenes pueden determinar qué cambios de ADN están presentes en las células. Esto ayuda al equipo de atención médica a crear un plan de tratamiento.
Grado del tumor cerebral
Se asigna un grado de tumor cerebral cuando las células del tumor se analizan en un laboratorio. El grado puede indicar al equipo de atención médica la rapidez con la que están creciendo y multiplicándose las células. El grado está basado en cómo se ven las células bajo un microscopio. Los grados van de 1 a 4.
Un tumor cerebral de grado 1 crece lento. Las células no son muy diferentes de las células sanas cercanas. A medida que aumenta el grado, las células experimentan cambios y comienzan a verse muy diferentes. Un tumor cerebral de grado 4 crece muy rápido. Las células no se parecen en nada a las células sanas cercanas.
No hay etapas para los tumores cerebrales. Otros tipos de cáncer tienen etapas. Para otros tipos de cáncer, la etapa indica el avance del cáncer y si este se ha diseminado. Los tumores cerebrales y los tipos de cáncer del cerebro no son propensos a diseminarse, por lo que no tienen etapas.
Pronóstico
El equipo de atención médica usa toda la información de las pruebas de diagnóstico para entender su pronóstico. El pronóstico es el resultado probable de una enfermedad. En el caso del cáncer, esto significa la posibilidad de recuperación y de que el cáncer pueda volver a aparecer. Algunos de los factores que pueden influir en el pronóstico de los tumores cerebrales son los siguientes:
- El tipo de tumor cerebral.
- La velocidad con la que crece el tumor cerebral.
- El lugar en el que se encuentra ubicado el tumor dentro del cerebro.
- Los cambios de ADN presentes en las células del tumor cerebral.
- La posibilidad de extraer el tumor cerebral completamente mediante una cirugía.
- Su salud general y bienestar.
¿Cuál es la tasa de supervivencia para las personas con cáncer cerebral o un tumor cerebral?
La tasa promedio de supervivencia después de un año para todos los tipos de cáncer y tumores cerebrales combinados es de aproximadamente el 40 %. La tasa promedio de supervivencia a cinco años es de aproximadamente el 19 %, mientras que a diez años es del 13 %.
¿Cuál es la expectativa de vida promedio después de un tumor cerebral metastásico?
El cáncer puede diseminarse desde el lugar donde comenzó hacia otras partes del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina al cerebro, se denomina tumor cerebral metastásico.
La expectativa de vida, que es el tiempo que alguien vive después de un tumor cerebral metastásico, puede ser muy diferente de una persona a otra. Esto depende del lugar en el que se originó el cáncer y de otros factores.
Los estudios muestran que la expectativa de vida después del diagnóstico de un tumor cerebral metastásico es a menudo entre 3 y 12 meses. En ciertas situaciones, como cuando el cáncer es limitado y se trata con un tipo de radiación focalizada llamado radiocirugía estereotáctica, la supervivencia puede acercarse a los 12 a 15 meses. Vivir tres años o más es posible, pero no es común; ocurre en aproximadamente el 5 % de las personas y, por lo general, cuando los tratamientos funcionan muy bien.
Si desea obtener más información sobre su pronóstico, hable con el equipo de atención médica.
Un diagnóstico de un tumor cerebral de grado 4 significa que el cáncer es muy agresivo y está avanzado. La expectativa de vida de las personas con cáncer cerebral de grado 4 varía según muchos factores diferentes. Estos incluyen el tipo de cáncer que tiene, su edad y su estado general de salud.
- La expectativa de vida promedio para una persona de 65 años o más diagnosticada con glioblastoma es de 6 a 9 meses.
- La expectativa de vida promedio para alguien entre 18 y 44 años es de 20 meses.
- La expectativa de vida promedio para alguien de 17 años o menos es de 15 meses.
Otros tipos de cáncer cerebral de grado 4 y su expectativa de vida promedio incluyen:
- Diffuse midline glioma (DMG) — less than one year.
- Astrocitoma anaplásico (grado 3): 25 meses.
- Oligodendroglioma anaplásico (grado 3): 15 años. Alrededor del 20 % de las personas con oligodendroglioma anaplásico sobreviven cinco años o menos.
¿Cuáles son las causas comunes de muerte por tumores cerebrales?
Existen varias formas diferentes en las que los tumores cerebrales pueden causar la muerte. A menudo, la muerte puede ocurrir porque el tumor crece en el cerebro, presiona partes críticas del mismo e impide que el cerebro ejecute sus funciones esenciales. La presión y la hinchazón pueden causar la muerte, al igual que el sangrado y las infecciones que pueden ocurrir como consecuencia de los tumores cerebrales.
Tratamiento
El tratamiento para un tumor cerebral depende de si el tumor es un cáncer cerebral o si es no canceroso, también llamado tumor cerebral benigno. Las opciones de tratamiento también dependen del tipo, tamaño, grado y ubicación del tumor cerebral. Las opciones pueden incluir cirugía, radioterapia, radiocirugía, quimioterapia y terapia dirigida. Al considerar las opciones de tratamiento, el equipo de atención médica también tiene en cuenta su estado general de salud y sus preferencias.
Quizás no se necesite tratamiento de inmediato si el tumor cerebral es pequeño, es no canceroso y no causa síntomas. Los tumores cerebrales benignos y pequeños podrían no desarrollarse o hacerlo de forma muy lenta, sin ocasionar problema alguno. Puede ser necesario que el paciente acuda a que le realicen resonancias magnéticas algunas veces al año para revisar el crecimiento del tumor cerebral. Si el tumor cerebral crece más rápido de lo esperado o si aparecen síntomas, es posible que se necesite tratamiento.
Cirugía
El objetivo de una cirugía de tumor cerebral es extirpar todas las células del tumor. No siempre es posible extirpar el tumor por completo. Cuando es posible, el cirujano intentará extirpar todas las partes del tumor que puedan ser removidas sin riesgo. La cirugía para la extirpación de un tumor cerebral puede servir para tratar el cáncer de cerebro y los tumores cerebrales benignos.
Algunos tumores cerebrales son pequeños y es fácil separarlos del tejido cerebral que los rodea. En esos casos es probable que se pueda extirpar el tumor por completo. Otros tumores cerebrales no pueden separarse del tejido que los rodea. A veces, el tumor cerebral está cerca de una parte importante del cerebro. La cirugía podría ser riesgosa en esta situación. Es posible que el cirujano extirpe solo las partes del tumor que puedan ser removidas sin riesgo. La extracción de solo una parte del tumor cerebral se suele denominar resección subtotal.
La extracción de una parte del tumor cerebral puede ayudar a reducir los síntomas.
Existen muchas maneras de hacer una cirugía de extracción de tumor cerebral. La mejor opción para usted depende de su situación. Estos son algunos ejemplos de los tipos de cirugías de tumores cerebrales:
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Extraer parte del cráneo para acceder al tumor cerebral. La cirugía de cerebro que implica extraer parte del cráneo se llama craneotomía. Esta es la manera en que se hace la mayoría de las operaciones de extracción de tumores cerebrales. La craneotomía se utiliza para tratar tumores cerebrales cancerosos y benignos.
El cirujano hace un corte en el cuero cabelludo. Se corre la piel y los músculos. Luego, el cirujano usa un taladro para extraer una sección de hueso del cráneo. Se retira el hueso para tener acceso al cerebro. Si el tumor está ubicado en un lugar profundo dentro del cerebro, puede usarse un instrumento para sostener y correr suavemente el tejido sano del cerebro. El tumor cerebral se extrae con instrumentos especiales. A veces se usan láseres para destruir el tumor.
Durante la cirugía, le administrarán medicamentos para adormecer la zona, por lo que no sentirá nada. También recibirá un medicamento que lo adormecerá durante la cirugía. A veces, la cirugía del cerebro se hace con la persona despierta. Esto se llama cirugía cerebral con paciente despierto. El cirujano puede hacerle preguntas y controlar la actividad del cerebro cuando usted le responde. Esto ayuda a reducir el riesgo de dañar partes importantes del cerebro.
Cuando termina la cirugía de extracción del tumor, la parte del hueso del cráneo que se retiró se vuelve a colocar en su lugar.
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Usar una sonda larga y delgada para acceder al tumor cerebral. La cirugía cerebral endoscópica implica colocar una sonda larga y delgada dentro del cerebro. La sonda se llama endoscopio. La sonda tiene una serie de lentes o una cámara diminuta que trasmite imágenes al cirujano. Se colocan instrumentos especiales en la sonda para extirpar el tumor.
La cirugía cerebral endoscópica se usa con frecuencia para tratar los tumores de hipófisis. Estos tumores se desarrollan justo detrás de la cavidad nasal. La sonda larga y delgada se introduce a través de la nariz y los senos paranasales hasta llegar al cerebro.
A veces la cirugía cerebral endoscópica se usa para extirpar tumores cerebrales en otras partes del cerebro. El cirujano puede usar un taladro para hacer un agujero en el cráneo. La sonda larga y delgada se introduce cuidadosamente en el tejido cerebral. La sonda continúa hasta llegar al tumor cerebral.
La cirugía para extraer un tumor cerebral puede causar efectos secundarios y complicaciones. Entre ellas, se incluyen los siguientes:
- Infección.
- Sangrado.
- Coágulos sanguíneos.
- Lesiones en el tejido cerebral.
- Pérdida de visión si el tumor se encuentra cerca de los nervios que conectan con los ojos.
- Pérdida auditiva si el tumor se encuentra cerca de un nervio que controla la audición.
Radioterapia
La radioterapia para tumores cerebrales usa poderosos haces de energía para destruir las células tumorales. La energía puede provenir de rayos X, protones y otras fuentes. Por lo general, la radioterapia para tumores cerebrales proviene de una máquina que está fuera del cuerpo. Esto se conoce como radioterapia de haz externo. En raras ocasiones, la radiación se coloca dentro del cuerpo. Esto se conoce como braquiterapia.
La radioterapia puede usarse para tratar el cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos.
La radioterapia de haz externo se suele realizar en tratamientos diarios cortos. Un típico plan de tratamiento podría incluir tratamientos con radiación 5 días a la semana durante 2 a 6 semanas.
La radioterapia de haz externo se puede centrar solo en la parte del cerebro donde está ubicado el tumor o se puede aplicar a todo el cerebro. Para la mayoría de las personas con un tumor cerebral, la radiación está dirigida a la zona alrededor del tumor. Si hay muchos tumores, es posible que se deba aplicar el tratamiento con radiación en todo el cerebro. Cuando se trata todo el cerebro, se le da el nombre de radioterapia total del cerebro. La radioterapia total del cerebro por lo general se utiliza para tratar el cáncer que se disemina hasta el cerebro desde otra parte del cuerpo y forma múltiples tumores.
Tradicionalmente, la radioterapia utiliza rayos X, pero hay una versión nueva de este tratamiento que usa energía de protones. Los rayos de protones pueden dirigirse con mayor precisión para que solo afecten a las células tumorales. Hay menos posibilidades de que los rayos de protones dañen tejidos sanos de alrededor. La terapia con protones puede ser útil para tratar tumores cerebrales en niños. Además, puede servir para tratar tumores que se encuentren muy cerca de partes importantes del cerebro. La terapia con protones no se ofrece en tantos lugares como la radioterapia con rayos X tradicional.
Los efectos secundarios de la radioterapia para tumores cerebrales dependen del tipo y dosis de radiación que se reciba. Los efectos secundarios frecuentes que ocurren durante o inmediatamente después del tratamiento son:
- Fatiga.
- Dolores de cabeza.
- Pérdida de la memoria.
- Irritación del cuero cabelludo.
- Caída del pelo.
En algunos casos, los efectos secundarios de la radioterapia aparecen muchos años después. Estos efectos secundarios tardíos pueden ser problemas de memoria y del pensamiento.
Radiocirugía
La radiocirugía estereotáctica para tumores cerebrales es un tipo intenso de tratamiento con radiación. No implica realizar ningún corte en la piel. Dirige los haces desde muchos ángulos hacia el tumor cerebral. Cada haz de radiación es poco potente. Sin embargo, el punto en el que se encuentran todos los haces recibe una dosis muy alta de radiación que destruye las células tumorales.
La radiocirugía puede usarse para tratar el cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos.
Existen diferentes tipos de tecnología utilizadas en la radiocirugía que suministran radiación para tratar los tumores cerebrales. Estos son algunos ejemplos:
- Radiocirugía con acelerador lineal. Las máquinas de acelerador lineal también se denominan LINAC. Las máquinas LINAC son conocidas por sus nombres comerciales, como CyberKnife, TrueBeam y otras. Una máquina LINAC dirige de a uno los haces de energía moldeados cuidadosamente desde muchos ángulos distintos. Los haces están hechos de rayos X.
- Radiocirugía con bisturí de rayos gamma (Gamma Knife). Una máquina de bisturí de rayos gamma dirige muchos haces pequeños de radiación al mismo tiempo. Los haces están hechos de rayos gamma.
- Radiocirugía con protones. La radiocirugía con protones usa haces hechos de protones. Este es el tipo de radiocirugía más nuevo. Está empezando a conocerse más, pero no está disponible en todos los hospitales.
Por lo general, la radiocirugía se hace en uno o en varios tratamientos. Puede regresar a su casa después del tratamiento sin necesidad de quedarse en el hospital.
Los efectos secundarios de la radiocirugía incluyen mucho cansancio y cambios en la piel del cuero cabelludo. Es posible que sienta sequedad, picazón o sensibilidad en la piel de la cabeza. También pueden aparecer ampollas en la piel o se le puede caer el pelo. En algunos casos, la caída del pelo es permanente.
Quimioterapia
La quimioterapia para los tumores cerebrales implica el uso de medicamentos fuertes para destruir las células tumorales. Los medicamentos de quimioterapia se pueden tomar como pastillas o se pueden inyectar en una vena. Algunas veces, se colocan en el tejido cerebral mediante una cirugía.
La quimioterapia se puede usar para tratar el cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos. En ocasiones, se hace al mismo tiempo que la radioterapia.
Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo y dosis de droga que se reciba. La quimioterapia puede ocasionar náuseas, vómitos y caída del pelo.
Terapia dirigida
En la terapia dirigida para los tumores cerebrales se usan medicamentos que atacan sustancias químicas específicas presentes en las células tumorales. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los tratamientos dirigidos pueden destruir las células tumorales.
Hay medicamentos de terapias dirigidas disponibles para ciertos tipos de cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos. Es posible analizar las células tumorales del cerebro para saber si la terapia dirigida podría ayudarle.
Recuperación después del tratamiento
Después del tratamiento, podría necesitar ayuda para recuperar la funcionalidad de la parte del cerebro donde estaba el tumor. En ocasiones se necesita ayuda con el movimiento, el habla, la vista y el pensamiento. De acuerdo con sus necesidades específicas, un profesional de atención médica podría sugerirle lo siguiente:
- Fisioterapia para recuperar las habilidades motoras o la fuerza muscular perdida.
- Terapia ocupacional para poder volver a las actividades diarias habituales, como el trabajo.
- Terapia del habla para recuperar el habla, si se tienen problemas con ello.
- Apoyo escolar para niños en edad escolar para ayudarles a enfrentar los cambios en la memoria y el pensamiento.
Medicina alternativa
Se han realizado pocas investigaciones sobre tratamientos alternativos y complementarios para los tumores cerebrales. No se ha comprobado que los tratamientos alternativos curen los tumores cerebrales. No obstante, los tratamientos complementarios pueden ayudarle a lidiar con el estrés de un diagnóstico de tumor cerebral.
Algunos tratamientos complementarios que pueden ayudarle a enfrentar la enfermedad son los siguientes:
- Terapia artística.
- Ejercicio.
- Meditación.
- Musicoterapia
- Ejercicios de relajación.
Hable con su equipo de atención médica sobre las opciones disponibles.
Afrontamiento y apoyo
Algunas personas afirman que el diagnóstico de un tumor cerebral es abrumador y aterrador. Podría hacerle sentir que tiene poco control sobre su salud. Tomar medidas para comprender su afección y hablar sobre sus sentimientos podría serle de utilidad. Considere probar lo siguiente:
- Infórmese lo suficiente sobre los tumores cerebrales para tomar decisiones sobre su atención médica. Pregunte al profesional de atención médica sobre su tipo específico de tumor cerebral. Pregunte sobre las opciones de tratamiento y, si quiere, su pronóstico. Cuanto más se informe sobre tumores cerebrales, mejor se sentirá para tomar decisiones acerca del tratamiento. Busque información de fuentes confiables, como la Sociedad Americana contra el Cáncer y el Instituto Nacional del Cáncer.
- Mantenga la compañía de sus familiares y amigos. Mantenerse cerca de las personas con las que tiene una relación estrecha lo ayudará a lidiar con el tumor cerebral. Los familiares y amigos pueden brindar el apoyo práctico que necesita, como ayudarle a cuidar su casa si está en el hospital. Pueden convertirse en un apoyo emocional cuando se sienta abrumado por el cáncer.
Busque a alguien con quien hablar. Busque a personas que sepan escuchar y que estén dispuestas a hacerlo para que pueda hablar sobre sus esperanzas y temores. Puede ser un amigo, un familiar o un miembro de la iglesia. Pida al equipo de atención médica que le sugiera un consejero o trabajador social médico con quien pueda hablar.
Pregunte al equipo de atención médica sobre los grupos de apoyo para personas con tumores cerebrales en la zona. Puede ser útil conocer cómo otras personas que están pasando lo mismo que usted sobrellevan problemas médicos complicados.
Preparación para la cita médica
Si tiene síntomas que le preocupan, programe una cita médica con su profesional de atención médica habitual. Si le diagnostican un tumor cerebral, es posible que le remitan a especialistas. Estos pueden ser los siguientes:
- Neurólogos: médicos especializados en trastornos cerebrales.
- Oncólogos: médicos que usan medicamentos para tratar el cáncer.
- Radioncólogos: médicos que usan radiación para tratar el cáncer.
- Neuroncólogos: médicos especializados en tipos de cáncer del sistema nervioso.
- Neurocirujanos: cirujanos que hacen operaciones en el cerebro y el sistema nervioso.
- Especialistas en rehabilitación.
- Profesionales de atención médica que se especializan en los problemas de memoria y razonamiento que pueden tener las personas con tumores cerebrales. Estos profesionales de atención médica se llaman psicólogos o psicólogos conductuales.
Es una buena idea prepararse para la cita médica. A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse.
Lo que puede hacer
- Tenga en cuenta cualquier restricción previa a la cita médica. Cuando programe la cita, asegúrese de preguntar si hay algo que deba hacer con anticipación, como restringir su dieta.
- Anote los síntomas que tenga, como aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita médica.
- Anote información personal crucial, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en su vida.
- Haga una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que toma.
- Considere pedir a un familiar o a un amigo de confianza que le acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita. La persona que le haga compañía puede recordar algún detalle que usted haya olvidado o pasado por alto. Su acompañante puede ayudar a comprender lo que el equipo de atención médica le diga.
- Escriba preguntas para hacer al médico.
El tiempo con el profesional de atención médica es breve. Preparar una lista de preguntas lo ayudará a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Identifique las tres preguntas que sean más importantes para usted. Clasifique el resto de las preguntas, de la más importante a la menos importante, en caso de que se acabe el tiempo. En caso de un tumor cerebral, algunas preguntas básicas son las siguientes:
- ¿Qué tipo de tumor cerebral tengo?
- ¿Dónde está ubicado el tumor cerebral?
- ¿Cuál es el tamaño del tumor cerebral?
- ¿Cómo describiría el nivel de agresividad del tumor cerebral?
- ¿Es canceroso el tumor cerebral?
- ¿Voy a necesitar que me hagan otras pruebas?
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
- ¿Podrá algún tratamiento curar el tumor cerebral?
- ¿Cuáles son los riesgos y beneficios de cada tratamiento?
- ¿Hay algún tratamiento que crea que es el más adecuado para mí?
- ¿Qué sucede si el primer tratamiento no funciona?
- ¿Qué sucede si decido no someterme a un tratamiento?
- Aunque no se puede predecir el futuro, ¿es probable que sobreviva a mi tumor cerebral? ¿Qué información puede darme sobre la tasa de supervivencia de las personas con este diagnóstico?
- ¿Debería consultar con un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
- ¿Debería solicitar atención médica en un centro u hospital que tenga experiencia en el tratamiento de tumores cerebrales?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
- ¿Qué determina si debo programar una cita de seguimiento?
Además de las preguntas que preparó, no dude en hacer otras que se le ocurran.
Lo que puede esperar del médico
Es probable que el profesional de atención médica le haga algunas preguntas. Prepararse para responderlas puede darle tiempo luego para tratar otros puntos que quiera abordar. El médico podría hacerle estas preguntas:
- ¿Cuándo comenzó a tener síntomas?
- ¿Están los síntomas presentes todo el tiempo o aparecen y desaparecen?
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
- ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
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