Sensación repentina de calor en la parte superior del cuerpo que afecta con mayor frecuencia a la cara, el cuello y el pecho.
Los sofocos suelen ser consecuencia de la interrupción de la menstruación. La mayoría de las personas que sufren sofocos los tienen a diario. Pueden afectar a la calidad de vida y alterar el sueño.
Además de una sensación repentina de calor en la parte superior del cuerpo, los signos y síntomas pueden incluir sudoración y escalofríos. La piel puede parecer ruborizada y con manchas. El corazón puede latir más rápido.
La mejor forma de aliviar los sofocos es tomar estrógenos. En el caso de las personas que no pueden tomar hormonas, algunos antidepresivos y medicamentos anticonvulsivos pueden ayudar.