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Glioblastoma

Este tipo de cáncer de crecimiento rápido empieza en el cerebro o la médula espinal y también se denomina glioblastoma multiforme. Los tratamientos incluyen cirugía, radiación y quimioterapia.

Perspectiva general

Tumor cerebral por glioblastoma

El glioblastoma es un tipo de cáncer que comienza en las células llamadas astrocitos que brindan sostén a las células nerviosas. Puede formarse en el cerebro o en la médula espinal.

El glioblastoma es un tipo de cáncer cerebral agresivo que comienza en las células llamadas astrocitos que brindan sostén a las células nerviosas. Dado que comienza en estas células gliales, el glioblastoma es parte de un grupo más amplio de tumores llamados gliomas. El glioblastoma es el tipo maligno más común de glioma. Es el tumor cerebral maligno más común en adultos y constituye alrededor de la mitad de todos los tumores cerebrales malignos en adultos.

Dentro de este grupo, el glioblastoma se clasifica como glioma de grado 4, el tipo de glioma más grave. Grado 4 significa que el tumor crece y se disemina rápidamente al tejido cerebral circundante, lo que hace difícil eliminarlo por completo. Como resultado, estos tumores pueden invadir y destruir el tejido sano.

El glioblastoma a veces se denomina GBM. El término más antiguo "glioblastoma multiforme" hace referencia a la misma enfermedad.

Los glioblastomas pueden ocurrir a cualquier edad, pero ocurren con mayor frecuencia en los adultos mayores. Los síntomas varían según el lugar en que el tumor se forma en el cerebro, y pueden incluir convulsiones o cambios en el pensamiento, el habla, la visión, la fuerza, la sensación o el equilibrio.

El glioblastoma no tiene cura. Los tratamientos como la cirugía, la radiación y la quimioterapia pueden hacer más lento el crecimiento del tumor, aliviar los síntomas y ayudar a las personas a vivir más tiempo.

Síntomas

Los signos y los síntomas del glioblastoma pueden variar según el lugar en que se forma el tumor en el cerebro.

Los síntomas comunes del glioblastoma incluyen los siguientes:

Dolores de cabeza y síntomas relacionados:

  • Dolores de cabeza frecuentes o que empeoran
  • Dolores de cabeza que son peores por la mañana
  • Dolores de cabeza que empeoran cuando estás acostado
  • Náuseas o vómitos

Cambios en el pensamiento y la memoria:

  • Desorientación o problemas para comprender información
  • Dificultad para tomar decisiones
  • Pérdida de la memoria o dificultad para concentrarse

Cambios en la personalidad y el comportamiento:

  • Irritabilidad
  • Reducción de la capacidad para controlar las emociones
  • Cambios notorios en el comportamiento o el estado de ánimo
  • Intranquilidad y agitación

Síntomas sensoriales:

  • Problemas de la vista, como visión borrosa, visión doble o pérdida de visión periférica
  • Cambios en la audición o zumbido en los oídos
  • Cambios en las sensaciones, como entumecimiento o sentido del tacto reducido
  • Cambios en el olfato o el gusto

Dificultades en el lenguaje y el habla:

  • Dificultad para encontrar las palabras
  • Dificultad para comprender el lenguaje
  • Habla arrastrada o poco clara

Problemas de movimiento y coordinación:

  • Dificultad para mantener el equilibrio o la coordinación
  • Debilidad en la cara, los brazos o las piernas
  • Debilidad que afecta un lado del cuerpo
  • Dificultad para tragar

Convulsiones y cambios en la lucidez:

  • Convulsiones nuevas en personas sin antecedentes previos.
  • Aumento del cansancio o la somnolencia
  • Períodos breves de atención reducida o dificultad para despertar

Cuándo debes consultar a un médico

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún signo o síntoma que te preocupa.

Causas

Se desconoce la causa de la mayoría de los glioblastomas.

El glioblastoma se desarrolla cuando se producen cambios en el ADN de las células del cerebro. Los profesionales de atención médica suelen llamar mutaciones o variaciones a estos cambios. El ADN proporciona instrucciones a las células sobre cómo crecer, dividirse y morir.

Cuando se producen mutaciones en el ADN, estas instrucciones cambian. Es posible que las células crezcan demasiado rápido, hagan demasiadas copias o continúen viviendo cuando las células sanas deberían morir. Estas células alteradas se convierten en células cancerosas.

Estas células cancerosas se pueden acumular y formar un tumor. A medida que el tumor crece, puede presionar los nervios cercanos y partes del cerebro. También puede invadir y destruir el tejido sano del cerebro, lo que deriva en síntomas y complicaciones.

La mayoría de los glioblastomas no son hereditarios y este tipo de causas son poco comunes.

Factores de riesgo

Los investigadores no saben por qué se desarrolla la mayoría de los glioblastomas, pero algunos factores se han relacionado con más riesgo. Los factores que pueden aumentar el riesgo de presentar glioblastoma son los siguientes:

  • Envejecimiento. El glioblastoma es más común en los adultos mayores, pero puede ocurrir a cualquier edad.
  • Exposición a la radiación. Las personas que estuvieron expuestas a un tipo de radiación llamado radiación ionizante corren un riesgo más alto para glioblastoma. Un ejemplo de radiación ionizante es la radioterapia usada para tratar el cáncer.
  • Síndromes hereditarios que aumentan el riesgo de cáncer. En algunas familias, los cambios en el ADN que se transmiten de padres a hijos pueden aumentar el riesgo de glioblastoma. Los síndromes hereditarios pueden incluir el síndrome de Lynch y el síndrome de Li-Fraumeni. Hay pruebas genéticas que pueden detectar estos síndromes.
  • Haber sido asignado al sexo masculino al nacer. El glioblastoma es alrededor de 1,5 veces más común en las personas a quienes se asignó el sexo masculino al nacer.

Los investigadores no han encontrado formas de prevenir un glioblastoma.

Complicaciones

El glioblastoma puede causar complicaciones a medida que crece y afecta el tejido cerebral circundante. Las complicaciones dependen del tamaño y la ubicación del tumor. Las posibles complicaciones incluyen las siguientes:

  • Convulsiones. El glioblastoma puede causar convulsiones nuevas o empeorar las convulsiones existentes.
  • Hinchazón del cerebro. El crecimiento de los tumores puede derivar en una hinchazón del cerebro, lo que tal vez cause dolores de cabeza, náuseas o cambios en la lucidez.
  • Cambios en la forma de pensar o la personalidad. El glioblastoma puede afectar la memoria, la planificación, la atención o el comportamiento.
  • Debilidad o cambios en el movimiento. Los tumores en algunas zonas pueden causar debilidad en un lado del cuerpo o dificultar la coordinación.
  • Problemas con la visión o el habla. El glioblastoma puede afectar la manera en que una persona ve o habla, según dónde se forme.
  • Hidrocefalia. En algunos casos, el tumor obstruye el flujo de líquido alrededor del cerebro, lo que causa una acumulación de presión.
  • Glioblastoma que reaparece. Aunque se trate, el glioblastoma suele reaparecer. Cuando esto sucede, los síntomas pueden volverse más notorios y se puede necesitar tratamiento adicional.

Prevención

No se conoce ninguna forma de prevenir el glioblastoma. La mayoría de los glioblastomas se producen sin causa aparente, y los investigadores no han descubierto ningún cambio en el estilo de vida que reduzca el riesgo.

Evitar la exposición innecesaria a la radiación ionizante puede reducir el riesgo, pero este tipo de radiación no es común en la vida diaria.

Diagnóstico

Para diagnosticar el glioblastoma, es posible que te hagan un examen físico y una revisión de tus antecedentes médicos y personales. También es posible que te realicen pruebas para revisar el funcionamiento de tu cerebro y obtener imágenes de este.

Entre los exámenes y los procedimientos que se hacen para diagnosticar el glioblastoma se incluyen los siguientes:

  • Examen neurológico. En este tipo de examen, se controla la visión, la audición, el equilibrio, la coordinación, la fuerza y los reflejos. Los cambios en una o más de estas áreas pueden ofrecer pistas sobre la parte que el glioblastoma afecta en el cerebro.
  • Estudios por imágenes. Los estudios por imágenes pueden ayudar a determinar la ubicación y el tamaño de un glioblastoma. Una resonancia magnética del cerebro es la prueba por imágenes que se utiliza más a menudo para diagnosticar el glioblastoma. A veces, te aplican una inyección intravenosa de un medio de contraste antes de la resonancia magnética. Esto ayuda a obtener mejores imágenes. Otros estudios por imágenes pueden incluir una tomografía computarizada del cerebro y una tomografía por emisión de positrones.
  • Biopsia. Una biopsia es un procedimiento que consiste en extraer una muestra de tejido para analizarla. Se puede hacer con una aguja antes de la cirugía o durante la operación para extirpar el glioblastoma. La muestra se envía a un laboratorio para analizarla. Los exámenes pueden indicar si las células son cancerosas y si son células de glioblastoma.

    Los exámenes específicos de las células cancerosas pueden brindar al equipo de atención médica más información sobre el glioblastoma y tu pronóstico. El equipo utiliza esta información para crear un plan de tratamiento.

Tratamiento

Existen diversos tipos de tratamientos contra el cáncer que se pueden utilizar para tratar el glioblastoma. El tratamiento para el glioblastoma puede comenzar con una cirugía si es posible acceder al tumor de forma segura. Sin embargo, la cirugía no siempre es una opción. Por ejemplo, si el glioblastoma crece más profundamente en el cerebro, puede ser demasiado riesgoso extirpar la mayor parte del tumor. Si eso sucede, solo se puede considerar una biopsia. En primera instancia, pueden recomendarse otros tratamientos, como la radioterapia y la quimioterapia.

Los tratamientos adecuados para ti dependen de tu situación particular. Tu equipo de atención médica tiene en cuenta el tamaño del glioblastoma y su ubicación en el cerebro. Tu plan de tratamiento también depende de tu salud y tus preferencias.

Las opciones de tratamiento para el glioblastoma incluyen las siguientes:

Cirugía para extraer el glioblastoma

Un neurocirujano, que es un cirujano del cerebro, trabaja para extirpar la mayor cantidad de glioblastoma que sea posible de forma segura. Existen diferentes tipos de cirugía para tumores cerebrales que se pueden usar para extirpar un glioblastoma. A menudo, el glioblastoma se desarrolla en el tejido circundante del cerebro, por lo que no se espera que sea posible extirpar todas las células cancerosas mediante la cirugía. La mayoría de las personas reciben otros tratamientos después de la cirugía para destruir las células cancerosas que quedaron.

Radioterapia

La radioterapia trata el cáncer con haces de energía potentes, llamados radiación. La energía puede provenir de fuentes como los rayos X y los protones. Durante la radioterapia, permaneces acostado sobre una camilla mientras una máquina se mueve a tu alrededor. La máquina dirige la radiación a áreas específicas de tu cerebro.

La radioterapia se suele recomendar después de la cirugía para destruir las células cancerosas que puedan haber quedado. Podría combinarse con quimioterapia. En el caso de las personas que no pueden someterse a una cirugía, los principales tratamientos pueden ser la radioterapia y la quimioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos potentes. A menudo se usa un medicamento de quimioterapia que se toma en forma de comprimido después de la cirugía, así como durante la radioterapia y después de esta. Se pueden utilizar otros tipos de quimioterapia administrados a través de una vena para el glioblastoma que recurre.

A veces, es posible que se coloquen en el cerebro durante la cirugía obleas circulares y delgadas que contienen el medicamento de quimioterapia. Las obleas son de disolución lenta y liberan el medicamento para destruir las células cancerosas.

Terapia de campos de tratamiento tumoral

La terapia con campos de tratamiento tumoral es un tratamiento que utiliza energía eléctrica para dañar las células del glioblastoma. Esta terapia hace que sea más difícil que las células se multipliquen.

Durante este tratamiento, se fijan unas almohadillas adhesivas al cuero cabelludo. Es posible que tengas que afeitarte la cabeza para que las almohadillas puedan adherirse. Las almohadillas se conectan con cables a un dispositivo portátil. El dispositivo genera un campo eléctrico que interrumpe las señales que las células del glioblastoma necesitan para dividirse.

La terapia con campos de tratamiento tumoral funciona con la quimioterapia. Podría indicarse después de la radioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida utiliza medicamentos que atacan biomarcadores específicos dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estos biomarcadores, los tratamientos dirigidos pueden eliminar las células cancerosas.

Un medicamento dirigido que se utiliza en algunas personas con glioblastoma es el bevacizumab (Avastin). No cura el glioblastoma, pero puede ayudar a encoger el tumor o reducir la hinchazón y los síntomas en algunas personas, en especial cuando el cáncer reaparece después del tratamiento.

Se pueden analizar las células del glioblastoma para ver si la terapia dirigida puede ayudarte. A veces se usa terapia dirigida después de la cirugía si el glioblastoma no se pudo extirpar por completo. La terapia dirigida también se puede usar cuando el glioblastoma reaparece luego del tratamiento.

Ensayos clínicos

Los investigadores están estudiando varios tratamientos prometedores para el glioblastoma. Los ensayos pueden analizar medicamentos nuevos, combinaciones nuevas de tratamientos o nuevas formas de administrar el tratamiento. Algunos ensayos están analizando enfoques como la inmunoterapia, las vacunas o las terapias basadas en células. Estos tratamientos no son parte de la atención médica estándar, pero pueden ofrecer opciones para algunas personas.

Los ensayos clínicos son estudios de nuevos tratamientos cuya eficacia puede que aún no esté comprobada. Estos estudios presentan una oportunidad para probar los tratamientos más recientes que tengan el potencial de ayudar. Podría desconocerse el riesgo de efectos secundarios.

Los tratamientos como la terapia de células T con receptor de antígeno quimérico se están utilizando en ensayos clínicos para el glioblastoma, pero no son parte del tratamiento estándar. La terapia de células T con receptor de antígeno quimérico es un tipo de inmunoterapia que altera las propias células inmunitarias de una persona para que puedan reconocer mejor y atacar el cáncer. Los investigadores están estudiando si este enfoque podría ayudar a tratar el glioblastoma, pero actualmente solo está disponible en ensayos clínicos.

Tratamientos para controlar los síntomas

Si el glioblastoma causa síntomas, es posible que necesites medicamentos para ayudar a que te sientas más cómodo. Los medicamentos que necesites dependerán de tu situación. Las opciones pueden ser las siguientes:

  • Medicamentos para controlar las convulsiones.
  • Medicamentos esteroides para reducir la hinchazón cerebral.
  • Medicamentos para tratar el dolor de cabeza.

Cuidados paliativos

Los cuidados paliativos son un tipo especial de atención médica que ayuda a las personas que tienen una enfermedad grave a sentirse mejor. Si tienes cáncer, los cuidados paliativos pueden ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas. Los cuidados paliativos no intentan curar el cáncer. Un equipo de atención médica, que puede incluir médicos, personal de enfermería y otros profesionales de atención médica especialmente capacitados, brinda estos cuidados paliativos. El propósito de este equipo es mejorar tu calidad de vida y la de tu familia.

Los especialistas en cuidados paliativos trabajan contigo, con tu familia y con el equipo de atención médica. Todos ellos brindan apoyo adicional mientras recibes tratamiento contra el cáncer. Puedes recibir cuidados paliativos al mismo tiempo que te administran tratamientos intensivos contra el cáncer, como cirugía, quimioterapia o radioterapia.

Combinar estos cuidados con otros tratamientos médicos puede ayudar a las personas con cáncer a sentirse mejor y a vivir más tiempo.

Medicina alternativa

Las terapias alternativas no pueden curar el glioblastoma. Pero algunos tratamientos integrales pueden combinarse con la atención de tu equipo de atención médica para ayudarte a sobrellevar el tratamiento contra el cáncer y los efectos secundarios, como el sufrimiento emocional.

Las personas con cáncer suelen presentar sufrimiento emocional. Si este es tu caso, puedes tener dificultades para dormir y pensar en el cáncer todo el tiempo.

Cuéntale lo que sientes a un miembro de tu equipo de atención médica. Los especialistas pueden ayudarte a idear estrategias para sobrellevarlo. A algunas personas les pueden ayudar los medicamentos.

Hay tratamientos de medicina integrativa que pueden ayudar a que te sientas mejor, como los siguientes:

  • Terapia artística
  • Ejercicio
  • Masoterapia
  • Meditación
  • Musicoterapia
  • Ejercicios de relajación
  • Espiritualidad

Si estas opciones de tratamiento te interesan, habla con el equipo de atención médica.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Con el tiempo, encontrarás algo que te ayude a sobrellevar la incertidumbre y la preocupación de un diagnóstico de cáncer. Hasta ese momento, los siguientes consejos podrían ayudarte:

Obtén toda la información necesaria sobre el glioblastoma para tomar decisiones sobre tu atención médica

Pregunta a tu equipo de atención médica sobre tu cáncer, incluidos los resultados de las pruebas, las opciones de tratamiento y, si lo deseas, tu pronóstico. Cuanto más aprendas sobre el glioblastoma, más seguro te sentirás a la hora de tomar decisiones sobre el tratamiento.

Mantente cerca de tus familiares y amigos

Mantenerte cerca de las personas con las que tienes una relación estrecha te ayudará a lidiar con el glioblastoma. Los familiares y amigos pueden brindarte el apoyo práctico que podrías necesitar, como ayudarte con las tareas de tu casa si estás en el hospital. Pueden convertirse en un apoyo emocional cuando te sientas abrumado por tener cáncer.

Busca a alguien con quien hablar

Busca a una persona que esté dispuesta a escucharte hablar sobre tus esperanzas y preocupaciones. Puede ser un familiar o un amigo. También podrían resultar útiles el interés y la comprensión de un terapeuta, trabajador social médico, miembro de la iglesia o grupo de apoyo para personas con cáncer.

Consulta al equipo de atención médica si en tu área hay grupos de apoyo. El Instituto Nacional del Cáncer y la Sociedad Americana contra el Cáncer son otras fuentes de información. Algunos grupos de apoyo y comunidades en línea se enfocan específicamente en los tumores cerebrales o el glioblastoma.

Preparación antes de la cita

Programa una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa.

Si tu profesional de atención médica cree que puedes tener tumor cerebral, como el glioblastoma, es posible que te remitan a un especialista. Los especialistas que brindan atención médica a las personas con glioblastoma incluyen los siguientes:

  • Neurólogos, que son los médicos especializados en enfermedades del sistema nervioso.
  • Médicos que usan medicamentos para tratar el cáncer, u oncólogos.
  • Radioncólogos, que son médicos que usan la radiación para tratar el cáncer
  • Neurooncólogos, que son médicos especializados en cáncer del sistema nervioso y el cerebro.
  • Cirujanos que hacen operaciones en el cerebro y el sistema nervioso, o neurocirujanos.

Debido a que las citas médicas pueden ser breves, es aconsejable ir preparado. A continuación, encontrarás información que te ayudará a preparar.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta todo lo que debes hacer con anticipación. Cuando programes la cita médica, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con anticipación, por ejemplo, restringir tu dieta.
  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
  • Anota información personal crucial, incluidas las situaciones de gran estrés o los cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas y las dosis.
  • Pídele a un familiar o amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser muy difícil recordar toda la información que recibes durante una cita. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que tú hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe las preguntas que quieras hacerle a tu equipo de atención médica.

Tu tiempo con el equipo de atención médica es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas puede ser útil para aprovecharlo al máximo. Clasifica las preguntas de más importantes a menos importantes, en caso de que se acabe el tiempo. En el caso del glioblastoma, algunas preguntas básicas que puedes hacer son las siguientes:

  • ¿En qué parte del cerebro se encuentra mi cáncer?
  • ¿Se diseminó el cáncer a otras partes del cuerpo?
  • ¿Deberán hacerme más pruebas?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Cuánto aumenta cada tratamiento las probabilidades de vivir más tiempo?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿De qué forma afectará mi vida diaria cada tratamiento?
  • ¿Qué opción de tratamiento consideran que es la más adecuada?
  • ¿Qué le recomendarían a un amigo o familiar en mi situación?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Tienen folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web se recomiendan?
  • ¿Qué determinará si debo programar una cita de seguimiento?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Prepárate para responder preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Tienes síntomas de forma constante, o aparecen y desaparecen?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
Last Updated: May 19th, 2026