Problema grave durante el embarazo que afecta la placenta, órgano que aporta oxígeno y nutrientes al bebé por nacer, también llamado feto.
El desprendimiento de placenta ocurre cuando la placenta se separa de la pared interna del útero. A menudo, se desconoce la causa. Pero puede deberse a una lesión en el abdomen, como un accidente automovilístico o una caída. También puede ocurrir si el útero pierde rápidamente líquido amniótico, el líquido trasparente que rodea y protege al bebé.
El desprendimiento de placenta puede causar sangrado de la vagina y dolor en el abdomen o la espalda. El dolor abdominal y el dolor en la espalda a menudo comienzan repentinamente. La zona abdominal puede estar sensible o rígida. También es posible que se tengan sensaciones de tensión y relajación en el útero, denominadas contracciones. Los síntomas suelen aparecer después de las 20 semanas de embarazo.
Si es demasiado pronto para que nazca el bebé, es posible que se deba vigilar el embarazo en el hospital. Es posible que la persona embarazada necesite tomar medicamentos que ayuden a los pulmones y al cerebro del bebé. Si el embarazo está cerca de la fecha de parto, se puede optar por un parto vaginal o por un método más rápido, como la cesárea. La persona embarazada puede necesitar una transfusión de sangre en caso de sangrado grave.