Linfoma cutáneo de células T
Obtén más información sobre este tipo de linfoma no hodgkiniano que ataca la piel. Infórmate sobre los síntomas, el diagnóstico y los tratamientos.
Perspectiva general
El linfoma cutáneo de células T es un tipo poco frecuente de linfoma que afecta principalmente la piel. El linfoma es un cáncer que afecta los linfocitos, que son un tipo de glóbulo blanco. Los glóbulos blancos son parte del sistema inmunitario del cuerpo que combate los gérmenes.
Hay muchos tipos de linfoma. Estos tipos se suelen dividir en dos categorías: linfoma de Hodgkin y linfoma no Hodgkin. El linfoma cutáneo de células T es un tipo de linfoma no Hodgkin.
El linfoma cutáneo de células T se denomina así por el tipo de célula que compone este cáncer. Comienza en las células T, que son glóbulos blancos. Estas células también se conocen como linfocitos T. Se producen cambios que convierten las células T en células cancerosas. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican qué hacer y cuándo morir. Debido a estos cambios en el ADN, las células no mueren. Por lo general, se multiplican y forman un tumor. En el linfoma cutáneo de células T, estas células atacan la piel.
El linfoma cutáneo de células T no es una afección única. Existen varios tipos de linfoma cutáneo de células T. Según el tipo que tengas, puede aparecer en la piel como un sarpullido o como manchas escamosas levemente elevadas de distintas formas, tamaños y colores. A veces, puede manifestarse en la piel como tumores y bultos firmes.
A menudo, el linfoma cutáneo de células T es difícil de diagnosticar de forma temprana porque suele comenzar con un aspecto similar al de otras afecciones de la piel, el eczema y la psoriasis. La erupción puede desaparecer y volver a aparecer. Este ciclo puede repetirse durante meses o años antes de que la erupción empeore o el tratamiento recetado deje de dar resultado. También es fácil pasar por alto el linfoma cutáneo de células T cuando recién aparece. Bajo el microscopio, las células cancerosas pueden tener el mismo aspecto que las células de un sarpullido común. Hay casos en los que hay que estudiar la piel muchas veces antes de lograr un diagnóstico.
Por lo general, el linfoma celular de células T no tiene cura, pero hay muchos tratamientos que pueden ayudar a reducir los síntomas, mejorar el aspecto de la piel y hacer más lento el crecimiento del cáncer. El tratamiento depende del tipo de linfoma cutáneo de células T. Si el cáncer se encuentra solo en la piel y está en las primeras etapas, los profesionales de atención médica pueden comenzar con tratamientos dirigidos a la piel. Si el cáncer forma tumores o se disemina a la sangre, los ganglios linfáticos o los órganos, normalmente se administran tratamientos sistémicos, que funcionan en todo el cuerpo.
Los tratamientos dirigidos para la piel pueden incluir cremas cutáneas, fototerapia y radioterapia superficial. La quimioterapia es un tratamiento sistémico. Puede usarse una combinación de varias de estas opciones. Estos tratamientos ayudan a controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida.
Existen varios tipos de linfoma cutáneo de células T. Algunos tipos causan poco dolor, lo que significa que las células crecen lentamente. En otros tipos, las células crecen de forma rápida. Estos son algunos tipos de linfoma cutáneo de células T:
- Micosis fungoide. La micosis fungoide es el tipo más común de linfoma cutáneo de células T. Por lo general, crece lentamente y tiene el aspecto de manchas escamosas similares al eczema o la psoriasis. En un número reducido de personas, puede empeorar rápidamente.
- Síndrome de Sézary. El síndrome de Sézary crece y se expande rápidamente. Afecta la piel y la sangre. Con el tiempo, suele causar un sarpullido en todo el cuerpo.
- Linfoma subcutáneo de células T paniculítico. Este suele crecer lentamente. Afecta principalmente la capa de grasa que se encuentra debajo de la piel y puede sentirse como un bulto duro bajo la piel. Por lo general, se manifiesta en los brazos, las piernas, el rostro y el torso, que incluye el pecho, el estómago y la zona pélvica.
- Linfoma de células T gamma-delta cutáneo primario. El linfoma de células T gamma-delta cutáneo primario suele tener un crecimiento rápido. Puede causar manchas con engrosamiento de la piel, bultos, tumores o úlceras en la piel.
- Linfoma cutáneo primario anaplásico de células grandes. Este tipo suele manifestarse en forma de bultos que crecen lentamente sobre la piel o en ella.
Hay muchos tipos de cáncer que comienzan en las células inmunitarias y afectan la piel. En ocasiones, las personas se preguntan si el linfoma cutáneo de células T es lo mismo que el linfoma cutáneo de células B. El linfoma cutáneo de células T es un tipo de linfoma no Hodgkin que se origina en las células T. En cambio, el linfoma cutáneo de células B es un tipo de linfoma no Hodgkin relacionado con las células B, que son otro tipo de células del sistema inmunitario. Las personas con linfomas relacionados con las células B suelen tener planes de tratamiento diferentes.
Síntomas
Los signos y los síntomas del linfoma cutáneo de células T incluyen:
- Manchas planas, con relieve o escamosas en la piel que pueden producir picazón. Las manchas aparecen con mayor frecuencia en partes de la piel que no reciben mucha luz solar, como la parte superior de los muslos, las mamas y los glúteos.
- Las manchas en la piel pueden verse rosas, rojas, marrones o grises. Pueden ser más difíciles de ver en personas de piel negra o morena.
- Manchas en la piel más claras que la piel que las rodea. Pueden ser más difíciles de ver en personas de piel blanca.
- Protuberancias que se forman en la piel y que podrían romperse.
- Ganglios linfáticos agrandados.
- Caída del pelo, incluso en el cuerpo y el cuero cabelludo.
- Engrosamiento de la piel de la palma de las manos y de la planta de los pies.
- Un sarpullido escamoso en toda la piel que genera picazón.
Cuándo debes consultar a un médico
Programa una cita con un profesional de atención médica si tienes algún síntoma que te preocupa o que no desaparece. Esto podría incluir un sarpullido con picazón que empeora o que no responde a los medicamentos recetados.
Causas
El linfoma cutáneo de células T comienza en las células T, que son un tipo de glóbulos blancos. Las células T también se conocen como linfocitos T. En un tipo de linfoma cutáneo de células T, llamado síndrome de Sézary, las células cancerosas también se encuentran en la sangre.
Se producen cambios que convierten las células T en células cancerosas. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican qué hacer y cuándo morir. Debido a estos cambios en el ADN, las células no mueren. Por lo general, se multiplican y forman un tumor. En el linfoma cutáneo de células T, las células T atacan la piel. No se sabe con exactitud por qué ocurren estos cambios en el ADN.
Factores de riesgo
El riesgo para linfoma cutáneo de células T puede ser más elevado en las siguientes personas:
- Adultos mayores. La afección puede manifestarse a cualquier edad, pero es más común en personas de 50 años o más.
- Personas a quienes se asignó el sexo masculino al nacer. Esta afección es dos veces más común en las personas a quienes se asignó el sexo masculino al nacer que en las personas a quienes se asignó el sexo femenino al nacer.
- Personas de piel negra. Las personas de piel negra tienen el riesgo más alto para linfoma cutáneo de células T y son más propensas a tener este tipo de cáncer a una edad más temprana.
No existe una forma conocida de prevenir el linfoma cutáneo de células T.
Complicaciones
El linfoma cutáneo de células T puede ocasionar diversas complicaciones a medida que el cáncer crece y se disemina a otras partes del cuerpo. Las complicaciones varían según el tipo. Por ejemplo, la micosis fungoide y el síndrome de Sézary pueden causar infecciones y otros tipos de linfoma.
Diagnóstico
Durante una biopsia con sacabocados, se usa una cuchilla con punta redondeada para extirpar capas profundas de piel para analizar. Según el tamaño, es posible que se necesiten suturas para cerrar la herida.
En una biopsia por escisión, se usa un bisturí para extraer un bulto o un área de piel irregular y un poco de la piel sana que los rodea. En general, es necesario hacer una sutura para cerrar la herida.
Llegar al diagnóstico correcto puede requerir tiempo. El linfoma cutáneo de células T es difícil de diagnosticar porque, por lo general, la erupción tiene un aspecto similar al de otras afecciones de la piel, el eczema y la psoriasis, cuando se manifiesta inicialmente. El eczema también se llama dermatitis atópica.
La erupción puede desaparecer y volver a aparecer. El ciclo puede repetirse durante meses o años antes de que la erupción empeore o deje de responder a los medicamentos. Por lo general, un dermatólogo u otro profesional de atención médica comienza por hacer un examen completo de la piel. Las pruebas y los procedimientos para el linfoma cutáneo de células T pueden incluir análisis de sangre, biopsias de piel y estudios por imágenes.
Examen físico
Por lo general, un profesional de atención médica comienza con una exploración física para verificar si hay zonas escamadas, tumores o patrones inusuales en la piel. Puede que te pregunte cómo han ido cambiando los síntomas con el tiempo. El profesional de atención médica también podría revisar si hay otros signos de linfoma cutáneo de células T, como ganglios linfáticos inflamados.
Análisis de sangre
Los análisis de sangre, como un hemograma completo, pueden dar información sobre la afección. A veces, los análisis de sangre muestran la presencia de células cancerosas en la sangre. Esto es más común en un tipo de linfoma cutáneo de células T llamado síndrome de Sézary.
Biopsia de piel
Una parte clave del diagnóstico es la biopsia de piel. Es un procedimiento en el que se extraen células de la superficie del cuerpo para analizarlas bajo un microscopio en un laboratorio. Los análisis pueden indicar si hay células cancerosas en la piel.
Un profesional de atención médica puede tomar la muestra de la piel con un instrumento que corta en forma circular. Este tipo de biopsia se conoce como biopsia con sacabocados. Para zonas y tumores más grandes, el profesional de atención médica podría usar un bisturí pequeño. Esto se conoce como biopsia por escisión.
Las biopsias de piel no siempre detectan células cancerosas, incluso cuando el cáncer está presente. Bajo el microscopio, las células obtenidas en la biopsia podrían tener el mismo aspecto que las células de un sarpullido común cuando los síntomas se manifiestan inicialmente. Es posible que necesites más de una biopsia de piel con el tiempo.
Estudios por imágenes
En las pruebas por imágenes, se obtienen imágenes del interior del cuerpo. Estas pueden mostrar la ubicación y el grado de diseminación del linfoma cutáneo de células T.
Si existe la preocupación de que las células cancerosas se hayan diseminado a otras partes del cuerpo, el profesional de atención médica podría sugerir que te sometas a estudios por imágenes. Estos pueden incluir una tomografía computarizada o una PET.
Análisis de células del linfoma en el laboratorio
Las células de linfoma que se obtienen a partir de una biopsia se envían a un laboratorio para su análisis. El equipo de atención médica usa los resultados para determinar el tipo de linfoma cutáneo de células T que tienes.
Para ayudar a decidir si las células corresponden al linfoma cutáneo de células T, estos análisis de laboratorio tratan de identificar lo siguiente:
- Proteínas en la superficie de las células cancerosas. Las células del linfoma cutáneo de células T tienen ciertas proteínas en la superficie que ayudan a identificarlas. Estas proteínas se conocen como marcadores.
- Cambios en el ADN de las células cancerosas. El cáncer puede ocurrir cuando el ADN de las células cambia. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican a esta qué debe hacer. Los cambios genéticos pueden hacer que las células se multipliquen rápidamente.
Tratamiento
Los tratamientos dependen del tipo de linfoma cutáneo de células T. También dependen de la cantidad de piel afectada y de si el cáncer se ha diseminado a la sangre, los ganglios linfáticos o los órganos.
A menudo, el tratamiento consiste en terapias dirigidas para la piel y tratamientos sistémicos que afectan el cuerpo entero. El tratamiento puede incluir medicamentos de aplicación tópica. También puede incluir radioterapia, fototerapia, fotoféresis extracorpórea, quimioterapia de aplicación tópica, medicamentos sistémicos o quimioterapia sistémica. En ocasiones, aunque no es común, se puede hacer un trasplante de médula ósea. Existen muchos tratamientos para este cáncer. Tu plan de tratamiento puede incluir una combinación de tratamientos.
Cremas y ungüentos para la piel
Algunos medicamentos para el linfoma cutáneo de células T se aplican sobre la piel. Los medicamentos pueden ser cremas, geles y ungüentos.
Entre los medicamentos usados de esta forma se incluyen los siguientes:
- Medicamentos esteroides. Los medicamentos esteroides aplicados sobre la piel pueden ayudar a controlar la erupción y la picazón.
- Medicamentos de quimioterapia. La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos fuertes. Algunos medicamentos de quimioterapia se aplican sobre la piel para eliminar las células cancerosas.
Fototerapia
La fototerapia para el linfoma cutáneo de células T consiste en proyectar cierto tipo de luz sobre la piel para eliminar las células cancerosas. Durante este tratamiento, estarás de pie en una zona de tratamiento mientras las lámparas iluminan tu piel. El tratamiento suele administrarse varias veces por semana durante varias semanas.
A veces, en la fototerapia también se requieren medicamentos para que las células cancerosas sean más fáciles de dañar con la luz. Esto se llama terapia fotodinámica.
Radioterapia
La radioterapia trata el cáncer con haces potentes de energía. En el linfoma cutáneo de células T, los haces de energía suelen ser rayos X o electrones. El tratamiento puede dirigirse a una pequeña zona del cáncer en la piel. También puede administrarse a toda la piel del cuerpo, pero no suele penetrarlo.
Fotoféresis extracorpórea
La fotoféresis extracorpórea ayuda a reducir la cantidad de células cancerosas en la sangre. En este tratamiento, se extrae sangre del cuerpo y se centrifuga para dividirla en sus componentes celulares individuales con el fin de extraer los glóbulos blancos. Se agrega 8-metoxipsoraleno, un medicamento fotosensibilizante, a los glóbulos blancos. Luego, las células se exponen a luz ultravioleta A. Después, las células tratadas se devuelven al cuerpo.
Medicamentos en comprimido o a través de una vena
Algunos medicamentos para el linfoma cutáneo de células T se administran en forma de píldora o a través de una vena. Si se administra de esta forma, el medicamento viaja por el cuerpo y puede tratar el cáncer donde sea que esté creciendo.
Entre los medicamentos usados de esta forma se incluyen los siguientes:
- Quimioterapia. La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos fuertes. Los medicamentos eliminan las células cancerosas.
- Terapia dirigida. La terapia dirigida contra el cáncer es un tratamiento en el que se utilizan medicamentos que atacan sustancias químicas específicas dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los tratamientos dirigidos pueden eliminar las células cancerosas.
- Inmunoterapia. La inmunoterapia contra el cáncer es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a eliminar las células cancerosas. Para combatir las enfermedades, el sistema inmunitario ataca los gérmenes y otras células que no deberían estar en el cuerpo. Las células cancerosas sobreviven porque se esconden del sistema inmunitario. La inmunoterapia ayuda a las células del sistema inmunitario a encontrar y eliminar las células cancerosas.
Trasplante de médula ósea
Un trasplante de médula ósea, también conocido como trasplante de células madre de médula ósea, implica poner en el cuerpo células madre sanas de médula ósea. Estas células sustituyen a las dañadas por la quimioterapia y otros tratamientos. Puede usarse un trasplante de médula ósea cuando el linfoma cutáneo de células T está muy avanzado o reaparece después de otros tratamientos.
El pronóstico del cáncer indica cuál es la probabilidad de que pueda tratarse con éxito. Tu equipo de atención médica puede hacer un pronóstico general de tu posible evolución según el tipo y la etapa de linfoma cutáneo de células T que tengas. También considera otros factores, como tu salud general. Algunos tipos de linfoma cutáneo de células T pueden causar otros tipos de cáncer.
Tu equipo de atención médica te explicará las opciones de tratamiento y te ayudará a elegir las que tengan más probabilidades de dar resultados en tu caso.
Estilo de vida y remedios caseros
Muchas personas con linfoma cutáneo de células T tienen picazón en la piel. El cuidado de la piel puede ayudar. Además de lo que el profesional de atención médica te recomiende para controlar la picazón, también te puede ayudar lo siguiente:
- Usar jabón suave sin perfume. Esto puede ayudarte a disminuir la picazón. Cuando te bañes, usa agua tibia, no caliente.
- Mantener hidratada la piel. Aplica una loción suave, crema o ungüento sin perfume en la piel luego de darte una duchar o un baño. Aplica la crema hidratante a lo largo del día según sea necesario. Esto puede ayudarte a disminuir la picazón.
Estrategias de afrontamiento, y apoyo
Un diagnóstico de linfoma cutáneo de células T puede ser un desafío. A continuación, te damos algunos consejos que pueden ayudarte a afrontar la situación.
Conoce más sobre el linfoma cutáneo de células T
Infórmate lo suficiente sobre el tipo de cáncer que tengas para que te sientas bien al tomar decisiones sobre el tratamiento y la atención médica. Habla con el equipo de atención médica. Pídele al equipo de atención médica que te recomiende buenas fuentes de información.
Encuentra a alguien que te escuche
Buscar a una persona que esté dispuesta a escucharte hablar sobre tus esperanzas y temores puede ser útil a la hora de lidiar con un diagnóstico de cáncer. Puede ser un familiar o un amigo. Un consejero, un trabajador social médico o un miembro de la iglesia también pueden ofrecer orientación y cuidados médicos útiles.
También puede ser útil unirse a un grupo de apoyo o hablar con otras personas que tengan cáncer. Pregunta a tu equipo de atención médica sobre grupos locales o en línea. Puedes encontrar apoyo en línea a través de Mayo Clinic Connect, una comunidad en la que puedes conectarte con otras personas para recibir apoyo y obtener información práctica y respuestas a preguntas cotidianas.
Preparación antes de la cita
Empieza por programar una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes síntomas que te preocupan o que no desaparecen.
A continuación, encontrarás información que ayudará a que te prepares para la cita.
Qué puedes hacer
Cuando programes la cita médica, pregunta si debes hacer algo específico antes de ir. Prepara una lista de lo siguiente:
- Tus síntomas, incluso aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita, y cuándo comenzaron.
- Información personal crucial, incluidos momentos de gran estrés, cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares.
- Todos los medicamentos, las vitaminas y otros suplementos que tomas, incluidas las dosis.
- Preguntas para hacerle a tu profesional de atención médica.
Trae a un familiar o amigo contigo, si es posible, para ayudarte a recordar la información que recibas.
Para el linfoma cutáneo de células T, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacer:
- ¿Cuál puede ser la causa de los síntomas?
- ¿Existen otras causas posibles para los síntomas?
- ¿Qué pruebas deben hacerme?
- Tengo otras afecciones de la salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlar estas enfermedades de manera conjunta?
- ¿Debo respetar algún límite o restricción?
- ¿Debería consultar con un especialista?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me sugiere?
No dudes en hacer todas las preguntas que tengas.
Qué esperar de tu médico
Es posible que el profesional de atención médica te haga las siguientes preguntas:
- ¿Están los síntomas presentes todo el tiempo o estos aparecen y desaparecen?
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorarlos?
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