En la mayoría de las parejas, es la incapacidad de lograr el embarazo, a pesar de tener relaciones sexuales frecuentes y sin protección durante, al menos, un año.
La infertilidad puede ser el resultado de enfermedades que están presentes al nacer o que se desarrollan más tarde. A veces, una combinación de factores impide el embarazo. Entre los factores de riesgo de infertilidad, están el envejecimiento, el consumo de tabaco o alcohol, el sobrepeso o el bajo peso, la toma de determinados medicamentos y la exposición a toxinas como pesticidas y otras sustancias químicas del medioambiente.
En la infertilidad, el síntoma principal es no quedar embarazada. Es posible que no haya otros síntomas concretos. En algunas personas, los periodos menstruales pueden ser irregulares o inexistentes. En otras, puede haber ciertos síntomas de una afección hormonal, como cambios en el crecimiento del pelo o en la función sexual.
Los tratamientos de la infertilidad incluyen medicamentos que pueden ayudar a los ovarios a producir óvulos o mejorar la cantidad o calidad de los espermatozoides. Los procedimientos incluyen la colocación de espermatozoides u óvulos fecundados en el útero. A veces se recurre a la cirugía para tratar una enfermedad que impide el embarazo. Asegúrate de preguntar a un profesional de la salud sobre los beneficios y riesgos de cada tratamiento.