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Hidrocefalia

Infórmate sobre esta afección que puede poner en peligro la vida y hace que se acumule líquido en el cerebro. Puede causar una serie de síntomas, desde dolores de cabeza hasta falta de equilibrio.

Perspectiva general

La hidrocefalia es la acumulación de líquido cefalorraquídeo en espacios profundos del cerebro, o ventrículos. Esta acumulación puede agrandar los ventrículos y presionar el cerebro.

El líquido cefalorraquídeo por lo general fluye a través de los ventrículos del cerebro y alrededor del cerebro y la columna vertebral. Cuando hay un exceso de este líquido, la presión puede dañar el tejido cerebral y derivar en cambios en el pensamiento, el movimiento y otras funciones.

Existen varios tipos de hidrocefalia:

  • Hidrocefalia congénita. Este tipo comienza antes del nacimiento. Puede ocurrir porque el cerebro no se desarrolla como se espera en el útero o debido a alteraciones genéticas.
  • Hidrocefalia comunicante. En este caso, el líquido fluye a través de los ventrículos del cerebro sin obstrucciones. Sin embargo, el cuerpo no lo absorbe de forma correcta o produce una cantidad excesiva.
  • Hidrocefalia no comunicante. También llamada hidrocefalia obstructiva, ocurre cuando algo bloquea el flujo de líquido dentro del cerebro. El líquido se acumula detrás de la obstrucción, lo que hace que los ventrículos cercanos se agranden y aumenten la presión dentro del cráneo.
  • Hidrocefalia normotensiva. Este tipo, más frecuente en adultos mayores, hace que se agranden los ventrículos del cerebro, aunque la presión del líquido se mantiene dentro de un rango típico. Puede afectar la marcha, la memoria y el control de la vejiga.
  • Hidrocefalia ex vacuo. Este tipo ocurre después de la pérdida de tejido cerebral, a menudo debido a un accidente cerebrovascular, una lesión en la cabeza u otra afección. A medida que el cerebro se encoge, queda un espacio adicional. Este se llena de líquido, lo que hace que los ventrículos parezcan más grandes, aunque la presión en el cerebro suele mantenerse dentro de los niveles típicos.

La hidrocefalia puede producirse a cualquier edad, pero es más frecuente en bebés y en adultos mayores de 60 años. La cirugía puede ayudar a drenar el exceso de líquido y controlar la presión. Los tratamientos pueden controlar los síntomas derivados de la hidrocefalia.

Síntomas

Los síntomas de la hidrocefalia pueden variar según la edad.

Bebés

Los síntomas comunes de hidrocefalia en los bebés son los siguientes:

Cambios en la cabeza.

  • Una cabeza más grande de lo normal.
  • Aumento rápido del tamaño de la cabeza del bebé.
  • Abultamiento o tensión en la fontanela que está en la parte superior de la cabeza.

Síntomas físicos

  • Náuseas y vómitos.
  • Letargo, que es somnolencia o pereza.
  • Irritabilidad.
  • Mala alimentación.
  • Convulsiones.
  • Signo de sol poniente en los ojos, que miran fijamente hacia abajo.
  • Problemas con el tono muscular y la fuerza.

Niños pequeños y niños mayores

En caso de los niños pequeños y los niños mayores, algunos de los síntomas de la hidrocefalia son los siguientes:

Síntomas físicos

  • Dolor de cabeza.
  • Visión doble o borrosa.
  • Movimientos extraños de los ojos.
  • Agrandamiento de la cabeza del niño pequeño.
  • Somnolencia o pereza.
  • Náuseas o vómitos.
  • Problemas de equilibrio.
  • Mala coordinación.
  • Poco apetito.
  • Pérdida del control de la vejiga o necesidad frecuente de orinar.

Cambios conductuales y cognitivos.

  • Irritabilidad.
  • Cambios en la personalidad.
  • Deterioro del desempeño escolar.
  • Retrasos o dificultades con capacidades adquiridas con anterioridad, como caminar o hablar.

Adultos jóvenes y de mediana edad

Los síntomas frecuentes de la hidrocefalia en adultos jóvenes y de mediana edad incluyen los siguientes:

  • Dolor de cabeza.
  • Pereza.
  • Pérdida de coordinación o de equilibrio.
  • Pérdida del control de la vejiga o necesidad de orinar con frecuencia.
  • Problemas de visión.
  • Deterioro en la memoria, concentración y otras capacidades del pensamiento que pueden afectar el desempeño laboral.

Adultos mayores

En el caso de adultos de 60 años o más, algunos de los síntomas más frecuentes de hidrocefalia son:

  • Pérdida del control de la vejiga o necesidad de orinar con frecuencia.
  • Pérdida de la memoria.
  • Pérdida progresiva de otras capacidades de pensamiento o razonamiento.
  • Dificultad para caminar que, generalmente, se describe como arrastrar los pies o la sensación de tener los pies atascados.
  • Mala coordinación o poco equilibrio.

Cuándo consultar al médico

Busca atención médica de emergencia para bebés y niños pequeños con estos síntomas:

  • Llanto agudo.
  • Dificultades para succionar o alimentarse.
  • Vómitos recurrentes sin causa aparente.
  • Convulsiones.

Busca atención médica inmediata para otros síntomas de hidrocefalia en cualquier grupo de edad.

Más de una afección puede causar los síntomas asociados con la hidrocefalia. Es importante obtener un diagnóstico a tiempo y atención médica adecuada.

Causas

Ventrículos cerebrales

Tu cerebro flota en una tina de líquido cefalorraquídeo. Este líquido también llena los ventrículos, que son grandes estructuras abiertas ubicadas en lo profundo del cerebro. Los ventrículos llenos de líquido ayudan a mantener tu cerebro flotante y amortiguado.

La hidrocefalia ocurre cuando hay un problema en la forma en que el cuerpo produce o absorbe el líquido cefalorraquídeo. Se acumula un exceso de líquido porque se produce demasiado rápido o porque no se absorbe con la suficiente rapidez.

Los tejidos que recubren los ventrículos del cerebro producen líquido cefalorraquídeo. Este líquido fluye a través de los espacios internos del cerebro y luego se desplaza hacia las áreas que rodean el cerebro y la médula espinal. Los vasos sanguíneos absorben la mayor parte del líquido cefalorraquídeo en la capa externa del cerebro.

El líquido cefalorraquídeo desempeña un papel fundamental en mantener el cerebro sano. Cumple con las siguientes funciones:

  • Permitir que el cerebro flote para que no presione demasiado la base del cráneo.
  • Amortiguar el cerebro para protegerlo de movimientos repentinos o lesiones.
  • Eliminar los desechos producidos por las neuronas cerebrales.
  • Moverse entre el cerebro y la médula espinal para ayudar a controlar la presión dentro del cráneo y ajustarse a los cambios en el flujo sanguíneo.

El exceso de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos puede producirse por una de las siguientes razones:

  • Obstrucción del flujo. La causa más frecuente de la acumulación de líquido es una obstrucción que hace más lento o detiene el flujo del líquido cefalorraquídeo. Esto puede ocurrir entre los ventrículos del cerebro o entre los ventrículos y los espacios que rodean el cerebro.
  • Problemas para absorber líquidos. A veces, el cuerpo tiene dificultades para absorber el líquido cefalorraquídeo. Esto es menos frecuente y suele ocurrir después de una hinchazón o inflamación a causa de una enfermedad o lesión.
  • Producción excesiva de líquido. En casos poco frecuentes, el cerebro produce más líquido cefalorraquídeo del que el cuerpo puede absorber. La causa suele ser un tumor en el área que produce el líquido, como un tumor del plexo coroideo.

Factores de riesgo

En muchos casos, la causa de la hidrocefalia no está clara. Sin embargo, puede ser el resultado de enfermedades o de problemas que afectan el desarrollo cerebral antes del nacimiento.

Recién nacidos

La hidrocefalia que comienza antes o poco después del nacimiento se denomina hidrocefalia congénita. En los recién nacidos, las causas pueden ser las siguientes:

  • Desarrollo del sistema nervioso central de una manera que bloquea el flujo de líquido cefalorraquídeo.
  • Sangrado dentro del cerebro. Esta es una posible complicación del parto prematuro.
  • Una infección en el útero durante el embarazo, como rubéola o sífilis. Una infección puede causar hinchazón en los tejidos cerebrales de un feto.

Otras causas a cualquier edad

La hidrocefalia también puede desarrollarse más adelante en la vida debido a problemas de salud o lesiones. Estas pueden incluir las siguientes:

  • Tumores cerebrales o de la médula espinal.
  • Infecciones en el cerebro o la médula espinal, como meningitis o paperas.
  • Sangrado en el cerebro debido a un accidente cerebrovascular o a una lesión en la cabeza.
  • Otros tipos de lesión cerebral que afectan la forma en que el líquido cefalorraquídeo fluye o se absorbe.

Complicaciones

A menudo, la hidrocefalia empeora con el tiempo si no se trata. La falta de tratamiento puede llevar a problemas graves, como retrasos en el aprendizaje, discapacidades físicas o del desarrollo o la muerte. Si la hidrocefalia es leve y se trata a tiempo, muchas personas presentan pocas o ninguna complicación a largo plazo.

Prevención

La hidrocefalia no siempre se puede prevenir. En muchos casos, la causa es desconocida u ocurre antes del nacimiento. Pero ciertos pasos pueden reducir el riesgo, en especial en afecciones que llevan a la hidrocefalia más adelante en la vida.

Durante el embarazo

  • Recibe atención prenatal regular. Los controles de rutina ayudan a detectar infecciones y otros problemas que pueden afectar el desarrollo del cerebro. La atención prenatal también puede ayudar a reducir el riesgo de parto prematuro, que se asocia con sangrado en el cerebro y una mayor probabilidad de hidrocefalia.
  • Evita infecciones. La rubéola, la sífilis y otras infecciones durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de hidrocefalia. Las vacunas y una buena higiene pueden ayudar a prevenirlas.

A cualquier edad

  • Protégete contra infecciones. Las vacunas para enfermedades como la meningitis pueden reducir el riesgo de infecciones cerebrales.
  • Previene lesiones en la cabeza. Usa asientos para el automóvil, cascos y cinturones de seguridad para proteger el cerebro de traumatismos.
  • Trata las infecciones cerebrales a tiempo. El tratamiento rápido de infecciones como la meningitis o la encefalitis puede ayudar a prevenir complicaciones.
  • Controla las enfermedades. Los accidentes cerebrovasculares, tumores y ciertas lesiones pueden derivar en hidrocefalia. Cuidar la salud en general, como controlar la presión arterial, puede ayudar a reducir el riesgo.

¿Deberías vacunarte contra la meningitis?

Consulta a tu profesional de atención médica si tú o tu hijo deberían recibir la vacuna contra la meningitis, que en su día fue una causa común de hidrocefalia. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan la vacuna contra la meningitis para los preadolescentes y la dosis de refuerzo para los adolescentes.

También se recomienda la vacunación para niños más pequeños y para adultos que podrían tener un mayor riesgo de desarrollar meningitis por alguna de las siguientes razones:

  • Viajan a países donde la meningitis es común.
  • Tienen una enfermedad del sistema inmunitario llamada deficiencia en la vía terminal del complemento.
  • Tienen el bazo dañado o les han extirpado el bazo.
  • Viven en una residencia universitaria.
  • Se unen a las fuerzas armadas.

Diagnóstico

Generalmente, un diagnóstico de hidrocefalia se basa en lo siguiente:

  • Tus síntomas.
  • Un examen físico general.
  • Examen neurológico.
  • Estudios por imágenes del cerebro.

Examen neurológico para la hidrocefalia

El tipo de examen neurológico que se hará dependerá de la edad de la persona. Un profesional de atención médica puede hacer preguntas y utilizar pruebas sencillas para verificar la fuerza muscular, el movimiento, el equilibrio y los sentidos, como el tacto o la visión.

Obtención de imágenes del cerebro para la hidrocefalia

Los estudios por imágenes pueden ayudar a diagnosticar la hidrocefalia y también pueden identificar la causa de los síntomas. Las pruebas comunes son las siguientes:

  • Ecografía. Esta suele ser la primera prueba para los bebés porque es sencilla y de bajo riesgo. El dispositivo se coloca sobre la parte blanda, también llamada fontanela, en la parte superior de la cabeza del bebé. La ecografía también puede detectar la hidrocefalia antes del nacimiento durante un examen prenatal de rutina.
  • Resonancia magnética. Esta prueba emplea ondas de radio y un campo magnético para crear imágenes detalladas del cerebro. No produce dolor, pero es ruidosa y requiere que el paciente permanezca quieto. La resonancia magnética puede mostrar agrandamiento de los ventrículos y ayudar a encontrar la causa de la hidrocefalia o de los síntomas relacionados. Algunos niños podrían necesitar medicamentos para ayudarlos a estar tranquilos, lo que se conoce como sedación leve, aunque algunos hospitales utilizan una resonancia magnética más rápida que por lo general no la requiere. Esta es la prueba de elección para adultos con hidrocefalia.
  • Tomografía computarizada. Esta prueba por imágenes usa tecnología de rayos X especial para crear vistas transversales del cerebro. Es rápida e indolora, pero implica una pequeña cantidad de radiación. Las tomografías computarizadas muestran menos detalles que las resonancias magnéticas, por lo que se suelen usar en situaciones de emergencia.

Tratamiento

Sistema de derivación

Una derivación drena el exceso de líquido cefalorraquídeo del cerebro hacia otras partes del cuerpo, como el vientre o el pecho, donde puede absorberse con mayor facilidad.

Existen dos tratamientos quirúrgicos principales para la hidrocefalia.

Derivación para la hidrocefalia

El tratamiento más común para la hidrocefalia es una derivación, que es una sonda flexible con una válvula unidireccional. La válvula ayuda a drenar el exceso de líquido del cerebro a la velocidad correcta y en la dirección adecuada.

Un extremo de la sonda se coloca en un ventrículo dentro del cerebro. El resto de la sonda se introduce debajo de la piel, por lo general hasta el abdomen o, a veces, hacia el pecho. Esto permite que el líquido drene y el cuerpo lo absorba.

La mayoría de las personas con hidrocefalia necesitan la derivación de por vida. Las revisiones regulares son importantes para asegurarte de que funcione de forma correcta.

Ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo

Algunas personas pueden someterse a una cirugía llamada ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo para tratar la hidrocefalia. Durante el procedimiento, el cirujano usa una pequeña cámara de video para ver dentro del cerebro y hace un pequeño orificio en la parte inferior de uno de los ventrículos. Esta abertura permite que el líquido adicional salga del cerebro, lo que ayuda a aliviar la presión.

Complicaciones de la cirugía

Tanto la derivación como la ventriculostomía endoscópica son procedimientos quirúrgicos para la hidrocefalia que pueden derivar en complicaciones. Los sistemas de derivación pueden detener el drenaje del líquido cefalorraquídeo, o estos pueden regular mal el drenaje debido a problemas mecánicos, obstrucciones o infecciones. Entre las complicaciones de la cirugía de ventriculostomía endoscópica, se encuentran el sangrado y las infecciones.

Los problemas que surjan después de la cirugía requieren atención médica inmediata. En ocasiones, puede ser necesaria otra cirugía u otro tratamiento. Llama al profesional de atención médica de inmediato si tienes fiebre o cualquier síntoma de hidrocefalia.

Otros tratamientos

Algunas personas con hidrocefalia, en especial los niños, pueden necesitar terapias de apoyo. La necesidad de estas terapias depende de las complicaciones a largo plazo de la hidrocefalia.

Los equipos de atención médica de los niños pueden incluir los siguientes:

  • Un pediatra o fisiatra, que supervisa el plan de tratamiento y la atención médica.
  • Un neurólogo pediátrico, que se especializa en el diagnóstico y el tratamiento de afecciones neurológicas en niños.
  • Un terapeuta ocupacional, que se especializa en la terapia para desarrollar habilidades cotidianas.
  • Un terapeuta del desarrollo, que se especializa en la terapia para ayudar a tu hijo a desarrollar conductas y habilidades sociales e interpersonales adecuadas para su edad.
  • Un profesional de la salud mental, como un psicólogo o un psiquiatra.
  • Un trabajador social, que ayuda a la familia a obtener los servicios necesarios y a planificar las transiciones en la atención médica.

Los niños que van a la escuela pueden necesitar educación especial. Los maestros de educación especial se ocupan de los problemas de aprendizaje, determinan las necesidades educativas y ayudan a encontrar los recursos necesarios.

Los adultos con complicaciones más graves pueden necesitar los servicios de terapeutas ocupacionales o trabajadores sociales. O pueden necesitar consultar a especialistas en la atención médica de la demencia u otros especialistas.

En el caso de los adultos con hidrocefalia normotensiva que no presenta síntomas, es posible que no sea necesario ningún tratamiento. En estos casos, puede ser necesario solo un control, ya que pueden pasar muchos años hasta que aparezcan los síntomas.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Con la ayuda de tratamientos y servicios educativos, muchas personas con hidrocefalia viven con pocas limitaciones.

Si tienes un hijo con hidrocefalia, hay muchos recursos disponibles para ofrecerle apoyo emocional y médico. Los niños con discapacidades del desarrollo pueden ser elegibles para recibir atención médica y otros servicios de apoyo. Obtén información en la agencia de servicios sociales de tu estado o condado.

Los hospitales y las organizaciones que trabajan para las personas con discapacidades son buenos recursos de apoyo emocional y práctico. Los miembros del equipo de atención médica también pueden ayudarte. Solicita ayuda para conectarte con otras familias que también se enfrentan a la hidrocefalia.

Los adultos que se enfrentan a la hidrocefalia pueden encontrar información valiosa en las organizaciones dedicadas a la educación y el apoyo para las personas con hidrocefalia, como la Hydrocephalus Association (Asociación de Hidrocefalia).

Preparación antes de la cita

El momento de diagnosticar a un niño con hidrocefalia puede depender de los síntomas y del momento en que aparecieron los problemas. También depende de si hubo factores de riesgo para la hidrocefalia durante el embarazo o el parto. Algunas veces, la hidrocefalia se puede diagnosticar al momento del nacimiento o antes.

Consultas de control del niño sano

Es importante que lleves a tu hijo a todas las consultas para control del niño sano programadas con regularidad. Los profesionales de atención médica controlarán el desarrollo de tu hijo en áreas clave, como las siguientes:

  • Tamaño de la cabeza, velocidad del crecimiento de la cabeza y crecimiento del cuerpo en general.
  • Fuerza y tono muscular.
  • Coordinación.
  • Postura.
  • Habilidades motoras adecuadas para la edad.
  • Habilidades sensoriales como visión, audición y tacto.

Las preguntas que debes estar preparado para responder durante los controles regulares pueden incluir:

  • ¿Qué preocupaciones tienes acerca del crecimiento o el desarrollo de tu hijo?
  • ¿Tu hijo come bien?
  • ¿Cómo reacciona tu hijo al tacto?
  • ¿Está tu hijo alcanzando determinados hitos del desarrollo, como rodar, empujar para levantarse, sentarse, gatear, caminar o hablar?

Cómo prepararse para otras consultas de atención médica

Lo más probable es que empieces por consultar con el profesional de atención médica de tu hijo o con el tuyo. Es posible que te remitan a un neurólogo, que es un médico que se especializa en afecciones del cerebro y el sistema nervioso.

Prepárate para responder las siguientes preguntas sobre tus síntomas o los de tu hijo:

  • ¿Qué síntomas has notado? ¿Cuándo comenzaron?
  • ¿Cambiaron estos síntomas con el tiempo?
  • ¿Incluyen náuseas o vómitos?
  • ¿Tienen tú o tu hijo algún problema de la vista?
  • ¿Tú o tu hijo tienen dolor de cabeza o fiebre?
  • ¿Has notado cambios en la personalidad, como aumento de la irritabilidad?
  • ¿Ha cambiado el rendimiento escolar de tu hijo?
  • ¿Has notado nuevos problemas en el movimiento o la coordinación?
  • ¿Tiene tu hijo problemas para dormir o poca energía?
  • ¿Tuvo tu bebé convulsiones?
  • ¿Ha tenido tu bebé dificultades para comer o respirar?
  • En el caso de los niños mayores y los adultos, ¿incluyen los síntomas la pérdida de control de la vejiga y la necesidad frecuente de orinar?
  • ¿Han tenido tú o tu hijo alguna lesión en la cabeza recientemente?
  • ¿Han comenzado tú o tu hijo a tomar medicamentos nuevos recientemente?
Last Updated: March 17th, 2026