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Salud del pene: identifique y prevenga los problemas

Comprenda los factores que afectan la salud del pene y cómo identificar los problemas.

Del personal de Mayo Clinic

La salud del pene es una parte importante de su salud. Es más que la capacidad de tener y mantener una erección, eyacular y reproducirse.

Los problemas del pene pueden ser un signo de otra enfermedad. Los problemas persistentes de salud que afectan el pene también afectan otras áreas de la vida. Pueden causar estrés, problemas en las relaciones o baja confianza en uno mismo. Aprenda sobre los signos y síntomas de los problemas del pene y lo que puede hacer para proteger la salud de su pene.

¿Qué afecciones afectan la salud y la función del pene?

Algunos ejemplos de problemas relacionados con la función sexual, la actividad sexual y la salud del pene son los siguientes:

  • Disfunción eréctil. Esta afección dificulta tener y mantener una erección lo suficientemente firme para tener relaciones sexuales.
  • Problemas de eyaculación. Por ejemplo la incapacidad de eyacular, la eyaculación precoz, la eyaculación retardada, la eyaculación dolorosa, la eyaculación reducida o la eyaculación retrógrada. La eyaculación retrógrada ocurre cuando el semen ingresa en la vejiga en lugar de salir por el pene.
  • Anorgasmia. Es la incapacidad de alcanzar un orgasmo a pesar de que haya estimulación suficiente.
  • Disminución de la libido. Con esta afección, el deseo sexual es menor de lo normal.
  • Infecciones de trasmisión sexual. Algunas de ellas son las verrugas genitales, la gonorrea, la clamidia, la sífilis y el herpes genital. Estas infecciones causan micción dolorosa, secreciones penianas y llagas o ampollas en el pene o en la zona genital.
  • Candidiasis. Esta afección puede ocasionar balanitis, que es la inflamación de la cabeza del pene, sarpullidos, manchas de diferentes colores en la piel del pene, picazón o ardor y una secreción blanca.
  • Enfermedad de Peyronie. Con esta afección, se desarrolla tejido fibroso dentro del pene. A menudo, esto causa erecciones curvadas o dolorosas.
  • Fractura peniana. Esta rotura del tejido fibroso y de forma cilíndrica del pene ocurre durante una erección. Por lo general, ocurre cuando el pene erecto golpea con fuerza la pelvis de la mujer durante una relación sexual.
  • Priapismo. Esta afección consiste en una erección duradera y generalmente dolorosa que no ocurre por la estimulación ni la excitación sexual.
  • Fimosis. Con esta afección, el prepucio del pene no circuncidado no se retrae de la cabeza del pene. Esto puede ocasionar micción y erecciones dolorosas.
  • Parafimosis. Esto ocurre cuando el prepucio no puede volver a su posición normal después de retraerse. Esta afección causa hinchazón dolorosa del pene y afecta el flujo de sangre.
  • Cáncer de pene. El cáncer puede comenzar como una ampolla en el prepucio, en la cabeza o en el cuerpo del pene. Luego, se convierte en un tumor similar a una verruga que secreta pus acuoso.

¿Qué factores aumentan el riesgo de que haya problemas?

Varios factores de riesgo pueden afectar la salud del pene. Algunos se pueden modificar y otros no. Por ejemplo:

  • Cardiopatía, diabetes y afecciones relacionadas. Las enfermedades cardíacas, la diabetes, la presión arterial alta, el colesterol alto y la obesidad pueden aumentar el riesgo para disfunción eréctil.
  • Ciertos medicamentos. La disfunción eréctil es un efecto secundario posible de algunos medicamentos comunes. Algunos de ellos son los medicamentos para la presión arterial, los antidepresivos, los medicamentos recetados para dormir, los que disminuyen el apetito, los medicamentos para las úlceras y los que sirven para tratar el cáncer de próstata.
  • Tratamiento contra el cáncer de próstata. La prostatectomía radical, que es la extirpación quirúrgica de la glándula prostática, y la extirpación del tejido circundante como tratamiento contra el cáncer de próstata puede causar pérdidas de orina y disfunción eréctil.
  • Fumar. Junto con otros riesgos para la salud, fumar aumenta las probabilidades de tener disfunción eréctil.
  • Beber en exceso. Beber demasiado alcohol puede llevar a la disminución del deseo sexual, a la disfunción eréctil y a tomar malas decisiones respecto al comportamiento sexual.
  • Niveles hormonales. Los desequilibrios hormonales, especialmente no tener suficiente testosterona, se han vinculado con la disfunción eréctil.
  • Factores psicológicos. La depresión, un alto grado de estrés u otros problemas de salud mental, así como los medicamentos para tratar estas afecciones, pueden aumentar el riesgo para disfunción eréctil. A su vez, la disfunción eréctil puede empeorar la ansiedad, la depresión, la baja autoestima o el estrés en relación con el desempeño sexual.
  • Enfermedades neurológicas. Los accidentes cerebrovasculares, las lesiones de la médula espinal y la espalda, la esclerosis múltiple y la demencia pueden afectar el desplazamiento de los impulsos nerviosos del cerebro al pene. Eso puede causar disfunción eréctil.
  • Envejecimiento. Por lo general, los niveles de testosterona disminuyen con la edad. Los niveles más bajos de esta hormona pueden llevar a un mayor riesgo para disfunción eréctil, orgasmos menos intensos, disminución de la fuerza de la eyaculación y menor sensibilidad del pene al tacto.
  • Tener relaciones sexuales que no son seguras. Las relaciones sexuales sin protección, con múltiples parejas y otros comportamientos sexuales riesgosos aumentan el riesgo para infecciones de trasmisión sexual.
  • Perforaciones. Una perforación en el pene puede causar una infección en la piel y obstruir el flujo de orina. Según dónde se coloque la perforación, también podría reducir la capacidad para lograr una erección o un orgasmo.

¿Cuándo debe consultar al médico?

Consulte lo antes posible con el profesional de atención médica si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Cambios en la forma de eyacular.
  • Cambios repentinos en el deseo sexual.
  • Sangrado durante la micción o la eyaculación.
  • Verrugas, protuberancias, llagas o sarpullidos en el pene o en la zona genital.
  • Pene muy doblado o con una curvatura que causa dolor o interfiere en la actividad sexual.
  • Sensación de ardor al orinar.
  • Secreción del pene.
  • Dolor intenso después de un traumatismo en el pene.

¿Qué puedo hacer para mantener mi pene saludable?

Puede tomar medidas para proteger la salud del pene y su salud en general. Por ejemplo:

  • Actúe con responsabilidad al tener relaciones sexuales. Use preservativo o tenga relaciones sexuales con una pareja que se haya hecho pruebas y no tenga infecciones de trasmisión sexual.
  • Reciba las vacunas correspondientes. Si tiene 26 años o menos, considere la posibilidad de vacunarse contra el virus del papiloma humano (VPH) para ayudar a prevenir los tipos de cáncer relacionados con este.
  • Haga actividad física. La actividad física moderada puede reducir el riesgo para disfunción eréctil.
  • Tome decisiones saludables. Mantener un peso saludable puede ayudar a reducir el riesgo de presentar colesterol alto, presión arterial alta, diabetes tipo 2 y otros factores de riesgo para la disfunción eréctil.
  • Practique una buena higiene. Si no está circuncidado, limpie con regularidad la zona debajo del prepucio con agua y jabón. Regrese el prepucio a su posición normal después de tener relaciones sexuales.
  • Infórmese sobre sus medicamentos. Hable con el profesional de atención médica sobre el uso de medicamentos y sus posibles efectos secundarios.
  • Preste atención a su salud mental. Busque tratamiento para la depresión, la ansiedad u otras enfermedades mentales.
  • Deje de fumar y limite el consumo de alcohol. Si fuma, deje de hacerlo. Si necesita ayuda para lograrlo, hable a un miembro del equipo de atención médica. Si elige beber alcohol, hágalo con moderación. Para los adultos sanos, beber con moderación significa una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres.

No todos los problemas del pene se pueden prevenir. Sin embargo, revisar el pene con regularidad puede hacerlo más consciente de su estado y ayudarle a notar los cambios. Las revisiones periódicas también pueden ayudar a detectar cuanto antes los problemas que afectan al pene.

Puede que sea difícil hablar con el profesional de atención médica sobre los problemas del pene. Sin embargo, no permita que la vergüenza le impida tomar el control de su salud.

Last Updated: September 30th, 2025