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Asma infantil

Esta afección pulmonar hace que las vías respiratorias se inflamen y se estrechen, lo que dificulta la respiración. Si no se controla, algunos niños pueden presentar crisis peligrosas.

Por el personal de Mayo Clinic

Descripción general

En el asma infantil, los pulmones y las vías respiratorias se inflaman fácilmente al estar expuestos a ciertos desencadenantes. Estos pueden ser inhalar polen o tener un resfriado u otra infección respiratoria. El asma infantil puede causar síntomas irritantes diarios que interfieren en los juegos, la práctica de deportes, la escuela y el sueño del niño. En algunos niños, el asma puede causar ataques peligrosos si no se controla adecuadamente.

El asma infantil no es una enfermedad diferente al asma en los adultos, pero los niños enfrentan desafíos especiales. Esta afección es una de las principales causas de visitas al departamento de emergencia, hospitalizaciones y ausencia de la escuela.

El asma infantil no tiene cura y los síntomas pueden continuar en la edad adulta. Pero, con el tratamiento adecuado, usted y su hijo pueden controlar los síntomas y evitar el daño a los pulmones en crecimiento.

Síntomas

Los síntomas comunes del asma infantil incluyen los siguientes:

  • Un silbido o una sibilancia al exhalar.
  • Falta de aire.
  • Congestión u opresión en el pecho.
  • Tos que empeora si un niño:
    • Tiene una infección viral.
    • Duerme.
    • Hace actividad física.
    • Se expone al aíre frío.

El asma infantil también puede causar lo siguiente:

  • Problemas para dormir por falta de aire, tos o sibilancia.
  • Episodios de tos o sibilancia que empeoran con un resfrío o una gripe.
  • Recuperación lenta de una infección respiratoria o bronquitis posterior a ella.
  • Problemas para respirar que dificultan jugar o ejercitarse.
  • Cansancio, posiblemente porque duerme mal.

Los síntomas del asma varían de un niño a otro y pueden empeorar o mejorar con el tiempo. Es posible que su hijo solo presente un síntoma, como tos persistente o congestión en el pecho.

Puede ser difícil saber si los síntomas de un niño se deben al asma. La sibilancia y otros síntomas similares al asma pueden deberse a una bronquitis infecciosa o a otro problema respiratorio.

Cuándo consultar a un médico

Si sospecha que su hijo tiene asma, llévelo a un profesional de atención médica. El tratamiento precoz ayudará a controlar los síntomas y posiblemente a evitar ataques de asma.

Solicite una cita con un profesional de atención médica si nota lo siguiente:

  • Tos constante, intermitente o que pareciera estar relacionada con la actividad física.
  • Sibilancia o silbidos cuando su hijo respira.
  • Falta de aliento o respiración rápida.
  • Quejas por opresión del pecho.
  • Episodios repetidos de posible bronquitis o neumonía.

Los niños que tienen asma pueden decir cosas como: "Siento algo raro en el pecho" o "Estoy siempre tosiendo". Preste atención a la tos del niño, que podría no despertarlo cuando está dormido. El llanto, la risa, los gritos o las reacciones emocionales fuertes y el estrés también podrían desencadenar tos o sibilancias.

Si a su hijo le diagnostican asma, la creación de un plan para el asma puede ayudarlos a usted y a las demás personas encargadas del cuidado a controlar los síntomas y saber qué hacer si se presenta un ataque de asma.

¿Cuándo buscar atención médica de urgencia?

En casos graves, es posible que observe que el pecho y los costados del niño se hunden cuando le cuesta respirar. El niño podría tener un aumento en la frecuencia cardíaca, sudoración y dolor en el pecho. Busque atención médica de emergencia si su hijo presenta los siguientes síntomas:

  • Debe detenerse a la mitad de una oración para respirar.
  • Utiliza los músculos abdominales para respirar.
  • Dilata las fosas nasales cuando inhala.
  • Debe hacer tanto esfuerzo para respirar que el abdomen se hunde debajo de las costillas durante la respiración.

Incluso si a su hijo no le diagnosticaron asma, busque atención médica de inmediato si nota que tiene problemas para respirar. Si bien las crisis de asma varían en gravedad, los ataques de asma pueden comenzar con tos, que luego se transforma en sibilancia y dificultad para respirar.

Causas

Se desconocen con exactitud cuáles son las causas del asma infantil. La mayor sensibilidad del sistema inmunitario hace que los pulmones y las vías respiratorias se inflamen y se produzca mucosidad cuando hay exposición a ciertos desencadenantes. La reacción a los desencadenantes puede retrasarse, lo que dificulta su identificación. Los desencadenantes varían de un niño a otro y pueden incluir los siguientes:

  • Infecciones virales, como un resfriado.
  • Exposición a contaminantes del aire, como el humo del tabaco.
  • Alergias a los ácaros del polvo, la caspa de las mascotas, el polen o el moho.
  • Actividad física.
  • Cambios climáticos o aire frío.

A veces, los síntomas del asma ocurren sin desencadenantes aparentes.

Factores de riesgo

Los factores que podrían aumentar la probabilidad de que un niño desarrolle asma incluyen los siguientes:

  • Exposición al humo del tabaco, incluso antes del nacimiento.
  • Reacciones alérgicas previas, como reacciones de la piel, alergia a alimentos o fiebre del heno, también llamada rinitis alérgica.
  • Antecedentes familiares de asma o alergias.
  • Infecciones de las vías respiratorias en la primera infancia.
  • Vivir en una zona donde hay mucha contaminación.
  • Obesidad.
  • Afecciones respiratorias, como goteo o congestión nasal crónicos, senos paranasales inflamados o neumonía.
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico.
  • Ser hombre.
  • Ser afroamericano o puertorriqueño.

Complicaciones

El asma puede causar diversas complicaciones, entre ellas, las siguientes:

  • Ataques graves de asma que requieren tratamiento de emergencia o atención hospitalaria.
  • Deterioro permanente de la función pulmonar.
  • Días de ausencia en los estudios o retraso en el rendimiento escolar.
  • Mal sueño y cansancio extremo.
  • Síntomas que interfieren con el juego, los deportes u otras actividades.

Prevención

Planificar bien y evitar los desencadenantes del asma son las mejores maneras de prevenir los ataques de asma.

  • Limite su exposición a los desencadenantes del asma. Ayude a su hijo a evitar los alérgenos e irritantes que desencadenan los síntomas del asma.
  • No permita que nadie fume cerca de su hijo. La exposición al humo del tabaco durante la infancia es un fuerte factor de riesgo para el asma infantil, así como un desencadenante frecuente de los ataques de asma. Los cigarrillos electrónicos u otros dispositivos de vapeo también pueden empeorar los síntomas del asma.
  • Aliente a su hijo a mantenerse activo. Mientras el asma de su hijo esté bien controlado, la actividad física regular puede ayudar a los pulmones a funcionar de manera más eficiente.
  • Consulte al equipo de atención médica de su hijo cuando sea necesario. Realice controles periódicos. No ignore signos de que el asma de su hijo pueda estar mal controlado, como ser, que necesite usar un inhalador para alivio rápido con mucha frecuencia.

    El asma cambia con el paso del tiempo. Consultar a un profesional de atención médica puede ayudar a realizar los ajustes necesarios en el tratamiento para controlar los síntomas.

  • Ayude a su hijo a mantener un peso saludable. El sobrepeso puede empeorar los síntomas del asma. Además, el exceso de peso aumenta el riesgo de otros problemas de salud.
  • Mantenga la acidez estomacal bajo control. El reflujo ácido o la acidez estomacal intensa pueden empeorar los síntomas del asma de su hijo. Para controlar el reflujo ácido, es posible que a su hijo haya que administrarle medicamentos con receta médica o medicamentos de venta libre.

Diagnóstico

El asma puede ser difícil de diagnosticar. Un profesional de atención médica considera los síntomas y los antecedentes médicos del niño. Es posible que se necesiten exámenes para descartar otras afecciones, como los siguientes:

  • Estudio de la función pulmonar. Los profesionales de atención médica diagnostican el asma en los niños con los mismos exámenes que se usan para identificar la enfermedad en los adultos. La espirometría mide cuánto aire puede exhalar un niño y con qué velocidad. Un niño puede someterse a estudios de la función pulmonar en reposo, luego de hacer ejercicio o después de tomar medicamentos para el asma.

    Un medidor de flujo espiratorio es un dispositivo sencillo que mide con qué fuerza el niño puede exhalar.

    Otra prueba de la función pulmonar es la prueba de provocación bronquial. Mediante el uso de la espirometría, esta prueba mide cómo reaccionan los pulmones ante ciertos desencadenantes, como el ejercicio o la exposición al aire frío.

  • Análisis de óxido nítrico exhalado. Si el diagnóstico de asma no es claro después del estudio de la función pulmonar, un profesional de atención médica puede recomendar medir el nivel de óxido nítrico en una muestra del aire exhalado por el niño. Las pruebas de óxido nítrico también pueden ayudar a determinar si los medicamentos esteroides podrían ser útiles para el asma del niño.
  • Pruebas de alergia para el asma alérgica. Si parece que el niño tiene asma causada por alergias, el profesional de atención médica puede recomendar una prueba cutánea para alergias. Durante una prueba cutánea, se pincha la piel con extractos de sustancias que suelen causar alergias, como caspa animal, moho o ácaros del polvo, y se observa si se desarrollan signos de una reacción alérgica.

Algunas pruebas para el asma no son precisas antes de los 5 años de edad. En niños más pequeños, el profesional de atención médica se basará en la información que usted y el niño proporcionen sobre los síntomas. También puede realizarse una prueba con medicamentos para el asma para evaluar la respuesta del niño. En ocasiones, no se puede realizar un diagnóstico hasta meses e incluso años después de observar los síntomas.

Afecciones que pueden parecer asma

Existen varias afecciones en la infancia que pueden presentar síntomas similares a los del asma. Para complicar aún más el diagnóstico, estas afecciones también suelen presentarse junto con el asma. Por eso, el profesional de atención médica deberá determinar si los síntomas del niño se deben al asma, a otra afección o a ambas.

Las afecciones que pueden generar síntomas similares a los del asma son las siguientes:

  • Rinitis.
  • Sinusitis.
  • Reflujo de ácido estomacal o enfermedad por reflujo gastroesofágico.
  • Problemas de las vías respiratorias.
  • Problemas respiratorios.
  • Infecciones del sistema respiratorio, como bronquiolitis y virus respiratorio sincicial.

Tratamiento

El tratamiento inicial depende de la gravedad del asma del niño. El objetivo del tratamiento para el asma es controlar los síntomas, es decir, que un niño:

  • No tenga síntomas o tenga síntomas mínimos.
  • No tenga brotes de asma o tenga brotes mínimos.
  • No tenga limitaciones para hacer ejercicio o actividad física.
  • Use el mínimo posible de inhaladores de alivio rápido, como albuterol (ProAir HFA, Ventolin HFA, otros). También se denominan inhaladores de rescate.
  • Presente pocos o mínimos efectos secundarios del medicamento.

Sin embargo, si un bebé o un niño pequeño tiene crisis frecuentes o graves de sibilancia, es posible que algún profesional de atención médica recete un medicamento para ver si mejoran los síntomas.

Medicamentos de control a largo plazo

Los medicamentos preventivos de control a largo plazo reducen la inflamación de las vías respiratorias que deriva en los síntomas que presenta un niño. En la mayoría de los casos, estos medicamentos deben administrarse todos los días.

Los tipos de medicamentos de control a largo plazo son los siguientes:

  • Corticoides inhalados. Estos medicamentos incluyen fluticasona (Flovent Diskus), budesonida (Pulmicort Flexhaler), mometasona (Asmanex HFA), ciclesonida (Alvesco) y beclometasona (Qvar Redihaler), entre otros. Es posible que un niño deba usar estos medicamentos durante varios días o semanas para obtener el beneficio máximo.

    El uso de estos medicamentos a largo plazo se ha asociado con un crecimiento más lento en los niños, pero el efecto es leve. En la mayoría de los casos, los beneficios de un buen control del asma son más importantes que los riesgos de cualquier efecto secundario posible.

  • Modificadores de leucotrienos. Estos medicamentos orales incluyen montelukast (Singulair) y zafirlukast (Accolate). Ayudan a prevenir los síntomas del asma durante un máximo de 24 horas.
  • Inhaladores combinados. Estos medicamentos contienen un corticoide inhalado y un agonista beta de acción prolongada. Estos incluyen fluticasona y salmeterol (Advair Diskus), budesonida y formoterol (Symbicort), fluticasona y vilanterol (Breo Ellipta), y mometasona y formoterol (Dulera).

    En algunas situaciones, los agonistas beta de acción prolongada se han asociado a ataques graves de asma. Por este motivo, los medicamentos con agonistas beta de acción prolongada siempre se deben administrar al niño por medio de un inhalador que también contenga un corticoide. Estos inhaladores combinados deben usarse solo para el asma que no esté bien controlada con otros medicamentos.

  • Medicamentos biológicos. Mepolizumab (Nucala), dupilumab (Dupixent) y benralizumab (Fasenra) pueden ser adecuados para niños mayores de 6 años que padecen asma eosinofílica grave. El uso del omalizumab (Xolair) se puede considerar en niños de 6 años o más que padecen asma alérgica de moderada a grave. Tezepelumab (Tezspire) es un biológico aprobado para niños de 12 años o más que tienen asma grave.

Medicamentos de alivio rápido

Los medicamentos de alivio rápido abren rápidamente las vías respiratorias hinchadas. Estos medicamentos, que también se conocen como medicamentos de rescate, se usan según la necesidad para el alivio inmediato y a corto plazo de los síntomas durante un ataque de asma o, si así lo recomienda el profesional de atención médica de su hijo, antes de hacer ejercicio.

Los tipos de medicamentos de alivio rápido incluyen los siguientes:

  • Agonistas beta de acción corta. Estos medicamentos broncodilatadores inhalados pueden aliviar rápidamente los síntomas durante un ataque de asma. Entre ellos se incluyen el albuterol y el levalbuterol (Xopenex HFA). Estos medicamentos actúan en cuestión de minutos y los efectos duran varias horas. En algunos casos, pueden combinarse con un medicamento corticoide.
  • Corticoides orales e intravenosos. Estos medicamentos alivian la inflamación de las vías respiratorias que causa el asma intenso. La prednisona y la metilprednisolona son algunos ejemplos. Cuando se usan a largo plazo, pueden causar efectos secundarios graves, por lo que se usan solo a corto plazo para tratar los síntomas del asma intenso.

Tratamiento del asma alérgica

Si el asma del niño se desencadena o empeora debido a las alergias, podría beneficiarse con un tratamiento contra la alergia, tal como los siguientes:

  • Omalizumab. Este medicamento es para las personas con alergias y asma grave. Reduce la reacción del sistema inmunitario ante las sustancias que causan alergia, como el polen, los ácaros del polvo y la caspa de las mascotas. El omalizumab se administra en forma de inyección cada 4 semanas.
  • Medicamentos para la alergia. Estos incluyen antihistamínicos en forma de atomizador nasal y por vía oral, y descongestionantes.
  • Inmunoterapia. Con el tiempo, la inmunoterapia puede reducir gradualmente la respuesta del sistema inmunitario a alérgenos específicos. Este tratamiento puede administrarse en forma de inyecciones o comprimidos que se disuelven debajo de la lengua.

No dependa solo de los medicamentos de alivio rápido

Los medicamentos de control a largo plazo para el asma, como los corticoides inhalados, son el eje fundamental del tratamiento del asma. Estos medicamentos mantienen el asma controlada y disminuyen la probabilidad de que el niño tenga un ataque de asma.

Si un niño tiene un ataque de asma, un inhalador de alivio rápido, también denominado de rescate, puede calmar los síntomas de inmediato. Sin embargo, si los medicamentos de control a largo plazo funcionan correctamente, el niño no debería necesitar un inhalador de alivio rápido con frecuencia.

Lleve un registro de cuántas veces su hijo usa el inhalador cada semana. Si el niño necesita el inhalador con frecuencia, consulte a un profesional de atención médica. Es probable que sea necesario ajustar los medicamentos de control a largo plazo del niño.

Dispositivos para medicamentos inhalados

Los medicamentos inhalados para control a corto y largo plazo se administran inhalando una dosis medida del medicamento.

  • Los niños mayores y los adolescentes pueden usar un dispositivo pequeño y manual llamado inhalador presurizado de dosis medida o un inhalador que libera un polvo muy fino.
  • Los bebés y los niños pequeños necesitan usar una mascarilla unida a un inhalador de dosis medida o a un nebulizador para recibir la cantidad correcta de medicamentos.
  • Los bebés necesitan usar un dispositivo que transforma medicamentos líquidos en gotitas muy pequeñas, llamado nebulizador. Se le coloca una mascarilla al bebé y este respira con normalidad mientras que el nebulizador administra la dosis correcta del medicamento.

Plan de acción para el asma

Colabore con el profesional de atención médica de su hijo para crear un plan de acción por escrito para el asma. Esta puede ser una parte importante del tratamiento, especialmente si su hijo tiene asma grave. Un plan de acción para el asma puede ayudarlos a usted y a su hijo con lo siguiente:

  • Reconocer cuándo es necesario ajustar los medicamentos de control a largo plazo.
  • Determinar si el tratamiento está funcionando correctamente.
  • Identificar los signos de un ataque de asma y saber qué hacer cuando sucede.
  • Saber cuándo llamar a un profesional de atención médica o buscar ayuda de emergencia.

Los niños que tienen suficiente coordinación y comprensión pueden usar un dispositivo llamado medidor de flujo espiratorio. Un medidor de flujo espiratorio mide la calidad de la respiración. Un plan de acción por escrito para el asma puede ayudarlos a usted y a su hijo a recordar qué hacer cuando las mediciones de flujo espiratorio máximo llegan a un nivel determinado.

El plan de acción podría usar las mediciones del flujo espiratorio máximo y los síntomas para categorizar el asma de su hijo en zonas; por ejemplo, zona verde, amarilla y roja. Dichas zonas corresponden a los síntomas bien controlados, los síntomas parcialmente controlados y los síntomas mal controlados. Esto hace que sea más simple llevar un registro del asma de su hijo.

Es probable que los síntomas y los desencadenantes cambien con el tiempo. Observe los síntomas y trabaje con el profesional de atención médica de su hijo para ajustar los medicamentos según sea necesario.

Si los síntomas de su hijo están completamente bajo control durante un tiempo, el equipo de atención médica podría recomendar reducir las dosis del medicamento para el asma o suspenderlo. Esto se conoce como reducción escalonada del tratamiento. Si el asma de su hijo no está bien controlada, es posible que el profesional de atención médica quiera aumentar las dosis, o cambiar o añadir medicamentos. Esto se conoce como aumento escalonado del tratamiento.

Medicina alternativa

Aunque se utilicen algunos remedios alternativos para el asma, en la mayoría de los casos, se necesitan más investigaciones para determinar su eficacia y los posibles efectos secundarios. Entre los tratamientos alternativos a considerar se incluyen técnicas de respiración. Incluyen programas de respiración estructurados, como la técnica de respiración Buteyko, el método BrEX y ejercicios de respiración del yoga.

Autocuidado

Tomar medidas para reducir la exposición del niño a los factores desencadenantes del asma puede reducir la posibilidad de ataques de asma. Las medidas para ayudar a evitar los factores desencadenantes van a depender de qué causa el asma de su hijo. A continuación, le damos algunas sugerencias que pueden ayudar:

  • Mantener niveles bajos de humedad en casa. Si vive en un clima húmedo, consulte con el equipo de atención médica de su hijo sobre el uso de un dispositivo para mantener el aire más seco, llamado deshumidificador.
  • Mantenga el aire interior limpio. Haga que un profesional de calefacción y aire acondicionado revise el sistema de aire acondicionado una vez al año. Cambie los filtros de la calefacción y del aire acondicionado de acuerdo con las instrucciones del fabricante. También considere la instalación de un filtro de partículas pequeñas en su sistema de ventilación.
  • Reduzca la caspa de las mascotas. Si su hijo es alérgico a la caspa de las mascotas, es mejor que evite las mascotas con pelo o con plumas. Si tiene mascotas, bañarlas o asearlas con regularidad también podría reducir la cantidad de caspa. Mantenga las mascotas fuera de la habitación de su hijo.
  • Use el aire acondicionado. El aire acondicionado ayuda a reducir la cantidad de polen proveniente de árboles, césped y hierbas transportado por el aire y que entra al interior del hogar. El aire acondicionado también reduce la humedad en el interior del hogar y puede reducir la exposición a los ácaros del polvo. Si no tiene aire acondicionado, intente mantener las ventanas cerradas durante la temporada de polen.
  • Minimice la cantidad de polvo. Reduzca el polvo que pueda agravar los síntomas nocturnos adaptando ciertos elementos del dormitorio de su hijo. Por ejemplo, cubre almohadas, colchones y somieres con fundas a prueba de polvo. Considere quitar las alfombras e instalar pisos duros en la casa, especialmente en la habitación del niño. Use persianas y cortinas lavables.
  • Limpie con regularidad. Limpie su casa al menos una vez por semana para quitar el polvo y los alérgenos.
  • Reduzca la exposición de su hijo al aire frío. Si el asma de su hijo empeora con el frío o con el aire seco, le puede resultar útil usar una mascarilla cuando esté al aire libre.

Afrontamiento y apoyo

Ayudar a un niño a controlar el asma puede ser estresante. Tenga presente estos consejos para simplificar su vida tanto como sea posible:

  • Haga que el tratamiento sea una parte habitual de la vida. Si su hijo tiene que tomar medicamentos todos los días, no le dé demasiada importancia; debe tomarlo como una rutina, así como lo es desayunar o cepillarse los dientes.
  • Use un plan de acción escrito para el asma. Trabaje con el equipo de atención médica de su hijo para elaborar un plan de acción. Entregue una copia a todas las personas que cuidan de su hijo, como prestadores de servicios de guardería infantil, maestros, entrenadores y los padres y las madres de los amigos de su hijo.

    Seguir un plan escrito puede ayudarle a usted y a su hijo a identificar los síntomas de forma temprana. Un plan organizado proporciona información importante sobre cómo tratar el asma de su hijo en el día a día y cómo actuar ante un ataque de asma.

  • Sea alentador. Concentre la atención en lo que su hijo puede hacer, no en sus limitaciones. Pídale a los maestros, al personal de enfermería de la escuela, a los entrenadores, a los amigos y a los familiares que ayuden a su hijo a controlar el asma.

    Estimule el juego y la actividad habituales. No limite las actividades de su hijo por temor a una crisis asmática; trabaje con el equipo de atención médica para controlar los síntomas inducidos por el ejercicio.

  • Tenga calma y tome el control. No se agobie si ve que los síntomas del asma están empeorando. Concéntrese en el plan de acción para el asma de su hijo y haga que participe en cada paso para que entienda lo que está pasando.
  • Hable con los padres o madres de otros niños que tengan asma. Las salas de chat y los foros de discusión en Internet o un grupo de apoyo local pueden conectarle con padres y madres que afrontan desafíos similares.
  • Ayude a su hijo a conectar con otros niños que también tienen asma. Envíelo a un «campamento para asmáticos» o encuentre otras actividades organizadas para niños con asma. Esto puede ayudarlo a que se sienta menos solo y a entender mejor el asma y su tratamiento.

Preparación para la cita médica

Es probable que comience por llevar a su hijo a un profesional de su equipo de atención primaria o al pediatra de su hijo. Sin embargo, cuando llame para programar una cita médica, es posible que lo remitan a un alergista, a un médico de los pulmones, llamado neumólogo, o a otro especialista. La información que le mostramos a continuación le ayudará a prepararse para la cita médica de su hijo.

Lo que puede hacer

Prepare una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas de su hijo, la gravedad y cuándo se presentan. Observe en qué momento los síntomas se tornan más insoportables para su hijo; por ejemplo, si tienden a empeorar en ciertas horas del día, durante determinadas temporadas o cuando su hijo está expuesto al aire frío, al polen u otros desencadenantes, o cuando juega con intensidad o practica deportes.
  • Información personal crucial, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en la vida de su hijo.
  • Todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que toma su hijo, con las dosis.
  • Las preguntas que quiera hacer durante la cita médica.

Para los síntomas de asma o síntomas similares, algunas preguntas que puede hacer son las siguientes:

  • ¿Es el asma la causa más probable de los problemas respiratorios de mi hijo?
  • ¿Cuál otra podría ser la causa de los síntomas de mi hijo?
  • ¿Qué pruebas necesita mi hijo?
  • ¿Es probable que la afección de mi hijo sea temporal o crónica?
  • ¿Qué tratamiento me recomienda?
  • Mi hijo tiene otras enfermedades. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Hay restricciones que mi hijo deba cumplir?
  • ¿Debería mi hijo ver a un especialista?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dude en hacer otras preguntas.

Qué puede esperar del médico de su hijo

Es probable que le hagan algunas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo notó los síntomas de su hijo?
  • ¿Tiene su hijo dificultad para respirar la mayor parte del tiempo o solo en ciertos momentos o situaciones?
  • ¿Tiene su hijo alergias como fiebre del heno?
  • ¿Hay algo que, al parecer, empeore los síntomas de su hijo?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas de su hijo?
  • ¿Hay problemas de alergia o asma en la familia de su hijo?
Last Updated: September 23rd, 2026