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Tumor cerebral

Infórmate más sobre los distintos tipos, signos, síntomas y causas de los tumores cerebrales, que son proliferaciones de células en el cerebro.

Perspectiva general

Tumor cerebral

Un tumor cerebral puede formarse en las células cerebrales (como se muestra) o puede comenzar en otra parte y diseminarse al cerebro. A medida que el tumor crece, crea presión y cambia la función del tejido cerebral circundante, lo que causa signos y síntomas, como dolores de cabeza, náuseas y problemas de equilibrio.

Neurinoma del acústico, un tumor benigno en los nervios que van del oído interno al cerebro.

Un neurinoma del acústico (schwannoma vestibular) es un tumor benigno que se desarrolla en los nervios del equilibrio y la audición que van del oído interno al cerebro. Estos nervios se encuentran entrelazados y así forman el nervio vestibulococlear (octavo nervio craneal). La presión en el nervio ejercida por el tumor puede ocasionar pérdida auditiva y del equilibrio.

Niño con un tumor cerebral meduloblastoma

El meduloblastoma es un tipo de cáncer cerebral que comienza en la parte del cerebro llamada cerebelo. El meduloblastoma es el tipo más común de tumor cerebral canceroso en los niños.

Tumor cerebral por glioblastoma

El glioblastoma es un tipo de cáncer que comienza en las células llamadas astrocitos que brindan sostén a las células nerviosas. Puede formarse en el cerebro o en la médula espinal.

Un tumor cerebral es una proliferación de células en el cerebro o cerca de este. Los tumores cerebrales pueden formarse en el tejido cerebral o cerca de este. Las áreas cercanas donde pueden aparecer tumores incluyen los nervios, la glándula pituitaria, la glándula pineal y la membrana que recubre la superficie del cerebro.

Los tumores cerebrales pueden comenzar en el cerebro. Estos son los tumores cerebrales primarios. A veces, el cáncer se disemina al cerebro desde otras partes del cuerpo. Estos tumores son tumores cerebrales secundarios, y también se conocen como tumores cerebrales metastásicos.

Hay muchos tipos diferentes de tumores cerebrales primarios. Algunos tumores cerebrales no son cancerosos. Se conocen como tumores cerebrales no cancerosos o benignos. Los tumores cerebrales no cancerosos pueden presentarse con el tiempo y presionar el tejido cerebral. Otros tumores cerebrales son tipos de cáncer cerebral, que también se conocen como tumores cerebrales malignos. Los tipos de cáncer cerebral pueden crecer rápidamente. Las células cancerosas pueden invadir y destruir tejidos del cerebro.

Los tumores cerebrales varían en tamaño, de muy pequeños a muy grandes. Algunos se encuentran cuando son muy pequeños porque causan síntomas que se notan de inmediato. Otros crecen y llegan a ser muy grandes antes de que se los descubra. Algunas partes del cerebro son menos activas que otras. Si un tumor cerebral comienza en una parte del cerebro que es menos activa, podría no causar síntomas de inmediato. El tumor cerebral podría volverse bastante grande antes de que se lo detecte.

El cáncer cerebral y los tumores cerebrales no se clasifican por etapas como ocurre con algunos tipos de cáncer. Los tumores cerebrales se clasifican en grados del 1 al 4 según el sistema de clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los tumores cerebrales de grado 1 son los menos agresivos y crecen de manera lenta. Los tumores de grado 4 son los más agresivos y crecen con rapidez. Los tumores de grado 4 suelen ser más difíciles de tratar y presentan tasas de supervivencia más bajas que los tumores de grado inferior.

Las opciones de tratamiento contra un tumor cerebral dependen del tipo de tumor cerebral que tengas, así como también de su tamaño y ubicación. Los tratamientos comunes incluyen cirugía y radioterapia.

Tipos

Hay muchos tipos de tumores cerebrales. El tipo de tumor cerebral se basa en el tipo de células que forman el tumor. Los análisis especiales de laboratorio en las células tumorales pueden brindar información sobre las células. El equipo de atención médica utiliza esta información para averiguar el tipo de tumor cerebral.

Algunos tipos de tumores cerebrales, por lo general, no son cancerosos. Se conocen como tumores cerebrales no cancerosos o benignos. Hay otros tipos de tumores cerebrales que suelen ser cancerosos. Estos se llaman tipos de cáncer cerebral o tumores cerebrales malignos. Algunos tumores cerebrales pueden ser benignos o malignos.

Los tumores cerebrales benignos tienden a ser tumores cerebrales de crecimiento lento. Por otro lado, los tumores cerebrales malignos tienden a crecer rápidamente.

Los tipos de tumores cerebrales incluyen los siguientes:

  • Gliomas y tumores cerebrales relacionados. Los gliomas son proliferaciones de células que se originan en las células gliales. Las células gliales rodean y dan soporte a las células nerviosas del tejido cerebral. Los tipos de gliomas y los tumores cerebrales relacionados incluyen astrocitoma, glioblastoma, oligodendroglioma y ependimoma. Los gliomas pueden ser benignos, pero la mayoría son malignos. Los glioblastomas son el tipo más común de tumor cerebral maligno.
  • Tumores del plexo coroideo. Los tumores del plexo coroideo comienzan en las células que producen el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Este se llama líquido cefalorraquídeo. Los tumores del plexo coroideo se ubican en los ventrículos, que son las cavidades llenas de líquido del cerebro. Estos tumores pueden ser benignos o malignos. El carcinoma del plexo coroideo es el tipo maligno de este tipo de tumores. Es más común en los niños.
  • Tumores embrionarios. Los tumores embrionarios comienzan en células que quedan después del desarrollo fetal. Estas células, llamadas células embrionarias, se quedan en el cerebro después del nacimiento. Los tumores embrionarios son tumores cerebrales malignos que ocurren con mayor frecuencia en los bebés y niños pequeños. El tipo más común de tumor embrionario es el meduloblastoma. Por lo general, estos tumores se ubican en el cerebelo, que es la parte inferior trasera del cerebro.
  • Tumores de células germinales. Los tumores de células germinales comienzan en las células germinales, que son células reproductivas, que, luego, se convierten en espermatozoides y óvulos. Las células germinales se encuentran principalmente en los ovarios y los testículos. Sin embargo, a veces se encuentran en otras partes del cuerpo, como el cerebro. Cuando los tumores de células germinales aparecen en el cerebro, suelen ubicarse cerca de la glándula pineal, que se encuentra en el centro del cerebro, o de la glándula pituitaria, que está situada cerca de la base del cerebro. Los tumores de las células germinales son en su mayoría benignos. Son más comunes en los niños.
  • Tumores pineales. Los tumores pineales comienzan dentro y alrededor de la glándula pineal del cerebro. Esta produce una hormona llamada melatonina que ayuda a dormir. Los tumores pineales pueden ser benignos o malignos. El pineoblastoma es un tipo maligno de tumor pineal que es más común en los niños.
  • Meningiomas. Los meningiomas son tumores cerebrales que comienzan en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Generalmente, son benignos, pero a veces pueden ser malignos. Los meningiomas son el tipo más común de tumor cerebral benigno.
  • Tumores nerviosos. Los tumores nerviosos son proliferaciones que se forman en los nervios y alrededor de estos. El tipo más común que se forma en la cabeza es el neurinoma del acústico, también llamado schwannoma. Este tumor benigno se ubica en el nervio principal que conecta el oído interno con el cerebro.
  • Tumores hipofisarios. Los tumores cerebrales pueden comenzar en la glándula pituitaria y alrededor de esta. La mayoría de este tipo de tumores son benignos. Los tumores hipofisarios se producen en la glándula pituitaria en sí. El craneofaringioma es un tipo de tumor cerebral que se produce cerca de la glándula pituitaria.
  • Otros tumores cerebrales. Muchos otros tipos de tumores poco frecuentes pueden ocurrir en el cerebro o alrededor de este. Los tumores pueden comenzar en los músculos, los vasos sanguíneos o el tejido conectivo alrededor del cerebro. Los tumores pueden formarse en los huesos del cráneo. Los tumores cerebrales malignos pueden comenzar a partir de las células del sistema inmunitario del cerebro que combaten los microbios. Este tipo de cáncer cerebral se llama linfoma primario del sistema nervioso central.

Síntomas

Lóbulos del cerebro

Cada lado del cerebro tiene cuatro lóbulos. El lóbulo frontal es importante para el pensamiento y para controlar el movimiento o la actividad voluntaria. El lóbulo parietal está implicado en la temperatura corporal, el gusto, el tacto y el movimiento. El lóbulo occipital está relacionado con la visión. El lóbulo temporal procesa los recuerdos, y los relaciona con el gusto, el sonido, la vista y el tacto.

Los signos y los síntomas de un tumor cerebral dependen del tamaño y la ubicación de este. Los síntomas también pueden depender del grado del tumor, que es la rapidez con la que crece el tumor cerebral.

Entre los signos y los síntomas generales causados por los tumores cerebrales se encuentran los siguientes:

  • Dolor de cabeza o presión en la cabeza que es peor durante la mañana
  • Dolores de cabeza que ocurren con mayor frecuencia y parecen más intensos
  • Dolores de cabeza que, a veces, se describen como dolores por tensión o migrañas
  • Náuseas o vómitos
  • Problemas oculares, como visión borrosa, visión doble o pérdida de la vista en las zonas laterales de visión
  • Pérdida de la sensibilidad o del movimiento en un brazo o en una pierna
  • Problemas de equilibrio
  • Problemas del habla
  • Mucho cansancio
  • Confusión en asuntos diarios
  • Problemas de memoria
  • Tener problemas para seguir órdenes sencillas
  • Cambios en la personalidad o el comportamiento
  • Convulsiones, especialmente si no tienes antecedentes médicos de estas
  • Problemas de audición
  • Mareos o vértigo, que es la sensación de que todo está girando
  • Tener mucha hambre y subir de peso

Los tumores cerebrales que no son cancerosos tienden a causar síntomas que se presentan lentamente. Los tumores cerebrales no cancerosos también se conocen como tumores cerebrales benignos. Pueden causar síntomas sutiles que no notes al principio. Los síntomas podrían empeorar con el paso de los meses o de los años.

Los tumores cerebrales cancerosos causan síntomas que empeoran rápidamente. Estos tumores también se denominan tipos de cáncer del cerebro o tumor cerebral maligno. Causan síntomas que aparecen de manera repentina. Empeoran en cuestión de días o semanas.

Dolores de cabeza por tumores cerebrales

El síntoma más común de los tumores cerebrales son los dolores de cabeza. Estos ocurren en aproximadamente la mitad de las personas con tumores de este tipo. Pueden presentarse si un tumor cerebral en crecimiento presiona las células sanas que lo rodean. Un tumor cerebral también puede causar hinchazón en el cerebro, la cual aumenta la presión en la cabeza y deriva en dolor en esta parte del cuerpo.

El dolor de cabeza causado por tumores cerebrales a menudo empeora al despertarte por la mañana. Sin embargo, puede ocurrir en cualquier momento. Algunas personas tienen dolores de cabeza que las despiertan cuando duermen. Los dolores de cabeza por tumores cerebrales tienden a causar un dolor que empeora al toser o al hacer mucho esfuerzo. Las personas con tumores cerebrales informan con mayor frecuencia que el dolor de cabeza se siente como uno tensional. Otras dicen que se siente como una migraña.

Los tumores cerebrales en la parte posterior de la cabeza pueden causar dolor de cabeza acompañado de dolor en el cuello. Si el tumor cerebral está en la parte delantera de la cabeza, quizás el dolor de cabeza se sienta como dolor en los ojos o en los senos paranasales.

Síntomas de los tumores cerebrales según su ubicación

El cerebro es la parte principal del encéfalo. Los tumores cerebrales en diferentes partes del cerebro pueden ocasionar síntomas distintos.

  • Tumores cerebrales en la parte frontal del cerebro. Los lóbulos frontales están en la parte delantera del cerebro. Controlan el pensamiento y el movimiento. Los tumores cerebrales en el lóbulo frontal pueden causar problemas de equilibrio y dificultades para caminar. Puede haber cambios en la personalidad, como olvidos y falta de interés en las actividades usuales. A veces, los familiares notan que la persona con el tumor cerebral parece diferente.
  • Tumores cerebrales en el centro del cerebro. Los lóbulos parietales están en la parte central superior del cerebro. Ayudan a procesar información sobre el tacto, el gusto, el olfato, la visión y la audición. Los tumores cerebrales en el lóbulo parietal pueden ocasionar problemas relacionados con los sentidos. Algunos ejemplos son los problemas de la vista y de la audición.
  • Tumores cerebrales en la parte posterior del cerebro. Los lóbulos occipitales están en la parte posterior del cerebro. Estos lóbulos controlan la visión. Los tumores cerebrales del lóbulo occipital pueden ocasionar pérdida de la visión.
  • Tumores cerebrales en la parte inferior del cerebro. Los lóbulos temporales están en los costados del cerebro. Procesan los recuerdos y los sentidos. Los tumores cerebrales del lóbulo temporal pueden ocasionar problemas con la memoria. Pueden hacer que alguien vea, saboree o huela algo que no existe. A veces, el sabor o el olor son desagradables o inusuales.

Cuándo consultar al médico

Pide una cita con el profesional de atención médica si tienes signos y síntomas persistentes que te preocupen.

Causas

Metástasis cerebrales

La metástasis cerebral ocurre cuando el cáncer se origina en otra parte del cuerpo y se propaga (hace metástasis) al cerebro.

Tumores cerebrales que comienzan en el cerebro

Los tumores cerebrales que surgen por la proliferación de células en el cerebro se llaman tumores cerebrales primarios. Pueden originarse en el cerebro o en el tejido cercano. El tejido cercano incluye las meninges, que son las membranas que cubren el cerebro. Los tumores cerebrales también pueden producirse en los nervios, la glándula pituitaria y la glándula pineal.

Los tumores cerebrales aparecen cuando las células del cerebro o cerca de este presentan cambios en el ADN. El ADN de una célula tiene las instrucciones que le dicen a una célula qué hacer. Los cambios les indican a la célula que crezcan rápidamente y que continúe viviendo cuando las células sanas mueren como parte del ciclo de vida natural. Esto produce un exceso de células en el cerebro. Las células pueden formar una proliferación llamada tumor. El tumor puede crecer hasta invadir y destruir el tejido sano.

No está claro cuál es la causa de los cambios en el ADN que derivan en tumores cerebrales. Muchas personas con tumores cerebrales nunca descubren la causa. A veces, el padre y la madre trasmiten los cambios en el ADN a los hijos. Los cambios pueden aumentar el riesgo para un tumor cerebral. Estos tumores cerebrales hereditarios son poco frecuentes. Si tienes antecedentes familiares de tumores cerebrales, háblalo con el profesional de atención médica. Podrías considerar reunirte con un profesional de atención médica capacitado en genética para saber si tus antecedentes familiares son un riesgo más alto para un tumor cerebral.

Cuando los niños tienen tumores cerebrales, suelen ser tumores primarios. En el caso de los adultos, es más probable que los tumores cerebrales se originen por un cáncer que apareció en otra parte y se diseminó al cerebro.

Cáncer que se disemina al cerebro

Los tumores cerebrales secundarios aparecen cuando el cáncer comienza en otra parte y se disemina al cerebro. Cuando el cáncer se disemina, se llama cáncer metastásico.

Cualquier tipo de cáncer puede diseminarse al cerebro; sin embargo, los tipos más comunes son los siguientes:

  • Cáncer de mama
  • Cáncer de colon
  • Cáncer de riñón
  • Cáncer de pulmón
  • Melanoma

No está claro por qué algunos tipos de cáncer se diseminan al cerebro y otros tienen más probabilidades de diseminarse a otros lugares.

Los tumores cerebrales secundarios se manifiestan con mayor frecuencia en personas que tienen antecedentes médicos de cáncer. En casos poco frecuentes, un tumor cerebral puede ser el primer signo de un cáncer que se inició en otra parte del cuerpo.

Factores de riesgo

En la mayoría de las personas con tumores cerebrales primarios, la causa no es clara. Sin embargo, existen algunos factores que pueden aumentar el riesgo.

Los factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • Edad. Los tumores cerebrales pueden ocurrir a cualquier edad, pero ocurren con mayor frecuencia en los adultos mayores. Algunos tumores cerebrales afectan principalmente a los adultos. Algunos se presentan con mayor frecuencia en niños.
  • Raza. Cualquier persona puede presentar un tumor cerebral. Sin embargo, algunos tipos de tumores cerebrales son más comunes en personas de ciertas razas. Por ejemplo, los gliomas son más comunes en las personas de piel blanca. Los meningiomas son más comunes en las personas de piel negra.
  • Exposición a la radiación. Las personas que estuvieron expuestas a la radiación ionizante, que es un tipo fuerte de radiación, corren más riesgo de tener un tumor cerebral. Esta radiación es lo suficientemente fuerte como para ocasionar cambios en el ADN de las células del cuerpo. Los cambios en el ADN pueden llevar a tumores y tipos de cáncer. Algunos ejemplos de radiación ionizante son la radioterapia utilizada para tratar el cáncer y la exposición a la radiación causada por las bombas atómicas.

    La radiación de bajo nivel de los objetos de la vida diaria no está vinculada con los tumores cerebrales. Esto incluye la energía que proviene de los teléfonos celulares y las ondas de radio. No hay pruebas convincentes de que utilizar teléfonos celulares cause tumores cerebrales. No obstante, se realizan más estudios para confirmar que no exista ningún vínculo.

  • Síndromes hereditarios que aumentan el riesgo de tener un tumor cerebral. Algunos cambios en el ADN que aumentan el riesgo de tener un tumor cerebral son hereditarios. Los ejemplos incluyen los cambios en el ADN que causan neurofibromatosis 1 y 2, esclerosis tuberosa, síndrome de Lynch, síndrome de Li-Fraumeni, enfermedad de Von Hippel-Lindau, poliposis adenomatosa familiar, síndrome de Cowden y síndrome de Gorlin.

Prevención

No hay una manera de evitar los tumores cerebrales. Si presentas un tumor cerebral, no hiciste nada para causarlo.

Las personas que corren más riesgo de tener un tumor cerebral podrían considerar solicitar exámenes de detección. Los exámenes de detección no previenen los tumores cerebrales. Sin embargo, podrían ayudar a detectarlos cuando son pequeños y hay más probabilidades de que el tratamiento sea exitoso.

Si tienes antecedentes familiares de tumores cerebrales o síndromes hereditarios que aumenten el riesgo de tener un tumor cerebral, háblalo con el profesional de atención médica. Podrías considerar reunirte con un consejero genético u otro profesional de atención médica capacitado en genética. Esta persona puede ayudarte a comprender el riesgo y las maneras de controlarlo. Por ejemplo, puedes considerar solicitar que te realicen exámenes de detección para tumores cerebrales. Los exámenes podrían incluir una prueba por imágenes o un examen neurológico para evaluar la vista, la audición, el equilibrio, la coordinación y los reflejos.

Diagnóstico

Exploración por tomografía computarizada que muestra un meningioma

Estas imágenes por resonancia magnética con contraste de la cabeza de una persona muestran un meningioma. Este meningioma ha crecido lo suficiente para empujar el tejido cerebral.

Si el profesional de atención médica piensa que puedes tener un tumor cerebral, tendrán que hacerte una serie de exámenes y procedimientos para obtener un diagnóstico. Estos podrían incluir los siguientes:

  • Examen neurológico. En un examen neurológico se evalúan diferentes partes del cerebro para ver cómo funcionan. Este examen puede comprender un examen de la visión, la audición, el equilibrio, la coordinación, la fuerza y los reflejos. Si tienes dificultades en una o más áreas, este es un indicio para el profesional de atención médica. Un examen neurológico no detecta un tumor cerebral. Sin embargo, ayuda al profesional de atención médica a comprender qué parte del cerebro podría causar los síntomas.
  • Tomografía computarizada de la cabeza. En este examen se utilizan rayos X para obtener imágenes. Es de fácil acceso y los resultados se obtienen rápidamente. Por lo tanto, la tomografía computarizada puede ser la primera prueba por imágenes que se lleve a cabo si tienes dolores de cabeza u otros síntomas con muchas causas posibles. Una tomografía computarizada puede detectar problemas en el cerebro y alrededor de este. Los resultados le brindan al profesional de atención médica indicios para decidir qué prueba hacer a continuación. Si el profesional de atención médica cree que la tomografía computarizada muestra un tumor cerebral, es posible que necesites una resonancia magnética del cerebro.
  • Resonancia magnética del cerebro. En la resonancia magnética, se utilizan imanes potentes para crear imágenes del interior del cuerpo. La resonancia magnética se utiliza a menudo para detectar tumores cerebrales porque muestran el cerebro con mayor claridad que otros estudios por imágenes.

    A menudo se inyecta una sustancia de contraste en una vena del brazo antes de la resonancia magnética. La sustancia de contraste hace que ciertos detalles se vean con mayor claridad y facilita la detección de tumores más pequeños. Puede ayudar al equipo de atención médica a distinguir entre un tumor cerebral y un tejido cerebral sano.

    A veces es necesario un tipo especial de resonancia magnética para crear imágenes más detalladas. Un ejemplo es la resonancia magnética funcional. Esta resonancia magnética especial muestra qué partes del cerebro controlan el habla, el movimiento y otras tareas importantes. Esto ayuda al profesional de atención médica a planificar la cirugía y otros tratamientos.

    Otro tipo especial de resonancia magnética es la espectroscopía por resonancia magnética. En esta prueba se utiliza la resonancia magnética para medir los niveles de determinadas sustancias químicas de las células tumorales. Tener demasiado o muy poco de estas sustancias químicas puede hacer que el equipo de atención médica sepa el tipo de tumor cerebral que tienes.

    La perfusión por resonancia magnética es otro tipo especial de resonancia magnética. En esta prueba se utiliza la resonancia magnética para medir la cantidad de sangre en diferentes partes del tumor cerebral. Las partes del tumor que tienen una mayor cantidad de sangre pueden ser las partes más activas del tumor. El equipo de atención médica utiliza esta información para planificar tu tratamiento.

  • Tomografía por emisión de positrones del cerebro. Una tomografía por emisión de positrones (PET) puede detectar algunos tumores cerebrales. En la tomografía por emisión de positrones, se utiliza un marcador radioactivo que se inyecta en una vena. El marcador se traslada por la sangre y se fija a las células del tumor cerebral. El marcador hace que las células del tumor se destaquen en las imágenes que se obtienen con la máquina de tomografía por emisión de positrones. Las células que se dividen y multiplican con rapidez absorberán mayores cantidades del marcador.

    Una tomografía por emisión de positrones puede ser más útil para detectar tumores cerebrales que crecen rápidamente. Algunos ejemplos incluyen los glioblastomas y algunos oligodendrogliomas. Es posible que los tumores cerebrales que crecen lentamente, como los no cancerosos, no se detecten en una tomografía por emisión de positrones. No todas las personas que tienen un tumor cerebral necesitan una tomografía por emisión de positrones. Pregúntale al profesional de atención médica si necesitas una tomografía por emisión de positrones.

  • Obtención de una muestra de tejido. Una biopsia del cerebro es un procedimiento para extraer una muestra del tejido de un tumor cerebral a fin de analizarla en un laboratorio. Con frecuencia, el cirujano obtiene la muestra durante una cirugía para extirpar un tumor cerebral.

    Si no es posible hacer una cirugía, puede extraerse una muestra con una aguja. La extracción de una muestra de tejido de un tumor cerebral con una aguja se hace con un procedimiento que se conoce como biopsia estereotáctica con aguja.

    Durante este procedimiento, se hace un pequeño agujero en el cráneo. Se inserta una aguja fina a través del agujero. La aguja se utiliza para extraer una muestra de tejido. Los estudios por imágenes, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética, se utilizan para planificar hacia dónde se dirige la aguja. No sentirás nada durante la biopsia porque se utilizan medicamentos para entumecer la zona. Por lo general, también recibirás un medicamento que te adormecerá para que no estés despierto durante el procedimiento.

    Es posible que hagan una biopsia con aguja en lugar de una cirugía si el equipo de atención médica considera que una operación podría dañar una parte importante del cerebro. Es posible que se necesite una aguja para extraer tejido de un tumor cerebral si está en un lugar difícil de alcanzar con una cirugía.

    La biopsia del cerebro tiene riesgo de complicaciones. Los riesgos incluyen sangrado en el cerebro y daño en el tejido del cerebro.

  • Análisis de la muestra de tejido en el laboratorio. La muestra de la biopsia se envía a un laboratorio para analizarla. Los análisis pueden mostrar si las células son cancerosas o no. La manera en que se ven las células en un microscopio puede informarle al equipo de atención médica la rapidez con la que proliferan. Esto se conoce como el grado del tumor cerebral. Otros exámenes pueden determinar qué cambios de ADN están presentes en las células. Esto ayuda al equipo de atención médica a elaborar tu plan de tratamiento.

Grado del tumor cerebral

Se asigna un grado de tumor cerebral cuando las células del tumor se analizan en un laboratorio. El grado puede informarle al equipo de atención médica la rapidez con la que las células crecen y se multiplican. El grado está basado en cómo se ven las células en un microscopio. Los grados van del 1 al 4.

Un tumor cerebral de grado 1 crece de forma lenta. Las células no son muy diferentes de las células sanas cercanas. A medida que aumenta el grado, las células sufren cambios y comienzan a verse muy diferentes. Un tumor cerebral de grado 4 crece muy rápido. Las células no se parecen en nada a las células sanas cercanas.

No hay etapas para los tumores cerebrales. Otros tipos de cáncer tienen etapas. Para otros tipos de cáncer, la etapa indica el avance del cáncer y si este se ha diseminado. Los tumores cerebrales y los tipos de cáncer del cerebro no son propensos a diseminarse, por lo que no tienen etapas.

Pronóstico

El equipo de atención médica utiliza toda la información de las pruebas de diagnóstico para entender tu pronóstico. El pronóstico es el resultado probable de una enfermedad. En el caso del cáncer, se refiere a la probabilidad de recuperación y a la probabilidad de que el cáncer recurra. Algunos de los factores que pueden influir en el pronóstico de los tumores cerebrales son los siguientes:

  • El tipo de tumor cerebral
  • La velocidad con la que crece el tumor cerebral
  • El lugar en el que se encuentra ubicado el tumor dentro del cerebro
  • Los cambios de ADN presentes en las células del tumor cerebral
  • La posibilidad de extraer el tumor cerebral completamente mediante una cirugía
  • Tu salud general y bienestar

¿Cuál es la tasa de supervivencia para las personas con cáncer o tumor cerebral?

La tasa promedio de supervivencia a un año para todos los tipos de cáncer y tumores cerebrales combinados es de aproximadamente el 40 %. La tasa de supervivencia a cinco años en promedio es del 19 % y, a 10 años, del 13 %.

¿Cuál es la expectativa de vida promedio después de una metástasis cerebral?

El cáncer puede diseminarse del lugar donde comenzó a otras partes del cuerpo. Cuando se disemina al cerebro, se llama metástasis cerebral.

La expectativa de vida, es decir, cuánto tiempo vive una persona después de una metástasis cerebral, puede variar mucho de un caso a otro. Depende de dónde comenzó el cáncer y de otros factores de salud.

Los estudios demuestran que, en promedio, la expectativa de vida tras el diagnóstico de metástasis cerebral es de 3 a 12 meses. En algunos casos, cuando el cáncer es limitado y se trata con radiocirugía estereotáctica, que es un tipo de radiación dirigida, la supervivencia puede alcanzar entre 12 y 15 meses. Vivir tres años o más es posible, aunque poco común, sucede en alrededor del 5 % de los casos y suele ocurrir cuando los tratamientos funcionan muy bien.

Si quieres obtener más información sobre tu pronóstico, convérsalo con el equipo de atención médica.

Un diagnóstico de cáncer cerebral de grado 4 significa que el cáncer es muy agresivo y avanzado. La expectativa de vida de las personas con cáncer cerebral de grado 4 varía según muchos factores. Entre ellos se incluyen el tipo de cáncer, la edad y el estado general de salud.

  • La expectativa de vida promedio de una persona de más de 65 años diagnosticada con glioblastoma es de entre 6 y 9 meses.
  • La expectativa de vida promedio de una persona de entre 18 y 44 años es de 20 meses.
  • La expectativa de vida promedio de una persona de 17 años o menos es de 15 meses.

Otros tipos de cáncer cerebral de grado 4 y su expectativa de vida promedio son los siguientes:

  • Glioma difuso de la línea media: menos de un año
  • Astrocitoma anaplásico (grado 3): 25 meses
  • Oligodendroglioma anaplásico (grado 3): 15 años Aproximadamente el 20 % de las personas con oligodendroglioma anaplásico viven cinco años o menos.

¿Cuáles son las causas más comunes de muerte por tumores cerebrales?

Existen varias maneras en que los tumores cerebrales pueden causar la muerte. A menudo, esto ocurre porque el tumor crece y presiona partes fundamentales del cerebro, lo que impide que cumpla sus funciones esenciales. La presión y la hinchazón pueden causar la muerte, al igual que el sangrado o las infecciones relacionadas con el tumor cerebral.

Tratamiento

Cirugía transesfenoidal transnasal

En la cirugía endoscópica transesfenoidal transnasal, se coloca un instrumento quirúrgico a través del orificio nasal y a lo largo del tabique nasal para acceder a un tumor pituitario.

Radiocirugía estereotáctica con bisturí de rayos gamma

En la tecnología de radiocirugía estereotáctica, se usan numerosos rayos gamma de baja intensidad para administrar una dosis precisa de radiación a un objetivo.

El tratamiento contra un tumor cerebral depende de si el tumor es un cáncer cerebral o si es no canceroso, también llamado tumor cerebral benigno. Las opciones de tratamiento también dependen del tipo, el tamaño, el grado y la ubicación del tumor cerebral. Las opciones pueden incluir cirugía, radioterapia, radiocirugía, quimioterapia y terapia dirigida. Al considerar las opciones de tratamiento, el equipo de atención médica también analiza tu estado de salud general y tus preferencias.

Quizá no sea necesario realizar un tratamiento de inmediato si el tumor cerebral es pequeño, no es canceroso y tampoco causa ningún síntoma. Los tumores cerebrales benignos y pequeños podrían no crecer o podrían hacerlo de forma muy lenta, sin causar problema alguno. Quizá requieras una resonancia magnética del cerebro algunas veces al año para revisar si hay crecimiento del tumor cerebral. Si el tumor cerebral crece más rápido de lo esperado o si aparecen síntomas, es posible que se necesite tratamiento.

Cirugía

El objetivo de una cirugía de tumor cerebral es extirpar todas las células del tumor. No siempre es posible extirpar el tumor por completo. Cuando es posible, el cirujano intentará extirpar todas las partes del tumor que puedan ser removidas sin riesgo. La cirugía para la extirpación de un tumor cerebral puede servir para tratar el cáncer de cerebro y los tumores cerebrales benignos.

Algunos tumores cerebrales son pequeños y es fácil separarlos del tejido cerebral que los rodea. En esos casos, es probable que se pueda extirpar el tumor por completo. Otros tumores cerebrales no pueden separarse del tejido que los rodea. A veces, el tumor cerebral está cerca de una parte importante del cerebro. La cirugía podría ser riesgosa en esta situación. El cirujano podría extirpar solo la parte del tumor que resulte segura de extirpar. Extirpar solo una parte del tumor cerebral a veces se conoce como resección subtotal.

Extirpar una parte del tumor cerebral puede ayudar a reducir los síntomas.

Existen muchas maneras de hacer una cirugía para extirpar un tumor cerebral. La mejor opción para ti depende de tu caso. Estos son algunos ejemplos de los tipos de cirugías de tumores cerebrales:

  • Extirpar una parte del cráneo para acceder al tumor cerebral. La cirugía de cerebro que implica extirpar parte del cráneo se llama craneotomía. Esta es la manera en que se hace la mayoría de las operaciones para extirpar tumores cerebrales. La craneotomía se utiliza para tratar tumores cerebrales cancerosos y tumores cerebrales benignos.

    El cirujano hace un corte en el cuero cabelludo. Se corre la piel y los músculos. Luego, el cirujano utiliza un taladro para extraer una sección de hueso del cráneo. Se retira el hueso para tener acceso al cerebro. Si el tumor está ubicado en un lugar profundo dentro del cerebro, puede utilizarse un instrumento para sostener y correr suavemente el tejido sano del cerebro. El tumor cerebral se extirpa con instrumentos especiales. A veces se utilizan láseres para destruir el tumor.

    Durante la cirugía, te administrarán medicamentos para entumecer la zona, por lo que no sentirás nada. También recibirás un medicamento que te adormecerá durante la cirugía. A veces, la cirugía del cerebro se hace con la persona despierta. Esto se llama cirugía cerebral con paciente despierto. Cuando estás despierto, el cirujano puede hacerte preguntas y vigilar la actividad del cerebro mientras respondes. Esto ayuda a reducir el riesgo de dañar partes importantes del cerebro.

    Cuando termina la cirugía para extirpar el tumor, la parte del hueso del cráneo que se retiró vuelve a colocarse en su lugar.

  • Utilizar una sonda larga y delgada para acceder al tumor cerebral. La cirugía cerebral endoscópica implica colocar una sonda larga y delgada dentro del cerebro. A esta sonda se la llama endoscopio. La sonda tiene una serie de lentes o una cámara diminuta que trasmite imágenes al cirujano. Se colocan instrumentos especiales en la sonda para extirpar el tumor.

    La cirugía cerebral endoscópica se utiliza con frecuencia para tratar los tumores hipofisarios. Estos tumores crecen justo detrás de la cavidad nasal. La sonda larga y delgada se introduce a través de la nariz y los senos paranasales hasta llegar al cerebro.

    A veces, la cirugía cerebral endoscópica se utiliza para extirpar tumores cerebrales en otras partes del cerebro. El cirujano puede utilizar un taladro para hacer una perforación en el cráneo. La sonda larga y delgada se introduce cuidadosamente en el tejido cerebral. La sonda continúa hasta llegar al tumor cerebral.

La cirugía para extirpar un tumor cerebral puede causar efectos secundarios y complicaciones. Entre ellos, se pueden incluir los siguientes:

  • Infección
  • Sangrado
  • Coágulos sanguíneos
  • Lesión en el tejido del cerebro
  • Pérdida de la visión si el tumor está cerca de los nervios que se conectan con los ojos
  • Pérdida auditiva si el tumor está cerca de un nervio que controla la audición

Radioterapia

La radioterapia para tumores cerebrales utiliza poderosos haces de energía para destruir las células tumorales. La energía puede provenir de rayos X, protones y otras fuentes. Por lo general, la radioterapia para tumores cerebrales proviene de una máquina extracorpórea. Esto se conoce como radioterapia de haz externo. En ocasiones poco frecuentes, la radiación se coloca dentro del cuerpo. Esto se conoce como braquiterapia.

La radioterapia puede utilizarse para tratar el cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos.

La radioterapia de haz externo se suele realizar en tratamientos diarios cortos. Un típico plan de tratamiento podría incluir tratamientos con radiación cinco días a la semana durante 2 a 6 semanas.

La radioterapia de haz externo se puede centrar solo en la parte del cerebro donde está ubicado el tumor o se puede aplicar a todo el cerebro. Para la mayoría de las personas con un tumor cerebral, la radiación está dirigida a la zona alrededor del tumor. Si hay muchos tumores, es posible que se deba aplicar el tratamiento con radiación en todo el cerebro. Cuando se trata todo el cerebro, se le llama radioterapia total del cerebro. Por lo general, la radioterapia total del cerebro se utiliza para tratar el cáncer que se disemina hasta el cerebro desde otra parte del cuerpo y forma múltiples tumores en el cerebro.

Tradicionalmente, la radioterapia utiliza rayos X, pero hay una versión nueva de este tratamiento que utiliza energía de protones. Los rayos de protones pueden dirigirse cuidadosamente para que dañen solo las células tumorales. Hay menos posibilidades de que los rayos de protones dañen tejidos cercanos que están sanos. La terapia con protones puede ser útil para tratar tumores cerebrales en niños. Además, puede servir para tratar tumores que se encuentren muy cerca de partes importantes del cerebro. La terapia con protones no se ofrece en tantos lugares como la radioterapia tradicional con rayos X.

Los efectos secundarios de la radioterapia para tumores cerebrales dependen del tipo y la dosis de radiación que se reciba. Los efectos secundarios comunes que ocurren durante el tratamiento o justo después incluyen los siguientes:

  • Fatiga
  • Dolores de cabeza
  • Pérdida de la memoria
  • Irritación del cuero cabelludo
  • Caída del pelo

En algunos casos, los efectos secundarios de la radioterapia aparecen muchos años después. Estos efectos secundarios tardíos pueden ser problemas de memoria y del pensamiento.

Radiocirugía

La radiocirugía estereotáctica para tumores cerebrales es un tipo de radioterapia intensa que no implica hacer un corte en la piel. Dirige haces de radiación desde muchos ángulos hacia el tumor cerebral. Ningún haz es muy potente, pero el punto donde convergen todos los haces recibe una dosis muy grande de radiación para eliminar las células del tumor.

La radiocirugía puede utilizarse para tratar el cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos.

Existen diferentes tipos de tecnología utilizadas en la radiocirugía que suministran radiación para tratar los tumores cerebrales. A continuación, se mencionan algunos ejemplos:

  • Radiocirugía con acelerador lineal. Las máquinas de acelerador lineal también se conocen como LINAC. Estas máquinas son conocidas por sus nombres comerciales, como CyberKnife, TrueBeam y otros. Una máquina de acelerador lineal dirige cuidadosamente los haces de energía de a uno desde muchos ángulos distintos. Los haces están hechos de rayos X.
  • Radiocirugía con bisturí de rayos gamma. Una máquina de bisturí de rayos gamma dirige muchos haces pequeños de radiación al mismo tiempo. Los haces están hechos de rayos gamma.
  • Radiocirugía con protones. La radiocirugía con protones se compone de rayos de protones. Este es el tipo de radiocirugía más nuevo. Está empezando a ser más común, pero no está disponible en todos los hospitales.

Por lo general, la radiocirugía se hace en uno o en varios tratamientos. Puedes regresar a tu casa después del tratamiento y no es necesario que permanezcas en el hospital.

Los efectos secundarios de la radiocirugía incluyen mucho cansancio y cambios en la piel del cuero cabelludo. Es posible que sientas que la piel de la cabeza está seca, pica o está sensible. También puedes tener ampollas en la piel o caída del pelo. En algunos casos, la caída del pelo es irreparable.

Quimioterapia

La quimioterapia para los tumores cerebrales usa medicamentos fuertes para destruir las células tumorales. Los medicamentos de quimioterapia se pueden tomar como pastillas o se pueden inyectar en una vena. Algunas veces, se colocan en el tejido cerebral mediante una cirugía.

La quimioterapia se puede usar para tratar tipos de cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos. En ocasiones, se aplica al mismo tiempo que la radioterapia.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo y la dosis del medicamento que recibas. La quimioterapia puede ocasionar náuseas, vómitos y caída del pelo.

Terapia dirigida

La terapia dirigida para los tumores cerebrales usa medicamentos que atacan sustancias químicas específicas presentes en las células tumorales. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los tratamientos dirigidos pueden destruir las células tumorales.

Hay medicamentos de terapias dirigidas disponibles para ciertos tipos de cáncer cerebral y tumores cerebrales benignos. Es posible analizar las células tumorales del cerebro para saber si la terapia dirigida puede ayudarte.

Recuperarse después del tratamiento

Después del tratamiento, podrías necesitar ayuda para recuperar la función en la parte del cerebro que tenía el tumor. Podrías necesitar ayuda con el movimiento, el habla, la visión y el pensamiento. Según tus necesidades específicas, el profesional de atención médica podría sugerir lo siguiente:

  • Fisioterapia para recuperar las habilidades motoras o la fuerza muscular perdida
  • Terapia ocupacional para poder volver a las actividades diarias habituales, como el trabajo
  • Terapia del habla para recuperar el habla, si se tienen problemas con ello
  • Tutorías para niños en edad escolar a fin de ayudarlos a enfrentar los cambios en la memoria y el pensamiento

Medicina alternativa

Se han realizado pocas investigaciones sobre tratamientos alternativos y complementarios contra los tumores cerebrales. No se han comprobado tratamientos alternativos que curen los tumores cerebrales. No obstante, los tratamientos complementarios pueden ayudarte a lidiar con el estrés de un diagnóstico de tumor cerebral.

Algunos tratamientos complementarios que pueden ayudarte a enfrentar la enfermedad son los siguientes:

  • Terapia artística
  • Ejercicio
  • Meditación
  • Musicoterapia
  • Ejercicios de relajación

Habla con el equipo de atención médica sobre tus opciones.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Algunas personas afirman que el diagnóstico de un tumor cerebral es abrumador y aterrador. Podría hacerte sentir que tienes poco control sobre tu salud. Tomar medidas para comprender tu afección y hablar sobre tus sentimientos podría ser útil. Considera probar lo siguiente:

  • Infórmate lo suficiente sobre los tumores cerebrales para tomar decisiones sobre tu atención médica. Pregúntale al profesional de atención médica sobre tu tipo específico de tumor cerebral. Pregunta sobre las opciones de tratamiento y, si quieres, tu pronóstico. Cuanto más te informes sobre tumores cerebrales, mejor te sentirás para tomar decisiones acerca del tratamiento. Busca información de fuentes confiables, como la Sociedad Americana contra el Cáncer y el Instituto Nacional del Cáncer.
  • Mantén la compañía de tus familiares y amigos. Mantenerte cerca de las personas con las que tienes una relación estrecha puede ayudarte a lidiar con el tumor cerebral. Tus familiares y amigos pueden brindarte el apoyo práctico que necesitas, como ayudarte con las tareas de tu casa si te encuentras en el hospital. Además, pueden convertirse en un apoyo emocional cuando te sientas abrumado por el cáncer.
  • Busca a alguien con quien hablar. Busca personas que sepan escuchar y que estén dispuestas a hacerlo para que puedas hablar sobre tus esperanzas y temores. Puede ser un amigo, un familiar o un miembro de la iglesia. Pídele al equipo de atención médica que te sugiera un consejero o trabajador social médico con quien puedas hablar.

    Pregunta al equipo de atención médica sobre los grupos de apoyo para personas con tumores cerebrales en tu zona. Puede ser útil conocer cómo otras personas que están pasando lo mismo que tú sobrellevan afecciones médicas complicadas.

Preparación antes de la cita

Si tienes síntomas que te preocupan, programa una cita con el profesional de atención médica con quien te atiendas habitualmente. Si te diagnostican un tumor cerebral, es posible que se te remita a especialistas. Estos podrían incluir los siguientes:

  • Neurólogos, que son médicos especializados en afecciones cerebrales.
  • Oncólogos, que son médicos que utilizan medicamentos para tratar el cáncer.
  • Radioncólogos, que son médicos que usan la radiación para tratar el cáncer.
  • Neuroncólogos, que son médicos especializados en tipos de cáncer del sistema nervioso
  • Neurocirujanos, que son cirujanos que hacen operaciones en el cerebro y el sistema nervioso
  • Especialistas en rehabilitación
  • Profesionales de atención médica que se especializan en problemas de memoria y pensamiento que pueden aparecer en personas con tumores cerebrales. Estos profesionales de atención médica se llaman psicólogos o psicólogos conductuales.

Es una buena idea estar preparado para la cita. A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones previas a la cita. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si debes hacer algo con anticipación, por ejemplo, restringir tu alimentación.
  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
  • Anota información personal crucial, como situaciones de gran estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que estés tomando.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita. Quien te acompañe podría recordar algún detalle que olvidaste o pasaste por alto. Esa persona puede ayudarte a entender lo que el equipo de atención médica te diga.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al profesional de atención médica.

Tu tiempo con el profesional de atención médica es limitado. Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Identifica las tres preguntas que sean más importantes para ti. Clasifica el resto de las preguntas, de la más importante a la menos importante, en caso de que se acabe el tiempo. En caso de un tumor cerebral, algunas preguntas básicas son las siguientes:

  • ¿Qué tipo de tumor cerebral tengo?
  • ¿Dónde está ubicado el tumor cerebral?
  • ¿Cuál es el tamaño del tumor cerebral?
  • ¿El tumor cerebral es muy agresivo?
  • ¿Es canceroso el tumor cerebral?
  • ¿Voy a necesitar otras pruebas?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Podrá algún tratamiento curar el tumor cerebral?
  • ¿Cuáles son los beneficios y los riesgos de cada tratamiento?
  • ¿Hay algún tratamiento que crea que es el más adecuado para mí?
  • ¿Qué pasa si el primer tratamiento no funciona?
  • ¿Qué pasa si no quiero recibir tratamiento?
  • Aunque no se puede predecir el futuro, ¿es probable que sobreviva a mi tumor cerebral? ¿Qué información puede darme sobre la tasa de supervivencia de las personas con este diagnóstico?
  • ¿Debería consultar con un especialista? ¿Cuánto costará eso? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Debería solicitar atención médica en un centro u hospital que tenga experiencia en el tratamiento de tumores cerebrales?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Qué determinará si debo programar una cita de seguimiento?

Además de las preguntas que preparaste, no dudes en hacer otras que se te ocurran.

Qué esperar del médico

Es probable que el profesional de atención médica te haga algunas preguntas. Estar listo para responderlas puede darte tiempo luego para tratar otros puntos que quieras abordar. Posibles preguntas del profesional de atención médica:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Están los síntomas presentes todo el tiempo o aparecen y desaparecen?
  • ¿Cuál es la intensidad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorarlos?
Last Updated: October 15th, 2025