Una afección crónica que implica cansancio y dolor corporal generalizado.
La fibromialgia es más común en las mujeres que en los hombres. Los antecedentes familiares también son un factor de riesgo. Una persona puede tener más probabilidades de padecer fibromialgia si uno de sus padres o un hermano la padece. Algunas otras enfermedades también aumentan el riesgo de fibromialgia. Entre ellas están la osteoartritis, la artritis reumatoide y el lupus.
Los síntomas de la fibromialgia incluyen dolor en todo el cuerpo que ha durado, al menos, tres meses. A menudo, el dolor se describe como un dolor sordo constante. El cansancio, también llamado fatiga, es otro síntoma clave. Una persona también puede tener problemas para prestar atención y concentrarse en tareas mentales.
Con la fibromialgia, una combinación de tratamientos suele funcionar mejor. Se pueden recetar medicamentos para aliviar el dolor y mejorar el sueño. La fisioterapia y el asesoramiento también pueden reducir el dolor y mejorar la calidad de vida. Los cambios en el estilo de vida también son importantes. Es importante comer una dieta saludable, hacer ejercicio con regularidad y dormir bien.