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Acromegalia

Esta afección relacionada con las hormonas causa un aumento de tamaño en los huesos y órganos en los adultos. Infórmate sobre los síntomas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento.

Perspectiva general

Persona con acromegalia

Los síntomas de la acromegalia incluyen el agrandamiento de la cara y las manos. Los cambios en la cara pueden causar que el hueso de la ceja y el hueso maxilar inferior sobresalgan, y que la nariz y los labios se agranden.

La acromegalia es una afección hormonal poco frecuente en adultos que hace que algunos huesos, órganos y otros tejidos aumenten de tamaño. La glándula pituitaria, que es una pequeña glándula del cerebro, impulsa estos cambios cuando produce demasiada hormona del crecimiento. Los niveles altos de hormona del crecimiento aumentan otra hormona llamada factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1). Esto suele ocurrir debido a un tumor hipofisario no canceroso, o benigno.

Cuando el cuerpo tiene demasiada hormona del crecimiento, los huesos aumentan de tamaño. En la niñez, esto lleva a una mayor estatura como parte de una afección llamada gigantismo. En los adultos con acromegalia, la estatura no cambia, pero los huesos de las manos, los pies y la cara aumentan de tamaño. Otros cambios pueden incluir dolor en las articulaciones, engrosamiento de la piel y cambios faciales, como una mandíbula o una nariz de mayor tamaño.

Estos cambios se producen lentamente a lo largo de muchos años. Por eso, a las personas con acromegalia y a sus seres queridos puede llevarles mucho tiempo notar los síntomas. Puede pasar mucho tiempo hasta ver cambios. Además, los profesionales de atención médica pueden tener dificultades para detectar y tratar la afección en una fase temprana.

La acromegalia es una afección hormonal poco frecuente. Menos de 15 personas por cada 100 000 viven con acromegalia. Cada año, de 3 a 5 personas por millón reciben un diagnóstico de acromegalia. Como la afección se presenta de manera lenta y el diagnóstico suele retrasarse, la cantidad real de casos puede ser un poco más alta.

Sin un tratamiento, la acromegalia puede llevar a otras complicaciones graves y, a veces, mortales. Pero tratamientos como la cirugía, los medicamentos y la radioterapia pueden reducir el riesgo para complicaciones y mejorar muchos de los síntomas de la acromegalia. Con tratamiento, muchas personas con acromegalia pueden llevar una vida saludable, con una expectativa de vida cercana a la de las personas sin acromegalia.

Síntomas

Estos síntomas pueden cambiar el aspecto de algunas partes del cuerpo. Los cambios visibles y comunes pueden incluir:

  • Orejas y labios gruesos
  • Nariz ancha
  • Agrandamiento de manos y pies
  • Cejas o mandíbula prominentes
  • Espacios entre los dientes
  • Una lengua agrandada
  • Una caja torácica expandida que puede hacer que el pecho tenga una forma redondeada

Los cambios en la piel por la acromegalia pueden incluir acné, acrocordones de la piel, piel engrosada o grasosa e hinchazón debajo de la piel.

En la mayoría de los casos, las personas con acromegalia no presentan todos los cambios corporales posibles. Como los cambios aparecen de a poco, pueden durar años en notarse.

¿Cómo repercute la acromegalia en el cuerpo?

Más allá de los cambios visibles, un exceso de hormona del crecimiento e IGF-1 afecta muchos órganos y sistemas. Los efectos específicos incluyen los siguientes:

  • Salud dental. La acromegalia puede causar una mandíbula inusualmente grande y espacios entre los dientes. Las personas pueden notar la aparición de espacios entre los dientes, cambios en la mordida o dientes que no encajan correctamente. La lengua también puede agrandarse, lo que deriva en problemas para hablar y respirar. El cuidado dental habitual es importante para controlar estos cambios bucales.
  • Salud reproductiva y sexual. El exceso de hormona del crecimiento puede afectar la salud reproductiva. En los hombres, la acromegalia puede derivar en disfunción eréctil, disminución de la libido y niveles bajos de testosterona. También puede producirse un agrandamiento de los tejidos blandos, pero los problemas sexuales suelen deberse a un desequilibrio hormonal más que a un aumento físico.
  • Cambios en la voz. El engrosamiento de los tejidos de las cuerdas vocales y la garganta puede hacer que la voz se vuelva más grave o ronca con el tiempo. Algunas personas también notan ronquidos o cambios en el habla.

Los primeros síntomas de la acromegalia pueden ser sutiles, como cambios en la talla de anillos o zapatos. A medida que la afección progresa, otros síntomas comunes pueden incluir:

  • Problemas de visión, incluida la pérdida de visión lateral
  • Más sudoración y olor corporal de lo habitual
  • Fatiga y falta de energía
  • Dolores de cabeza
  • Dolor en las articulaciones
  • Problemas para dormir, como apnea del sueño

¿Cuál es la diferencia entre la acromegalia y otras afecciones?

La acromegalia es una afección hormonal poco común en adultos que se presenta cuando hay demasiada producción de hormona del crecimiento y factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1). La acromegalia suele deberse a un tumor hipofisario benigno, que no es canceroso. Si no se trata, deriva en agrandamiento de manos, pies y rasgos faciales, dolor articular y complicaciones graves. Otras afecciones pueden parecer similares a la acromegalia, pero las causas y los síntomas son diferentes.

Acromegalia comparada con gigantismo

  • El gigantismo se produce cuando se genera demasiada hormona del crecimiento antes de la pubertad, mientras los huesos aún están en desarrollo.
  • Los niños con gigantismo crecen hasta alcanzar una estatura inusual, con brazos y piernas muy largos.
  • La acromegalia se presenta después de la pubertad, cuando las placas de crecimiento están cerradas. Causa cambios en las manos, los pies y los huesos faciales, pero no una estatura extrema.

Acromegalia comparada con la enfermedad de Cushing

  • La causa de la enfermedad de Cushing es un exceso de cortisol. El cortisol es otra hormona hipofisaria. El exceso de cortisol cambia el lugar donde se almacena la grasa.
  • Los síntomas incluyen aumento de peso en la cara y el tronco, una joroba en la espalda debido a la redistribución del almacenamiento de grasa, facilidad para la aparición de moretones y diabetes.
  • La causa de la acromegalia es un exceso en la producción de las hormonas del crecimiento e IGF-1, lo que lleva a un crecimiento excesivo de huesos y tejidos, sin que haya redistribución de la grasa.

Acromegalia comparada con el síndrome de Marfan

  • El síndrome de Marfan es una enfermedad genética que afecta el tejido conectivo.
  • Las personas con síndrome de Marfan son altas y delgadas, con brazos, piernas y dedos largos, y tienen afecciones cardíacas u oculares.
  • La acromegalia se presenta más adelante en la vida y no causa la complexión larga y delgada del síndrome de Marfan.

Acromegalia comparada con la enfermedad ósea de Paget

  • La enfermedad de Paget es una afección en la que los huesos se descomponen y se vuelven a formar de manera inusual, y quedan débiles y deformados.
  • Puede causar agrandamiento del cráneo, piernas arqueadas o dolor en los huesos.
  • A diferencia de la enfermedad ósea de Paget, la acromegalia también causa hinchazón de los tejidos blandos, agrandamiento de manos y pies, y complicaciones metabólicas como diabetes, presión arterial alta, colesterol alto y apnea del sueño.

Acromegalia comparada con la acondroplasia

  • La acondroplasia es el tipo más común de enanismo. Su causa es una mutación genética que afecta el crecimiento óseo.
  • Las personas con acondroplasia tienen baja estatura, brazos y piernas cortos, y un tronco de tamaño promedio.
  • La acromegalia no causa baja estatura. En cambio, causa que se agranden los rasgos después de que el crecimiento normal haya concluido.

Acromegalia comparada con el síndrome de Weaver

  • El síndrome de Weaver es una afección muy poco común presente desde el nacimiento que causa un crecimiento rápido, una edad ósea avanzada y retrasos en el desarrollo. La causa del síndrome de Weaver es un cambio en un gen, y esta afección se transmite del padre o la madre a un hijo.
  • Los bebés y niños con síndrome de Weaver son altos y grandes para su edad.
  • La acromegalia se presenta en la edad adulta y no se debe a un cambio genético.

Cuándo consultar al médico

Hazte un control médico si crees que tienes síntomas de una acromegalia. Es normal que esta afección se presente lentamente. Hasta los miembros de tu familia pueden tardar en notar los cambios físicos. Sin embargo, es importante que un profesional de atención médica te diagnostique la afección lo más pronto posible. El tratamiento puede ayudar a prevenir una enfermedad grave que puede suceder en conjunto con la acromegalia.

Causas

Glándula hipófisis y el hipotálamo

La glándula pituitaria y el hipotálamo se encuentran en el cerebro y controlan la producción de hormonas.

La causa más común de la acromegalia es un adenoma, que es un tumor no canceroso en la glándula pituitaria. Un adenoma produce demasiada hormona del crecimiento en períodos prolongados.

El exceso de hormona del crecimiento causa muchos de los síntomas de la acromegalia. Algunos de los síntomas, como los dolores de cabeza y los problemas de visión, se deben a la presión que ejerce el tumor en los tejidos cercanos al cerebro.

En raras ocasiones, los tumores de otras partes del cuerpo causan acromegalia, por ejemplo, tumores de pulmón o de páncreas. A veces, estos tumores liberan hormona del crecimiento o producen una hormona llamada hormona liberadora de la hormona del crecimiento. Esta hormona envía señales a la glándula pituitaria para que produzca más hormona del crecimiento.

La glándula pituitaria está ubicada en la base del cerebro, detrás del puente de la nariz. Produce la hormona del crecimiento y otras hormonas. La hormona del crecimiento tiene una función importante en el control del crecimiento físico.

La glándula pituitaria libera la hormona del crecimiento en el torrente sanguíneo. Esto hace que el hígado produzca una hormona llamada factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1). El IGF-1 es lo que hace crecer los huesos y otros tejidos. Un exceso de la hormona del crecimiento deriva en un exceso de IGF-1. Y eso puede causar síntomas de acromegalia y complicaciones.

¿Cuál es la relación entre los tumores hipofisarios y la acromegalia?

La acromegalia casi siempre se debe a un adenoma hipofisario, que es un tumor no canceroso que aparece en la glándula pituitaria. Los adenomas hipofisarios son el tipo más común de tumor hipofisario. Los adenomas hipofisarios y otros tumores son tipos de tumores en la base del cráneo.

La glándula pituitaria contiene diferentes tipos de células productoras de hormonas, incluidas las células somatotróficas. Las células somatotróficas producen la hormona del crecimiento. Cuando un tumor prolifera a partir de las células somatotróficas, puede liberar demasiada hormona del crecimiento. El exceso de hormona del crecimiento hace que el hígado produzca más factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1). Esto deriva en los cambios corporales observados en la acromegalia, como el agrandamiento de manos, pies y rasgos faciales. Solo los adenomas somatotróficos, a veces llamados adenomas secretores de la hormona del crecimiento, causan acromegalia.

Otros tipos de adenomas hipofisarios provienen de diferentes células productoras de hormonas, pero estos no causan acromegalia:

  • Los adenomas lactotróficos producen prolactina y pueden causar problemas como períodos menstruales irregulares y dificultad para lograr un embarazo.
  • Los adenomas corticotróficos producen hormona adrenocorticotrófica. Un exceso de hormona adrenocorticotrófica hace que las glándulas suprarrenales liberen cortisol adicional, lo que puede derivar en la enfermedad de Cushing.
  • Los adenomas tirotróficos producen hormona estimulante de la tiroides y pueden derivar en hipertiroidismo.
  • Por lo general, los adenomas gonadotróficos no producen un exceso de hormonas. Sin embargo, a medida que crecen, los adenomas gonadotróficos pueden presionar los tejidos cercanos y causar síntomas como dolores de cabeza, problemas de visión, falta de energía o cambios en la salud sexual y reproductiva.

Factores de riesgo

El principal factor de riesgo conocido para la acromegalia es una afección hereditaria poco frecuente llamada neoplasia endocrina múltiple de tipo 1. En la neoplasia endocrina múltiple de tipo 1, los tumores pueden formarse en las glándulas paratiroides, el páncreas y la glándula pituitaria. Estos tumores liberan hormonas en exceso. Demasiada hormona paratiroidea puede debilitar los huesos y causar cálculos renales. Un tumor de páncreas puede liberar insulina y causar un nivel bajo de glucosa en la sangre. Si un tumor hipofisario produce un exceso de hormona del crecimiento, puede presentarse acromegalia.

En casos muy poco comunes, la acromegalia también puede ser hereditaria. Esto puede ocurrir en afecciones como el adenoma hipofisario familiar aislado, que aumenta el riesgo para tumores hipofisarios.

Fuera de estos síndromes hereditarios poco comunes, la mayoría de las personas con acromegalia no tienen factores de riesgo conocidos.

Complicaciones

Sin tratamiento, la acromegalia puede llevar a complicaciones como las siguientes:

Complicaciones relacionadas con el corazón y los vasos sanguíneos

  • Presión arterial alta o hipertensión.
  • Arterias estrechadas, que aumentan el riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.
  • Miocardiopatía, una enfermedad del músculo cardíaco, que puede causar rigidez o agrandamiento del corazón. Esto puede finalmente derivar en una insuficiencia cardíaca.

Cáncer y afecciones que pueden derivar en tipos de cáncer

  • Más riesgo para algunos tipos de cáncer, incluidos el de próstata, mama, colon, tiroides y estómago.
  • Proliferaciones llamadas pólipos en la pared del colon. Sin un tratamiento, estas proliferaciones pueden derivar en un cáncer de colon.

Problemas de salud sexual, salud reproductiva y embarazo

  • Períodos menstruales irregulares o ausentes.
  • Sangrado vaginal irregular.
  • Disfunción eréctil y disminución del deseo sexual.
  • Infertilidad.
  • Las personas embarazadas con acromegalia pueden necesitar un control especial debido a mayores riesgos, como la diabetes gestacional.

Problemas metabólicos

  • Resistencia a la insulina y diabetes tipo 2
  • Colesterol alto y otros cambios en las grasas en la sangre

Afecciones óseas, articulares y nerviosas

  • Osteoartritis, con dolor y rigidez en las articulaciones
  • Síndrome del túnel carpiano, que causa entumecimiento y hormigueo en las manos
  • Fracturas o compresión de la médula espinal

Otras complicaciones

  • Apnea del sueño, que es una afección en la que la respiración se detiene y se reanuda repetidas veces durante el sueño
  • Bocio, que son cambios en la glándula tiroides
  • Cambios en la visión o pérdida de visión si el tumor ejerce presión sobre los nervios ópticos
  • Depresión (trastorno depresivo mayor), fatiga y disminución de la calidad de vida

El tratamiento temprano de la acromegalia puede prevenir estas complicaciones o evitar que empeoren. Sin tratamiento, la acromegalia y sus complicaciones pueden acortar la expectativa de vida.

Diagnóstico

El diagnóstico implica los pasos que sigue el profesional de atención médica para descubrir si tienes acromegalia. El profesional de atención médica te preguntará sobre tu historial médico y te hará un examen físico. También podrías necesitar las siguientes pruebas:

  • Medición del IGF-1. Con el análisis de sangre del IGF-1, se mide el nivel del factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1) en la sangre. Un nivel elevado de IGF-1 puede significar que el nivel de la hormona del crecimiento también es elevado. El IGF-1 es una hormona producida en el hígado en respuesta a la hormona del crecimiento. Un nivel alto de IGF-1 es un marcador importante para diagnosticar la acromegalia. Pero el IGF-1 también puede estar elevado debido a otras causas, como diabetes, enfermedades renales o hepáticas, o embarazo.

    Por ese motivo, los profesionales de atención médica suelen confirmar el diagnóstico con una segunda prueba, como una prueba oral de tolerancia a la glucosa y una resonancia magnética de la glándula pituitaria para verificar si hay un tumor.

    Esta prueba ayuda a confirmar un diagnóstico de acromegalia. Con la prueba oral de tolerancia a la glucosa, se mide el nivel de hormona del crecimiento antes y después de beber glucosa, que es un tipo de agua azucarada. En personas que no tienen acromegalia, la preparación de glucosa normalmente hace que los niveles de la hormona del crecimiento disminuyan. Pero, si tienes acromegalia, los niveles de la hormona del crecimiento tienden a mantenerse altos.

  • Resonancia magnética y otros estudios por imágenes. Una resonancia magnética de la glándula pituitaria es la prueba por imágenes principal para la acromegalia. Muestra la ubicación y el tamaño del tumor hipofisario. Si no se encuentra un tumor hipofisario, el profesional de atención médica puede pedir otras imágenes para buscar tumores en otras partes del cuerpo. También pueden utilizarse radiografías de las manos y los pies para revisar si hay cambios en el crecimiento óseo causados por un exceso de hormona del crecimiento.

Tratamiento

Cirugía transesfenoidal transnasal

En la cirugía endoscópica transesfenoidal transnasal, se coloca un instrumento quirúrgico a través del orificio nasal y a lo largo del tabique nasal para acceder a un tumor pituitario.

La acromegalia no siempre se puede curar, pero el tratamiento a menudo puede controlar la enfermedad. El objetivo del tratamiento es mejorar los síntomas, prevenir complicaciones y llevar a niveles saludables los niveles de la hormona del crecimiento y del factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1). Mantener estos niveles hormonales bajo control puede mejorar tu calidad de vida y reducir los riesgos de salud a largo plazo.

Las opciones de tratamiento para la acromegalia incluyen las siguientes:

  • Cirugía del tumor hipofisario para extirpar el tumor que causa los síntomas. Esta suele ser la primera opción de tratamiento cuando la acromegalia se debe a un tumor hipofisario.
  • Medicamentos que reducen el nivel de la hormona del crecimiento o bloquean sus efectos. Pueden utilizarse si la cirugía no logra llevar los niveles hormonales dentro del rango saludable.
  • Radioterapia para dirigir radiación al tumor y reducir la producción hormonal. Puede recomendarse si la cirugía no es una opción posible, si no puede extirpar todo el tumor o si los medicamentos no ayudan lo suficiente.

Algunas personas necesitan una combinación de estos tratamientos. Tu plan de tratamiento depende de factores como el tamaño y la ubicación del tumor, la gravedad de los síntomas, y tu edad y salud en general.

El tratamiento puede mejorar algunos rasgos físicos, como la hinchazón de los tejidos blandos o los cambios en la piel. Sin embargo, el agrandamiento de los huesos, por lo general, no puede revertirse.

Si también tienes otras afecciones de salud relacionadas con la acromegalia, como diabetes, apnea del sueño o una enfermedad cardíaca, podrías necesitar tratamientos adicionales para controlarlas.

Cirugía del tumor hipofisario u otros procedimientos

El tratamiento quirúrgico principal para la acromegalia es la cirugía transesfenoidal. En este procedimiento, un neurocirujano extirpa el tumor hipofisario a través de la nariz y del seno esfenoidal, que es un espacio hueco detrás de las fosas nasales. Este enfoque evita abrir el cráneo y es la manera más común en la que los cirujanos tratan la acromegalia. Si el tumor que causa los síntomas no está en la glándula pituitaria, el cirujano puede recomendar otro tipo de cirugía para extirparlo.

La cirugía de la glándula pituitaria para la acromegalia suele hacer que la hormona del crecimiento vuelva al nivel adecuado, sobre todo si el tumor es pequeño. Si el tumor ejercía presión en los tejidos alrededor de la glándula pituitaria, extirparlo también puede aliviar el dolor de cabeza y los cambios en la visión.

A veces, los cirujanos no pueden extirpar todo el tumor, especialmente si se formó cerca de nervios o vasos sanguíneos importantes. Cuando esto ocurre, los niveles de la hormona del crecimiento pueden seguir siendo demasiado altos después de la cirugía. Puede ser necesario un tratamiento adicional con otra cirugía, medicamentos o radioterapia.

Medicamentos

Los medicamentos para la acromegalia pueden ayudar a bajar los niveles de la hormona del crecimiento y del factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1). Algunos medicamentos pueden bloquear los efectos de estas hormonas. El profesional de atención médica también puede recomendarte una o más de las siguientes opciones:

  • Análogos de la somatostatina. La somatostatina es una hormona natural del cerebro que limita la producción de la hormona del crecimiento. Los medicamentos octreotida (Mycapssa, Sandostatin) y lanreotida (Somatuline Depot) bajan los niveles de la hormona del crecimiento y del IGF-1 y pueden reducir el tamaño del tumor. Tomar uno de estos medicamentos hace que la glándula pituitaria produzca menos hormona del crecimiento. Mycapssa es una cápsula que tomas por vía oral dos veces al día. Las otras son inyecciones mensuales. En septiembre de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó una nueva somatostatina llamada paltusotina (Palsonify) para el tratamiento de la acromegalia. Se trata de una cápsula que tomas por vía oral una vez al día. A diferencia de la octreotida o la lanreotida, que son péptidos, la paltusotina no es un péptido. Eso significa que no está hecha de aminoácidos como las proteínas. En cambio, es una molécula pequeña diseñada para imitar la acción de la somatostatina, con una estructura química que permite que se absorba con más facilidad y que permanezca más tiempo en el torrente sanguíneo que los medicamentos péptidos. Las somatostatinas son el tratamiento inicial para la acromegalia si la cirugía no mejora los síntomas.
  • Agonistas de la dopamina. La cabergolina y la bromocriptina (Cycloset, Parlodel) son medicamentos que tomas por vía oral y que pueden ayudar a bajar los niveles de la hormona del crecimiento y del IGF-1, especialmente cuando los niveles están solo un poco altos. Además, pueden reducir el tamaño del tumor. Como a menudo se necesitan dosis más altas, pueden aparecer efectos secundarios como náuseas, cansancio, mareos, problemas del sueño o cambios en el estado de ánimo.
  • Antagonistas del receptor de la hormona del crecimiento. El medicamento pegvisomant (Somavert) bloquea el efecto de la hormona del crecimiento en los tejidos del cuerpo, lo que baja los niveles del IGF-1. No reduce el tamaño de los tumores ni baja los niveles de la hormona del crecimiento. El pegvisomant se aplica como una inyección diaria y puede utilizarse cuando otros medicamentos no funcionan lo suficiente. Como el pegvisomant puede afectar el hígado, se necesitan análisis de sangre regulares para controlar la función hepática.

Terapias

La radioterapia para la acromegalia suele utilizarse después de la cirugía para destruir las células tumorales que quedaron. También baja progresivamente los niveles de la hormona del crecimiento, pero pueden pasar meses o incluso años antes de que notes mejorías.

A menudo, la radioterapia también reduce los niveles de otras hormonas hipofisarias, no solo de la hormona del crecimiento. Si recibes radiación, necesitarás seguimiento de por vida para controlar los niveles hormonales y la función de la glándula pituitaria.

Entre los tipos de radioterapia se incluyen los siguientes:

  • Radiocirugía estereotáctica. En este enfoque se utilizan imágenes tridimensionales para administrar una dosis alta de radiación directamente al tumor mientras limita la exposición del tejido sano. Por lo general, se administra en una sola dosis. Los niveles de la hormona del crecimiento pueden volver a un rango saludable dentro de varios años. La técnica más común se llama bisturí de rayos gamma. Esta técnica de radiocirugía no implica el uso de un bisturí quirúrgico.
  • Radiación con rayo de protones. En este tipo de radiación se utilizan protones, que son unas partículas diminutas, que se dirigen al tumor. Puede causar menos daño a la glándula pituitaria y al tejido que la rodea que la radiocirugía convencional.
  • Radioterapia convencional. Este tipo de radiación consiste en recibir pequeñas dosis de radiación durante 4 a 6 semanas. El riesgo de dañar la glándula pituitaria es mayor que con la radiación con rayo de protones y la radiocirugía estereotáctica. Pueden pasar 10 años o más hasta que el tratamiento haga efecto por completo.

Pronóstico y expectativa de vida de la acromegalia

¿Cuál es la expectativa de vida de las personas con acromegalia?

En el pasado, las personas con acromegalia no tratada solían tener una expectativa de vida más corta debido a complicaciones como enfermedades cardíacas, diabetes, apnea del sueño y cáncer. Hoy en día, gracias a un diagnóstico más temprano y mejores tratamientos, la expectativa de vida con un tratamiento para la acromegalia es similar a la de las personas sin acromegalia. Muchas personas con acromegalia pueden tener una expectativa de vida normal si sus niveles de hormona del crecimiento e IGF-1 se reducen y se mantienen en niveles saludables con tratamiento.

¿Cuál es el pronóstico de acromegalia?

El pronóstico de la acromegalia depende de la prontitud con que se diagnostique la afección y de la eficacia del tratamiento para controlar los niveles hormonales. La cirugía utilizada para extirpar por completo los tumores hipofisarios pequeños puede curar la acromegalia. Los tumores grandes son más difíciles de extirpar por completo. Sin embargo, los medicamentos y la radioterapia suelen reducir los niveles de hormona del crecimiento e IGF-1 a valores seguros.

Incluso después del tratamiento, algunos cambios físicos, como el crecimiento óseo en la mandíbula, las manos o los pies, pueden no revertirse por completo. Pero controlar los niveles hormonales mejora los síntomas y reduce el riesgo de complicaciones graves. Es importante realizar un seguimiento periódico para controlar los niveles hormonales y vigilar cualquier reaparición del tumor.

Preparación antes de la cita

Es probable que primero consultes a un profesional de atención primaria. O puede que te remitan de inmediato a un endocrinólogo, que es un médico que detecta y trata las afecciones hormonales.

Es una buena idea prepararse para la cita. A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte y a saber qué puedes esperar del profesional de atención médica.

Lo que puedes hacer

  • Infórmate acerca de cualquier restricción antes de la cita. En el momento de programar la cita, pregunta si hay algo que puedas hacer a fin de prepararte para las pruebas. Por ejemplo, es posible que te pidan que evites comer durante una cierta cantidad de horas antes de una prueba. Esto se conoce como ayuno.
  • Anota los síntomas. Lleva un registro de cualquier cosa que te cause malestar o preocupación. Esto puede incluir dolores de cabeza, cambios en la visión o molestias en las manos. Anota todos los síntomas, aunque no parezcan estar relacionados con el motivo por el que programaste la cita.
  • Escribe la información personal crucial, incluidos cambios en las relaciones sexuales o en el ciclo menstrual.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes, junto con las dosis.
  • Lleva fotografías antiguas para que el profesional de atención médica pueda utilizarlas y compararlas con tu apariencia actual. Es probable que le interesen fotografías de 10 años atrás hasta el presente.
  • Si puedes, pídele a un familiar o amigo que te acompañe. Esta persona podría recordar algo que no advertiste o que has olvidado.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al profesional de atención médica.

Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo con el profesional de atención médica. En el caso de la acromegalia, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacer:

  • ¿Cuál es la causa más probable de los síntomas? ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas deben hacerme? ¿Y debería consultar con un especialista?
  • ¿Qué tratamientos se encuentran disponibles para esta afección? ¿Qué enfoque recomienda?
  • ¿Durante cuánto tiempo necesito tratamiento para que mejoren los síntomas? ¿Podría el tratamiento ayudarme a verme y sentirme como antes de presentar los síntomas de la acromegalia?
  • ¿Tendré complicaciones a largo plazo por esta afección?
  • Tengo otras afecciones de la salud. ¿Cómo puedo controlarlas mejor de manera conjunta?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que tengas.

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que el profesional de atención médica te haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuáles son tus síntomas y cuándo comenzaron?
  • ¿Has notado algún cambio en tu aspecto?
  • ¿Cuánto dirías que han cambiado tus rasgos con el tiempo? ¿Tienes fotografías viejas que pueda usar para compararlas?
  • ¿Has notado cambios en tus relaciones sexuales o en tus patrones de sueño? ¿Tienes dolor de cabeza o dolor articular, cambios en la visión o sudas más de lo habitual?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar o empeorar los síntomas?
  • ¿Todavía te quedan tus anillos o zapatos viejos? Si la respuesta es no, ¿cuánto ha cambiado el tamaño con el tiempo?
  • ¿Te han realizado exámenes de detección para el cáncer de colon?
Last Updated: December 18th, 2025