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Home Health Library Enfermedades y Condiciones Acoustic neuroma (vestibular schwannoma)

Neurinoma del acústico (schwannoma vestibular)

Este tumor no canceroso a veces puede crecer en un nervio de la cabeza, lo que causa pérdida auditiva y problemas de equilibrio.

Perspectiva general

Neurinoma del acústico y nervios facial y vestibulococlear

Un neurinoma del acústico crece entre el nervio vestibulococlear y el nervio facial dentro del conducto auditivo interno. La presión del tumor sobre estos nervios puede causar pérdida auditiva, zumbido en los oídos y debilidad facial.

El neurinoma del acústico, también llamado schwannoma vestibular, es un tumor no canceroso que se forma en el nervio principal que conecta el oído interno con el cerebro. Estos tumores se consideran benignos, lo que significa que no son cancerosos y no se diseminan a otras partes del cuerpo. El nervio afectado es el nervio vestibulococlear. Hay uno a cada lado de la cabeza. El nervio vestibulococlear afecta directamente el equilibrio y la audición. Un neurinoma del acústico puede causar pérdida auditiva, zumbidos en el oído y problemas de equilibrio.

El neurinoma del acústico puede afectar ambos oídos, pero por lo general solo afecta uno. También puede causar entumecimiento o debilidad en los músculos del lado afectado de la cara.

Los neurinomas del acústico son un tipo de tumor de los nervios periféricos. Se forman a partir de células de Schwann, que ayudan a proteger y apoyar las células nerviosas del cuerpo, incluido el nervio vestibular. El nervio vestibular forma parte del sistema nervioso periférico. Aunque los neurinomas del acústico crecen dentro del cráneo, cerca del tronco cerebral, no se forman a partir del tejido cerebral y no se clasifican como tumores del sistema nervioso central. Los neurinomas del acústico a veces se consideran un tipo de tumor cerebral benigno debido a su ubicación, aunque técnicamente no lo son.

Estos tumores suelen aumentar de tamaño de forma más lenta. En casos poco comunes, pueden crecer lo suficiente como para presionar el cerebro y afectar funciones vitales.

El neurinoma del acústico es un tipo poco común de tumor benigno. Cada año, se diagnostica a menos de 1 de cada 20 000 personas. El riesgo de neurinoma del acústico aumenta con la edad. Cada año, se diagnostica a aproximadamente 1 de cada 5 000 personas mayores de 70 años.

Los tratamientos para el neurinoma del acústico incluyen la observación, la radiación y la extirpación quirúrgica.

Síntomas

Los síntomas de un neurinoma del acústico suelen ser fáciles de pasar por alto y pueden tardar años en aparecer, ya que estos tumores crecen muy lentamente. Los neurinomas del acústico suelen crecer a un ritmo aproximado de 1 milímetro por año. Eso equivale aproximadamente al grosor de una tarjeta de crédito. Algunos pueden crecer un poco más rápido, pero es posible que otros mantengan el mismo tamaño durante años.

Es posible que tengas síntomas por un neurinoma del acústico debido a la presión que ejerce el tumor sobre el nervio vestibulococlear. El tumor también puede ejercer presión sobre el nervio facial, que controla los músculos de la cara, y sobre el nervio trigémino, que afecta la sensibilidad facial. Esto puede causar entumecimiento en la cara o dificultad para moverla. El neurinoma del acústico no suele causar dolor en el cuello. Un neurinoma del acústico también puede afectar los vasos sanguíneos y otras estructuras del cerebro.

A medida que el tumor crece, los síntomas pueden volverse más evidentes o empeorar.

Entre los signos y síntomas comunes de un neurinoma del acústico, podemos enumerar los siguientes:

  • Pérdida auditiva, que en general ocurre progresivamente en el transcurso de meses o años. En algunos casos poco comunes, la pérdida auditiva puede ser repentina. La pérdida auditiva suele afectar solo a un oído o es más grave en uno de ellos.
  • Zumbidos en el oído afectado, lo que se conoce como tinnitus.
  • Pérdida de equilibrio o sensación de inestabilidad.
  • Mareos.
  • Entumecimiento facial y, en casos muy poco frecuentes, debilidad o pérdida del movimiento muscular.

Pérdida auditiva y neurinoma del acústico

La pérdida auditiva relacionada con un neurinoma del acústico se considera una pérdida auditiva neurosensorial. Esto quiere decir que lo que causó la pérdida auditiva fue un daño en el oído interno o en los nervios responsables de la audición, y no una acumulación u obstrucción que afecta la audición.

La pérdida auditiva causada por un neurinoma del acústico puede seguir un patrón concreto. La mayoría de las personas con neurinomas del acústico pierden la audición en un solo oído. Esto se observa en aproximadamente 9 de cada 10 personas con un neurinoma del acústico.

La pérdida auditiva relacionada con neurinomas del acústico suele comenzar con dificultades para oír los sonidos agudos. La dificultad para oír tiende a empeorar con el tiempo. En algunas personas, la audición se pierde lentamente a largo plazo. En otras, se pierde más repentinamente. La pérdida auditiva repentina no es común. A veces, la audición se puede recuperar parcialmente, pero, en general, la pérdida auditiva sigue empeorando, incluso si el tumor mantiene su tamaño.

Las personas que tienen pérdida auditiva debido a un neurinoma del acústico pueden notar lo siguiente:

  • Dependen más de un oído para escuchar.
  • Piden a las personas que hablen a su oído "bueno" durante las conversaciones.
  • Tienen dificultades para saber de dónde vienen las voces.
  • Les cuesta seguir conversaciones en lugares concurridos.
  • Sienten que las voces suenan apagadas o poco claras, aun cuando el volumen parece lo suficientemente alto.
  • Tienen tinnitus, que es un zumbido en los oídos.

Los neurinomas del acústico no suelen causar los síntomas que se observan comúnmente en otros tumores cerebrales, como dolor de cabeza, pérdida de memoria, dolor en el cuello y dificultad para pensar. Estos síntomas son poco comunes y, en general, solo se presentan si el tumor aumenta de tamaño lo suficiente como para ejercer presión sobre las estructuras cerebrales cercanas.

En casos excepcionales, un neurinoma del acústico puede crecer lo suficiente como para comprimir el tronco cerebral y poner en riesgo la vida.

Cuándo consultar al médico

Consulta con un profesional de atención médica si notas pérdida auditiva en un oído, zumbidos o problemas de equilibrio.

El diagnóstico temprano de un neurinoma del acústico puede ayudarte a evitar que el tumor crezca lo suficiente como para causar complicaciones, como la pérdida auditiva total.

Causas

Los expertos no entienden muy bien qué causa el neurinoma del acústico. En la mayoría de las personas con neurinoma del acústico, no se identifica una causa específica.

En algunas personas, el tumor está relacionado con una alteración en un gen del cromosoma 22. Este gen produce una proteína que ayuda a controlar la multiplicación de células de Schwann, que recubren y protegen los nervios. Cuando el gen no funciona correctamente, estas células pueden multiplicarse de manera descontrolada y formar un tumor.

La alteración genética puede estar relacionada con una afección poco común llamada schwannomatosis relacionada con la neurofibromatosis tipo 2. La afección antes se conocía como neurofibromatosis tipo 2. Las personas con esta afección suelen tener tumores en los nervios de la audición y del equilibrio en ambos lados de la cabeza. Estos tumores se llaman schwannomas vestibulares bilaterales.

Factores de riesgo

Patrón de la herencia autosómica dominante

En un patrón hereditario autosómico dominante, el gen alterado es un gen dominante. Está ubicado en uno de los autosomas, que son los cromosomas no sexuales. Solo se necesita un gen alterado para que alguien tenga este tipo de afección. Una persona con una afección autosómica dominante, en este caso, el padre, tiene una posibilidad del 50 % de tener un hijo o una hija con un gen alterado y una posibilidad del 50 % de tener un hijo o una hija no afectados.

El neurinoma del acústico tiene un factor de riesgo confirmado.

Riesgo de la schwannomatosis relacionada con la neurofibromatosis tipo 2 y el neurinoma del acústico

El único factor de riesgo confirmado para los neurinomas del acústico es que tu padre o tu madre tengan la afección genética poco común llamada schwannomatosis relacionada con la neurofibromatosis tipo 2. Sin embargo, solo un pequeño número de personas con neurinomas del acústico tiene la afección.

Una característica típica de la neurofibromatosis tipo 2 es la aparición de neurinomas del acústico en el nervio vestibulococlear en ambos lados de la cabeza. Las personas con neurofibromatosis tipo 2 también pueden tener tumores en otros nervios.

La neurofibromatosis tipo 2 se considera una afección autosómica dominante. Esto significa que el gen relacionado con esta afección solo puede transmitirse a un niño por parte del padre o de la madre. Cada niño cuyo padre o madre padece la enfermedad tiene una posibilidad del 50 % de heredar el gen.

Exposición al ruido y riesgo de neurinomas del acústico

Las investigaciones demuestran que la exposición a ruidos fuertes durante muchos años no solo puede afectar la audición, sino que también puede relacionarse con un riesgo ligeramente mayor de tener un neurinoma del acústico. Aun así, el riesgo general es bajo, pero estos hallazgos sugieren que la exposición prolongada al ruido puede afectar tu salud de otras formas, además de causar pérdida auditiva.

Complicaciones

Si un neurinoma del acústico se agranda o no se trata, puede causar complicaciones. Las complicaciones más comunes incluyen la pérdida auditiva y los problemas de equilibrio. Sin embargo, los tumores más grandes también pueden afectar los nervios y las estructuras cerebrales cercanas y causar problemas de salud más graves.

Síntomas comunes de muchos neurinomas del acústico

  • Pérdida auditiva en un solo oído que suele ser permanente.
  • Tinnitus, que es un zumbido en los oídos.
  • Problemas de equilibrio o inestabilidad, a veces con episodios breves de vértigo.

Es más probable si los neurinomas del acústico son grandes o no se han tratado.

  • Entumecimiento facial cuando está afectado el nervio trigémino, y debilitamiento facial cuando está implicado el nervio facial.
  • Dolores de cabeza o presión causados por el apiñamiento del tronco cerebral.
  • Ataxia, es decir, empeoramiento del equilibrio y dificultades para caminar.
  • Hidrocefalia, que es la acumulación de líquido en el cráneo que puede presentarse cuando un neurinoma del acústico grande bloquea el flujo de líquido cefalorraquídeo entre el cerebro y la médula espinal. Esta afección aumenta la presión dentro de la cabeza y puede causar malestar estomacal, vómitos, somnolencia o cambios en la visión.
  • Dificultad para tragar o cambios en la voz, que pueden presentarse en casos poco frecuentes si los tumores muy grandes afectan los nervios craneales inferiores.

Situaciones especiales

  • En la neurofibromatosis tipo 2, los tumores pueden presentarse en ambos lados de la cabeza, lo que puede causar pérdida auditiva en ambos oídos.

Diagnóstico

Un neurinoma del acústico puede ser difícil de diagnosticar en las etapas iniciales, ya que sus síntomas se presentan gradualmente y pueden pasar inadvertidos. Síntomas comunes como la pérdida auditiva también están relacionados con muchos otros problemas del oído medio e interno.

Después de preguntarte sobre tus síntomas, un miembro del equipo de atención médica te hará un examen de oído. Es posible que debas hacer las siguientes pruebas:

  • Pruebas de audición. Esta prueba se llama audiometría, y la hace un audiólogo, que es un especialista en audición. Durante la prueba, se envían sonidos de distintos tonos a un oído por vez. Debes indicar cada vez que escuchas el sonido. Cada tono se repite a niveles más bajos para saber cuándo apenas puedes escuchar. El audiólogo también puede usar palabras para evaluar tu audición. Una prueba de audición por sí sola no puede confirmar si tienes un neurinoma del acústico. Sin embargo, suele ser uno de los primeros pasos que los equipos de atención médica toman para investigar la pérdida auditiva o los zumbidos en los oídos. Si la prueba revela ciertos patrones, se puede solicitar una resonancia magnética para detectar un neurinoma del acústico.
  • Obtención de imágenes. Para diagnosticar un neurinoma del acústico se suele usar una resonancia magnética con contraste. Esta prueba por imágenes puede detectar tumores de tan solo 1 a 2 milímetros de diámetro. Si no se puede hacer una resonancia magnética, es posible que te hagan una tomografía computarizada. Sin embargo, las tomografías computarizadas pueden pasar por alto tumores pequeños.

Debido a que otras afecciones, como la enfermedad de Ménière, pueden causar síntomas similares, las pruebas son especialmente importantes. Las pruebas de audición ayudan a identificar patrones de pérdida auditiva, mientras que los estudios de obtención de imágenes como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas pueden detectar un tumor. En conjunto, estas evaluaciones ayudan a los médicos a distinguir con precisión entre ambas afecciones.

Tratamiento

Radiocirugía estereotáctica con bisturí de rayos gamma

En la tecnología de radiocirugía estereotáctica, se usan numerosos rayos gamma de baja intensidad para administrar una dosis precisa de radiación a un objetivo.

El tratamiento de un neurinoma del acústico generalmente no puede recuperar la audición que ya se ha perdido. Pero, si el tumor se detecta a tiempo, la cirugía o la radiación a veces pueden ayudar a conservar la audición. Si ya perdiste gran parte de tu audición, tu equipo de atención médica puede aconsejarte sobre las formas de manejar esta pérdida. Algunas opciones son audífonos e implantes de cóclea. En casos excepcionales, puede ser útil un implante auditivo de tronco cerebral, que es un dispositivo especial que envía señales sonoras directamente al cerebro.

El tratamiento de un neurinoma del acústico puede variar según lo siguiente:

  • El tamaño y la velocidad de crecimiento del neurinoma del acústico
  • Tu salud en general
  • Tus signos y síntomas

Existen tres enfoques de tratamiento para el neurinoma del acústico: observación, cirugía o radioterapia.

Supervisión

Tú y tu equipo de atención médica pueden decidir vigilar un neurinoma del acústico si es pequeño y no crece, o si crece lentamente. Esta estrategia, también llamada espera vigilante, puede ser una opción si el neurinoma del acústico causa pocos síntomas, o no causa ninguno. También se recomienda la espera vigilante si eres una persona mayor o si no eres un buen candidato para recibir un tratamiento más agresivo, como la cirugía.

Mientras estés en espera vigilante, necesitarás pruebas regulares de obtención de imágenes y de audición, por lo general, cada 6 o 12 meses. Estas pruebas pueden determinar si el tumor está creciendo y con qué rapidez. Si las imágenes muestran que el tumor está creciendo o causa síntomas más graves, es posible que necesites cirugía o radioterapia.

Cirugía

Es posible que necesites cirugía para extirpar un neurinoma del acústico, especialmente si el tumor presenta estas características:

  • Continúa creciendo
  • Es muy grande
  • Causa síntomas

Los cirujanos pueden usar diferentes técnicas para extirpar un neurinoma del acústico. Por lo general, la cirugía de un neurinoma del acústico implica una craneotomía. Se trata de una cirugía que consiste en retirar una parte del cráneo. Se pueden usar varios métodos diferentes de craneotomía para extirpar un neurinoma del acústico. El método depende del tamaño del tumor, tu audición y otros factores individuales.

Los cirujanos usan tres métodos principales para la cirugía de craneotomía con el fin de extraer un neurinoma del acústico:

  • Retrosigmoideo. También llamado suboccipital, este es el método más común, que se hace a través de una abertura detrás de la oreja. Se puede usar para tumores de diversos tamaños y, en ocasiones, permite conservar la audición.
  • Translaberíntico. Se hace a través del hueso del oído interno. Este método sacrifica la audición, pero le da al cirujano un amplio campo de visión para extirpar tumores más grandes de manera segura y proteger el nervio facial. Se puede recomendar cuando ya se ha perdido una parte significativa de la audición.
  • Fosa media. Se hace a través de una pequeña abertura por encima de la oreja. Por lo general, este método se elige para tumores pequeños cuando conservar la audición es el objetivo principal.

Los objetivos principales de la cirugía son extirpar la mayor parte posible del tumor y preservar el nervio facial, que controla los músculos de la cara. En algunos casos, no es posible extirpar completamente el tumor. Si el tumor está muy cerca del tronco cerebral o del nervio facial, el cirujano puede dejar una pequeña porción para evitar complicaciones graves.

Antes de la cirugía, es posible que te hagan una resonancia magnética del cerebro. La resonancia magnética es la prueba por imágenes preferida porque muestra el tamaño y el lugar exacto del tumor, así como su relación con los nervios cercanos y otras estructuras cerebrales. Esta información ayuda a tu cirujano a planificar el método más seguro y eficaz.

Por lo general, la cirugía se hace con anestesia general. El tumor se extirpa, ya sea a través del oído interno o mediante una abertura en el cráneo, según el método quirúrgico elegido.

Como con cualquier cirugía, existen algunos riesgos. Es posible perder la audición del lado del tumor. Los problemas de equilibrio son comunes justo después del procedimiento, pero suelen mejorar con el tiempo. En algunos casos, los nervios responsables de la audición, el equilibrio o los músculos faciales pueden irritarse o dañarse durante la cirugía, lo que quizás lleve a cambios duraderos.

Algunas complicaciones de la cirugía pueden incluir:

  • Fuga de líquido cefalorraquídeo. Puede haber una fuga de líquido cefalorraquídeo en la zona donde se hizo la cirugía.
  • Pérdida auditiva.
  • Debilidad o entumecimiento facial.
  • Tinnitus, que es un zumbido en los oídos.
  • Problemas de equilibrio.
  • Dolores de cabeza persistentes.
  • En casos poco comunes, meningitis, que es una infección del líquido cefalorraquídeo.
  • En casos muy poco comunes, accidente cerebrovascular, o sangrado en el cerebro.

La recuperación después de la cirugía de un neurinoma del acústico varía según el tamaño del tumor y el método quirúrgico. La hospitalización suele durar de 3 a 7 días. Es posible que necesites pasar varias semanas en casa para descansar. Los problemas de equilibrio suelen mejorar en semanas o meses a medida que el cerebro se adapta. La fatiga puede durar varios meses. La recuperación completa puede tardar semanas o meses, aunque algunos cambios relacionados con los nervios, como la pérdida auditiva, son permanentes.

Radioterapia

Existen varios tipos de radioterapia para tratar un neurinoma del acústico, como los siguientes:

  • La radiocirugía estereotáctica es una forma de radioterapia altamente focalizada que se usa con frecuencia para tratar neurinomas del acústico pequeños, normalmente de menos de 2,5 centímetros de tamaño. Este es casi el tamaño de un maní (cacahuete). También puede recomendarse si eres una persona mayor o si tus afecciones de salud hacen que la cirugía sea demasiado arriesgada.
  • La radioterapia estereotáctica fraccionada es otro tipo de tratamiento con radiación para el neurinoma del acústico. Con este tratamiento, se aplican pequeñas dosis de radiación en varias sesiones para hacer más lento el crecimiento del tumor. Esto ayuda a proteger el tejido cerebral sano cercano.
  • La terapia con rayo de protones es otro tipo de tratamiento con radiación para el neurinoma del acústico. Este tratamiento usa protones, que son pequeñas partículas, para atacar el tumor. El método disminuye la cantidad de radiación que llega a las partes sanas del cerebro.

¿Cómo se usa la cirugía con bisturí de rayos gamma para tratar neurinomas del acústico?

El bisturí de rayos gamma es una de las formas más comunes de radiocirugía estereotáctica. Usa pequeños rayos gamma para enviar una dosis precisa de radiación directamente al tumor. Otros sistemas, como CyberKnife y la radiocirugía basada en aceleradores lineales, funcionan de manera similar y moldean múltiples haces de radiación para que se dirijan al tumor. Esto permite que el tratamiento se lleve a cabo sin una incisión y ayuda a proteger el tejido circundante del cerebro y los nervios.

El objetivo de la radiocirugía es detener el crecimiento del tumor, preservar la función normal del nervio facial y, en algunos casos, preservar la audición. Los efectos se generan lentamente, por lo que pueden pasar semanas, meses o incluso años hasta que se puedan ver cambios. El equipo de atención médica vigila tu evolución con resonancias magnéticas y pruebas de audición de seguimiento.

Estos son algunos de los riesgos y efectos secundarios de la radiocirugía:

  • Cambios en la audición, incluida la pérdida auditiva
  • Tinnitus, que es un zumbido en los oídos
  • Debilidad o entumecimiento en la cara
  • Equilibrio reducido
  • Posibilidad de que el tumor siga creciendo y necesite tratamiento adicional

Resultados después de la cirugía o radiocirugía para el neurinoma del acústico

Las investigaciones que analizan numerosos estudios demuestran que tanto la cirugía como la radiocirugía son tratamientos eficaces para los neurinomas del acústico. Esto es lo que las personas deben saber:

  • Control del tumor. Tanto la cirugía como la radiocirugía son eficaces para controlar el crecimiento del tumor. En el caso de tumores más pequeños, los resultados son similares. Para los tumores más grandes, la cirugía ofrece un mejor control a largo plazo.
  • Audición. La pérdida auditiva es común después de cualquiera de los dos tratamientos. La radiocirugía tiende a preservar la audición en más personas que la cirugía, especialmente cuando el tumor es pequeño.
  • Función del nervio facial. Inmediatamente después de la cirugía, algunas personas pueden presentar debilitamiento facial, aunque la mayoría se recupera con el tiempo. La radiocirugía tiene más probabilidades de conservar la función del nervio facial en general.
  • Otros síntomas. Es más probable que la cirugía haga que mejoren los síntomas como el tinnitus, el vértigo, la inestabilidad y el entumecimiento facial. La radiocirugía no suele mejorar estos síntomas, pero, en general, causa menos problemas nuevos en los nervios.

¿Los neurinomas del acústico pueden volver a aparecer después del tratamiento?

Sí, el neurinoma del acústico a veces puede reaparecer después del tratamiento. El riesgo depende de cómo se haya tratado.

  • Después de la cirugía. Si el tumor se extirpa por completo, no es común que vuelva a aparecer. En general, la probabilidad es de menos del 5 %. Sin embargo, cuando se deja una parte del tumor para proteger los nervios cercanos o el tronco cerebral, la probabilidad de que vuelva a aparecer es del 10 % al 20 %.
  • Después de la radiocirugía. Los tratamientos como el bisturí de rayos gamma y CyberKnife están diseñados para detener el crecimiento del tumor, no para extirparlo. La mayoría de los tumores mantienen su tamaño o se achican, pero en aproximadamente el 5 % al 10 % de los casos, el tumor puede seguir creciendo o volver a aparecer más adelante.

Seguimiento después de un tratamiento para neurinomas del acústico

Se recomienda hacer resonancias magnéticas periódicas después de la cirugía o la radiocirugía. Estas resonancias ayudan a comprobar si el tumor ha mantenido el mismo tamaño o si se necesita tratamiento adicional.

¿Los neurinomas del acústico pueden achicarse por sí solos?

La mayoría de los neurinomas del acústico crecen lentamente. Algunos dejan de crecer durante años. En casos excepcionales, los estudios han demostrado que un neurinoma del acústico puede achicarse ligeramente sin tratamiento. Sin embargo, no es común ni es posible predecir en qué tumores puede ocurrir. Por esta razón, es importante hacer resonancias magnéticas regulares si tú y tu equipo de atención médica deciden vigilar el neurinoma del acústico. Esta vigilancia también se conoce como observación o espera vigilante.

¿Cuáles son los riesgos de no tratar los neurinomas del acústico?

Si no se trata, un neurinoma del acústico puede seguir creciendo y causar complicaciones permanentes. Entre ellas se incluyen pérdida auditiva (en general, de un oído), zumbidos en los oídos y problemas de equilibrio. Los tumores más grandes pueden ejercer presión sobre los nervios cercanos y causar entumecimiento o debilitamiento facial. En casos poco comunes, los tumores muy grandes pueden bloquear el flujo del líquido cefalorraquídeo y causar hidrocefalia, que es la acumulación peligrosa de líquido y presión en el cerebro.

Tratamiento complementario

Además del tratamiento para extirpar o detener la proliferación del tumor, las terapias de apoyo pueden ayudar a reducir tus síntomas. Las terapias ayudan a aliviar los mareos, los problemas de equilibrio y otras complicaciones. Para la pérdida auditiva, puedes usar implantes de cóclea u otros tratamientos.

Estilo de vida y remedios caseros

Ningún remedio natural, vitamina ni cambio en el estilo de vida puede achicar o curar un neurinoma del acústico, también llamado schwannoma vestibular. Debido a que este tumor se forma a partir de las células de Schwann en el nervio responsable de la audición y el equilibrio, requiere observación médica y, en algunos casos, tratamiento, como cirugía o radiocirugía. Los hábitos saludables como reducir la exposición al ruido, controlar el estrés, comer sano y hacer ejercicio pueden favorecer el bienestar general, pero no impiden que el tumor siga creciendo.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Afrontar la posibilidad de tener pérdida auditiva y parálisis facial puede ser muy estresante. También puede ser difícil decidir qué método de tratamiento es el mejor para ti. Las siguientes recomendaciones pueden ser útiles:

  • Infórmate acerca de los neurinomas del acústico. Cuanto más sepas, mejor preparado puedes estar para tomar buenas decisiones acerca del tratamiento. Te puede ayudar a conversar con un consejero o trabajador social además de hablar con el equipo de atención médica y el audiólogo. O bien, te puede ser útil hablar con otras personas que hayan tenido un neurinoma del acústico. Puede ayudarte a conocer más sobre sus experiencias durante el tratamiento y después de este.
  • Mantén un sistema de apoyo sólido. La familia y los amigos pueden ayudarte mientras atraviesas este momento difícil. También puede ser muy reconfortante conectar con otras personas que tienen un neurinoma del acústico y que entienden lo que estás viviendo. Un miembro del equipo de atención médica o un trabajador social pueden hacer que te comuniques con un grupo de apoyo. O bien, puedes encontrar un grupo de apoyo presencial o en línea a través de la Acoustic Neuroma Association (Asociación de Neurinomas del Acústico).

Preparación antes de la cita

Es posible que primero consultes a un profesional de atención médica. Esta persona puede remitirte a un especialista en afecciones de oído, nariz y garganta. O bien, puede remitirte a un médico capacitado en cirugías del cerebro y el sistema nervioso, conocido como neurocirujano. A continuación, encontrarás información que ayudará a prepararte para la cita médica.

Qué puedes hacer

Cuando programes la cita, pregunta si debes hacer algo para prepararte, como ayunar antes de una prueba determinada. Prepara una lista de lo siguiente:

  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que estés tomando.
  • Si es posible, pídele a algún familiar o amigo que te acompañe. A veces, puede ser difícil recordar toda la información recibida durante una cita médica. Es posible que la persona que te acompañe recuerde información que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Escribe las preguntas que quieras hacerle a tu equipo de atención médica.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo. Estas son algunas preguntas básicas sobre el neurinoma del acústico que puedes hacer:

  • ¿Cuál puede ser la causa de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles para mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas deben hacerme?
  • ¿Qué opciones de tratamiento están disponibles?
  • ¿Cuál me recomienda?
  • ¿Cuál es la probabilidad de padecer efectos secundarios relacionados con cada opción de tratamiento?
  • ¿Qué sucede si no hago nada?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme a casa? ¿Qué sitios web recomienda visitar?

Además de las preguntas que preparaste, no dudes en hacer cualquier otra pregunta que surja durante la cita médica.

Qué esperar del médico

Te harán algunas preguntas. Si te preparas para responderlas, tendrás más tiempo para hablar sobre los temas que necesitas aclarar. Es posible que te pregunten lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido constantes o intermitentes?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Tienes algún familiar con neurinoma del acústico?
  • ¿Puedes escuchar con el oído afectado? Por ejemplo, ¿puedes usar el teléfono en ese oído? ¿Te ayuda ese oído a saber de dónde proviene el sonido?
  • ¿Tienes dolores de cabeza habituales actualmente o los tuviste en el pasado?
Last Updated: March 13th, 2026