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Recurrencia del cáncer de próstata

El aumento del antígeno prostático específico después del tratamiento contra el cáncer de próstata puede indicar una recurrencia. Obtén información sobre cómo se diagnostica, qué significa, las opciones de tratamiento y el pronóstico.

Perspectiva general

La recurrencia del cáncer de próstata ocurre cuando el cáncer reaparece después del tratamiento. Puede suceder si algunas células cancerosas permanecen ocultas en el cuerpo y comienzan a multiplicarse nuevamente.

La recurrencia del cáncer de próstata es más frecuente durante los primeros cinco años después del tratamiento. Sin embargo, puede suceder en cualquier momento. Puede presentarse después de cualquier tipo de tratamiento, incluida la cirugía, la radioterapia de haz externo, la braquiterapia y la terapia hormonal. Por cada 10 personas tratadas por cáncer de próstata en etapa temprana, los estudios demuestran que entre 3 y 5 presentan una recurrencia de la enfermedad.

El primer signo de recurrencia del cáncer de próstata suele ser el aumento de los niveles del antígeno prostático específico en la sangre. En algunos casos, el antígeno prostático específico aumenta, pero el cáncer no se detecta en los estudios por imágenes. Esto se llama recurrencia bioquímica.

Cuando los estudios por imágenes muestran la recurrencia del cáncer de próstata, se llama recurrencia radiográfica. El cáncer de próstata puede reaparecer en la zona de la próstata o en otras partes del cuerpo.

Existen muchos tratamientos para la recurrencia del cáncer de próstata. Cuando el cáncer reaparece en la zona de la próstata, los tratamientos pueden ofrecer la posibilidad de curación. Cuando el cáncer de próstata se extiende a otras partes del cuerpo, los tratamientos pueden ayudar a controlar la diseminación del tumor y prolongar tu vida. Sin embargo, por lo general, los tratamientos para el cáncer de próstata metastásico no curan el cáncer.

Síntomas

La recurrencia del cáncer de próstata a menudo no causa síntomas cuando se detecta de forma temprana. Si el cáncer reaparece, por lo general, se detecta mediante un análisis de sangre. Una prueba del antígeno prostático específico puede detectar el cáncer antes de que cause síntomas o antes de que pueda detectarse mediante estudios por imágenes.

Los síntomas de la recurrencia del cáncer de próstata pueden aparecer si el cáncer se multiplica sin detección. Con el tiempo, el cáncer puede causar los siguientes síntomas:

  • Fuga accidental de orina
  • Dolor en la espalda
  • Sangre en la orina
  • Dolor en los huesos
  • Cansancio extremo
  • Debilidad en los brazos o las piernas
  • Pérdida de peso involuntaria

Cuándo debes consultar a un médico

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa. Si tienes chequeos periódicos con el equipo de atención médica que trató tu cáncer de próstata, infórmales sobre tus síntomas. Si ya no te atiende ese equipo, informa a tu profesional de atención médica habitual sobre tus síntomas.

Causas

La recurrencia del cáncer de próstata puede ocurrir si una o más células cancerosas permanecen en el cuerpo después del tratamiento. A veces esto se debe a células cancerosas que se desprenden del tumor original en la próstata antes del tratamiento. Las células cancerosas pueden permanecer ocultas durante muchos años antes de reaparecer.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan el riesgo de recurrencia del cáncer de próstata incluyen los siguientes:

  • Etapa más avanzada del cáncer. La etapa indica al equipo de atención médica el grado de extensión del cáncer. Tener una etapa más avanzada al momento del diagnóstico inicial de cáncer de próstata aumenta el riesgo de recurrencia.
  • Puntuación de Gleason más alta. La puntuación de Gleason es un número que le indica al equipo de atención médica en qué medida las células cancerosas se diferencian de las células prostáticas sanas. Ayuda al equipo a comprender si es probable que el cáncer se multiplique lenta o rápidamente. Tener una puntuación de Gleason alta antes de recibir tratamiento aumenta el riesgo de recurrencia del cáncer de próstata.
  • Nivel más alto del antígeno prostático específico. Las personas con cáncer de próstata suelen tener niveles elevados de antígeno prostático específico en la sangre. Tener un nivel alto de antígeno prostático específico al momento del diagnóstico inicial aumenta el riesgo de recurrencia del cáncer de próstata.
  • Cambios de alto riesgo en el ADN de las células cancerosas. Los cambios en el ADN de las células sanas causan el cáncer de próstata. Algunos cambios pueden hacer que el cáncer sea más agresivo o resistente al tratamiento. Tu equipo de atención médica puede recomendar pruebas para detectar estos cambios.

Prevención

No hay una forma certera de prevenir la recurrencia del cáncer de próstata. Algunos estudios muestran que adoptar estilos de vida saludables se asocia con menos riesgo de recurrencia. Puedes probar estos enfoques si te preocupa la recurrencia del cáncer de próstata. También pueden ayudar a reducir el riesgo de otras afecciones, como las enfermedades cardíacas, que son comunes en personas con cáncer de próstata.

Haz ejercicio de forma regular

Los estudios sobre la actividad física en personas con cáncer de próstata muestran que las personas que hacen más ejercicio tienen el menor riesgo de morir por la enfermedad. El ejercicio también puede ayudar a disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca.

Los profesionales de atención médica generalmente recomiendan lo siguiente:

  • Actividad aeróbica. Realiza al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana. O bien realizar, al menos, 75 minutos de actividad aeróbica intensa a la semana. También se puede combinar los dos tipos en partes iguales. Intenta hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana. A fin de obtener aún más beneficios para la salud, realiza 300 minutos o más de actividad aeróbica moderada a la semana.
  • Fortalecimiento muscular. Haz ejercicios de fortalecimiento muscular para todos los principales grupos musculares al menos dos veces a la semana.

Si no has estado haciendo ejercicio con regularidad, consulta con tu profesional de atención médica antes de empezar. Comienza poco a poco y aumenta progresivamente la cantidad de ejercicio.

Mantén una alimentación saludable

Las investigaciones respaldan la idea de que una alimentación saludable, rica en frutas, verduras y granos integrales, se asocia con una mejor supervivencia después de someterse al tratamiento contra el cáncer de próstata. Hay poca evidencia de que ciertos alimentos o vitaminas aporten beneficios.

Los profesionales de atención médica generalmente recomiendan lo siguiente:

  • Elige alimentos saludables. Consume alimentos sanos, como frutas, verduras, granos integrales, legumbres y frutos secos. Otros alimentos saludables incluyen aves de corral, pescado, productos lácteos bajos en grasa y huevos.
  • Limita otro tipo de alimentos. Limita el consumo de carnes rojas, alimentos procesados y alimentos con azúcares añadidos.

No consumas tabaco.

Las personas que fuman tabaco tienen más riesgo de recurrencia del cáncer de próstata en comparación con quienes nunca fumaron. No está claro si dejar de fumar después del tratamiento reduce ese riesgo. Sin embargo, dejar el tabaco tiene muchos otros beneficios para la salud. Además, puede disminuir el riesgo de desarrollar otro tipo de cáncer. Y es bueno para el corazón.

Evita todas las formas de tabaco. Si consumes tabaco, habla con tu profesional de atención médica sobre las formas para dejar este hábito.

Diagnóstico

Para diagnosticar una recurrencia del cáncer de próstata, un profesional de atención médica puede solicitar análisis de sangre y estudios por imágenes. En algunos casos, es necesario realizar un procedimiento para extraer una muestra de tejido y confirmar el diagnóstico.

Análisis del antígeno prostático específico

La prueba del antígeno prostático específico mide la cantidad de este antígeno en la sangre. El antígeno prostático específico es una proteína producida tanto por células prostáticas sanas como por células cancerosas. Un nivel elevado del antígeno prostático específico puede ser un signo de cáncer.

Después de realizar el tratamiento contra el cáncer de próstata, los profesionales de atención médica suelen controlar los niveles del antígeno prostático específico para asegurarse de que desciendan a valores bajos. Esto indica que el tratamiento ha sido eficaz. Los profesionales de atención médica siguen controlando los niveles de antígeno prostático específico, ya que su aumento suele ser el primer indicio de que el cáncer ha reaparecido.

Los tratamientos contra el cáncer de próstata afectan de manera diferente los niveles de antígeno prostático específico en la sangre. El significado de los resultados puede variar según si recibiste cirugía o radioterapia.

  • Después de una prostatectomía, los niveles de antígeno prostático específico suelen descender a cero o a valores muy cercanos a cero. Es posible que quede algo de tejido prostático después de la cirugía, por ejemplo, cerca de nervios importantes, y esto puede ocasionar niveles muy bajos del antígeno. Los profesionales de atención médica no se ponen completamente de acuerdo sobre qué nivel indica que el cáncer ha reaparecido. En general, un valor superior a 0,2 nanogramos por mililitro (ng/ml) puede ser un signo de recurrencia.
  • Después de la radioterapia, incluida la radioterapia de haz externo y la braquiterapia, los niveles del antígeno prostático específico comienzan a disminuir. Estos valores pueden seguir bajando durante un año o más. La radioterapia no elimina el tejido prostático, por lo que este puede continuar produciendo pequeñas cantidades del antígeno. El nivel varía según cada persona. Si el nivel del antígeno aumenta más de 2 ng/ml desde el punto más bajo alcanzado después del tratamiento, puede ser un signo de recurrencia.

Un aumento del antígeno prostático específico después del tratamiento no siempre significa que el cáncer haya regresado. Es común que se produzca un aumento transitorio después de la radioterapia. El rebote del antígeno prostático específico es el nombre que los profesionales de atención médica dan a este fenómeno. Un aumento del antígeno también puede indicar que permanece algo de tejido prostático sano que sigue produciéndolo. En algunos casos, otras células sanas pueden producir niveles bajos del antígeno.

Si tienes niveles elevados, tu equipo de atención médica puede recomendar repetir el análisis en 3 a 6 meses. Si los niveles continúan aumentando, puede ser un signo de recurrencia del cáncer de próstata.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes pueden crear imágenes del cuerpo que el equipo de atención médica utiliza para buscar señales de que el cáncer ha reaparecido. Si los niveles del antígeno prostático específico en la sangre han aumentado, el equipo de atención médica puede recomendar estudios por imágenes para evaluar una posible recurrencia del cáncer de próstata.

Entre los estudios por imágenes que se utilizan para detectar la recurrencia del cáncer de próstata se incluyen los siguientes:

  • Resonancia magnética. La resonancia magnética utiliza un campo magnético y ondas de radio para generar imágenes del interior del cuerpo. Puede ayudar a buscar signos de cáncer en la próstata o en el área donde antes se encontraba la próstata.
  • PET con antígeno prostático específico de membrana. Una PET con antígeno prostático específico de membrana es un tipo de tomografía por emisión de positrones. En este examen se utiliza un marcador radiactivo para identificar células de cáncer de próstata en cualquier parte del cuerpo. Se usa principalmente para buscar signos de que el cáncer se ha diseminado. Esta prueba puede detectar cáncer de próstata incluso cuando los niveles del antígeno prostático específico aún son muy bajos.
  • Otras PET. Otros tipos de PET también pueden buscar recurrencia del cáncer de próstata en cualquier parte del cuerpo. Entre estas se incluye la PET con colina C-11. Pueden utilizarse si la PET con antígeno prostático específico de membrana y otros estudios por imágenes no detectan el cáncer.
  • Otros estudios por imágenes. Otros estudios que se utilizan para buscar una recurrencia del cáncer de próstata incluyen la gammagrafía ósea y la tomografía computarizada. Estos estudios, por lo general, no pueden detectar la recurrencia del cáncer de próstata hasta que los niveles del antígeno prostático específico son mucho más altos.

No todas las personas necesitan someterse a todas las pruebas. Los estudios por imágenes que te indiquen pueden depender de tus niveles del antígeno prostático específico, de los tratamientos que hayas recibido previamente y de tus síntomas.

Biopsia

Una biopsia es un procedimiento que consiste en extraer una muestra de tejido para analizarla en un laboratorio. Entre los procedimientos de biopsia que pueden utilizarse para diagnosticar una recurrencia del cáncer de próstata se incluyen los siguientes:

  • Una biopsia para el cáncer de próstata. Una biopsia de próstata extrae tejido de la próstata para su análisis. Suele utilizarse en personas que recibieron radioterapia como tratamiento inicial. Los resultados pueden mostrar si una zona sospechosa en la próstata es cancerosa. También pueden ayudar al equipo de atención médica a elegir el tratamiento. En quienes se sometieron a cirugía como primer tratamiento, una biopsia puede extraer tejido del área donde antes se encontraba la próstata.
  • Una biopsia para detectar cáncer que se ha extendido. Si el cáncer reaparece en otras partes del cuerpo, puede realizarse una biopsia para obtener tejido y analizarlo. La forma en que el profesional de atención médica realiza el procedimiento depende del lugar al que se haya diseminado el cáncer. Las pruebas pueden confirmar que el cáncer de próstata se ha diseminado y buscar cambios en el ADN de las células cancerosas. Los resultados pueden ayudar al equipo de atención médica a elegir el tratamiento más adecuado.

No todas las personas necesitan una biopsia para confirmar la recurrencia del cáncer de próstata. En algunos casos, el equipo de atención médica utiliza los resultados de otras pruebas para establecer el diagnóstico.

Pruebas genéticas

En las pruebas genéticas, se usa una muestra de sangre o saliva para observar variaciones en el ADN. Las pruebas genéticas también pueden incluir el análisis de las células cancerosas para detectar variaciones genéticas. El equipo de atención médica puede recomendarte someterte a pruebas genéticas si el cáncer se disemina. Algunos tratamientos para el cáncer metastásico de próstata funcionan mejor en células cancerosas que presentan determinadas variaciones en el ADN. A veces, las pruebas genéticas brindan información sobre el riesgo de contraer cáncer, que puede ser útil para los parientes consanguíneos.

Tratamiento

Existen muchos tratamientos para la recurrencia del cáncer de próstata. Las opciones de tratamiento pueden depender de la parte del cuerpo en la que se encuentre el cáncer y de la rapidez con la que aumenten los niveles del antígeno prostático específico en la sangre. El equipo de atención médica también tiene en cuenta tu salud general al crear un plan de tratamiento.

Si el único signo de recurrencia del cáncer de próstata es un aumento del nivel de antígeno prostático específico, se lo conoce como recurrencia bioquímica. No siempre es necesario iniciar un tratamiento de inmediato.

La recurrencia local es cuando el cáncer reaparece en el área de la próstata. En estos casos, los tratamientos pueden ofrecer la posibilidad de curación.

Cuando el cáncer se disemina a otras partes del cuerpo, se lo conoce como recurrencia a distancia. Los tratamientos suelen poder hacer más lento el avance del cáncer, pero en muchos casos no es posible curarlo. Aun así, existen muchas opciones de tratamiento que pueden prolongar la vida.

Tratamiento de la recurrencia bioquímica

Una recurrencia bioquímica del cáncer de próstata ocurre cuando los niveles del antígeno prostático específico están aumentando, pero los estudios por imágenes no logran detectar cáncer en el cuerpo. No todas las personas necesitan un tratamiento inmediato en esta situación. En algunas personas, el aumento del antígeno prostático específico es lento. Pueden pasar años antes de que el cáncer se pueda ver en los estudios por imágenes.

Varios factores influyen en la decisión de tratar una recurrencia del cáncer de próstata. Al evaluar las opciones de tratamiento, el equipo de atención médica puede considerar lo siguiente:

  • Tu salud en general.
  • El tiempo que pasó desde el primer diagnóstico.
  • Los tratamientos que recibiste anteriormente.
  • La rapidez con la que cambia tu concentración de antígeno prostático específico.

Si decides no tratar una recurrencia bioquímica, tu equipo de atención médica puede recomendar análisis periódicos del antígeno prostático específico y estudios por imágenes para controlar el cáncer. Si tienes otras afecciones de salud graves o si el cáncer tiene bajo riesgo de diseminarse, el equipo de atención médica puede recomendar este enfoque.

Si decides tratar una recurrencia bioquímica, el equipo de atención médica puede solicitar estudios por imágenes para buscar signos de que el cáncer se haya diseminado. Si no hay indicios de diseminación del cáncer, puede tratarse como una recurrencia local.

Tratamiento de la recurrencia local

Una recurrencia local del cáncer de próstata ocurre cuando el cáncer comienza a desarrollarse nuevamente en el área de la próstata. Las opciones de tratamiento dependen de si el primer tratamiento fue una prostatectomía o radioterapia.

  • Después de una prostatectomía. Si el cáncer reaparece después de una prostatectomía, el tratamiento suele incluir una radioterapia de haz externo. La radioterapia puede dirigirse al área donde antes se encontraba la próstata, que es el lecho prostático, y a los ganglios linfáticos cercanos. El tratamiento también puede incluir una terapia hormonal.
  • Después de la radioterapia. Si el cáncer reaparece después de la radioterapia de haz externo o la braquiterapia, en algunas situaciones el tratamiento puede incluir una cirugía. Otras opciones de tratamiento incluyen braquiterapia, radioterapia corporal estereotáctica, crioterapia, ecografía focalizada de alta intensidad y terapia hormonal.

Los tratamientos que se utilizan después de que otros tratamientos dejan de funcionar a veces reciben el nombre de tratamientos de rescate. Los tratamientos de rescate suelen tener más riesgo de complicaciones y efectos secundarios. Por ejemplo, la radioterapia de rescate tiene más riesgo de causar síntomas urinarios, síntomas intestinales y disfunción eréctil que la radioterapia administrada como tratamiento inicial. La prostatectomía de rescate conlleva más riesgo de incontinencia urinaria en comparación con la cirugía realizada como tratamiento inicial.

Habla con tu equipo de atención médica sobre el riesgo de efectos secundarios. Juntos pueden compararlos con los beneficios del tratamiento y decidir qué enfoque es el más adecuado para ti.

Tratamiento de la recurrencia a distancia

Una recurrencia a distancia del cáncer de próstata ocurre cuando el cáncer comienza a desarrollarse en otras partes del cuerpo. Esto también se conoce como cáncer de próstata metastásico.

El tratamiento suele comenzar con medicamentos que bloquean las hormonas que las células del cáncer de próstata usan para proliferar. La terapia hormonal a menudo se combina con quimioterapia. Esta combinación de medicamentos a menudo ayuda a controlar el desarrollo del cáncer. Con el tiempo, las células cancerosas pueden encontrar la forma de proliferar sin depender de las hormonas, y entonces se necesitan otros tratamientos para controlar la enfermedad.

Los tratamientos para una recurrencia a distancia del cáncer de próstata son los siguientes:

  • Terapia hormonal. La terapia hormonal para el cáncer de próstata también se conoce como terapia de privación de andrógenos. Este tratamiento impide que el cuerpo produzca la hormona testosterona o bloquea su llegada a las células cancerosas. Existen muchos medicamentos de terapia hormonal. Los profesionales de atención médica suelen usar una combinación de medicamentos para tratar el cáncer metastásico de próstata.
  • Quimioterapia. La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos potentes. Los medicamentos de la quimioterapia, a veces, se usan con medicamentos de terapia hormonal para tratar el cáncer de próstata metastásico. La quimioterapia también puede ayudar cuando la terapia hormonal deja de funcionar.
  • Terapia dirigida. La terapia dirigida contra el cáncer es un tratamiento que utiliza medicamentos que atacan las células cancerosas de una manera específica que hace que estas mueran. Los medicamentos de terapia dirigida pueden utilizarse cuando la terapia hormonal deja de funcionar. Estos medicamentos son más eficaces en las personas con ciertos cambios en el ADN de sus células. Para determinar si estos cambios están presentes en tus células, el equipo de atención médica podría analizar una muestra de tu sangre o saliva, así como algunas de tus células cancerosas.
  • Inmunoterapia. La inmunoterapia para el cáncer es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario a destruir las células cancerosas. La inmunoterapia puede ser una opción si la terapia hormonal deja de funcionar. Estos medicamentos solo funcionan en personas que presentan ciertos cambios en el ADN de sus células cancerosas. Tu equipo de atención médica puede analizar las células cancerosas para buscar estos cambios.
  • Terapia radiofarmacéutica. En los tratamientos radiofarmacéuticos se administran medicamentos que contienen radiofármacos, que son una sustancia radiactiva. El medicamento administra la radiación directamente a las células cancerosas. Este tratamiento puede ser una opción si la terapia hormonal deja de funcionar.
  • Radioterapia. La radioterapia trata el cáncer con haces de energía potentes. Puede ayudar a controlar el cáncer metastásico de próstata que se disemina a los huesos. La radiación en el hueso afectado puede ayudar con el dolor y reducir las posibilidades de que se fracture.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Recibir la noticia de que el cáncer de próstata ha reaparecido puede ocasionar una variedad de emociones. Las personas con recurrencia del cáncer de próstata a veces describen sentimientos de incredulidad, miedo, ira y tristeza. Con el tiempo, muchas personas encuentran maneras de afrontar la situación. Hasta que encuentres aquello que mejor funcione para ti, te dejamos algunos consejos.

Infórmate lo suficiente como para sentirte cómodo al tomar decisiones sobre el tratamiento.

Aprende todo lo que necesites saber sobre la recurrencia del cáncer de próstata y su tratamiento para sentirte cómodo al hablar sobre tus opciones con el equipo de atención médica. Pide a tu profesional de atención médica que te recomiende fuentes confiables de información.

Encuentra a alguien que te escuche

Encontrar a alguien que esté dispuesto a escucharte hablar sobre tus esperanzas y temores puede ser útil. Puede ser un familiar o un amigo. Un consejero, un trabajador social médico o un miembro de la iglesia también pueden ofrecer orientación y cuidados médicos útiles.

Comunícate con otros sobrevivientes de cáncer

Otras personas con cáncer de próstata, a veces, son la mejor opción porque saben lo que estás pasando. Pueden brindar una red de apoyo única. Pregunta al equipo de atención médica sobre grupos de apoyo u organizaciones comunitarias que puedan conectarte con otras personas con cáncer. Busca apoyo en línea a través de Mayo Clinic Connect, una comunidad donde puedes conectarte con otras personas para recibir apoyo, información práctica y respuestas a preguntas cotidianas.

Preparación antes de la cita

Si tienes algún síntoma que te preocupa, lo primero que debes hacer es programar una cita con un médico u otro profesional de atención médica. Si aún tienes controles con el equipo de atención médica que trató tu cáncer, infórmale sobre tus síntomas. Si ya no te atiendes con ese equipo, hazle saber tus inquietudes a tu profesional de atención médica habitual.

Debido a que las citas médicas pueden ser breves, es aconsejable ir preparado. A continuación, encontrarás información que te ayudarán a prepararte.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si debes hacer algo con anticipación, por ejemplo, restringir tu alimentación.
  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita médica.
  • Anota información personal crucial, como situaciones de gran estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. A veces, puede ser difícil recordar toda la información que recibes durante una cita. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que tú hayas pasado por alto u olvidado.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al profesional de atención médica.

Algunas preguntas para hacer sobre el cáncer de próstata:

  • ¿Reapareció mi cáncer de próstata?
  • ¿Qué nivel tengo del antígeno prostático específico?
  • ¿Dónde está el cáncer de próstata en mi cuerpo?
  • ¿Se diseminó más allá de la próstata?
  • Si el cáncer no se diseminó, ¿cuáles son las probabilidades de que lo haga?
  • ¿Deberán hacerme más pruebas?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Hay alguna opción de tratamiento que crea que es la más adecuada para mí?
  • ¿Necesito seguir un tratamiento contra el cáncer de inmediato, o es posible esperar y ver si el cáncer se desarrolla?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿Cuál es la probabilidad de que la recurrencia de mi cáncer de próstata se cure con el tratamiento?
  • ¿Si tuviera un amigo o familiar en mi situación, qué le recomendaría?
  • ¿Debería consultar con un especialista? ¿Cuánto costará eso? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web se recomiendan?

Además de las preguntas que preparaste, no dudes en hacer otras durante la cita médica.

La mayoría de las personas que presentan una recurrencia del cáncer de próstata tienen, al principio, una recurrencia bioquímica. Esto significa que los niveles del antígeno prostático específico están aumentando, pero los estudios por imágenes aún no muestran cáncer. Puede ser preocupante saber que el cáncer ha reaparecido, y es normal preguntarse qué significa esto para el futuro.

Una recurrencia bioquímica aumenta el riesgo de que el cáncer de próstata se disemine o lleve a la muerte, pero no hace que estos desenlaces sean seguros. Cuando se producen metástasis después de una recurrencia bioquímica, esto ocurre, en promedio, entre 7 y 8 años más tarde. Un estudio siguió a personas con una recurrencia bioquímica después de una prostatectomía y encontró que el momento en que la mitad de las personas falleció por cáncer de próstata ocurrió más de 16 años después. Muchas personas viven durante años después de una recurrencia del cáncer de próstata.

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo, puede ser más difícil de controlar. El riesgo de desarrollar cáncer metastásico de próstata es mayor en quienes presentan lo siguiente:

  • Un aumento rápido de los niveles del antígeno prostático específico. Los profesionales de atención médica suelen medir el tiempo de duplicación del antígeno prostático específico en personas con recurrencia del cáncer de próstata. Este es el tiempo que lleva la duplicación del nivel del antígeno. Cuando el tiempo de duplicación es inferior a 12 meses, se considera un signo de mayor riesgo.
  • Una clasificación de Gleason más alta al momento del diagnóstico inicial. La clasificación de Gleason es un número que le indica al equipo de atención médica lo diferentes que se ven las células cancerosas en comparación con las células sanas de la próstata. Las personas que tenían una clasificación de Gleason de 8 a 10 cuando se les diagnosticó por primera vez el cáncer de próstata presentan más riesgo que aquellas con una clasificación más baja.
  • Un nivel más alto de antígeno prostático específico en el momento de la recurrencia. En las personas tratadas con prostatectomía, un nivel superior a 0,5 nanogramos por mililitro (ng/ml) es un signo de mayor riesgo.
  • Un intervalo más corto desde el tratamiento. En los pacientes tratados con radioterapia, la aparición de una recurrencia en los 18 meses posteriores al tratamiento aumenta el riesgo.

Cuando el cáncer se disemina, existen muchos tratamientos que pueden ayudar a controlarlo. Pero el cáncer de próstata metastásico a menudo no puede curarse. La tasa de supervivencia a cinco años para el cáncer que se disemina es de aproximadamente un 38 %. Esto significa que, de cada 100 personas con cáncer de próstata metastásico, aproximadamente 38 pueden esperar vivir cinco años después del diagnóstico.

Esta tasa de supervivencia proviene de estudios realizados en personas que recibieron tratamiento para el cáncer de próstata hace más de cinco años. Es posible que estas personas no hayan tenido acceso a los tratamientos más recientes, que hoy están ayudando a que las personas con cáncer metastásico de próstata vivan más tiempo. Los ensayos clínicos son estudios para evaluar tratamientos nuevos y maneras innovadoras de aplicar los tratamientos existentes.

Habla con tu equipo de atención médica sobre tu pronóstico y sobre los factores que pueden influir en tu situación personal.

Last Updated: March 13th, 2026