El síndrome respiratorio agudo grave (SARS) apareció en 2002 en China. Se propagó por todo el mundo en unos pocos meses, aunque se lo contuvo rápidamente. El SARS es un virus transmitido a través de gotas pequeñas que ingresan en el aire cuando una persona con la enfermedad tose, estornuda o habla. No hubo transmisión conocida desde 2004.
Los síntomas incluyen fiebre, tos seca, dolor de cabeza, dolores musculares y dificultad respiratoria.
No existe ningún tratamiento, salvo cuidados de apoyo.