¿No tiene apetito? ¿Cómo llevar una buena alimentación durante el tratamiento contra el cáncer?
Por el personal de Mayo Clinic
A veces, el cáncer o el tratamiento contra el cáncer pueden causar cambios en el apetito.
Si no tiene ganas de comer, puede ser difícil consumir suficientes calorías y proteínas. Use esta información para planificar comidas y refrigerios que puedan resultarle más apetitosos y que le proporcionen los nutrientes que necesita. Si sigue teniendo problemas con el apetito, informe al equipo de atención médica.
Para algunas personas con cáncer muy avanzado, comer más puede no ser útil. Esto puede ser difícil tanto para usted como para las personas que lo cuidan. Es posible que le insistan en que coma porque están preocupadas. Sin embargo, esto puede aumentar el estrés o empeorar síntomas como las náuseas. El equipo de atención médica puede ayudarle a decidir qué enfoque de nutrición es adecuado para usted.
Consejos para hacer que los alimentos sean más apetecibles
- Coma porciones pequeñas con mayor frecuencia. Si se siente lleno después de comer solo una pequeña cantidad, intente comer pequeñas cantidades a lo largo del día cuando tenga ganas de comer. Puede resultarle más fácil comer pequeñas cantidades varias veces al día en lugar de consumir porciones más grandes a la hora de las comidas.
- Programe las comidas. Si rara vez siente hambre, puede ser útil comer siguiendo un horario en lugar de depender del apetito.
- Coma más cuando tenga hambre. Muchas personas tienen más apetito por la mañana.
- Limite los líquidos durante las comidas. Los líquidos pueden hacer que se sienta lleno. Intente beber la mayor parte de los líquidos entre las comidas en lugar de hacerlo durante estas.
- Cree un ambiente agradable para las comidas. Coma acompañado cuando sea posible. Ponga música suave o use vajilla que le guste.
En cuanto a los refrigerios, intente esto:
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Tenga a mano los refrigerios. Tenga listos refrigerios fáciles de consumir para que pueda comer cuando tenga ganas. Algunas opciones que requieren poca o ninguna preparación son el queso, el helado, la fruta enlatada, los frutos secos, la mantequilla de nueces o semillas con galletas saladas y la leche.
- Coma un refrigerio antes de acostarse. La hora de acostarse puede ser un buen momento para comer un refrigerio porque es menos probable que afecte su apetito en la siguiente comida.
Estos consejos pueden ayudar a hacer que los alimentos sean más apetecibles en cualquier momento:
- Pruebe alimentos fríos. Es posible que le resulten más apetitosos los alimentos fríos o a temperatura ambiente, especialmente si le molestan los olores fuertes. Algunas buenas opciones son los sándwiches fríos o las ensaladas como plato principal, por ejemplo, de fideos, atún, pollo, huevo o jamón.
- Pruebe diferentes alimentos. Es posible que sus alimentos favoritos le resulten apetecibles o no. Es posible que ahora le sepan mejor alimentos que normalmente no elegiría.
- Incorpore movimientos suaves. La actividad ligera puede ayudar al organismo a procesar los alimentos que consume. El ejercicio también puede ayudar con la fatiga, que puede dificultar la planificación, preparación o ingesta de las comidas. Consulte con el profesional de atención médica para asegurarse de que hacer ejercicio sea seguro para usted. Elija una actividad que disfrute y comience lentamente.
- Pruebe batidos y mezclas de bebidas instantáneas. Las bebidas con suplementos nutricionales, como las mezclas instantáneas para el desayuno y los batidos enlatados o en polvo, pueden aportar calorías y nutrientes y requieren poca o ninguna preparación. Puede resultarle más fácil beber algo que comerlo.
- Prepare sus propios batidos de frutas. Combine frutas y verduras con yogurt, con helado o con leche para hacer sus propios batidos de frutas. Elija los ingredientes que más le gusten. Esto le permite adaptar la receta a sus gustos y necesidades nutricionales.
Consejos para aumentar las calorías
Durante una enfermedad, un tratamiento o la recuperación, es posible que necesite más calorías de lo habitual. Las siguientes sugerencias pueden ayudarle a aumentar el número de calorías que consume:
- Agregue mantequilla o aceites a los alimentos. Agregue mantequilla o margarina sobre las papas (patatas), el pan, las tostadas, el cereal caliente, el arroz, los fideos, las verduras y las sopas. Agregue aceite de oliva u otro tipo de aceite al pan, al arroz, a la pasta y a las verduras.
- Unte mantequilla de maní u otras mantequillas de frutos secos sobre tostadas, pan, rodajas de manzana o banana (plátano, banano, guineo, cambur), galletas saladas o apio. Sumerja los pretzels en mantequilla de maní.
- Agregue queso rallado a huevos, cazuelas, ensaladas y verduras. Agregue queso en rebanadas a los sándwiches.
- Elija métodos de cocción con mayor contenido calórico, como empanar, saltear o freír la carne, el pollo, el pescado o el tofu.
- Cubra el cereal caliente con azúcar morena, miel, fruta deshidratada, crema de leche o mantequilla de nueces.
- Cubra el pastel, la gelatina o el pudín con helado, crema batida o nata.
- Use fruta enlatada en almíbar espeso. Si prefiere la fruta fresca, agregue azúcar y crema de leche.
- Tome bebidas que contengan calorías, como jugo de frutas, limonada, bebidas con sabor a frutas, malteadas, flotantes, refrescos, chocolatada, batidos de frutas y ponche de huevo.
Algunas de estas sugerencias aportan más grasas y azúcar a su alimentación. Para muchas personas, esto puede no ser motivo de preocupación, ya que estos cambios en la alimentación son temporales hasta que regrese el apetito. Si le preocupa cambiar su forma de alimentarse, hable con un profesional de atención médica o un dietista.
Consejos para aumentar el consumo de proteínas
Si ha estado enfermo, tal vez necesite más proteínas. Estas sugerencias pueden ayudarle a agregar proteínas a sus comidas y refrigerios:
- Agregue más carne, aves, pescado, queso o frijoles a los guisos, las sopas o los estofados.
- Prepare su propia leche con alto contenido de proteínas y úsela como bebida o para cocinar. Agregue 1/4 de taza de leche en polvo a 1 taza de leche entera. O agregue 1 taza de leche en polvo a 1 cuarto de galón (aproximadamente 940 ml) de leche entera.
- Ralle queso y agréguelo a las salsas, las verduras, las sopas y los guisos.
- Agregue huevos picados a las ensaladas y las salsas.
Alimentos con alto contenido de proteínas:
- Carnes, como carne de res, pollo, pescado, cordero, cerdo y pavo.
- Huevos.
- Productos lácteos, como queso, queso cottage, leche, batidos de leche, pudines y yogur.
- Frutos secos, semillas y otras opciones de origen vegetal, como mantequilla de maní y otras mantequillas de frutos secos o semillas, frijoles (porotos, alubias), tofu y hummus.
- Alimentos enriquecidos con proteínas, como barras de proteínas y proteína en polvo.
Considere la posibilidad de tomar un multivitamínico
Si la pérdida de apetito le impide alimentarse adecuadamente durante más de unos días, pregunte al profesional de atención médica si debe tomar un multivitamínico. Los tratamientos contra el cáncer y otros medicamentos pueden interactuar con los suplementos nutricionales, por lo que primero debe hablar con un profesional de atención médica.
Revise la etiqueta y busque un multivitamínico que no le proporcione más del 100 % de la cantidad diaria de ninguna de las vitaminas y minerales.
Si consume suplementos nutricionales, como barras, galletas dulces, batidos de frutas y otros productos fortificados con vitaminas y minerales, es posible que no necesite un multivitamínico ni suplementos adicionales.
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