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Pólipos en el colon

Estos tumores no suelen causar síntomas, por lo que es importante someterse a exámenes de detección regulares. ¿Te han hecho una colonoscopía?

Perspectiva general

Un pólipo en el colon es una pequeña acumulación de células que se forma en el revestimiento del colon. La mayoría de los pólipos en el colon son inofensivos. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunos pólipos en el colon se pueden transformar en cáncer colorrectal. El cáncer colorrectal puede ser mortal si se detecta en sus últimas etapas.

El tipo más común de pólipo precanceroso es el pólipo adenomatoso, también llamado adenoma. Debido a que los adenomas son pólipos que con mayor frecuencia se convierten en cáncer colorrectal, los profesionales de atención médica recomiendan extraerlos para evitar que aumenten de tamaño o se vuelvan malignos.

Cualquier persona puede desarrollar pólipos en el colon y el riesgo aumenta a medida que envejeces. Tu riesgo de presentar cáncer colorrectal también es más alto si tienes sobrepeso, fumas, tienes antecedentes personales de pólipos en el colon o antecedentes familiares de pólipos en el colon o de cáncer colorrectal avanzados.

Los pólipos en el colon no suelen causar síntomas. Es importante someterse a exámenes de detección periódicos porque los pólipos en el colon que se detectan a tiempo generalmente se pueden extirpar de forma segura y completa. La mejor prevención para el cáncer colorrectal son los exámenes de detección periódicos.

Tipos

Los profesionales de la salud clasifican los pólipos de colon en dos grupos: no neoplásicos y neoplásicos. Por lo general, los pólipos no neoplásicos se consideran benignos y rara vez se convierten en cáncer. En cambio, los pólipos neoplásicos se consideran precancerosos, lo que significa que pueden convertirse en cáncer si no se extirpan.

Pólipos no cancerosos

Los pólipos no neoplásicos suelen considerarse benignos. Incluyen lo siguiente:

  • Pólipos hiperplásicos. Son muy comunes, especialmente en la parte inferior del colon y el recto. Por lo general, son pequeños y casi nunca se convierten en cáncer.
  • Pólipos inflamatorios. Estos pólipos aparecen con frecuencia en personas con una enfermedad inflamatoria intestinal, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. También se llaman pseudopólipos. Los pólipos en sí no se convierten en cáncer, pero indican una inflamación crónica del colon, lo que aumenta el riesgo general para cáncer.
  • Pólipos hamartomatosos Estos pólipos están formados por tejido normal que crece de manera desorganizada. En los niños, un pólipo único suele ser benigno y, en muchos casos, desaparece por sí solo. Sin embargo, el riesgo de cáncer aumenta cuando hay muchos pólipos, como en el caso del síndrome de poliposis juvenil. Los pólipos de Peutz-Jeghers son otro tipo, se presentan en un síndrome genético poco común, y están relacionados con un riesgo más alto de cáncer. Los pólipos hamartomatosos asociados a mutaciones en el gen PTEN, que se observan en el síndrome de Cowden, también pueden aumentar el riesgo de cáncer.

Pólipos precancerosos

Los pólipos neoplásicos tienen más probabilidades de volverse cancerosos. Incluyen lo siguiente:

  • Adenomas, también llamados pólipos adenomatosos. Son el tipo más común de pólipos neoplásicos. Incluyen lo siguiente:
    • Adenomas tubulares. Son el tipo más común y suelen tener el riesgo más bajo de convertirse en cáncer.
    • Adenomas tubulovellosos. Estos pólipos combinan características de los adenomas tubulares y vellosos, y conllevan un riesgo más alto.
    • Adenomas vellosos. Son el tipo menos común, pero tienen mayores probabilidades de convertirse en cáncer, en especial si son grandes.
  • Pólipos serrados. Estos pólipos se convierten en cáncer de una manera diferente. Incluyen lo siguiente:
    • Lesiones serradas sésiles. Las lesiones serradas sésiles son pólipos planos que a menudo se encuentran en el colon ascendente. Pueden ser difíciles de detectar en una colonoscopía y pueden convertirse en cáncer, en especial si son grandes o presentan un crecimiento celular irregular. Las lesiones serradas sésiles a veces se conocen como pólipos serrados sésiles o adenomas serrados sésiles.
    • Adenomas serrados tradicionales. Los adenomas serrados tradicionales son poco comunes y suelen encontrarse en el colon descendente. Son claramente precancerosos y siempre se extirpan cuando se detectan.

Síntomas

La mayoría de las personas con pólipos en el colon no presentan síntomas, y por eso son tan importantes los exámenes de detección. Los pólipos en el colon a menudo se encuentran cuando se hacen los exámenes de detección de cáncer colorrectal habituales.

Los síntomas que deberían motivar una cita con un profesional de atención médica incluyen lo siguiente:

  • Cambios en los hábitos intestinales. El estreñimiento o la diarrea que duran más de una semana pueden indicar la presencia de un pólipo grande o de cáncer en el colon. Sin embargo, otras afecciones también pueden causar cambios en los hábitos intestinales.
  • Cambios en el color de las heces. La sangre puede aparecer en forma de rayas rojas en las heces o hacer que estas se vean negras. Un cambio de color también puede deberse a ciertos alimentos, medicamentos o suplementos alimentarios.
  • Mucosidad en las heces. Por lo general, las heces contienen una pequeña cantidad de mucosidad. La mucosidad es una sustancia gelatinosa que los intestinos producen para mantener el revestimiento del colon húmedo y lubricado. Sin embargo, debes hablar con un profesional de atención médica si notas un aumento en la cantidad de mucosidad en las heces. La mucosidad por sí sola no es motivo para hacer pruebas médicas, pero es útil saber qué significa si aparece junto con otros síntomas.
  • Anemia por deficiencia de hierro. El sangrado por pólipos puede producirse lentamente con el tiempo, sin sangre visible en las heces. El sangrado crónico puede llevar a una anemia por deficiencia de hierro, lo que puede causar cansancio y falta de aire.
  • Dolor. Un pólipo grande o un cáncer en el colon pueden obstruir parte del intestino, lo que lleva a calambres y dolor abdominal.
  • Sangrado rectal. Esto puede ser un signo de pólipos o cáncer en el colon, o de otras afecciones, como hemorroides y desgarros pequeños en el ano.

Cuándo consultar al médico

Consulta a un profesional de atención médica si tienes lo siguiente:

  • Dolor abdominal.
  • Sangre en las heces.
  • Un cambio en los hábitos intestinales que dura más de una semana.
  • Pérdida de peso involuntaria.

Debes someterte a exámenes de detección de cáncer colorrectal periódicamente si:

  • Tienes 45 años o más.
  • Eres menor de 45 años y tienes afecciones médicas o antecedentes familiares que aumentan tu riesgo de cáncer colorrectal.

Causas

Los expertos no han descubierto una causa única para los pólipos en el colon. Se forman cuando el proceso normal de crecimiento y reparación celular en el colon se altera. En lugar de reemplazar las células viejas de manera ordenada, el cuerpo produce células adicionales, que se acumulan y forman un pólipo en el revestimiento liso del intestino. Los pólipos pueden formarse en cualquier parte del intestino grueso, incluidos el colon y el recto.

Cuando se forman en el recto, estos se llaman pólipos rectales. El recto es la parte inferior del colon, por lo que los pólipos rectales son simplemente un tipo de pólipo en el colon.

Además de clasificarse en función de su ubicación, los pólipos del colon también se categorizan según el tipo. Los pólipos no cancerosos, también llamados no neoplásicos, no suelen convertirse en cáncer. Los pólipos precancerosos, también llamados neoplásicos, incluyen adenomas y lesiones serradas. La mayoría de los tipos de cáncer colorrectal comienzan como un adenoma o una lesión serrada que ha estado presente durante muchos años. En general, cuanto más grande sea el pólipo precanceroso, mayor será el riesgo de que se vuelva canceroso.

Factores de riesgo

Factores que podrían aumentar el riesgo de pólipos o cáncer en el colon:

  • Edad. La mayoría de las personas con pólipos en el colon tienen 45 años o más.
  • Tener ciertas afecciones intestinales. Tener una enfermedad inflamatoria intestinal, como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, aumenta el riesgo general de padecer cáncer colorrectal.
  • Antecedentes familiares. Tener un padre, madre, hermano, hermana o hijo con pólipos avanzados en el colon aumenta el riesgo de padecerlos. Un ejemplo de un pólipo avanzado en el colon es aquel que mide 10 mm de diámetro o más. Si muchos miembros de la familia los tienen, el riesgo es aún más alto.
  • Antecedentes médicos personales de pólipos colorrectales. Haber tenido pólipos en el pasado es un factor de riesgo para la formación de nuevos pólipos.
  • Consumir alcohol en exceso y fumar. Los estudios demuestran que las personas que toman tres o más bebidas alcohólicas al día tienen un riesgo más alto de desarrollar pólipos en el colon. Asimismo, consumir alcohol y fumar en conjunto parece aumentar el riesgo.
  • Tener diabetes. La diabetes aumenta el riesgo de pólipos en un 50 % en todos los grupos de edad.
  • Obesidad, falta de ejercicio y una alimentación menos saludable. El riesgo de pólipos en el colon aumenta en personas que tienen sobrepeso, no hacen ejercicio regularmente y mantienen una alimentación menos saludable.
  • Raza. En los Estados Unidos, las personas de piel negra tienen más riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

Síndromes de pólipos

Las enfermedades hereditarias son afecciones que se transmiten del padre o la madre a los hijos. En raras ocasiones, las personas heredan cambios genéticos que causan la formación de pólipos en el colon y aumentan el riesgo de cáncer colorrectal. Los exámenes de detección y la detección temprana pueden ayudar a prevenir la extensión o la diseminación de estos tipos de cáncer.

Las afecciones que causan pólipos de colon incluyen lo siguiente:

  • El síndrome de Lynch, también llamado cáncer colorrectal hereditario no polipósico. En las personas con síndrome de Lynch se pueden formar relativamente pocos pólipos en el colon, pero esos pólipos pueden volverse cancerosos rápidamente. El síndrome de Lynch es el tipo hereditario más común de cáncer de colon de mayor riesgo. Además, se asocia al cáncer en otras partes del cuerpo, como la piel, el estómago, el útero y la vejiga.

    Si varios miembros de una familia tienen estos tipos de cáncer, en especial si alguno de ellos lo tuvo antes de los 50 años, podría indicar que la familia porta un gen asociado al síndrome de Lynch. El riesgo de cáncer se reduce bastante en las personas con síndrome de Lynch que tienen citas de seguimiento regulares con los profesionales de atención médica para hacer exámenes de detección.

  • La poliposis adenomatosa familiar, una afección poco común que causa la formación de cientos o incluso miles de pólipos en el revestimiento del colon en adolescentes o jóvenes adultos. Si los pólipos no se tratan, el riesgo de cáncer de colon es de casi el 100 %, generalmente, antes de los 40 años. Los riesgos se reducen con exámenes regulares para detección de cáncer de colon, así como con una colectomía, que es una cirugía para extirpar la parte afectada del colon. Las pruebas genéticas pueden ayudar a determinar el riesgo de poliposis adenomatosa familiar.
  • Poliposis asociada al gen MUTYH, una afección similar a la poliposis adenomatosa familiar causada por cambios en el gen MUTYH. Las personas con poliposis asociada al gen MUTYH suelen desarrollar varios pólipos adenomatosos y cáncer de colon a una edad temprana. Las pruebas genéticas pueden ayudar a determinar el riesgo que presentas de desarrollar poliposis asociada al gen MUTYH.
  • Síndrome de Peutz-Jeghers, una afección que suele comenzar con pecas en todo el cuerpo, incluidos los labios, las encías y los pies. Después, se generan pólipos no cancerosos en los intestinos. Estos pólipos pueden volverse cancerosos, por lo que las personas con esta afección tienen un riesgo más alto para desarrollar cáncer de colon.
  • Síndrome de poliposis juvenil, una afección hereditaria que es más común en niños de 1 a 7 años, aunque a veces ocurre en adultos. Los pólipos juveniles suelen ser únicos, pero si son múltiples, el riesgo de cáncer es más alto.
  • El Síndrome de poliposis serrada es una afección que en la mayoría de los casos no es hereditaria, pero se define con base en los antecedentes de pólipos. Las personas con múltiples lesiones serradas podrían tener este síndrome. Dado que estos pólipos pueden volverse cancerosos, se deben extirpar. Las personas con este síndrome deben tener colonoscopias con más frecuencia.

Complicaciones

Algunos pólipos en el colon pueden convertirse en cancerosos. Cuanto antes se extraigan los pólipos, menor es la probabilidad de que se vuelvan cancerosos.

Prevención

El riesgo de pólipos en el colon y cáncer colorrectal se puede reducir, en gran medida, mediante exámenes de detección periódicos. Algunos cambios en el estilo de vida también pueden ser útiles:

  • Adopta hábitos saludables. Incluye suficientes frutas, verduras y granos o cereales integrales en tu alimentación, y reduce el consumo de grasas. Limita el consumo de alcohol y deja de consumir tabaco. Haz actividad física y mantén un peso saludable.
  • Considera tus opciones si tienes un riesgo alto. Si tienes antecedentes familiares de pólipos en el colon, habla con un profesional de atención médica. Si tienes antecedentes personales de 10 o más pólipos neoplásicos, considera recibir asesoramiento genético. También se puede considerar la remisión a un consejero genético en función de tus antecedentes familiares. Si te han diagnosticado un trastorno hereditario que causa pólipos en el colon, necesitarás someterte a colonoscopías regulares desde la adultez.

Diagnóstico

Los exámenes de detección son importantes para encontrar pólipos antes de que se vuelvan cancerosos. Estos análisis también pueden ayudar a detectar el cáncer colorrectal en sus primeras etapas, cuando tienes una buena probabilidad de recuperación.

Entre los exámenes de detección se incluyen los siguientes:

  • Colonoscopia. En este examen, se inserta una pequeña sonda con una luz y una cámara por el recto para examinar todo el colon. La sonda se guía a través del colon usando aire para expandirlo y poder ver mejor. Las imágenes del revestimiento del colon se ven en tiempo real desde una pantalla. Los pólipos suelen aparecer como bultos, áreas o manchas ligeramente elevadas sobre el recubrimiento liso. Si se encuentran pólipos, el profesional de atención médica puede extirparlos de inmediato o tomar muestras de tejido y enviarlas a un laboratorio para su análisis. También es posible que se encuentren otras zonas del colon que presenten anomalías y que se tomen muestras durante el examen.
  • Colonoscopia virtual. Este examen usa una tomografía computarizada para ver el colon. Se requiere la misma preparación intestinal para la colonoscopia virtual y para la tradicional. Si durante la tomografía computarizada se encuentra un pólipo, será necesario hacer una colonoscopia para examinarlo y extirparlo.
  • Sigmoidoscopia flexible. Al igual que en la colonoscopia, se usa una pequeña sonda con una luz y una cámara, pero se examina solo el último tercio del colon. La mayor parte del colon no se revisa con este examen de detección, por lo que es posible que no se vean algunos pólipos y tipos de cáncer. Cuando se recurre a esta prueba, se repite con más frecuencia que la colonoscopia o se usa junto con un análisis de heces anual.
  • Análisis de heces. Hay algunas de estas pruebas disponibles. Una de estas pruebas detecta sangre en las heces y debe repetirse cada año. Otra prueba verifica si hay sangre y marcadores tumorales en las heces para detectar pólipos en el colon o cáncer colorrectal, y se repite cada tres años. Si los resultados de las pruebas de heces son positivos, se recomienda hacer una colonoscopia poco después.
  • Análisis de sangre. Hay un análisis de sangre aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos para la detección del cáncer de colon. Se debe repetir cada tres años. Si el resultado es positivo, se recomienda hacer una colonoscopia para verificar si hay cáncer de colon.

Tratamiento

Es probable que el profesional de atención médica extirpe todos los pólipos que encuentre durante un examen intestinal. Las opciones para extirparlos incluyen lo siguiente:

  • Polipectomía. Durante una colonoscopia, los pólipos se pueden extirpar mediante algunas técnicas. Este proceso se llama polipectomía. Los pólipos muy pequeños se pueden extirpar con fórceps. Los pólipos pequeños a medianos suelen extirparse con un lazo de alambre llamado asa de resección. A veces, se aplica una corriente eléctrica para cortar el pólipo y evitar el sangrado. Extirpar los pólipos elimina la posibilidad de que se conviertan en cáncer colorrectal.
  • Cirugía de invasión mínima. Los pólipos que son demasiado grandes o que no se pueden extirpar de manera segura durante la colonoscopia suelen extraerse quirúrgicamente. Esto a menudo se hace colocando un instrumento llamado laparoscopio en el abdomen para extirpar la parte del intestino donde se encuentra el pólipo o el cáncer.
  • Proctocolectomía total. Si tienes un síndrome hereditario poco frecuente, como la poliposis adenomatosa familiar, es posible que necesites una cirugía para extirpar el colon y el recto. Esta cirugía puede protegerte del cáncer colorrectal.

Algunos tipos de pólipos en el colon tienen el potencial de volverse cancerosos y otros, no. Un patólogo, que es un profesional de la salud que estudia muestras de tejido, examinará el tejido del pólipo bajo un microscopio para averiguar de qué tipo es.

Atención de seguimiento

Si has tenido un pólipo adenomatoso o una lesión serrada, presentas más riesgo de cáncer colorrectal. El nivel de riesgo depende del tamaño, la cantidad y las características de los pólipos extirpados.

Es probable que el profesional de atención médica te recomiende repetir la colonoscopia:

  • En 7 a 10 años si solo tuviste uno o dos adenomas pequeños.
  • En 3 a 5 años, si tuviste tres o cuatro adenomas.
  • En 3 años si tuviste de cinco a diez adenomas, adenomas de más de 10 milímetros de diámetro o ciertos tipos de adenomas.
  • En 6 meses a un año si tuviste más de 10 adenomas, un adenoma muy grande o un adenoma que tuvo que extirparse en pedazos.

El cronograma de colonoscopías de seguimiento para lesiones serradas es similar al de los adenomas.

Preparación para la colonoscopia

Es muy importante limpiar el colon por completo antes de una colonoscopia. Si quedan heces en el colon y bloquean la visión de la pared del colon, probablemente necesitarás otra colonoscopia antes de lo habitual para asegurarte de que se encuentren todos los pólipos.

Luego de una preparación adecuada del colon, las deposiciones deben aparecer en forma de líquido claro. Pueden estar ligeramente amarillas o verdes, según los líquidos que se hayan usado durante la preparación. Si tienes problemas con la preparación del colon o sientes que no lo has limpiado completamente, debes informar al profesional de atención médica antes de comenzar tu colonoscopia. Algunas personas deben seguir pasos adicionales a fin de prepararse para una colonoscopia.

Si tomas medicamentos que afectan la coagulación, como la aspirina u otros medicamentos para enfermedades cardíacas o coágulos sanguíneos, informa a tu equipo de atención médica. No suspendas ningún medicamento por tu cuenta. El equipo de atención médica te indicará si debes seguir tomando esos medicamentos o suspenderlos antes de la colonoscopia. El equipo también te indicará cómo y cuándo tomarlos nuevamente si es necesario.

Preparación antes de la cita

Es posible que te remitan a un profesional de atención médica que se especializa en enfermedades digestivas, llamado gastroenterólogo.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta todo lo que debes hacer con anticipación, por ejemplo, no comer alimentos sólidos el día antes de tu cita.
  • Anota los síntomas, incluidos aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo por el que programaste la cita médica.
  • Haz una lista de todos tus medicamentos, vitaminas y suplementos.
  • Anota información médica crucial, como otras afecciones que tengas.
  • Anota información personal crucial, como cambios o situaciones estresantes recientes en tu vida.
  • Pide a un amigo o a un familiar que vaya contigo para que te ayude a recordar lo que diga el profesional de atención médica.
  • Anota las preguntas que quieras hacer durante la cita médica.

Preguntas para hacerle al médico

  • ¿Cuál es la causa más probable de los síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas deben hacerme? ¿Requieren estas pruebas alguna preparación especial?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de que estos pólipos sean cancerosos?
  • ¿Es posible que tenga una afección genética que genere pólipos en el colon?
  • ¿Qué tipo de exámenes de seguimiento deben hacerme?
  • ¿Debería eliminar algún alimento de mi alimentación o agregarlo?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cómo puedo controlar estas afecciones de manera conjunta?

Además de las preguntas que preparaste, no dudes en hacer otras durante la cita médica.

Qué esperar del médico

Seguramente te harán algunas preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para revisar los puntos que quieras tratar detalladamente. Es posible que te pregunten lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas y cuál es su intensidad?
  • ¿Los síntomas están presentes todo el tiempo o aparecen y desaparecen?
  • ¿Han tenido tú o alguien de tu familia cáncer colorrectal o pólipos en el colon?
  • ¿Ha tenido alguien de tu familia otros tipos de cáncer en el aparato digestivo, el útero, los ovarios o la vejiga?
  • ¿Bebes alcohol o fumas? Si es así, ¿qué cantidad?
Last Updated: February 14th, 2026