Book
Appointment
Pay Bill
Set My Location
be_ixf;ym_202610 d_23; ct_50

Uveítis

Esta forma de inflamación de los ojos puede causar dolor, enrojecimiento y visión borrosa. El tratamiento inmediato es importante.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

La uveítis es una forma de inflamación ocular que afecta la úvea, que es la capa media del tejido de la pared del ojo. Puede causar enrojecimiento, dolor, visión borrosa y moscas volantes.

Las señales de advertencia de la uveítis suelen aparecer de repente y empeorar con rapidez. La afección puede ocurrir en uno o ambos ojos, y afectar a personas de todas las edades, lo que implica a niños.

Las posibles causas de la uveítis son una infección, lesión o enfermedad autoinmune o inflamatoria. Muchas veces no se puede identificar la causa.

La uveítis puede ser grave y derivar en la pérdida permanente de la visión. El diagnóstico y el tratamiento tempranos son importantes para prevenir complicaciones y preservar la visión.

Síntomas

Entre los síntomas de la uveítis, pueden estar lo siguientes:

  • Enrojecimiento de los ojos.
  • Dolor en el ojo.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Visión borrosa.
  • Moscas volantes, que son puntos oscuros que flotan en el campo de visión.
  • Visión reducida.

Los síntomas pueden aparecer de repente y empeorar con rapidez, aunque, en algunos casos, se presentan progresivamente. Pueden afectar un ojo o ambos. En ocasiones, no hay síntomas y se observan signos de uveítis en un examen ocular de rutina.

La úvea es la capa intermedia de tejido de la pared del ojo. Esta capa de tejido está formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Cuando se mira el ojo en el espejo, ve la parte blanca del ojo, llamada esclerótica, y la parte coloreada del ojo, llamada iris.

El iris se encuentra dentro de la parte frontal del ojo. El cuerpo ciliar es una estructura detrás del iris. La coroides es una capa de vasos sanguíneos entre la retina y la esclerótica. La retina recubre el interior de la parte posterior del ojo, como un papel tapiz. El interior de la parte posterior del ojo está lleno de un líquido gelatinoso llamado vítreo.

El tipo de uveítis que tenga dependerá de las partes del ojo que estén inflamadas:

  • La uveítis anterior afecta el interior de la parte frontal del ojo (entre la córnea y el iris) y el cuerpo ciliar. También se la conoce como iritis y es el tipo más frecuente de uveítis.
  • La uveítis intermedia afecta la retina y los vasos sanguíneos justo detrás del cristalino (parte plana), así como el vítreo, que es el gel del centro del ojo.
  • La uveítis posterior afecta una capa que está dentro de la parte posterior del ojo, ya sea la retina o la coroides.
  • La panuveítis ocurre cuando todas las capas de la úvea se inflaman, desde el frente hasta la parte posterior del ojo.

Cuándo buscar asesoramiento médico

Ilustración de la úvea, donde ocurre la uveítis
La úvea consta de estructuras oculares debajo de la parte blanca del ojo, llamada esclerótica. Tiene tres partes: (1) el iris, que es la parte con color del ojo; (2) el cuerpo ciliar, que es la estructura ocular que segrega el líquido transparente dentro de la parte frontal del ojo; y (3) la coroides, que es la capa de vasos sanguíneos entre la esclerótica y la retina.

Comuníquese con el equipo de atención médica si cree tener signos de advertencia de uveítis. Es posible que le remitan a un oftalmólogo, que es un especialista en ojos. Busque atención médica inmediata si siente mucho dolor en los ojos o tiene problemas de visión inesperados.

Causas

En aproximadamente la mitad de los casos, la causa específica de la uveítis no está clara y la afección puede considerarse una enfermedad autoinmunitaria que solo afecta a uno o a ambos ojos. Si se puede determinar una causa, es posible que sea una de las siguientes:

  • Una enfermedad autoinmune o inflamatoria que afecta a otras partes del cuerpo, como la sarcoidosis, el lupus eritematoso sistémico o la enfermedad de Crohn.
  • La espondilitis anquilosante, un tipo de enfermedad inflamatoria que puede hacer que algunos de los huesos de la columna vertebral se fusionen, lo que deriva en dolor de espalda. La uveítis es una de las complicaciones más frecuentes de la espondilitis anquilosante.
  • Una infección, como la enfermedad por arañazo de gato, la culebrilla, la sífilis, la toxoplasmosis o la tuberculosis.
  • Efecto secundario de los medicamentos.
  • Lesión o cirugía ocular.
  • Muy excepcionalmente, un cáncer que afecta al ojo, como el linfoma.

Factores de riesgo

Las personas con modificaciones en ciertos genes pueden tener más probabilidades de desarrollar uveítis. Fumar cigarrillos se ha relacionado con una uveítis más difícil de controlar.

Complicaciones

Si no se trata, la uveítis puede causar complicaciones, como las siguientes:

  • Edema macular, que es hinchazón de la retina.
  • Cicatrices en la retina.
  • Glaucoma
  • Cataratas
  • Daño al nervio óptico
  • Desprendimiento de retina
  • Pérdida permanente de la visión

Diagnóstico

Cuando consulte a un especialista en la visión, este probablemente lleve a cabo un examen completo de la vista y recopile todo su historial médico. El examen de la vista suele consistir en lo siguiente:

  • Evaluación de la visión y de la respuesta de las pupilas a la luz. Si suele usar anteojos, puede usarlos en la evaluación.
  • Tonometría. La tonometría mide la presión intraocular, que es la presión dentro del ojo. Para esta prueba, se pueden usar gotas anestésicas para los ojos.
  • Examen con lámpara de hendidura. Una lámpara de hendidura es un microscopio que amplía e ilumina la parte frontal del ojo con un haz de luz intenso. Esta evaluación es necesaria para identificar células inflamatorias microscópicas en la parte frontal del ojo.
  • Oftalmoscopia. Este examen, que también se conoce como exploración del fondo de ojo, consiste en dilatar la pupila con gotas para los ojos e iluminar la parte trasera del ojo con una luz brillante para examinarla.

El especialista en la visión también podría recomendar lo siguiente:

  • Fotografía en color del interior del ojo.
  • Imágenes por tomografía de coherencia óptica. Esta prueba muestra la retina y la coroides para detectar hinchazón en estas capas.
  • Angiografía con fluoresceína o angiografía con verde de indocianina. Estas pruebas requieren la colocación de un catéter intravenoso en una vena del brazo para administrar una sustancia de contraste. La sustancia de contraste llega a los vasos sanguíneos de los ojos y permite fotografiar los vasos sanguíneos inflamados dentro de los ojos.
  • Análisis del líquido acuoso o vítreo del ojo.
  • Análisis de sangre.
  • Estudios por imágenes, radiografías, tomografías computarizadas o resonancias magnéticas.

Si el especialista en la visión cree que la causa de la uveítis puede ser una afección subyacente, es posible que lo remita a otro profesional de atención médica para que le haga un examen médico general y análisis de laboratorio.

A veces, es difícil encontrar una causa específica para la uveítis. Aunque no se identifique una causa específica, la uveítis puede tratarse con éxito. En la mayoría de los casos, la identificación de la causa de la uveítis no deriva en la cura. Sigue siendo necesario usar algún tipo de tratamiento para controlar la hinchazón.

Tratamiento

Si la causa de la uveítis es una afección subyacente, el tratamiento puede centrarse en esa enfermedad específica. En general, el tratamiento de la uveítis es el mismo, independientemente de la causa, siempre y cuando no sea infecciosa. El objetivo del tratamiento es reducir la hinchazón en el ojo, y en otras partes del cuerpo, si está presente. En algunos casos, el tratamiento puede ser necesario durante meses o años. Existen varias opciones de tratamiento.

Medicamentos

  • Medicamentos que reducen la inflamación. El profesional de atención médica puede recetar, en primer lugar, gotas para los ojos con un medicamento antiinflamatorio, como un corticoide. Las gotas para los ojos no suelen ser suficientes para tratar la inflamación más allá de la parte frontal del ojo. Puede ser necesaria una inyección de corticoides en el ojo o alrededor de él, o bien tabletas con corticoides por vía oral.
  • Medicamentos que controlan los espasmos. Se pueden recetar gotas para los ojos que dilatan la pupila para controlar los espasmos en el iris y el cuerpo ciliar, lo que puede ayudar a aliviar el dolor ocular.
  • Medicamentos que combaten bacterias o virus. Si la uveítis es ocasionada por una infección, el profesional de atención médica puede recetar antibióticos, medicamentos antivirales o de otro tipo, con corticoides o sin ellos, para controlar la infección.
  • Medicamentos que afectan el sistema inmunitario o que destruyen células. Es posible que necesite medicamentos inmunosupresores si la uveítis afecta ambos ojos, no responde bien a los corticoides o se vuelve grave y pone en riesgo su visión.

Algunos de estos medicamentos pueden tener efectos secundarios graves relacionados con los ojos, como glaucoma y cataratas. Los medicamentos administrados por vía oral o inyectables pueden tener efectos secundarios en otras partes del cuerpo fuera de los ojos. Es posible que tenga que visitar al equipo de atención médica con frecuencia para que le haga análisis de sangre y exámenes de seguimiento.

Cirugía u otros procedimientos

  • Vitrectomía. La cirugía para extraer parte del vítreo del ojo se usa con muy poca frecuencia para diagnosticar o controlar la afección.
  • Implante liberador de medicamentos. En el caso de las personas que tienen uveítis posterior difícil de tratar, una opción de tratamiento puede ser el implante de un dispositivo en el ojo. Este dispositivo libera lentamente corticoides en el ojo durante meses o años, según el implante que se use.

    En las personas que no han tenido una cirugía de cataratas, este tratamiento suele causar su aparición. En general, hasta el 30 % de las personas necesitarán tratamiento o control de la presión ocular elevada o el glaucoma.

La velocidad de recuperación dependerá, en parte, del tipo de uveítis y de la gravedad de los síntomas que tenga. La uveítis que afecta la parte posterior del ojo (uveítis posterior o panuveítis, como la retinitis o la coroiditis) tiende a curarse más lentamente que la uveítis en la parte frontal del ojo. La uveítis que se presenta en la parte frontal del ojo se conoce como uveítis anterior o iritis.

La uveítis puede volver a aparecer. Programe una cita con el profesional de atención médica si alguno de los síntomas vuelve a aparecer o empeora.

Preparación para la cita médica

Los síntomas pueden llevarle a pedir una cita con su equipo de atención médica principal. Es posible que lo remitan a un oftalmólogo, que es un médico especialista en enfermedades de los ojos.

A continuación, incluimos información que le ayudará a prepararse para la cita y a saber qué puede esperar del oftalmólogo.

Qué puede hacer

  • Haga una lista de sus síntomas y también de aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
  • Haga una lista de la información personal crucial, que comprenda enfermedades o traumatismos de importancia o cambios recientes en su vida.
  • Lleve una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que toma.
  • Pida a un familiar o a un amigo que vaya con usted. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita. La persona que vaya con usted puede recordar algún detalle que usted haya pasado por alto o haya olvidado. Además, quien vaya con usted puede llevarle a la cita, en especial, si los síntomas no le permiten ver bien.
  • Haga una lista de preguntas para hacer durante la cita médica.

Preparar una lista de preguntas puede ayudarle a abordar todos los puntos que le resultan importantes. En el caso de uveítis, algunas preguntas básicas son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis problemas oculares?
  • ¿Qué otro factor podría estar causando los síntomas?
  • ¿Qué tipos de pruebas deben hacerme? ¿Requieren estas pruebas alguna preparación especial?
  • ¿Es temporal o de larga duración la uveítis?
  • ¿Perderé la vista?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
  • ¿Qué efectos secundarios podría causar el tratamiento?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para evitar que esto me vuelva a suceder?
  • Tengo otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Tiene algún folleto u otro material que pueda llevarme?
  • ¿Qué sitios web me recomienda?

Qué esperar del médico

Es probable que le hagan preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzó a tener los síntomas?
  • ¿Han sido los síntomas continuos u ocasionales?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas? ¿Han empeorado?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
  • ¿Tuvo alguna vez uveítis?
  • ¿Tiene algún otro problema de salud?
  • ¿Tiene artritis?
  • ¿Tiene problemas de espalda?
  • ¿Tuvo erupciones cutáneas recientemente?
  • ¿Tuvo llagas abiertas en la boca o en los genitales?
  • ¿Tuvo alguna infección de las vías respiratorias altas o síntomas de resfriado recientemente?
Last Updated: August 28th, 2026