Trastorno por déficit de atención e hiperactividad en niños (TDAH)
Este trastorno afecta a los niños y puede continuar hasta la edad adulta. Puede incluir dificultades para prestar atención, hiperactividad e impulsividad.
Perspectiva general
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es a largo plazo, y afecta a millones de niños. Con frecuencia, continúa en la vida adulta. Este trastorno incluye una combinación de problemas persistentes, y que pueden incluir dificultad para prestar atención, ser hiperactivo y ser impulsivo.
Los niños con este trastorno también pueden tener baja autoestima, relaciones problemáticas y bajo rendimiento escolar. Los síntomas a veces disminuyen con la edad. Algunas personas nunca superan por completo los síntomas, pero pueden aprender estrategias para tener éxito.
Aunque el tratamiento no cura el trastorno, puede ayudar mucho con los síntomas. Además de brindar educación sobre el TDAH, el tratamiento puede incluir medicamentos y terapias conductuales. El diagnóstico y tratamiento tempranos pueden hacer una gran diferencia en los resultados.
Síntomas
Las principales características del trastorno incluyen no prestar atención y ser hiperactivos e impulsivos. Los síntomas generalmente comienzan antes de los 12 años. En algunos niños, pueden observarse ya a los 3 años de edad. Estos síntomas pueden ser leves, moderados o graves, y deben observarse en dos o más entornos, como en casa y en la escuela. Los síntomas causan problemas con el desarrollo y la vida diaria, y pueden continuar hasta la edad adulta.
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad ocurre con mayor frecuencia en los niños que en las niñas. Los comportamientos pueden ser diferentes entre estos dos grupos. Por ejemplo, los niños pueden ser más hiperactivos y las niñas quizás no presten atención, pero lo hagan de manera más tranquila.
Existen tres tipos de TDAH.
- Falta de atención predominante. En este tipo, la mayoría de los síntomas se deben a la falta de atención, lo que significa tener problemas para concentrarse y permanecer concentrados en una tarea. También incluye dificultad para organizarse y mantenerse organizados.
- Conducta hiperactiva e impulsiva predominante. En este tipo, en su mayoría, los síntomas implican hiperactividad e impulsividad. Hiperactivo significa ser demasiado activo y tener demasiada energía. Puede incluir mal comportamiento. Ser impulsivo significa actuar sin pensar de antemano en los resultados o efectos del comportamiento.
- Combinado. Este tipo es una mezcla de síntomas de falta de atención y de hiperactividad e impulsividad. La persona cumple los criterios para los tipos de TDAH con falta de atención predominante y conducta hiperactiva e impulsiva predominante.
Síntomas de la falta de atención
Los niños que muestran un patrón de falta de atención a menudo tienen las siguientes características:
- No prestan atención a los detalles o cometen errores en su tarea escolar por descuido.
- Tienen problemas para concentrarse en las tareas o en el juego.
- Parece que no escucharan cuando se les habla directamente.
- Tienen dificultad para seguir instrucciones y no terminan las tareas escolares o de la casa.
- Tienen problemas organizando tareas y actividades.
- Evitan o no quieren hacer tareas que requieran esfuerzo mental enfocado, como las tareas escolares.
- Pierden cosas que se necesitan para tareas o actividades, por ejemplo, juguetes, trabajos de la escuela o lápices.
- Se distraen fácilmente con otras cosas, pensamientos o actividades en vez de terminar una tarea.
- Olvidan hacer algunas tareas diarias, como las de la casa.
Síntomas de hiperactividad e impulsividad
Los niños que muestran un patrón de hiperactividad e impulsividad a menudo tienen las siguientes características:
- Se mueven nerviosamente, golpean sus manos y pies o se retuercen en su asiento.
- Tienen dificultad para quedarse sentados en clase o en otras situaciones.
- Están apurados o moviéndose constantemente.
- Corren o trepan en situaciones en que no es apropiado.
- Tienen problemas cuando juegan o hacen actividades en silencio.
- Hablan demasiado.
- Responden preguntas interrumpiendo al que hace la pregunta.
- Tienen dificultad para esperar su turno.
- Interrumpen a otros en conversaciones, juegos o actividades.
Desarrollo típico comparado con el TDAH
La mayoría de los niños sanos no prestan atención o son hiperactivos o impulsivos en algún momento dado. Es típico que los niños en edad preescolar tengan períodos de atención cortos y no puedan seguir haciendo una actividad por mucho tiempo. Incluso en niños mayores y adolescentes, el período de atención a menudo depende del nivel de interés.
Lo mismo ocurre con la hiperactividad. Los niños pequeños naturalmente están llenos de energía, con frecuencia aún después de que sus padres se hayan cansado. Además, algunos simplemente tienen un nivel de actividad mayor que el de otros niños. Nunca se debe diagnosticar el trastorno a un niño simplemente porque es distinto de sus amigos o sus hermanos.
Los niños que tienen problemas en la escuela, pero se llevan bien en casa o con los amigos, probablemente tengan problemas con algo que no sea el TDAH. Lo mismo ocurre con los niños que son hiperactivos o que no prestan atención en casa, pero cuyas tareas escolares y amistades no se ven afectadas.
Cuándo consultar al médico
Si te preocupa que tu hijo muestre signos de TDAH, consulta con su pediatra o con el profesional de atención médica de cabecera. El profesional de atención médica puede hacer una evaluación médica para buscar la causa de los síntomas de tu hijo. Luego, si es necesario, pueden remitir a tu hijo a un especialista, ya sea a un pediatra especialista en desarrollo conductual, un psicólogo, un psiquiatra o un neurólogo pediátrico.
Causas
Aunque la causa exacta del trastorno por déficit de atención e hiperactividad no está clara, las investigaciones continúan. Los factores que pueden participar en el desarrollo de este trastorno incluyen la genética, el entorno o afecciones del sistema nervioso central en momentos clave del desarrollo.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo del trastorno por déficit de atención e hiperactividad se encuentran los siguientes:
- Tener un pariente consanguíneo, como padre, madre o hermano, con este trastorno u otra enfermedad de salud mental.
- Estar cerca de toxinas ambientales, como el plomo, que se encuentra principalmente en la pintura y las tuberías de edificios antiguos.
- Nacer de padres que consumieron drogas recreativas, alcohol o tabaco durante el embarazo.
- Nacimiento demasiado temprano, lo que se conoce como parto prematuro.
Aunque muchas personas parecen creer que el azúcar causa hiperactividad, no hay pruebas de ello. Muchos problemas en la niñez pueden llevar a tener dificultad para mantener la atención, pero eso no es lo mismo que padecer del TDAH.
Complicaciones
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad puede dificultar la vida de los niños. Los niños con este trastorno tienen las siguientes características:
- A menudo tienen problemas en la clase, lo que puede llevar a malas calificaciones y a ser juzgados por otros niños y adultos.
- Quizás tengan más accidentes y lesiones de todo tipo que los niños que no tienen el TDAH.
- Tienden a tener baja autoestima.
- Son más propensos a tener problemas para interactuar con sus compañeros y los adultos, y para ser aceptados por ellos.
- Presentan más riesgo para consumir alcohol y drogas y tener otras conductas que pueden causar problemas con la ley.
- Tienen más riesgo para pensamientos suicidas y suicidio.
- Tienen trastornos del sueño.
Afecciones que suelen relacionarse con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad
Este trastorno no causa otros problemas de salud mental ni de desarrollo. Sin embargo, los niños con TDAH son más propensos que otros a tener afecciones como las siguientes:
- Trastorno negativista desafiante. Esta afección se define generalmente como un patrón de comportamientos negativos, desafiantes y hostiles hacia las personas con autoridad.
- Trastorno de la conducta. Comportamiento antisocial, como robar, pelear, destruir bienes y hacer daño a personas o animales.
- Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo. Se caracteriza por irritabilidad y problemas para manejar la frustración.
- Problemas de aprendizaje. Pueden incluir problemas con la lectura, le escritura, la comprensión y la comunicación.
- Trastornos por consumo de sustancias adictivas. Incluyen el uso indebido de drogas, alcohol, marihuana o nicotina.
- Ansiedad. Resulta en un sentimiento constante de preocupación y nerviosismo que puede afectar la vida diaria.
- Trastorno obsesivo compulsivo. Este trastorno es un patrón de pensamientos y temores no deseados que llevan a comportamientos repetitivos que interfieren en las actividades diarias y causan mucho sufrimiento emocional.
- Trastornos del estado de ánimo. Incluyen depresión y trastorno bipolar. La depresión y los comportamientos maníacos son parte del trastorno bipolar.
- Trastorno del espectro autista. Esta afección se relaciona con el desarrollo cerebral. Impacta cómo una persona piensa y socializa con otros.
- Trastornos de tics. Los tics son movimientos repetitivos o sonidos no deseados que no se pueden controlar fácilmente.
Prevención
Para ayudar a reducir el riesgo de que tu hijo padezca trastorno por déficit de atención e hiperactividad, haz lo siguiente:
- Durante el embarazo, evita cualquier cosa que pueda dañar el desarrollo fetal. Por ejemplo, no bebas alcohol, no consumas drogas ni fumes cigarrillos.
- Protege a tu hijo de la exposición a contaminantes y toxinas, como el humo del cigarrillo y la pintura con plomo.
- Limita el tiempo frente a las pantallas. Aunque todavía no está comprobado, puede ser una buena idea que los niños pequeños limiten el tiempo que pasan frente a la televisión, los videojuegos y otras pantallas.
Diagnóstico
Por lo general, se establece un diagnóstico de trastorno por déficit de atención e hiperactividad si los síntomas centrales de este trastorno comienzan temprano en la vida (antes de los 12 años) y crean problemas importantes en casa y en la escuela de manera continua.
No existe ninguna prueba específica para diagnosticar este trastorno. Una evaluación puede ayudar a determinar si los síntomas están relacionados con el TDAH u otro problema. Para lograr un diagnóstico, probablemente se haga lo siguiente:
- Un examen médico. Esto puede ayudar a descartar otras posibles causas de los síntomas.
- Reunir información. Esto incluye la revisión de cualquier enfermedad actual, antecedentes médicos personales y familiares, y registros escolares.
- Entrevistas o encuestas. Pueden incluir información de familiares, maestros u otras personas que conocen bien a tu hijo, como cuidadores, niñeras y entrenadores. Esta información puede mostrar cómo se comporta tu hijo en diferentes situaciones.
- Escalas de calificación del trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Ayudan a recopilar y evaluar la información sobre tu hijo.
Diagnóstico del TDAH en niños pequeños
Los signos del trastorno a veces se pueden notar en niños en edad preescolar o incluso en niños más pequeños. Sin embargo, diagnosticarlo en niños muy pequeños es más difícil. Esto se debe a que los problemas del desarrollo, como retrasos en el lenguaje, pueden confundirse con el TDAH.
Es más probable que los niños en edad preescolar o más pequeños que se sospecha tienen TDAH necesiten la evaluación de un especialista, como un psicólogo o psiquiatra, un patólogo del habla o un pediatra del desarrollo.
Otras afecciones con síntomas similares a los del TDAH.
Algunas enfermedades o sus tratamientos pueden causar síntomas similares a los de este trastorno . Por ejemplo:
- Retrasos en el lenguaje o el aprendizaje.
- Trastornos en el estado de ánimo, como la depresión.
- Trastornos de ansiedad
- Trastornos convulsivos.
- Afecciones de la visión o la audición.
- Trastorno del espectro autista.
- Enfermedades o medicamentos que afectan el pensamiento o la conducta.
- Trastornos del sueño
- Lesión cerebral.
Tratamiento
Los tratamientos estándar para este trastorno en los niños incluyen medicamentos, terapia conductual, asesoramiento y servicios educativos. Estos tratamientos pueden reducir muchos de los síntomas del TDAH, pero no lo curan. El tratamiento también puede ayudar a prevenir algunas complicaciones causadas por este trastorno. Puede llevar un tiempo encontrar qué funciona mejor para tu hijo.
Medicamentos estimulantes
Actualmente, los medicamentos estimulantes, también llamados psicoestimulantes, son los más comúnmente recetados para tratar el TDAH. Los estimulantes parecen elevar y equilibrar los niveles de los neurotrasmisores, que son sustancias químicas del cerebro. Estos medicamentos ayudan a disminuir los síntomas de falta de atención e hiperactividad. En ocasiones, pueden ayudar por un período breve.
Estos son algunos ejemplos de los medicamentos estimulantes:
- Anfetaminas. Algunos de estos son la dextroanfetamina (Dexedrine Spansule), la dextroanfetamina-anfetamina (Adderall XR, Mydayis) y la lisdexanfetamina (Vyvanse).
- Metilfenidatos. Algunos de estos incluyen el metilfenidato (Concerta, Ritalin, otros), el dexmetilfenidato (Focalin) y el dexmetilfenidato-serdexmetilfenidato (Azstarys).
Los medicamentos estimulantes están disponibles en formas de acción corta y acción prolongada. Hay parches de acción prolongada de metilfenidato (Daytrana) o dextroanfetamina (Xelstrym). Se pueden usar en la cadera.
La dosis correcta varía de un niño a otro, por lo que puede llevar tiempo encontrar lo que funciona para tu hijo. Y la dosis podría necesitar un ajuste si se producen efectos secundarios o a medida que tu hijo crece. Pregúntale al profesional de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de los medicamentos estimulantes.
Medicamentos estimulantes y ciertos riesgos para la salud
Algunas investigaciones sugieren que utilizar medicamentos estimulantes para el TDAH cuando hay ciertos problemas cardíacos puede ser un problema. El peso y el crecimiento pueden verse afectados. Además, el riesgo para ciertos síntomas de salud mental puede ser mayor cuando se utilizan medicamentos estimulantes.
- Afecciones cardíacas. Los medicamentos estimulantes pueden ocasionar un aumento de la presión arterial o de la frecuencia cardíaca. Pero aún no se ha demostrado un riesgo más alto para efectos secundarios graves o muerte súbita. El profesional de atención médica evalúa a tu hijo para detectar cualquier enfermedad cardíaca o antecedentes familiares de problemas cardíacos antes de recetarle un medicamento estimulante. El profesional de atención médica también vigila a tu hijo cuando se administran medicamentos estimulantes.
- Cambios en el apetito, pérdida de peso y crecimiento lento. Los medicamentos estimulantes pueden afectar el apetito y causar pérdida de peso. También pueden afectar levemente que el niño crezca en estatura.
- Enfermedades de salud mental. Los medicamentos estimulantes pueden, en ocasiones poco frecuentes, aumentar el riesgo para agitación o irritabilidad. Con poca frecuencia, pueden presentarse síntomas maníacos o pérdida de contacto con la realidad. Comunícate con el profesional de atención médica de tu hijo de inmediato si tu hijo tiene un comportamiento nuevo o que empeora de manera repentina, o si ve u oye cosas que no son reales mientras está tomando medicamentos estimulantes.
Otros medicamentos
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado medicamentos a veces llamados no estimulantes para tratar el TDAH. Entre ellos están los siguientes:
- atomoxetina (Strattera),
- viloxazina (Qelbree),
- guanfacina (Intuniv),
- clonidina (Onyda XR).
Los antidepresivos, como el bupropión (Aplenzin, Wellbutrin XL, otros), no están aprobados específicamente por la FDA para tratar este trastorno, pero pueden ser eficaces si otros medicamentos no han funcionado o tienen demasiados efectos secundarios.
La atomoxetina y los antidepresivos funcionan de manera más lenta que los medicamentos estimulantes y notar el efecto en su totalidad puede llevar varias semanas. Estas pueden ser buenas opciones si tu hijo no puede tomar medicamentos estimulantes por ciertas enfermedades o efectos secundarios graves.
Riesgo de suicidio
Aunque no se ha comprobado, hay preocupación de que aumente ligeramente el riesgo para pensamientos suicidas en niños y adolescentes que toman atomoxetina, viloxazina o antidepresivos. Consulta con el profesional de atención médica de tu hijo de inmediato si notas algún signo de depresión o pensamientos suicidas.
Administrar los medicamentos de manera segura
Es muy importante asegurarte de que tu hijo tome la cantidad correcta del medicamento recetado. El padre y la madre podrían estar preocupados por los medicamentos estimulantes y el riesgo para mal uso y adicción. Los medicamentos estimulantes se consideran seguros cuando tu hijo los toma según lo recetado por el profesional de atención médica. Tu hijo debe ver al profesional de atención médica regularmente para determinar si se debe ajustar la dosis del medicamento.
Existe la preocupación de que otras personas puedan usar de manera indebida los medicamentos estimulantes recetados para niños y adolescentes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Para mantener seguros los medicamentos de tu hijo y asegurarte de que esté recibiendo la dosis correcta en el momento adecuado, debes hacer lo siguiente:
- Administra los medicamentos con cuidado. Supervisa a los niños y adolescentes cuando toman medicamentos para elTDAH en lugar de dejar que lo hagan solos.
- En casa, mantén los medicamentos en un recipiente a prueba de niños. Además, guarda los medicamentos fuera de su alcance. Una sobredosis de medicamentos estimulantes es grave y podría causar la muerte.
- No envíes a tu hijo a la escuela con más medicamentos de los que necesitará ese día. Entrégale todos los medicamentos tú mismo directamente al personal de enfermería o la clínica de la escuela.
Psicoterapia conductual para tratar el TDAH
Los niños con TDAH a menudo se benefician con la terapia conductual, la capacitación en habilidades sociales, la capacitación para sus padres en la crianza, y la terapia. Estos puede realizarlo un psiquiatra, un psicólogo, un trabajador social u otro profesional de la salud mental. Algunos niños con TDAH también pueden tener otras enfermedades de salud mental, como ansiedad o depresión. La terapia puede ayudar tanto en el caso del TDAH como de la otra afección.
Algunos ejemplos de terapias son:
- Terapia conductual. Para lidiar con situaciones difíciles, los maestros, los padres y las madres pueden aprender estrategias de cambio de conductas, como sistemas de recompensas simbólicas y técnicas para el tiempo en que el niño está castigado.
- Capacitación en habilidades sociales. Mediante este tipo de capacitación, los niños pueden aprender comportamientos sociales apropiados.
- Capacitación en crianza. Mediante este tipo de capacitación, los padres y las madres pueden desarrollar maneras de entender y guiar la conducta de sus hijos.
- Terapia conversacional. También llamada psicoterapia, permite que los niños mayores con TDAH hablen sobre los temas que los molestan, exploren patrones de conducta negativos y adquieran maneras de afrontar los síntomas.
- Terapia familiar. La terapia familiar puede ayudar a las personas a encontrar formas de superar los desafíos que pueden surgir cuando un miembro de la familia tiene trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
Se obtienen los mejores resultados cuando se sigue un trabajo en equipo. El equipo de tu hijo puede incluir maestros, padres y madres, terapeutas y profesionales de atención médica que trabajan juntos. Obtén información sobre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y los servicios disponibles. Trabaja junto con los maestros de tu hijo y recomiéndales fuentes de información confiables para apoyar sus esfuerzos en el salón de clases.
Dispositivos médicos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó dos dispositivos para este trastorno. Ambos requieren receta médica.
- Sistema Monarch (eTNS) neuroestimulador externo del nervio trigémino Es un dispositivo médico para tratar a niños con TDAH que tienen entre 7 y 12 años y que no toman medicamentos recetados para tratar la enfermedad. Este dispositivo crea pulsos eléctricos de bajo nivel que se mueven a través de un cable a un pequeño parche ubicado en la frente del niño. Las señales se dirigen a las áreas del cerebro relacionadas con la atención, las emociones y el comportamiento.
- EndeavorRx. Este es un dispositivo terapéutico digital basado en un juego. El juego está diseñado para mejorar la atención de los niños de entre 8 y 17 años de edad con TDAH con falta de atención predominante o combinado.
Estos dispositivos tienen la aprobación de la FDA, pero son nuevos y hay poca evidencia y pocos datos para guiar los tratamientos. Si estás considerando estos dispositivos, es importante que hables con un profesional de atención médica sobre las precauciones, las expectativas y los posibles efectos secundarios. Obtén toda la información y las instrucciones completas del profesional de atención médica.
Tratamiento continuo
Tu hijo debe visitar a un profesional de atención médica periódicamente mientras recibe tratamiento para el TDAH. Si los síntomas están mucho mejor y son estables, las visitas suelen realizarse cada 3 a 6 meses.
Comunícate con el profesional de atención médica si tu hijo tiene cualquier efecto secundario causado por medicamentos, como pérdida de apetito, dificultad para dormir o mayor irritabilidad. También comunícate con el profesional de atención médica si los síntomas del TDAH de tu hijo no mejoran con el tratamiento actual.
Estilo de vida y remedios caseros
Debido a que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad es un complejo y cada persona con esta enfermedad es diferente, es difícil hacer recomendaciones que funcionen para todos los niños. Sin embargo, algunas de las siguientes sugerencias pueden ayudar a crear un entorno en el que tu hijo pueda tener éxito.
Los niños en casa
- Alienta a tu hijo. Los niños necesitan escuchar que los aman y los aprecian. Centrarse solo en los aspectos negativos del comportamiento de tu hijo puede dañar la relación y afectar la confianza en sí mismo y la autoestima. Si a tu hijo le cuesta aceptar signos verbales de afecto, una sonrisa, una palmadita en el hombro o un abrazo pueden demostrarle que usted lo quiere. Busca comportamientos por los cuales puedas felicitar a tu hijo.
- Encuentra maneras de mejorar la autoestima. A los niños con TDAH a menudo les va bien en proyectos de arte, así como en clases de música, de danza o de artes marciales. Elige actividades basadas en sus intereses y habilidades. Todos los niños tienen talentos e intereses especiales que pueden estimularse. Los éxitos pequeños y frecuentes ayudan a desarrollar la autoestima.
- Cuando le des indicaciones sobre algo, usa palabras simples y muéstrale cómo se hace. Habla despacio y en voz baja y sé muy específico y concreto. Da una instrucción a la vez. Detente y haz contacto visual con tu hijo tanto antes de darle instrucciones como mientras se las das.
- Sé flexible en situaciones difíciles. Está al tanto de las limitaciones de tu hijo y adáptate a sus necesidades cuando sea posible. Trata de apartarlo de situaciones que sean difíciles para él. Algunos ejemplos son los siguientes: asistir a presentaciones largas o ir de compras en negocios grandes, donde ver muchas personas y productos podrían abrumar a tu hijo.
- Retírense a un lugar tranquilo, o usa o la reacción adecuada cuando sea necesario. Sé claro sobre cuál es el comportamiento esperado. Comienza con una manera de disciplinar que sea firme, cariñosa, y que recompense el buen comportamiento y desaliente el negativo. Los momentos en que se retira a un lugar tranquilo deben ser relativamente breves, pero lo suficientemente largos para que tu hijo recupere el control. La idea es interrumpir el comportamiento fuera de control y calmarlo. También se puede esperar que los niños acepten los resultados de las decisiones que tomen.
- Pon esfuerzo en organizarse. Ayuda a tu hijo a organizar y mantener un cuaderno o una tabla de tareas y actividades diarias. Asegúrate de que tu hijo tenga un lugar tranquilo para estudiar. Agrupa los objetos en la habitación del niño y guárdalos en espacios claramente marcados. Trata de ayudar a tu hijo a mantener sus espacios organizados y sin desorden.
- Intenta mantener un horario regular para las comidas, las siestas y la hora de acostarse. Los niños con TDAH tienen dificultades para aceptar cambios y adaptarse a estos. Usa un calendario grande para marcar las actividades especiales que se aproximan y las tareas diarias. No hagas cambios bruscos de una actividad a la otra o, si debes hacerlo, avísale a tu hijo.
- Fomenta la interacción social. Ayuda a tu hijo a aprender habilidades sociales modelando, reconociendo y recompensando las interacciones y comunicaciones positivas con sus familiares y amigos.
- Adopta hábitos de vida saludables. Asegúrate de que tu hijo esté descansado. Trata de evitar que tu hijo se canse demasiado, porque la fatiga a menudo empeora los síntomas del TDAH. Es importante que su hijo tenga una alimentación equilibrada para un desarrollo saludable. Junto con el tratamiento médico, el ejercicio regular trae beneficios para la salud y podría tener un efecto positivo en el comportamiento de tu hijo.
Los niños en la escuela
Obtén toda la información que puedas sobre el TDAH y las oportunidades disponibles para ayudar a tu hijo a tener éxito. Tú eres el mejor apoyo de tu hijo.
-
Pregunta sobre los programas escolares. La ley requiere que las escuelas tengan programas que apoyen a los niños que tengan una discapacidad que interfiera con el aprendizaje. Tu hijo puede tener elegibilidad para los servicios adicionales que proporcionan las leyes federales: sección 504 de la Ley de Rehabilitación de 1973 o la Ley de Educación para Personas con Discapacidades.
Estos servicios adicionales pueden incluir evaluaciones, ajustes al plan de estudios, cambios en la configuración del aula, cambios en las técnicas de enseñanza, instrucción sobre habilidades de estudio, uso de computadoras y una mayor colaboración entre padres y madres y maestros. Estos servicios de educación se pueden incluir en el plan de educación de tu hijo, es decir, en el programa individualizado de educación. Otro nombre para este plan es IEP (por sus siglas en inglés).
- Habla con los maestros de tu hijo. Comunícate frecuentemente con los maestros de tu hijo. Apoya sus esfuerzos para ayudar a tu hijo en clase. Asegúrate de que los maestros vigilen de cerca el trabajo de tu hijo, le hagan comentarios positivos y sean flexibles y pacientes. Pídeles que sean muy claros acerca de sus instrucciones y expectativas.
Medicina alternativa
La medicina alternativa significa utilizar otro enfoque en lugar de la atención médica estándar. La medicina complementaria significa utilizar la medicina alternativa junto con la atención médica estándar. Esta combinación a veces se llama medicina integrativa.
Hay poca investigación que demuestre que la medicina alternativa o complementaria pueda disminuir los síntomas del TDAH. Si piensas en probar la medicina alternativa, habla primero con el profesional de atención médica de tu hijo para decidir si la terapia es segura y eficaz. Algunos tratamientos de medicina alternativa que se han intentado, pero que aún no se ha probado por completo científicamente, incluyen los siguientes:
- Yoga o meditación. El yoga o la meditación regulares y las técnicas de relajación pueden ayudar a los niños a relajarse y aprender disciplina. Esto puede ayudarlos a manejar los síntomas del trastorno.
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Dietas especiales La mayoría de las dietas promovidas para el TDAH implican no comer alimentos que se cree que empeoran la hiperactividad, como el azúcar, y alimentos que son alérgenos comunes, como el trigo, la leche y los huevos. Algunas dietas recomiendan evitar los colorantes y aditivos alimentarios artificiales. Hasta el momento, los estudios no han encontrado un vínculo entre la dieta y una reducción en los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
Además, limitar los alimentos puede impedir que los niños tengan una alimentación sana y bien equilibrada. Algunas evidencias basadas en informes individuales o experiencias personales sugieren que los cambios en la dieta podrían marcar una diferencia en niños con sensibilidades alimentarias específicas. Usar cafeína como estimulante para niños con este trastorno puede tener efectos riesgosos y no se recomienda.
- Suplementos vitamínicos o minerales. Aunque ciertas vitaminas y minerales de los alimentos son necesarios para una buena salud, no hay evidencia de que los suplementos puedan reducir los síntomas del TDAH. Las "megadosis" de vitaminas, que son dosis que superan de gran manera el consumo diario recomendado, pueden ser perjudiciales.
- Plantas medicinales. No existe evidencia que sugiera que los remedios herbarios ayuden con el TDAH, y algunos pueden ser perjudiciales.
- Formulaciones patentadas. Estos son productos compuestos por vitaminas, micronutrientes y otros ingredientes que se venden como posibles suplementos del tratamiento para niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Estos productos han estado sujetos a poca investigación, o ninguna, y no están vigilados por la FDA, lo que hace que posiblemente no sean eficaces o sean perjudiciales.
- Ácidos grasos esenciales. Estas grasas, incluidos los ácidos grasos omega-3, son necesarias para que el cerebro funcione correctamente. Los investigadores todavía están estudiando si estos ácidos pueden reducir los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
- Capacitación en neurorretroalimentación. También se conoce como biorretroalimentación electroencefalográfica. Durante estas sesiones, el niño se enfoca en ciertas tareas mientras usa una máquina que muestra patrones de ondas cerebrales. Al utilizar la retroalimentación en el monitor, el niño aprende a controlar la actividad cerebral para ayudar a manejar la concentración y el comportamiento. Se necesita más investigación para ver si esto funciona.
Estrategias de afrontamiento, y apoyo
El cuidado de un niño con trastorno por déficit de atención e hiperactividad puede ser un desafío para toda la familia. Los cuidadores podrían sentirse angustiados por el comportamiento de tu hijo, así como por la forma en la que otras personas le responden. El estrés de lidiar con el TDAH puede llevar a un conflicto en el matrimonio o en la pareja. Estos problemas pueden empeorar por la carga económica que este trastorno puede suponer para las familias.
Los hermanos de un niño con TDAH también pueden tener dificultades. Pueden verse afectados por un hermano que sea exigente o agresivo. También es posible que reciban menos atención porque el niño con TDAH requiere mucho del tiempo de los padres.
Recursos
Hay muchos recursos disponibles, como servicios sociales o grupos de apoyo. Los grupos de apoyo pueden proporcionar información útil sobre cómo lidiar con el TDAH. Consulta a un profesional de atención médica si en tu área hay grupos de apoyo.
También hay excelentes libros y guías tanto para padres como para maestros, así como sitios de Internet sobre el TDAH. Ten cuidado con los sitios de Internet u otros recursos que aconsejen algo que pueda ser riesgoso, no tenga fundamento o no coincida con las recomendaciones del equipo de atención médica.
Estrategias de afrontamiento
Muchos padres notan patrones en el comportamiento de sus hijos, así como en sus propias respuestas a ese comportamiento. Quizás tanto ustedes como su hijo deban cambiar el comportamiento. Pero cambiar viejos hábitos requiere mucho trabajo.
Sé realista en cuanto a las expectativas de progreso, tanto las tuyas como las de tu hijo. También ten en cuenta la etapa de desarrollo de tu hijo. Fija objetivos pequeños tanto para ti como para tu hijo. No trates de hacer muchos cambios a la vez.
- Mantén la calma y da un buen ejemplo. Actúa de la manera en la que quieras que actúe tu hijo. Intenta seguir siendo paciente y estar bajo control, incluso cuando tu hijo no lo esté. Si hablas en voz baja y con calma, es más probable que tu hijo también se calme. Aprender técnicas de manejo del estrés puede ayudarte a sobrellevar tus propias frustraciones.
- Tómate el tiempo para disfrutar de tu hijo. Haz un esfuerzo para aceptar y apreciar las partes de la personalidad de tu hijo que no son tan difíciles de controlar. Una de las mejores maneras de hacerlo es simplemente pasar tiempo juntos. Este debe ser un tiempo sin la distracción de otros niños o adultos. Todos los días, trata de darle a tu hijo más atención positiva que negativa.
- Esfuérzate por tener relaciones familiares saludables. La relaciones interpersonales entre los miembros de la familia tienen un papel importante en el manejo o el cambio del comportamiento de un niño con TDAH. A las parejas con un vínculo fuerte a menudo les resulta más fácil enfrentar los retos de la crianza de sus hijos que a aquellas cuyo vínculo no es tan fuerte. Tómate el tiempo de construir y fortalecer tu relación de pareja y las relaciones con tus otros hijos.
- Date un respiro. Date permiso para descansar de vez en cuando. No te sientas culpable por pasar unas horas alejado de tu hijo. Podrás ayudarlo mejor si estás descansado y relajado. No dudes en pedir ayuda a tus familiares y tus amigos. Asegúrate de que las niñeras u otros cuidadores tengan conocimientos sobre el TDAH y sean lo suficientemente maduros para afrontar la tarea.
- Busca ayuda si la necesitas. Si sientes mucho estrés, frustración o depresión, habla con un profesional de salud mental.
Preparación antes de la cita
Es probable que comiences por llevar a tu hijo a un pediatra o profesional de atención médica familiar. Según los resultados de la evaluación, el profesional de atención médica podría remitirte a un especialista, como un pediatra del desarrollo conductual, un psicólogo, un psiquiatra o un neurólogo pediátrico.
Lo que puedes hacer
Preparación para la consulta de tu hijo:
- Haz una lista de cualquier síntoma o problema que tu hijo tenga en casa o en la escuela.
- Anota la información personal más importante, incluso lo que genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en la vida.
- Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas, las plantas medicinales y demás suplementos que tu hijo esté tomando, y las dosis.
- Lleva contigo todas las evaluaciones anteriores y los resultados de las pruebas formales, si los tienes, y los boletines de calificaciones de la escuela.
- Prepara una lista de preguntas para hacerle al profesional de atención médica de tu hijo.
Estas son algunas preguntas que puedes hacer:
- Además del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ¿cuáles son las causas posibles de los síntomas de mi hijo?
- ¿Qué tipos de pruebas deben hacerle a mi hijo?
- ¿Qué tratamientos existen y cuál me recomienda?
- ¿Qué opciones sugiere, además del enfoque principal?
- Mi hijo tiene otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
- ¿Debería mi hijo ver a un especialista?
- ¿Existe una opción genérica para el medicamento que le receta a mi hijo?
- ¿Qué tipos de efectos secundarios podemos esperar del medicamento?
- ¿Hay materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
No dudes en hacer otras preguntas que tengas durante la cita.
Lo que puedes esperar del médico
El profesional de atención médica te puede hacer preguntas como las siguientes:
- ¿Cuándo notó por primera vez los problemas de comportamiento de su hijo?
- ¿Los comportamientos problemáticos están presentes todo el tiempo o solo en algunas situaciones?
- ¿Cómo son de difíciles los comportamientos de su hijo en casa y en la escuela?
- ¿Existe algo que, al parecer, empeore el comportamiento de su hijo?
- ¿Existe algo que, al parecer, lo mejore?
- ¿Tu hijo toma bebidas con cafeína? ¿Con qué frecuencia?
- ¿Cuáles son las horas y los patrones de sueño de tu hijo?
- ¿Cómo era su rendimiento escolar en el pasado y cómo es ahora?
- ¿Lee su hijo en casa? ¿Tiene su hijo problemas para leer?
- ¿Qué hacs cuando su hijo no se comporta bien o no sigue las reglas en casa? ¿Qué métodos de disciplina funcionan mejor?
- Describa quién vive en casa y cómo es una rutina diaria típica.
- Describa las relaciones de su hijo con sus familiares y amigos, en casa y en la escuela.
Prepárate para responder sus preguntas y así tendrás tiempo para hablar sobre los temas más importantes para ti.
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