Book
Appointment
Pay Bill
Set My Location
be_ixf;ym_202603 d_11; ct_50
Home Health Library Articulos Domestic violence against men: Recognize patterns, seek help

Violencia doméstica contra los hombres: reconozca patrones y busque ayuda

La violencia doméstica contra los hombres es real. Descubra cómo romper el ciclo.

Del personal de Mayo Clinic

La violencia doméstica ocurre entre personas que tienen o tuvieron una relación estrecha. También se la conoce como violencia de pareja. Este tipo de violencia puede adoptar muchas formas, entre ellas, el abuso emocional, sexual y físico, el acecho y las amenazas de abuso.

Aunque la violencia doméstica con más frecuencia afecta a las mujeres, cualquiera puede ser víctima. A veces, podría no ser fácil identificar la violencia doméstica contra los hombres.

En las relaciones abusivas, una persona tiene poder y control sobre la otra. El abusador usa tanto palabras como comportamientos amenazantes e hirientes para controlar a su pareja. Al principio de la relación, es posible que la pareja abusiva parezca atenta, generosa y protectora. Sin embargo, más adelante, esa atención puede tornarse controladora y causar miedo. Es posible que, en un principio, el abuso se manifieste como incidentes aislados. La pareja abusiva podría pedir disculpas y prometer que no volverá a hacerlo.

Conozca cuáles son las señales de violencia doméstica

Podría ser víctima de violencia doméstica si su pareja hace algo de lo siguiente:

  • Le dice insultos, le denigra o le desprecia.
  • Tiene actitudes celosas o posesivas.
  • Trata de controlar sus gastos o su acceso al dinero.
  • Controla a dónde va, qué hace en internet o con quién habla por teléfono.
  • No le permite ir al trabajo o a la escuela.
  • Le impide ver a familiares o amigos.
  • Le hace amenazas con que no dejará que vea a sus hijos.
  • Se enfada o se pone agresiva cuando bebe alcohol o consume drogas.
  • Trata de controlar si puede consultar a un profesional de atención médica.
  • Le hace amenazas a usted, a sus hijos o a sus mascotas con violencia o con un arma.
  • Lo/la golpea, patea, empuja, abofetea, estrangula o lastima de otras maneras a usted, sus hijos o las mascotas.
  • Le impone tener relaciones sexuales o participar en actos sexuales contra su voluntad.
  • Le echa la culpa por problemas en la relación o por el comportamiento violento, o le dice que usted se lo merece.

Si es gay, bisexual, transgénero o de género diverso, también puede ser víctima de violencia doméstica si su pareja hace lo siguiente:

  • Le hace amenazas sobre hablar con amigos, familiares, compañeros de trabajo o miembros de la comunidad de su orientación sexual o identidad de género sin su consentimiento.
  • Le dice que terminar la relación es una forma de admitir que las relaciones homosexuales, bisexuales o transgénero están mal.
  • Justifica el abuso diciéndole que su identidad de género u orientación sexual no es real.
  • Le dice que la policía no ayudará a una persona gay, bisexual, transgénero o de género diverso.

Cómo es el ciclo

Un patrón abusivo puede comprender lo siguiente:

  • Un abusador amenaza con usar la violencia.
  • Un abusador lastima a su pareja. El daño puede ser emocional, sexual o físico.
  • El abusador se disculpa y promete que cambiará. Los regalos o los favores pueden ser parte de la disculpa.
  • Hay tensión en la pareja y el ciclo vuelve a repetirse.
  • Con el tiempo, los episodios violentos pueden empeorar y producirse con más frecuencia.

Aunque esta es una forma común de violencia física, es posible que su situación sea distinta.

No se culpe

Las víctimas de violencia doméstica pueden intentar actuar verbal o físicamente contra el abusador. Puede ser mediante gritos, empujones o golpes durante los conflictos. El abusador podría utilizar estas acciones para ejercer manipulación, y afirmar que son la prueba de que usted es la persona agresiva. A veces, esto se conoce como gaslighting.

Muchas personas que se enfrentan a situaciones de violencia doméstica desarrollan comportamientos poco saludables, como tratar de evitar o de ignorar determinadas situaciones, pensamientos o sentimientos. Algunas personas pueden consumir bebidas alcohólicas o drogas ilícitas en exceso; otras pueden intentar hacerse daño. Adoptar estos comportamientos no significa que sea culpable del abuso ni que se lo merezca.

Si le cuesta identificar lo que sucede, tome distancia. Analice los principales patrones de su relación. Luego, revise los signos de violencia doméstica. En una relación abusiva, la persona que tiene estos comportamientos de manera rutinaria es el abusador. La persona que sufre las consecuencias de estos comportamientos es la víctima del abuso.

Reconozca las barreras

Cualquier persona que se sienta amenazada, vulnerable o asustada en una relación necesita ayuda. Además de causar daños físicos, la violencia doméstica puede derivar en muchos otros problemas, como depresión, ansiedad y trastorno por estrés postraumático. Puede aumentar el riesgo de abusar de las drogas o el alcohol.

Sin embargo, buscar ayuda no siempre es fácil. Debido a que, en general, se cree que los hombres son más fuertes físicamente que las mujeres, puede ser menos probable que ellos denuncien violencia doméstica. Este tipo de violencia también se da en relaciones del mismo sexo. Es posible que el estigma, la vergüenza y la preocupación de que el abuso se minimice o ignore desaliente a los hombres a buscar ayuda.

Algunos hombres no revelan el abuso porque les preocupa lo que opinarán los demás de su masculinidad. Los hombres que son víctimas de abuso por parte de otros hombres pueden dudar a la hora de hablar del problema porque significaría revelar su orientación sexual o identidad de género, cuando desean mantenerla en privado.

En muchas comunidades, hay menos recursos para los hombres que son víctimas de violencia doméstica. Los profesionales de atención médica no suelen preguntarles a los hombres si la causa de sus lesiones es la violencia doméstica. Eso puede dificultar la conversación sobre el abuso. Es posible que a algunos hombres les preocupe ser acusados de estar haciendo algo malo si hablan del abuso. Sin embargo, recuerde que, si usted es víctima de abuso, no tiene la culpa. Hay ayuda disponible.

Comience por contárselo a alguien. Podría ser un familiar o un amigo cercano. También podría ser un miembro del equipo de atención médica, un defensor de una línea de ayuda para la violencia doméstica u otra persona en quien confíe. Al principio, puede ser difícil hablar del abuso. Pero probablemente sienta alivio y reciba el apoyo que tanto necesita.

Obtenga información sobre cómo afecta el abuso a los niños

La violencia doméstica tiene un impacto en los niños. Esto es cierto independientemente de si les hace daño a ellos o no. La violencia doméstica en la casa hace que los niños sean más propensos a tener problemas emocionales, sociales y de desarrollo. Además, aumenta el riesgo de enfermedades de salud mental, problemas en la escuela, comportamientos agresivos y baja autoestima.

Algunas personas creen que buscar ayuda podría empeorar el daño causado a sus hijos. O bien, que eso significaría romper la familia. A algunos padres y madres les preocupa que las parejas abusivas intenten quitarles a sus hijos. Sin embargo, obtener ayuda es la mejor manera de protegerse y proteger a sus hijos.

Elabore un plan de seguridad

Si se siente vulnerable, asustado o amenazado por su pareja, es importante elaborar un plan de seguridad. Este plan puede ser útil en caso de que decida dejarla. También es buena idea tener un plan de seguridad si está en peligro y necesita huir rápido. Adopte las siguientes medidas:

  • Llame a una línea de ayuda para la violencia doméstica para pedir apoyo y consejos. Los consejeros de las líneas de ayuda pueden ofrecerle recursos útiles. Haga la llamada cuando su pareja no esté. Puede hacerla desde la casa de un familiar o amigo o desde un lugar seguro.
  • Empaque un bolso de emergencia. Incluya artículos que necesitará si se va, como ropa, un juego de llaves, un cargador del teléfono y un par de anteojos o lentes de contacto de repuesto. Guarde el bolso en un lugar seguro. Déjelo fuera de su casa, si es posible.
  • Tenga a mano papeles personales importantes, dinero y medicamentos de venta con receta médica. De esa forma, podrá llevárselos rápidamente.
  • Tenga un teléfono lo más cerca que pueda. Deje números de emergencia y contactos clave en el teléfono para poder llamar rápido si necesita ayuda.
  • Decida con anticipación a dónde irá si se va y cómo llegará allí.

También es una buena idea planificar con un amigo de confianza, vecino o familiar una señal que hará si necesita que llame al 911 o busque ayuda de emergencia.

Manténgase seguro en términos digitales

Un abusador puede usar la tecnología para controlar su teléfono y comunicación en línea, y rastrear el lugar donde se encuentra. Si le preocupa su seguridad, busque ayuda. Para mantener su privacidad, adopte las siguientes medidas:

  • Use los teléfonos con moderación. Un abusador puede impedir que reciba llamadas o podría escuchar sus conversaciones. Es posible que use el identificador de llamadas, revise su teléfono celular o busque en los registros de facturación de su teléfono para ver su historial de llamadas y mensajes de texto. Preste atención a las nuevas aplicaciones que se agreguen a su teléfono o a los teléfonos de sus hijos sin su conocimiento. Se pueden usar para vigilarlo o grabarlo.
  • Use las computadoras de su casa con cuidado. Un abusador podría usar programas espía para revisar sus correos electrónicos y los sitios web que visita. Cuando busque ayuda, use otra computadora en un lugar seguro. Podría ser una computadora en el trabajo, en la biblioteca o en la casa de un amigo.
  • Preste atención a los dispositivos de localización de su vehículo. Si su vehículo tiene un GPS u otro dispositivo de localización, un abusador podría usarlo para encontrar su ubicación.
  • Cambie con frecuencia la contraseña de su correo electrónico. Elija contraseñas que su pareja no pueda adivinar.
  • Borre el historial de visitas de la computadora. Siga las instrucciones del navegador de su computadora para borrar cualquier registro de sitios web o gráficos que haya consultado.

Dónde buscar ayuda

En caso de emergencia, llame al 911, al número de local de emergencias o a la agencia de policía. Los siguientes recursos también pueden ayudar:

  • Alguien en quien confíe. Acuda a un familiar, a un amigo cercano, a un vecino, a un compañero de trabajo o a un consejero religioso o espiritual para pedir apoyo.
  • Un profesional de atención médica. Los médicos, el personal de enfermería y otros miembros del equipo de atención médica pueden brindar cuidados para las lesiones. También pueden ayudarle a ponerse en contacto con recursos locales para víctimas de violencia doméstica.
  • Línea nacional de ayuda para casos de violencia doméstica: 800-799-SAFE (800-799-7233). Puede llamar a la línea de ayuda en cualquier momento. Está disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Ofrece herramientas y apoyo para las víctimas de violencia doméstica. Es gratuita y confidencial.
  • Un centro de asesoramiento o de salud mental. En la mayoría de las comunidades existen grupos de asesoramiento y apoyo para personas que tienen relaciones abusivas. Si necesita ayuda para encontrar uno en su área, pregunte a un profesional de atención médica, como un miembro del personal de enfermería, un trabajador social o un médico.
  • Un tribunal local. Un tribunal puede ayudarle a conseguir una orden judicial de protección o de alejamiento. Esa orden significa que, si el abusador se acerca o se comunica con usted, lo arrestarán. Es posible que pueda contar con un defensor especializado en violencia doméstica que le brinde orientación durante el proceso. Pida ayuda a un miembro del equipo de atención médica para encontrar un defensor en su comunidad.

La violencia doméstica puede tener efectos devastadores. Aunque quizás no sea posible detener el comportamiento abusivo de su pareja, puede buscar ayuda. Recuerde que nadie merece el abuso.

Last Updated: September 27th, 2025