Cáncer de ano
Infórmate sobre este cáncer que afecta el orificio anal y causa sangrado y dolor. El tratamiento suele consistir en una combinación de radiación y quimioterapia.
Perspectiva general
El orificio anal es un tubo al final del recto que mide 1 1/2 pulgadas de largo (aproximadamente 4 centímetros). Unos músculos llamados esfínteres rodean el orificio anal. Los esfínteres se relajan para permitir que los desechos salgan del cuerpo.
El cáncer de ano es una proliferación de células que comienza en el orificio anal. El orificio anal es un conducto corto al final del recto. El cáncer de ano puede presentarse como un bulto firme, una llaga o úlcera abierta, o un área de piel engrosada con aspecto de verruga.
En la mayoría de las personas, el cáncer de ano se desarrolla tras una infección prolongada con un tipo del virus del papiloma humano de alto riesgo en la zona anal.
El cáncer de ano puede causar síntomas como sangrado rectal, sangre en las heces y dolor en el ano. A medida que avanza, puede causar un bulto o una protuberancia que sangra, pica o duele de forma constante. Estos síntomas pueden confundirse con hemorroides. Es importante que un profesional de atención médica revise la zona y tome una biopsia, que es una muestra de tejido, de cualquier bulto para poder hacer un diagnóstico.
El cáncer de ano es bastante raro, ya que alrededor del 0,2 % de las personas lo desarrollan a lo largo de su vida. Generalmente lo trata un equipo de especialistas en cáncer. El tratamiento del cáncer de ano ha evolucionado con el tiempo. Hoy en día, las opciones de tratamiento contra este tipo de cáncer incluyen quimioterapia, radioterapia y, en algunos casos, cirugía.
Tipos de cáncer de ano
El tipo más común de cáncer de ano es el carcinoma de células escamosas. Comienza en las células escamosas delgadas y planas que recubren el orificio anal y el anillo de piel que rodea la parte externa del ano. La mayoría de los casos están relacionados con la infección por el virus del papiloma humano, especialmente los tipos de alto riesgo 16 y 18. Un tratamiento común para el carcinoma de células escamosas que no se ha diseminado consiste en quimioterapia y radioterapia administradas de manera concurrente.
Otros tipos de cáncer de ano incluyen los siguientes:
- Adenocarcinoma. Este tipo poco común comienza en las glándulas anales que producen mucosidad. El adenocarcinoma se comporta de manera similar al cáncer del recto y, por lo general, se trata con cirugía junto con radioterapia y quimioterapia.
- Carcinoma neuroendocrino. Este cáncer raro y muy agresivo se desarrolla a partir de células neuroendocrinas que se encuentran en el orificio anal. Puede presentarse como de células pequeñas o de células grandes. Ambos tipos tienden a crecer y diseminarse rápidamente. Suele tratarse con quimioterapia, radioterapia y, en algunos casos, cirugía, según el tamaño del tumor.
- Carcinoma basocelular. Este cáncer muy poco frecuente se origina a partir de las células basales de la piel de la región perianal, que es el área que rodea el ano. La mayoría de las personas puede tratarse con éxito con extirpación quirúrgica local.
- Melanoma. Este tipo poco frecuente de cáncer de ano es agresivo y se desarrolla a partir de los melanocitos, que son las células productoras de pigmento en la piel anal o perianal. El tratamiento suele incluir cirugía e inmunoterapia.
Síntomas
Puede comenzar sin presentar ningún síntoma obvio. Si se presentan síntomas, estos pueden incluir lo siguiente:
- Sangrado del ano o del recto.
- Sangre en las heces.
- Dolor en la zona del ano.
- Un bulto en el orificio anal.
- Comezón anal.
- Cambios en la apariencia de las heces y en los hábitos intestinales, como heces más delgadas o estreñimiento.
- Sensación de saciedad o necesidad de ir al baño, incluso después de haber ido.
Cuándo debes consultar con un médico
Pide una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupe o que no desaparezca. Por lo general, un profesional de atención médica busca hemorroides, bultos, fisuras o desgarros, o lesiones que deban evaluarse.
Causas
El cáncer de ano aparece cuando se producen cambios en el ADN de las células del orificio anal. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican a esta qué debe hacer. En las células sanas, el ADN da instrucciones para que crezcan y proliferen a una velocidad específica. Las instrucciones les indican a las células que deben morir en un momento determinado. En las células cancerosas, los cambios les indican que produzcan muchas más células rápidamente. Las células cancerosas pueden seguir viviendo más allá de lo que vivirían las células sanas. Esto resulta en un exceso de células.
Las células cancerosas pueden formar un bulto que se conoce como tumor. El tumor puede aumentar de tamaño hasta invadir y destruir el tejido corporal sano. Con el tiempo, las células cancerosas pueden desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina, se llama cáncer metastásico.
La mayoría de los casos de cáncer de ano son causados por el virus del papiloma humano. Este es un virus común que se transmite por contacto sexual. En la mayoría de las personas, el virus nunca causa problemas. Suele desaparecer por sí solo. Sin embargo, en otras, el virus puede causar cambios en las células y estos podrían derivar en cáncer.
Factores de riesgo
Los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de ano incluyen lo siguiente:
- Exposición al virus del papiloma humano. El virus del papiloma humano es un virus común que se transmite por contacto sexual. Para la mayoría de las personas, no causa problemas y desaparece por sí solo. Para otras, causa cambios en las células que pueden derivar en muchos tipos de cáncer, incluido el cáncer de ano.
- Aumento del número de parejas sexuales. Cuanto mayor sea la cantidad de parejas que tienes y cuanto mayor sea la cantidad de parejas sexuales de tus parejas, mayor será tu probabilidad de contraer el virus del papiloma humano.
- Tener relaciones sexuales anales. Las personas que tienen relaciones sexuales anales receptivas tienen más riesgo de padecer cáncer de ano, ya que esta actividad puede estar relacionada con una mayor posibilidad de contraer el virus del papiloma humano de alto riesgo.
- Fumar cigarrillos. Las personas que fuman cigarrillos tienen más riesgo de cáncer de ano.
- Tener antecedentes médicos de ciertos tipos de cáncer. Las personas que han tenido cáncer peniano, del cuello del útero, de la vulva o de la vagina tienen más riesgo de tener cáncer de ano.
- Tener un sistema inmunitario débil. Si el sistema inmunitario del cuerpo, que combate los gérmenes, está debilitado por medicamentos o enfermedades, puede haber más riesgo de cáncer de ano. Entre las personas con un sistema inmunitario debilitado se incluyen las que toman medicamentos para controlar el sistema inmunitario, como después de un trasplante de órganos. Ciertas afecciones médicas, como la infección por el virus de inmunodeficiencia humana, también pueden debilitar el sistema inmunitario.
- Tener antecedentes médicos de enfermedades de trasmisión sexual. Varios tipos de enfermedades de trasmisión sexual, incluidas las verrugas anales, pueden aumentar el riesgo de cáncer de ano.
Complicaciones
No es común que el cáncer de ano se disemine a partes distantes del cuerpo. Cuando se disemina, tiende a hacerlo al hígado y a los pulmones.
Prevención
Toma medidas para reducir el riesgo
No existe ninguna forma segura de prevenir el cáncer de ano. Para reducir el riesgo de cáncer de ano:
- Mantén relaciones sexuales de manera más segura. Reduce el riesgo de cáncer de ano tomando medidas preventivas contra las enfermedades de trasmisión sexual. Esto puede incluir usar preservativo cada vez que tienes relaciones sexuales y limitar la cantidad de parejas sexuales.
- Vacúnate contra el virus del papiloma humano. Recibir una vacuna para prevenir la infección por el virus del papiloma humano puede reducir tu riesgo de cáncer de ano y otros tipos de cáncer relacionados con este virus. Pregúntale al equipo de atención médica si la vacuna contra el virus del papiloma humano es adecuada para ti.
- No consumas tabaco. Si no consumes tabaco, no empieces a hacerlo. Si actualmente consumes tabaco de cualquier tipo, habla con tu profesional de atención médica acerca de estrategias para dejar de hacerlo.
Pregunta sobre el examen de detección del cáncer de ano
Los exámenes de detección pueden ayudar a detectar el cáncer de ano y las células precancerosas que algún día podrían convertirse en cáncer de ano. Los profesionales de atención médica a veces recomiendan realizar exámenes de detección en personas con alto riesgo de cáncer de ano.
Es posible que tengas un alto riesgo de cáncer de ano si:
- Tienes el virus de inmunodeficiencia humana.
- Tienes el virus del papiloma humano de alto riesgo.
- Estás tomando medicamentos para controlar tu sistema inmunitario después de un trasplante de órgano.
- Te han diagnosticado células precancerosas en el pene, el escroto, el cuello del útero, la vagina o la vulva.
Los exámenes de detección pueden incluir:
- Examen de Papanicolaou anal. Durante un examen de Papanicolaou anal, un profesional de atención médica toma muestras de células del orificio anal. Las células se analizan en un laboratorio para revisar si hay células cancerosas y células que parece que podrían volverse cancerosas.
- Prueba anal del virus del papiloma humano. La prueba anal del virus del papiloma humano consiste en analizar células del orificio anal para detectar una infección por el virus del papiloma humano.
- Examen digital del recto. Durante un examen digital del recto, un profesional de atención médica introduce un dedo enguantado y cubierto con un gel a base de agua en el ano. El profesional de atención médica palpa el orificio anal y el recto en busca de bultos u otros indicios de cáncer.
Los grupos médicos no se ponen de acuerdo sobre quién debe someterse a exámenes de detección del cáncer de ano y qué pruebas se deben utilizar. Las pruebas pueden detectar el cáncer de ano cuando es pequeño y más fácil de tratar. Sin embargo, los estudios no han demostrado que los exámenes de detección del cáncer de ano puedan salvar vidas. Habla sobre los beneficios y riesgos de los exámenes de detección con tu equipo de atención médica.
Diagnóstico
El cáncer de ano suele desarrollarse lentamente durante muchos años a partir de cambios precancerosos relacionados con el virus del papiloma humano. Las pruebas y los procedimientos que se utilizan para diagnosticar el cáncer de ano son los siguientes:
Examen digital del recto. Durante un examen digital del recto, un profesional de atención médica introduce un dedo enguantado y cubierto con un gel a base de agua en el ano. El profesional de atención médica palpa el orificio anal y el recto en busca de bultos u otros indicios de cáncer.
Anoscopia. Durante una anoscopia, un profesional de atención médica inserta una sonda delgada y flexible con una luz a través del orificio anal y el recto. Esta sonda se llama anoscopio. Una lente en el anoscopio permite a un profesional de atención médica examinar el interior del orificio anal.
Estudios por imágenes. Los estudios por imágenes consisten en tomar imágenes del cuerpo. Pueden mostrar la ubicación y el tamaño del cáncer. Las pruebas pueden incluir ecografías, radiografías, imágenes por resonancia magnética, tomografías computarizadas y PET.
Biopsia. Una biopsia es un procedimiento que consiste en extraer una muestra de tejido para analizarla en un laboratorio. A menudo, la muestra se obtiene durante una anoscopia. Se pueden pasar instrumentos especiales a través del anoscopio para recolectar las células. La muestra se analiza en un laboratorio para determinar si es cáncer. Hay otras pruebas especiales que proporcionan más detalles sobre las células cancerosas. El equipo de atención médica tiene en cuenta esta información para crear un plan de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento contra el cáncer de ano a menudo comienza con quimioterapia y radioterapia. A veces, se realiza una cirugía para extirpar el cáncer. Cuando el cáncer se disemina otras partes del cuerpo, se pueden utilizar diferentes tratamientos. Estos podrían incluir quimioterapia sola e inmunoterapia. El mejor tratamiento para ti depende de varios factores. Estos incluyen la etapa de tu cáncer, tu salud general y tus preferencias.
Combinación de quimioterapia y radiación
El cáncer de ano generalmente se trata con una combinación de quimioterapia y radiación. Juntos, estos dos tratamientos se mejoran mutuamente para eliminar las células cancerosas.
- Quimioterapia. La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos fuertes. El tratamiento suele consistir en una combinación de medicamentos de quimioterapia. Algunos se inyectan en una vena y otros vienen en forma de pastillas.
- Radioterapia. La radioterapia trata el cáncer con haces potentes de energía. La energía puede provenir de rayos X, protones u otras fuentes. Durante la radioterapia, una máquina dirige haces de energía a puntos específicos del cuerpo para destruir las células cancerosas de ese lugar.
La radiación generalmente se administra a diario durante varias semanas. La frecuencia con la que recibas tratamientos de quimioterapia durante esas semanas dependerá de los medicamentos que elija tu equipo de atención médica. Tu equipo de atención adapta tu programa de tratamiento según las características de tu cáncer y tu salud general.
Cirugía
Puede utilizarse cirugía para tratar el cáncer de ano en determinadas situaciones. Las operaciones pueden incluir:
- Cirugía para el cáncer que no ha respondido a otros tratamientos. Si el cáncer persiste después de la quimioterapia y la radiación, tu médico puede recomendarte una resección abdominoperineal. Durante la resección abdominoperineal, el cirujano extirpa el orificio anal, el recto y una parte del colon. Luego, el cirujano conecta la parte restante del colon al estoma, que es una abertura en el abdomen. Los desechos salen del cuerpo a través del estoma y se acumulan en una bolsa de colostomía.
-
Cirugía para casos de cáncer de ano muy pequeños. Aunque es muy poco común, algunos casos de cáncer de ano muy pequeños se tratan únicamente con cirugía. El cirujano extirpa el cáncer y parte del tejido sano que lo rodea. Esto garantiza que se extraigan todas las células cancerosas.
Esta opción puede considerarse solo si el cáncer es muy pequeño y no hay posibilidades de que la cirugía dañe los músculos que rodean el orificio anal. Estos músculos, llamados músculos del esfínter anal, controlan las deposiciones.
Según tu tipo de cáncer de ano, también se puede recomendar quimioterapia y radiación después de la cirugía.
Tratamientos para el cáncer que se ha diseminado
Si el cáncer de ano se disemina a otras partes del cuerpo, se podrían utilizar otros tratamientos. Los medicamentos de quimioterapia e inmunoterapia pueden usarse al mismo tiempo o por separado para tratar el cáncer avanzado de ano.
- Quimioterapia. Los medicamentos de quimioterapia pueden controlar la proliferación de células cancerosas en todo el cuerpo.
- Inmunoterapia. La inmunoterapia es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario a eliminar las células cancerosas. El sistema inmunitario combate las enfermedades atacando gérmenes y otras células que no deberían estar en el cuerpo, como las células cancerosas. Las células cancerosas sobreviven porque se esconden del sistema inmunitario. La inmunoterapia ayuda a las células del sistema inmunitario a encontrar y destruir las células cancerosas. Hay varios medicamentos de inmunoterapia que se utilizan para tratar el cáncer de ano que se disemina. El tratamiento suele comenzar con retifanlimab (Zynyz) combinado con medicamentos de quimioterapia.
Cuidados paliativos
Los cuidados paliativos son un tipo especial de atención médica que ayuda a que te sientas mejor cuando tienes una enfermedad grave. Si tienes cáncer, los cuidados paliativos pueden ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas. Un equipo con médicos, personal de enfermería y otros profesionales de la salud especialmente capacitados brinda cuidados paliativos. Su objetivo consiste en mejorar tu calidad de vida y la de tu familia.
Los especialistas en cuidados paliativos trabajan contigo, con tu familia y con el equipo de atención médica. Todos ellos brindan apoyo adicional mientras recibes tratamiento contra el cáncer. Puedes recibir cuidados paliativos al mismo tiempo que te administran tratamientos intensivos contra el cáncer, como cirugía, quimioterapia o radioterapia.
El uso de cuidados paliativos en combinación con todos los otros tratamientos apropiados puede ayudar a las personas con cáncer a sentirse mejor y, quizás, vivir más tiempo.
Medicina alternativa
Los tratamientos de medicina alternativa no eliminan las células cancerosas. Sin embargo, algunos tratamientos de medicina alternativa pueden ayudarte a afrontar los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer, como la fatiga. Tu equipo de atención médica puede tratar muchos efectos secundarios, pero a veces los medicamentos no son suficientes. Los tratamientos alternativos pueden ofrecer mayor comodidad y ayudar a reducir el estrés.
Habla con el equipo de atención médica sobre lo siguiente:
Actividad física de intensidad baja
Si el equipo de atención médica está de acuerdo, comienza a hacer actividad física de intensidad baja. Agrega más ejercicios si sientes que puedes hacerlo. Considera caminar, nadar o practicar yoga o taichí.
Controlar el estrés
Prueba técnicas para aliviar el estrés, como la relajación muscular o la visualización. Escribir en un diario también puede ayudar.
Masoterapia
Durante un masaje, el masoterapeuta aplica presión sobre la piel y los músculos. Algunos están especialmente capacitados para trabajar con personas que tienen cáncer. Pídele al equipo de atención médica nombres de masoterapeutas en tu comunidad.
Acupuntura
Durante una sesión de acupuntura, un acupunturista capacitado inserta agujas delgadas en puntos específicos del cuerpo. Algunos acupunturistas están especialmente capacitados para trabajar con personas con cáncer. Pídele a tu equipo de atención médica que te recomiende un acupunturista en Mayo Clinic o en tu comunidad.
Estrategias de afrontamiento, y apoyo
Las personas que enfrentan una enfermedad grave a menudo dicen que se sienten preocupadas por el futuro. Con el tiempo, estas estrategias pueden ayudarte a encontrar consuelo:
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Haz preguntas sobre el cáncer de ano. Anota las preguntas que tengas acerca de tu cáncer. Haz estas preguntas en tu próxima cita médica. También puedes pedirle al equipo de atención médica algunos recursos confiables de donde puedas obtener más información.
Saber más sobre el cáncer y las opciones de tratamiento puede facilitar la toma de decisiones sobre tu atención médica.
-
Mantente conectado con tus familiares y amigos. Mantenerte en contacto con amigos y familiares te puede brindar consuelo durante un momento que es difícil para todos.
Es probable que tus amigos y familiares te pregunten si hay algo que puedan hacer para ayudarte, así que piensa en tareas con las que te gustaría recibir ayuda. Por ejemplo, puedes pedirle a un amigo que esté ahí contigo cuando quieras hablar. Puedes pedir ayuda para que se encarguen de tu hogar si tienes que permanecer en el hospital.
Puedes encontrar consuelo en el apoyo de un grupo de familiares y amigos que te cuiden.
- Busca a alguien con quien hablar. Busca a alguien con quien puedas hablar y que tenga experiencia con personas que padecen enfermedades que ponen en riesgo la vida. Pídele a tu equipo de atención médica que te sugiera un consejero, un miembro del clero o un trabajador social médico con quien puedas hablar. Para buscar grupos de apoyo, comunícate con la Sociedad Americana contra el Cáncer o pregúntale al equipo de atención médica acerca de grupos locales o en línea.
Preparación antes de la cita
Pide una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupe.
Si el profesional de atención médica cree que podrías tener cáncer de ano, es posible que te remita a un especialista. A menudo se trata de un cirujano o médico, llamado gastroenterólogo, que trata enfermedades digestivas. También es posible que te remitan a un oncólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento contra el cáncer.
Debido a que las citas médicas pueden ser breves, es aconsejable ir preparado. A continuación, encontrarás información útil para prepararte.
Qué puedes hacer
- Ten en cuenta las restricciones previas a la cita. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con antelación. Por ejemplo, es posible que tengas que limitar lo que comes.
- Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
- Anota la información personal crucial, incluso las situaciones de gran estrés o cambios recientes en tu vida.
- Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que estés tomando y las dosis.
- Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita. Es posible que la persona que te acompañe recuerde información que tú pasaste por alto u olvidaste.
- Anota las preguntas que quieras hacerle al equipo de atención médica.
Tu tiempo con el equipo de atención médica es limitado. Prepara una lista de preguntas. Haz una lista de tus preguntas en orden de importancia, de la más importante a la menos importante, por si no hay suficiente tiempo. Algunas preguntas básicas que debes hacer acerca del cáncer de ano son las siguientes:
- ¿En qué etapa está el cáncer que tengo?
- ¿Qué otras pruebas deben hacerme?
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
- ¿Hay algún tratamiento que sea mejor para mi tipo y etapa de cáncer?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios potenciales para cada tratamiento?
- ¿Debo pedir una segunda opinión? ¿Pueden darme los nombres de los especialistas que recomiendan?
- ¿Cumplo con los requisitos para participar en ensayos clínicos?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
- ¿Qué determinará si debo programar una cita de seguimiento?
Qué esperar del médico
Debes estar preparado para responder preguntas sobre tus síntomas y tu salud, como las siguientes:
- ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
- ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
- ¿Qué intensidad tienen los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorarlos?
Cáncer de ano en etapa 1
En la etapa 1, el cáncer es pequeño y aún está confinado al área anal. No hay compromiso de ganglios linfáticos.
Cáncer de ano en etapa 2
En la etapa 2, el cáncer es más grande y todavía se encuentra principalmente en el área anal. No hay compromiso de ganglios linfáticos o está limitado.
Cáncer de ano en etapa 3
En la etapa 3, el cáncer ha avanzado y puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos o haberse extendido a órganos cercanos, como la vagina, la uretra o la vejiga.
Cáncer de ano en etapa 4
En la etapa 4, el cáncer se ha diseminado a órganos distantes.
Estadísticas de supervivencia
Para entender las tasas de supervivencia, los expertos estudian a muchas personas que reciben tratamiento contra el cáncer de ano y, luego, informan cuántas siguen con vida cinco años después del diagnóstico.
Mucha gente espera que las tasas de supervivencia del cáncer de ano se informen por etapas numeradas, de 1 a 4. Sin embargo, el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) de los EE. UU. las informa basándose en cuánto se ha diseminado el cáncer. Esto se denomina clasificación resumida de la etapa y las categorías incluyen cáncer de ano localizado, regional y distante.
| Etapa | Tasa de supervivencia a los 5 años |
|---|---|
| Localizado: el cáncer se encuentra solo en el área anal. | 85 % |
| Regional: el cáncer se ha diseminado a los tejidos cercanos o a los ganglios linfáticos. | 70 % |
| Distante: el cáncer se ha diseminado a órganos distantes, como el hígado o los pulmones. | 36 % |
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