Epilepsia y embarazo: qué debe saber
Del personal de Mayo Clinic
La epilepsia durante el embarazo genera preocupaciones particulares. Si bien la mayoría de las mujeres que tienen epilepsia dan a luz bebés sanos, es posible que necesite cuidados médicos especiales durante el embarazo. Esto es lo que debe saber.
¿La epilepsia hace que sea más difícil tener un embarazo?
La epilepsia por sí sola no produce efectos en la capacidad de concebir un embarazo. Sin embargo, algunos medicamentos que se utilizan para tratar las convulsiones podrían hacer que quedar embarazada sea más difícil. Asimismo, determinados medicamentos anticonvulsivos pueden reducir la eficacia de los métodos anticonceptivos hormonales. Si está considerando tener un bebé, pregunte al profesional de atención médica si debe modificar los medicamentos que toma.
¿Cómo influye la epilepsia en el embarazo?
Existe el riesgo de que se produzcan los siguientes problemas si una persona tiene una convulsión durante el embarazo:
- Disminución de la frecuencia cardíaca fetal.
- Suministro reducido de oxígeno al feto.
- Trabajo prematuro de parto.
- Peso bajo al nacer.
- Nacimiento prematuro.
- Traumatismo en la madre, como una caída, que podría llevar a una lesión fetal, la separación prematura de la placenta del útero (desprendimiento placentario) o hasta la pérdida del feto.
La probabilidad de riesgo de estos problemas dependerá del tipo de convulsión que tenga. Hable con el profesional de atención médica sobre su nivel de riesgo.
¿Cambia la epilepsia durante el embarazo?
El cuerpo de cada persona reacciona de forma diferente al embarazo. Para la mayoría de las personas embarazadas que tienen epilepsia, la cantidad de convulsiones suele ser la misma, o las convulsiones se vuelven menos frecuentes. Para otras, en particular quienes sufren falta de sueño o no toman el medicamento según las indicaciones, el embarazo puede aumentar la cantidad de convulsiones.
¿Qué hacer respecto a los medicamentos?
Los medicamentos que tome durante el embarazo pueden afectar al bebé. Los defectos de nacimiento, incluidos el paladar hendido, defectos del tubo neural, problemas del esqueleto y problemas cardíacos y de las vías urinarias, son algunos de los posibles efectos secundarios asociados con los medicamentos anticonvulsivos. El riesgo parece aumentar con dosis más altas y si toma más de un medicamento anticonvulsivo.
Si no tuvo una convulsión durante nueve meses antes de concebir, tiene menos probabilidades de tener una convulsión durante el embarazo. Si no tuvo una convulsión durante 2 a 4 años, es posible que pueda disminuir gradualmente los medicamentos antes de concebir para ver si continúa sin convulsiones. Consulte al profesional de atención médica antes de dejar de tomar cualquier medicamento.
Para la mayoría de las personas, es mejor continuar el tratamiento para la epilepsia durante el embarazo. A fin de minimizar los riesgos, el profesional de atención médica le recetará el medicamento y la dosis más seguros que sean eficaces para el tipo de convulsiones que tiene. Las concentraciones del medicamento para las convulsiones se pueden controlar durante todo el embarazo.
¿Cómo debo prepararme para el embarazo?
Antes de intentar un embarazo, programe una cita con el profesional de atención médica que se ocupará de usted hasta el parto. Se recomienda hablar con un profesional de atención médica que se especialice en embarazos de alto riesgo. También consulte a otros miembros del equipo de atención médica, como el profesional principal de atención médica y el neurólogo. Ellos evaluarán si la epilepsia se está controlando de forma adecuada. Es posible que los profesionales de atención médica también analicen cualquier cambio que deba hacer en el tratamiento antes de lograr un embarazo.
Si antes de lograr el embarazo tiene convulsiones con frecuencia, es posible que le sugieran esperar hasta que la epilepsia esté mejor controlada.
Tome el medicamento anticonvulsivo tal cual se le indicó. No modifique la dosis ni suspenda el medicamento sin consultar con el profesional de atención médica. Es probable que, para el bebé, las convulsiones no controladas impliquen un mayor riesgo que el medicamento.
También es importante adoptar un estilo de vida saludable:
- Siga una alimentación saludable.
- Tome vitaminas prenatales.
- Duerma lo suficiente.
- Evite la cafeína, los cigarrillos, el alcohol y las drogas ilícitas.
¿Por qué el ácido fólico es importante?
El ácido fólico ayuda a prevenir problemas graves en el cerebro y la médula espinal, conocidos como defectos del tubo neural. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda que las mujeres con epilepsia tomen un suplemento multivitamínico diario que contenga 0,4 miligramos de ácido fólico. El profesional de atención médica puede sugerir una dosis más alta según su situación. Es conveniente comenzar a tomar el suplemento de ácido fólico tres meses antes de lograr un embarazo.
¿Qué esperar en las visitas prenatales?
Durante el embarazo, verá seguido al profesional de atención médica. En cada visita, le controlarán el peso y la presión arterial, y es posible que sea necesario hacerle análisis de sangre con frecuencia para supervisar el nivel de sus medicamentos.
Si toma medicamentos anticonvulsivos, el profesional de atención médica puede aconsejar que se proporcione vitamina K al bebé en el momento del nacimiento. Esto puede ayudar a prevenir problemas de sangrado poco frecuentes que se han detectado en algunos bebés nacidos de madres con epilepsia. En algunos casos, puede ser recomendable tomar vitamina K durante el último mes del embarazo.
¿Qué pasa si me da una convulsión durante el embarazo?
Las convulsiones pueden ser peligrosas, pero muchas personas que tienen convulsiones durante el embarazo dan a luz a bebés sanos. Si tiene convulsiones, infórmeselo de inmediato al profesional de atención médica. Es posible que haya que cambiar los medicamentos que toma. Si tiene una convulsión en los últimos meses del embarazo, es posible que el profesional de atención médica controle al bebé en el hospital o en la clínica.
¿Cómo puedo asegurarme de que mi bebé está bien?
El profesional de atención médica controlará la salud del bebé durante todo el embarazo. Es posible que le hagan ecografías con frecuencia para hacer un seguimiento del crecimiento y bienestar del bebé. El profesional de atención médica también puede sugerirle otras pruebas prenatales.
¿Qué debo tener en cuenta con respecto al trabajo de parto y el parto?
La mayoría de las personas que tienen epilepsia da a luz a su bebé sin ningún problema. Durante el trabajo de parto, no suelen producirse convulsiones. Si tiene una convulsión durante el trabajo de parto, este podría interrumpirse con medicamento por vía intravenosa. Si la convulsión dura un tiempo prolongado, el profesional de atención médica podría practicar una cesárea para que nazca el bebé.
Si se modifica la dosis del medicamento anticonvulsivo durante el embarazo, hable con el profesional de atención médica sobre la posibilidad de regresar a los niveles previos al embarazo poco después del nacimiento del bebé. Esto ayudará a que las convulsiones estén bajo control y a que el medicamento se administre en niveles seguros.
¿Podré amamantar a mi bebé?
A la mayoría de personas que tienen epilepsia, que incluyen a las que toman medicamentos contra las convulsiones, se les recomienda amamantar. Hable con anticipación sobre la lactancia materna con el profesional de atención médica. Es posible que necesite tomar el medicamento después de alimentar al bebé. Asimismo, a veces se requiere un cambio de medicamento.
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