Un pequeño bulto no canceroso en la piel, a menudo cerca del ojo, presente desde el nacimiento. Este tipo de bulto también se llama quiste.
La ubicación más frecuente de un quiste dermoide es la parte externa de la cavidad ocular cerca del extremo de una ceja.
Los quistes dermoides son lisos, gomosos y no dolorosos. Un quiste que se abre puede inflamar la piel y provocar una infección.
Para evitar problemas de salud, los quistes dermoides a menudo se extirpan mediante cirugía.