Resiliencia: desarrolle habilidades para soportar las dificultades
Del personal de Mayo Clinic
Cuando algo sale mal, ¿tiende a recuperarse o a desmoronarse?
Cuando tiene capacidad de resiliencia, aprovecha su fuerza interior para reponerse de un contratiempo o de un problema, como la pérdida de un empleo, una enfermedad, un desastre o la muerte de un ser querido. Si no la tiene, podría quedarse sumido en los problemas o sentirse una víctima. Podría sentirse agobiado o recurrir a formas de afrontar que no son saludables, como el consumo de drogas ilícitas o alcohol, trastornos alimentarios y comportamientos riesgosos.
Tener resiliencia no hará que sus problemas desaparezcan, pero puede ayudarlo a enfrentarlos, encontrar maneras de disfrutar la vida y manejar mejor el estrés. Si no es tan resiliente como quisiera, puede aprender habilidades para aumentar esta capacidad.
Adaptarse a tiempos difíciles
Resiliencia significa ser capaz de hacer frente a acontecimientos difíciles. Cuando algo malo sucede, todavía siente ira, sufrimiento y dolor. Pero es capaz de seguir adelante, tanto física como psicológicamente. La resiliencia no se trata de aguantar algo difícil o afrontarlo solo. De hecho, ser capaz de buscar el apoyo de otras personas es un componente fundamental de la resiliencia.
Resiliencia y salud mental
La resiliencia puede ayudarlo a protegerse de enfermedades mentales, como la depresión y la ansiedad. La resiliencia también puede ayudar a afrontar aquello que aumenta el riesgo de presentar enfermedades mentales, como el acoso o haber sufrido un trauma. Si tiene una enfermedad mental, la resiliencia puede ayudarlo a afrontar mejor las situaciones difíciles.
Consejos para mejorar la capacidad de resiliencia
Si quiere ser más resiliente, pruebe algunos de estos consejos:
- Conéctese. Establecer relaciones sólidas y saludables con sus seres queridos y amigos puede darle el apoyo que necesita y servirle de guía en los momentos buenos y malos. Ofrézcase como voluntario o únase a un grupo religioso o espiritual para conectarse con otras personas.
- Haga que cada día tenga sentido. Todos los días, haga algo que le dé una sensación de éxito y propósito. Establezca objetivos claros que pueda lograr y que le ayuden a mirar hacia el futuro con sentido.
- Aprenda de las experiencias anteriores. Piense en cómo afrontó los problemas en el pasado. Piense en qué le ayudó a superar los momentos difíciles. También puede escribir acontecimientos anteriores en un diario para poder observar sus patrones de comportamiento y usar como guía en el futuro.
- No pierda la esperanza. No puede cambiar el pasado, pero siempre puede mirar hacia el futuro. Estar abierto al cambio hace que sea más fácil adaptarse y ver los nuevos desafíos sin preocuparse tanto.
- Cuídese. Atienda sus propios sentimientos y necesidades. Participe en actividades y pasatiempos que disfrute. Incluya actividad física en su rutina diaria. Duerma lo suficiente y cree rituales para ir a dormir. Siga una alimentación saludable. Practique cómo controlar el estrés. Pruebe formas de relajarse, como el yoga, la meditación, la visualización dirigida, la respiración profunda o la oración.
- Tome medidas. No ignore sus problemas. En su lugar, piense en qué debe hacer, elabore un plan y tome medidas. Recuperarse de un contratiempo, de un trauma o de una pérdida puede llevar tiempo. Sin embargo, debe saber que su vida puede mejorar si trabaja en ello.
Cuándo buscar ayuda profesional
Ser más resiliente requiere tiempo y práctica. Si no siente que esté progresando, o no sabe por dónde empezar, considere la posibilidad de hablar con un profesional de la salud mental. Con asesoramiento, puede mejorar su resiliencia y su bienestar mental.
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